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DRAGADO RÍO PARANÁ VIAS NAVEGABLES

El lobby de Bunge, Cargill, Dreyfus, AGD, Techint y Acindar en un negocio multimillonario en el río Paraná

Por: Sebastián Premici

Fuente: www.economiasustentable.com

Con la licitación para el dragado, balizamiento y cobro de peaje de la Vía Navegable Troncal, arteria por la que sale el 80% de las exportaciones del país, se prevé una ampliación del calado del río en algunas zonas del Paraná para adaptar la cuenca a los grandes grupos navieros y los intereses de los grupos exportadores que actúan como los dueños del río Paraná. Entre estos grupos se encuentran las cerealeras nucleadas en la Bolsa de Comercio de Rosario –Cargill, Bunge, Dreyfus, Molino Agro, Cofco- y las empresas de la Cámara Argentina del Acero, como Acindar o el grupo Techint.

Llevar el dragado de los actuales 34 pies a los 44 pies implicaría la remoción de 150 millones de metros cúbicos de sedimentos. “Los barcos se deben adaptar a los ríos, y no al revés. En ningún lugar del mundo se hace lo que se pretende hacer acá: que un buque oceánico pueda ingresar 500km dentro de un continente. En la licitación no se ha presentado ningún estudio de impacto ambiental que avale y sustente semejante decisión; se ha hecho lugar al pedido de las agroexportadoras (las empresas extranjeras que son las principales beneficiarias en todo este proceso), que buscan reducir costos logísticos y aumentar sus ganancias sin medir las consecuencias”, sostuvo el arquitecto Pablo Payró, miembro del Foro por la Recuperación del Paraná, en diálogo con Economía Sustentable.

El Gobierno nacional avanza con la licitación para el dragado, balizamiento y cobro del peaje de la VNT, dos empresas belgas compiten económicamente por un negocio de 15.000 millones de dólares a 25 años (Jan De Nul y DEME), sin haberse realizado ningún estudio de impacto ambiental tal como lo habían denunciado la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) en su dictamen de febrero de 2025 y la Sala B de la Cámara Federal de Rosario con una medida cautelar de julio del año pasado que ordenaba el freno todo tipo de obra de ampliación del calado en la zona de Ramallo hasta que se contara con los estudios correspondientes.

El Gobierno impulsa una licitación millonaria para profundizar el dragado del río Paraná de 34 a 44 pies, una obra cuestionada por organizaciones ambientales y especialistas por la falta de estudios de impacto ambiental previos

Pero el lobby empresarial puede más. Para “demostrar” que la ampliación del calado del río no generaría ningún tipo de impacto, las empresas nucleadas en la Bolsa de Comercio de Rosario, junto a la Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, la Cámara Argentina del Acero y la Unión Industrial Argentina, contrataron a la consultora Latinoconsult para decir que cualquier tipo de consecuencia ambiental tendría “un impacto bajo”.

Una consultoría hecha a medida

En su informe Hidrovía Paraguay – Paraná. Intereses económicos en juego. Un análisis de los actores privados, la Fundación Cultura Ambiental – Causa Eco­logista (CAUCE) describió el lobby realizado por Cargill, Bunge, Dreyfus, AGD, Techint, Acindar, entre otras corporaciones, para avanzar en la profundización del calado del Río Paraná hasta los 44 pies con la contratación de la consultora Latinoconsult. El “Estudio de factibilidad técnico-económica del próximo período de concesión del sistema de navegación troncal” tenía final cantado, hecho a medida de sus sponsors:

* “No se han identificado impactos incrementales negativos de significancia que pudieran desaconsejar las obras propuestas o constituirse en obstáculos insalvables para la realización del Proyecto”.

* “Los impactos negativos identificados resultaron todos de nivel bajo, salvo uno calificado como moderado y pueden minimizarse aplicando las Medidas de Protección Ambiental y los Programas de Gestión incluidos en el Plan de Gestión Ambiental del Proyecto”.

* “Los beneficios que produciría la realización del Proyecto superarían con creces los posibles efectos no deseados y estos efectos podrían reducirse a niveles compatibles con los estándares ambientales actuales”.

* “Debido a los plazos del contrato, a la profusa información disponible de la Vía Navegable Troncal SFO y a la participación de especialistas que trabajan desde hace años en el Río Paraná y en el Río de la Plata, no fue necesario realizar estudios de campo para la realización del Estudio de Impacto Ambiental”.

Con esta suerte de estudio hecho a medida, las empresas dueñas de la VNT ganaron el beneficio de contar con un proceso licitatorio con exclusión del capítulo ambiental, situación denunciada por la Fundación CAUCE.

“La experiencia de más de tres décadas de operación de la Hidrovía, bajo esquemas contractuales sin un control ambiental efectivo, demuestra que el dragado intensivo y el aumento del tráfico de grandes buques generan impactos ambientales acumulativos y sinérgicos ampliamente documentados. El río Paraná no puede ser tratado como una simple ´autopista fluvial´, sino como un ecosistema complejo, interconectado y vital para millones de personas y para la biodiversidad de la región”, puede leerse en el informe Hidrovía Paraguay – Paraná. Intereses económicos en juego. Un análisis de los actores privados (2023).

Entre los impactos ambientales, la Fundación CAUCE resaltó los siguientes:

* La remoción de sedimentos contaminados con agrotóxicos, como glifosato y AMPA,

* La erosión de barrancas y la alteración de la dinámica natural del río

* La destrucción de hábitats bentónicos (bancos de arena, playas fluviales, dunas),

* La afectación directa de humedales, incluidos Sitios Ramsar y áreas protegidas,

* La introducción y expansión de especies invasoras, como el mejillón dorado.

“Si se avanza en la profundización a 44 pies se va a cometer un verdadero ecocidio. Se acelerarán todos los fenómenos que actualmente ya vienen poniendo en crisis todo el ecosistema del humedal, no sólo por la remoción de sedimentos contaminantes del fondo del río, sino por los taponamientos de los riachos que alimentan el humedal que ya se vienen produciendo, los desmoronamientos de las costas y albardones producto del oleaje del paso de las embarcaciones y una mayor velocidad de escurrimiento que generará la mayor profundidad del canal”, agregó Payró.

Uno de los aspectos menos mencionados (y por ende encubiertos) tiene que ver con la contaminación de agrotóxicos. Agua contaminada. Esto no es un mito como pretenden señalar desde las exportadoras agropecuarias o los grandes productores sojeros del país. El laboratorio de Ecotoxicología de Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral llevó adelante el estudio Impacto ecotoxicológico de la agroindustria en los arroyos de una cuenca sudamericana: renacuajos anfibios como indicadores de salud ambiental (2025):

“Se detectaron pesticidas en el agua de las muestras de los cuatro sitios analizados. En los arroyos Espinillo, Crespo y Las Tunas los niveles del herbicida glifosato superaron el estándar de calidad establecido por la Unión Europea para la vida acuática”, puede leerse en el informe.

Uno de los autores del trabajo de investigación fue Rafael Lajmanovich, doctor de Ciencias Naturales, profesor de ecotoxicología en la UNL.

Expertos advierten que la remoción de 150 millones de metros cúbicos de sedimentos podría agravar la contaminación con agrotóxicos, destruir humedales y acelerar un “verdadero ecocidio” en el ecosistema del Paraná

“La discusión sobre la vía navegable troncal suele quedar atrapada entre cálculos de dragado, tarifas portuarias y disputas de soberanía, pero rara vez se ilumina su costado más oscuro, el ambiental. Los puertos y las cerealeras que concentran la exportación sojera no solo mueven divisas, también concentran pasivos ecológicos en forma de contaminación de ríos y arroyos. Hemos documentado niveles alarmantes de plaguicidas -como glifosato y sus metabolitos- en aguas, sedimentos y en organismos bioindicadores como los anfibios y peces, lo que revela que la ruta de las exportaciones está sostenida sobre un modelo extractivo que degrada la salud de los ecosistemas y de las comunidades ribereñas”, aseveró en diálogo con Economía Sustentable.

Oídos sordos de un dictamen judicial

La lógica, a veces, choca con la pretensión de negocios de sectores concentrados como el de las grandes cerealeras exportadoras, también dueñas de los principales puertos sobre el gran Rosario, tal como lo describiera Luciano Orellano en su libro Argentina sangra por las barrancas del Río Paraná (Editorial Agora – 2020). En el país no sólo manejan el comercio internacional de granos y sus derivados sino que poseen una presencia territorial abrumadora. Esa lógica indicaría que los estudios de impacto ambiental deberían hacerse antes de lanzar una licitación que plantee la ampliación de un dragado y así determinar la factibilidad del proyecto. Nada de esto ocurrió.

En su dictamen de febrero de 2025, la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA) –organismo que depende del Ministerio Público fiscal-  había señalado que el estudio de impacto ambiental debía ser realizado por el Estado nacional como condición previa al llamado a licitación.

“No debe perderse de vista que, decisiones adoptadas sobre el proyecto, tales como la profundidad de dragado, requieren evaluaciones de impacto ambiental que determinen sus efectos. El objeto de la contratación debe determinarse en función de ésta y no con posterioridad. Ello, por cuanto no deviene razonable que, una vez efectuada la licitación y adjudicado el contrato, estudios de impacto ambiental posteriores obliguen a efectuar modificaciones al proyecto”, argumentó la procuraduría especializada en febrero de 2025.

“Deviene irrazonable que se efectúen los pertinentes estudios de impacto ambiental con posterioridad a la confección del pliego de bases y condiciones particulares, por cuanto éste incluye las especificaciones técnicas del proyecto que requieren necesariamente de los antedichos estudios para determinar su viabilidad. Postergar los estudios de impacto ambiental que pudieran, incluso, modificar el objeto de la contratación, no solo resulta irrazonable, sino antieconómico e ineficiente”, concluyó la PIA.

Ahora, la misma PIA debe dictaminar sobre otra denuncia formulada por José María Lojo, ex presidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata y ex titular del Consejo Portuario Argentino, con el patrocinio de Eduardo Barcesat, vinculada al direccionamiento de los pliegos de la licitación de la VNT y la falta de estudios de impacto ambiental correspondientes.

 

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SOBERANÍA TRANSPORTE FLUVIAL Y MARÍTIMO VIAS NAVEGABLES

Cortar con la dependencia

Por Feliciano Ramos (*)

Desde los inicios de la patria, por negligencia, o por mezquindades y por falta de interés y amor a la patria naciente, se perdieron las provincias de Tarija en el norte (hoy pertenece a Bolivia) y la provincia de la Banda Oriental, hoy República Oriental del Uruguay.

Esto, si bien estableció una pérdida para la Argentina Naciente hoy comprende una ganancia para estos territorios perdidos.

Porque no están como Argentina, de rodillas y aún más, postrados como nación, en un coma inducido por este gobierno cipayo y por los gobiernos que a través de los años nos fueron destruyendo por solicitud del país del norte, bajo una política liberal que consistió en renegar de lo nuestro, achicar y desaparecer el Estado, achicar y destruir la industria nacional, endeudarse sin ningún motivo y sobre todo entregar la soberanía y los negocios a los extranjeros.

En muchos gobiernos argentinos, de facto o no, se instaló esta política de ajuste al pueblo y destrucción de todo lo que pueda hacer grande a una nación, con el verso de “suframos hoy para mañana poder estar bien”, slogan más cerca de “el síndrome de Estocolmo” que de una gestión de gobierno.

Es así que se destruyó todo, como un país ocupado militarmente por el peor enemigo, y ese enemigo fueron y son nuestros gobernantes, que engañaron una y mil veces a un pueblo desinteresado en la política. A esta lógica autodestructiva escaparon esas otrora  provincias que se pudieron separar de este vasto territorio que es nuestra amada y destruida Argentina.

La República Oriental del Uruguay es hoy un país creíble y mas allá de los errores de dejar instalar las pasteras contaminantes y permitir que se instale la engañosa planta de hidrógeno verde, que no es ni hidrógeno y mucho menos verde, es una planta altamente contaminante que va a usar y contaminar las hermosas aguas del río Uruguay, que comparte con Argentina. Por supuesto, la Argentina y los mismos pobladores de Argentina y Uruguay deben impedir su instalación y/o funcionamiento. 

Más allá de sus errores, la República Oriental del Uruguay protege sus empresas estatales y las moderniza y renueva. Así es el título de la redacción del PortalPortuario donde desarrolla que la Administración Nacional de Puertos (ANP) completó un estudio integral de flota  y dragado y se propuso modernizar la flota de dragado y balizamiento de esa repartición estatal. Concientes de la importancia suprema de contar con un plantel y una flota propia de dragado y balizamiento moderna y en acción para mantener sus ríos, concluyeron en “fortalecer el dragado aumentando el rendimiento de los recursos públicos que se destinan a esta actividad”.  Esto no quiere decir de ninguna manera que la  República Oriental del Uruguay no haya previamente mantenido su plantel flotante de dragas, todo lo contrario, siempre estaban bien mantenidas y aún más, en mayo de 2018 terminaron de ensamblar y  construir la poderosa draga D11 – 21 de Julio, de más de 6000 m3 de cántara.

Mientras desde la década del 90 hasta hoy mismo la Argentina se ocupó por un lado de vaciar, abandonar, destruir la flota de la Dirección Nacional de Vías Navegables, sus talleres, sus galpones de repuestos, sus oficinas y hasta finalmente en este gobierno despedir a su personal de la forma más cruel posible, sin que nadie lo defienda, Uruguay en cambio protegió, cuidó, mantuvo su flota de dragado y más aún la agrandó y hoy la va a renovar. Dos caminos opuestos que conducen, uno a su postración y otro (Uruguay) a su desarrollo.

Nosotros los argentinos, por acción directa de los mismos gobiernos y funcionarios argentinos, durante décadas nos ocupamos de destruir nuestra flota de dragado y balizamiento, por un lado, y por otro desviamos los impuestos de la ciudadanía, desde los 90 hasta hoy, pagándole a la empresa belga Jan de Nul y otras empresas extranjeras chinas y holandesas para que draguen nuestros ríos, mientras destruíamos nuestra repartición estatal, la D.N.V.N., y su flota de dragado y balizamiento. Por este hecho, en muchos países los implicados estarían acusados de traición a la patria.

Vamos en el sentido opuesto a los países del mundo, opuesto a la razón, al sentido común, opuesto a los intereses mismos de la nación y lo llamamos plan de gobierno, doctrina, neoliberalismo, libertad, etc.

¡Jamás en el mundo se vio tanta imbecilidad junta y por tanto tiempo!

La draga 256-C Capitán Núñez, que hace poco devolvió Jan de Nul luego de usarla gratuitamente por más de 30 años, ha sido abandonada por el actual gobierno, este, el mismo que suprimió A.G.P. y la D.N.V.N. y despidieron a todo el personal. Hoy, en esta valiosa draga, hay ocupas ilegalmente viviendo y que están destruyendo el patrimonio de todos los argentinos, esto a nadie le importa en este país de ciegos. La draga que está amarrada al lado, la draga 261-C Córdoba de la cual fui Capitán, fue reparada a nuevo;   sus 3 enormes motores Sulzer, su casco, sus bombas, etc. Hoy está siendo saqueada continuamente, le roban los cables haciendo un enorme daño, solo para quemarlos y vender el cobre. Están en C.A.B.A. en la Boca, en la isla Demarchi, predio de la ex D.N.V.N. Cuando estaba yo de Capitán, Prefectura patrullaba continuamente por los muelles y por agua por si había algún derrame. ¿Dónde está P.N.A hoy? ¿Sigue patrullando o solo reprime a los jubilados? ¿Por qué el Estado deja sin personal estas enormes embarcaciones, estas dragas y demás embarcaciones? Hoy hay peligro de derrame con más razón, de hundimiento, de incendio y hasta de explosión. ¿Quién se hará responsable? ¿Será como la draga 259-C Mendoza, donde ningún funcionario se hizo responsable por el deterioro de la misma, pagando luego sobreprecios para desguazarla?

Parece que en Argentina hay un gran grupo de personas que trabajan intensamente para destruirla, de otra manera no se explicaría tanta desidia, tanto abandono. Solo si concluimos que no es casual el vaciamiento, la desidia, la indolencia, el abandono, que es parte de un plan que se ejecuta rigurosamente año tras año, década tras década, entonces sí todo cobra sentido.

Nos están bombardeando desde adentro, son los nuestros, argentinos, a quienes no llamaría compatriotas sino traidores, cipayos, los que atentan contra el país todos los días y lo camuflan de plan de gobierno de privatización, etc. Hace mucho más de 30 años que nos vienen empobreciendo con el mismo cuento.

La Argentina está en sobradas condiciones de reparar y reconstruir la flota de dragado y balizamiento que aún flota, que tiene profesionales que fueron echados como perros en este gobierno y hoy buscan embarque. La Argentina puede, con lo que recauda por el peaje, comprar anualmente 3 o 4 dragas nuevas, porque en el mercado internacional una draga nueva  vale aproximadamente 50 millones de dólares. Y cuando le pagamos 300 millones de dólares anuales a los extranjeros para que nos draguen el río Paraná,  les pagamos 6 dragas nuevas por año.  Miren si no podríamos hacer como la República Oriental del Uruguay y aún mucho más, con los lugares que tiene Argentina para dragar.

Eso sí, con un estudio previo ambiental, como siempre lo hizo la ex D.N.V.N. Siempre cuidando el río, el medio ambiente, porque los extranjeros no lo cuidan.

Por lo antedicho proponemos, hoy y como siempre lo hemos propuesto, la creación de una Empresa Nacional Estatal de Puertos y Vías Navegables que se ocupe del trabajo que hacían las ex reparticiones A.G.P. y  D.N.V.N., que gestione y desarrolle nuestros puertos, esos que le pertenecían a la Junta Nacional de Granos, porque fueron hechos con la plata de los impuestos de la población argentina. Que se ocupe de desarrollar los puertos provinciales, hoy tristes entes autárquicos que no funcionan. Que comencemos de una vez por todas la emancipación nacional, dragando y balizando el canal de Magdalena para así recuperar la salida al mar y controlar el comercio exterior.

Nación y provincia juntos, cuidando, estudiando y desarrollando puertos, dragado y balizamiento, nos levantará de la postración como nación, recuperando el comercio exterior argentino en manos extranjeras, revalorizando el trabajo de los productores e industrias argentinas.

Volver a empezar con lo nuestro, con lo que tenemos: reparar, mantener, cuidar, construir en nuestros astilleros, dragar y balizar el canal de Magdalena y cortar la dependencia de una bendita vez.

(*) Capitán Fluvial (Dragador) y miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Una licitación sin estudio ambiental y sin consenso político y popular es nula

Por Feliciano Ramos (*)

Son tantas las razones para declarar nula de  nulidad absoluta la licitación por 3 décadas de un dragado de profundización del río Paraná, Río de la Plata y canal Punta Indio a 44 pies, que si lo detallamos no alcanzaría un libro para describirlas. Aun así, intentaré resumir lo más importante.

Comencemos por el tiempo de la licitación: 30 años. Un gobierno al que le queda de mandato un poco más de un año y medio NO puede licitar por 30 años porque compromete a otros gobiernos que aún no asumieron y, tal vez, que es lo mas probable, no estén de acuerdo con la licitación. Debe haber consenso entre los distintos partidos políticos, provincias y población ribereña, consenso que jamás el gobierno de LLA buscó, ni tiene. El año pasado, el Estado, a través de  la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ex AGP y ex DNVN), convocó a una “Audiencia Ambiental” para posteriormente llamar a licitación por el dragado de profundización del río Paraná. Intentaron instalar unos viejos estudios que ni siquiera eran ambientales como válidos, pero tanto la audiencia, como los estudios, como el próximo llamado a licitación, fue ampliamente rechazada e impugnada por más del 96 % de los exponentes, movidos solamente por el patriotismo y la lucha por la salud ambiental del río y sus habitantes. No hay consenso ni político ni en la población para la licitación de dragado, como tampoco hay resto de mandato que lo legitime.  En poco más de un año estaremos votando, eligiendo nuevo presidente.

¿Dónde colocarán las enormes cantidades de metros cúbicos dragados?

La profundidad del canal del río Paraná está a 34/36 pies. Con un dragado a 42/44 pies la diferencia es de 8 pies; como en la licitación no solo se ensancha el canal a 130 metros, sino que se tienen que dragar zonas de fondeo y alije, etc., consideremos un mínimo de  3 metros cúbicos de profundización por metro cuadrado de canal para tener un mínino de material extraído. Por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 3 metros cúbicos de material del lecho, sea este barro, limo o arena. Si consideramos que el ancho de canal a dragar sea de 130 metros, para dragar un metro de ancho de canal deberán extraerse 390 m3. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 390.000 m3 por kilómetro dragado.

Ahora bien, desde el Km. 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas, hay 236 Km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 Km., el río Paraná Guazú 69 Km., y el brazo del Paraná Bravo 27 Km.; en total 462 Km. Si sumamos riacho Talavera, más canal Punta Indio, etc., calculemos  mínimamente 550 Km. de profundización, lo que da la barbaridad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima que se dragarán y se volverán a tirar al río en un dragado de refulado y todo este material se sumará a la sedimentación que de ordinario tiene el río Paraná (sedimentación que se desconoce ya que jamás se hizo un estudio completo de todo el río). Pido disculpa por la simpleza del cálculo, es con la intención de que todos entiendan.

Con más de 30 años de dragado extranjero (desde los 90 a hoy), ya tenemos los riachos del humedal que llevan a las lagunas tapados, donde se depositó el material dragado llevado por la corriente; con un dragado a 44 pies el resultado será catastrófico. Los peces, como el sábalo, no se han podido reproducir en bajante por estar las lagunas “desconectadas”  al taparse los riachos que le proveen agua desde el río Paraná.

En el portal Rosario3 se habla dela veda de exportación de pescado, y prosigue: de cada 100 sábalos solo 6 están aptos para reproducirse. Habla de lagunas “desconectadas”  y continúa: los peces que pueden reproducirse se redujeron de un 85 % en 2022 a apenas 5,8 % en Julio de 2025.  

La contaminación del río Paraná

Un estudio del Conicet demuestra la presencia de residuos de agroquímicos y metales pesados en el Paraná, detectó que el fondo de un río que desemboca en la cuenca tiene más glifosato que un campo de soja. “La publicación científica validada a nivel mundial dice que todas las muestras de agua superaron para, al menos alguno de los plaguicidas, el nivel guía recomendado para toda la biota acuática y recomienda articular políticas inmediatas” explicó Marino. El monitoreo sobre la cuenca del Paraná se realizó en tres etapas: la primera fue en 2013, la segunda en 2016 y la más reciente en Enero de 2017, con las que se ratificó la presencia de agroquímicos tanto en el agua como en los sedimentos.

Los niveles de glifosato más AMPA, el metabolito en la degradación del glifosato, hallados en la cuenca del río “son unas cuatro veces las concentraciones que pueden encontrarse en un campo sembrado con soja”, concluyendo que “El fondo de un río que desemboca en el Paraná tiene más glifosato que un campo de soja”.

“La Argentina es uno de los sitios con mayor hidroarsenicismo del planeta y uno de los países con mayor uso de glifosato, lo que la vuelve un escenario de riesgo ecotoxicológico bastante importante, pero muchas veces hay que demostrar ese riesgo de manera experimental”, agregó el especialista, que investiga sobre el efecto ambiental y biológico de los plaguicidas desde hace más de 20 años.

Se han detectado niveles de glifosato superiores a los de los cultivos, aún debajo del agua, en el lecho del río Paraná y también, por ejemplo, en aljibes del impenetrable chaqueño.

El combo de arsénico y glifosato es muy dañino.

¿Se imaginan dragar = remover del lecho, y volver a tirar al río la enorme cantidad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima de lecho contaminado?

Un ecocidio ambiental. ¿Para qué? ¿Para quiénes? Para que los buques salgan más cargados y para que quienes ganan sumas varias veces millonarias en dólares, como la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros,  ganen muchísimo más.

El costo de las licitaciones de dragado siempre lo pagó y lo seguirá pagando el pueblo argentino a través de sus impuestos. ¡¡SÍ!! Nosotros les pagamos el dragado y balizamiento a la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros para que ganen más y más. Y también sabemos que en cada licitación de profundización de dragado que paga el pueblo, los puertos privados (extranjeros o no) les cobran cada vez más a los productores como si el dragado lo pagaran ellos.

La extranjerización del comercio exterior le cuesta cada vez más a los argentinos en impuestos que van a asistir a puertos privados en vez de volver en obras para la población. 

Se hicieron muchos estudios de contaminación del río Paraná, pero jamás se hizo un estudio previo de impacto ambiental antes de una licitación de dragado. Raro, porque si querés poner una pyme e iniciar la fabricación u otra actividad, más que seguro que si no hay un buen estudio de impacto ambiental no te den la autorización para comenzar.

¿Y por qué a la empresa Hidrovia jamás se lo exigieron? ¿Por ser extranjeros la empresa de dragado tiene inmunidad? ¿Son intocables?,  porque tampoco pagan impuesto alguno, como lo haría el más humilde de los comerciantes minoristas.

Sin previo estudio de impacto ambiental no hay licitación que sea válida.

En ninguna parte del mundo los ríos semejantes al río Paraná son dragados a tanta profundad. ¿Por qué en Argentina sí? Los extranjeros cuidan sus ríos y vienen a este país a dragarlo sin control.

Hay que ajustar los buques al río y no el río a los buques.

Los ríos tienen derechos, es hora de hacerlos respetar.

(*) Capitán Fluvial (Dragador) – Miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Un corsé por 30 años

Por Ing. Hernán Orduna (*)

Fuente: www.elcohetealaluna.com

Neocolonialismo en los ríos Paraná y de la Plata

Está en marcha nuevamente el proceso licitatorio de la concesión de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata (VNT), que fue aprobado por Resolución 67/2025 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).

Se trata de una infraestructura estratégica crítica para el desarrollo de la República Argentina, en tanto concentra el flujo principal del comercio exterior, incide de manera directa sobre la competitividad de las economías regionales y condiciona las posibilidades de crecimiento productivo, portuario e industrial de las provincias ribereñas.

Aquí no se pretende obstaculizar la inversión privada ni cuestionar el régimen concesional en abstracto, sino que es menester asegurar que una decisión de semejante relevancia histórica se adopte con pleno respeto por la Constitución Nacional, el federalismo, la soberanía logística, la sustentabilidad ambiental y el interés público de largo plazo.

Teniendo en cuenta la afectación por la traza, el uso, la explotación económica y los impactos ambientales de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata, debo advertir que el diseño contractual actualmente propuesto presenta riesgos estructurales para la capacidad decisoria y regulatoria del Estado: es un corsé para cualquier gobierno, al menos por 30 años o más, ya que el plazo puede renegociarse. También se observan condicionamientos a la competencia económica, no hay defensa del interés nacional y provincial.

I. Consideraciones institucionales y federales.

La Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata constituye el principal corredor logístico del comercio exterior argentino y atraviesa múltiples jurisdicciones provinciales, impactando de manera directa sobre las economías regionales, los puertos públicos y privados, y el desarrollo productivo de las provincias y comunidades ribereñas. Su administración no es una cuestión meramente técnica u operativa, sino un ejercicio concreto de soberanía económica, territorial y logística del Estado argentino.

El diseño institucional y contractual actualmente propuesto no es neutro desde el punto de vista soberano: debilita la capacidad decisional del Estado y excluye a las provincias de los mecanismos efectivos de control, produciendo una cesión indirecta pero estructural de soberanía, trasladando al concesionario privado –por varias décadas– decisiones estratégicas que condicionan el comercio exterior, la planificación portuaria, los costos logísticos y el desarrollo regional. Esta afectación soberana se proyecta directamente sobre la seguridad económica nacional, en tanto compromete la capacidad del Estado para garantizar previsibilidad, controlar costos sistémicos, asegurar la continuidad operativa del comercio exterior y resguardar la estabilidad macroeconómica frente a shocks logísticos y contractuales de largo plazo.

En esta misma lógica de soberanía y seguridad económica nacional, resulta imprescindible señalar el perjuicio estructural que implica para la República Argentina la decisión de no avanzar en la construcción del Canal Magdalena. La ausencia de una vía de navegación soberana, directa y bajo administración nacional hacia el Atlántico Sur y de una profundidad asegurada mínima de 14,3 metros al cero desde el Km. 40 del Río de la Plata hacia el Océano, consolida un esquema de dependencia logística externa, en el cual los puertos argentinos no tendrán otro destino que operar como puertos alimentadores (feeder) de terminales ubicadas fuera de la jurisdicción nacional, particularmente en Montevideo o en puertos del sur de Brasil. Este escenario no sólo incrementa costos, tiempos y vulnerabilidades operativas, sino que implica una pérdida efectiva de independencia económica como Nación, al subordinar el comercio exterior argentino a infraestructuras, decisiones regulatorias y prioridades estratégicas definidas por otros Estados.

El 5 de agosto de 2024 el Presidente Milei dictó el DNU-2024-699-APN-PTE que, en su artículo 1º, declaró “servicio público a las actividades de dragado, redragado, mantenimiento, señalización, balizamiento y control hidrológico de las vías navegables de jurisdicción nacional”.

Y en virtud de lo dispuesto por el artículo 42 de la Constitución Nacional, los servicios públicos de competencia nacional deben contar con marcos regulatorios adecuados y con la necesaria participación de las provincias interesadas en los organismos de control.

Asimismo, corresponde destacar lo establecido en el artículo 124 de la Constitución Nacional, que reconoce a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, incluyendo los ríos, cursos de agua y sus lechos, de jurisdicción compartida. Esta cláusula constitucional no sólo consagra derechos patrimoniales, sino que impone un deber de participación provincial efectiva en las decisiones que inciden sobre el uso, la explotación, la preservación ambiental y la administración económica de dichos recursos.

En este marco, las provincias poseen un interés directo, actual y constitucionalmente protegido en el diseño institucional, económico y ambiental del régimen concesional proyectado, que no puede ser válidamente desplazado ni sustituido por esquemas de decisión centralizados.

II. Diagnóstico sintético de algunas de las numerosas falencias detectadas.

En el enlace disponible aquí se puede acceder al “Análisis revisado de los pliegos de la licitación de la concesión del dragado y señalización de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata”. De ese análisis técnico-jurídico de los pliegos aprobados surgen, de manera objetiva, entre otros, los siguientes aspectos que ameritan revisión previa a la apertura de ofertas, por afectar la legalidad, la competencia, la seguridad jurídica, la navegabilidad sostenible y el interés público nacional y provincial:

1. Contradicciones normativas y déficit de marco regulatorio efectivo.

Se advierte una grosera contradicción normativa entre la calificación de las actividades (dragado, señalización y control hidrológico) como servicio público y su encuadre práctico como concesión de obra pública, sin un marco regulatorio integral previo, ni un organismo de control creado por ley, con independencia funcional y participación provincial efectiva.

2. Perjuicios del diseño económico y restricción de la competencia.

El establecimiento de bandas tarifarias mínimas y máximas como requisito de admisibilidad limita la competencia real, impide ofertas más eficientes y transforma el procedimiento en la validación de rangos tarifarios predeterminados. Asimismo, el esquema desnaturaliza el riesgo empresario, trasladando costos estructurales al sistema productivo y a los usuarios. Y mantiene la reciente incorporación del llamado puerto de La Plata (en realidad Ensenada) en la Subsección que lo hace también subsidiador de empresas localizadas a más de 240 km aguas arriba.

3. Omisiones técnicas críticas que afectan la navegabilidad, costos y control público.

Los pliegos pretenden la extensión del Canal Punta Indio –como única vía navegable–, desde el kilómetro 239,1, por su profundización, pero no aportan los correspondientes relevamientos batimétricos de la zona, ni las zonas de descarga de material a dragar, ni el estudio de las interferencias a la navegación de la República Argentina por esa proyectada extensión a ciegas del Canal Punta Indio hacia profundidades naturales mayores, cuando correspondería un Estudio comparativo obligatorio de trazas de la Extensión del Canal Punta Indio vs. Canal Magdalena, cuantificando perjuicios fiscales, económicos y logísticos para el Estado argentino y las empresas nacionales.

Tampoco consideran la avanzada progradación del frente deltario central, agravado por la metodología de dragado utilizada en el Canal Ing. Emilio Mitre con la pérdida continua de profundidad en esa zona –que ya está afectando a la navegación deportiva–, donde también correspondería un Estudio comparativo obligatorio de trazas del Río Paraná de las Palmas y el canal Ing. Emilio Mitre vs. el río Paraná Guazú y el canal Buenos Aires.

Las omisiones técnicas tienen un fuerte impacto económico ya que no establecen criterios precisos de tolerancias, ni parámetros de control sobre sobredragado, ejecución y validación técnica.

Asimismo, existe indefinición en la ingeniería de disposición del material a dragar, con capacidad insuficiente de zonas de descarga y falta de previsión del incremento de volúmenes de más material a dragar por profundización.

Los pliegos mantienen la disminución de 3,05 metros de profundidad en el tramo entre el sur de Diamante y Santa Fe, lo que impacta en la navegabilidad, la eficiencia logística y la competitividad portuaria de Entre Ríos y Santa Fe.

Y por supuesto ignora el Riacho Barranqueras, y a la provincia del Chaco.

4. Déficit ambiental estructural.

La licitación se impulsa sin contar con Estudio Hidrosedimentológico, Línea de Base Ambiental, ni Estudio de Impacto Ambiental, ni Evaluación Ambiental Estratégica, que considere las obras proyectadas. Y se habilitan decisiones técnicas con impactos ambientales y jurídicos relevantes para las provincias ribereñas.

5. Riesgos jurídicos e internacionales en el Río de la Plata.

Se detectan omisiones en materia de comunicación y coordinación con la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) y la República Oriental del Uruguay, lo que puede derivar en conflictos diplomáticos, reprogramaciones operativas y nulidades parciales de ejecución.

6. Federalismo ambiental e institucional debilitado.

Se omite la constitución de un Comité de Cuenca interjurisdiccional para una vía navegable de carácter federal e interprovincial, que es una obligación legal (ley 25.688) debilitando la gobernabilidad, el monitoreo ambiental y la participación efectiva de las provincias en la toma de decisiones estratégicas.

En conjunto, estos factores comprometen la seguridad jurídica del proceso licitatorio, restringen la competencia, trasladan riesgos indebidos a los usuarios y provincias, y habilitan que el concesionario asuma definiciones estratégicas que corresponden al Estado.

III. Neocolonialismo: para muestra basta un botón

En el artículo 16 del Pliego de Bases y Condiciones, sobre “Personas no habilitadas para contratar”, se establece que “no serán aceptados como Oferentes o como integrantes de una Asociación

  • “Toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma (…)”
  • “Quienes se encuentren incluidos en las listas elaboradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos”.

La negrita y el subrayado me pertenecen.

Y no consulta a las PROVINCIAS ARGENTINAS, que son las titulares del lecho y del subsuelo de los Ríos Paraná y de la Plata.

(*) ex Presidente de la Delegación de la Argentina ante la Comisión Administradora del Río de la Plata.

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SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

“Remar contracorriente” pide a la cumbre climática COP30 frenar la hidrovía

Fuente: www.eraverde.com.ar

Una delegación del colectivo «Remar Contracorriente: por el agua, la vida y la soberanía» ya se encuentra en Belém, Brasil. Allí, desde este 10 de noviembre hasta el 21 de este mes se llevará adelante la cumbre regional más importante sobre cambio climático. En las jornadas se expondrán las problemáticas más urgentes y las propuestas para abordar caminos superadores a la crisis climática que atraviesa el planeta. En los espacios de debate, “Remar…” apunta a instalar la necesidad de detener las agresiones que sufre la cuenca Del Plata, expresaron a ERA Verde. En este orden, enviaron una carta dirigida a las autoridades de la Conferencia de las Partes en donde plantean la necesidad que la COP30 se pronuncie contra los procesos de licitación del río Paraná hasta que se cuente con estudios de impacto ambiental y se realicen las instancias de participación ciudadana.

La campaña «Remar…» por la soberanía del río Paraná llegó a la COP 30 en Brasil, donde en una carta abierta a las autoridades “y los pueblos del mundo” pidió que se considere “reconocer a la Cuenca del Plata como prioridad temática y como foco de un compromiso multilateral específico”. El colectivo enunció, además, cuatro puntos clave, en cuanto:

  1. Incorpore en sus declaraciones finales un mandato para un proceso plurinacional de recuperación de la gobernanza de la Cuenca del Plata, de carácter participativo y vinculante para las cinco naciones afectadas.
  2. Exija la suspensión de licitaciones o privatizaciones que afecten servicios estratégicos (dragado, balizamiento, administración portuaria) hasta contar con evaluaciones de impacto ambiental y social integrales, públicas y traducidas a lenguaje comprensible para las comunidades.
  3. Promueva financiamiento y cooperación técnica para recuperar flotas, capacidad de monitoreo y gestión pública de las vías navegables; para reforzar la ciencia local; y para garantizar que los proyectos de infraestructura respeten la hidrología, la pesca y los humedales.
  4. Inscriba en el Balance Ético Global (o en el mecanismo que la COP considere pertinente) compromisos concretos de prevención —no sólo de adaptación— orientados a frenar la mercantilización del agua y a priorizar los derechos humanos y la integridad ecológica
ESCENARIO

Las propuestas de las organizaciones que participaron de la travesía náutica por el río Paraná en abril pasado se da en el marco de lo que se perfila “como una cita decisiva para la humanidad. En medio de crisis ecológicas, sociales y políticas entrelazadas, la conferencia reunirá a líderes mundiales, comunidades indígenas, organizaciones sociales y científicos para debatir soluciones urgentes frente a la emergencia climática”, se indicó a ERA Verde sobre la trascendencia de estos encuentros.

El colectivo estará presente en tres espacios de la cumbre: la Cumbre de los Pueblos; la Zona Verde y la Zona Azul, este último “el sector oficial del encuentro donde los gobiernos negocian los acuerdos globales”, se apuntó.

Horacio Indio Enríquez, referente de Fundación Eco Urbano, subrayó la importancia de visibilizar la situación crítica de la cuenca del Plata. “La COP30 es una oportunidad para alertar sobre los problemas que ya sufre nuestra cuenca: la deforestación, la contaminación, los incendios en humedales e islas, y ahora, la nueva reprivatización del dragado y balizamiento que impulsa el gobierno nacional”, subrayó.

Enríquez –que está presente junto a Luis Cosita Romero, de Cuidadores de la Casa Común y Martha Arriola, de la red Eclesial Justicia y Paz de la Patria Grande– apuntó que el proyecto de profundizar el dragado a 44 pies para la red troncal del río Paraná (la Hidrovía) podría generar un impacto sin precedentes. “Nosotros decimos que hay que adaptar los barcos a los ríos y no los ríos a los barcos. El río no puede seguir siendo tratado como una autopista líquida para las grandes exportaciones. Es un sistema vivo, esencial para la vida y el trabajo de millones de personas”, afirmó.

Cosita Romero, en tanto, resaltó la relevancia de los humedales como ecosistemas estratégicos de la cuenca. “Los humedales son los riñones del planeta. Purifican el agua, fijan contaminantes y son clave para la reproducción de peces. Pero hoy están en riesgo por la contaminación, la falta de plantas de tratamiento y el dragado indiscriminado del Paraná”.

Arriola, por su parte, repasó que se llega a la COP30 como parte de una campaña que no terminó con la épica travesía náutica por el río Paraná. Es una campaña que, destacó, se planteó como una herramienta para defender las cuencas hídricas de América Latina y el Caribe. “En los últimos meses hubo una gran movilización. Tuvimos un encuentro en Lima, Perú, donde compartimos nuestra lucha por la defensa del río y se sumaron organizaciones de distintos países. Allí comenzamos a trabajar en la participación en la COP30”, señaló.

CARTA

La carta de «Remar Contracorriente», dirigida al presidente de la COP 30, el embajador André Aranha Corrêa do Lago, expresa textual:

«De nuestra mayor consideración:

Nos dirigimos a usted con la urgencia de quien no quiere subir al podio de la historia para escuchar el discurso de la capitulación, sino para solicitar que, en esta cumbre, la comunidad internacional recupere la capacidad —política, técnica y moral— de decidir por la VIDA y los pueblos antes que por los beneficios de unos pocos.

La Cuenca del Plata no es una metáfora ni un recurso abstracto: es un territorio-hídrico que articula la vida de más de cien millones de personas y sostiene economías, culturas y ecosistemas esenciales de América del Sur. Con más de tres millones de kilómetros cuadrados, la cuenca —con sus ríos Paraná, Paraguay y Uruguay y sus enormes humedales— es uno de los sistemas de agua dulce más relevantes del planeta, regulador del clima regional y reservorio de biodiversidad y medios de vida. Su salud define la resiliencia de vastos territorios frente a sequías, inundaciones y pérdida de servicios ecosistémicos.

Si la COP30 tiene, además, un tono ético como el que muchos esperan —y como lo plantea el llamado al Balance Ético Global que acompaña a esta edición de la conferencia— entonces esta es la oportunidad de situar a la Cuenca del Plata en el centro de una reflexión que una el cuidado ambiental con la soberanía y la justicia social. La COP30 reúne expectativas y contradicciones; es, al mismo tiempo, un espacio donde se decide si priorizamos la mera adaptación al colapso o la prevención de sus causas. Esa encrucijada, bien planteada por voces críticas en el contexto de esta COP, debe traducirse en medidas concretas para las cuencas transfronterizas.

¿Por qué hablamos de soberanía cuando hablamos de la Cuenca? Porque la Cuenca ha sido históricamente objeto de disputas geopolíticas y económicas que la han convertido en zona de sacrificio: rutas de navegación pensadas para beneficios externos, privatizaciones de servicios estratégicos, vaciamiento institucional y pérdida del control sobre puertos y flota. En Argentina —como caso paradigmático señalado por organizaciones locales— durante años se desmontaron organismos de control, se debilitó la administración de vías navegables y se dejó en manos privadas una función estratégica para la gestión del río y la protección de los bienes comunes. Hoy existen equipos de profesionales y técnicos capacitados, dragas e instalaciones que permanecen, pero la capacidad estatal para gobernar la cuenca fue diezmada; recuperar esa capacidad es recuperar la posibilidad de planificar el futuro de nuestras comunidades ribereñas.

¿Será posible que, ante semejante riqueza natural y geoestratégica, nuestras sociedades permitan que intereses ajenos definan el destino de los ríos que alimentan nuestras economías y nuestras vidas? Esa pregunta exige una respuesta coordinada y plural: no basta con la denuncia; se requiere un proyecto de reconstrucción de la gobernanza de la cuenca, que contemple administración pública fuerte, ciencia aplicada, protección de humedales, respeto por los derechos de pueblos indígenas y ribereños, y un freno a la lógica extractiva que convierte el agua en mercancía.

La Iglesia Católica, haciéndose eco del clamor de la tierra y de los pobres tal como expresa la encíclica Laudato Si’, nos advierte:

“Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos…” (LS 30)

Esta es la crisis civilizatoria a la que asistimos: la privatización de la vida misma. Por eso proponemos—en este llamado que es también una invitación a la reflexión y a la decisión política— que la Presidencia de la COP30 considere reconocer a la Cuenca del Plata como prioridad temática y como foco de un compromiso multilateral específico. Concretamente, proponemos que la COP 30:

  1. Incorpore en sus declaraciones finales un mandato para un proceso plurinacional de recuperación de la gobernanza de la Cuenca del Plata, de carácter participativo y vinculante para las cinco naciones afectadas.
  2. Exija la suspensión de licitaciones o privatizaciones que afecten servicios estratégicos (dragado, balizamiento, administración portuaria) hasta contar con evaluaciones de impacto ambiental y social integrales, públicas y traducidas a lenguaje comprensible para las comunidades.
  3. Promueva financiamiento y cooperación técnica para recuperar flotas, capacidad de monitoreo y gestión pública de las vías navegables; para reforzar la ciencia local; y para garantizar que los proyectos de infraestructura respeten la hidrología, la pesca y los humedales.
  4. Inscriba en el Balance Ético Global (o en el mecanismo que la COP considere pertinente) compromisos concretos de prevención —no sólo de adaptación— orientados a frenar la mercantilización del agua y a priorizar los derechos humanos y la integridad ecológica

Señor presidente: la Cuenca del Plata puede ser, si lo decidimos, el eje de una política de soberanía hídrica que sea ejemplo regional. Pero también puede ser —si seguimos impávidos— otra gran herida que amplíe desigualdades y debilite la resiliencia climática de la región y del mundo. La historia de nuestros ríos no admite más remiendos: exige planes integrales, reparación institucional y una alianza entre los pueblos de la cuenca que levante una voz común frente a quienes ven el agua como un insumo transable en los mercados globales.

Le rogamos que haga de esta COP30 un antes y un después para la Cuenca del Plata: que la ética y la política se encuentren aquí para renovar el pacto con el agua y con los pueblos ribereños. Si la COP elige la prevención como práctica política, y la soberanía como condición para la justicia climática, la Cuenca del Plata podrá ser la gran obra colectiva que nuestra generación debía heredar.

Nos permitimos sumar a su anhelo personal de que la COP 30 sea recordada como la COP de la Adaptación, que sea recordada también por un salto definitivo en la Prevención para impedir catástrofes ambientales que inevitablemente profundizarán el peligro de la supervivencia humana y de toda forma de vida en este planeta.

Sin otro particular, y en nombre de quienes habitan y cuidan la cuenca, lo saludamos con respeto, esperando que la cumbre encuentre, en su decisión, la valentía que la historia exige.

Atentamente»,

Firman

Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande

Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní

Movimiento Cuidadores de la Casa Común Argentina

Signis – Asociación Católica Latinoamericana y Caribeña de Comunicación

Signis – Asociación Católica Argentina de Comunicación

REPAM, Red Eclesial Panamozónica

Fundación Eco Urbano

Sadop, Sindicato Argentino de Docentes Privados

Amerindia, Argentina

Red de mujeres Vicariato Apostólico de Aguaricó, integrante de la Cumbre Amazónica por el Agua.

Coalición Humedales sin Fronteras

Casa Río Lab

Centro Interdisciplinario de Estudios Territoriales, Chaco, Argentina

Laudato Si

SOMI Panamá

Repam Aguarico, núcleo mujeres

Fecofe, Federación de Cooperativa Federadas

Asociación para la promoción integral, Argentina

Repam Ecuador

Agrupación Peronista Las Bases, Entre Ríos, Argentina

Hijas de Jesús de Kermaria

La Chapanay. Argentina

Cooperativa Nodo Vecinxs de Temperley. Argentina

Leonardo Grosso, Red Ecologista y Movimiento Evita

Blanca Ozuna, diputada nacional

Ana Carolina Gaillard, diputada nacional

Rosario Romero, intendenta de Paraná

María Rosa Martínez, Senadora de la provincia de Buenos Aires

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Masivo rechazo a la reprivatización y profundización del dragado del Paraná

La reciente Audiencia Pública sobre el futuro del río Paraná y la Vía Navegable Troncal (VNT) se convirtió en un escenario de contundente oposición al intento de legitimar la relicitación del servicio y las obras de profundización del dragado. El grito unificado fue claro: “El río no se toca”

La maratónica Audiencia Pública sobre el futuro de la Vía Navegable Troncal del río Paraná, se convirtió en un acto de impugnación masiva y contundente, con cerca de 250 participantes de todo el país que, con argumentos científicos, técnicos, legales, ambientales y políticos, cuestionaron la decisión del gobierno de avanzar con la licitación.  Desde la falta de sustento ambiental hasta la entrega de la soberanía nacional, las críticas expusieron un proceso viciado que busca legitimar obras ya decididas, como la profundización del dragado a 44 pies.

Representantes de organizaciones sociales, productivas, ambientalistas, técnicos y de la Iglesia Católica impugnaron el proceso de convocatoria, principalmente por la ausencia de un estudio de impacto ambiental serio y profundo. Casi el 90% de las exposiciones se enmarcaron en rechazo a los planes de relicitación que impulsa el gobierno de Milei.

La audiencia se desarrollo en medio de un silencio mediático y político que a contrapelo de la importancias estratégica que el tema tiene para el futuro de la Argentina dio cuenta del intento de utilizarla como legitimación de los planes de saqueo del gobierno y las grandes exportadoras extranjeras.

Soberanía en Riesgo y Vaciamiento Estatal

Las voces críticas, como la de Luciano Orellano (Foro por la Recuperación del Paraná), señalaron que la iniciativa se enmarca en la idea planteada por la dictadura y los gobiernos liberales de que “achicar el Estado es agrandar la Nación”, lo que se evidencia en la disolución de la Administración General de Puerto y el vaciamiento de la Subsecretaría de Vías Navegables.

Orellano interpeló a la necesidad de recuperar la soberanía fluvial y marítima, señalando la inaudita situación de la Argentina: “han producido un milagro, un estado con el 63% de su territorio en el agua que no tiene flota”. La falta de control es alarmante: “la Argentina, de sus 100 puertos, no controla, no gestiona, no administra ninguno de sus puertos“. Para el Foro, la solución es política: “La primera soberanía es la política… pregunto: ¿quién gobierna la cuenca? No hay medio ambiente, no hay comercio, no hay un desarrollo que integra a la mayoría, sino discutimos primero esto.”.

El mensaje final fue un llamado a la épica de la gesta nacional: “Los paisanos, los gauchos, los indios, los que derramaron la sangre en la vuelta de los obligados de nuestra emancipación americana, lo hicieron para que el río sea nuestro”. Concluyó con una dramática advertencia: “Lo hemos perdido al río y no hay ninguna posibilidad de felicidad del pueblo argentino si nosotros no lo recuperamos”.

Facundo Retamoza, también del Foro, fue enfático al describir la actual gestión como peligrosa: “resulta muy peligroso y perjudicial abandonar la posibilidad de ejercer soberanamente la planificación, administración y control de nuestro río Paraná, objetivo que sólo el estado debe y puede cumplir y que hace a nuestra seguridad nacional”.

El núcleo de la resistencia ambiental se centró en la exigencia de las multinacionales, que “evaden, subfacturan, contaminan y trafican ilegalmente o casualidad, las mismas que hoy exigen regar a 44 pies sin estudio de impacto ambiental”. El Estado, al vaciar sus organismos, corre el riesgo de dejar de ser actor: “es insostenible que frente a la propuesta de semejante obra, el llamado a Audiencia Pública se realice sin presentar un estudio de impacto ambiental serio y profundo”.

A pesar del abandono, Retamoza destacó que en las delegaciones de vías navegables “permanecen recursos vitales que debemos proteger y volver a poner en valor” , como las dragas Capitán Núñez, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes

El Clamor por el Ambiente y el Agua como Derecho

Uno de los ejes centrales del rechazo fue el intento de avanzar con las obras, como el dragado a 44 pies, “sin estudio de impacto ambiental”. Los Abogados/as Ambientalistas denunciaron que las obras de dragado ya están en curso sin línea de base ni evaluación de impactos acumulativos, lo que vulnera el Acuerdo de Escazú.

Martha Arriola, en representación de Cuidadores de la Casa Común, leyó un documento de la Comisión Episcopal de Pastoral y Obispos de la Iglesia Católica, invocando la encíclica Laudato Si. El texto puso en el centro la preocupación por la “profunda crisis civilizatoria” y la tendencia a “privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía”.

“El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas.”, afirmo Arriola.

Se insistió en que los barcos deben adaptarse a los ríos y no al revés. Las organizaciones exigen la anulación del proceso y la suspensión inmediata de la licitación proyectada, demandando que se conceda el tiempo necesario para la escucha efectiva de todas las comunidades que habitan la cuenca.

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

El lobby de Jan de Nul para quedarse con el dragado del río Paraná

Por Feliciano Ramos (*)

Se continúa despidiendo sin pagar indemnización alguna, a veces con la mentira de disponibilidad, que no es más que una lenta agonía del personal de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables (D.N.V.N.). Mientras tanto se están llevando todo de los galpones y oficinas de la ex D.N.V.N. de la ciudad de Paraná, todos los archivos y planimetría de más de 100 años, entre ellos la primera batimetría (plano del lecho) del río Paraná hecha por el almirantazgo inglés, del año 1847. Además de más de cien años de estudios de los ríos de la nación y mucho más material de un incalculable valor histórico y estadístico.

Están desmantelando la ex D.N.V.N. de la ciudad de Paraná, queriendo borrar de la memoria 126 años de glorioso servicio al país y a la misma población argentina.

Así como ocultaron, encerraron y extranjerizaron el campo de la gloria de Punta Quebracho, donde los argentinos vencimos a las escuadras inglesa y francesa, así como  desde la entrega menemista de los 90, quieren ocultar, vaciar, suprimir la Dirección Nacional de Vías Navegables. Y, puntualmente en Paraná, para dársela a un “Desarrollador Inmobiliario” que la convierta en un predio donde solo ganan los cuervos que caranchean del Estado con la mirada complaciente y tal vez cómplice de intendente y gobernador.

En la historia borrada y ocultada de la patria está también la de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables.

Por otro lado, mientras se oculta lo nuestro, se trata de ubicar lo extranjero como propio.

En portales Web como Infobae (economía), La Nación (economía), NdeN (Sociedad) y Uno (Entre Ríos) están dándole manija a la empresa Belga Jan de Nul (J.D.N), en una propaganda, que no será gratis seguro, presentando a la draga Alfonso de Albuquerque  como la más ecológica del mundo, solo porque tiene unos filtros en la salida de los gases de escape que permiten filtrar el 90 % de los gases de combustión. Lo que no dicen ni tienen en cuenta es el trabajo de refulado de la draga cuando está dragando el río Paraná que no es ecológico, sino que produce daño ambiental por el mismo sistema de dragado por refulado. Dragado hecho por empresa Belga Jan de Nul por más de 35 años en el río Paraná, dejando al río en un estado critico ambiental del que no se recuperará.

Quieren presentar a la draga Alfonso de Albuquerque como una draga argentina solo porque la empresa Belga Jan de Nul crea la Compañía Sudamericana de Dragados S.A. que no es argentina por más que quiera parecerlo, pues los buques son de JDN y de bandera extranjera (Luxemburgo); no pagan impuestos desde los 90 hasta hoy y los argentinos tenemos que pagarles (como siempre), de nuestros impuestos, millones de dólares que no quedan en el país, sino que se llevan “afuera”.

Ponen como un logro que el 100 % de la tripulación sea argentina, mirá qué bondadoso. Debería haber una ley que obligue a que una embarcación extranjera que trabaja por un tiempo en el país sea con 100% de tripulación argentina. Hoy esta draga tiene 100 % de tripulación argentina pero mañana mismo puede cambiar, eso no garantiza nada, solo propaganda paga. Por medio de esta propaganda y de la plata que ganó con nuestros impuestos JDN pretende instalar que una draga es ecológica, es como si dijéramos que las maquinarias de desmontar selvas vírgenes tengan filtros en sus escapes y por eso no contaminan el ambiente.

Pretenden dragar el Paraná para los puertos extranjeros y que nosotros (como hicimos desde los 90 hasta hoy) les sigamos pagando de nuestros impuestos el costo de una licitación de dragado que es un crimen ambiental, que deteriora y detonará al río Paraná aún más.

¡Ninguna licitación de dragado extranjero!, tenemos la flota de la ex DNVN que,  aunque deteriorada, aún puede salvarse.

Por todo eso:

¡¡¡NO A LA LICITACIÓN DE DRAGADO DEL RÍO PARANÁ, EL RÍO PARANÁ NO SE TOCA!!!  

 (* ) Capitán Fluvial – miembro del “Foro por la Recuperación del Paraná”

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Sin protección ambiental del Estado y con un sobre dragado que solo tienen en cuenta las ganancias se destruye el río Paraná y a su población ribereña

Por Feliciano Ramos (*)

Ante el requerimiento de la abogada Dra. Susana Beatriz Pérez Vexina,  la Secretaria de Ambiente de la Nación, (ex Ministerio de Ambiente de la Nación), contesta en una providencia que el propio Estado reconoce la ausencia total de un estudio de impacto ambiental  previo al dragado del río Paraná. Esto es no solo en el paso Las Hermanas, frente a la localidad de Ramallo, donde se genera el amparo en cuestión, sino previo a todo el dragado de red troncal del río Paraná iniciado por la empresa Hidrovía SA a mediados de la década infame de los 90.

Por supuesto que eso venimos diciendo; desde hace 30 años que no hicieron ningún estudio ambiental.  Porque el Estado entregador, de los 90 hasta la fecha, no protegió sus ríos ni a su pueblo. Porque para la coalición extranjera que ocupó nuestros puertos y nuestros ríos con la ayuda inestimable de los traidores locales, somos una zona de sacrificio en aras del bien supremo de saquear todo lo que se pueda, generando para ellos enormes ganancias, sin tributar nada por supuesto.

Ni al Estado ni a los extranjeros les importó el río Paraná ni su población

Entonces ¿quién nos protege? Tenemos un Estado bobo incapaz de proteger las riquezas naturales, tampoco sus ríos ni sus mares ni su población. Cuando se escriba la historia de estas décadas de intrusión extranjera y saqueo no entenderán cómo, sin tirar un tiro, se entregó tanto.  No se protegió ni se tuvo en cuenta la salud ni del gran río de agua dulce ni de su población, la que sufrió las consecuencias no solo de una política económica saqueadora, fugadora y empobrecedora, sino que  además atenta contra la salud, enferma a la población  con glifosato y demás pesticidas entre otras cosas.

Sin Estudio ambiental y con un sobre dragado, que solo tienen en cuenta las ganancias, se destruye el río, su fauna ictícola y se deja sin acceso de agua a ciudades enteras

Un sobre dragado donde solo se tiene en cuenta la profundidad y el ancho de canal para ampliar ganancias y donde se ignora completamente el río, su geografía, su historia, sus corrientes, la morfología de su lecho, su fauna, la poblaciones ribereñas, siempre será perjudicial para todos, menos para los saqueadores extranjeros.

El río Paraná, al ser uno de los más caudalosos del mundo, tiene de hecho su sedimentación natural que varía según la creciente o bajante. 

La ex Dirección Nacional de Vías Navegables que por más de cien años se dedicó a estudiar los ríos de la patria, antes de un trabajo de dragado hacía un estudio previo del canal, las corrientes y la morfología de su lecho, dragando luego en consecuencia y depositando el material de dragado en una zona estudiada, donde no se movería ni se sumaria a la sedimentación natural, aunque para esto se debía navegar a veces más de una decena de kilómetros, para carga y descarga, haciendo con ello más lento y complicado el trabajo de dragado (a veces por el mismo tráfico en el canal dragado). Más lento pero con un sobrado cuidado ambiental, que es en definitiva  lo que cuenta.

Con el dragado extranjero de la empresa Jan de Nul, el material dragado se comienza a descargar a medida que va dragando en el mismo canal. El río, al ser caudaloso, suma ese material dragado (arena, barro, limo) a la sedimentación natural del mismo, por lo que la sedimentación se multiplica y el río, con sus corrientes naturales, finalmente lleva y deposita en el mismo río y en sus arroyos que nutren los humedales de su amplio delta ese material dragado (especialmente cuando el río está crecido). Por esta acción en el propio lecho de sus arroyos y riachos va depositándose el material de dragado,  lo que hizo aumentar la altura de esos lechos.

Al bajar el río, el lecho de los riachos y arroyos que nutren el humedal quedaron más altos que la altura del río

Esto es lo que produjo, entre otras cosas (como la acción del hombre en las islas), que los riachos que llevan el agua a la ciudad de Victoria (Entre Ríos) se secaran, dejando a la misma sin poder renovar el agua de la toma. Problema que se repite con cada bajante.

Otra consecuencia importante del aumento del lecho de riachos es que los peces van a desovar allí sus crías y al secarse los riachos en bajante no pueden hacerlo, dañando la reproducción de la fauna ictícola.

Además, el hecho de que se sequen los arroyos y riachos en bajante del río Paraná hace que estos no puedan llevar agua a su humedal, su delta, deteriorando gravemente la flora del mismo.

El Estado ausente daña a la población, sus ríos, su flora y su fauna

Nada escapa al deterioro que produce la falta de un Estado que actúe frente al privado y mucho más si es extranjero, controlando toda acción económica o no del mismo, en defensa no solo del territorio nacional sino también de su población.

Ríos contaminados, riachos secos, falta de agua, agua contaminada, fauna y flora agredida. El daño es enorme,   falta cuantificarlo, estudiarlo científicamente Debemos comparar batimetrías (mapas del fondo del río) antes de la privatización y actuales,  previo y pos sobre dragado extranjero. Debemos identificar, calificar y cuantificar los daños, que son muchos. Las universidades, la ciencia, tienen  una gran tarea, y el Estado también, volver a ser el Estado que protege y trabaja para la población y no para los capitales extranjeros.

¿Cuándo perdimos el rumbo?

¿Cuándo el Estado dejó de representar a los argentinos y fue funcional al capital privado? ¿A los intereses económicos privados y extranjeros?

Porque política y protección ambiental van de la mano, no podemos separar una de otra.

Poderes ejecutivo, legislativo y judicial dejaron de tutelar a la población y se hicieron “socios” del poder económico y cómplices de los “negociados”.

Las leyes se dejaron de promulgar en aras del bien común o para la protección de la ciudadanía y se comenzaron a legislar para favorecer a  grupos económicos nacionales y extranjeros. (Algunos ejemplos: Leyes Número 24.184 – 21526 – 24.196).

El daño económico y ambiental es la consecuencia de años de un Estado ausente y cómplice que en el fondo es lo mismo 

(* ) Capitán Fluvial – Miembro del Foro por la recuperación del Paraná

 

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VIAS NAVEGABLES

Las tierras del pueblo no se entregan, la patria no se vende ni se regala

Un informe difundido por el programa Telenueve Investiga muestra la toma de la gobernación de Entre Ríos por los trabajadores de la educación, y no es para menos el reclamo y la lucha de los maestros, ya que el gobernador (que por un lado en la campaña se mostraba pintando una escuela) llevó a la educación de la provincia a un estado crítico; el cierre de 60 establecimientos educativos más los abundantes despidos en educación y el deplorable estado de las escuelas de la provincia lo certifican.

Pero no solo la educación sufre la gestión del gobierno, la obra social de los entrerrianos IOSPER no solo cambió de nombre al de OSER, sino que el prestador de insumos fue cambiado (según Tele Nueve Investiga) por uno de la ciudad de Buenos Aires que resulta ser carísimo en comparación con el que tenía; cambió para peor, con sobreprecios en prótesis y demás productos. Lo que también aumentó en la nueva obra social del gobernador son los co-pagos. Todo es más caro y peor. ¿A quién beneficia este cambio?, porque si bien no estaba del todo bien ahora es mucho peor y más caro.

Además parece que hay un interés del gobierno de Entre Ríos  por el dragado del río Paraná Bravo, río donde no hay tráfico fluvial y que solo lleva al puerto de Nueva Palmira, puerto que  se tiene la sospecha de poco confiable y relacionado al contrabando, entre otras cosas. Hay intereses poco claros parece.

Motiva esta nota no solo lo antedicho sino las declaraciones y gestiones del gobernador de Entre Ríos de enajenar un predio del Estado nacional (o sea de todos los argentinos), dedicado por más de cien años (este año cumplirá 127 años para ser exactos) a la producción, al trabajo, a la generación de riquezas, que gobiernos nacionales dejaron sin recursos desde hace décadas.  En ese predio hay galpones con máquinas y demás herramientas y elementos de trabajo, como así también embarcaciones, dragas,  remolcadores, lanchas, etc., y lo más importante en ese predio, trabajadores que desempeñan sus tareas desde hace décadas.  En ese predio con sus oficinas, galpones, muelles y dársenas,  por 126 años el MOP y después la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN), los trabajadores desempeñaron tareas de estudio del río Paraná de dragado y de balizamiento del mismo, además de una escuela, la Escuela de Aprendices Nº 3.

En las inundaciones que sufrieron las distintas localidades del país estuvo esta repartición trabajando para desalojar las aguas y haciendo obras para que no se repitan nuevamente. Chaco, Formosa y tantas otras provincias fueron asistidas en sus inundaciones por personal y equipo de esta y otros distritos. En la inundación de la ciudad de Santa Fe estuvimos el personal de la DNVN de Paraná y Rosario asistiendo, sacando el agua con potentes bombas sumergibles y dragando la salida del río Salado para así desagotar rápidamente las aguas que inundaron la ciudad de Santa Fe. Ese predio tiene historia gloriosa de servicio al pueblo argentino, no debe darse otro destino, debe ser acondicionado y puesto al servicio del dragado y balizamiento del Estado, del estudio de los ríos, riachos, y su cuenca, como siempre se hizo.

Título engañoso si los hay

Una nota de informe digital titula “Histórico:  Paraná recupera 60.000 metros cuadrados frente al río y va por su propio Puerto Madero”. Título engañoso si los hay, porque su Puerto Madero es en realidad un predio del puerto de Buenos Aires enajenado y entregado a “desarrolladores inmobiliarios” que se hicieron dueños de lo público, lo de todos, y construyeron torres carísimas y solo los ricos tienen la posibilidad de comprar un piso ahí.

El gobernador Rogelio Frigerio y la intendenta de la ciudad de Paraná, Rosario Romero, anunciaron que convocan desarrolladores inmobiliarios y emprendedores para ofrecerles un predio de todos los argentinos y si pasó a la provincia es de todos los entrerrianos, no para que se hagan obras privadas tipo Puerto Madero. Lo anuncian como una buena noticia, como una mejora, pero que en realidad es una enajenación de lo que es de todos, le sacan un predio a la población para dárselo a constructoras y emprendedores y que se adueñen ellos de lo público. Y estos, luego de invertir en construcciones, no en el terreno, serán mas ricos vendiendo o alquilando carísimo a los que quieran comprar un piso, etc.

Nada tiene  de bueno entregar tierras de todos los argentinos o entrerrianos para que se adueñe un “desarrollador”.

Entonces: si las tierras son públicas (o sea de todos) y gobernador e intendenta se la dan a un desarrollador o emprendedor privado, ¿en virtud de qué se la dan?, ¿la venden?, ¿la compran?, ¿la alquilan?, ¿o que? Hay una zona muy oscura en esa transacción.

Además, si la tierras son de todo el pueblo, sea argentino o entrerriano: ¿por qué el gobernador como la intendenta se atribuyen el derecho de cederlas, venderlas, enajenarlas, como si fueran de su propiedad?  Porque ni la ciudad ni la provincia pone un solo peso, le da a los “emprendedores” y “desarrolladores” esa tarea. Estoy segurísimo que tanto el gobernador como la intendenta no hacen eso con sus propios bienes, pero sí con los de todos. 

Esto pasó en Rosario también, en Puerto Norte se les dieron a “emprendedores” y “desarrolladores” tierras públicas y hoy hay torres que son para millonarios y donde no podés ni acercarte porque ya no es de todos, es privado. Así te enajenan, te roban lo que es de todos.

Yo pregunto: ¿por qué los “emprendedores” y “desarrolladores inmobiliarios” no se pagan de su bolsillo tierras privadas en vez de ir por lo público, por lo de todos?

¡¡Claro, ahí la tienen que poner en serio!! A nadie ya se le escapa que esto es un negociado.

Hay mal olor con gusto a progreso

¿Por qué tanto interés de los gobernadores e intendentes por cederles los predios de propiedad del Estado, o sea de la población, a los desarrolladores inmobiliarios? Porque el que pierde la propiedad del bien es el Estado, o sea el pueblo, y el que la adquiere ¿gratis? es una empresa privada.

El predio de la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN) fue abandonado por los gobiernos, pero también fue cuidado y mantenido como pudieron por los trabajadores de la repartición estatal, quienes además de las tareas que les competen limpian, cortan pasto, cuidan y mantienen un predio que si no estaría en peores condiciones.

Es fácil decir que está todo abandonado y después entregárselo a un privado a cambio de quién sabe qué cosa espuria para que quede en propiedad de privados.

¡Nada! Ni un centímetro cuadrado de este predio que por 126 años cumple una función pública se debe enajenar, no se debe destinar a otra cosa que no sea la producción y el trabajo y que si está como está hoy es por culpa de los gobiernos que lo desfinanciaron.

La población debe tomar conciencia de que lo público es de todos, y todos debemos defender lo que es nuestro. ¡Nadie! Ningún presidente, gobernador o intendente electo tiene con el voto popular la autorización del pueblo (de sus dueños) de entregar, vender, ceder o regalar algo público. Con el voto popular tienen la autoridad como para administrar lo de todos y administrar no es vender, regalar o alquilar, sino mantener, cuidar.

¿Se imaginan si viven en un edificio y el administrador del consorcio les vende, regala, o alquila los ascensores?

No se engañe el pueblo, que sea crítico y desconfiado de sus gobernantes, que cuide los bienes públicos como propios porque lo son, son propios.

Sos dueño de los bienes del Estado, los gobernantes son solo meros administradores que deben rendir cuentas a la población.

Tu plaza, tu escuela, tu hospital, tu río

Tu plaza, tu escuela, tu hospital, tu ferrocarril, tu río y también tu predio de la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN) Paraná, donde hay dragas y buques que también son tuyos y te los quieren quitar, fue creado para la grandeza de la nación y lo desfinanciaron para que venga el gringo extranjero a dragar y te cobre en dólares, fue abandonado intencionalmente pero sigue siendo tuyo. Entendelo, ¡defendelo!

Anuncian buenas noticias, progreso, ¡por fin Paraná va a tener su Puerto Madero! ¡No va a tener nada! Te lo van a robar, te lo van a sacar, va a ser propiedad de la empresa desarrolladora, vos solo vas a poder ir a algún barcito que agreguen para la gilada y será de alguien, no de todos sino de uno solo.

¡¡LA PATRIA NO SE VENDE!!

¡¡LOS BIENES DEL PUEBLO NO SE ENTREGAN!!

 

 

(*) Feliciano Ramos – Capitán Fluvial Dragador –  Miembro del “Foro por la Recuperación del Paraná”

 

  

 

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Rechazamos la licitación de la hidrovía Paraná – Paraguay

Compartimos el siguiente comunicado

12 de Febrero 2025

Desde la red de organizaciones y colectivos que conformamos Remar Contracorriente rechazamos el llamado a licitación del gobierno nacional para reprivatizar la Vía Troncal Navegable del río Paraná. Denunciamos que este avance inconstitucional del gobierno nacional profundiza el modelo extractivista que convierte al río Paraná en una autopista para grandes corporaciones; está viciado de irregularidades; se realizó a espaldas del pueblo y va a provocar un ecocidio. Exigimos que se dé lugar a los procesos judiciales en marcha ante las múltiples irregularidades que presenta el pliego licitatorio.

En el contexto de crisis climática global y crisis hídrica que viene sufriendo la Cuenca del Plata, este plan, que prevé el dragado a 44 pies y el ensanchamiento del cauce, pone en riesgo la soberanía hídrica, la biodiversidad y la vida de las comunidades ribereñas. En vez de adaptar las embarcaciones al río, se busca modificar el río para los barcos, sin evaluar los riesgos de una intervención de esta magnitud. Por tanto exigimos la suspensión inmediata de este proceso de licitación y pedimos por el diseño de una gestión soberana, ecológica y participativa del río.

El Paraná no es solo un río; es una arteria vital del planeta que cruza siete provincias argentinas y conecta cinco países. Su caudal sostiene economías locales, culturas milenarias y ecosistemas únicos. En un país como Argentina, donde más del 50% de la población sólo dispone del 30% del agua de forma natural -un territorio predominantemente árido por naturaleza- se imponen políticas de cuidado de los ríos y una redistribución hídrica justa, garantizado el acceso al agua del pueblo en su conjunto. Defender el Paraná es defender también a todo el territorio argentino y a la cuenca del Plata en su conjunto.

Impactos irreversibles

  • Destrucción del ecosistema fluvial: El dragado pone en grave riesgo a los humedales, la fauna ictícola y las dinámicas naturales del río provocando un verdadero ecocidio
  • Impacto en territorios y culturas de pueblos originarios y comunidades ribereñas, en sus formas de producción y su aporte a la sustentabilidad
  • Contaminación y crisis hídrica: La remoción de sedimentos libera tóxicos que afectan la calidad del agua y la salud de las comunidades.
  • Expulsión de poblaciones ribereñas: Las alteraciones del cauce provocan erosión, inundaciones y desplazamiento de comunidades.
  • Saquea la soberanía: La gestión privatizada del Paraná (por 60 años) perpetúa la evasión fiscal, el contrabando y el control extranjero sobre un recurso estratégico.
  • Impacto en toda la cuenca del plata que cuenta con un sistema de humedales único en el mundo y empeoramiento de las condiciones del acceso al agua.
  • Afectación de la calidad de vida, del trabajo de cientos de miles de pescadores artesanales, de mujeres y comunidades que son parte de ese corredor biocultural.

Nuestras propuestas

  1. Anulación inmediata del pliego de licitación.
    1. Gestión pública, soberana y participativa del río Paraná, priorizando los intereses de las comunidades locales y la conservación ambiental.
    1. Evaluaciones Ambientales Estratégicas y Acumulativas independientes antes de cualquier intervención.
    1. Protección efectiva de las comunidades, culturas, humedales y ecosistemas asociados al río Paraná.
    1. Que la justicia haga lugar a las múltiples presentaciones realizadas por la sociedad civil para frenar el proceso licitatorio.

En un contexto de privatización, extranjerización y despojo, “Remar Contracorriente” busca destacar la importancia de la soberanía sobre nuestras cuencas. Reivindicamos el rol del Estado y de las provincias en la gestión del río Paraná.

Llamado a la acción

Defender el Paraná es defender la vida, el agua y nuestra soberanía. Convocamos a asambleas, organizaciones y a toda la sociedad a sumarse a la lucha. Desde el 1 al 22 de marzo, en la remada que unirá Formosa con Santa Fe, llevaremos este mensaje a cada orilla del río.

¡Es momento de remar contracorriente por el agua y la vida!

Contacto de prensa:

Horacio Enriquez (Fundación Eco Urbano) +54 9 3434608205

-Martha Arriola (Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande y Cuidadores de la Casa Común) 54 9 2213603311

-Facundo Retamoza (Foro por la recuperación del Paraná) 54 93424665518

Redes sociales de la campana: https://linktr.ee/remarcontracorriente

Organizaciones que conforman la red

Movimiento Cuidadores de la Casa Común, Fundación Eco Urbano, Pescadores Artesanales Baqueanos del Río, Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande, Foro por la Recuperación del Paraná, Casa Rio – Laboratorio del Poder Hacer, Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), Humedales en Red, Taller Ecologista, Fundación Humedales/ Wetlands International, REGCHAG (Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní) , REPAM (Red Eclesial Panamazónica, Movimiento Franciscano JPIC Bolivia, Red Continental Iglesias y Minerí, Red Humedales Sin Fronteras – Argentina, Encuentro Federal por la Soberanía, Fundación CAUCE, INCUPO, Eco Franciscanas Uruguay, AGMER Comisión Directiva Central, Movimiento Cultura Viva Comunitaria, Argentina, Movimiento Cultura Viva Comunitaria, Paraguay, Movimiento Por El Agua (MOPEA), Federación Nacional Campesina (FNC), Taller Flotante – Victoria, Entre Ríos, Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas, Ambart – Red de Arte y Ambiente de Argentina,Programa Latinoamericano de Tierras – Hacia una fraternidad posible, El Cántaro Bioescuela Popular Areguá, República del Paraguay, CEDIB Centro de documentación e información Bolivia, Pastoral Social Cáritas Camiri (Camiri, Bolivia), Multisectorial Humedales – Rosario, Multisectorial Humedales – Paraná, Cladees (Centro Latinoamericano de Evangelización Social), Asociación Civil La Paternal Espacio Proyecto, Asociación Patrimonio Natural, Asociación Civil de Pescadores Artesanales de la Paz, Docentes por la libertad de los ríos – Entre Ríos, Centro interdisciplinario de Estudios Territoriales (Chaco, Argentina),Ambart – Red de Arte y Ambiente de Argentina, La Juntada de los Sábados, CTA (Chaco) , CAJE (Colectivo de Acción por la Justicia Ecosocial), Asociación Civil Añangarecó Anderejhé, M.A.S (Movimiento Ambientalista Santabarbarense), Multisectorial Somos Ambiente Costa del Río Uruguay ,Vecinos del Humedal – Asamblea Socio Ambiental de Campana- Red Rio Lujan, Argentina Humana Santa Fé, Coordinadora de Organizaciones no Gubernamentales de la Costa, Elemento Vital. El agua en el siglo XXI, Guardianes del Río, Área Natural Protegida La Porota (La Picada, Entre Ríos), Área Natural Protegida parque escolar rural Enrique Berduc, Defensores del rio Negro y sus lagunas, El Paraná No Se Toca (Santa Fe Rosario), Mesa Provincial NO a las Represas – Misiones, Argentina, Paren de Fumigarnos Roldán, Frente amplio por la soberanía Roldán , Asociación Ambientalista del Partido de Escobar, Defensores de los espacios públicos costeros – Corrientes, CCC Paraná, Agmer Seccional Paraná “Susana Peta Acevedo” , PTP y FNC (La Paz, Entre Ríos), Frente Soberano (Resistencia, Chaco), Comisión Justicia y Paz, Arquidiócesis de Corrientes, Guardia Ambiental Roldán – Asociación de Guardias Ambientales de Santa Fe, La Simón Bolívar, Cooperativa Las Canaletas, Escuela de Canotaje, San Pedro, ONG UPVA (Ramallo, Buenos Aires), Fauna Cultural y Ambiental, La Correntada – radio Comunitaria FM 92.7, Pastoral Social Arquidiócesis de La Plata, Grupo Orillarte /Mujeres Canoeras, La Bandada – Poriajhú, Corriente Clasista y Combativa, Organizaciones de Francisco – La Rioja, Partido Comunista San Pedro, Pastoral Social La Rioja, Asociación asamblea ciudadana de Corrientes, Partido Comunista Revolucionario (PCR) Zárate, Campana, San Pedro e Islas, Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP) San Pedro, Cooperativa de Trabajo y Consumo Las Canaletas, San Pedro, Buenos Aires, Fundación Gualok, Sur Global, Cuidemos el río Gualeguay, Fundación Inka (Gualeguaychú, Entre Ríos), A.MI.S. ASOCIACION MILITANTES SOCIALES (Garín, Prov. de Bs As.), ANP

Parque San Martín (Paraná, Entre Ríos), Cultural de la Costa Colastiné Norte (Santa Fe, Argentina), Municipalidad de Barranqueras (Barranqueras, Chaco), Red de Salud Popular “Dr. Ramón Carrillo” (Resistencia, Chaco), Colectivo Habitantes del Arroyo El Pescado de La Plata, Pueblo Nación Charrúa, CARAYTe (General Vedia, Chaco)El sur, Comunidad mocoiq “shiraigo”, Colectivo de trabajadores por la ventana, Cátedra abierta por un mundo nuevo, Red Nacional docente Humedales, Asociación Civil Juan XXIII, Corrientes, Argentina, Centro de Actividades Recreativas Acuáticas y Terrestres, Foro por la Soberanía económica, política y ambiental – Campana – Zarate, Islote Curupí, Movimiento Alternativa, El Sur Global, Turismo Flotante, Biblioteca Popular Caminantes, MESA POR LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA DE SAN PEDRO, Los Capibara canotaje, Kayakistas San Pedrinos, Memorias del Río Paraná, Reserva Natural Isla Margarita (Río Carabelas, Delta del Paraná), Macá Centro Cultural, La Casita de los Pibes, Cooperativa de Trabajo Cuidadores de la Casa Común LTDA, Panal Poliniza, Conciencia Ecológica, Asociación Civil Formar, Paraná, Comunidad verde /Reserva Natural Tigre, Movimiento Pacis Nuntii, Compañía Le Feu, Fundación Jubileo (La Paz, Bolivia), Movimiento Agroecológico de la Provincia del Chaco, Escuela de Canotaje Paraná ECENAA, Comunidad Charrúa Onkaiujmar, Compañía de lo Urgente, Red Justicia y Paz de México, entre otras.

¡EL PARANÁ ES DE TODOS !

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