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ENTREVISTAS LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

Luciano Orellano: “Ellos están decididos a ir a fondo: no hay lugar para proyectos intermedios”

El referente del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía lee el giro del gobierno sobre Malvinas como una pieza del papel que Estados Unidos le asigna a la Argentina en su disputa con China. Habla de la deuda, de los puertos santafesinos y de por qué, dice, ningún proyecto que no ponga la soberanía en el centro es viable. “Lo que venimos recorriendo en Santa Fe con Carlos del Frade y el Frente Amplio por la Soberanía necesita ampliarse a escala nacional”.

Dirigente político y autor entre otros trabajos de Argentina sangra por las barrancas del río Paraná y Nacionalizar el comercio exterior, Luciano Orellano viene recorriendo el país, las universidades, y los territorios hace más de una década una discusión incómoda: la soberanía entendida no como consigna de acto sino como control concreto del comercio exterior, los puertos, la flota, los satélites. Las declaraciones de Javier Milei sobre Malvinas volvieron a poner el tema en el centro. Para él no fue un traspié diplomático: fue un dispositivo.

“Nos quieren meter en una guerra que no es nuestra”

—¿Cómo lee el momento mundial y el lugar que ocupa la Argentina?

—Sin eufemismos: estamos en una etapa de guerra. Hay una disputa abierta de Estados Unidos y la OTAN con Oriente, y en particular con China, y todo el mundo parte de la hipótesis de que se va a dar en el Pacífico. Ahí la Argentina deja de ser un país lejano y pasa a ser una pieza, porque el paso bioceánico del sur es fundamental, y arriba de eso están los recursos: el mar, el litio, el agua, la Antártida. A Estados Unidos se le hace urgente un dispositivo militar, un lugar de carácter estratégico global. El alineamiento político del gobierno obedece exactamente a eso. Nos quieren meter en un dispositivo más de Estados Unidos en la perspectiva de una guerra global, y esa guerra la va a pagar nuestro pueblo.

—Las declaraciones sobre Malvinas fueron leídas como un gesto electoral de cara al 2027. Usted dice que son otra cosa.

—Son el ejemplo más claro. Fijate el viraje: 180 grados. Este es un gobierno que sobre la explotación petrolera en el área de Malvinas nunca dijo nada; sobre el saqueo del mar argentino, nunca dijo nada; está vaciando Tierra del Fuego, que es nuestra plataforma hacia el Atlántico Sur y la Antártida, con quince mil despidos. ¿Y de golpe aparece hablando de Malvinas? Cuando alguien calla donde hay que decir todo y habla donde conviene, hay que preguntarse a quién le está hablando. Malvinas es la base militar más grande del hemisferio sur, es un paso estratégico y son recursos. Acomodar el discurso al humor de Washington y de Londres no es resignar un reclamo simbólico: es aceptar el papel que nos asignan.

“Con exportar más no alcanza”

—En lo económico también está en discusión la soberanía argentina.  Desde el gobierno responden con los récords de exportación.

—Y ahí está el verso del derrame. Festejan 57 mil millones de dólares de agroindustria, 14 mil de energía, 9 mil de minería, y proyectan llevar las exportaciones de 87 mil a 155 mil millones al 2035. Suena espectacular hasta que hacés la pregunta que nadie hace: ¿quién exporta? El 70 por ciento de la estructura productiva argentina está dentro de cadenas globales y es extranjera. Tenemos 105 puertos y en su mayoría operan empresas de afuera. Esa renta no se queda: termina en remisión de utilidades. Se llena el balde y el balde está rajado. Les hacemos el RIGI 1, el RIGI 2, el súper RIGI, no tributan casi nada, y a nosotros nos queda la deuda: aumentó 113 mil millones de dólares con este gobierno y hoy la neta es de 483 mil millones, 58 mil del Fondo.

—Récord de exportaciones y récord de deuda a la vez.

—No es una contradicción, es el mecanismo. Un modelo exportador excluyente tiene como principio bajar salarios, porque el salario es un costo y no un mercado. Por eso cayó a la mitad el poder adquisitivo, por eso cerraron 30 mil pymes y se destruyeron 300 mil puestos, por eso 18 millones de asalariados pasaron de consumir a sobrevivir. Es un modelo que lejos de igualar te desiguala. Brasil muestra que no es una fatalidad: su agroindustria emplea a 28 millones de personas y el petróleo con la industria naval le dejaron 250 mil empleos industriales, más una flota propia y capacidad de defensa. Hace poco llegaron a Rosario las barcazas de los astilleros brasileños. Nosotros ponemos el grano; ellos ponen el barco, el astillero y el soldador.

—¿Y Santa Fe?

—Santa Fe es el corazón del negocio y por eso del conflicto. Del cordón que va de Villa Constitución a Timbúes sale la mayor parte de las divisas del país. Ahora, en esos puertos, ¿exportan los santafesinos? No: exportan Cargill, ADM y Bunge, y con eso solo tenés cerca de la mitad. Está Dreyfus, está Cofco, está Glencore, que fue socia en Renova durante la estafa de Vicentin y hoy se llama Viterra, porque los piratas se cambian el nombre cada tanto. La provincia produce la riqueza y no la controla ni la ve.

“Esto no se improvisa”

—Le propongo una afirmación para que la discuta: cualquier proyecto político que no comprenda estos problemas —la guerra, el lugar que nos asignan, la soberanía concreta sobre el comercio exterior, la flota, los satélites, la inteligencia artificial— es inviable.

—Coincido plenamente, y sin ninguna soberbia. No hay manera de escapar a la guerra y a esta disputa sin soberanía concreta, y concreta quiere decir quién controla el comercio exterior y la vía navegable, si tenemos flota mercante y astilleros, si tenemos satélites propios, si tenemos desarrollo autónomo en inteligencia artificial y en energía nuclear, si formamos a nuestros científicos. Eso no es un capítulo del programa: es el programa. Un proyecto que no lo ubique se choca contra la realidad a los seis meses de gobernar, porque le van a poner la restricción externa arriba de la mesa y va a terminar administrando lo mismo con mejores modales. Y esto no se improvisa. Enfrente hay decisión: ellos están decididos a ir a fondo, no están negociando, están ejecutando. Frente a eso, un proyecto intermedio no sólo no frena nada: desmoraliza. Hay que hacer dos cosas al mismo tiempo: unir todo lo que se pueda unir para frenarlos y, a la vez, demostrar que es posible otra cosa, con un plan y con números. Si sólo resistimos, ganamos tiempo y perdemos el país igual.

“Aportar al armado de un gran frente”

—¿Qué rol le cabe ahí al movimiento por la soberanía que usted encabeza?

—Durante muchos años construimos dos cosas: un programa y un movimiento que sostiene ese programa. Un movimiento muy heterogéneo, con trabajadores, pymes, científicos, militantes ambientales, vecinos, dando la lucha en todos los terrenos. En un momento como este no podemos ocupar otro lugar que no sea aportar al armado de un gran frente que tenga como norte estas cuestiones. Abajo eso ya está: lo viste en la movilización por el Paraná, en cada pueblo que se planta contra la extranjerización de la tierra, en los Encuentros Federales por la Soberanía. Lo que todavía no encuentra demasiado reflejo es en las dirigencias, donde se discute mucho reparto de cargos y poco cómo salimos. A mí no me expliquen la interna: explíquenme cómo creamos cuatro o cinco millones de puestos de trabajo con la mitad del país en la pobreza.

—En la provincia hay una experiencia concreta de ese camino.

—Sí, y la reivindicamos. Ese camino en Santa Fe lo venimos recorriendo con compañeros como Carlos del Frade y con el Frente Amplio por la Soberanía, que puso estos temas en la agenda cuando casi nadie los quería tocar: el río, los puertos, las cerealeras, el poder económico, el trabajo nacional. Hoy esa experiencia encuentra la necesidad de ampliarse a escala nacional, de aportar ese recorrido y ese programa a algo más grande. Lo decimos con humildad y con convicción: sin eso es casi imposible pensar una alternativa real. Lo demás son espejitos de colores.

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ACERO HISTORIA SOBERANÍA

Fray Luis Beltrán dio alas a la Independencia

Por Sergio Juan Coppoli

Después de la sorpresa y desastre de Cancha Rayada, el Ejército de los Andes había perdido gran parte de su armamento, municiones, casi toda la artillería y el puesto de comando con sus mapas y planes. Cundía el desaliento, y el optimismo surgido a partir de la victoria de Chacabuco se había diluido casi por completo. Muchos patriotas, llamémoslos así, habiendo perdido las esperanzas, escribieron al jefe del ejército realista, general Osorio, jurando fidelidad al rey, intentando salvar sus vidas de posibles represalias.

En una reunión del Estado Mayor, discutiendo sobre las posibilidades de enfrentar al ejército realista, se evaluaba la pérdida y consecuente escasez de armamento y la falta de municiones suficientes. San Martín se dirigió al Capitán Luis Beltrán, más conocido como fray Luis Beltrán, aunque había dejado los hábitos, y le preguntó cómo estaban de municiones. El fraile miró a los oficiales expectantes de su palabra, observó detenidamente la sala donde estaban, y muy seguro de sí mismo señaló una línea imaginaria cercana al techo, contestando que podrían llenar la habitación hasta esa altura. Esta respuesta llenó de júbilo a la oficialidad reunida: podían presentar batalla teniendo municiones suficientes para enfrentar al enemigo. El buen fraile salió disparado hacia los talleres de la maestranza para comenzar, a marcha forzada, la fabricación de munición, fusiles y cañones para recuperar lo perdido. Niños, mujeres y ancianos fueron reclutados masivamente y trabajaron día y noche. Fruto de este esfuerzo, para la batalla decisiva de Maipú, dos semanas después, el ejército patrio tenía su parque recuperado, la munición abundante y la victoria fue total. Quizás nunca sepamos si hubo un acuerdo previo con San Martín para generar optimismo o fue iniciativa de Beltrán mentir a la oficialidad y, quizás, al propio general San Martín, ocultando la situación desastrosa.

Lo cierto, es que el capitán Luis Beltrán no se preguntó si era posible reconstruir lo perdido, consideró que era imprescindible hacer posible lo necesario y basándose en las fuerzas propias y en los sentimientos patrióticos, movilizar al pueblo para resolver la situación.

Dice Bertold Brecht:

“El joven Alejandro conquistó la India.

¿Él sólo?

César venció a los galos.

¿No llevaba siquiera a un cocinero?”

Podemos agregar:

San Martín cruzó los Andes y liberó a Chile y Perú.

¿Nadie cruzó con él?

San Martín realizó la hazaña acompañado por miles de protagonistas, hombres y mujeres que hicieron su parte con esfuerzo, valor y patriotismo. Llevaba baqueanos, cocineros, arrieros. Muchas mujeres, cosieron uniformes y banderas; un molinero transformó su molino en batán para preparar las telas para los uniformes; Andrés Tejeda era el molinero, inventor, mecánico, había diseñado alas de cuero para volar y es considerado un precursor de la aviación argentina. Con él, San Martín discutía quién tenía el proyecto más loco, si San Martín cruzando los Andes con un ejército o él, que construía alas artificiales para remontar el vuelo. Es de considerar que ambos lo lograron. Tejeda logró volar unos cincuenta metros lanzándose desde la altura de su molino, dicen unos; de una iglesia, dicen otros. Finalmente cayó y se rompió las piernas. Afortunadamente, San Martín tuvo más vuelo. Y finalmente, contó con el genio de un fraile, que dejó los hábitos para poder luchar por la patria y, parafraseando al propio Beltrán, que decía que si era necesario los cañones tendrían alas, puso alas al ejército que se formaba en El Plumerillo.

Cuando tras la revolución de mayo debieron ponerse en pie los ejércitos de la independencia, armarlos y pertrecharlos era urgente. Estaban disponibles las viejas armas de los cuerpos coloniales, las armas quitadas a los ingleses en las invasiones, el ingenio popular construía armas improvisadas: lanzas de caña tacuara con chuzas hechas con cuchillos y sables rotos. Pero era necesario más, mucho más.

Una fábrica de armas blancas se creó en Colonia Caroya, para abastecer al Ejército del Norte. Allí se forjó, entre otros, el sable de Artigas. En Tucumán se creó una fábrica de fusiles y cañones, cuya calidad mejoró cuando Belgrano encargó al barón de Holmberg su dirección. Más tarde, en su breve período al frente del Ejército Auxiliar al Alto Perú, San Martín instaló el campamento de la Ciudadela en San Miguel de Tucumán, antecedente directo de El Plumerillo, donde se formó a la oficialidad y se intensificó la fabricación de armas.

Para la guerra gaucha, en Tastil, localidad de la Quebrada del Toro, donde actualmente circula el famoso tren de las nubes, y en Casabindo, localidad de la puna jujeña, se instalaron fábricas de pólvora a cargo del coronel Fernández Campero, marqués de Yavi. Proveían a las no muy numerosas armas de fuego de los gauchos de Güemes, pero les daba ventajas por su superior calidad.

En sus conversaciones con Belgrano, Güemes, Tomás Guido y quizás Enrique Paillardelle, militar francés que participó en las expediciones al Alto Perú, San Martín fue diseñando su plan continental. Este no implicó dejar de lado el camino del Alto Perú hacia Lima, sino un doble camino, un avance en pinzas sobre la sede del poder español en América.

Entre Buenos Aires y Lima, hay más distancia que entre París y Moscú y los caminos hacia Lima eran caminos difíciles.

El del Alto Perú, implicaba combatir en grandes alturas. Por ejemplo Vilcapugio, donde es derrotado el ejército patrio, es una pampa ubicada a 4.200 metros sobre el nivel del mar. Estas alturas implicaban una gran dificultad para usar los caballos y escasa provisión de agua. Además, se debía enfrentar a tropas realistas numerosas y aguerridas.

San Martín confió en las masas para sostener una guerra defensiva que ya había comenzado Belgrano y siguieron Güemes y las republiquetas, donde se destacaron Juana Azurduy, el Moto Méndez, Muñecas, entre otros. Pero el plan preveía que, después del cruce de los Andes y desde Chile, cuando el Libertador iniciara la expedición hacia el Perú, Belgrano y Güemes, con el Ejército del Norte y las milicias gauchas, emprenderían la ofensiva, completando una maniobra de pinzas. Esto no pudo ser, el Ejército del Norte fue llamado desde Buenos Aires para la lucha contra los caudillos litoraleños y tras el motín de Arequito, quedó disuelto. Quedaba el ejército gaucho, San Martín nombró a Güemes, General en Jefe del Ejército de Observación, pero el héroe salteño fue traicionado, emboscado y muerto.

El camino por Chile era más favorable. La tierra trasandina tenía gobierno propio, independiente, que podía colaborar activamente en la empresa. Y desde allí, el ejército libertador podía dirigirse por mar hacia Lima, aprovechando la crisis de la marina hispana. Solo había que cruzar esos enormes montes. Pero cruzar los Andes con un ejército, requería mucho más: armas de fuego, cañones, proyectiles, armas blancas, carretillas para transportar pertrechos, municiones y alimento por caminos inexistentes o precarios.

Y la necesidad encontró la cabeza y las manos. Con la derrota de Rancagua, cambió todo, en Chile ya no había gobierno favorable detrás de los Andes, sino fuerzas realistas triunfantes. Pero con los derrotados de Rancagua, llegó el fraile y teniente Luís Beltrán. O Higgins, encabezando los restos del ejército chileno derrotado, se lo presenta a San Martín.

Fray Luis Beltrán había ingresado en Mendoza a la orden franciscana, para seguir la carrera eclesiástica. En sus estudios, se interesó mucho por la física, la química, la mecánica, y las matemáticas. Trasladado a Chile, allí se encontraba cuando estalló el levantamiento chileno y Beltrán lo apoyó. Su colaboración en los talleres de maestranza trasandinos, hizo que O Higgins lo nombrara teniente y lo pusiera al frente de los mismos.

Tras la derrota, reitero, Beltrán fue uno de los fugitivos que cruzaron los Andes y se unieron al Ejército que preparaba San Martín. Este lo puso al frente del parque y la maestranza del Ejército de los Andes. Instaló una fragua y talleres en el campamento de El Plumerillo, donde lideró el trabajo de cientos de obreros en la fabricación de todo tipo de armamentos, cañones, fusiles, espadas, munición y pólvora. Los talleres también produjeron uniformes, botas, mochilas, carretillas, puentes portátiles para superar los precipicios y obstáculos andinos, herraduras que permitieran a los caballos llegar en condiciones de combate a tierras trasandinas. Para los cañones, dirigió la fabricación de carros especiales para que pudieran ser llevados a través de las cumbres andinas.

Para fabricar armas y equipos, se juntaron a lo largo de Cuyo, rejas, campanas, herrajes, candados y todo tipo de piezas metálicas; todo se fundía y de allí surgían armas y equipos.

Podemos decir, sin riesgo a exagerar, que gran parte de la hazaña del cruce de los Andes, se debe a su incansable labor en los talleres, a la cabeza de los trabajadores y trabajando en persona, y al aparataje que creó para cruzar desfiladeros, precipicios, salvar obstáculos.

Ya hemos hablado de la reconstrucción del parque después de Cancha Rayada. Su labor, siguió incansable en Valparaíso, preparando el material bélico para la flota que iba a emprender viaje al Perú y en el propio Perú, donde instaló talleres en Lima y luego Trujillo, en los que siguió preparando armas para expediciones marítimas y terrestres, hasta que fue reemplazado por oficiales de Bolívar. Más tarde, a órdenes de Sucre, participó en la batalla decisiva de Ayacucho.

Su labor militar culminó en la guerra con el Brasil. Luego se retiró y volvió a los hábitos franciscanos hasta su muerte.

En homenaje a este “Vulcano de la patria”, Vulcano por el dios romano del fuego y los metales, el día de su nacimiento, 7 de setiembre, es el día del metalúrgico. Y en su honor, se denomina con su nombre la localidad del cordón industrial santafesino, donde se halla la homónima FÁBRICA MILITAR FRAY LUIS BELTRÁN. Un justo homenaje a quien puso, como él mismo decía al general San Martín, alas a los cañones. El molinero Tejeda creó alas para volar y Fray Luís Beltrán creó alas para que vuele el ejército sobre los Andes y sobre los mares.

Bibliografía sugerida para profundizar sobre el cruce de los Andes:

“¡Vámonos!”. San Martín camino a Chacabuco, de Ariel Gustavo Pérez. Editorial Prosa. Año 2021

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SOBERANÍA TRANSPORTE FLUVIAL Y MARÍTIMO

“Peor que el gringo que nos compra es el criollo que nos vende”

Por Feliciano Ramos (*)

La Argentina hoy, como nunca, está de rodillas ante el imperio opresor y voraz. Un gobierno de ocupación hace sufrir, con sadismo, al pueblo hasta el extremo soportable y más allá. El verso de los gobiernos neofascistas de que suframos hoy en aras de un mañana mejor es una mentira que se repite sobre un pueblo que, sorprendentemente, lo cree reiteradamente, como si fuera un mantra. Una mentira infantil, idiota, fácilmente desechable, se cree, se sufre y hasta se acepta, sin remedio, hasta el suicidio.

¿Quién les dijo que para estar bien mañana hay que estar mal hoy?

Es difícil entender cómo una idea tan absurda puede llegar no solo a creerse, sino también a aceptarse. Los países se desarrollan aumentando el bien común, no restringiéndolo. Y más cuando, como siempre se hace, se ajusta al pueblo, a los de abajo, mientras que a los de arriba los subsidiamos y les bajamos impuestos. Es una constante de este tipo de gobiernos, que se repite sin remedio y sin resultados.

La pregunta es: ¿cómo el pueblo votante no advierte lo que está siempre cantado? Es que la mayoría de los argentinos están distraídos en sus propios problemas y piensan, por un lado, que “gobierne quien gobierne, yo tengo que ir a trabajar”, lo que no es tan así. ¿Cuántos habrán votado, si no, su propio despido? Y, por otro lado, tienen aversión a la política y no quieren saber nada de temas políticos, sin saber que la política les puede cambiar la calidad de vida para bien o para mal.

En este sentido, es posible comparar al argentino de bien que trabaja, no cree en la política y cree que la política no lo alcanza, con el habitante del litoral argentino al que no le importa lo que pasa en su río y no llega a conectar la canilla de su hogar con el río mismo, bebiendo de ella o tomándose unos mates con el agua del río sin saber que es posible que esa agua contenga glifosato y otros pesticidas.

Agrotóxicos que penetran las napas si tomás agua de pozo y que, si tenés la suerte de tener “agua corriente”, son llevados a los ríos —donde están las tomas de agua de las ciudades— a través de las lluvias que “lavan” los campos sembrados y fumigados y van a parar a riachos que desembocan en los ríos Paraná, Uruguay o Río de la Plata, o tal vez desemboquen en el mismo río.

¿No sabemos o no queremos saber? Pretendemos vivir una vida ermitaña, ajena a las decisiones políticas y a la corrupción dentro de una sociedad. Islas humanas que trabajan y luchan, como las buenas personas que son, pero que no se vinculan con la idea de que vivimos en una sociedad “conectada” a las decisiones de los vecinos de al lado, pero mucho más a las de los poderosos políticos y económicos que pretenden lucrar sin importar si te enferman o no, si te dañan o te matan.

El individualismo solo le sirve al poderoso y un pueblo unido hace temblar al poder.

De este individualismo se sirvieron —y lo alentaron— las dictaduras y los gobiernos “democráticos” de entrega, cipayos y traidores a la patria, fueran del color político que fueran. Por eso, en el gobierno de Menem, que prometía revolución productiva y salariazo, se dio la mayor entrega jamás vista en la Argentina. Tanto es así que hubo otro país antes y después de Menem: de un país poderoso, industrial, con astilleros, marina mercante, puertos propios y una importante red de ferrocarriles estatales, pasamos a estar de rodillas ante el imperio, llamando “relaciones carnales” a lo que claramente fue una violación de la soberanía de un país, una lisa y llana entrega cipaya.

Hoy el pueblo argentino y la patria toda sufren, con dolor, una nueva y remixada etapa de entrega, llevada adelante por un gobierno de ocupación.

¿Cuál es la diferencia entre la entrega de los 90 y esta nueva y cruel entrega del país?

La enorme diferencia es que, en la década de los 90, el gobierno cipayo pudo entregar el país solapada y secretamente, y se aseguró de que durante décadas el pueblo se mantuviera ignorante de esta entrega. La mayor entrega ocultada fue la del comercio exterior argentino y la del río Paraná, entre otras.

Hoy la población sabe, está enterada. Desde hace una década, los que luchamos por un país soberano hemos destapado una gran olla: la del saqueo, la del gran robo del río Paraná y sus puertos y, con ello, el robo de la esperanza y del futuro. El río Paraná para unos pocos y, a su vera, la pobreza para muchos. La olla del saqueo está destapada. Muchos saben que la Argentina sangra por las barrancas del río Paraná, y muchos más lo sabrán y lo contarán. Ya nunca más estará oculta la entrega.

Hoy los argentinos sabemos que con la destrucción de los Ferrocarriles Argentinos, la Marina Mercante Argentina, la extranjerización de los puertos y de los ríos Paraná, Uruguay y de la Plata, se pone a la patria de rodillas y a merced del saqueo organizado. Lo sabemos y luchamos para recuperar lo que es nuestro, cosa que, desde Menem hasta hoy, ningún gobierno trató de hacer. Ningún gobierno trató de revertir esta entrega: la prolongaron, la continuaron y, en algunos casos, la profundizaron, como ahora. Pero ahora los argentinos gritamos fuerte: “La Patria no se vende, se defiende”.

¿Qué harían en otros países con los funcionarios y políticos jinetes de la entrega, de la traición a la patria?

También la Justicia fue y es cómplice de esta entrega. Por ejemplo, hemos denunciado reiteradamente las graves irregularidades en la licitación del dragado del río Paraná a 44 pies. Se denunció públicamente y ante la Justicia la falta de un estudio ambiental previo; los estudios apócrifos que pretendieron instalar como válidos; la cartelización de la licitación, excluyendo ex profeso a algunas empresas con pretextos infantiles; y el direccionamiento de la licitación hacia la empresa belga Jan De Nul.

Se colocó un piso en los pliegos de la licitación —como lo manifestó la empresa competidora DEME, que sostuvo que podía cotizar más bajo— para que nadie pudiera cotizar por debajo del piso de JDN. Con eso y con la incorporación de una carpeta técnica —que la única que puede presentar es JDN porque hace más de 35 años que está instalada en el país—, se direcciona la licitación directamente hacia esa empresa.

Creo que una contratación directa sería más disimulada que esta licitación trucha, a la que debemos impugnar y cuya anulación debemos pedir, sin importar el estado en que se encuentre.

Mientras tanto, las embarcaciones de la recientemente suprimida Dirección Nacional de Vías Navegables, en la isla Demarchi, están siendo saqueadas, y sus motores, desarmados y robados. Incluso la draga 256-C Capitán Núñez, la reparada draga 261-C Córdoba y la draga 32-C. Me parece raro porque, cuando estaba de capitán de la draga 261-C, la Prefectura pasaba vigilando por agua y por tierra varias veces al día. ¿Cómo no pueden ver el robo y el saqueo al patrimonio de todos los argentinos?

Esto no es casual: está pensado, organizado y provocado. Ya desde la década de los 90 la DNVN venía sufriendo el vaciamiento y la desinversión. Este gobierno cruel despidió a todos los tripulantes de la ex DNVN. Ahora, sin los trabajadores embarcados que mantenían y cuidaban las embarcaciones del Estado, estas no solo son saqueadas, sino que también se hunden por falta de atención del personal, por abandono y desidia, en el lugar más vigilado por agua, tierra y aire de CABA.

Se hundió el dique flotante más grande del país y también embarcaciones auxiliares del dragado (chatas barreras). ¿Casualidad o plan de destrucción de la última flota del Estado?

Hay rumores de que la adjudicataria de la licitación trucha de dragado del río Paraná quiere quedarse con los predios de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables en la provincia de Entre Ríos: Distrito Paraná Medio (Paraná) y Río Uruguay (Concepción del Uruguay). El predio de Capital Federal (la isla Demarchi) ya lo tiene en usufructo gratuito desde la década del 90, donde utiliza, sin control, muelles, oficinas y galpones. Lo mismo ocurre con Emepa (exsocia de JDN), hoy Servimagnus, que también utiliza balizadores, muelles, oficinas y galpones, todos del Estado, o sea, de todos los argentinos.

Pregunto: ¿no deberían pagar las empresas JDN y Servimagnus por lo que usan gratuitamente del Estado? O, si no, ir a alquilar a otro lado y dejar lo del Estado para el Estado, no para privados. Personalmente, estoy cansado de ver cómo las empresas, extranjeras o no, usan gratuitamente bienes del Estado y se enriquecen con ellos. Se espantan de los planeros, pero ellos son planeros VIP.

El Estado vaciado y saqueado, y las empresas extranjeras que destruyen y se adueñan de todo gracias a los cómplices, cipayos y traidores argentinos.

Ganancia para pocos, pobreza para el pueblo.

“Peor que el gringo que nos compra es el criollo que nos vende”

22-8-26

(*) Feliciano Ramos
Capitán Fluvial

Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná.

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LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

“Cerrarles el paso a las corrientes fascistas y abrir camino a la Segunda Emancipación Americana”

Intervención de Luciano Orellano en el panel “Geopolítica y situación internacional” del IV Encuentro Federal por la Soberanía 

Agradecemos la presencia de cada uno de los hermanos de los países de América Latina aquí presentes.

Tener acá a los hermanos de Paraguay, un país que fue libre política, económicamente, y que además desarrolló una obra que eliminó a uno de los enemigos que todavía están pendientes, como es el tema de la tierra. Un país que eliminó a la clase terrateniente, un país que no tenía deuda externa, que había desarrollado la industria pesada, que tenía su defensa, que botó el primer barco a vapor al río… Tuvieron que hacer la “guerra de la triple infamia”, la más injusta y genocida, para aplastar ese proceso paraguayo. ¡Me conmueve siempre el Paraguay! ¡Qué alegría tener acá a los hermanos paraguayos! ¡Y además con este tema que es la tierra! Porque en este tema de la ley de extranjerización de la tierra, no hay que confundirse, acá está el problema: tierra, territorios y soberanía, integridad territorial, fluvial y marítima.

Detrás de este tema de la tierra, por ejemplo en la Argentina, además vienen por  las tierras comunes de los pueblos originarios, donde las comunidades tienen siete millones de hectáreas; en el Chaco se calcula que tienen 1.200.000 hectáreas. Además, respecto del río Paraná, no nos olvidemos del Delta, que son tierras fiscales, y van por los territorios. ¡No se engañen quienes hablan del río Paraná y hablan solo del río! ¡Porque vienen por un territorio!

Y me conmueven los hermanos brasileros, que contaban  cómo ocuparon Cargill defendiendo a los ríos Tapajós, Madeira y Trocantins – Araguala en la Amazonia, y demuestran que se puede enfrentarlos, que se les puede doblar el brazo, y que obligó además al gobierno a revocar el decreto de privatización de los ríos. Es importante lo de Lula, porque está claro que eso tuvo mucho que ver también en el triunfo, pero sobre la base de plantarse a uno de los monopolios que está en el fascismo, porque eso es Estados Unidos, es la Cargill, y triunfaron y ganaron en la cuestión de la defensa del río.

Para mí es un privilegio, como decía recién, por todas las batallas que viene dando el pueblo  paraguayo. Y el pueblo uruguayo, esta lucha de Paysandú, que siempre es una referencia en ese tema.

Particularmente quiero decir algo sobre Bolivia, porque lo que sucedió en Bolivia, como bien lo explica mi gran amigo Evo Morales, fue el proceso más avanzado que tuvimos en los últimos años. Lo que hay con Bolivia es un revanchismo histórico de las clases dominantes, porque Bolivia en primer lugar hizo una revolución cultural, donde un originario, los pueblos originarios,  tomaron el gobierno y fueron mayoría en el parlamento. Eso es un hecho desde Túpac Amaru hasta acá, eso no es un tema menor, es un tema estructural, temas que tienen que ver con que los pueblos originarios en su lucha de más de 500 años metieron un presidente y ellos venían de un Estado colonial que después, como dijo Evo, fue el Estado de la República. Pero posteriormente  nació un Estado que alumbró cómo tratar este tema: el Estado Plurinacional de Bolivia. Y cómo recuperaron esa revolución en el sentido de cómo invirtieron la renta petrolera, porque recuperaron soberanía. Al 82% del petróleo se lo llevaban las multinacionales, y el amigo Evo Morales y el pueblo boliviano dieron vuelta eso, además del tema de “la ley de tierras” que limitó el latifundio,  y de la justicia social. Bolivia alumbra el camino, y como alumbra el camino: ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano! Porque no hay ninguna posibilidad de que los pueblos se puedan emancipar si no es a partir de las calles, del protagonismo, de defender los derechos milenarios, defender sus recursos, y creo que ese es el camino. En este momento de tanta confusión, de tanta fragmentación… ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano!

Quería arrancar con esto de la solidaridad y del papel y la importancia de esta mesa.

En Venezuela los yanquis ocuparon, se apropiaron en los hechos de la principal reserva petrolera del mundo: ¡solidaridad activa con el pueblo venezolano! 

Y lo de Cuba… ¡Van por Cuba! ¡Vienen por todo! Entonces ¡la solidaridad activa!

Nunca estuvo tan vigente lo que decía Ernesto Guevara Lynch: “toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo”. La bandera que une a los pueblos es la bandera de la patria, la bandera de la soberanía, y la bandera de la patria grande. Es la bandera que frente a la recolonización necesita una Segunda Emancipación, sus caminos y formas, pero la contradicción que tiene que resolver América Latina es liberarse del imperialismo.

Como decía el Papa Francisco, no hay que ser “huérfanos de patria”

Me quiero referir a un tema, que es cómo entiendo yo el momento actual.

Voy a decir algo que vengo diciendo en casi todos los Encuentros, aunque algunos me dicen “¡pará Luciano!, siempre repetís  lo mismo, ¿hasta cuándo vas a repetir lo mismo?, ¡innovate!, ¡decí algo nuevo!”. Pero una vez más, me voy a detener justamente en este punto y lo voy a repetir: “el mundo que estaba antes no está más”.

La hegemonía que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, no está más. Se ha abierto un “nuevo reparto del mundo”, de un mundo repartido que se vuelve a repartir…

EE.UU, la superpotencia económica, política y militar que dominaba un mundo multipolar con una supremacía brutal, ese mundo no está más. Hoy, el mundo es multipolar, pero está claro que hoy tenemos dos superpotencias hegemónicas que se están disputando el mundo, no estoy descubriendo nada, que son China y los Estados Unidos. Y lo que está en cuestión es la implosión de los Estados Unidos.

Lo que estamos viviendo es consecuencia de que se cerró una etapa después de setenta años de lucha relativamente pacífica. Vuelvo a reiterar, se cerraron setenta años de lucha relativamente pacífica, y se va a un nuevo reparto. Estas guerras que están en curso son diferentes. Desde que el mundo es mundo hay guerra, pero las guerras no son todas iguales. Estas guerras vislumbran otras guerras, y las mercancías dejan de ser mercancías y pasan a ser un arma, y los territorios tienen un doble carácter. La soja, el alimento, el petróleo, dejan de ser solo una mercancía, porque al mismo tiempo son un arma. Esto está íntimamente ligado a otra cuestión, que son los trazos de carácter estratégico y matriz logística. No basta solo el recurso, sino además la logística y el trazo para que cumplan su fin de abastecimientos. En definitiva, tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial se definieron por este tema: provisión y suministro en los frentes de batalla, temas que están en primer orden de la seguridad nacional que proclaman los imperios. El petróleo también tiene ese carácter, los territorios también pasan a tener ese doble carácter: son territorios pero son posicionamientos. Por ejemplo, los cien puertos más importantes del mundo… China controla cincuenta y tres puertos, tiene lo suyo con “el camino de la seda”, agua, puertos, territorios, las tres armas de las conquistas que nos enseña la historia universal. Al mismo tiempo en el Pacífico son hegemónicos los puertos de los Estados Unidos. De ahí este concepto de que se ha cerrado una etapa de ese mundo y se está disputando una nueva hegemonía, y ese cambio de hegemonía del orden mundial no se puede dar por la vía pacífica;  por lo menos hasta ahora, en la época del imperialismo, no sucedió. Y lo que ha pasado es que ha implosionado en los Estados Unidos y eso lo hace mil veces más agresivo y eso hace que  no puede sostenerse Estados Unidos si no recupera su “patio trasero”, si no tiene los recursos. Y América tiene particularidades.

América no es cualquier continente, es la primera reserva de petróleo (Venezuela, Guyana, Argentina en Vaca Muerta, Brasil, entre otras), la principal reserva de agua, y este es un mundo en guerra por petróleo, refinerías y pasos, y energía. El Orinoco, el Amazonas, la cuenca de Plata… Además, como Argentina es un país bicontinental: ¡tenés el agua!, y sin agua no hay vida. ¿Vieron que está de moda entender los fenómenos de la tecnología?, pero no hay que equivocarse en ubicar qué es lo principal y cuál es el orden de las cosas. Hay que entender lo nuevo, pero una cosa es ver los fenómenos y otra cosa es cambiar la contradicción. El recurso más estratégico es el agua, el agua dulce. Y eso va desde Buenos Aires hasta Caracas, y jamás olvidarnos de la Antártida. Lo segundo es el alimento. Sin agua y sin comida te morís, y esto es un eslabón débil de la dominación mundial, porque al saldo exportable para cubrir la seguridad alimentaria lo tiene la cuenca del Plata, que incluso ha reemplazado a los Estados Unidos. Y eso es un eslabón débil en la lucha por una nueva hegemonía, y el puerto de Rosario es el estrecho de Ormuz. Ellos dicen, en la Bolsa de Comercio de Rosario, que son el primer puerto del mundo. Efectivamente, hay tres puertos críticos, en materia de alimentos críticos, esto es 100% geopolítica. El segundo puerto era Rosario, que pasó a ser el primero. El segundo es el puerto de Nueva Orleans, de los Estados Unidos. El tercer puerto es el de Santos, de Brasil. El onceavo  puerto es el puerto de Bahía Blanca, que es un puerto además importantísimo porque tiene la parte energética.

Cuando hablamos de Evo… ¿de qué hablamos? ¡Hablamos del litio! ¿Cómo podemos separar el golpe de Estado, como bien dijeron los compañeros, por fuera del triángulo del litio?

Lo dicen en la cara, te lo dice Laura Richardson: es el pulmón del mundo, es el agua del mundo, es la energía del mundo, es el litio. Pero ante esta nueva situación internacional, vos me tenés que explicar el por qué del por qué… Me tenés que explicar qué es lo que va al antagonismo, me tenés que explicar el por qué ha surgido una tendencia, una corriente fascista en el mundo, que al mismo tiempo va creando otra corriente antifascista, de rebeldía, que la vemos por millones en las calles. Y la base científica de lo que está ocurriendo es que ha caído la tasa tendencial de beneficio en un mundo de desarrollo desigual, países que crecen exponencialmente y otros que retroceden. Esto hace que el eje de la acumulación capitalista esté en China, que tiene quinientos millones de obreros industriales; el eje de acumulación del mundo cambió, el mundo tiende de occidente a oriente. Y en este mundo multipolar han emergido también elementos de una tercera posición, y ahí vemos otros comportamientos como Brasil, Irán, de otros países que, en esa disputa, buscan abrir un camino independiente.

Entiendo que tenemos que pensar en otro mundo, adecuado al siglo XXI. No lo digo como algo cerrado, pero en la búsqueda de esa tercera posición frente a la disputa mundial, de cómo los pueblos oprimidos del mundo abren un camino de liberación nacional. Estamos hablando de la Argentina, estamos hablando desde Nuestra América, y nosotros tenemos el concepto del arco y la flecha: no se pueden tener varios blancos. En nuestra humilde opinión, hay que ubicar el blanco principal en cada momento.  

Nosotros tenemos que ser claros, por eso pusimos como consignas de este Encuentro: “¡fuera yanquis de América Latina!”, “¡seamos libres de toda dominación extranjera!”. Es el principio del arco y la flecha, no podemos tener varios blancos, pero al mismo tiempo tenemos que abrir un camino independiente, porque como se dijo acá “no hay imperialismo bueno”.

¿Vieron que acá en la Argentina se privatizó el río? Hoy no dije nada, no hablé ni de la travesía, ni hablé… Pero voy terminando la idea, entregar el Paraná es como entregar tu bandera, eso me hubiese gustado decir: “entregar el Paraná es como entregar tu bandera.”

Privatizaron el río Paraná y a la supervisión a Jan de Nul se las hace la embajada de Estados Unidos, con Peter Lamelas, su embajador en Argentina. O sea, el presidente de Jan de Nul va a rendir cuentas a la embajada de Estados Unidos. Y tenemos el hecho, por ejemplo, de que han convertido al Mar Argentino en este nuevo concepto del imperialismo que se llama “bienes comunes globales”. Y entonces tenemos a la Cuarta Flota de la Armada de los EE.UU que está ocupando el Mar Argentino bajo este concepto, que implica que el mar es un mar “internacional”. Esta es la cruzada. La otra, es que al río Paraná hace rato que lo perdimos. Con la dictadura y con el menemismo convirtieron al río Paraná en un río internacional, a esto nadie lo puede rebatir porque esta es la verdad. No hay gobierno de la cuenca. Hay que contestar una pregunta: ¿la cuenca tiene un gobierno? Vuelvo a preguntar: ¿el río Paraná o la cuenca del Plata tienen un gobierno? No tienen, hoy el gobierno es la “agencia Caputo – Sturzenegger”. Disolvieron la Administración General de Puertos, y bajo el paraguas de un supuesto “acuerdo de cooperación técnica e intercambio de información para optimizar la gestión y el mantenimiento de la vía navegable”, tienen al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos haciendo la “seguridad”. Entonces, no hay un puerto, no hay un barco tuyo, no ejercen la soberanía los estados ribereños. Los estados ribereños, países y provincias, no tienen el gobierno efectivo en la cuenca ni un día de los 365 días del año. Los gobernadores ni cortan ni pinchan, y yo que conozco las estancias digo, para que los chicos lo sepan, que los que tenemos acá en la provincia de Santa Fe son lo más parecido a un “mayordomo de estancia”. Tenemos gobernadores mayordomos que administran la dependencia, son gestores de la dependencia. De lo que se trata es de abrir un camino de liberación nacional, por eso es tan importante este Encuentro.

Sé que me voy a olvidar de muchas cosas, pero no me quiero olvidar de lo más importante que creo que voy a decir: que hay que unir y hay que cuidar la unidad del campo nacional y popular como la pupila de nuestros ojos.

No me quiero olvidar de Cristina Fernández de Kirchner, porque es totalmente “presa política”. No me quiero olvidar, porque es muy importante lo que se dijo acá, y además “¡vienen por todos!”

Lo que ordena a una fuerza de emancipación es el blanco, es el  enemigo. No te ordena cuántos amigos tenés, lo que te ordena es el enemigo. Vuelvo a reiterar, lo que ordena a una fuerza política es el enemigo, y tenés que construir un trazo de orientación y armar una estructura organizativa, y a eso te lo da el enemigo principal, y eso te da lo que es la táctica o la estrategia. Y el enemigo del mundo y de los pueblos del mundo es el fascismo, es el imperialismo, pero es el fascismo, cuyas máximas expresiones en este momento del mundo son Donald Trump y Benjamín Netanyahu, idolatrados por Javier Milei en sus permanentes genuflexiones.

Hay que cerrarle el paso al fascismo. Y ya están los ensayos como el holocausto palestino, que es el holocausto del siglo XXI, son los ensayos para otra cosa. Y esta demonización de los indios, los negros, las mujeres, las minorías homosexuales, que “sobra gente en el mundo”, la demonización sobre los pobres, la persecución a los migrantes… Eso prepara la superestructura de una sociedad para el exterminio, aprendamos de la experiencia internacional.

Quiero volver a contar lo que vi hace muchos años, siempre lo cuento, cuando fui a Alemania y visité los campos de Buchenwald. Se cumplían sesenta años de la Segunda Guerra Mundial. En ese campo fueron presos de veintisiete países de toda Europa: comunistas, judíos, socialistas… Fueron presos de veintisiete países a los campos de Buchenwald, que era un campo de concentración de exterminio por el trabajo forzado y el agotamiento, fue la cárcel política de Europa, yo quedé tremendamente impactado. Vimos las fotos del espanto, las montañas de cadáveres, entramos a las cámaras. Cuando salimos de ahí con Otto Vargas, yo era un chico nuevo que recién estaba haciendo mis armas, le pregunté “¿qué pasó acá, Otto?”. Y como era Otto, que no te enseñaba a decir qué tenés que decir vos, sino que te enseñaba a pensar, me dijo una frase que me hizo meditar muchos años: “así se pagan los errores”. Me quedé pensando “¿qué quiso decir este tipo con que ‘así se pagan los errores’ cuando salíamos de los campos de Buchenwald?”. Un día no aguanté más y le pregunté: “¿Otto, qué quisiste decir con que ‘así se pagan los errores’?”  Y me lo explicó: el fascismo nació en el año 1922 con el ascenso de Benito Mussolini, pero recién el campo nacional y popular lo puso en el blanco en el año 1935; habían pasado trece años y ya Hitler estaba en el poder, y a los tres años vino la Segunda Guerra Mundial.

Cuidar la unidad como la pupila de nuestros ojos. Cerrarle el paso a estas corrientes fascistas, cerrarle el paso a la Tercera Guerra Mundial, buscar ensayos como en un momento fue la “tercera posición”, adecuada al siglo XXI. Porque el mundo es otro, pero tenemos que abrir un camino independiente.

Citando a nuestro “padre de la Patria” y Libertador de América, el General José de San Martín: “Seamos libres y lo demás no importa nada”

¡Muchísimas gracias!

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SOBERANÍA TIERRA

Rosario se movilizó masivamente contra la ley de extranjerización de tierras

Organizaciones ambientales, sociales, políticas y gremiales protagonizaron una multitudinaria jornada en rechazo a la ley de extranjerización de tierras. A pesar de la lluvia previa y las fuertes ráfagas de viento, una masiva movilización recorrió el centro de Rosario hasta el Monumento Nacional a la Bandera bajo una consigna común: “Argentina no se vende, se defiende”.

Desde el mediodía comenzaron a desarrollarse diferentes actividades en la Plaza San Martín, que se convirtió en punto de encuentro de las numerosas organizaciones y ciudadanos que participaron de la convocatoria: una muestra soberana con grandes infografías que ilustran la pérdida de soberanía que captó la atención de los participantes, armado de carteles y banderas, y toda la jornada previa a la movilización estuvo acompañada por una radio abierta conducida por el periodista Ariel Bulsicco y Sofía Alberti (CTA Autónoma), por la que fueron pasando referentes de las distintas organizaciones que impulsaron la jornada, quienes expusieron los diferentes argumentos para rechazar la ley y advirtieron sobre sus consecuencias para la soberanía nacional, los bienes naturales y el territorio argentino.

Una movilización masiva pese al clima

La movilización desde Plaza San Martín al Monumento a la Bandera se destacó tanto por su masividad como por la amplitud de los sectores participantes. Organizaciones ambientales, sociales, políticas y gremiales confluyeron en las calles de Rosario expresando un rechazo común a la extranjerización de la tierra y en defensa de la soberanía nacional.

Entre las columnas que integraron la marcha se destacó la nutrida presencia del Encuentro Federal por la Soberanía y el Foro por la Recuperación del Paraná, que recorrieron las calles bajo una consigna que concentró la atención de numerosos participantes:

“Argentina no se vende. Las Malvinas son argentinas. ¡El río Paraná y el resto del territorio también!”

La consigna vinculó la defensa de la tierra con una concepción más amplia de la soberanía: las Malvinas, el río Paraná, los recursos naturales y el conjunto del territorio nacional como parte de una misma causa.

Una enorme bandera argentina frente al Monumento

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo con la llegada de la movilización al Monumento Nacional a la Bandera.

Allí aguardaban exsoldados combatientes de Malvinas, quienes se sumaron al recibimiento de la marcha y frente al Monumento, desplegaron junto al Encuentro Federal por la Soberanía y el Foro por la Recuperación del Paraná una enorme bandera argentina que sintetizó el sentido que atravesó toda la convocatoria.

En ese marco, Luciano Orellano destacó el carácter patriótico y popular de la movilización:

“Estamos en una cruzada de todo el pueblo argentino por defender la Patria. El sentimiento patriótico que despertó la Selección cuando se desplegó la bandera de Malvinas estuvo presente en esta masiva convocatoria, que unió a un sinnúmero de organizaciones en un mismo grito: ¡Argentina no se vende, se defiende!”

La multitudinaria jornada rosarina dejó así una imagen de unidad entre sectores de distintas procedencias alrededor de una definición común: la tierra, el Paraná, las Malvinas y el territorio argentino forman parte de una misma lucha por recuperar la soberanía nacional.

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA TIERRA

El río Paraná y las tierras argentinas en manos de extranjeros

Por Feliciano Ramos (*)

Desde la dictadura y continuando con el gobierno traidor y entreguista de la década de los 90, el río Paraná fue extranjerizándose. Por más de 30 años lo que vimos es, por un lado, multinacionales que por exportaciones, contrabando, auto compra y triangulación se la llevaron toda sin dejar absolutamente nada más que pobreza a la población argentina, y por otro, el Estado argentino con los impuestos del pueblo asistiendo a las terminales portuarias multinacionales con rutas, accesos y el dragado y balizamiento continuo de un río que nos fue robado y por donde todos los días nos roban, nos saquean a los argentinos. Los gobiernos que los sucedieron, lejos de cambiar esto al no revertir la situación, nada hicieron para desarmar esta matriz de saqueo y pobreza del país. Para todo ese millonario robo, saqueo, invasión, solo se valieron de leyes que el mismo Congreso, alegremente y sin ningún escrúpulo votó, sellando así el destino de pobreza y postración  de la patria y de todos los argentinos.

Si, la patria fue entregada sin disparar un tiro, solo con traidores votando leyes, de ahí que tanto el Poder Ejecutivo, Legislativo cómo Judicial son  responsables del estado de pobreza y dependencia del país.

Además de robarnos el río Paraná, ahora por una supuesta ley mal llamada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” quieren liberar la compra de tierras a extranjeros. Recordemos que ya hay una ley de la propiedad privada y que en esta se declara la inviolabilidad de la propiedad privada.

Ya en Argentina la propiedad privada es inviolable, no es necesaria otra ley.

Pero como había que ponerle un nombre que suene bonito así la gilada no se aviva, le pusieron “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada” lo que en realidad es “Ley de entrega de la Argentina a ricos extranjeros” o bien “Ley de secesión de la República Argentina”.

Siempre cuando te quieren invadir te cambian el nombre. Ejemplo: al continente que los nativos llamaban Abya Yala (tierra viva) lo llamaron América, lo destruyeron y saquearon llamándolo “conquista”, igual hicieron con el río Paraná mal llamándolo “hidrovía”, lo destruyeron y nos roban todos los días, mientras nos reclaman licitaciones de dragado y balizamiento y obras viales para consumar su robo.

Otra entrega se cierne sobre nuestra amada patria con la mal llamada “Ley de inviolabilidad de la propiedad privada”.

Los argentinos no podemos comprar ni una simple casa en nuestras Islas Malvinas, pero el inglés Joe Lewis puede, en Argentina, comprar miles de hectáreas y quedarse hasta con un lago, establecer una ley y una fuerza armada en la misma, que la convierte en un verdadero enclave extranjero. O sea, los extranjeros si pueden y los argentinos no.

Y no me hablen de la inmigración, no se atrevan, porque mi papá vino de España (Galicia) sin absolutamente nada y todo lo trabajó acá, en la Argentina, lo ganó con su sudor y esfuerzo, cuando no con lágrimas, y pudo comprarse su casa, así como otros españoles e italianos que recuerdo.

Los argentinos que trabajamos fuimos desplazados, impedidos de llegar a comprar una casa, un terreno, por el precio y la falta de creditos hipotecarios. También cada vez se hace más dificil alquilar, pero a los extranjeros se les dan todas la facilidades, como es el caso de los millonarios como Lewis. Vienen con muchísima plata, compran muchas tierras y las convierten en verdaderos enclaves coloniales, cuando no en verdaderas zonas liberadas al control del país donde pertenecen, verdaderos países dentro de un país, así como las tierras y el Lago Escondido.  

En Brasil hay una restricción donde un  extranjero puede comprar tierras hasta un 10 % de un municipio. En Estados Unidos el límite de 2,2 % de compra de tierras agrícolas por parte de extranjeros. En algunos estados como Missouri el límite es el 1 %. En Chile los extranjeros tienen prohibido adquirir tierras en zonas fronterizas, más si son ciudadanos de países limítrofes. En Argentina somos más generosos con los millonarios extranjeros y ya con la ley anterior hay un tope de hasta un 15 %, con esta nueva ley quieren sacar ese límite en zona de frontera.

¿Qué pasará con zonas de agua potable? ¿Se le negará a la población y se la darán en propiedad al millonario extranjero? Así parece.

¿Y las zonas que comprenden ríos, riachos, glaciares, acuíferos subterráneos? ¿Se rifará alegremente todo? Ya hay informaciones de tierras que compraron los ricos extranjeros con pueblos adentro. ¿Quién defiende al legítimo propietario que tiene su casita por años en esos pueblos? ¿Su propiedad privada es inviolable o solo las de los terratenientes extranjeros?  Porque no tienen recursos para litigar con el extranjero, para defender su propiedad que les costó una vida pagar.

Esta ley es antinacional, traidora de la nación, y pone en peligro desde la propiedad de los argentinos hasta el agua que consumimos, la tierra que cultivamos y los mismos límites de la nación. Como siempre, estas leyes extranjerizantes donde el extranjero compra y establece sus leyes, su país dentro del nuestro, nada dejan al país ni a la población, más que pobreza y un país diezmado y cada vez más escaso en oportunidades para la población.

Por todo esto debo decir y bien alto:

¡No a la nueva ley extranjerizante de tierras!

¡No a la licitación de dragado y balizamiento del río Paraná!

Defendamos lo nuestro porque si no, un día, será tarde muy tarde…

28-7-2

(*) Feliciano Ramos – Capitán Fluvial – Miembro de “Foro por la Rcuperación del Paraná”

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POLITICA SANTA FE SOBERANÍA

¿Qué festeja Pullaro?

En la Casa Rosada, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, sonrió junto a funcionarios del gobierno de Javier Milei para anunciar el traspaso de la estratégica Ruta Nacional A012 a la administración provincial. El mandatario lo presentó como una “decisión estratégica” para Santa Fe y celebró que durante los próximos veinte años la provincia administrará uno de los corredores logísticos más importantes del país. Pero detrás de la foto y de los discursos oficiales aparece una pregunta incómoda: ¿qué es exactamente lo que está festejando Pullaro?

Porque lo ocurrido no representa una transferencia de recursos ni una apuesta nacional por el desarrollo de la infraestructura. Es, en realidad, la formalización de un retiro del Estado nacional de una de sus responsabilidades básicas. La Nación abandona una ruta, deja de financiarla, transfiere el problema a la provincia y, además, habilita un nuevo ciclo de privatizaciones. Lo que se presentó como un logro puede leerse, desde otra perspectiva, como la aceptación de que los santafesinos deberán pagar dos veces por una infraestructura que ya financiaban con sus impuestos.

La ruta del abandono

La A012 no es una ruta cualquiera. Constituye la principal vía de acceso al complejo agroexportador del Gran Rosario, por donde circulan más de dos millones de camiones al año. Es la arteria que conecta la producción agrícola con los puertos desde donde sale cerca del 80 % de los granos, harinas y aceites que exporta la Argentina.

Su deterioro no fue producto del azar. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, la obra pública nacional prácticamente desapareció. El mantenimiento vial fue paralizado y Vialidad Nacional quedó reducida a una expresión mínima. Las consecuencias comenzaron a sentirse rápidamente: rutas destruidas, mayor riesgo de accidentes y un sistema logístico cada vez más deteriorado.

En lugar de revertir esa situación, el Gobierno nacional decidió institucionalizar el abandono. Mediante el decreto 253, habilitó a distintas provincias a hacerse cargo de rutas nacionales y, paralelamente, abrió el camino para concesionar miles de kilómetros mediante peajes privados. Santa Fe quedó incluida dentro de ese esquema. La A012 es apenas el primer paso. También aparecen en ese proceso tramos de las rutas nacionales 9, 11, 19 y 34. En total, más de 1.300 kilómetros de rutas nacionales que atraviesan la provincia podrían terminar bajo un esquema similar al de las privatizaciones de los años noventa.

La foto que necesitaba Milei

El acto tuvo un evidente contenido político. Karina Milei encabezó una puesta en escena destinada a mostrar que el Gobierno nacional mantiene capacidad de construir acuerdos con algunos gobernadores. La imagen era casi tan importante como el convenio.

En momentos en que La Libertad Avanza necesita ampliar su base territorial para consolidar un proyecto de poder hacia 2027, exhibir cercanía con gobernadores de peso resulta estratégico. Pullaro, por su parte, también enfrenta un dilema político: mantener distancia de Milei o explorar acuerdos electorales que le permitan conservar el poder provincial frente al crecimiento libertario. Por eso el acto fue mucho más que una firma administrativa. Fue una señal política para ambos lados. Sin embargo, mientras la Nación obtiene una foto de consenso, Santa Fe recibe una obligación económica.

Pagar dos veces

Los santafesinos ya financian las rutas nacionales mediante los impuestos nacionales y el impuesto a los combustibles. Es decir, ya pagamos para que el Estado nacional construya y mantenga esa infraestructura. Ahora deberemos volver a pagar. La provincia deberá hacerse cargo del mantenimiento, las reparaciones y las futuras obras sin que esos recursos sean transferidos desde la Nación. El costo recaerá nuevamente sobre los ciudadanos, ya sea mediante recursos provinciales, nuevos peajes o mayor endeudamiento. Es difícil encontrar un beneficio para la provincia en ese esquema. Lo que debería ser una responsabilidad del Estado nacional termina convirtiéndose en una carga provincial.

El laboratorio del nuevo modelo

Lo ocurrido con el puente Rosario-Victoria permite anticipar como será el futuro vial. Tras el abandono nacional, el corredor pasó a un nuevo esquema concesionado y los usuarios enfrentaron incrementos extraordinarios en el costo del peaje.

Como explico el diputado nacional Germán Martinez “El aumento será de un 485 por ciento para los que usen Telepase y 970 por ciento para los que paguen en efectivo, débito o QR”. Es decir, añadió: “de 1100 se va a ir a cerca de 5 mil pesos. Es inaceptable y Vialidad Nacional no puede convalidarlo”, finalizó.

La lógica es clara: donde el Estado se retira aparece la privatización y, detrás de ella, mayores costos para quienes utilizan la infraestructura. Ese parece ser el modelo que comienza a extenderse sobre el sistema vial argentino. No se trata solamente de quién administra una ruta. Se trata de quién paga las obras y quién obtiene los beneficios.

¿Infraestructura para quién?

Aquí aparece quizás el aspecto más profundo del debate. Cada vez que Pullaro justifica estas obras insiste en la necesidad de mejorar la competitividad logística de Santa Fe. Incluso los carteles oficiales instalados sobre la autopista Rosario-Santa Fe hablan de facilitar el acceso de los camiones a los puertos y la llegada de los granos. La pregunta es inevitable: ¿infraestructura para quién?

Porque las principales beneficiarias de estas inversiones son las grandes exportadoras concentradas en el cordón agroindustrial del Gran Rosario. Cada minuto que se reduce en el traslado de camiones representa menores costos logísticos y mayores márgenes de rentabilidad para un puñado de corporaciones multinacionales. Desde luego que todos queremos rutas seguras y en buenas condiciones. Nadie discute la necesidad de evitar accidentes ni de mejorar la conectividad. Lo que merece discusión es quién financia esas obras y quién captura finalmente sus beneficios.

Resulta llamativo que mientras la Nación se retira, la provincia asuma deudas para sostener una infraestructura cuyo principal objetivo es abaratar costos de exportación para grandes empresas privadas.

La deuda como política

El otro dato relevante es el financiamiento. Santa Fe inició un proceso de fuerte endeudamiento para desarrollar infraestructura logística vinculada al complejo portuario. Créditos internacionales, emisiones de bonos y préstamos de organismos multilaterales comenzaron a multiplicarse.

Según los datos expuestos durante la discusión pública, la deuda provincial pasó de alrededor de 526 millones de dólares al inicio de la gestión de Pullaro a aproximadamente 1.600 millones de dólares, triplicándose en poco más de dos años. No se trata solamente del volumen de deuda. También importa su destino.

Buena parte de esos recursos se orienta a obras que fortalecen el sistema logístico exportador mientras, al mismo tiempo, el gobierno provincial sostiene un discurso permanente de austeridad y déficit cero. Ese relato justificó recortes sobre jubilaciones, conflictos salariales con docentes, restricciones presupuestarias en áreas sensibles y un fuerte ajuste sobre los trabajadores estatales. La contradicción resulta evidente.

Para salarios y jubilaciones “no hay plata”. Para financiar infraestructura estratégica destinada al negocio exportador sí aparecen créditos, bonos y endeudamiento.

Una discusión sobre soberanía

El problema excede incluso a Santa Fe. Lo que está en juego es una concepción del Estado y del desarrollo nacional. Cuando la Nación abandona rutas estratégicas, transfiere responsabilidades sin recursos y privatiza corredores fundamentales para el comercio exterior, renuncia también a herramientas básicas de planificación territorial.

Y cuando una provincia acepta ese esquema sin discutir el reparto de recursos ni exigir que quienes más se benefician contribuyan al financiamiento de la infraestructura, termina administrando las consecuencias del ajuste nacional. Por eso la pregunta inicial sigue vigente.

¿Qué festeja Pullaro? ¿La posibilidad de administrar una ruta destruida que deberá reparar con recursos provinciales? ¿La consolidación de un modelo donde los santafesinos pagan dos veces mientras las grandes exportadoras reducen sus costos? ¿O la foto política junto a un gobierno nacional que abandona sus responsabilidades pero conserva intacto su compromiso con los intereses de los sectores más concentrados de la economía?

El debate pasa por definir si la infraestructura estratégica debe estar al servicio del desarrollo nacional y del bienestar colectivo o subordinada, una vez más, a las necesidades logísticas de un reducido grupo de corporaciones exportadoras. Porque cuando un Estado deja de ejercer sus responsabilidades sobre las rutas, los puertos y la planificación del territorio, no solo se retira de la obra pública. También retrocede en soberanía.

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CIENCIA SOBERANÍA

Defender la CNEA es defender el Sistema Científico-Tecnológico Argentino

Por Dulio Lacuadra (*) 

El martes 30 de Julio, las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), a cargo del “libertario” Martín Porro, mediante un simple aviso en el sistema de gestión estatal, notificaron el despido de más de 60 trabajadores del área, número que puede llegar a 170 en estos días. Frente a la ocupación pacífica y las diferentes medidas de protestas de los trabajadores y sus sindicatos, la respuesta oficial fue el accionar de la Gendarmería en la sede central, la intimidación, los golpes y respuestas vacías en la red social X por parte de algunos funcionarios políticos. Esto no es una medida aislada, no es un reajuste por números deficitarios, no es solo crueldad, es parte de una política sostenida, planificada, y de magnitudes profundas, de destrucción del Sistema Científico-Tecnológico argentino y un plan de subordinación estratégica a los Estados Unidos y al capital foráneo.

Este artículo busca humildemente dar algunos elementos que ayuden a ubicar la magnitud y la peligrosidad de lo que estamos viviendo y algunas pistas para contribuir a la defensa de la soberanía científica y técnica argentina.

Conocer para amar, amar para defender, una breve reseña de la CNEA

La CNEA fue creada el 31 de Mayo de 1950, por decreto N° 10.936/50, bajo la primera Presidencia de Juan Domingo Perón. Si bien el objetivo central se enmarcaba en desarrollar y dominar la energía nuclear con fines pacíficos, el primer peronismo buscaba orientar desde el Estado un proyecto de industrialización en el que el desarrollo de la energía atómica constituyera un eslabón inicial para el logro de la independencia científica-tecnológica de nuestro país. Se emprendió la promoción de la geología y la minería nuclear, la explotación y el procesamiento del uranio, el desarrollo de la metalurgia y la producción y utilización de radioisótopos centralmente. Otro aspecto clave a tener en cuenta fue que la Argentina buscaba desarrollar investigación e innovación también en materia de Defensa de los recursos propios, de las capacidades instaladas y del territorio continental e insular del país, en un mundo dominado por las disputas entre las dos superpotencias de la época: la URSS y los EE.UU.

La creación de la CNEA se suma a algunos hitos conquistados en materia de independencia científica-tecnológica, como lo es la Universidad Pública heredera de la Reforma Universitaria de 1918, la creación de la Universidad Obrera Nacional (actual UTN) en 1948, la Ley de Gratuidad de la Enseñanza Universitaria de 1949, la constitución del CONICET en 1958, entre otros. Hitos que con fuertes disputas sentaron las bases del Sistema Científico-Tecnológico Argentino que tanto orgullo genera.

En estos 76 años del organismo, hemos avanzado en controlar y desarrollar las operaciones de las tres centrales nucleares argentinas; ATUCHA I, ATUCHA II y EMBALSE. Se posiciona como un área que no solo investiga y diseña reactores nucleares, sino que también es clave en el desarrollo de la salud, con investigaciones sobre medicina nuclear, produce los radioisótopos que se usan en el mercado nacional para el diagnóstico y tratamientos de enfermedades como el cáncer. Posiciona a la Argentina, junto a Brasil y Sudáfrica, como los únicos tres países del hemisferio sur que desarrollan energía eléctrica por vía nuclear. Según un informe del observatorio CEPA, administra dos grandes empresas que son superavitarias: ATUCHA, que depende de Nucleoeléctrica Argentina, con números positivos por $90.304 millones de pesos en 2025; y la DIOXITEK, que produce pastillas de uranio y que generó $19.204 millones de pesos; empresas estatales que nos ubican competitivamente en el mundo en materia de energía nuclear. Hoy la Argentina domina el ciclo completo del combustible nuclear (solo 11 a nivel mundial lo han logrado) y exporta tecnología de primer nivel, incluyendo reactores y servicios de ingeniería de altísima complejidad

Vemos un largo camino en la defensa del desarrollo soberano, de fuertes convicciones de que nuestro país puede crecer, industrializarse y, por qué no, autoabastecerse energéticamente. No fue un camino fácil, ni lineal, siempre estuvo condicionado por los distintos proyectos estatales en pugna en diferentes momentos de la historia. El ataque actual del Gobierno de Milei, nos recuerda los intentos de la dictadura genocida en desfinanciar, los intentos de Menem y Cavallo en vender su infraestructura, en todos los intentos de esos gobiernos en torcer el rumbo y los objetivos que la habían originado allá por los años 50.

Es importante reconocer la fuerte inversión presupuestaria estatal de algunos gobiernos en estos veinte años. Sin embargo, hay que destacar también a  los miles de estudiantes, técnicos, licenciados, doctores, que formados en un profundo entramado de Universidades Públicas e Institutos Superiores han contribuido con sus producciones e investigaciones a robustecer y a disputar el sentido, el para qué y el para quién de la ciencia y la técnica argentina en general y de la energía nuclear en particular. Hoy lo que buscan es doblegar, colonizar y subordinar, pese a que todos sus trabajadores, los protagonistas, siguen enfrentando los despidos y el desmantelamiento. Allí está la clave.  

Un ataque al plan nuclear argentino

Según un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIITCI), desde que asumió Javier Milei, el presupuesto de la CNEA se redujo un 45,4% y su inversión en bienes de capital descendió un 53,4%. A esto se suman los casi 389  despidos y renuncias en la gestión de Mieli (más del 10%)

El gobierno “Libertario” con decretos, despidos y paralización de proyectos estratégicos como el CAREM busca desmantelar el plan nuclear argentino, una inversión de 76 años de historia. Impulsan dos mecanismos:  por un lado, entregan a los Estados Unidos y empresas privadas áreas claves del organismo, activos como el uranio o reactores patentados por INVAP, y por otro lado, despidos y una política sostenida de empobrecimiento y precarización del personal, casi empujándolos a la renuncia. En un mundo dominado por la guerra y la dificultad en recomponer las tasas de ganancias de los grandes monopolios internacionales, los hechos ocurridos en el organismo tienen que ser analizados prestando atención al rol que cumple nuestro país en la geopolítica actual, la lucha global entre las potencias por el poder energético y el relanzamiento del sector nuclear a escala global. Todo esto está en juego.

En el mes de mayo el gobierno habilitó que privados internacionales y nacionales puedan recorrer las instalaciones de la CNEA en la búsqueda de activos nucleares que les interesen para futuras iniciativas privadas, poniendo a disposición el Procedimiento de Acceso Preliminar de la comisión. Hace unos días nos enteramos del ingreso a la Argentina de Meitner Energy (60% en manos de un magnate iraní que vive en los EE. UU. y financista de Elon Musk), fundada en 2024 en Delaware, tierra donde se radican muchas OFFSHORES. Con la excusa del ingreso de dólares, Meitner Energy dispondrá del uso del reactor RA-10 patentado por INVAP con dinero del Estado y de ahora en más las ganancias serán giradas a la casa central en los Estados Unidos. El plan resulta claro, habilitan al capital extranjero no solo a llevarse el personal argentino, sino a llevarse el ciclo del combustible nuclear entero, desde la investigación de la ubicación del uranio hasta la explotación de una mina. Se abre la puerta para que se lleven las 33.000 toneladas de uranio que hay en nuestro país. Prueba de ello son las declaraciones del Secretario del Tesoro de EE. UU. Scott Bessnt, que decía lo siguiente: “Argentina es rica en Uranio, están comprometidos con la entrada de empresas privadas estadounidenses”.

Así, lo que costó varias generaciones de esfuerzo colectivo en interés de todos los argentinos va a ser apropiado, privatizado y excluido del dominio común por un puñado de empresas privadas (nacionales e internacionales) bajo el impulso del gobierno libertario.

Defendamos el Sistema Cientifico Tecnologico Argentino que supimos conseguir

Nuestro Sistema Científico Tecnológico y de Innovación es un orgullo nacional. Con tensiones y disputas hemos formado premios nobel, desarrollado innovación y tecnología de punta a escala global y les ha dado sentido de pertenencia a miles de jóvenes que dan sus primeros pasos en la universidad o en la investigación. Pese a los intentos de la dictadura, el menemismo o Mauricio Macri, hemos resistido muchos embates no con pasividad, sino con mucho protagonismo de sus trabajadores, de las y los que hacen ciencia y futuro todos los días.

Está conformado por un conjunto de organismos públicos, universidades, centros de investigación, empresas estatales y entidades privadas que producen conocimiento científico, desarrollan tecnología, promueven políticas públicas integrales que estructuran estrategias y políticas de desarrollo e innovación. Sus principales componentes son los organismos nacionales de ciencia y tecnología, como CONICET, CNEA, INTA, INTI, CONAE, Instituto Nacional del Agua, Instituto Antártico Argentino, entre otras. No solo son instituciones prestigiosas, son la trinchera de lucha de miles y miles de estudiantes, técnicos, becarios doctorales y posdoctorales, docentes-investigadores universitarios, entre otros, que se han formado por muchos años y que han elegido disputar el conocimiento y la producción en un sentido soberano.

No es nuevo el ataque o la saña con nuestras instituciones estatales, lo que es novedoso es la magnitud y la rapidez de las políticas de deterioro, desmantelamiento y subordinación. Seamos claros y que no nos confundan, esto no es un ajuste o una “readecuación presupuestaria”, Vivimos un ataque por áreas y por etapas al sistema en general. En estos tres años de mileísmo los despidos, la reducción presupuestaria, las renuncias y la entrega de áreas claves a extranjeros, fueron moneda corriente. Asistimos a despidos en CONICET, INTI, INTA, AGENCIA I+D+i (con su práctica destrucción) y ahora CNEA; el deterioro del salario docente en Universidades Nacionales e Institutos y el congelamiento de becas estudiantiles; hasta se niegan a aplicar la Ley de Financiamiento Universitario. Canalladas si las hay. Nos enteramos de un día para otro cómo quieren dejar sin becas a 379 becarios posdoctorales y dar de baja cientos de concursos de cargos técnicos y profesionales que están en proceso.

Este es el objetivo de Javier Milei: cortar un circuito y destruir un sistema que intentó, pese a la incapacidad de ir a fondo en determinados momentos, modelar el desarrollo tecnológico del país a través de la interacción entre el Estado, el sistema nacional de ciencia y técnica y el aparato productivo nacional. Los paladines de la libertad generan las condiciones materiales y culturales para una nueva fuga masiva de cerebros a las potencias centrales, y avanzan en reducir la infraestructura técnica y tecnológica al servicio de una estructura productiva reprimarizada y sin industria. Lo que funciona se vende, lo que permite multiplicar se subordina a los de afuera, y lo que nos genera autonomía se regala. Esto es lo que está detrás de las mentes brillantes del mileísmo.

Otra Argentina es posible

Como venimos exponiendo, frente a nosotros tenemos un plan claro que viene por todo lo nuestro, que nos quiere llevar por delante. Sin embargo, acá hay un pueblo que ha escrito páginas gloriosas, que ha resistido y ha luchado mucho. Somos herederos de la reforma del 18, de las puebladas del 60 y 70, de la resistencia a la dictadura, de la defensa de la patria en Malvinas, de la lucha contra la Ley de Educación Superior, del arancel de López Murphy, y lo seremos ahora con las luchas que forjaremos en el presente. Millones en todo el país han salido a las calles para defender a las Universidades Nacionales, a sus profesionales, sus investigaciones, y a sus estudiantes. Frente a los despidos, las y los trabajadores se organizan y no se dan por vencidos, por eso es importante que nos solidaricemos, que acompañemos y que convoquemos a todos y a todas a defender nuestra ciencia, nuestras universidades y nuestra técnica

Somos conscientes de la ofensiva reaccionaria que vivimos, que a veces las noticias nos angustian y que el plan es a fondo. Sin embargo, no nos rendimos, porque de esta situación se sale convocando a toda la comunidad científica y universitaria en particular, y al pueblo en general, a que sean partes de la construcción de un “Nuevo Plan de Desarrollo Científico y Tecnológico”. Un plan que nos permita reconstruir la patria luego de la pesadilla de Milei, pero por sobre todo nos permita pensar que Argentina necesitamos, donde la SOBERANÍA política y económica sean los principios que vertebran el desarrollo futuro.

Necesitamos avanzar en un nuevo Estado con protagonismo popular que diseñe y ejecute políticas de desarrollo, que invierta sostenidamente en la infraestructura científica y tecnológica, apoyándose en un entramado productivo que demande innovación para la producción a escala local, regional y nacional. Por eso es clave defender y avanzar en el control de nuestros recursos estratégicos y de las capacidades en ciencia y técnica nacionales. En nuestras universidades, organismos específicos, agencias nacionales e institutos está la masa crítica que necesitamos, la que construye ciencia y soberanía tecnológica todos los días, depende de si los convocamos, de si los escuchamos y de si les damos el lugar a que protagonicen.

Hay que estar a la altura de la historia, buscamos construir una propuesta superadora a los embates y estamos obligados a tener la decisión valiente de cambios estructurales, de animarnos a recuperar soberanía. Ese es el pequeño desafío que tenemos, no somos pocos, somos muchos.

(*) Miembro del  “Foro por la Recuperación del Paraná, Ciudad de Santa Fe

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SOBERANÍA

El Amor y la traición a la patria

4To Encuentro Federal por la Soberanía, el amor a la Patria.

Por Feliciano Ramos (*)

El 20 de Junio pasado, fecha en que se conmemoraba la muerte del ilustre prócer Manuel Belgrano, se realizó en la ciudad de Rosario el “IV Encuentro Federal por la Soberanía”, al que tuve el honor de concurrir, como así también en los tres encuentros anteriores.  Una vez más, un año más, muchas personas sin otro interés más que el amor a la patria, al país, se esfuerzan para viajar, hospedarse, y todo lo que implica recorrer cientos de kilómetros para exponer, para compartir los esfuerzos, proyectos y vivencias en la lucha por un país soberano. Y ya que hablo de esfuerzo, es necesario destacar el esfuerzo de todos los que trabajaron antes, durante, y después, que hicieron posible que este encuentro convoque a miles de personas y sea, sin duda alguna, el germen de la reconstrucción  soberana del país.

Cuando te encontrás con tanta gente, algunos amigos o conocidos, que luchan por un país soberano y con protección ambiental,  el primer sentimiento que te produce es la alegría de ver, sentir, que no estás solo en la lucha. Cada uno en su especialidad, somos muchos luchando por un país mejor, por una patria soberana. Es una gran alegría encontrarnos, abrazarnos y acompañarnos en la lucha, compartir vivencias, dificultades y logros. La palabra del otro nos ilumina, nos redescubre y nos enseña, los testimonios nos animan y nos dan esperanza. 

Personalmente experimenté en todos los Encuentros Federales por la Soberanía,   una alegría compartida, una renovada esperanza contagiada. Como en todos los encuentros anteriores, me volví con el alma llena de amor por la patria y con las energías renovadas en la lucha por su soberanía, sabiendo que no estás solo, que somos muchos y cada vez somos más y seremos muchos más todavía en la defensa soberana de la patria.      

Quiero resaltar la importante cantidad de jóvenes convocados, algunos de estos jóvenes ya exponiendo las vivencias del camino de la lucha por un país mejor, más justo y soberano.  Significa un volcán de vida joven y un océano de esperanza saber que la defensa de la patria soberana crece, se contagia  y se multiplica como un virus de virtud.

Solo hay agradecimiento de mi parte a los que organizaron el “IV Encuentro Federal por la Soberanía”, seguramente compartido también con los demás participantes y público en general.

La entrega, la traición a la patria

Contrastando con tanto amor a la patria, con tanta esperanza compartida, este gobierno destructor (en contra de tratados internacionales, en contra de lo propuesto en la audiencia pública por más del 98 % de los participantes y a pedido expreso de la Bolsa de Comercio de Rosario y los puertos extranjeros) ha llevado a cabo una licitación de dragado del canal navegable del río Paraná a 44 pies, lo que significará un daño enorme y permanente al río, del que todos bebemos.

Esta licitación no solo viola los acuerdos internacionales, como el tratado de Escazú, ya que se llevó a cabo y se adjudicó sin ningún estudio previo de impacto ambiental, que está claro que no lo hacen porque les va a dar negativo, esto es más que obvio. Es más, trataron de instalar estudios apócrifos, que no son ambientales, como válidos. Está claro que la génesis de la licitación fue el engaño público.

Por otro lado, este gobierno al que le queda un año cuanto mucho, carece de  autoridad y consenso como para llamar a una licitación por treinta años que, por un lado, fue rechazada contundentemente en la audiencia pública y, por otro, las consecuencias de esta licitación exceden en mucho al mandato de gobierno, por lo tanto debería tener consenso popular y político, de lo contrario no es válida.

Otra causa de invalidez de la licitación de dragado es la cartelización, ya que de exprofeso se manipuló, dejando afuera empresas de dragado como la empresa china, porque era una empresa estatal. Por un lado, no queremos saber nada con una empresa que represente el Estado, y por otro tenemos a la Armada de EE.UU patrullado el río Paraná y el Mar Argentino. Una doble vara que invalida aún más una licitación colmada de irregularidades y de una entrega espantosa de la independencia argentina.

Otro hecho que constituye cartelización y direccionamiento de la licitación a favor de la empresa Jan de Nul, es que había un piso en el monto licitado por debajo del cual no se podía cotizar. La misma empresa belga, Deme, que licitó junto a Jan de Nul, dijo que estaba en condiciones de cotizar más bajo pero había un piso en la cotización. Ese piso favorece y direcciona claramente a la empresa Jan de Nul, ya que la parte técnica le da a favor por encontrarse desde la década del 90 hasta hoy establecida logísticamente en el país. Recordemos que, como ya lo mencioné, esta empresa usufructúa gratuitamente muelles, oficinas y talleres de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables y por supuesto la ficha técnica es favorable respecto a otra que no está en el país.

Falta de consenso público y político, inexistencia del estudio previo ambiental, cartelización y direccionamiento, entre otras irregularidades, son las que se cometieron con tal de adjudicar a toda costa una licitación fraudulenta a favor siempre de la misma empresa. Por lo tanto, si la justicia fuera justa e independiente como en países serios, esta licitación se caería por trucha.

Es que a los puertos extranjeros y sus socios de la Bolsa de Comercio de Rosario solo les importa la licitación. Válida o inválida, legal o trucha, no importa, el tema es seguir quedándose y robándose el comercio exterior argentino.

Una licitación donde no intervienen las provincias y lo que se draga es territorio provincial bañado por el río Paraná, es contradictorio.

La parte más importante de esta licitación es el daño, el ecocidio ambiental permanente, los millones de metros cúbicos dragados que sin cuidado se volcarán al río nuevamente, lo que va a crear inestabilidad y a tapar riachos que desconectarán lagunas donde desovan los peces. Se dragará y volcará nuevamente al río un lecho totalmente contaminado por agro tóxicos, contaminando aún más el agua del río que bebemos. Y lo más irónico es que, todos los argentinos con la nuestra, con nuestros impuestos, pagaremos la licitación de dragado a la dragadora extranjera y para beneficio de los puertos  extranjeros.  Desde la década de los 90 hasta hoy, los argentinos con nuestros impuestos venimos pagándoles a los puertos privados extranjeros un dragado para que estos se roben todos los días las exportaciones argentinas. Porque el comercio exterior argentino está en manos de extranjeros y sus socios locales y nos sale muy caro a los argentinos, pero a cambio nada dejan al país porque se la fugan toda.

Debemos recuperar el comercio exterior argentino para los argentinos, porque si no, como ya lo dijo la Cámara de Diputados de la Nación en su expediente 5275-D-2010 “estatizaron los costos y privatizaron las ganancias”. O sea, a los costos del mantenimiento los pagamos nosotros, con nuestros impuestos,  pero a las ganancias se la llevan los puertos privados y/o extranjeros y las dragadoras extranjeras y nada queda en el país,  solo las deudas y la pobreza.        

(*) Capitán Fluvial | Miembro del foro por la recuperación del rio Paraná

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SOBERANÍA

Luciano Orellano: “Fuera yanquis de América Latina, seamos libres de toda dominación extranjera”

DISCURSO DE APERTURA DEL 4° ENCUENTRO FEDERAL POR LA SOBERANÍA. ROSARIO. 20 DE JUNIO 2026

Les quiero hablar como argentino que siente un profundo amor por nuestra Patria. Hoy es un día de enorme significación.

Lo primero de lo primero es hacer un desagravio a nuestra Patria, a Manuel Belgrano, a nuestras banderas. Pocas veces en la historia argentina sufrimos este agravio.

Manuel Belgrano: este gran revolucionario, el hombre de la independencia, el hombre de la igualdad, el hombre de la industria nacional, el hombre del primer contrato social, de “la tierra para quien la trabaja”, el hombre que se hizo soldado por necesidad, el hombre que se hizo diciendo que había que recuperar y tener nuestro comercio exterior, el hombre que nos habló de la necesidad de una marina mercante, el hombre que nos dejó un mensaje (tal vez el más maravilloso): “pretendo ser un buen hijo de la Patria”… “¡pretendo ser un buen hijo de la Patria!”.

Por eso, frente a este gobierno que, y no nos confundamos, es otra cosa en la reseña histórica argentina, este es un gobierno de ocupación. Es un gobierno que construye un andamiaje legal, jurídico, institucional, para disgregar la nación para el saqueo. Y además en un momento internacional tremendamente difícil, porque el mundo que estaba antes no está más, porque hay un nuevo reparto del mundo, que ha implosionado el derecho soberano de los pueblos, y a eso lo estamos viendo. Es un mundo en guerra, es un mundo de nuevos repartos, una nueva reconfiguración de los mapas, y hay una implosión del enemigo más peligroso, que es la superpotencia política, económica y militar en este mundo multipolar; que tiene claramente dos superpotencias, pero que en la reseña histórica de los últimos setenta años es el enemigo más peligroso: el imperialismo yanqui y el fascista Donald Trump. Esos tipos vienen por América Latina. ¿Y saben por qué?, porque ningún imperio, ningún imperialismo se puede sostener sin retaguardia, y la retaguardia para ellos es el territorio.

Ellos vienen por el petróleo en Venezuela, ellos vienen por el agua, ellos vienen por los alimentos, ellos vienen por el litio, ellos vienen por los pasos bioceánicos, ellos vienen por la Antártida.

Estamos en una cruzada, una cruzada en la que hay que cerrarle el paso al fascismo. Esa idea de la supremacía, la idea del desprecio a los trabajadores, el desprecio a las mujeres, a los pueblos originarios, a las organizaciones libres del pueblo a las que hay que “demonizar”, el desprecio a nuestros viejos, la política de descarte, como decía el Papa Francisco. Entonces, como decía también el Papa Francisco “¡no seamos huérfanos de Patria!, ¡no seamos huérfanos de Patria!”. La Patria nos llama, es la hora.

Quiero invitar a estos pibes que voy a presentarles, de los colegios técnicos, a que vengan acá adelante. Porque este encuentro, a diferencia de los otros encuentros, es un encuentro que tiene a la juventud. Vengan chicos, quiero estar junto con ustedes, vengan acá adelante. Y contarles una experiencia, ahí están viniendo… Estos jóvenes, valientes, inteligentes, me invitaron a mí a un encuentro de estudiantes y estudiantes secundarios. Yo llegué ahí y dije “les voy a dar docencia patriótica”. Uh… Bueno… Hablé un rato, y después empezaron a hablar ellos, y sobre todo los chicos de las escuelas técnicas, y arrancaron desde un lugar hermoso, maravilloso, arrancaron desde el sueño, desde la esperanza: “¿por qué queremos ser técnicos?, ¿para qué Patria?”.  Y la unían a la necesidad de recuperar nuestra soberanía industrial. La unían a la necesidad de que los centros científicos, técnicos, sean para que se emancipe la nación. Me dieron cátedra, ¡son estos pibes!, ¡apláudanlos! ¡Son la semilla, son el presente, son la esperanza, y nos llenan el alma, nos llenan el corazón! Y acá no vienen para la fotito, no hay lugar para la fotito, hay lugar para que sean protagonistas. Mírenlos a estos pibes porque estos compañeros van a estar en cada uno de los paneles, hablando, opinando, y esa es la cruzada que tenemos.

Hay que cerrarle el paso en nuestras cabezas a ese pesimismo, al escepticismo, es lo que nunca debemos dejar que nos quiebre. Yo vengo de una familia muy humilde, yo sé muy bien lo que es la discriminación, yo sé muy bien lo que es, pero jamás de los jamases a los argentinos nos tienen que quebrar el espíritu, el optimismo de los pueblos, de las causas de los pueblos. Aquí, lo que yo diga, tiene muy poca importancia, porque este encuentro tiene un objetivo. Ninguno de los que estamos acá nos queremos convertir en “Susana Giménez”.

Somos gente de combate, somos gente de pelea, acá están nuestros héroes, nuestra reserva moral de Malvinas, ¡aplausos a ellos!, ellos construyen este encuentro. Hay que poner en valor a los maestros, ¡felicitaciones a los maestros!, ellos son los dueños de este encuentro; acá están los metalúrgicos, que están peleando hace dos años de manera ininterrumpida, defendiendo la producción, el mercado interno, la industria nacional, y además ellos sueñan con volver a recuperar la industria del acero nacional que es “madre de todas las industrias”. Quiero felicitar a la marina mercante, acá está Mariano Moreno, es muy importante… ¿Porque de dónde va a salir, qué se necesita? Necesitamos construir la unidad programática para una salida para el pueblo argentino, y eso solo puede ser parido alrededor del combate, de los protagonistas, no va a caer del cielo, eso es hoy lo que no tenemos que delegar. Porque la interpelación es cómo terminamos con esta política y cómo salimos de esto. Y para eso el combate, la pelea, pero hay que llenar la mochila de propuestas y de salidas que resuelvan.

Tenemos un desafío: no solo derrotar al gobierno, sino no volver a fracasar. Porque venimos de algunos cambios de reforma sin reforma, de cambiar algo para no cambiar del todo las cosas. No hay que tirar tampoco los chicos con la bañadera, porque la lucha ha sido cruel, ha sido dura, y hay cosas que se hicieron bien, tenemos que ser claros.

Reivindicar el 2 de abril, el 24 de marzo, acá en Rosario se juntaron ciento veinte mil… Hay que bombardear el escepticismo, el pesimismo. Claro que es un momento difícil, pero millones se movilizaron. Y hay gente acá de la salud, con las movilizaciones multitudinarias. ¿Dónde está Pablo Maciel que sacó el 80% de los votos en su sindicato (SICOP) de la provincia de Buenos Aires? ¡Felicitaciones Pablo!, porque este encuentro no es de cartón.

¿Y el camino cuál es?, ¿cuál es el faro?, el faro es Bolivia. ¿Quiénes son nuestros aliados estratégicos? Nuestros aliados estratégicos son la Patria Grande, nuestros aliados estratégicos son nuestros países limítrofes. Aquí están los brasileros, compañeros que vinieron del Paraguay, del Uruguay… ¡Apláudanlos! Porque ¿cuál es la nuestra?: la Segunda Emancipación Americana, la Segunda Emancipación de la Patria.

Al encuentro tenemos que generalizarlo en todo el país.

¿Ustedes saben el valor de lo que van a hacer hoy? ¿Qué queremos del encuentro? ¡A llorar al cementerio! Queremos tener un diagnóstico de la situación y sacar algunas conclusiones de los talleres, que es lo que no hicimos en los encuentros anteriores, y ustedes tienen las mochilas cargadas de propuestas. Parte de cerrarles el paso y abrir otro horizonte, está íntimamente ligado a eso.

¡Fuerte abrazo!¡Exitoso encuentro!¡A llevarlo a cada lugar del país! ¡La Patria no se vende, se defiende!                                       

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