Por: Feliciano Ramos (*)
Alrededor del 70 % de nuestro cuerpo animal y humano está compuesto de agua, somos agua. En el mundo el acceso de agua potable sin contaminar sufre de una gran carencia. En nuestro país, Argentina, el problema es distinto. Si bien este bendito país está bañado por ríos, algunos navegables, además de glaciares, el agua se presenta no como una carencia sino como un gran problema creado por la explotación intensiva contaminante de la riqueza hídrica.
La agricultura intensiva contaminante con glifisato, atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos están contaminando todos nuestros ríos y en especial el Paraná. Esta contaminación con agrotóxicos, combinado con el cianuro, predominante en la zona del litoral argentino, es un combo mortal.
Cae de maduro que el dragado va a favorecer la contaminación, por dragar y volver a tirar al río en un dragado de refulado, que es en definitiva hacer circular el material dragado del fondo contaminado con la corriente del agua.
¿Quién cuida y protege la calidad del agua que consumimos?
Tomamos unos matecitos, café, un té con agua de nuestros ríos. Nos bañamos, nos aseamos, con el agua de nuestros ríos, que llega a vos al abrir el grifo de la canilla de tu casa. Cocinamos con el agua de nuestros ríos, sin embargo nos desentendemos de vigilar qué agua llega a tu canilla, pensando que hay un Estado nacional, provincial, municipal, que vela por la calidad del vital líquido para nuestras vidas. Sin embargo nos equivocamos, si nosotros no salimos de nuestra zona de confort y vigilamos, cuidamos, protegemos y nos manifestamos, peticionando ante las autoridades (Art. 14, CN Argentina), nadie cuida la calidad del agua que consumimos. Si no, no se explicaría cómo estudios de la UNL y el CONICET dictaminaron que el río Paraná es el más contaminado de Sudamérica.
¿Sabías que el gobierno licita un dragado del río Paraná a 44 pies, que tendrá que remover más de 200.000.000 de m3 de lecho contaminado? Un crimen ambiental.
Sin ningún tipo de estudio previo de impacto ambiental intentan validar una licitación porque saben que si lo hacen, les daría un crimen ambiental. Esta licitación debe ser anulada antes y durante la misma.
En ningún río navegable del mundo se puede dragar tan profundo y tan ancho como para que naveguen 500 Km. adentro del continente los nuevos buques de diseño, que cada vez serán más grandes, con más eslora, más manga y más calado.
Ajustemos los buques a nuestros ríos y no nuestros ríos a los nuevos buques, porque será una carrera que nunca ganaremos.
Una nueva logística y modalidad de cargas y navegación nacional de nuestros ríos interiores es necesaria y urgente e imperante para proteger nuestros ríos. Debe pensarse una nueva modalidad de transporte de cargas que tenga como premisa el cuidado de nuestros ríos y humedales, el cuidado ambiental.
¿Quién protege al río que entrega el agua que consumimos?
Aunque la gran parte de la población permanezca impávida, indiferente, inconmovible frente al deterioro de su propia calidad de vida, que la da la calidad del agua que consumimos, hay un grupo importante y cada vez más numeroso de personas que abandonó su comodidad y se dispuso a luchar pacíficamente, a peticionar ante las autoridades (Art. 14, CN Argentina), a hacer una gran travesía por el río Paraná, desde Confluencia hasta la misma ciudad de Rosario, tocando todas las poblaciones ribereñas, animándolas y convocándolas a luchar por la riqueza inigualable que es la calidad del agua que consumimos y un rotundo NO A LA LICITACIÓN DE DRAGADO que inexorablemente llevará a destruir aún más al río Paraná y sus humedales.
La gran travesía en defensa del río Paraná y sus humedales está navegando el gran río Paraná, es un pueblo que se manifiesta y convoca a parar esta locura de dragar y remover aún más su lecho contaminado. Este crimen ambiental está siendo denunciado. Esta licitación es inviable, es declarada nula por el pueblo que lucha por sus derechos, porque el derecho al agua está unido al derecho de un río y sus humedales saludables y protegidos. No permanezcamos indiferentes, en defensa propia, en defensa de nuestra salud, por la salud propia y de los nuestros: interesate, informate y defendete.
Somos agua, somos río, somos río Paraná.
¡¡¡No a la licitación de dragado del río Paraná!!!
(*) Capitán Fluvial – miembro del “Foro por la recuperación del río Paraná”
