Por Evangelina Codoni (*)
Para ser libres, en un país liberado
En Octubre ¡Córdoba nos espera!
El movimiento de mujeres y diversidades en la Argentina es muy poderoso. Tiene una fuerza inconmensurable, que alumbra toda la lucha en general. Hemos sostenido estos encuentros, en un formato único en el mundo, por casi 40 años. Somos un ejemplo para la región y para el mundo. Todos los movimientos de las causas más justas que nos conmovieron estos últimos tiempos están integrados, y algunos dirigidos, por mujeres. Esto es parte y consecuencia, tiene expresión y se retroalimenta y nutre en los Encuentros.
Son 39 años de Encuentros de Mujeres y Diversidades que nos llenan de orgullo, de felicidad y energía en momentos tan difíciles para nuestro pueblo en general y para las mujeres en particular. Grandes son los esfuerzos que hacemos a lo largo y a lo ancho del país para superar juntas todos los obstáculos que debemos enfrentar en el camino, para organizarnos colectivamente y poder estar presentes.
El Encuentro nos traslada por toda nuestra geografía. Vamos donde sea más necesario: desde el sur nevado al norte más profundo, del mar a la cordillera… ¡allí estamos! Varios tomos podríamos escribir con las vivencias, anécdotas, enseñanzas, crecimientos, risas, llantos, abrazos, alegrías, enojos, y profundas experiencias que vivimos y viviremos en este espacio inigualable que es para nosotras “El Encuentro”. Allí se han parido luchas que nos han llevado a conquistar diversas reivindicaciones en diferentes momentos, desde la patria potestad compartida, el divorcio, la educación sexual, la lucha contra la violencia con la incorporación de la figura de femicidio al código penal, la triple consigna “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, entre otras. El Encuentro es multiplicador, y transformador, ninguna vuelve igual, algo cambia en cada mujer que participa. Gran parte de la potencia del movimiento de mujeres y diversidades de nuestro país se debe a esta experiencia.
Nuevas mujeres se suman en el recorrido porque “el Encuentro llega a ellas”, inundando sus ciudades en una ola multitudinaria que viene a debatirlo todo. Se suman, descubriendo esta “experiencia única en el mundo”, que se convierte también en una lupa… Una lupa monumental que amplía y ubica en el centro los sufrimientos, logros y desafíos particulares de la ciudad y la provincia que nos recibe, y de las mujeres que nos convocan. Este Octubre, la ciudad de Córdoba nos espera.
Foto: 37° Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias en Jujuy 2024.
El mundo que conocíamos ya no es el mismo…
El mundo que conocíamos, globalizado, único, multipolar, sin dudas ha cambiado. Solo basta con prender la tele, o mirar el celular. Todos los días las noticias anuncian un nuevo enfrentamiento, un nuevo conflicto. El último informe del Institute for Economics and Peace realizado en Junio de 2024 señalaba que en ese momento había 56 conflictos activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial. Además, 92 países estaban involucrados en enfrentamientos fuera de sus fronteras.
Se ha abierto una nueva disputa, por un nuevo reparto del mundo. Las contradicciones entre el capital y el trabajo, entre un puñado de naciones imperialistas y los países oprimidos, y las existentes entre las propias potencias imperialistas, se profundizan aceleradamente.
Se cierra una etapa relativamente pacífica y se van perfilando nuevos agrupamientos que conforman nuevos bloques. La afirmación de que el patrón político global actual está definido por la perspectiva de guerras globales y dispositivos de seguridad describe lo principal del momento político actual.
“Lo que está de fondo es una brutal crisis de sobreproducción relativa y una caída tendencial de la tasa de ganancia. Hay un exceso de acumulación de capital, concentrado en la oligarquía financiera, que encuentra limitaciones para reproducirse. Ese es el por qué del por qué, que es lo que explica el antagonismo en la fase del imperialismo, en el cual lo relativo son los acuerdos y lo absoluto son la disputa y el antagonismo, lo que teñirá el período.” (1)
Los imperialismos se ponen cada día más agresivos, principalmente el imperialismo yanqui en su indiscutible declive y en su disputa con China, lo que hace que aceleren sus maniobras para recuperar posiciones en América Latina, a la que ellos llaman “su patio trasero”. Así podemos explicar la invasión de Rusia a Ucrania; China y su disputa por el por el Indo Pacífico y el Mar de la China con el conflicto por Taiwán; y el intervencionismo descarado del gobierno de Donald Trump no solo en su ataque junto a Israel a Irán, sino también en nuestro continente. En consecuencia, estos últimos meses América Latina se ha sumado a esa lista de conflictos, y además de sus intervenciones en el ámbito político, manteniendo candidaturas subordinadas y funcionales en diferentes países de la región, ahora EE.UU también interviene abiertamente en distintos territorios del continente como en Cuba o en Panamá, un punto de inflexión que marca un gran cambio en la situación es lo que hemos visto en Venezuela el pasado 3 de enero. Es decir que los enfrentamientos, producto de la disputa, ahora no solo se desarrollan en territorios lejanos, sino que están cerca y sacuden a nuestros pueblos. Todos estos elementos convierten al imperialismo yanqui en la potencia más agresiva en América Latina y el Caribe.
El pasado 22 de setiembre, ante la Asamblea General de la ONU, Trump afirmó: “Todos ustedes han oído nuestras acciones en Venezuela, son prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país se afiancen en ningún lugar del continente americano. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para proteger los intereses nacionales de Estados Unidos”. Sus declaraciones fortalecen su política agresiva, la nueva Doctrina Monroe de “América para los Americanos” (es decir, los yanquis). En este contexto, el control de lo que ellos consideran sus “bienes comunes globales”, nuestros ríos, nuestro mar, nuestros recursos, Malvinas, el Atlántico Sur y el paso bioceánico, cobra importante relevancia para sus objetivos estratégicos.
Foto. Donald Trump. Fuera Yanquis de América Latina! Libres de toda dominación extranjera!
Malvinas y el Atlántico Sur
La causa nacional Malvinas ha estado en la agenda de todas las administraciones, pero en particular el gobierno de Milei – Villarruel la ha utilizado desde el inicio de su gobierno con distintos fines. Primero, para formulación del binomio presidencial, donde Villarruel aparece como hija de Veterano de la Guerra de Malvinas, reivindicando la última dictadura militar y la guerra durante el proceso, y después una política de acercamiento hacia el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Esto quedó asentado en el acuerdo de entrega Mondino – Lammy, el silencio ante el saqueo ictícola y prontamente hidrocarburífero en la plataforma continental argentina, la falta de protestos por los varios despliegues militares en las Islas y las incursiones en nuestro territorio continental de otras potencias, la suspensión de la ejecución de distintas leyes referentes a cuestión Malvinas como de capacitación continua, la Ley Solanas, o el funcionamiento del Consejo Nacional Malvinas, así como la alianza internacional con gobiernos que no apoyan el reclamo argentino, y el abandono de la posición histórica de neutralidad argentina. A esto se suma la intervención del puerto de Tierra del Fuego, la desregulación de los servicios esenciales y estratégicos para la defensa, el intento de venta de la tierra y la falta de transparencia en el destino de las reservas en oro de la nación.
Ante el apoyo popular a la Selección Argentina de fútbol masculino por desplegar una bandera de legitimación del reclamo “Las Malvinas son Argentinas”, Milei criticó el hecho. Sin embargo, presionado por los dichos del Presidente Donald Trump, quien insinúa que podría revisar la postura de neutralidad sobre la cuestión, realizó una serie de anuncios, nada innovadores, y vio la posibilidad de reforma de la Ley de Defensa Nacional.
El coqueteo del presidente estadounidense se realiza en el marco de exigencias al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para que eleve el gasto militar y acceda al uso de sus bases en el mundo para los ataques estadounidenses en sus guerras, principalmente con Irán. Es por ello que “amenaza” con la posibilidad de sacarle el respaldo que históricamente le ha brindado, incluso en la Guerra de 1982, y con ello, hacerse del control del paso interoceánico Atlántico Sur- Pacífico Sur, de la entrada al continente antártico, de los bienes naturales existentes, y de la base militar de Monte Agradable.
El Presidente de la Nación anunció, por cadena nacional, que iba a aplicar la Ley Solanas del año 2011 que sanciona a las empresas que exploten recursos hidrocarburíferos en las Islas y aceptó que los habitantes en Malvinas no tienen derecho a la autodeterminación, tal como lo establece Naciones Unidas desde hace 61 años.
Catorce días después, eleva al Congreso un proyecto de ley derogando la Ley Solanas pero prescribiendo los mismos preceptos, ampliando las sanciones a quienes exploten también bienes renovables y no solo hidrocarburíferos y elevando las penas ya existentes. Lo novedoso es que establece un sistema de “perdón” a quienes ya han sido sancionados con anterioridad.
Seguidamente, modifica la Ley de Defensa 23.554/1988 que establece que las Fuerzas Armadas solo pueden actuar ante agresión externa – salvando los casos de ayuda humanitaria ante catástrofes – para pasar a poder actuar ante las “nuevas amenazas”, volviendo a la Doctrina de Seguridad Nacional, donde el enemigo puede ser interno o externo. Asimismo, pretende la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, controlado exclusivamente por el Poder Ejecutivo Nacional, sin participación ni control por parte del Congreso.
Esta no es la primera vez que el gobierno intenta esta reforma. Desde que asumió busca involucrar a las Fuerzas Armadas en represión interna, y el involucramiento en conflictos armados ajenos a los intereses argentinos. (2)
Foto: Argentina vs Inglaterra. Marcha en Rosario contra la ley de extranjerización de las tierras
El gobierno de Milei
En Argentina, el gobierno reaccionario y fascista de Milei, abandonando la posición de neutralidad histórica, se alinea directamente con EE.UU y el sionista y genocida Estado de Israel y nos expone e involucra abiertamente en los principales conflictos desatados en el mundo, subordinándose a la nueva Doctrina Monroe, anunciada en diciembre pasado por Donald Trump en la nueva “Estrategia para la Seguridad Nacional 2025”. En ese marco podemos ubicar los anuncios realizados por la causa Malvinas.
A su vez, avanza con toda prisa en la entrega absoluta de lo que es nuestro y nos pertenece. Como hemos visto por ejemplo con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, intentan incansablemente colgar el cartel “SE VENDE” sobre la Argentina, nuestros recursos, y nuestros bienes comunes. Las mujeres, alumbradas por nuestra reseña histórica y la gloriosa lucha de nuestro pueblo, somos grandes protagonistas en todos los movimientos y luchas que se vienen desarrollando en defensa de nuestro querido río Paraná, de nuestro territorio, nuestro mar y glaciares, de nuestra soberanía, de nuestra salud, educación, también de la defensa de nuestros derechos específicos y de nuestras vidas frente a los femicidios que sufrimos a diario. Somos parte fundamental de la corriente antiimperialista que busca construir una Argentina para el pueblo argentino y del epicentro de la vanguardia para frenar estas pretensiones de un gobierno que parece soñar con convertirnos en colonia. Seremos también activas constructoras de una propuesta política integral para liberar del infierno a nuestra Patria, ya que no hay ninguna posibilidad de ser libres y avanzar en la lucha por nuestros derechos específicos si la Argentina está entregada y cautiva de los deseos de los distintos imperialismos y sus lacayos locales, en un mundo cada vez más convulsionado en donde se profundiza la disputa. Atravesamos un momento muy complejo y grave, está en juego la unidad territorial, fluvial y marítima de nuestro país.
El gobierno de Milei lleva adelante una política que causa grandes sufrimientos a nuestro pueblo, que se agravan a diario, una política que como ya sabemos nos afecta muchísimo más a las mujeres. Su profundización traerá, aún más, tremendas consecuencias para el pueblo en general, y para las mujeres en particular. Ellos sí tienen un programa claro para el futuro de la Argentina, desde la implementación de la “Ley de bases y puntos de partida para la Libertad de los Argentinos”, pasando por el “Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones” (RIGI), reforma laboral, super RIGI y todas sus andanzas dentro del sector del capital financiero, para encorsetarnos con una deuda eterna que es un instrumento de estrangulamiento. Nos someten como país destruyendo nuestra estructura productiva para profundizar el saqueo, condenando al hambre y la pobreza a nuestro pueblo, que diariamente se organiza para enfrentarlos, buscando los caminos para derrotar a Milei y parir otra política y otro gobierno.
FOTO: Marcha en Rosario contra la ley de Extranjerización de las Tierras
Su política para las mujeres y diversidades
Las mujeres y diversidades somos blanco específico de estas corrientes fascistas en el mundo y en la Argentina.
“Las jóvenes atravesamos estas crisis con un problema que nos golpea profundamente, la falta de perspectiva de futuro es el comienzo de nuestros problemas. Vivimos un momento donde alquilar es muy difícil para nosotras, ni hablar de acceder a la vivienda propia, nuestros puestos de trabajo son cada vez más frágiles o inexistentes.
Los problemas de salud mental golpean a esta generación puntualmente por esto, no hay nada que te asegure que más adelante, aunque te esfuerces, hay un futuro seguro para realizar tu vida. La salida que nos presentan es lo inmediato: las apuestas; vender contenido en onlyfans, donde miles de mujeres somos empujadas a utilizar nuestro cuerpo como mercancía una vez más; o estas nuevas tendencias importadas de la derecha reaccionaria yanqui como las “tradwife” (esposa tradicional), una mujer que se queda en casa para cumplir con las necesidades de su esposo e hijos; o el voto familiar, donde solo vota el jefe del hogar.” (3)
El gobierno de Milei desmanteló el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. Desarticuló el plan nacional de prevención de embarazo no intencional en la adolescencia, que se ejecutaba en doce provincias para brindar consejería en salud sexual, garantizar el acceso a métodos anticonceptivos y a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) y a la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en centros de salud. Dentro de la Ley Bases, avanzó con la reforma jubilatoria y quitó la moratoria previsional, lo que afecta directamente a miles de mujeres que no cuentan con los años de aportes, entre otras muchas medidas que fueron concentradas en golpear directamente al mundo de las mujeres y diversidades en sus derechos particulares. Aprovechó cualquier tribuna nacional e internacional para destilar infamias y odio sobre estos movimientos, como por ejemplo en su discurso en Davos. No conforme, en una escalada superior, en la Asamblea de Naciones Unidas de noviembre de 2024, Argentina votó en contra de prevenir la violencia contra mujeres y niñas, siendo el único rechazo en una lista con 170 votos afirmativos, posicionándose a la derecha de Irán e Israel. Todo esto en un país donde los “femicidios” son moneda corriente y noticia cotidiana, en donde ser mujer es factor de riesgo, y donde necesitamos rápidamente declarar la ¡EMERGENCIA NACIONAL EN VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES YA!
En ese marco, es que ahora intentan no solo eliminar la figura de “femicidio” del Código Penal, sino que las corrientes más extremas y ultra reaccionarias proponen rediscutir la Ley 27.610 de Acceso a la Interrupción Voluntaria del Embarazo para eliminar el acceso al aborto legal, seguro y gratuito. Como si todo esto fuera poco, en este avance abierto por dar por tierra con toda conquista ganada sobre salud sexual y reproductiva, Milei y su gobierno sumaron a la Argentina al “Consenso de Ginebra” en agosto de este año, una alianza internacional ultraconservadora impulsada por Estados Unidos como instrumento cuyo objetivo es generar incidencia en los organismos multilaterales para rechazar la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo.
En una de sus últimas declaraciones en el Council of the Americas sostuvo: “…y de hecho estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes. Digamos, hoy Argentina no llega a una tasa de crecimiento de la población y de natalidad que permita la reposición. Por lo tanto, digamos, esa… esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento, y ni les cuento en términos de sistema previsional…”
Foto: 38° Encuentro en la ciudad de Corrientes
El crecimiento, una Argentina “asimétrica y desigual”
Argentina explota de riquezas, nunca hemos visto tanta producción de alimentos, de energía, de minerales, etc. Pero lejos de convertirse en una oportunidad para resolver los sufrimientos de nuestro pueblo, esta situación nos condena a una desigualdad que nos duele en lo más profundo.
Solo si tomamos los números que arrojan nuestra producción agropecuaria y la agroindustria podemos decir que nuevamente tuvimos un año de cosecha récord con números que alcanzaron 113,2 millones de toneladas entre soja, maíz, trigo, sorgo y otros. Las exportaciones fueron de 52.300 millones de dólares. En 2025 representó el 60% del total exportado y tuvo un crecimiento del 9% respecto del 2024. A su vez, proyectan que al 2035 el sector oscile entre los 75.000 y 85.000 millones de dólares. Festejó este año la Bolsa de Comercio de Rosario con el titular de “¡¡CAMPEONES DEL MUNDO!!” porque el complejo exportador de la región superaba al Puerto de Nueva Orleans de Estados Unidos y se consagraba como el mayor nodo portuario agroexportador del mundo, tras alcanzar un récord de 75,7 millones de toneladas embarcadas en granos, harinas y aceites.
El punto principal que nos ocultan, es que Argentina no le exporta nada al mundo. Los que realmente exportan son los grandes monopolios extranjeros como Bunge, ADM, Cargill, Dreyfus, entre otros, que son los que realmente controlan y manejan nuestro comercio exterior. Aquí solo queda una Argentina asimétrica de Cosecha Récord-Hambre Récord. Un país totalmente primarizado al que quieren convencer que con estas exportaciones nos salvamos. Con la cosecha nos salvamos, con la minería nos salvamos, con Vaca Muerta nos salvamos… Mientras somos testigos del industricidio más grande de la historia, con niveles de desocupación alarmantes que conocimos los últimos días.
Frente al debate de cómo salir de este infierno, debemos ser capaces de recuperar nuestras mejores experiencias, principalmente lo que se condensó en el Artículo 39 y 40 de la Constitución Nacional en 1949. Porque nuestro querido país tuvo en su momento un presente que consolidó una Argentina más justa, que pudo planificar y organizar su economía. Que a partir de nacionalizar y dirigir el comercio exterior pudo controlar la banca, y en consecuencia, se pudieron generar créditos para la producción, para garantizar la propiedad de la tierra a pequeños arrendatarios, y para desarrollar un vida digna de trabajo para el conjunto del pueblo y las mujeres, que mediante ese desarrollo pudieron incorporarse a la producción y, entre otras cosas, conquistar el voto femenino.
Córdoba fue una de las ciudades estandarte de ese proyecto nacional, allí se desarrolló el principal polo metalmecánico y automotriz del país. A través de la creación de las Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME) en 1952, la provincia comenzó a fabricar no solo aviones, sino también autos emblemáticos como el Rastrojero, el Justicialista, tractores Pampa y motocicletas. Además, se atrajeron inversiones claves como Fiat e Industrias Kaiser Argentina (IKA), consolidando a Córdoba como una potencia industrial basada en la sustitución de importaciones y la mano de obra especializada.
Vienen por todo, y en ese contexto no es menor conocer nuestras mejores experiencias para ponerlas en valor, defenderlas, debatirlas, actualizarlas y generar nuevas propuestas para la dignidad y felicidad del conjunto de nuestro pueblo.

Foto: Lámina que sintetiza la historia de I.A.M.E. (Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado)
¡Por nuestras vidas, el trabajo y la soberanía!
Este año, al igual que el anterior, iremos a un Encuentro que marcará filosamente su rasgo opositor. Nos encontraremos allí con parte de las corrientes más valiosas, que quieren enfrentar a Milei y a las que les duelen en lo más profundo los intentos constantes de este gobierno cipayo por someternos a ser una colonia. Esas corrientes en general, y el movimiento de mujeres y diversidades en particular, están en una búsqueda. En el Encuentro, el protagonismo se ha dado en los talleres específicos y también se han comenzado a nutrir y agrandar los talleres que buscan unir nuestros sufrimientos vinculándolos a encontrar respuestas que tienen que ver con estas inquietudes acerca de qué sucede y qué sucederá en el mundo y en la Argentina. En los últimos años se han creado los talleres de “antifascismo”, que fueron multitudinarios, con gran presencia de las jóvenes. Los talleres que nuclean a nuestras compañeras y hermanas de Pueblos Originarios han sido fundamentales en todos estos años en la defensa de sus derechos ancestrales, su cosmovisión del mundo y la lucha por la tierra y sus territorios. Se han multiplicado los talleres de “antiimperialismo y solidaridad latinoamericana”. Se sostiene y se enriquece cada año con profundos debates el taller de “deuda externa”. El taller de “crisis mundial y geopolítica” pasó de entre 20 y 30 integrantes en el 2023 a casi 180, 200 mujeres en el 2024. En la ronda de presentación que hicimos aparecía esa búsqueda… Compañeras que decían que venían al Encuentro desde hacía varios años y que siempre habían participado en tal o cual taller, pero ahora venían a ver qué pasaba en el mundo…
El año pasado, por primera vez en los Encuentros, se abrió el taller de Soberanía Nacional. Porque el Encuentro nunca queda detrás, siempre está en movimiento, siempre se transforma sin perder su esencia, y en medio de tanta entrega la vinculación de las mujeres y la defensa de nuestra soberanía era una tarea principal y necesaria. Fue una experiencia maravillosa que nos llenó el corazón de alegría. Aproximadamente 150 compañeras de todo el país, trabajadoras, científicas, dirigentes sociales y políticas, profesionales, especialistas en distintos temas estratégicos, desde las más sencillas a las más expertas, desde las más jóvenes a las más viejas, todas nos enriquecimos, aprendimos unas de otras, compartimos experiencias y salimos convencidas de que trabajar por una Argentina libre, justa y soberana no es una consigna vacía. Es un llamamiento que construimos todos los días desde nuestra práctica cotidiana para transformar nuestro querido país, buscando los caminos para salir del infierno en el que quieren condenarnos.
Desde el Foro por la Recuperación del Paraná y el Encuentro Federal por la Soberanía, hace más de 15 años que venimos trabajando en defensa de nuestro río y nuestro territorio. Los últimos dos años fueron de remadas intensas de más de 1.200 km por nuestros pueblos y ciudades ribereñas recorriendo todo nuestro litoral, poniéndole el cuerpo a las ideas, defendiendo lo que es nuestro y nos pertenece. La concesión del dragado de nuestro querido río Paraná nuevamente fue entregada a la empresa belga Jan de Nul, perdiendo una oportunidad histórica de administrar y gestionar lo que ellos mal llaman “hidrovía”. Lejos de quedarnos quietos y siendo profundamente concientes de que nuestra lucha es larga, nos preparamos para salir nuevamente este 20 de noviembre a proclamar que ¡LAS ISLAS MALVINAS SON ARGENTINAS Y EL RÍO PARANÁ TAMBIÉN!…
Volveremos a estar presentes este año en el Encuentro de Mujeres y Diversidades con nuestra “muestra soberana”, para llevar nuestro pequeño aporte y continuar el camino de desocultar los temas que se esconden sistemáticamente y que no son parte en la mayoría de los casos de las grandes agendas políticas, pero que son las causas de tanta tristeza y desigualdad para nuestro pueblo.
Vamos con los sueños de María Remedios del Valle, de Juana Azurduy y de todas las Madres y los Padres de la Patria. Con el sueño de “no cambiar de collar” sino de “dejar de ser perros” para ser “libres de toda dominación extranjera” y con la certeza de que nuestros derechos en particular, como el ejercicio de nuestra soberanía nacional en general, no son dádivas que se nos otorgan gratuitamente. Unir estos debates tan necesarios, quizás sea un pequeño aporte para lograr ser libres, en un país liberado.
Foto: Muestra Soberana, Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias 2026 – Corrientes.
Referencias:
1- Libro “Nacionalizar el comercio exterior”; Luciano Orellano. Escritor; investigador; miembro del Foro por la Recuperación del Paraná.
2- “Malvinas y Atlántico Sur” Cecilia Miguel. Abogada; integrante del Foro Patriótico y Popular; especialista en Malvinas y Atlántico Sur.
3- Paola Vera. Estudiante de ingeniería; miembro del Foro por la Recuperación del Paraná.
(*) Evangelina Codoni. Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía

