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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Una licitación sin estudio ambiental y sin consenso político y popular es nula

Por Feliciano Ramos (*)

Son tantas las razones para declarar nula de  nulidad absoluta la licitación por 3 décadas de un dragado de profundización del río Paraná, Río de la Plata y canal Punta Indio a 44 pies, que si lo detallamos no alcanzaría un libro para describirlas. Aun así, intentaré resumir lo más importante.

Comencemos por el tiempo de la licitación: 30 años. Un gobierno al que le queda de mandato un poco más de un año y medio NO puede licitar por 30 años porque compromete a otros gobiernos que aún no asumieron y, tal vez, que es lo mas probable, no estén de acuerdo con la licitación. Debe haber consenso entre los distintos partidos políticos, provincias y población ribereña, consenso que jamás el gobierno de LLA buscó, ni tiene. El año pasado, el Estado, a través de  la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ex AGP y ex DNVN), convocó a una “Audiencia Ambiental” para posteriormente llamar a licitación por el dragado de profundización del río Paraná. Intentaron instalar unos viejos estudios que ni siquiera eran ambientales como válidos, pero tanto la audiencia, como los estudios, como el próximo llamado a licitación, fue ampliamente rechazada e impugnada por más del 96 % de los exponentes, movidos solamente por el patriotismo y la lucha por la salud ambiental del río y sus habitantes. No hay consenso ni político ni en la población para la licitación de dragado, como tampoco hay resto de mandato que lo legitime.  En poco más de un año estaremos votando, eligiendo nuevo presidente.

¿Dónde colocarán las enormes cantidades de metros cúbicos dragados?

La profundidad del canal del río Paraná está a 34/36 pies. Con un dragado a 42/44 pies la diferencia es de 8 pies; como en la licitación no solo se ensancha el canal a 130 metros, sino que se tienen que dragar zonas de fondeo y alije, etc., consideremos un mínimo de  3 metros cúbicos de profundización por metro cuadrado de canal para tener un mínino de material extraído. Por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 3 metros cúbicos de material del lecho, sea este barro, limo o arena. Si consideramos que el ancho de canal a dragar sea de 130 metros, para dragar un metro de ancho de canal deberán extraerse 390 m3. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 390.000 m3 por kilómetro dragado.

Ahora bien, desde el Km. 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas, hay 236 Km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 Km., el río Paraná Guazú 69 Km., y el brazo del Paraná Bravo 27 Km.; en total 462 Km. Si sumamos riacho Talavera, más canal Punta Indio, etc., calculemos  mínimamente 550 Km. de profundización, lo que da la barbaridad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima que se dragarán y se volverán a tirar al río en un dragado de refulado y todo este material se sumará a la sedimentación que de ordinario tiene el río Paraná (sedimentación que se desconoce ya que jamás se hizo un estudio completo de todo el río). Pido disculpa por la simpleza del cálculo, es con la intención de que todos entiendan.

Con más de 30 años de dragado extranjero (desde los 90 a hoy), ya tenemos los riachos del humedal que llevan a las lagunas tapados, donde se depositó el material dragado llevado por la corriente; con un dragado a 44 pies el resultado será catastrófico. Los peces, como el sábalo, no se han podido reproducir en bajante por estar las lagunas “desconectadas”  al taparse los riachos que le proveen agua desde el río Paraná.

En el portal Rosario3 se habla dela veda de exportación de pescado, y prosigue: de cada 100 sábalos solo 6 están aptos para reproducirse. Habla de lagunas “desconectadas”  y continúa: los peces que pueden reproducirse se redujeron de un 85 % en 2022 a apenas 5,8 % en Julio de 2025.  

La contaminación del río Paraná

Un estudio del Conicet demuestra la presencia de residuos de agroquímicos y metales pesados en el Paraná, detectó que el fondo de un río que desemboca en la cuenca tiene más glifosato que un campo de soja. “La publicación científica validada a nivel mundial dice que todas las muestras de agua superaron para, al menos alguno de los plaguicidas, el nivel guía recomendado para toda la biota acuática y recomienda articular políticas inmediatas” explicó Marino. El monitoreo sobre la cuenca del Paraná se realizó en tres etapas: la primera fue en 2013, la segunda en 2016 y la más reciente en Enero de 2017, con las que se ratificó la presencia de agroquímicos tanto en el agua como en los sedimentos.

Los niveles de glifosato más AMPA, el metabolito en la degradación del glifosato, hallados en la cuenca del río “son unas cuatro veces las concentraciones que pueden encontrarse en un campo sembrado con soja”, concluyendo que “El fondo de un río que desemboca en el Paraná tiene más glifosato que un campo de soja”.

“La Argentina es uno de los sitios con mayor hidroarsenicismo del planeta y uno de los países con mayor uso de glifosato, lo que la vuelve un escenario de riesgo ecotoxicológico bastante importante, pero muchas veces hay que demostrar ese riesgo de manera experimental”, agregó el especialista, que investiga sobre el efecto ambiental y biológico de los plaguicidas desde hace más de 20 años.

Se han detectado niveles de glifosato superiores a los de los cultivos, aún debajo del agua, en el lecho del río Paraná y también, por ejemplo, en aljibes del impenetrable chaqueño.

El combo de arsénico y glifosato es muy dañino.

¿Se imaginan dragar = remover del lecho, y volver a tirar al río la enorme cantidad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima de lecho contaminado?

Un ecocidio ambiental. ¿Para qué? ¿Para quiénes? Para que los buques salgan más cargados y para que quienes ganan sumas varias veces millonarias en dólares, como la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros,  ganen muchísimo más.

El costo de las licitaciones de dragado siempre lo pagó y lo seguirá pagando el pueblo argentino a través de sus impuestos. ¡¡SÍ!! Nosotros les pagamos el dragado y balizamiento a la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros para que ganen más y más. Y también sabemos que en cada licitación de profundización de dragado que paga el pueblo, los puertos privados (extranjeros o no) les cobran cada vez más a los productores como si el dragado lo pagaran ellos.

La extranjerización del comercio exterior le cuesta cada vez más a los argentinos en impuestos que van a asistir a puertos privados en vez de volver en obras para la población. 

Se hicieron muchos estudios de contaminación del río Paraná, pero jamás se hizo un estudio previo de impacto ambiental antes de una licitación de dragado. Raro, porque si querés poner una pyme e iniciar la fabricación u otra actividad, más que seguro que si no hay un buen estudio de impacto ambiental no te den la autorización para comenzar.

¿Y por qué a la empresa Hidrovia jamás se lo exigieron? ¿Por ser extranjeros la empresa de dragado tiene inmunidad? ¿Son intocables?,  porque tampoco pagan impuesto alguno, como lo haría el más humilde de los comerciantes minoristas.

Sin previo estudio de impacto ambiental no hay licitación que sea válida.

En ninguna parte del mundo los ríos semejantes al río Paraná son dragados a tanta profundad. ¿Por qué en Argentina sí? Los extranjeros cuidan sus ríos y vienen a este país a dragarlo sin control.

Hay que ajustar los buques al río y no el río a los buques.

Los ríos tienen derechos, es hora de hacerlos respetar.

(*) Capitán Fluvial (Dragador) – Miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”

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