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Gremio de Conductores Navales impulsan un plan maestro nacional de desarrollo logístico, fluvial, ferroviario y energético con origen en Santa Fe

En su proyecto, el gremio SICONARA prevé un horizonte estratégico 2026-2055

El gremio de Conductores Navales SICONARA- Rosario) impulsa un proyecto para crear un corredor santafesino de transporte multimodal (fluvial y ferroviario) con alcance nacional capaz de vincular puertos, ferrocarriles, carreteras, industrias, centros energéticos y economías regionales bajo una visión común de desarrollo nacional

Según indicó el gremio, el presente Plan Maestro Federal de Desarrollo Logístico, Fluvial, Ferroviario y Energético del Litoral Argentino “constituye una propuesta integral de planificación estratégica destinada a impulsar un proceso de desarrollo económico, industrial, energético y logístico de largo plazo para la República Argentina”.

La iniciativa, “surge de la necesidad de articular en una misma política de Estado”, los principales recursos estratégicos del país: la Hidrovía Paraná-Paraguay, la Vía Navegable Troncal, el sistema portuario nacional, la red ferroviaria, la marina mercante, la industria naval, las economías regionales y el complejo energético vinculado a Vaca Muerta, explicó el Siconara

Para el sindicato marítimo: “Argentina posee ventajas competitivas extraordinarias derivadas de su ubicación geográfica, la disponibilidad de recursos naturales, la capacidad productiva de sus regiones y su extensa red fluvial”. Sin embargo, “la falta de integración entre los distintos modos de transporte y la ausencia de una planificación federal de largo plazo han limitado históricamente el aprovechamiento pleno de dichas potencialidades”, señalaron .

Este Plan Maestro propone “revertir esa situación mediante la construcción de un sistema logístico multimodal capaz de vincular puertos, ferrocarriles, carreteras, industrias, centros energéticos y economías regionales bajo una visión común de desarrollo nacional”, reiteraron .

Objetivos estratégicos

Los objetivos centrales del plan son: Consolidar un Sistema Federal de Logística Integrada; Fortalecer la competitividad de la producción argentina; Reducir costos logísticos estructurales; Incrementar la participación ferroviaria y fluvial en el transporte de cargas.

Asimismo, Impulsar el desarrollo de la Marina Mercante Nacional; Recuperar capacidades estratégicas de la Industria Naval Argentina; Desarrollar una red federal de puertos complementarios; Garantizar el abastecimiento logístico de Vaca Muerta; Promover la industrialización de origen; Generar empleo argentino calificado; Fortalecer la soberanía logística y energética nacional.

Ejes principales del proyecto

El SICONARA explicó que el plan se estructura sobre seis grandes ejes estratégicos: El primero es un Sistema Federal de Arenas para Vaca Muerta

En ese sentido, se propone la creación de una red integrada de extracción, procesamiento, transporte y distribución de arenas silíceas destinadas al desarrollo energético nacional. El sistema incluirá: Áreas de extracción en el litoral argentino. Centros de procesamiento y clasificación. Terminales de transferencia ferroviaria. Infraestructura portuaria especializada. Corredores ferroviarios hacia Neuquén. Sistemas de control y trazabilidad de cargas.

En segundo lugar se propone una red federal de Puertos del Litoral. Concretamente se plantea la integración funcional de los principales puertos de Santa Fe y del Corredor Industrial del Paraná:

Puerto Ocampo; Puerto Reconquista; Puerto Santa Fe; Puerto Rosario.

Puerto Arroyo Seco; Puerto Villa Constitución; Complejo Timbúes-San Lorenzo-Puerto General San Martín; Vinculación estratégica con San Nicolás.

“Cada puerto desarrollará funciones específicas dentro de una red complementaria destinada a optimizar el movimiento de cargas, reducir costos y potenciar inversiones”, indicó el gremio.

Una tercera pata del proyecto es el ferroviario. En este punto se contempla la recuperación y expansión de corredores ferroviarios destinados a vincular el litoral argentino con los principales polos industriales y energéticos del país. Entre ellos: Corredor Norte.; Corredor Centro; Corredor Sur; Corredor Industrial; Corredor Arroyo Seco-Neuquén; Corredor Villa Constitución-Neuquén.

Aquí, el objetivo “es consolidar una red ferroviaria especializada para cargas energéticas, industriales y agroexportadoras”, planteó el sindicato .

Marina mercante e Industria Naval Nacional

Otro ítem incorporado a la iniciativa de los marítimos es el desarrollo de una marina mercante propia. Para el sector constituye una condición indispensable para recuperar capacidad de transporte, empleo argentino y soberanía económica.

En ese sentido, el plan propone: Fortalecer el cabotaje nacional; Promover nuevas líneas de transporte interior; Desarrollar una Flota Federal del Litoral; Incrementar la participación de buques de bandera argentina; Generar empleo embarcado calificado.

Por otra parte, la industria naval también es considerada una actividad estratégica para el desarrollo nacional y por eso la propuesta consiste en Construcción de remolcadores de empuje; Construcción de barcazas para cargas regionales; Desarrollo de dragas nacionales; Modernización de astilleros; Integración con el sistema metalúrgico nacional; Formación técnica especializada.

Impacto esperado

Antes de desarrollar el impacto esperado del proyecto cabe indicar que se prevé incorporar la creación de un corredor industrial integrado conformado por:Timbúes; San Lorenzo; Rosario; Arroyo Seco; Villa Constitución; San Nicolás.

Este eje productivo se proyecta como el principal polo logístico, energético e industrial del interior argentino para el año 2055.

En cuando a resultados la implementación progresiva del plan permitirá – según el gremio marítimo – Incrementar la competitividad exportadora; Reducir costos logísticos nacionales; Aumentar la participación ferroviaria y fluvial; Impulsar nuevas inversiones industriales; Generar miles de empleos directos e indirectos; Desarrollar nuevas capacidades tecnológicas; Fortalecer la integración regional; Mejorar la infraestructura estratégica nacional; Potenciar el desarrollo energético; Consolidar la soberanía logística argentina.

El plan maestro no pretende consolidarse en poco tiempo. En ese marco, los creadores del proyecto marcan una franja en el tiempo en el presente para comenzar y proyectar su consolidación para el año 2055,

“El objetivo es consolidar un sistema integrado de puertos, ferrocarriles, marina mercante, industria naval y corredores logísticos capaz de transformar al Litoral Argentino en uno de los principales polos productivos, energéticos e industriales de América del Sur”, plantearon desde el Siconara

“La visión que inspira este Plan Maestro, “es la construcción de una Argentina más integrada, más federal, más industrializada y con mayores niveles de soberanía económica, donde los recursos estratégicos nacionales se conviertan en desarrollo, empleo y bienestar para las futuras generaciones”, completó el gremio .

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4to. Encuentro Federal por la Soberanía: “Fuera yanquis de América Latina”

Por Milton Rodríguez (*)

El sábado 20 de junio, se llevó adelante este evento que reunió participantes de 15 provincias, diputados nacionales, provinciales y concejales, así como delegaciones de Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay. Organizado por el Foro por la Recuperación del río Paraná, se llevó a cabo en la Facultad de Medicina de Rosario, contando con 25 talleres en temáticas como: Deuda Externa y soberanía económica, Defensa de las empresas públicas, Soberanía portuaria, marítima y fluvial, Educación pública técnica y soberanía, Tierra y Territorio, Soberanía energética y ambiental, Producción nacional y Pymes, Soberanía y Cultura Nacional, Movimiento Obrero y Geopolítica Internacional desde la perspectiva latinoamericana.

El impacto del Encuentro fue signado por la combatividad del pueblo argentino, enfrentado al gobierno de entrega pro-yanqui de Milei que destruye la producción nacional y arroja a miles de desocupados por día a las calles. En ese camino, este Encuentro se viene realizando año a año, con la finalidad de defender los recursos naturales, así como la soberanía sobre la ruta fluvial en la cuenca del río Paraná. Esa vía constituye junto al río Paraguay, el manejo de un tránsito por los puertos del Gran Rosario de alrededor del 80% de las exportaciones argentinas totales en granos (soja, maíz, trigo) harinas, aceites y otros productos de la agro-industria.

La integración del Encuentro fue protagonizado por un enorme frente de organizaciones del campo popular. Se realizó la apertura con la palabra de ex-combatientes de Malvinas (ese día en Argentina se conmemora el día de la bandera y es fecha patria) pueblos originarios, así como del Foro por la Recuperación del Paraná. Acompañado de representantes de la CGT Regional, en sindicatos tan emblemáticos como Aceiteros, Metalúrgicos (UOM) y Marítimos (SOBU) del movimiento estudiantil con banderas de la CEPA (universitarios) y MUS (Secundaría) defendiendo las Escuelas Técnicas de enseñanza media. Por otra parte, los talleres brindaron un conjunto de propuestas desde la lucha por la tierra en el norte, con la experiencia del Chaco y los acampes contra el hambre. La incidencia de la pelea por la Salud del pueblo, expuesta por sindicatos de profesionales médicos y trabajadores, junto al movimiento “Ni un pibe menos” trabajando a nivel nacional contra las adicciones. Fue destacado la lucha por los recursos naturales, como en el caso de la cordillera en la reserva de “Vaca Muerta”, donde con firmeza en Neuquén se han realizado avances en el movimiento popular.

Desde nuestra participación en el taller de Geopolítica, fue central la solidaridad con las revueltas y levantamientos populares en Bolivía, donde tomaron la palabra la “Organización Tupac Katari” y el “Movimiento de Mujeres y Diversidades Indígenas por el buen vivir” de la comunidad boliviana en Argentina, para alumbrar la capacidad del pueblo de bloquear decenas de rutas y exigir la renuncia del presidente con su combatividad en las calles. Por otra parte, compartimos la palabra del movimiento campesino del Paraguay (FNC) y sus Congresos del Pueblo sobre tierra tomada del latifundio. Desde Brasil, hicieron referencia a sus luchas desde el PCR-UP y el PSOL que se encuentran organizados en movimientos barriales, estudiantiles, de la mujer y en la clase obrera. En cuanto la realidad argentina fue abordada por dos diputados nacionales y el Foro por la Recuperación del Paraná: Luciano Orellano.

La referencia principal en nuestra ponencia fue el estancamiento económico del Uruguay, continuando desde el FA las recetas de los países imperialistas. Se hicieron menciones a las guerras de invasión en Ucrania y la resistencia de Irán, así como del heroico pueblo palestino. Se condenó el TLC entre la Unión Europea y el MERCOSUR. No dejando pasar detalle sobre el planteo de defender nuestra soberanía en materia ambiental y energética, denunciando el papel del “Hidrógeno Verde” en Paysandú y como se está luchando con todas las herramientas, incluyendo el Plebiscito departamental hoy en disputa en la Corte Electoral.

Fue un Encuentro fraterno, materializando la necesidad de confrontar desde las organizaciones populares la lucha contra la entrega y la dependencia. En ese camino, hasta la defensa de los símbolos patrios cobra sentido en un día emblemático en Argentina, donde se lucha contra las oligarquías y los fascismos que nos rodean.

(*) Dirigente del SUINAU, Sindicato de Trabajadores del Instituto de Infancias y Adolescentes, PCR Uruguay

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Mantener a China al margen, excluir a las empresas estatales e ignorar los estudios ambientales: ¿qué hay detrás de la privatización del río Paraná por parte de Milei en Argentina?

Por André Lucena

Editado por: Rodrigo Gomes

Fuente: www. www.brasildefato.com.br

El gobierno de Milei renueva la privatización de la principal vía fluvial del país, ignorando los riesgos ambientales y geoestratégicos.

El principal corredor fluvial de Argentina ha sido privatizado. El pasado viernes (19), el país concluyó el proceso de concesión del canal Paraná-Paraguay, responsable del flujo de alrededor del 80% de las exportaciones argentinas hacia el Océano Atlántico. 

La nueva concesión fue otorgada a la empresa belga Jan de Nul, en asociación con la empresa argentina Servimagnus SA. Esta empresa europea también resultó ganadora de la licitación celebrada en la década de 1990 y, por lo tanto, ya operaba la vía fluvial. Jan de Nul es la misma empresa que, este mes, firmó un contrato por valor de R$ 617,9 millones para el dragado y profundización del canal de navegación del Puerto de Santos.

La mayor concesión a la empresa privada bajo el gobierno de extrema derecha de Javier Milei está marcada por acusaciones de manipulación de licitaciones, exclusión de empresas estatales —incluida una disputa geopolítica entre Estados Unidos y China— y falta de estudios de impacto ambiental. En medio de las cifras y los intereses creados, también aumentan las advertencias sobre los riesgos para la soberanía nacional.

El procedimiento fue suspendido por los tribunales argentinos tras la impugnación de la empresa brasileña DTA Engenharia, que alegó parcialidad y requisitos restrictivos en la licitación del gobierno de Milei. Finalmente, DTA fue excluida del proceso de licitación. La empresa incluso anunció que presentaría una propuesta por debajo del presupuesto mínimo establecido por el gobierno argentino, argumentando que no existían las garantías necesarias para la ejecución del proyecto.

Este tramo de carretera no solo transporta el 80% de las exportaciones argentinas, sino también casi la mitad del consumo mundial de proteínas vegetales y animales. Solo en la región hay sesenta terminales portuarias.

“Lo que estamos viendo es la rendición del derecho soberano de un país”, resume Fernando Míguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático, en conversación con Brasil de Fato.

Luciano Orellano, representante del Foro por la Recuperación del Paraná, acusa al proceso de parcialidad. “Ninguna empresa podía ser estatal. Un ejemplo de ello es el rechazo a la empresa china. Exigían experiencia que solo tenía Jan de Nul, que ya estaba en funcionamiento. La idea era excluir al principal competidor, que era China. Además, el proceso de licitación se llevó a cabo sin estudios de impacto ambiental”, explica a Brasil de Fato.

La concesión abarca 1.635 kilómetros del canal, desde la confluencia de los ríos Paraguay y Paraná hasta el estuario del Río de la Plata. Además de profundizar el canal, el gobierno también pretende implementar nuevas tecnologías para combatir el narcotráfico a lo largo del mismo. Sin embargo, todo esto estará bajo la gestión del sector privado, que será responsable del cobro y la administración de los peajes.

A cambio, Jan de Nul promete reducir los costos logísticos en un 13,5%. Esto no sin obtener una ganancia significativa. Además del cobro de peajes, la empresa espera obtener beneficios del mantenimiento, el dragado y la señalización de los canales. Se prevé alcanzar unos ingresos anuales promedio de 628,2 millones de dólares estadounidenses.

A pesar de la ventaja competitiva, la victoria de Jan de Nul no fue sencilla. El proceso de licitación comenzó apenas en mayo pasado, tras la intervención de la Agencia Portuaria Argentina y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).

Anteriormente, en febrero, Milei había cancelado el proceso. El gobierno no estaba de acuerdo con la presencia de una sola empresa competidora, la belga DEME. En el nuevo proceso de licitación, la propia DEME criticó que Jan de Nul hubiera recibido una “ventaja estructural”. El motivo: uno de los criterios que le valió la victoria fue la experiencia técnica, condición que la empresa belga obtuvo tras décadas de operación en el río Paraná.

Sin embargo, la propia Jan de Nul se vio bajo sospecha de tener vínculos con entidades estatales chinas. En mayo, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el republicano Brian Mast, escribió una carta al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtiéndole sobre supuestos vínculos entre la empresa belga y agencias estatales chinas.

Ante la tensión geopolítica, Jan de Nul tuvo que declarar públicamente que, al obtener la concesión en Argentina, no permitiría la participación de empresas chinas ni la “injerencia de estados externos”, comprometiéndose a adoptar “soluciones tecnológicas proporcionadas por empresas occidentales”, priorizando, en particular, las de origen estadounidense.

Impactos ambientales, riesgo para la soberanía

Luis Alberto Romero, argentino, conoce el río Paraná como pocos. Pescador de profesión, a mediados de la década de 1990 tomó la iniciativa de organizar una travesía en remo de más de mil kilómetros a lo largo del río para advertir a las familias ribereñas sobre los riesgos de la privatización de la vía fluvial argentina, iniciada durante la administración del expresidente Carlos Menem (1989-1999).

Tres décadas después, Romero vuelve a denunciar la explotación desenfrenada del río Paraná. Si Menem parecía insuperable a la hora de entregar activos argentinos al capital extranjero, Milei llevó el afán de reducir el Estado argentino al mínimo a otro nivel.

En una entrevista con Brasil de Fato, Romero lamenta que el río Paraná “haya estado sufriendo durante tanto tiempo”.

“En 30 años, la pesca ha ido en declive. Los peces son cada vez más pequeños. Hemos perdido 250 variedades de peces debido a esta pesca insostenible. La contaminación ha empeorado y muchos peces han empezado a aparecer muertos. La contaminación y el sobrecalentamiento han ido en aumento”, afirma.

Actualmente, existen más de 50 grandes represas hidroeléctricas en la cuenca del río Paraná. Para las familias, las consecuencias podrían ser únicamente la pérdida de cosechas y medios de subsistencia.

“Antes, la gente solía pescar en la ribera del río. Hoy, casi no queda nadie. El gobierno no ha definido la evaluación de impacto ambiental”. Fernando Míguez también advierte sobre los riesgos ambientales de privatizar la vía fluvial argentina.

Míguez explica que el drenaje excesivo en los llamados “humedales” del río —un ecosistema de transición entre los entornos terrestres y acuáticos— provoca erosión.

“Hay contaminación por peces. El intenso tráfico marítimo trae animales ‘exóticos’ a bordo. Estos animales se asientan en lugares que no son sus hábitats naturales. En otras palabras, terminan actuando como depredadores del ecosistema, causando daños a peces, caracoles y algas. Todo el mundo acuático del río Paraná termina sufriendo el ataque de la contaminación”, analiza.

En 2021, por ejemplo, el nivel históricamente bajo del río Paraná causó problemas con el suministro de agua potable y las actividades pesqueras en las comunidades locales, mientras que los animales acuáticos murieron al retroceder el río, algo que se pudo observar en los bancos de arena.

Ante esta situación, la fundación argentina está preparando una denuncia ante la Corte Penal Internacional. «Se trata de un acuerdo multimillonario, una concesión fraudulenta». El grupo ha presentado una demanda ante los tribunales argentinos. En el documento inicial —al que tuvo acceso Brasil de Fato— la organización advierte del riesgo de pérdidas superiores a los 7.000 millones de dólares para el Estado argentino a lo largo de los años. También se mencionan los posibles daños ambientales, dado que implica la profundización artificial del cauce del río.

Luciano Orellano sostiene que las vías fluviales tienen una “importancia primordial en asuntos geopolíticos”, lo que impulsa los intereses estratégicos en la ruta fluvial del país vecino.

“En un mundo multipolar, que tiende a la bipolaridad, una potencia como Estados Unidos tiene que controlar las vías fluviales. La seguridad energética fundamental del mundo reside en América Latina”, señala.

En los últimos meses, sectores de la oposición argentina han denunciado que el ministro de Economía, Luis Caputo, supuestamente favoreció los intereses de Washington en el proceso de licitación. El ministerio se limitó a afirmar que el proceso de privatización del río Paraná era legítimo, ya que había sido “validado por todo el sector privado y productivo del país”.

Según Orellano, “esto no es solo un problema regional, ni siquiera puramente comercial. Esto no ocurre en ningún otro lugar del mundo. Los barcos deben adaptarse a los ríos. No se puede poner un barco de 80.000 toneladas en tierra firme. Eso implica alterar el curso natural de uno de los ríos más importantes del mundo”.

Según él, “al realizar un drenaje más rápido y profundo, se acelera el curso del río y su propia descarga. Con la crisis climática y la sobreproducción de energía, hay una mayor necesidad de agua. Y, con menos agua, la situación empeora”. Orellano es autor del libro Argentina Sangra por las Barrancas del río Paraná, publicado en el país vecino por la editorial Ágora.

Mientras los intereses privados se intensifican en torno a las aguas del río Paraná, Orellano afirma que las protestas en remo contra la privatización continuarán. “Hay que saber para defenderse”, resume.

El pescador Luis Romero recuerda que, en la historia de Sudamérica, los ríos fueron cruciales en los procesos de colonización.

“Hay gobiernos que se venden. Entregan el territorio y a su gente, condenándolos a un futuro incierto y lleno de dolor. Las futuras generaciones sufrirán mucho si esto continúa”, dice a orillas del río en el islote Curupí, en la provincia de Entre Ríos, desde donde piensa seguir remando.

Historia neoliberal

La vía fluvial Paraná-Paraguay es un sistema de navegación que atraviesa cinco países sudamericanos (Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil), extendiéndose a lo largo de casi 3.500 kilómetros. En el caso de Argentina, las banderas internacionales se alternan en los buques que navegan por esta vía desde hace algún tiempo.

En 1996, Menem, interesado en la apertura de la economía argentina, impulsó la primera privatización de ese tramo. Su objetivo era permitir la entrada de grandes buques al río Paraná y la carga de mercancías en sus puertos.

Animado por el clima económico favorable del país, que aún disfrutaba de los beneficios de la paridad peso-dólar —una medida que posteriormente condujo a la histórica crisis económica de 2001—, el gobierno de entonces otorgó la concesión a la empresa belga Jan de Nul, que operaba en asociación con la empresa argentina Emepa, a través del consorcio Hidrovía SA.

La situación se mantuvo hasta 2021. Con la expiración de la concesión, el gobierno de Alberto Fernández [2019-2023] retiró formalmente la vía fluvial de las manos del consorcio Hidrovía SA y transfirió el control de la vía fluvial a la Administración General de Puertos (AGP), en un esquema transitorio.

En la práctica, sin embargo, la transición no alteró la ingeniería operativa existente. Si bien AGP asumió la administración, el cobro de peajes y la coordinación del sistema, los servicios de dragado y balizamiento continuaron realizándose mediante contratos de emergencia y temporales. Jan de Nul, el antiguo concesionario, permaneció en la operación.

El modelo provisional se prolongó durante años sin que se completara una nueva licitación a largo plazo. Fue precisamente esta brecha la que Milei acaba de cerrar, transformando la transición en una nueva concesión privada y volviendo a colocar a Jan de Nul en el centro de un acuerdo multimillonario.

En los últimos treinta años, empresas extranjeras como Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y Viterra se han convertido en figuras destacadas a lo largo del río Paraná. Para estos grupos, no solo se ha facilitado la navegación, sino también el tránsito por los puertos, que son de propiedad privada y carecían desde hace tiempo de una regulación más estricta.

A principios de 2025, Milei disolvió la AGP, despidiendo a casi el 80% del personal de la agencia y acusando a la entidad de ser una “nido de corrupción”.

A pesar de estar exentas de la supervisión estatal, las empresas no pudieron evitar las condiciones naturales del río: el exceso de barcos en un canal estrecho provocaba que las embarcaciones encallaran con frecuencia. Por lo tanto, fue necesario ensanchar el río.

El año pasado, Milei, empresa vinculada al sector exportador, celebró un nuevo acuerdo de dragado. Una de sus cláusulas prevé profundizar el canal de 11,9 metros (36 a 39 pies) en cinco años. A pesar de este beneficio, algunos empresarios exigen una excavación aún mayor. Por lo tanto, el acuerdo contempla la posibilidad de ampliar la medida en el futuro, sin ofrecer más detalles.

En 2026, la concesión del Canal Paraná-Paraguay representó una victoria política muy necesaria para Milei. Esto se debió a que, al llegar al poder en diciembre de 2023, el entonces combativo candidato prometió privatizar la petrolera estatal YPF, Aerolíneas Argentinas e incluso el Banco de la Nación Argentina.

Pero tuvo que frenar su ímpetu. De lo contrario, no habría podido aprobar —como lo hizo en julio de 2024— la Ley Marco (conocida como Ley Ómnibus), que permitió la desregulación. Sin embargo, seguía siendo necesaria una privatización a gran escala, algo que se convertiría en una especie de sello distintivo del gobierno.

Citado

En una carta, DTA Engenharia informó que había presentado una denuncia ante la Fiscalía General de Argentina por presunta manipulación de la licitación. La empresa brasileña declaró que cotizó una tarifa base de US$3,59 por tonelada para una de las etapas de la operación, por debajo de la tarifa mínima (US$3,80) estipulada en la licitación.

La razón aducida fue “no ser cómplice de la mala conducta de la administración pública, entendiendo que se trata de una ‘mala práctica’ de la autoridad, que sirve a intereses concertados con las empresas y, por lo tanto, merece ser investigada debido al riesgo de perjuicio para la administración pública”.

Brasil de Fato contactó a la empresa Jan de Nul y al Ministerio de Economía argentino, pero no recibió respuesta al momento de la publicación. El espacio queda abierto para cualquier comentario adicional.

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Rivadavia, Milei, glaciares y mineras

Fuente: www.pelotadetrato.org.ar

Milei trabaja para negocios multinacionales: lo prueba el caso Libra. Impulsa la entrega de los glaciares y sus riquezas. Como Rivadavia con el oro. Cobraba antes y durante su presidencia por participar en negocios. Lo mismo Rivadavia, empleado de las mineras inglesas. Más allá de la participación de 107 mil argentinos en una farsa de audiencia pública, esperan quedarse con los glaciares.

“De Milei me voy a ocupar yo”. El lobista Mauricio Novelli se encargó de manera personal de entregar el “sueldo” mensual al por entonces candidato presidencial, previo paso por una “cueva” para convertir criptomonedas a dólares billetes. Así surge de audios que detectó LA NACION entre los más de 110.000 archivos que expertos del Ministerio Público Fiscal (MPF) recuperaron del teléfono celular de Novelli. El dato surge de mensajes de voz que Novelli le envió a su secretaria en la firma N&W Professional Traders, Ara Belén Aime González Bosque, el 3 de octubre de 2023, cuando restaban 19 días para la primera vuelta electoral.

En aquel entonces, el actual presidente venía de triunfar en las elecciones primarias del domingo 13 de agosto y pugnaba por ingresar al balotaje con el candidato oficialista, Sergio Massa, y la candidata del PRO, Patricia Bullrich…”, dice la excelente nota de investigación del periodista Hugo Alconada Mon en la edición del diario “La Nación”, del sábado 28 de marzo de 2026.

Milei cobraba antes y durante su presidencia por su participación en negocios multinacionales.

Lo mismo que hizo Bernardino Rivadavia, empleado de las mineras inglesas en las primeras décadas del siglo diecinueve.

Ahora las mineras, más allá de la participación de 107 mil argentinos en una audiencia pública que se convirtió en una farsa, esperan libertad de acción para quedarse con los glaciares, sus zonas cercanas y las “tierras raras” que están debajo de los mismos.

La misma matriz: colonización del estado nacional a favor de los intereses extranjeros.

El 28 de noviembre de 1823, el Ministro de Gobierno de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia, en la administración de Martín Rodríguez, se autodesigna representante ante las compañías mineras inglesas. “Queda autorizado el ministro secretario de relaciones exteriores y gobierno, para promover la formación de una sociedad en Inglaterra destinada a explotar las minas de oro y plata que existan en el territorio de las provincias Unidas”, dice aquel decreto.

“Por aquellos días, la propaganda inglesa hablaba maravillas de las riquezas del Famatina: “Podemos afirmar sin hipérbole que contienen las riquezas más grandes del Universo. Voy a probarlo con una simple aserción de la que dan fe miles de testigos: en sus campos el oro brota con las lluvias como en otros la semilla… las pepitas de oro, grandes y pequeñas, aparecen a la vista cuando la lluvia lava el polvo que cubre la superficie… Después de una lluvia algo fuerte, una señora encontró a pocas yardas de su puerta una mole de oro que pesaba veinte onzas; otra, al arrancar unas matas de pasto de su jardín, descubrió en las raíces una pepita de tres o cuatro onzas… Cuando se barren los pisos de las casas, o se limpian los establos, siempre se encuentran más o menos oro confundido en el polvo… Estos casos ocurren tan frecuentemente que exigirá mucho detallarlos”, decían los folletos de la llamada “Provinces of Río Plata Mining Association, en 1824.

El 4 de diciembre de 1824, se formó en Buenos Aires la empresa “The Provinces of Rio Plata Mining Association”, hecho que fue comunicado siete días después por la firma Hullett Brothers. Rivadavia es designado presidente y como tal recibe un bonus de 30 mil libras y la promesa de percibir un sueldo de 1.200 libras anuales. También le entregaron acciones que Don Bernardino vende de forma inmediata. Días después, el 16 de diciembre quedó inaugurado el Congreso General Representante de las Provincias Unidas en Sudamérica, convocado, obviamente, por el propio Rivadavia. Y el 7 de febrero de 1825, Inglaterra reconoció la independencia de estas provincias. De tal forma quien luego sería el primer presidente de los argentinos –a la sazón empleado de las compañías mineras inglesas- recibió acciones que vendió de inmediato; un bonus de 30 mil libras como “fondo de reptiles”; y tenía fijado un sueldo de 1.200 libras que no llegó a cobrar porque el directorio indiano no pudo constituirse a raíz del fracaso de la compañía.

Pero queda claro que Rivadavia trabajaba para los ingleses y sus intereses mineros.

Cuenta José María Rosa en su imprescindible Rivadavia y el imperialismo financiero, que “…el 20 de febrero de 1825 se sabe en Buenos Aires que Rivadavia acababa de fundar en Londres una compañía de cinco millones de pesos (un millón de libras) para explotar, precisamente, el mineral del cerro de Famatina”. Y lo que era más grave, que la Casa Hullet había transferido a esa sociedad una “autorización” sustituida por Rivadavia y proveniente del gobierno provincial de Buenos Aires, que le permitía “disponer de todas las minas de las Provincias Unidas”.

Milei, presidente por el voto del pueblo argentino, trabaja, sin embargo, para los negocios multinacionales como lo prueba el caso Libra y, por lo tanto, impulsa la entrega de los glaciares y sus riquezas, tal como lo hizo Don Bernardino.

 

Fuentes: Diario “La Nación”, sábado 28 de marzo de 2026; “La Forestal. Explotación y saqueo. Una historia que continúa”, de Oscar Ainsuain y el autor de esta nota, Rosario, 2019.

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San Martín le clava el sable por la espalda a Bolívar

Por Carlos del Frade

Fuente: www.pelotadetrapo.org.ar

Milei, descendiente y heredero del primer ejército popular latinoamericano en armas conducido por San Martín, invierte la historia y desfigura la entrevista de Guayaquil con el venezolano Simón Bolívar. En su obsceno seguidismo con Trump, traiciona la historia. San Martín le clava su sable por la espalda a Bolívar.

Vamos a empezar a realizar ataques también en tierra… es mucho más fácil. Además conocemos las rutas que toman, lo sabemos todo de ellos. Sabemos dónde viven, vamos a empezar muy pronto…- dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en relación a Venezuela a través de la operación militar “Lanza del Sur” que ya destruyó 21 embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, causando al menos 82 muertes, según informó el Pentágono.

Trump acusa al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de ser el jefe del cartel de los Soles, síntesis del narcoterrorismo, eje de la doctrina de seguridad continental que sucedió a la doctrina de seguridad nacional, aquella que impulsó todos los genocidios en América del Sur y Central durante los años setenta.

Trump, de paso, les dijo a los periodistas de su país que también irán por Colombia: “Escuché que Colombia produce cocaína, tienen plantas de fabricación y luego nos venden. Cualquiera que haga eso está expuesto a ser atacado, no necesariamente sólo Venezuela”.

La invasión a Venezuela y la probable a Colombia debería ser rechazada de forma unánime por los poderes ejecutivos de toda la patria grande pero no sucede así.

El gobierno argentino de Javier Milei, a través de su representante en la Corte Penal Internacional, reclamó una “acción inmediata” para arrestar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y al ministro Diosdado Cabello, impulsando, de hecho, la intervención norteamericana en el territorio venezolano.

En Estados Unidos, mientras tanto, los representantes del Partido Demócrata acusaron al secretario de Defensa, Peter Hegseth, de cometer un “crimen de guerra”.

El alineamiento con los Estados Unidos cierra un concepto histórico de la política exterior argentina de no intervenir en los conflictos de cualquier pueblo del mundo.

Un acompañamiento que ya tuvo como antecedente el voto en contra en las Naciones Unidas para prevenir y erradicar la tortura, posición que compartió la Argentina, Estados Unidos e Israel.

De tal manera Milei, descendiente y heredero de la gesta del primer ejército popular latinoamericano en armas como fue del conducido por el guaraní José de San Martín, invierte la historia, desfigura la entrevista de Guayaquil los días 26 y 27 de julio que tuvo con Simón Bolívar, venezolano y gestor de lo que se llamó la Gran Colombia.

Milei, en su obsceno seguidismo con Trump, traiciona la historia argentina y sudamericana.

San Martín le clava su sable corvo por la espalda a Bolívar.

Algunas semanas después de aquel encuentro con Bolívar, San Martín le escribió, diciendo entre otras cosas, que “la división de 1.400 colombianos que usted está mandando hará falta para guarnecer El Callao y mantener el orden en Lima. En consecuencia, sin el respaldo del ejército que usted dirige, la operación planeada a través de los puertos (Guayaquil, etc.) no tendrá las ventajas que podrían esperarse, a menos que fuerzas poderosas puedan arrastrar al enemigo a cualquier otra parte. Y, de esa manera, la lucha se prolongará indefinidamente. Digo indefinidamente porque estoy convencido de que sean cuales sean las dificultades de guerra actual la independencia de América es irrevocable. Pero también estoy convencido de que la prolongación de la guerra será la ruina de los pueblos y es un deber sagrado de los hombres, en cuyas manos descansa su destino (el de América), evitar que continúen sus males”.

San Martín y Bolívar defendían su tierra de cualquier intento de explotación extranjera más allá de las diferencias porque entendían que la única posibilidad de democratizar la felicidad era cuidar lo propio.

Ahora la invasión del imperio está acompañada por el gobierno argentino.

San Martín, entonces, se convierte en un asesino a traición de Bolívar.

Una verdadera vergüenza que cabalga impune sobre la destrucción de la conciencia histórica y política del pueblo argentino.

Fuentes: Diarios “La Nación”, “Perfil”, “Página/12”, de los días domingo 30 de noviembre, lunes 1, martes 2 y miércoles 3 de diciembre de 2025. “El Historiador”, página web dirigida por Felipe Pigna.

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA Uncategorized

La audiencia ambiental no sustituye a un estudio de impacto ambiental ¡NO A LA LICITACIÓN DE DRAGADO!

El Estado Nacional Argentino admitió ante un requerimiento judicial que desde los años 90 hasta hoy, no se realizó ningún estudio de impacto ambiental previo al dragado del río Paraná por la empresa belga Jan de Nul. El daño ambiental ocasionado en el río Paraná fue cuantioso y espantoso en más de 30 años de dragado del río Paraná, donde solo se tuvo en cuenta la profundidad y las ganancias, y se hizo oídos sordos a los reclamos ambientales y protestas de la población. Nunca se habla del daño producido por un mal dragado, un mal tratamiento del mismo material dragado. Se ignora y/o minimiza el perjuicio que causa tirar al río todo el material dragado que aumenta sensiblemente la sedimentación natural del río, tomando en cuenta que un estudio de la Universidad Nacional de Rosario concluyó que en el lecho del río Paraná hay más glifosato que en un campo de soja. Tampoco se tienen en cuenta estudios recientes hechos por biólogos, que demostraron que el río Paraná tiene el nivel más alto de glifosato de Sudamérica. El río Paraná ha alcanzado un récord histórico de contaminación por glifosato, que lo convierte en el río con mayor contaminación de Sudamérica. Los biólogos autores de este informe explican cómo los residuos se acumulan en el barro del río liberando sustancias que afectan los organismos acuáticos y quienes viven en la cuenca; esto se refiere a animales y también a nosotros, las personas que tomamos agua del río Paraná, cocinamos con esta agua, nos duchamos con esta agua y hasta nos tomamos unos matecitos con esta agua del río Paraná, que está muy contaminada, que daña nuestra vida y nos enferma sin que nosotros reaccionemos.

Combos de venenos que consumimos con el agua del río Paraná:

Además, se detectaron restos de glifosato con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos que llegan desde los campos de soja.
Los estudios además revelaron una alta tasa de mortalidad y malformaciones en anfibios.
El sábalo es el pez con mayor contaminación por glifosato y otros pesticidas en el mundo.

No existe el Estado argentino protegiendo el río y su gente, porque no gobiernan para la gente que los vota, sino para el poder económico multinacional.

En esta explotación irracional del río Paraná se está destruyendo el río, no solo con un mal dragado de refulado que aumenta significativamente los sedimentos, sino también indirectamente con el cultivo intensivo de soja y el uso indiscriminado de los pesticidas como glifosato, que está enfermando y matando al río y su población.
Todo es un combo: el dragado de refulado aumentando de manera exponencial los sedimentos, y estos sedimentos contaminados con glifosato y con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos. Cae de maduro que el dragado va a favorecer la contaminación por hacer circular el material dragado del fondo contaminado con la corriente del agua.

Los argentinos pagamos con nuestros impuestos un dragado que nos destruye, nos enferma y nos empobrece.

Sí, los argentinos desde principios de la década del 90 hasta hoy venimos pagando con nuestros impuestos un dragado que nos enferma, nos destruye el río que consumimos. Y además, esta extranjerización del dragado y del comercio exterior está probado que sirve para fugar divisas, promover el contrabando de las exportaciones y alienta el comercio ilegal de drogas dentro y fuera del país. Y para rematar, está probado por más de 30 años que este sistema extranjero del comercio exterior enriquece a unos pocos y empobrece a la población argentina y al propio Estado, que no gana nada por mantener estos zánganos (con perdón de las abejas). La falta de divisas en un país netamente exportador es la prueba fehaciente de que este sistema extranjerizador del comercio exterior no funciona para los argentinos.

Con la nuestra se dragó por más de 30 años

El dragado del río Paraná cuesta a los argentinos aproximadamente 200 millones de dólares anuales, que podrían utilizarse para obras que beneficien a la población en general y no a ricos gringos exportadores. ¿Se imaginan cuánto nos costó este dragado en más de 30 años? Hagan la cuenta: 200 millones de dólares anuales por 35 años, y ese es un cálculo mínimo. Hagan la cuenta. Con la nuestra se dragó por más de 30 años.

Imagínense la cantidad de material a dragar en la licitación de 44 pies.

Dragar a un calado de 42 pies, eso quiere decir que se deberá dragar a una profundidad de 44 pies (siempre se toman 2 pies de seguridad). Hoy el dragado del río Paraná está a 36 pies de profundidad. La diferencia es de 8 pies que, pasados a metros, dan 2,44 metros. O sea, por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 2,44 metros cúbicos de material del lecho, sea este barro, limo o arena. Si consideramos un ancho de canal de 100 metros, para dragar un metro de ancho de canal deberá extraerse 244 m³. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 244.000 m³ por kilómetro dragado. Imagínense un m³. ¿Se imaginan 244.000 m³ para dragar un solo km de largo?
Ahora bien, desde el km 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación (que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas) hay 236 km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 km, el río Paraná Guazú 69 km y el brazo del Paraná Bravo 27 km. En total, 462 km.
Si multiplicamos el total 462 km por la cantidad de 244.000 m³ por km dragado, nos daría como resultado la atrocidad de 112.728.000 metros cúbicos, y esto sin tener en cuenta el material de solera ni las zonas de dragado de fondeo o espera, que le agregarían más del 50 % de material dragado. ¿Dónde van a poner tanto material dragado y contaminado? Es un suicidio colectivo, un ecocidio, la licitación de dragado que este gobierno quiere imponer a los argentinos.

Los beneficios del río Paraná a la región y a la población

  1. Provee agua dulce de calidad a los habitantes de las provincias ribereñas.

  2. Regula la temperatura (especialmente las altas temperaturas).

  3. Provee de humedad a la zona del litoral (vital para la vida, la siembra y la ganadería).

  4. Junto a sus riachos, donde se reproducen las especies ictícolas, alimenta a la zona con una abundante pesca.

  5. El río Paraná, con sus riachos y todo el humedal, funciona como un factor de atenuación del calentamiento global.

  6. El complejo río Paraná e islas, con la humedad ambiente que provoca, es causante principal de la rica zona productiva agrícola-ganadera del litoral.

  7. El río Paraná, con sus riachos, es un complejo con una biodiversidad abundante que proporciona a la zona del litoral un círculo virtuoso donde la abundancia es posible.

Los beneficios de este río a la población y a los que usufructúan el comercio exterior pueden dañarse o deteriorarse con una licitación de dragado que solo tiene en cuenta las ganancias monetarias, descuidando así las ganancias productivas que el río posibilita. La Bolsa de Comercio de Rosario, los productores agrícola-ganaderos y las terminales portuarias multinacionales son las grandes beneficiarias de este río y no lo cuidan: quieren dragar más profundo y más ancho. Deben cuidar de no matar a la gallina de los huevos de oro con su ambición. ¿Hasta cuándo el río aguantará?

¿Hasta cuándo el río aguantará?

El efecto “canaleta” del canal troncal en una licitación de dragado multiplicará la sedimentación, tapándolo todo. En la licitación para llevar el río Paraná a 44 pies sacarán como mínimo 112.728.000 metros cúbicos. Por esto se multiplicarán los pasos críticos del río. Imagínense que antes del dragado extranjero de Jan de Nul, desde Pto. San Martín hasta la salida al Río de la Plata, a principios de los 90 había solo 8 pasos críticos (pasos que se vuelven a tapar); hoy, después del dragado extranjero, se multiplicaron los pasos críticos a 49. Esto muestra a las claras que, con cada dragado de profundización, se multiplican exponencialmente los pasos críticos y el mismo río cada vez está más en estado crítico.
Ahora piense… reflexione… si con un dragado a 34/36 pies pasamos de 8 a 49 pasos críticos… ¿cuántos pasos críticos aumentaremos con un dragado a 44 pies si le vamos a tirar al río un mínimo de 112.728.000 m³ (ciento doce millones setecientos veintiocho mil metros cúbicos) de arena, limo y barro?

Pretenden convalidar una licitación de dragado llamando a una audiencia ambiental que, según dicen, es pública, veremos. Pero eso no cambia nada: con o sin audiencia, corresponde —hay una obligación— hacer un amplio estudio ambiental previo a cualquier licitación de dragado. Este estudio ambiental debe abarcar toda la zona del río que comprende la licitación y tiene que ser realizado por la universidad pública y nunca por empresas particulares. Porque, si no, el pueblo pagará, como siempre, el costo en dinero y el costo ambiental, que es en definitiva el costo en salud.

30-10-2025

Feliciano Ramos
Capitán Fluvial Dragador

Miembro del Foro por la Recuperación del Río Paraná

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Pablo Benetti: “La transferencia de dinero a los sectores concentrados generó bronca en el sector agrario”

Fuente: diario Análisis digital

El ingeniero agrónomo Pablo Benetti, integrante de la Federación Nacional Campesina, trabaja a diario con pequeños y medianos productores del norte entrerriano: La Paz, Feliciano, parte del norte de Federal y parte del norte del Departamento Paraná. En diálogo con el programa El Séptimo Día (Radio Plaza) este domingo, describió la difícil situación del sector. Apuntó a la baja del consumo y las políticas gubernamentales dirigidas a los grandes exportadores, la falta de liquidez en cooperativas lecheras y la dificultad para vender productos a precios rentables, así como los problemas de infraestructura y la preocupación por la eliminación de programas nacionales y provinciales de apoyo, lo que impulsa a familias a abandonar las zonas rurales.

“Andamos en toda esta zona centralmente con los pequeños y medianos productores, asesorando a cooperativas. Estamos con la Federación Nacional Campesina y con algunos municipios viendo cómo acompañar distintos procesos productivos y a las familias en el medio rural para que no se vayan, y cómo cubrir algunos baches que dejó este gobierno nacional con la eliminación de un montón de institutos y programas que existían para acompañar a los productores y que hoy no existen”, dijo Benetti.

—¿Cómo es la situación para que tengas que convencerlos de que no se vayan del campo?

—Muchas veces se produce, y se produce muy bien. El tema es poder vender. Con la baja del consumo, que ha sido importante, una cooperativa tambera en la zona de Hernandarias hoy está abarrotada de queso porque no tiene dónde colocarlo. Han tenido que bajar el precio de la leche que le pagan al productor, en consenso con ellos, justamente para poder paliar esta situación. Es más, todavía no se ha terminado de pagar la leche de agosto, y estamos ya terminando septiembre. Se va pagando a mes vencido; la leche del mes anterior se paga al mes siguiente, pero siempre para el 15 del mes ya estaba pagado todo. Hoy, a veintipico de septiembre, todavía no se ha terminado de pagar la leche de agosto. La cooperativa es chica, mueve la plata a medida que va cobrando y no tiene espalda para bancar uno o dos meses de leche, y se le está complicando.

Así les pasa a todos los pequeños y medianos productores de verdura o carne. El gobierno provincial lanzó un crédito suplantando la ley que el gobierno nacional eliminó. Pero hablando con los productores, te dicen: “Bueno, yo produzco más cordero, pero un cordero hoy hay que cobrarlo entre 5.000 y 7.000 pesos el kilo para poder cubrir parte de los costos”. Estamos hablando de 100.000, 120.000 o 150.000 pesos un cordero, y es complejo que haya clientes que puedan pagar esos 150.000 pesos de una sola vez. Y así se complica con todas las producciones.

Las medidas que toma el gobierno nacional no son justamente para sostener o fomentar, sino que están dirigidas a los grandes productores y a los grandes exportadores. Lo que sucedió esta semana fue tremendo: la transferencia de dólares del sector público al privado fue de cerca de 1.500 millones de dólares directamente a las exportadoras. Hicieron un negocio fenomenal porque, es muy probable, todo indica que sabían que la medida de retenciones cero se iba a lanzar el lunes. Si no, no se explica cómo en tres días lograron vender por 7.000 millones de dólares mercadería que ya tenían y que habían comprado a un precio con un 23% de retenciones. A la vez, vendieron soja y granos que no tienen, o sea, que van a salir a comprar ahora con las retenciones que volvieron. Fue un negocio fenomenal de diez grandes exportadoras, entre ellas las chinas y Bunge.

—¿Las autoridades locales saben de la real dimensión de la crisis que contás que vive el sector?

—A mí me consta en los lugares en los cuales uno trabaja. En el Departamento La Paz, con la municipalidad de Piedras Blancas, con las comunas de Ombú; en Feliciano, con la comuna de la Colonia 3 y 14 y la municipalidad de Feliciano, están muy preocupados y buscan alternativas para acompañar a esos productores, buscando financiamiento, dando créditos blandos, buscando alternativas para poder vender lo que se produce. Por ejemplo, acabamos de terminar la feria que se hace todos los viernes en la plaza de la Municipalidad de Piedras Blancas, donde los productores y emprendedores traen verduras, dulces y otras producciones para vender, buscando una alternativa para llegar al vecino.

La provincia lanza ahora esta línea de crédito para ovinos pero, por otro lado, nos enteramos —y tengo entendido que no es oficial, pero es lo trascendido— que está por cerrar la Coordinación de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar, que justamente tendría que estar abocada a acompañar a los pequeños productores y agricultores familiares para sostenerse y mejorar su producción. Hoy eso no lo vemos desde la provincia; al contrario, el organismo que tendría que estar dedicado a eso lo están por eliminar, como eliminó Nación el Instituto Nacional de Agricultura Familiar, el Prohuerta y la Ley Ovina y Caprina. Tampoco se ha puesto presidente en el Instituto Nacional de la Yerba Mate para fijar el precio y que los pequeños productores yerbateros puedan tener un precio justo y el que cosecha pueda cobrar lo que corresponde. Hoy, los tres molinos más grandes fijan el precio de la yerba, y así sucede con la fruta, el limón y los cítricos. Se busca impulsar a los grandes productores y, el pequeño, si se puede sostener, se sostiene, y si no, como dijo el presidente, tendrá que hacer otra producción o se morirá.

—Hablabas de contener a la gente para que no se vaya de su terruño. Recordaba una nota de Tirso Fiorotto sobre la “Entre Ríos que está afuera”, con la cantidad de entrerrianos en distintos puntos del país. Muchos se fueron a buscar el sueño de Buenos Aires para habitar una villa e intentar subsistir, dejando pueblos casi vacíos. Lamentablemente, no se pone el foco en fomentar que uno se quede y pueda progresar en su lugar.

—Sí, eso es tremendo. Desde la Federación Nacional Campesina planteamos que no es solamente el tema productivo, que busca que los compañeros y compañeras puedan desarrollar sus producciones de la mejor manera, sino también el tema de la conectividad, los caminos y la educación. Hoy el gobierno provincial está planteando cerrar 300 escuelas rurales. El número dos de Vialidad provincial (Alfredo Bel) decía que el 60% de los caminos están en situación crítica o deplorable. La Paz es el Departamento con mayor cantidad de kilómetros de caminos de tierra y son lamentables, ripios que se hicieron hace muchos años, nunca tuvieron mantenimiento y hoy están destrozados. Vialidad provincial no responde a las necesidades del productor. Los compañeros de la Colonia 3 y 14 están produciendo horticultura y tienen para vender, pero llueve y están cinco o seis días sin poder salir del lugar, no pueden llegar a San Gustavo a vender lo que producen, y eso se echa a perder.

Es necesario mejorar los caminos, la educación, la conectividad. Hay que generar todo un plan sistemático que busque mejorar las condiciones para que el joven y la familia puedan quedarse en el medio rural, ni hablar de las cuestiones culturales y deportivas, que son muchas veces inalcanzables.

—¿Y la salud? Porque llegar a un hospital con alguna enfermedad o una situación de urgencia debe ser difícil.

—Tener que sacar a un enfermo en andas, caminando kilómetros para llegar a un lugar donde pueda acceder una ambulancia es algo común de escuchar en la zona rural. Los centros de salud existen, pero con los caminos en mal estado, los doctores o enfermeros no pueden llegar. También se siente la quita de medicamentos a nivel nacional y provincial, y de insumos. Por ejemplo, el tema del dentista o controles que se hacían antes y que hoy no existen más. Es todo un combo que lleva a que la familia, y más que nada los jóvenes, piensen en irse a las ciudades para encontrar otras alternativas que en el campo no encuentran. Hoy muchos se sustentan, y lo decimos con mucho dolor porque no es una cuestión que se buscó, gracias a la caza del ciervo Axis o de jabalíes silvestres, que se han multiplicado de una forma exponencial. Si no existiera ese ciervo, no tendrían acceso a carne para comer. Y muchos lo comercializan porque con eso también juntan un mango. Pero no tendría que ser así, ellos tendrían que vivir de su producción. Entonces, se complica la situación.

—El campo o el interior apoyó masivamente en las elecciones 2023 a Javier Milei. Hoy, a menos de un mes de las elecciones, ¿cómo está el clima político o el ánimo para lo que van a ser los comicios del 26 de octubre?

—Yo creo que con esto último que sucedió, que fue la gota que rebalsó el vaso, gran parte del sector agrario se ha dado cuenta de que en verdad todo lo que dijo en la Rural o en la Expoagro, sobre que fomenta e impulsa el campo, era mentira. La transferencia de dinero que se vio en estos tres días a los sectores concentrados es bestial y ha generado mucha bronca en el sector agrario, en todos los espectros, no solamente en los pequeños y medianos productores. Ayer lo escuchaba al presidente de la Sociedad Rural a nivel nacional, Nicolás Pino, enojadísimo con esta medida que favoreció a estas diez exportadoras. No creo que eso se traduzca directamente en un voto en contra, pero sí quizás en no ir a votar o en votar en blanco. Creo que es muy fuerte el antiperonismo y el antikirchnerismo que se ha impulsado a fondo en este sector. No creo que se traduzca en un voto masivo a los frentes que integra el justicialismo, pero sí creo que va a ser un castigo de no ir a votar o votar en blanco en estas elecciones.

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La ciudad (des)planificada.

Por Arq. Javier Corizzo

Consideraciones sobre la aprobación de la ordenanza municipal que permite torres de hasta 120 mts.

Hace algunas semanas, tomó relevancia pública la decisión del poder ejecutivo municipal comandado por Pablo Javkin de presentar y hacer aprobar una ordenanza, modificando las alturas máximas reglamentarias para una serie de lotes de grandes dimensiones en determinadas zonas de la ciudad de Rosario. La nueva normativa permite la ejecución de torres de hasta 120 mts. en terrenos no menores a 1000 m2, siempre y cuando se respeten determinados requisitos. Hay, por supuesto una serie de argumentaciones, a favor y en contra, pero indudablemente esta modificación impone un debate urbanístico del tipo de ciudad hacia el que avanza Rosario. Lejos de las conclusiones apresuradas, pero adelantando una posición negativa en relación a la conveniencia de esta ordenanza, intento hacer un análisis más pormenorizado e histórico de los cambios que Rosario, como cualquier ciudad en movimiento, atravesó y continúa atravesando.

La ordenanza en cuestión.

A grandes rasgos, el proyecto enviado por el ejecutivo se sostiene en la premisa de reactivar la construcción, destrabando una serie de grandes lotes en áreas céntricas y en corredores urbanos, llegando en algunos casos a contemplar alturas máximas de 120 mts. (40 pisos). Plantea la construcción en torre (es decir, desvinculada de las medianeras), y una seria de medidas que las constructoras que quieran usufructuar estos cambios en las normativas, deberán respetar.

Por otro lado, desde el ejecutivo hacen hincapié en que el objetivo de fondo es “desburocratizar” la aprobación de este tipo de proyectos. ¿Qué quiere decir esto? Que este tipo de torres, en este tipo de lotes ya vienen ejecutándose, solo que se tramitan por la vía de excepciones solicitadas al Consejo Deliberante. Órgano que viene dando luz verde desde hace rato a este tipo de iniciativas.

No es cuestión de oponerse a la construcción de torres en Rosario por capricho. Las torres no son buenas ni malas por sí mismas, sino que son un elemento urbano dentro de una ciudad que busca modernizarse, pero necesariamente estas modificaciones planteadas deben estar atadas a un proyecto integral de ciudad. Para eso existen los planes urbanos que definen los rumbos estratégicos de las ciudades por un periodo considerable, regulando de acuerdo a estos objetivos cada una de las normativas y las medidas a tomar que definirán la ciudad del futuro

Por eso considero que es interesante desarrollar un brevísimo análisis considerando algunos aspectos de los últimos planes urbanos de ayer, que definieron la ciudad de hoy.

La planificación urbana rosarina. Un proceso con claroscuros

Durante los últimos 40 años hubo distintas aproximaciones mediante los llamados “Planes Estratégicos” y “Planes Urbanos” que fueron articulando las normativas y la estructura urbana hasta alcanzar la ciudad que hoy conocemos. En el año 1991 se presenta el “Plan Director”, como resultado de los análisis de la traza urbana hechos post recuperación democrática llegando a un diagnóstico del rumbo que debía tomar la infraestructura urbana. Ese plan no solo retomaba la idea del frente costero, sino que generó un gran impulso en la construcción de las redes de desagües, generando un cambio cualitativo en muchas áreas de la ciudad. Las limitaciones generadas por las políticas privatizadoras de los años 90 frenan en gran medida el impulso.

Posteriormente se llevó adelante el Plan Estratégico Rosario en el año 1997, que, de alguna manera intentaba definir un perfil productivo. La mayoría de los proyectos que contenía abonaban al posicionamiento de la ciudad dentro de la hidrovía, los trenes, el tránsito pesado, etc.

Finalmente, y como resultado de sus planes predecesores, llegamos a la última gran planificación urbana de la ciudad que fue el llamado Plan Urbano 2007. Rosario multiplicó su zona de parques y espacios verdes principalmente en el frente costero al Rio Paraná, mudando a las periferias y a los extremos las áreas productivas y el puerto (que es, en sí mismo, otro debate de envergadura) y consolidó la marca “Rosario” buscando instalarse como una ciudad moderna, amigable con el ambiente, abierta a las costas de su río. A su vez destinaron toda la zona de Puerto Norte para la construcción de torres de lujo, edificios de oficinas, hoteles 5 estrellas, etc. Una especie de Puerto Madero local.

En todo ese proceso se llevaron adelante iniciativas de diversa índole como por ejemplo la descentralización municipal a través de sus distritos, la protección patrimonial y los límites de las alturas en cada una de las áreas de la ciudad establecidos en el código urbano.

Pero si queremos analizar integralmente el resultado de la planificación urbana de los últimos años, no alcanza con mirar Puerto Norte o los parques costeros. Es imposible negar que en nuestra ciudad se concentraron los recursos en determinadas zonas en detrimento del resto. Al día de hoy sigue habiendo barrios enteros con precariedad absoluta, donde la red de cloacas no llega, y donde la presión de agua potable es mínima. Incluso tenemos en Rosario (y esto es inaceptable) multitud de espacios donde hay zanja en vez de cordón cuneta, de manera que el agua se va pudriendo, contaminando los espacios que transitan cotidianamente quienes habitan las periferias.

El modelo de las grandes torres fue (y sigue siendo) en beneficio de las grandes constructoras locales (y algunas nacionales) que se quedaron con el magnífico negocio de la tierra más cotizada a cambio de
obras públicas, que en muchas ocasiones nunca llegan a ejecutar (como ejemplo alcanza mirar lo que sucedió en los terrenos del ex batallón 121)

Tampoco se ha mejorado sustancialmente el transporte público. Más allá de los intentos, de relativo éxito, de los carriles exclusivos, o los metrobuses, no resonó ninguna alternativa para facilitarle la vida a los rosarinos que deben trasladarse cotidianamente por la ciudad, obligando a los ciudadanos que tienen posibilidades de hacerlo a utilizar el auto, generando ruido, embotellamiento y polución que podrían ser evitados. Resulta llamativo que, a día de hoy, sigamos negándonos a tener un estudio real de la factibilidad de hacer 2 o 3 líneas subterráneas que podrían agilizar enormemente la movilidad.

También en lo que respecta a las alturas permitidas el viejo código urbano tiene sus contradicciones. Si bien la normativa establece alturas máximas razonables, existen grandes sectores y corredores urbanos donde la misma norma permite las llamadas “alturas exceptivas”. Esto significa que en muchas zonas de rosario uno puede aumentar significativamente la altura a construir a cambio del pago de una tasa municipal. Es decir, una medida meramente recaudatoria para que aquellos que tengan la posibilidad, aumenten los m2 a construir. Dan ganas de parafrasear a Jauretche cuando decia “Es pa’ todos la cobija o es pa’ todos el invierno! 

Por lo tanto, el mismo modelo de pensar la ciudad desde la excepción, y no desde la norma, ya viene instalada en el modus operandi de los principales actores que construyen la ciudad desde hace 20 años.

Para no caer en simplificaciones, vale decir que no es lo mismo la excepcionalidad determinada por el código urbano que aquellas que solicitan las grandes constructoras junto a las financieras para exprimirles el jugo a los lotes en cuestión. Sin embargo, es difícil pensar que una práctica no deriva naturalmente de la otra. Mientras Rosario no tenga una normativa clara de cómo modernizarse y que rumbo tomar, será un barrilete moviéndose al viento de las grandes constructoras.

La ordenanza.

Dicho esto, y habiendo sopesado virtudes y defectos de los últimos grandes planes urbanos de la ciudad, considero que la aprobación de la nueva ordenanza implica un gran retroceso para la ciudad. No porque las torres sean malas por si mismas, o porque no debamos tener edificios modernos que en muchos casos terminan identificando zonas enteras, sino porque esta ordenanza es a pedido, está hecha para garantizar el lucro de un puñado de constructoras, las grandes ganadoras del modelo que se vienen repartiendo el plusvalor de las tierras más cotizadas de la ciudad dedicándose a levantar m2 de lujo. El negocio de los empresarios de la construcción, generalmente asociados a estructuras financieras, está más ligado al lavado de activos provenientes de actividades de diversa índole, legales e ilegales que a acercar una solución para los miles de rosarinos que buscan una vivienda.

Por otro lado, pareciera hacer falta remarcar que los índices y las alturas permitidas deben estar en relación a la infraestructura disponible o prevista a corto plazo en cada área cuya normativa fue modificada. Con esta ordenanza dan lugar al aumento de la densidad en el centro y el macrocentro (no necesariamente una mala idea) pero en ningún lado se planifican ensanches de las calles para mejorar la circulación, ni se impulsa una mejora en el sistema de transporte público.

Incluso en una ciudad donde resulta difícil encontrar espacio para estacionar, la nueva ordenanza viene con la novedad de reducir requisitos de cocheras. Tampoco está prevista en la normativa la ejecución de obras de infraestructura para mitigar el efecto de la mayor demanda en consumos eléctricos o agua potable. Ni aparecen los estudios de impacto ambiental, sobre el trazado urbano de nuestra ciudad.

En definitiva, una normativa de estas implicancias no debe definirse mediante una ordenanza aprobada según correlación de fuerzas en el consejo deliberante, y mucho menos en función de la voracidad de los grandes poderes económicos de la ciudad.

Deben generarse los espacios para que la ciudadanía forme parte de los debates que marcaran el futuro de nuestra ciudad. Sus accesos, su infraestructura, sus barrios, su movilidad, su traza urbana. La ciudad como elemento de integración y no como expresión de la segregación

La ciudad que se viene será de todos.

Discutámosla entre todos.

 

 

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El Paraná de Don Feliciano

Publicado en Página/12

Las últimas semanas estuvo especialmente activo, en el Congreso de la Nación, el Senador por la Provincia de Formosa José Mayans, quien pronunció un potente discurso acerca de la entrega de Soberanía sobre el Río Paraná.

Basado en la hojarasca que cada vez más argentin@s reconocen y repudian, Mayans denunció las pérdidas de controles y cuidados a lo largo de todo el maravilloso río, las que no se originaron ni sostienen sólo debido a la eterna codicia de potencias extranjeras, sino –y es lo peor– al accionar cipayo de muchos dirigentes políticos, comunicadores y empresarios argentinos, corrompidos o comprados.

Como Mayans, hay cada vez más compatriotas que se resisten a la entrega de nuestro Padre Río, como lo llamaron hace cinco siglos los pueblos originarios del Nordeste Argentino. Y entre quienes hoy, con fervor y valor patrióticos, destaca el veterano Capitán Fluvial Feliciano Ramos, rosarino de nacimiento y modestamente domiciliado en la entrerriana ciudad de Concepción del Uruguay, quien desde hace medio siglo predica con ejemplar conciencia la defensa y cuidado del Paraná.

Don Feliciano, como se lo conoce en los puertos de toda la Mesopotamia argentina, es reconocido profesionalmente como un experto que ha navegado este río innumerables veces y en todo tipo de embarcaciones.

En sus inicios fue tripulante de máquinas, pasó después a cubiertas, fue agente marítimo y –como él mismo dice– “se cansó de ver corruptos y cipayos”. Aunque también aclara que “por suerte a mí me mandaban a oficina de dragados, muchas veces como castigo y para hacer batimetría, que son los estudios y mapas del río”.

En aquellos tiempos –dice hoy, mientras atiende con su esposa un modesto almacén– “yo tenía algunos conocimientos de computación y también sabía algo de programación. En ese entonces los planos del río se hacían a mano. Y así empecé a levantar las primeras batimetrías impresas dentro de la Dirección Nacional de Vías Navegables”.

Ramos hace una pausa, como quien traga tristezas, y explica: “Le estoy hablando de hace 48 o 49 años, yo siempre ahí adentro pero bien consciente de que con nuestra labor luchábamos por la Soberanía, porque a la gran mayoría de nosotros los que trabajamos en el río nos mueve más el amor a la Patria que lo que podamos ganar”.

Don Feliciano llegó a ser Capitán de dragas “pero también estuve dedicado –recuerda con orgullo– un buen tiempo al relevamiento de nuestro río, el Paraná, que para nosotros era la vida misma. Y más adelante, ya como oficial y capitán trabajé más la zona del Río de la Plata y el Río Uruguay, por la dura razón de que el Paraná ya estaba extranjerizado desde los años 90. Como sigue hasta hoy. Y lo digo con fuerza y dolor porque es imperioso modificar esto, ya que nuestro río se tapa cada dos por tres porque quiere recobrar su cauce normal. Entonces es imperativo algo que usted menciona en su libro y que cuando lo comprendí me dio una nueva visión: los ríos como sujetos de derecho. Hoy eso es clave, y por eso ahora los reclamos más importantes plantean al río como verdadero derechohabiente es así como estamos definiendo la única salida que tenemos, y en la que yo trabajé y sigo a mis años porque hoy el Paraná está sometido a una explotación intensiva que es muy dañina. Esto es clave que se sepa, porque si llega a haber otra licitación la única manera de frenar a los gringos y a los cipayos será reconociendo los derechos del Río Paraná. Y esto es muy importante, porque la verdad es que nunca antes se hicieron estudios ambientales previos al dragado extranjero del río Paraná.

Ramos recuerda además que ante el requerimiento de una abogada, la Dra. Susana Beatriz Pérez Vexina, de la Secretaria de Ambiente de la Nación (ex Ministerio de Ambiente), contestó en una providencia que el propio Estado Argentino “reconoce la ausencia total de un estudio de impacto ambiental previo al dragado del río Paraná”. Y esto no sólo se planteó en el Paso “Las Hermanas” frente a la localidad de Ramallo –donde se había generado el amparo en cuestión– sino antes de todo el dragado de la red troncal del Paraná que había iniciado la empresa Hidrovía S.A –fíjese qué nombre– a mediados de esa década infame que fueron los años 90″.

Por supuesto –sigue él– a esto lo venimos diciendo desde hace 30 años, porque nunca se hizo un estudio ambiental, y el Estado entregador, desde los 90 hasta la fecha, jamás protegió ni a sus ríos ni a su pueblo.

De ahí que para la poderosa coalición extranjera que ocupó nuestros puertos y nuestros ríos con la ayuda de traidores locales, “hoy somos una zona de sacrificio en aras del bien supremo –para ellos– que es saquear todo lo que se pueda, generando enormes ganancias que siempre se las llevan sin tributar nada”.

Y a todo eso –sigue Ramos– “el Estado Argentino reconoció en la Justicia que jamás hizo ningún estudio de impacto ambiental en el río Paraná previo a la extranjerización del dragado. De manera que desde la década de los 90 hasta hoy esto constituye un claro abandono del Paraná y el Plata, donde millones de personas beben esas aguas, que tienen el nivel más alto de glifosato de todo Sudamérica como lo demostraron estudios recientes presentados en el Congreso de Salud Socioambiental, en Rosario. Los biólogos autores del informe explicaron cómo los residuos se acumulan en el barro del río, liberando sustancias que afectan tanto a organismos acuáticos como a quienes viven en la cuenca. O sea todo tipo de animales y también nosotros, las personas que tomamos agua del Paraná, cocinamos con esta agua, nos duchamos con esta agua y hasta cebamos nuestros matecitos con esta agua del Paraná que está tan contaminada que daña a los animales y también nos enferma sin que lo sepamos ni reaccionemos”.

Diversos estudios revelaron además –continúa Ramos– “altas tasas de mortalidad y malformaciones en anfibios, así como verdaderos combos de venenos que consumimos con el agua del Paraná, en las que ya se detectaron restos de glifosato con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos que llegan desde los campos sojeros. Además, como siempre denuncié, se le prestaron gratuitamente a las empresas Jan de Nul y Emepa tanto muelles como galpones, oficinas, buques draga, balizadores y demás embarcaciones auxiliares que cuentan como subsidio”.

Como fuere, y es presumible que el Senador Mayans también sepa, no solo el dragado y balizamiento habría sido subsidiado sino que también a las terminales portuarias se les habría pagado por 30 años el dragado y balizamiento. En palabras de Ramos: “Se estatizaron los costos y se privatizaron las ganancias”.

Lo cierto es que hay todavía preguntas clave que sucesivos gobiernos no han respondido: ¿Por qué el pueblo argentino a través de sus impuestos debe pagar el dragado y las obras fluviales para que las terminales portuarias extranjeras puedan ganar más sin tributar nada?

Y hay otra que también plantea Ramos: “Si el Estado pagó con nuestros impuestos el dragado y el balizamiento por más de 30 años al comercio exterior argentino en manos de extranjeros, esa plata debió destinarse a obras para el pueblo argentino y no para empresas extranjeras”.

De donde deducimos que lo más grave, amigo –cierra Don Feliciano Ramos– es que no existe el Estado argentino… Y no, no existe porque no protege ni al río ni a su gente. Como es obvio que hoy no se gobierna para la ciudadanía sino para el poder económico multinacional. Y nomás es por eso que la explotación irracional está destruyendo a nuestro río, no sólo por mal dragado de refulados que aumentan significativamente los sedimentos, sino también porque indirectamente, con los cultivos intensivos y el uso indiscriminado de pesticidas como el glifosato, están enfermando y matando al río. Y a este paso, ¿también a su población?

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La importancia de dar vuelta el veto en discapacidad

Soy mamá de un niño con discapacidad, y hoy escribo con la tristeza y la preocupación que compartimos muchas familias en Argentina. Nuestros hijos e hijas necesitan apoyos concretos para poder desarrollarse, vivir con dignidad y tener las mismas oportunidades que cualquier persona.


La reciente decisión de vetar la Ley de Discapacidad significa un retroceso enorme. Esa ley había sido fruto de años de lucha de familias, organizaciones y personas con discapacidad que reclamamos derechos básicos: accesibilidad, inclusión educativa, acompañamiento integral,
cobertura real de tratamientos, apoyos para la vida independiente.


En término de números, La ley de emergencia en discapacidad, tendría un costo fiscal de entre el 0,3 % y el 0,5 % del PBI, una apuesta necesaria para garantizar derechos, no un gasto excesivo.

Este año (2025) el monto de las pensiones no contributivas cayó un 23% y el Nomenclador Nacional que define el coto de los servicios no se actualiza desde mediados de 2024, esto muestra a las claras el recorte en derechos. Cuando el Estado decide vetar una ley así, nos está diciendo que nuestras voces no importan, que los derechos de nuestros hijos e hijas pueden esperar. Pero ellos no pueden esperar: sus necesidades son hoy, cada día. Mientras las discusiones se dan en los despachos, nosotros
lidiamos con barreras que nos agotan y que nos excluyen.
Como mamá, veo cómo cada obstáculo afecta no solo a mi hijo, sino a toda la familia. La falta de apoyos limita sus posibilidades y le quita oportunidades que merece. Un veto no borra nuestra lucha: la multiplica. Vamos a seguir exigiendo que se respeten y garanticen los derechos de las
personas con discapacidad.

No pedimos privilegios, pedimos igualdad. Y una Argentina justa solo puede construirse
incluyendo a todos.

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