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4to. Encuentro Federal por la Soberanía: “Fuera yanquis de América Latina”

Por Milton Rodríguez (*)

El sábado 20 de junio, se llevó adelante este evento que reunió participantes de 15 provincias, diputados nacionales, provinciales y concejales, así como delegaciones de Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Organizado por el Foro por la Recuperación del río Paraná, se llevó a cabo en la Facultad de Medicina de Rosario, contando con 25 talleres en temáticas como: Deuda Externa y soberanía económica, Defensa de las empresas públicas, Soberanía portuaria, marítima y fluvial, Educación pública técnica y soberanía, Tierra y Territorio, Soberanía energética y ambiental, Producción nacional y Pymes, Soberanía y Cultura Nacional, Movimiento Obrero y Geopolítica Internacional desde la perspectiva latinoamericana.

El impacto del Encuentro fue signado por la combatividad del pueblo argentino, enfrentado al gobierno de entrega pro-yanqui de Milei que destruye la producción nacional y arroja a miles de desocupados por día a las calles. En ese camino, este Encuentro se viene realizando año a año, con la finalidad de defender los recursos naturales, así como la soberanía sobre la ruta fluvial en la cuenca del río Paraná. Esa vía constituye junto al río Paraguay, el manejo de un tránsito por los puertos del Gran Rosario de alrededor del 80% de las exportaciones argentinas totales en granos (soja, maíz, trigo) harinas, aceites y otros productos de la agro-industria.

La integración del Encuentro fue protagonizado por un enorme frente de organizaciones del campo popular. Se realizó la apertura con la palabra de ex-combatientes de Malvinas (ese día en Argentina se conmemora el día de la bandera y es fecha patria) pueblos originarios, así como del Foro por la Recuperación del Paraná. Acompañado de representantes de la CGT Regional, en sindicatos tan emblemáticos como Aceiteros, Metalúrgicos (UOM) y Marítimos (SOBU) del movimiento estudiantil con banderas de la CEPA (universitarios) y MUS (Secundaría) defendiendo las Escuelas Técnicas de enseñanza media. Por otra parte, los talleres brindaron un conjunto de propuestas desde la lucha por la tierra en el norte, con la experiencia del Chaco y los acampes contra el hambre. La incidencia de la pelea por la Salud del pueblo, expuesta por sindicatos de profesionales médicos y trabajadores, junto al movimiento “Ni un pibe menos” trabajando a nivel nacional contra las adicciones. Fue destacado la lucha por los recursos naturales, como en el caso de la cordillera en la reserva de “Vaca Muerta”, donde con firmeza en Neuquén se han realizado avances en el movimiento popular.

Desde nuestra participación en el taller de Geopolítica, fue central la solidaridad con las revueltas y levantamientos populares en Bolivía, donde tomaron la palabra la “Organización Tupac Katari” y el “Movimiento de Mujeres y Diversidades Indígenas por el buen vivir” de la comunidad boliviana en Argentina, para alumbrar la capacidad del pueblo de bloquear decenas de rutas y exigir la renuncia del presidente con su combatividad en las calles. Por otra parte, compartimos la palabra del movimiento campesino del Paraguay (FNC) y sus Congresos del Pueblo sobre tierra tomada del latifundio. Desde Brasil, hicieron referencia a sus luchas desde el PCR-UP y el PSOL que se encuentran organizados en movimientos barriales, estudiantiles, de la mujer y en la clase obrera. En cuanto la realidad argentina fue abordada por dos diputados nacionales y el Foro por la Recuperación del Paraná: Luciano Orellano.

La referencia principal en nuestra ponencia fue el estancamiento económico del Uruguay, continuando desde el FA las recetas de los países imperialistas. Se hicieron menciones a las guerras de invasión en Ucrania y la resistencia de Irán, así como del heroico pueblo palestino. Se condenó el TLC entre la Unión Europea y el MERCOSUR. No dejando pasar detalle sobre el planteo de defender nuestra soberanía en materia ambiental y energética, denunciando el papel del “Hidrógeno Verde” en Paysandú y como se está luchando con todas las herramientas, incluyendo el Plebiscito departamental hoy en disputa en la Corte Electoral.

Fue un Encuentro fraterno, materializando la necesidad de confrontar desde las organizaciones populares la lucha contra la entrega y la dependencia. En ese camino, hasta la defensa de los símbolos patrios cobra sentido en un día emblemático en Argentina, donde se lucha contra las oligarquías y los fascismos que nos rodean.

(*) Dirigente del SUINAU, Sindicato de Trabajadores del Instituto de Infancias y Adolescentes, PCR Uruguay

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Nuestro río, nuestra historia, nuestra lucha

Por: Blanca Osuna (*)

En la sesión del 25 de junio pasado de la Cámara de Diputados de la Nación, me referí, haciendo uso de una cuestión de privilegio, a la decisión del Gobierno nacional de privatizar el río Paraná por 25 años. Sin dudas, eso implica la entrega de un recurso estratégico a intereses no sólo privados, sino fundamentalmente extranjeros, con una incidencia muy particular de Estados Unidos en la trayectoria que ha tenido todo el proceso privatizador.

Especialistas en hidrología, organizaciones vinculadas a la producción y al ambiente, autoridades de localidades de la costa del río y pescadores baqueanos denuncian que llevar la profundización por dragado de 34 a 44 pies va a alterar drásticamente la dinámica del curso, acelerar la erosión de las costas, afectará la biodiversidad y el acceso al agua para consumo y servicios, tal como ya había sucedido en la ciudad de Victoria (E.R.). La desregulación y privatización del sistema fluvial litoral golpeará al cabotaje nacional y pondrá en riesgo empleos del sector. Tener el registro de que las grandes potencias del mundo administran sus ríos, tal es el caso de EE. UU. y China, que cuentan con control y regulación estatal, revela la importancia que le otorgan a la intervención del Estado en el comercio, la logística y la seguridad.

La reciente decisión de Milei y el proceso que culminó en la adjudicación están plagados de irregularidades y de intereses económicos que nada tienen que ver con el desarrollo de la región en el plano nacional e internacional, sino con nichos corporativos cuyo propósito principal es incrementar su tasa de ganancia.

La primera convocatoria de la llamada Vía Navegable Troncal del Río Paraná de diciembre de 2024 quedó sin efecto en medio de sospechas, denuncias y tironeos espurios.

A eso se sumó la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de eliminar, mediante el Decreto 699/24, el Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable – ECOVINA, único espacio de participación de las provincias del litoral fluvial: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Santa Fe y Buenos Aires quedaron afuera. Las declaraciones de ocasión hechas por Frigerio, además de inconsistentes, solo expusieron la ausencia de compromiso en la defensa real de los intereses locales.

El 3 de noviembre de 2025 se llevó a cabo por plataforma la Audiencia Pública, convocada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, en la que estuve presente. Los funcionarios del Gobierno de Entre Ríos inscriptos no participaron. En la misma, el 90 % de las exposiciones fueron de rechazo a las condiciones establecidas en los pliegos en base a documentación precisa: denuncias respecto a la profundidad del dragado, se exigieron estudios de impacto ambiental y el incumplimiento del Acuerdo de Escazú suscripto por nuestro país, entre muchas otras observaciones críticas.

Con posterioridad, y desatendiendo lo expresado en la audiencia de noviembre, el Gobierno convocó a nueva licitación el 18 de diciembre del mismo año.

Previa a la adjudicación, que ya se evidenciaba con marcada preferencia a favor de la empresa Jan De Nul, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió, en

mayo del presente año, un dictamen1 advirtiendo graves irregularidades, con antecedentes que ya había señalado anteriormente. En él sostuvo que el procedimiento licitatorio en curso era objeto de reproches administrativos que darán lugar a consecuencias penales.

Entre las numerosas distorsiones, la PIA destacó: la ausencia de la Evaluación de Impacto Ambiental Integral, requisito exigido por la Constitución Nacional, la Ley General del Ambiente 25.675 y el Acuerdo de Escazú (Ley Nac. 27.566). Además, la vulneración del principio de igualdad entre oferentes, las restricciones al derecho de impugnación y la ausencia de criterios objetivos para la evaluación de las ofertas.

Observó, además, la insuficiencia del control jurídico del organismo licitante. Justamente eso es lo que, entre otras cosas, apañó la intervención cruzada de un personaje, Francisco Mansanta, designado por Milei en la Comisión Administradora del Río Uruguay – CARU, desde donde se adjudicó sin licitación alguna el dragado del río Uruguay a Jan De Nul, mientras al mismo tiempo integraba la Comisión de Evaluación de la Licitación por el río Paraná. Si a esto se agregan los diversos conflictos de intereses cruzados que han quedado en evidencia, concluimos que no hay casualidades.

Sobre todo ello están pendientes aún los avances en el plano administrativo y judicial de lo planteado por la PIA.

El Día de la Bandera, el 20 de junio, fue publicada en el BO la adjudicación de este negociado al consorcio Jan De Nul – ServiMagnus, difícil imaginar un gesto más oprobioso ante la entrega de la cuenca hídrica más grande de Sudamérica.

Nunca estuvo tan explícito el sentido de Gobierno vende Patria.

En mi intervención en el recinto cité antecedentes jurisprudenciales que vienen al caso para fundamentar el valor del federalismo en defensa de un bien estratégico como es el Paraná, y que es oportuno hacer presente:

Túnel Subfluvial: el 15 de junio de 1960 se suscribió un acuerdo entre las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, que firmaron sus gobernadores, Raúl Uranga y Carlos Sylvestre Begnis. Ambas provincias coincidieron en que la negativa de recursos del Gobierno nacional atentaba contra el desarrollo logístico, económico y social de la Mesopotamia. El Tratado fundacional resolvió, en contra del Gobierno nacional que negaba el financiamiento para la construcción de una vía de comunicación sobre el río. La idea primigenia de puente sobre el río se concretó como túnel en su lecho y fue inaugurada en 1969. El dominio originario del río y el derecho constitucional que las provincias tienen sobre sus recursos fundaron y dieron lugar e impulso a la constitución del Ente Interprovincial Autárquico administrado equitativamente, que ya cumplió 66 años.

Ley de Libertad de los Ríos, expresada en la Ley Provincial 9092, aprobada por unanimidad en 1997, nacida de la movilización popular, cuyos principios fueron incorporados a la Constitución de Entre Ríos. Fue esa lucha la que impidió la construcción de la represa de Paraná Medio. Sus razones y las sentencias de la Justicia Federal en contra del Decreto

1https://www.mpf.gob.ar/pia/files/2026/05/Expte-113-26-y-119-25-dictamen-15-5-26.pdf?utm_source=

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Presidencial del inicio de la obra pusieron fin definitivo a lo que se consideró un avasallamiento a los intereses de los entrerrianos.

Incendios en las Islas en 2008. Después de variados reclamos y denuncias, la Justicia Federal dispuso que las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y los respectivos municipios ribereños deben coordinar para evitar afectaciones socioambientales. El PIECAS-DP (Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná) surgió como acuerdo interjurisdiccional obligatorio, aunque su continuidad no ha sido sostenida ni por Milei, ni Frigerio, ni Pullaro.

¿Qué dejan en claro estos antecedentes?

El valor del sentido federal, el desafío democrático que implican algunas decisiones, el poder de convocatoria que sostienen la defensa de los bienes naturales cuando están en riesgo.

Y frente al afán oficial de dilapidar soberanía a intereses corporativos, esa convocatoria se justifica.

Estas razones fundan nuestro rechazo a la pretensión de instituir un Consejo de Control integrado por “usuarios”, donde prevalezcan la Bolsa de Rosario y las cámaras portuarias, priorizando sus finanzas y de espaldas al bien común.

La envergadura y el impacto de esta privatización exigen que el Congreso de la Nación y las provincias participen formalmente.

Tienen actualmente vigencia parlamentaria el proyecto que presenté de creación de la Comisión Administradora del Río Paraná (4053-D-2025)2, como ente público interjurisdiccional con representación de las provincias ribereñas e instituciones.

Y asimismo el proyecto de Comisión de Seguimiento y Control de la Licitación VNT (105-D-2026), de la diputada Propato3.

Una premisa irrefutable: el río Paraná no es mercancía.

Y no lo será, a pesar de que el agua dulce comenzó a cotizarse desde 2020, vía contratos de futuro, en la Bolsa de Wall Street de Nueva York como bien transable.

El Paraná es eje vertebrador de una región de riqueza social, ambiental, económica y de gran dimensión geopolítica.

El dragado a 44 pies y la navegación de embarcaciones de gran porte y desmesura va a afectar el acuífero Guaraní, los humedales y cursos de agua, comprometerá la biodiversidad y va a poner en riesgo el acceso al agua potable. También impactará en las economías regionales, en el trabajo vinculado al río, en la pesca artesanal y en las actividades deportivas y turísticas.

2https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2025/PDF2025/TP2025/4053-D-2025.pd

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3 https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/detalle_tp_adjunto/index.html?id=289598

Lo que está en juego es, nada menos, que la soberanía de la Argentina.

Delegar el control estatal es resignar capacidad de decisión sobre nuestros recursos y nuestro desarrollo.

Sostener la defensa de los ríos Paraná, Uruguay y Gualeguay y los cursos de agua que atraviesan nuestra provincia es parte de la identidad entrerriana, y es una materia que está en juego todos los días. Por eso no resignaremos postura y exigiremos el cumplimiento de normas vigentes y la participación de los sectores implicados.

El control y la preservación de la principal vía fluvial del país es un desafío cuya resolución política es el gran interrogante que requiere respuestas para el tiempo que viene.

Defender el Paraná frente a esta brutal entrega es defender la soberanía, el trabajo, la producción y la vida.

(*) Diputada Nacional

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