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Lanzamiento del Encuentro Regional por la Soberanía – zona Norte

El día 26 de Octubre, en San Fernando, en la sede del Centro de Patrones, Oficiales Fluviales, de Pesca y de Cabotaje Marítimo de San Fernando, provincia de Buenos Aires, distintas organizaciones sindicales, sociales, eclesiásticas y políticas realizaron el lanzamiento del Encuentro Regional por la Soberanía en la zona norte del Gran Buenos Aires.

Del encuentro participaron:

  • Mariano Moreno – Centro de Patrones
  • Ingrid Monge– SOMU- CGT
  • Eduardo Cimolai- Universidad Nacional del Delta
  • Gustavo Mastroianni – ATE- CTA San Fernando
  • Liliana Ruiz – Concejala Fuerza Patria Pilar/ CCC
  • Juan Manuel Reboredo – Concejal Fuerza Patria Tigre/ Corriente Nacional Martín Fierro
  • Javier Sosa – Mesa de Adicciones Escobar
  • Matilda Sejenovich- Movimiento Evita/Tigre
  • Pablo Vega – PTP – PCR

El 20 de noviembre se conmemora en nuestro país el Día de la Soberanía Nacional, en recuerdo de la Batalla de la Vuelta de Obligado de 1845. Ese día, los soldados argentinos al mando de Lucio Mansilla resistieron con cadenas atravesadas sobre el Río Paraná la invasión de la flota anglo-francesa, la más poderosa del mundo en ese momento.

Esta iniciativa forma parte del Encuentro Federal por la Soberanía, que se realiza desde 2023 en distintos puntos del país. La actividad contará con la participación de diversos sectores sociales, sindicales, eclesiásticos y políticos de la región, con el objetivo de promover una intensa campaña de unidad nacional en defensa de la causa nacional. Convocará a decenas de participantes y panelistas, que abordarán de manera integral los principales desafíos estructurales de la Argentina.

En un espíritu de unidad, coincidimos en la necesidad de construir desde abajo una propuesta de salida política que enfrente la avaricia del gobierno nacional de Javier Milei, que avanza con la entrega de derechos, de conquistas laborales históricas, de los recursos naturales y con la entrega absoluta de la Patria.

En este contexto, el 21 de Noviembre, la Universidad Nacional del Delta abraza esta actividad y será anfitriona de este evento histórico para la región.

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FERROCARRILES SOBERANÍA

Gabriel Carpano: «Hablar de ferrocarriles es hablar de soberanía y de un proyecto de país»

El integrante de la Red Nacional por la Recuperación y el Desarrollo de los Ferrocarriles analiza el presente del sistema ferroviario argentino, cuestiona el avance de las privatizaciones y plantea la necesidad de recuperar una red integrada de cargas y pasajeros. La reconstrucción de la industria ferroviaria nacional, el empleo y la conexión de las economías regionales aparecen como piezas de una misma discusión: qué sistema de transporte necesita la Argentina y al servicio de qué modelo productivo.

En un país con la extensión territorial de la Argentina, el ferrocarril puede ser mucho más que un medio para trasladar pasajeros o mercancías. Su trazado determina qué regiones se conectan, cómo circula la producción, qué localidades permanecen integradas y de qué manera se vinculan las economías regionales con los grandes centros urbanos y los puertos.

En una nueva entrega de Voces por la Soberanía, Severo Van Kruijssen entrevistó a Gabriel Carpano, miembro de la Red Nacional por la Recuperación y el Desarrollo de los Ferrocarriles, para analizar el presente del sistema ferroviario argentino y los desafíos que enfrenta su recuperación. Una conversación que invita a pensar el ferrocarril como parte de una discusión más amplia sobre modelo productivo, integración territorial y soberanía.

Una función social y otra estratégica

Para Carpano, el ferrocarril cumple dos funciones inseparables. Una de ellas es social: garantizar que los habitantes de distintas regiones puedan trasladarse y que incluso las localidades más alejadas permanezcan conectadas. La otra es estratégica y está directamente relacionada con la ocupación y articulación del territorio.

“Nosotros siempre decimos que el transporte ferroviario cumple una doble función. La primera, una función social, que es asegurar la posibilidad de conexión de las distintas zonas y de los pueblos más remotos, que tienen el derecho a estar conectados, a poder viajar y transportarse. Y la segunda, una función estratégica: el ferrocarril ha cumplido históricamente y puede cumplir un rol de enhebrar nuestra soberanía.”

Desde esa perspectiva, sostiene que la discusión no puede reducirse exclusivamente a la rentabilidad de un servicio. El transporte de pasajeros constituye un derecho y, al mismo tiempo, la red ferroviaria permite conectar regiones productivas y articular territorialmente un país de enorme extensión, que depende de este tipo de infraestructuras para garantizar su integración y cohesión territorial.

De los 48.000 kilómetros de vías al desmembramiento del sistema

Carpano sitúa buena parte de los problemas actuales en un proceso histórico de deterioro que tuvo uno de sus momentos decisivos con las privatizaciones de la década de 1990. Según señala, la Argentina llegó a contar con aproximadamente 48.000 kilómetros de vías operativas, además de una importante estructura industrial vinculada al sector.

“Llegamos a tener la red más importante de América Latina. Tuvimos 48.000 kilómetros de vías operativas y una industria nacional ferroviaria pujante, creativa, con más de 37 talleres, con desarrollo independiente y avanzado.”

El punto central, para Carpano, no fue solamente la reducción de la red, sino el desmembramiento de un sistema que hasta entonces funcionaba de manera integrada. La separación entre cargas y pasajeros y la división de las líneas modificaron profundamente la lógica ferroviaria.

“Antes había una sola gran empresa, Ferrocarriles Argentinos, y eso se desmembró”, explica. Según su análisis, una de las consecuencias fue la progresiva desaparición de los servicios de pasajeros en amplias zonas del interior.

“En general se perdió el transporte de pasajeros para el conjunto de las provincias y del interior de nuestro país, con 900 pueblos que quedaron sin conexión y, por lo tanto, aislados y en declive.”

Carpano también vincula aquel modelo de concesiones con el deterioro del servicio y recuerda la tragedia ferroviaria de Once de 2012, en la que murieron 52 personas, como expresión extrema de los problemas acumulados en el sistema.

Belgrano Cargas: una discusión estratégica

Uno de los puntos centrales de la entrevista es el futuro de Belgrano Cargas y Logística, que reúne las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza.

Carpano recuerda que esas líneas regresaron a la órbita estatal durante la década pasada y que posteriormente se realizaron inversiones en vías, locomotoras, infraestructura y material rodante. Para el dirigente ferroviario, una nueva privatización significaría poner nuevamente esa infraestructura en manos de grandes operadores privados.

“En estos años el Estado invirtió miles de millones en mejorar la extensión de vías. Hubo compras de locomotoras, renovación de vías, infraestructura y material rodante. Se puede seguir discutiendo con qué modelo y si de verdad llega a los pequeños y medianos productores. Es un principio, no el fin. Pero eso es lo que viene a cortar este proyecto de privatización.”

La dimensión territorial explica buena parte de la importancia que Carpano le atribuye al sistema: durante la entrevista señala que la red de Belgrano Cargas comprende alrededor de 7.600 kilómetros de vías, atraviesa numerosas provincias y vincula regiones productivas con puertos estratégicos, entre ellos los del complejo del Paraná.

Por eso entiende que la discusión excede quién administra los trenes. Lo que está en juego es también quién controla una parte decisiva de la logística que permite transportar la producción hasta los puertos de exportación.

Carpano advierte que esta situación tiene antecedentes directos en las privatizaciones de los años noventa, cuando las principales líneas ferroviarias de carga quedaron bajo el control de grandes grupos económicos vinculados a la producción y la exportación. El Nuevo Central Argentino fue concesionado a un grupo encabezado por Aceitera General Deheza; Ferroexpreso Pampeano, a un consorcio vinculado a Techint; y Ferrosur Roca, a Loma Negra, posteriormente controlada por Camargo Corrêa y más recientemente vinculada a Marcelo Mindlin.

Según señala Carpano, el actual proceso de privatización del Belgrano Cargas podría profundizar esa concentración. Entre los grupos interesados menciona a Grupo México (con el aval de Trump) y a un conglomerado de grandes agroexportadoras, entre ellas Cargill, AGD, Bunge, Viterra y Dreyfus. En consonancia con la subordinación del gobierno de Milei a los intereses norteamericanos, Carpano señala que la licitación incluye una denominada «cláusula antichina», que impediría participar a empresas asociadas al Estado de ese país.

¿Puede Argentina volver a fabricar sus trenes?

La recuperación ferroviaria, sostiene Carpano, tampoco puede limitarse a rehabilitar vías o incrementar frecuencias. Debe incluir la reconstrucción de una industria ferroviaria nacional.

Argentina contó históricamente con talleres y establecimientos capaces de fabricar, reparar y mantener material rodante. Gran parte de esa estructura desapareció o perdió capacidad productiva durante las últimas décadas.

Carpano reconoce que después de la tragedia de Once hubo una recuperación de servicios y material ferroviario, pero cuestiona que ese proceso se apoyara fundamentalmente en la adquisición de equipamiento importado y no estuviera acompañado por una reconstrucción equivalente de la capacidad industrial local.

“La posibilidad que tenemos es enorme, porque siguen existiendo trabajadores ferroviarios y muchos técnicos e ingenieros que aman el ferrocarril y que hacen, al día de hoy, que los trenes puedan funcionar. Esa capacidad existe en quienes hoy están trabajando en el ferrocarril.”

Para Carpano, reabrir talleres y recuperar la formación técnica permitiría no sólo reconstruir capacidades estratégicas sino también generar miles de puestos de trabajo y movilizar una extensa red de pequeñas y medianas empresas proveedoras.

Integrar cargas y pasajeros

¿Cómo debería comenzar entonces un proyecto ferroviario diferente?

Carpano plantea como primer paso recuperar una concepción integral del sistema y volver a vincular el transporte de cargas con el de pasajeros dentro de una misma estrategia.

“Hay que volver a armar un único sistema ferroviario integrado: la carga y el pasajero en una única empresa. El transporte de carga genera una ganancia muy grande, que es la que puede subvencionar el transporte de pasajeros para que sea barato y eficiente.”

En este punto introduce otro concepto: el ferrocarril de pasajeros no debería analizarse únicamente mediante una contabilidad empresarial convencional.

Su impacto económico también debería medirse considerando otros factores: cuánto gasto en infraestructura vial puede evitarse, cuántos accidentes de tránsito pueden reducirse y cuál es el beneficio ambiental de trasladar una mayor proporción de pasajeros y cargas por ferrocarril.

Desde esa perspectiva, la rentabilidad social del sistema adquiere un significado diferente.

Otro trazo ferroviario para otro modelo productivo

Pero recuperar lo perdido tampoco sería suficiente.

Carpano propone discutir qué red ferroviaria necesita actualmente la Argentina. Eso supone revisar un trazado históricamente organizado para transportar materias primas desde las regiones productivas hacia los grandes puertos.

“Todo proyecto de ferrocarril tiene que ver con el modelo de país. También hay que romper con el esquema que nos dejaron los ingleses, con los trenes llegando al puerto de Buenos Aires, con ese entramado en forma de tela de araña. Tiene que haber un trazado distinto, transversal, que conecte las economías regionales y a los pequeños y medianos productores.”

La propuesta implica pensar conexiones transversales entre provincias y regiones productivas, además de los tradicionales corredores orientados hacia los puertos.

De esa manera, el ferrocarril aparece no solamente como una infraestructura que debe recuperarse, sino como una herramienta para modificar la organización económica y territorial del país.

La discusión que propone Carpano atraviesa así varios planos simultáneamente: quién controla las vías, quién transporta las cargas, dónde se fabrica el material rodante, qué localidades quedan conectadas y hacia dónde se orienta la producción argentina.

La reconstrucción del sistema ferroviario requiere de una política sostenida en el tiempo. En ese sentido, la discusión sobre cómo financiar su recuperación también remite a las prioridades económicas del país y al destino de sus recursos:

“Para recuperar los ferrocarriles se necesitan inversiones muy importantes. Como en otros temas, no se puede pensar en recuperar soberanía si no discutimos al mismo tiempo la necesidad de frenar la sangría de recursos que hoy se lleva el FMI con una deuda fraudulenta, que nos asfixia y condiciona todo desarrollo independiente.”

Por eso, para el integrante de la Red Nacional por la Recuperación y el Desarrollo de los Ferrocarriles, recuperar el sistema ferroviario supone algo más profundo que volver a poner trenes sobre las vías: significa volver a discutir qué infraestructura necesita la Argentina para sostener un proyecto de desarrollo con integración territorial, industria nacional, trabajo y soberanía.

▶️ Mirá la entrevista completa, compartila y ayudanos a difundir. Conocer y defender nuestros ferrocarriles es también defender nuestra soberanía.

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SOBERANÍA TIERRA

15 de octubre: Rosario se organiza contra la extranjerización de tierras y en defensa de la soberanía

Referentes de organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles y de distintos sectores se reunieron en Rosario para impulsar una movilización multisectorial que tendrá como eje la defensa de la tierra y la soberanía nacional. La jornada confluirá con el reclamo universitario en defensa de la educación pública y, en Rosario, culminará en el Monumento Nacional a la Bandera.

Organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles y referentes de distintos sectores se reunieron en Rosario para avanzar en la construcción de una gran movilización multisectorial el próximo 15 de octubre, en el marco de una jornada de alcance nacional.

En el centro de la convocatoria estará la defensa de la tierra y la soberanía nacional, frente al avance de la extranjerización y la posibilidad de que grandes extensiones del territorio argentino queden en manos extranjeras, luego del fallo de la Corte Suprema que abre paso a la extranjerización de tierras sin límites.

La jornada tendrá además una importante confluencia con el reclamo universitario, que desde hace tiempo viene exigiendo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y movilizándose en defensa de la universidad pública. De esta manera, el 15 de octubre reunirá en las calles la defensa de la soberanía nacional y de la educación pública.

Durante el encuentro se planteó que el avance de la extranjerización de tierras adquiere aún mayor gravedad en el marco de lo que los participantes caracterizaron como una ofensiva del imperialismo yanqui sobre América Latina y sus recursos estratégicos, y advirtieron sobre las consecuencias que puede tener para la soberanía y la integridad territorial del país.

De la reunión participaron Luciano Orellano, del Foro por la Recuperación del Paraná y Encuentro Federal por la Soberanía; Germán Martínez, diputado nacional; Claudio Petrussi, veterano de Malvinas; Pedro Peretti, chacarero y escritor; Walter Palombi, del Sindicato de Correos; Pablo Paillole, de Chacareros Federados; Silvio Acosta, de la UOM Villa Constitución; Sebastián Martínez Ledesma, de la Multisectorial Humedales y el Foro por la Recuperación del Paraná; Guillermo Grigioni, director de la Escuela de Medicina de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario; Javier Nuñez, asesor de Islas de Victoria, Entre Ríos; Mercedes Meier, de Fuerza Común/FAS; Juan Carlos Singereisky, concejal de Pueblo Esther; Silvio Aguirre, de la Escuelita de la Patria; Pablo Cubino, estudiante universitario – ALDE y el periodista Carlos Vacarezza.

También estuvieron presentes referentes de organizaciones estudiantiles, gremiales, políticas y sociales, entre ellas ALDE (Secretaria General de la FUR), MACACHAS, MUS, CUBA MTR, PCR, JCR y PC, entre otras.

El 15 de octubre coincidirá además con una jornada de fuerte debate en el Congreso Nacional, donde estarán presentes reclamos vinculados a la defensa de las personas con discapacidad y a la situación de endeudamiento que atraviesa a miles de familias argentinas, junto a otras iniciativas que serán abordadas en la Cámara de Diputados.

Frente al crecimiento de la pobreza, la desocupación y el endeudamiento, y ante políticas que los participantes de la reunión caracterizaron como una profundización de la dependencia y la entrega nacional, se coincidió en la necesidad de construir una respuesta amplia, federal y multisectorial.

El compromiso asumido por los distintos sectores fue aportar a la construcción de una gran jornada nacional de movilización el 15 de octubre, que tendrá expresiones en distintos puntos del país y que en Rosario culminará en el Monumento Nacional a la Bandera.

Defender la tierra es defender la soberanía será uno de los ejes que atravesará la convocatoria.



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SOBERANÍA

Tierra del Fuego en el centro de la disputa geopolítica

Malvinas, la Antártida, los recursos del Atlántico Sur y el control de los pasos interoceánicos confluyen en un mismo territorio: Tierra del Fuego. En una nueva edición de Voces por la Soberanía, Severo Van Kruijssen entrevistó al periodista y escritor Luciano Moreno Calderón sobre los intereses que se disputan en el extremo sur y la necesidad de una política argentina capaz de defender una región estratégica para el país.

Tierra del Fuego suele aparecer en los mapas como el extremo austral de la Argentina. Sin embargo, cuando se incorpora la dimensión bicontinental del país, su ubicación adquiere otro significado: es el punto donde confluyen Malvinas, la proyección hacia la Antártida, el Atlántico Sur y algunos de los principales pasos que comunican los océanos Atlántico y Pacífico.

Sobre esa centralidad geopolítica conversó Severo Van Kruijssen con Luciano Moreno Calderón en Voces por la Soberanía. Periodista, escritor, autor de cuatro libros vinculados con la causa Malvinas y director del periódico digital Palsur, Moreno Calderón comenzó por destacar una particularidad que considera indispensable para comprender el territorio fueguino:

“Es la provincia más joven de la República Argentina, la más grande, la única bicontinental y la que lamentablemente tiene usurpado no solamente las Islas Malvinas, sino las islas del Atlántico Sur, que hay que recordar son Georgias y Sandwich.”

Malvinas, Atlántico Sur y Antártida: una misma región estratégica

Uno de los principales planteos de Moreno Calderón es que Malvinas no puede analizarse como una cuestión aislada. Su importancia debe entenderse dentro de una región más extensa que incluye el Atlántico Sur, la Antártida y los pasos interoceánicos.

“Malvinas es un apostadero, junto con las islas del Atlántico Sur, directo hacia la Antártida. Ushuaia también lo es. […] Tanto Malvinas como las demás islas del Atlántico Sur, como Ushuaia o la Isla Grande de Tierra del Fuego, son la puerta de entrada.”

La ubicación fueguina adquiere además una particular relevancia por su relación con el Estrecho de Magallanes, el canal Beagle y el pasaje de Drake.

“Son muchos los puntos que uno tiene que analizar para saber por qué están sucediendo las cosas que están sucediendo, y sin contar los tres pasos interoceánicos que nosotros, desde la Isla Grande de Tierra del Fuego, custodiamos.”

Pero la importancia del Atlántico Sur no se explica solamente por su posición geográfica. Moreno Calderón puso especial énfasis en los recursos existentes en sus aguas y cuestionó la explotación pesquera realizada a partir de las licencias otorgadas por las autoridades británicas de las islas.

“Hablar del Atlántico Sur como productor de materia prima, en términos de calamar, de pescado o de cualquier fruto del mar, es incalculable.”

Para el entrevistado, recursos, territorio y proyección antártica forman parte de un mismo escenario.

“Todos estos intereses están centrados específicamente en la parte del Atlántico Sur, eso como puerta hacia la Antártida.”

La Antártida completa ese mapa. Moreno Calderón advirtió sobre la existencia de enormes recursos todavía no explotados y sobre la posibilidad de que las crecientes tensiones internacionales aceleren las discusiones en torno al actual régimen antártico.

“En la Antártida están todos los recursos que están en la parte continental, pero aún inexplorados, inexplotados, porque todavía existe un Tratado Antártico que de alguna manera pone un paraguas sobre determinadas actividades.”

Y agregó:

“Cuando vos tenés un territorio antártico gigantesco, un continente lleno de recursos, hace que algunas cuestiones puedan acelerarse.”

Desde esa perspectiva, Tierra del Fuego deja de ser un territorio distante de los principales conflictos internacionales para convertirse en un punto directamente atravesado por las disputas geopolíticas del presente.

La Base Naval Integrada: fortalecer la presencia argentina

En ese escenario, otro de los ejes de la entrevista fue la Base Naval Integrada de Ushuaia.

Moreno Calderón defendió la necesidad de contar con infraestructura militar argentina capaz de fortalecer la presencia nacional en un territorio que considera estratégico:

“La Base Naval Integrada, yo estoy totalmente a favor de que la hagan. De hecho, es un proyecto que desde que se establece la Base Naval acá en Ushuaia se sabe que es un lugar donde es necesario que exista una guarnición militar para proteger este lugar.”

Su planteo, sin embargo, incorpora una condición central: diferenciar una instalación integrada por las Fuerzas Armadas argentinas de una eventual base que involucre fuerzas de otros países.

“Ningún fueguino que tenga una noción mínima, básica, de la trascendencia geopolítica que tiene la provincia puede estar en contra de la Base Naval Integrada. Ahora, lo que habría que analizar es si esta base naval es integrada o si es conjunta.”

Para Moreno Calderón, por lo tanto, la discusión no pasa solamente por la construcción de la base, sino por qué función cumplirá, quién tendrá el control y a qué estrategia de defensa responderá.

El radar de LeoLabs y el control del territorio

Esa pregunta por el control efectivo del territorio reaparece en otro de los temas centrales de la entrevista: el radar instalado en cercanías de Tolhuin por la empresa LeoLabs, actualmente objeto de una comisión investigadora en la Legislatura fueguina.

Moreno Calderón explicó que inicialmente fue presentado como una instalación destinada a observar basura espacial, pero que posteriormente surgieron cuestionamientos respecto de otras capacidades del sistema.

“Existe un radar que es un radar británico-estadounidense, una empresa con perfil dual. Perfil dual significa que sirve para cuestiones civiles y cuestiones militares.”

Según relató durante la entrevista:

“Nosotros después nos enteramos, a través de un informe del Ministerio de Defensa del año 2023, de que en realidad también podía, por ejemplo, observar misiles intercontinentales e hipersónicos teledirigidos, podía interceptar comunicaciones, podía observar vectores, incluso podía observar naves, aeronaves y hasta desplazamiento de tropas.”

La situación abrió interrogantes sobre las autorizaciones que permitieron su instalación y sobre la capacidad del Estado para controlar efectivamente su funcionamiento.

Consultado específicamente sobre si el radar continúa operativo, Moreno Calderón distinguió su propia interpretación de aquello que puede demostrar:

“A mi modesto criterio siguen funcionando. La empresa dice que no, el gobierno fueguino le cree. […] El propio informe del Ministerio de Defensa dice que el radar es inauditable. Yo no puedo probar que esté andando, pero tampoco pueden probar que no está funcionando.”

Más allá de la controversia puntual sobre el radar, el caso conduce nuevamente a uno de los interrogantes que atraviesan toda la entrevista: quién controla un territorio estratégico y con qué capacidad cuenta la Argentina para ejercer efectivamente su soberanía sobre él.

Una política de Estado para el extremo sur

Para Moreno Calderón, el problema excede a un gobierno determinado. Una de sus principales críticas apunta a la falta de continuidad de una política argentina de defensa y de una estrategia sostenida para el Atlántico Sur.

“Nosotros no hemos construido una política seria en términos de defensa. […] Los vaivenes en la diplomacia son una kriptonita para un país, porque la verdad es que vos no podés estar diciendo y desdiciéndote en términos diplomáticos como jefe de Estado.”

La entrevista vuelve así sobre su punto de partida: Tierra del Fuego no constituye una periferia de la Argentina, sino uno de los territorios donde se juega buena parte de su proyección futura.

Malvinas, la Antártida, los recursos del Atlántico Sur, los pasos interoceánicos, la infraestructura militar y el control del territorio aparecen vinculados por una misma pregunta: qué política necesita la Argentina para defender sus intereses en una región cada vez más disputada.

Moreno Calderón cerró la conversación con una definición que sintetiza esa mirada y traslada la discusión fueguina al conjunto del país:

“Ayúdennos a hacer soberanía acá en el sur, porque nosotros en el sur estamos peleando también por todos los que están en el norte, porque este territorio es inmenso y es de todos los argentinos.”

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ENTREVISTAS LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

Luciano Orellano: “Ellos están decididos a ir a fondo: no hay lugar para proyectos intermedios”

El referente del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía lee el giro del gobierno sobre Malvinas como una pieza del papel que Estados Unidos le asigna a la Argentina en su disputa con China. Habla de la deuda, de los puertos santafesinos y de por qué, dice, ningún proyecto que no ponga la soberanía en el centro es viable. “Lo que venimos recorriendo en Santa Fe con Carlos del Frade y el Frente Amplio por la Soberanía necesita ampliarse a escala nacional”.

Dirigente político y autor entre otros trabajos de Argentina sangra por las barrancas del río Paraná y Nacionalizar el comercio exterior, Luciano Orellano viene recorriendo el país, las universidades, y los territorios hace más de una década una discusión incómoda: la soberanía entendida no como consigna de acto sino como control concreto del comercio exterior, los puertos, la flota, los satélites. Las declaraciones de Javier Milei sobre Malvinas volvieron a poner el tema en el centro. Para él no fue un traspié diplomático: fue un dispositivo.

“Nos quieren meter en una guerra que no es nuestra”

—¿Cómo lee el momento mundial y el lugar que ocupa la Argentina?

—Sin eufemismos: estamos en una etapa de guerra. Hay una disputa abierta de Estados Unidos y la OTAN con Oriente, y en particular con China, y todo el mundo parte de la hipótesis de que se va a dar en el Pacífico. Ahí la Argentina deja de ser un país lejano y pasa a ser una pieza, porque el paso bioceánico del sur es fundamental, y arriba de eso están los recursos: el mar, el litio, el agua, la Antártida. A Estados Unidos se le hace urgente un dispositivo militar, un lugar de carácter estratégico global. El alineamiento político del gobierno obedece exactamente a eso. Nos quieren meter en un dispositivo más de Estados Unidos en la perspectiva de una guerra global, y esa guerra la va a pagar nuestro pueblo.

—Las declaraciones sobre Malvinas fueron leídas como un gesto electoral de cara al 2027. Usted dice que son otra cosa.

—Son el ejemplo más claro. Fijate el viraje: 180 grados. Este es un gobierno que sobre la explotación petrolera en el área de Malvinas nunca dijo nada; sobre el saqueo del mar argentino, nunca dijo nada; está vaciando Tierra del Fuego, que es nuestra plataforma hacia el Atlántico Sur y la Antártida, con quince mil despidos. ¿Y de golpe aparece hablando de Malvinas? Cuando alguien calla donde hay que decir todo y habla donde conviene, hay que preguntarse a quién le está hablando. Malvinas es la base militar más grande del hemisferio sur, es un paso estratégico y son recursos. Acomodar el discurso al humor de Washington y de Londres no es resignar un reclamo simbólico: es aceptar el papel que nos asignan.

“Con exportar más no alcanza”

—En lo económico también está en discusión la soberanía argentina.  Desde el gobierno responden con los récords de exportación.

—Y ahí está el verso del derrame. Festejan 57 mil millones de dólares de agroindustria, 14 mil de energía, 9 mil de minería, y proyectan llevar las exportaciones de 87 mil a 155 mil millones al 2035. Suena espectacular hasta que hacés la pregunta que nadie hace: ¿quién exporta? El 70 por ciento de la estructura productiva argentina está dentro de cadenas globales y es extranjera. Tenemos 105 puertos y en su mayoría operan empresas de afuera. Esa renta no se queda: termina en remisión de utilidades. Se llena el balde y el balde está rajado. Les hacemos el RIGI 1, el RIGI 2, el súper RIGI, no tributan casi nada, y a nosotros nos queda la deuda: aumentó 113 mil millones de dólares con este gobierno y hoy la neta es de 483 mil millones, 58 mil del Fondo.

—Récord de exportaciones y récord de deuda a la vez.

—No es una contradicción, es el mecanismo. Un modelo exportador excluyente tiene como principio bajar salarios, porque el salario es un costo y no un mercado. Por eso cayó a la mitad el poder adquisitivo, por eso cerraron 30 mil pymes y se destruyeron 300 mil puestos, por eso 18 millones de asalariados pasaron de consumir a sobrevivir. Es un modelo que lejos de igualar te desiguala. Brasil muestra que no es una fatalidad: su agroindustria emplea a 28 millones de personas y el petróleo con la industria naval le dejaron 250 mil empleos industriales, más una flota propia y capacidad de defensa. Hace poco llegaron a Rosario las barcazas de los astilleros brasileños. Nosotros ponemos el grano; ellos ponen el barco, el astillero y el soldador.

—¿Y Santa Fe?

—Santa Fe es el corazón del negocio y por eso del conflicto. Del cordón que va de Villa Constitución a Timbúes sale la mayor parte de las divisas del país. Ahora, en esos puertos, ¿exportan los santafesinos? No: exportan Cargill, ADM y Bunge, y con eso solo tenés cerca de la mitad. Está Dreyfus, está Cofco, está Glencore, que fue socia en Renova durante la estafa de Vicentin y hoy se llama Viterra, porque los piratas se cambian el nombre cada tanto. La provincia produce la riqueza y no la controla ni la ve.

“Esto no se improvisa”

—Le propongo una afirmación para que la discuta: cualquier proyecto político que no comprenda estos problemas —la guerra, el lugar que nos asignan, la soberanía concreta sobre el comercio exterior, la flota, los satélites, la inteligencia artificial— es inviable.

—Coincido plenamente, y sin ninguna soberbia. No hay manera de escapar a la guerra y a esta disputa sin soberanía concreta, y concreta quiere decir quién controla el comercio exterior y la vía navegable, si tenemos flota mercante y astilleros, si tenemos satélites propios, si tenemos desarrollo autónomo en inteligencia artificial y en energía nuclear, si formamos a nuestros científicos. Eso no es un capítulo del programa: es el programa. Un proyecto que no lo ubique se choca contra la realidad a los seis meses de gobernar, porque le van a poner la restricción externa arriba de la mesa y va a terminar administrando lo mismo con mejores modales. Y esto no se improvisa. Enfrente hay decisión: ellos están decididos a ir a fondo, no están negociando, están ejecutando. Frente a eso, un proyecto intermedio no sólo no frena nada: desmoraliza. Hay que hacer dos cosas al mismo tiempo: unir todo lo que se pueda unir para frenarlos y, a la vez, demostrar que es posible otra cosa, con un plan y con números. Si sólo resistimos, ganamos tiempo y perdemos el país igual.

“Aportar al armado de un gran frente”

—¿Qué rol le cabe ahí al movimiento por la soberanía que usted encabeza?

—Durante muchos años construimos dos cosas: un programa y un movimiento que sostiene ese programa. Un movimiento muy heterogéneo, con trabajadores, pymes, científicos, militantes ambientales, vecinos, dando la lucha en todos los terrenos. En un momento como este no podemos ocupar otro lugar que no sea aportar al armado de un gran frente que tenga como norte estas cuestiones. Abajo eso ya está: lo viste en la movilización por el Paraná, en cada pueblo que se planta contra la extranjerización de la tierra, en los Encuentros Federales por la Soberanía. Lo que todavía no encuentra demasiado reflejo es en las dirigencias, donde se discute mucho reparto de cargos y poco cómo salimos. A mí no me expliquen la interna: explíquenme cómo creamos cuatro o cinco millones de puestos de trabajo con la mitad del país en la pobreza.

—En la provincia hay una experiencia concreta de ese camino.

—Sí, y la reivindicamos. Ese camino en Santa Fe lo venimos recorriendo con compañeros como Carlos del Frade y con el Frente Amplio por la Soberanía, que puso estos temas en la agenda cuando casi nadie los quería tocar: el río, los puertos, las cerealeras, el poder económico, el trabajo nacional. Hoy esa experiencia encuentra la necesidad de ampliarse a escala nacional, de aportar ese recorrido y ese programa a algo más grande. Lo decimos con humildad y con convicción: sin eso es casi imposible pensar una alternativa real. Lo demás son espejitos de colores.

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LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

“Cerrarles el paso a las corrientes fascistas y abrir camino a la Segunda Emancipación Americana”

Intervención de Luciano Orellano en el panel “Geopolítica y situación internacional” del IV Encuentro Federal por la Soberanía 

Agradecemos la presencia de cada uno de los hermanos de los países de América Latina aquí presentes.

Tener acá a los hermanos de Paraguay, un país que fue libre política, económicamente, y que además desarrolló una obra que eliminó a uno de los enemigos que todavía están pendientes, como es el tema de la tierra. Un país que eliminó a la clase terrateniente, un país que no tenía deuda externa, que había desarrollado la industria pesada, que tenía su defensa, que botó el primer barco a vapor al río… Tuvieron que hacer la “guerra de la triple infamia”, la más injusta y genocida, para aplastar ese proceso paraguayo. ¡Me conmueve siempre el Paraguay! ¡Qué alegría tener acá a los hermanos paraguayos! ¡Y además con este tema que es la tierra! Porque en este tema de la ley de extranjerización de la tierra, no hay que confundirse, acá está el problema: tierra, territorios y soberanía, integridad territorial, fluvial y marítima.

Detrás de este tema de la tierra, por ejemplo en la Argentina, además vienen por  las tierras comunes de los pueblos originarios, donde las comunidades tienen siete millones de hectáreas; en el Chaco se calcula que tienen 1.200.000 hectáreas. Además, respecto del río Paraná, no nos olvidemos del Delta, que son tierras fiscales, y van por los territorios. ¡No se engañen quienes hablan del río Paraná y hablan solo del río! ¡Porque vienen por un territorio!

Y me conmueven los hermanos brasileros, que contaban  cómo ocuparon Cargill defendiendo a los ríos Tapajós, Madeira y Trocantins – Araguala en la Amazonia, y demuestran que se puede enfrentarlos, que se les puede doblar el brazo, y que obligó además al gobierno a revocar el decreto de privatización de los ríos. Es importante lo de Lula, porque está claro que eso tuvo mucho que ver también en el triunfo, pero sobre la base de plantarse a uno de los monopolios que está en el fascismo, porque eso es Estados Unidos, es la Cargill, y triunfaron y ganaron en la cuestión de la defensa del río.

Para mí es un privilegio, como decía recién, por todas las batallas que viene dando el pueblo  paraguayo. Y el pueblo uruguayo, esta lucha de Paysandú, que siempre es una referencia en ese tema.

Particularmente quiero decir algo sobre Bolivia, porque lo que sucedió en Bolivia, como bien lo explica mi gran amigo Evo Morales, fue el proceso más avanzado que tuvimos en los últimos años. Lo que hay con Bolivia es un revanchismo histórico de las clases dominantes, porque Bolivia en primer lugar hizo una revolución cultural, donde un originario, los pueblos originarios,  tomaron el gobierno y fueron mayoría en el parlamento. Eso es un hecho desde Túpac Amaru hasta acá, eso no es un tema menor, es un tema estructural, temas que tienen que ver con que los pueblos originarios en su lucha de más de 500 años metieron un presidente y ellos venían de un Estado colonial que después, como dijo Evo, fue el Estado de la República. Pero posteriormente  nació un Estado que alumbró cómo tratar este tema: el Estado Plurinacional de Bolivia. Y cómo recuperaron esa revolución en el sentido de cómo invirtieron la renta petrolera, porque recuperaron soberanía. Al 82% del petróleo se lo llevaban las multinacionales, y el amigo Evo Morales y el pueblo boliviano dieron vuelta eso, además del tema de “la ley de tierras” que limitó el latifundio,  y de la justicia social. Bolivia alumbra el camino, y como alumbra el camino: ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano! Porque no hay ninguna posibilidad de que los pueblos se puedan emancipar si no es a partir de las calles, del protagonismo, de defender los derechos milenarios, defender sus recursos, y creo que ese es el camino. En este momento de tanta confusión, de tanta fragmentación… ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano!

Quería arrancar con esto de la solidaridad y del papel y la importancia de esta mesa.

En Venezuela los yanquis ocuparon, se apropiaron en los hechos de la principal reserva petrolera del mundo: ¡solidaridad activa con el pueblo venezolano! 

Y lo de Cuba… ¡Van por Cuba! ¡Vienen por todo! Entonces ¡la solidaridad activa!

Nunca estuvo tan vigente lo que decía Ernesto Guevara Lynch: “toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo”. La bandera que une a los pueblos es la bandera de la patria, la bandera de la soberanía, y la bandera de la patria grande. Es la bandera que frente a la recolonización necesita una Segunda Emancipación, sus caminos y formas, pero la contradicción que tiene que resolver América Latina es liberarse del imperialismo.

Como decía el Papa Francisco, no hay que ser “huérfanos de patria”

Me quiero referir a un tema, que es cómo entiendo yo el momento actual.

Voy a decir algo que vengo diciendo en casi todos los Encuentros, aunque algunos me dicen “¡pará Luciano!, siempre repetís  lo mismo, ¿hasta cuándo vas a repetir lo mismo?, ¡innovate!, ¡decí algo nuevo!”. Pero una vez más, me voy a detener justamente en este punto y lo voy a repetir: “el mundo que estaba antes no está más”.

La hegemonía que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, no está más. Se ha abierto un “nuevo reparto del mundo”, de un mundo repartido que se vuelve a repartir…

EE.UU, la superpotencia económica, política y militar que dominaba un mundo multipolar con una supremacía brutal, ese mundo no está más. Hoy, el mundo es multipolar, pero está claro que hoy tenemos dos superpotencias hegemónicas que se están disputando el mundo, no estoy descubriendo nada, que son China y los Estados Unidos. Y lo que está en cuestión es la implosión de los Estados Unidos.

Lo que estamos viviendo es consecuencia de que se cerró una etapa después de setenta años de lucha relativamente pacífica. Vuelvo a reiterar, se cerraron setenta años de lucha relativamente pacífica, y se va a un nuevo reparto. Estas guerras que están en curso son diferentes. Desde que el mundo es mundo hay guerra, pero las guerras no son todas iguales. Estas guerras vislumbran otras guerras, y las mercancías dejan de ser mercancías y pasan a ser un arma, y los territorios tienen un doble carácter. La soja, el alimento, el petróleo, dejan de ser solo una mercancía, porque al mismo tiempo son un arma. Esto está íntimamente ligado a otra cuestión, que son los trazos de carácter estratégico y matriz logística. No basta solo el recurso, sino además la logística y el trazo para que cumplan su fin de abastecimientos. En definitiva, tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial se definieron por este tema: provisión y suministro en los frentes de batalla, temas que están en primer orden de la seguridad nacional que proclaman los imperios. El petróleo también tiene ese carácter, los territorios también pasan a tener ese doble carácter: son territorios pero son posicionamientos. Por ejemplo, los cien puertos más importantes del mundo… China controla cincuenta y tres puertos, tiene lo suyo con “el camino de la seda”, agua, puertos, territorios, las tres armas de las conquistas que nos enseña la historia universal. Al mismo tiempo en el Pacífico son hegemónicos los puertos de los Estados Unidos. De ahí este concepto de que se ha cerrado una etapa de ese mundo y se está disputando una nueva hegemonía, y ese cambio de hegemonía del orden mundial no se puede dar por la vía pacífica;  por lo menos hasta ahora, en la época del imperialismo, no sucedió. Y lo que ha pasado es que ha implosionado en los Estados Unidos y eso lo hace mil veces más agresivo y eso hace que  no puede sostenerse Estados Unidos si no recupera su “patio trasero”, si no tiene los recursos. Y América tiene particularidades.

América no es cualquier continente, es la primera reserva de petróleo (Venezuela, Guyana, Argentina en Vaca Muerta, Brasil, entre otras), la principal reserva de agua, y este es un mundo en guerra por petróleo, refinerías y pasos, y energía. El Orinoco, el Amazonas, la cuenca de Plata… Además, como Argentina es un país bicontinental: ¡tenés el agua!, y sin agua no hay vida. ¿Vieron que está de moda entender los fenómenos de la tecnología?, pero no hay que equivocarse en ubicar qué es lo principal y cuál es el orden de las cosas. Hay que entender lo nuevo, pero una cosa es ver los fenómenos y otra cosa es cambiar la contradicción. El recurso más estratégico es el agua, el agua dulce. Y eso va desde Buenos Aires hasta Caracas, y jamás olvidarnos de la Antártida. Lo segundo es el alimento. Sin agua y sin comida te morís, y esto es un eslabón débil de la dominación mundial, porque al saldo exportable para cubrir la seguridad alimentaria lo tiene la cuenca del Plata, que incluso ha reemplazado a los Estados Unidos. Y eso es un eslabón débil en la lucha por una nueva hegemonía, y el puerto de Rosario es el estrecho de Ormuz. Ellos dicen, en la Bolsa de Comercio de Rosario, que son el primer puerto del mundo. Efectivamente, hay tres puertos críticos, en materia de alimentos críticos, esto es 100% geopolítica. El segundo puerto era Rosario, que pasó a ser el primero. El segundo es el puerto de Nueva Orleans, de los Estados Unidos. El tercer puerto es el de Santos, de Brasil. El onceavo  puerto es el puerto de Bahía Blanca, que es un puerto además importantísimo porque tiene la parte energética.

Cuando hablamos de Evo… ¿de qué hablamos? ¡Hablamos del litio! ¿Cómo podemos separar el golpe de Estado, como bien dijeron los compañeros, por fuera del triángulo del litio?

Lo dicen en la cara, te lo dice Laura Richardson: es el pulmón del mundo, es el agua del mundo, es la energía del mundo, es el litio. Pero ante esta nueva situación internacional, vos me tenés que explicar el por qué del por qué… Me tenés que explicar qué es lo que va al antagonismo, me tenés que explicar el por qué ha surgido una tendencia, una corriente fascista en el mundo, que al mismo tiempo va creando otra corriente antifascista, de rebeldía, que la vemos por millones en las calles. Y la base científica de lo que está ocurriendo es que ha caído la tasa tendencial de beneficio en un mundo de desarrollo desigual, países que crecen exponencialmente y otros que retroceden. Esto hace que el eje de la acumulación capitalista esté en China, que tiene quinientos millones de obreros industriales; el eje de acumulación del mundo cambió, el mundo tiende de occidente a oriente. Y en este mundo multipolar han emergido también elementos de una tercera posición, y ahí vemos otros comportamientos como Brasil, Irán, de otros países que, en esa disputa, buscan abrir un camino independiente.

Entiendo que tenemos que pensar en otro mundo, adecuado al siglo XXI. No lo digo como algo cerrado, pero en la búsqueda de esa tercera posición frente a la disputa mundial, de cómo los pueblos oprimidos del mundo abren un camino de liberación nacional. Estamos hablando de la Argentina, estamos hablando desde Nuestra América, y nosotros tenemos el concepto del arco y la flecha: no se pueden tener varios blancos. En nuestra humilde opinión, hay que ubicar el blanco principal en cada momento.  

Nosotros tenemos que ser claros, por eso pusimos como consignas de este Encuentro: “¡fuera yanquis de América Latina!”, “¡seamos libres de toda dominación extranjera!”. Es el principio del arco y la flecha, no podemos tener varios blancos, pero al mismo tiempo tenemos que abrir un camino independiente, porque como se dijo acá “no hay imperialismo bueno”.

¿Vieron que acá en la Argentina se privatizó el río? Hoy no dije nada, no hablé ni de la travesía, ni hablé… Pero voy terminando la idea, entregar el Paraná es como entregar tu bandera, eso me hubiese gustado decir: “entregar el Paraná es como entregar tu bandera.”

Privatizaron el río Paraná y a la supervisión a Jan de Nul se las hace la embajada de Estados Unidos, con Peter Lamelas, su embajador en Argentina. O sea, el presidente de Jan de Nul va a rendir cuentas a la embajada de Estados Unidos. Y tenemos el hecho, por ejemplo, de que han convertido al Mar Argentino en este nuevo concepto del imperialismo que se llama “bienes comunes globales”. Y entonces tenemos a la Cuarta Flota de la Armada de los EE.UU que está ocupando el Mar Argentino bajo este concepto, que implica que el mar es un mar “internacional”. Esta es la cruzada. La otra, es que al río Paraná hace rato que lo perdimos. Con la dictadura y con el menemismo convirtieron al río Paraná en un río internacional, a esto nadie lo puede rebatir porque esta es la verdad. No hay gobierno de la cuenca. Hay que contestar una pregunta: ¿la cuenca tiene un gobierno? Vuelvo a preguntar: ¿el río Paraná o la cuenca del Plata tienen un gobierno? No tienen, hoy el gobierno es la “agencia Caputo – Sturzenegger”. Disolvieron la Administración General de Puertos, y bajo el paraguas de un supuesto “acuerdo de cooperación técnica e intercambio de información para optimizar la gestión y el mantenimiento de la vía navegable”, tienen al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos haciendo la “seguridad”. Entonces, no hay un puerto, no hay un barco tuyo, no ejercen la soberanía los estados ribereños. Los estados ribereños, países y provincias, no tienen el gobierno efectivo en la cuenca ni un día de los 365 días del año. Los gobernadores ni cortan ni pinchan, y yo que conozco las estancias digo, para que los chicos lo sepan, que los que tenemos acá en la provincia de Santa Fe son lo más parecido a un “mayordomo de estancia”. Tenemos gobernadores mayordomos que administran la dependencia, son gestores de la dependencia. De lo que se trata es de abrir un camino de liberación nacional, por eso es tan importante este Encuentro.

Sé que me voy a olvidar de muchas cosas, pero no me quiero olvidar de lo más importante que creo que voy a decir: que hay que unir y hay que cuidar la unidad del campo nacional y popular como la pupila de nuestros ojos.

No me quiero olvidar de Cristina Fernández de Kirchner, porque es totalmente “presa política”. No me quiero olvidar, porque es muy importante lo que se dijo acá, y además “¡vienen por todos!”

Lo que ordena a una fuerza de emancipación es el blanco, es el  enemigo. No te ordena cuántos amigos tenés, lo que te ordena es el enemigo. Vuelvo a reiterar, lo que ordena a una fuerza política es el enemigo, y tenés que construir un trazo de orientación y armar una estructura organizativa, y a eso te lo da el enemigo principal, y eso te da lo que es la táctica o la estrategia. Y el enemigo del mundo y de los pueblos del mundo es el fascismo, es el imperialismo, pero es el fascismo, cuyas máximas expresiones en este momento del mundo son Donald Trump y Benjamín Netanyahu, idolatrados por Javier Milei en sus permanentes genuflexiones.

Hay que cerrarle el paso al fascismo. Y ya están los ensayos como el holocausto palestino, que es el holocausto del siglo XXI, son los ensayos para otra cosa. Y esta demonización de los indios, los negros, las mujeres, las minorías homosexuales, que “sobra gente en el mundo”, la demonización sobre los pobres, la persecución a los migrantes… Eso prepara la superestructura de una sociedad para el exterminio, aprendamos de la experiencia internacional.

Quiero volver a contar lo que vi hace muchos años, siempre lo cuento, cuando fui a Alemania y visité los campos de Buchenwald. Se cumplían sesenta años de la Segunda Guerra Mundial. En ese campo fueron presos de veintisiete países de toda Europa: comunistas, judíos, socialistas… Fueron presos de veintisiete países a los campos de Buchenwald, que era un campo de concentración de exterminio por el trabajo forzado y el agotamiento, fue la cárcel política de Europa, yo quedé tremendamente impactado. Vimos las fotos del espanto, las montañas de cadáveres, entramos a las cámaras. Cuando salimos de ahí con Otto Vargas, yo era un chico nuevo que recién estaba haciendo mis armas, le pregunté “¿qué pasó acá, Otto?”. Y como era Otto, que no te enseñaba a decir qué tenés que decir vos, sino que te enseñaba a pensar, me dijo una frase que me hizo meditar muchos años: “así se pagan los errores”. Me quedé pensando “¿qué quiso decir este tipo con que ‘así se pagan los errores’ cuando salíamos de los campos de Buchenwald?”. Un día no aguanté más y le pregunté: “¿Otto, qué quisiste decir con que ‘así se pagan los errores’?”  Y me lo explicó: el fascismo nació en el año 1922 con el ascenso de Benito Mussolini, pero recién el campo nacional y popular lo puso en el blanco en el año 1935; habían pasado trece años y ya Hitler estaba en el poder, y a los tres años vino la Segunda Guerra Mundial.

Cuidar la unidad como la pupila de nuestros ojos. Cerrarle el paso a estas corrientes fascistas, cerrarle el paso a la Tercera Guerra Mundial, buscar ensayos como en un momento fue la “tercera posición”, adecuada al siglo XXI. Porque el mundo es otro, pero tenemos que abrir un camino independiente.

Citando a nuestro “padre de la Patria” y Libertador de América, el General José de San Martín: “Seamos libres y lo demás no importa nada”

¡Muchísimas gracias!

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HISTORIA LIBROS

Ya está disponible para descargar online: libro “¿Por qué volver a Monteagudo? de Germán Mangione.

Ya se encuentra disponible para descarga gratuita en formato PDF el libro “¿Por qué volver a Monteagudo?” de Germán Mangione  publicado por Editorial Ágora.

Monteagudo: intelectual revolucionario

“El que con la espada, la pluma o el incensario en la mano conspira contra el saludable dogma de la igualdad, éste es el que cubre la tierra de horrores y la historia de ignominiosas páginas”. Bernardo de Monteagudo, “Continúan las observaciones didácticas”, La Gazeta (21 de febrero de 1812)

Un día como hoy, 20 de agosto, pero  de 1789, nacía en Tucumán Bernardo de Monteagudo, el intelectual revolucionario que siguiendo los pasos de Mariano Moreno llevó a través de toda la América “mestiza” la prensa independentista y la propaganda revolucionaria con la síntesis de las mejores ideas de libertad y soberanía popular que, germinadas por la concepciones de la Ilustración antimonárquica y antifeudal europea, se fundían con la experiencia de los pueblos originarios y las clases oprimidas que pugnaban por liberarse a lo largo del continente.

En su breve pero intensa vida política y periodística (que en personajes como Monteagudo, precursores de lo que hoy los sectores más reaccionarios denominan despectivamente “periodismo militante”, no son más que dos dimensiones de la misma perspectiva) estuvo siempre a la par de los grandes héroes Libertadores de América y protagonizó, desde su rol de intelectual al servicio de la independencia. 

¿Por qué volver a Monteagudo? 

Pasó desde las primeras revueltas de Chuquisaca en 1809, por las campañas del norte posteriores a la “Revolución de Mayo” junto a Castelli, para luego integrar los primeros gobiernos patrios en Chile y luego en el Protectorado sanmartiniano en Perú, siendo pieza indispensable para entender la Asamblea del Año XIII, y sentando las bases de los posteriores proyectos constitucionales, hasta ser la pluma que San Martín y O’Higgins eligieron como espada de las ideas en sus campañas para liberar Chile y Perú, y Simón Bolívar en su proyecto de unión de los pueblos americanos.

Dueño de un intelecto que obnubilaba a quien se cruzara en su camino, su pasión por la libertad americana y las ideas de la revolución le granjearon una innumerable cantidad de enemigos y detractores.

Convencido de que en los momentos decisivos de la historia la práctica política es a todo o nada, que las medias tintas son en esos casos no solo impotentes de transformación sino el mejor camino para la victoria de los enemigos de la libertad de los pueblos, no dudó en hacer lo necesario, o lo que las organizaciones revolucionarias de entonces consideraban necesario y le ordenasen hacer, contra aquellos que intentaban por intereses extraños a la patria, intereses propios, comodidad o simple cobardía, atemperar las llamas de la liberación.

Estudioso y partidario del rol central de la educación y la formación en el camino liberador de los pueblos, fue forjando su pensamiento a lo largo de su vida política. Pero no solo alimentado de libros y grandes pensamientos precedentes, sino de la amalgama de esas ideas con la práctica real de la construcción revolucionaria, lo que hace de su pensamiento y su legado un manantial de enseñanzas que trascienden su tiempo y llegan hasta nuestros días como un tesoro para quienes anhelamos la definitiva independencia de nuestras naciones frente a los intereses de las grandes potencias extranjeras.

Su vasto arco de pensamiento y desarrollo de ideas y su pulsión de estar donde la historia se está escribiendo, generan un sinnúmero de posibles abordajes biográficos. Muchos de esos abordajes ya han sido realizados con antelación a este intento, y con muy buenos resultados.

En nuestro caso, la mirada sobre Monteagudo, su vida, su acción y su pensamiento, está posada sobre su rol de intelectual de la revolución en América. Dicho rol ha quedado, no casualmente, muchas veces escondido a la sombra de las grandes figuras de nuestras revoluciones, o detrás de relatos que fuera de tiempo y contexto sobredimensionan episodios polémicos muy difíciles de entender con miradas de este tiempo y aislados del momento en que se desarrollaron.

Recuperar la trayectoria y los escritos del joven tucumano, un ciudadano de América toda, es no solo una reivindicación histórica sino esencialmente la posibilidad de brindar herramientas para pensar el rol de los intelectuales en los procesos de liberación nacional y social tan urgentes en nuestro tiempo. En su figura se condensa además un tipo de intelectual revolucionario en particular, el de aquel que se compromete a riesgo de su vida misma en los procesos que estudia e intenta comprender para sintetizar y transformar.

Un intelectual, un periodista, un propagandista, un político, al que le quema el corazón no solo por explicar y relatar las injusticias que observa e interpreta, sino por crear y poner en práctica las ideas y herramientas necesarias para transformar esa realidad y extirpar para siempre esas injusticias. Ese fue Bernardo de Monteagudo.

¿Por qué recuperar ahora a Monteagudo?

Hoy nuestro país asiste al avance de lo más concentrado y reaccionario del poder oligárquico y colonial, personificado en los representantes directos de los principales imperialismos que se disputan el mundo, y de sus lacayos locales.

Vemos cómo avanzan imponiendo su plan económico de saqueo y extranjerización de nuestros bienes comunes, y para hacerlo han logrado una lógica colonizada de pensamiento que da sostén cultural e ideológico a ese plan, que en esta oportunidad y ante el fracaso de otras corrientes políticas, ha logrado penetrar en grandes sectores de nuestra sociedad.

Es por esto que para pensar cualquier proyecto de país que pueda lograr la felicidad de nuestro pueblo es necesario más que nunca concebir una nueva y definitiva “feliz revolución de las ideas”, como conceptualizó Mariano Moreno a la Revolución de Mayo de 1810.

En la lucha emancipadora, antes y ahora, indudablemente es primordial descolonizar nuestras cabezas, para allanar el camino de la liberación de nuestra patria.

Así lo entendieron, y actuaron en consecuencia, muchos de nuestros patriotas de mayo, entre quienes se encontraba ese inigualable intelectual revolucionario de la independencia, Bernardo de Monteagudo, que construyó allí, en el periodismo, la educación y la propaganda revolucionaria, su principal trinchera de lucha y aporte a la causa independentista.

Así nos lo necesitamos plantear hoy quienes anhelamos un futuro construido sobre una patria justa, libre y soberana.

Así también lo entendieron y lo entienden siempre los enemigos de la patria que trabajan de forma incansable para imponer sus intereses no solo con la fuerza, sino conjuntamente asentados sobre el control y la “imposición de las ideas”.

Lejos de una mirada nostálgica, rescatar la obra y sobre todo la vida de personajes como Monteagudo es poner la mirada en el futuro que queremos construir, un futuro en que las ideas y los intelectuales estén comprometidos en cuerpo y alma con la liberación de nuestra patria y la construcción de una Argentina justa y soberana

*Fragmentos de la introducción del libro ¿Por qué volver a Monteagudo? de Germán Mangione.

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SAN MARTÍN

Semblanza, legado, y vigencia del General José de San Martín

Seamos libres, y lo demás no importa nada”

Ante un nuevo 17 de agosto, aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, es de gran trascendencia traer al presente la semblanza y el legado de este gran revolucionario, nuestro Padre de la Patria y Libertador de América.

Hoy, como entonces, la Patria está en peligro, y rescatar su figura y su obra resulta imprescindible, porque nos ayuda a restablecer la dignidad, el honor y el amor por la Argentina; a recuperar nuestros sueños colectivos inconclusos y ubicarlos en el lugar que les corresponde, ese que nunca debemos abandonar.

Excepcional jefe y estratega militar, San Martín fue también un político brillante, con un proyecto para todo el continente americano. Comprendió que la dominación colonial constituía el eje central de los males que aquejaban a los pueblos de América. Su ejemplo de lucha por la libertad, la emancipación y la independencia de estos pueblos, sometidos al yugo feroz de las potencias imperiales de su tiempo, constituye un legado fundacional siempre vigente que jamás debemos olvidar.

En aquella expresión con la que arenga a su ejército, nuestro Libertador deja un claro mandato: “Cuando la Patria está en peligro, todo está permitido, excepto no defenderla”.

En la Argentina actual, donde enfrentamos al gobierno de Milei, sus secuaces y sus socios afines de adentro y de afuera, y sus intentos exacerbados por entregar el país, nuestras tierras y nuestros territorios a los extranjeros, aquel mandato vuelve a cobrar plena vigencia: “Todo está permitido, excepto no defenderla”, frente a los enemigos exteriores e interiores.

Nuestro General San Martín asumió también la defensa y la lucha por la construcción de una industria nacional, por la educación y por la tierra comunitaria.

¿Qué diría hoy de los desalojos forzosos o de las leyes indignas que promueven Milei y sus socios para quitarles las tierras a los pueblos originarios, a quienes él consideraba dueños de este territorio?

San Martín decía: “La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas, ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene…”. ¿Qué pensaría hoy de las fuerzas de seguridad y defensa reprimiendo a jubiladas y jubilados, así como a toda expresión que se manifieste en las calles en oposición a los planes de ajuste, entrega y feroz saqueo a los que han sometido a nuestra Patria?

Sobre la Guerra del Paraná, expresaba nuestro Libertador: “…en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España”. Y, por si cabe alguna duda, entrega su sable a Rosas por la defensa y el triunfo ante las dos potencias europeas más poderosas de entonces, Francia e Inglaterra, que pretendían circular por nuestros ríos como si fuesen suyos y no pertenecieran a todos los argentinos y argentinas, quienes supimos propiciar su derrota para proclamarnos soberanos de nuestra Patria.

Al entregar su sable, lo hace “como prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarnos”.

¿Qué haría hoy el General San Martín, que acuñó aquella frase “Seamos libres, y lo demás no importa nada”, viendo que acaban de entregar por treinta años a empresas extranjeras nuestro río Paraná, nuestra puerta de entrada y salida, sabiendo que es allí donde los pueblos se hacen “esclavos en la entrega” o “naciones libres” en su recuperación?

Diría, como entonces, firmemente: “Lo que no puedo concebir es que haya americanos que, por un indigno espíritu de partido, se unan al extranjero para humillar a la patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en el tiempo de la dominación española…”

Porque la economía y la política no son, como fanáticamente expresa el presidente Milei, una “cuestión de mercado”.  La política y la economía deben forjar el camino hacia nuestra plena soberanía nacional y la felicidad del pueblo, avanzando hacia una segunda y definitiva independencia que permita conquistar nuestros sueños fundacionales: los sueños colectivos inconclusos.

Como dijo el General San Martín: “Un día se sabrá que esta patria fue liberada por los pobres y los hijos de los pobres, nuestros indios y los negros, que ya no volverán a ser esclavos de nadie”.

Los hombres y las mujeres somos hijos e hijas de nuestro tiempo. San Martín fue protagonista del suyo. Hoy nos toca a nosotros protagonizar el nuestro porque, parafraseando a nuestro Libertador de América: ¡los argentinos no somos empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca!

¡Viva el General San Martín!

¡Viva la Patria!

¡La Patria no se vende, se defiende!

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SOBERANÍA TIERRA

Rosario se movilizó masivamente contra la ley de extranjerización de tierras

Organizaciones ambientales, sociales, políticas y gremiales protagonizaron una multitudinaria jornada en rechazo a la ley de extranjerización de tierras. A pesar de la lluvia previa y las fuertes ráfagas de viento, una masiva movilización recorrió el centro de Rosario hasta el Monumento Nacional a la Bandera bajo una consigna común: “Argentina no se vende, se defiende”.

Desde el mediodía comenzaron a desarrollarse diferentes actividades en la Plaza San Martín, que se convirtió en punto de encuentro de las numerosas organizaciones y ciudadanos que participaron de la convocatoria: una muestra soberana con grandes infografías que ilustran la pérdida de soberanía que captó la atención de los participantes, armado de carteles y banderas, y toda la jornada previa a la movilización estuvo acompañada por una radio abierta conducida por el periodista Ariel Bulsicco y Sofía Alberti (CTA Autónoma), por la que fueron pasando referentes de las distintas organizaciones que impulsaron la jornada, quienes expusieron los diferentes argumentos para rechazar la ley y advirtieron sobre sus consecuencias para la soberanía nacional, los bienes naturales y el territorio argentino.

Una movilización masiva pese al clima

La movilización desde Plaza San Martín al Monumento a la Bandera se destacó tanto por su masividad como por la amplitud de los sectores participantes. Organizaciones ambientales, sociales, políticas y gremiales confluyeron en las calles de Rosario expresando un rechazo común a la extranjerización de la tierra y en defensa de la soberanía nacional.

Entre las columnas que integraron la marcha se destacó la nutrida presencia del Encuentro Federal por la Soberanía y el Foro por la Recuperación del Paraná, que recorrieron las calles bajo una consigna que concentró la atención de numerosos participantes:

“Argentina no se vende. Las Malvinas son argentinas. ¡El río Paraná y el resto del territorio también!”

La consigna vinculó la defensa de la tierra con una concepción más amplia de la soberanía: las Malvinas, el río Paraná, los recursos naturales y el conjunto del territorio nacional como parte de una misma causa.

Una enorme bandera argentina frente al Monumento

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo con la llegada de la movilización al Monumento Nacional a la Bandera.

Allí aguardaban exsoldados combatientes de Malvinas, quienes se sumaron al recibimiento de la marcha y frente al Monumento, desplegaron junto al Encuentro Federal por la Soberanía y el Foro por la Recuperación del Paraná una enorme bandera argentina que sintetizó el sentido que atravesó toda la convocatoria.

En ese marco, Luciano Orellano destacó el carácter patriótico y popular de la movilización:

“Estamos en una cruzada de todo el pueblo argentino por defender la Patria. El sentimiento patriótico que despertó la Selección cuando se desplegó la bandera de Malvinas estuvo presente en esta masiva convocatoria, que unió a un sinnúmero de organizaciones en un mismo grito: ¡Argentina no se vende, se defiende!”

La multitudinaria jornada rosarina dejó así una imagen de unidad entre sectores de distintas procedencias alrededor de una definición común: la tierra, el Paraná, las Malvinas y el territorio argentino forman parte de una misma lucha por recuperar la soberanía nacional.

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PRODUCCIÓN NACIONAL TRABAJADORES

Euro VGG: un triunfo de la lucha de los trabajadores contra el vaciamiento y la defensa de la producción nacional

Charlamos con Hugo, delegado de la planta, y con varios compañeros y compañeras que estuvieron tomando la empresa con el objetivo de preservar sus bienes e instalaciones frente a un inminente y seguro vaciamiento.

El conflicto se desencadenó el 7 de enero de 2025, cuando la empresa despidió a 70 trabajadores en dos tandas (una de 10 y otra de 60 operarios). La patronal se amparó en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, aunque no contaba con una declaración de Procedimiento Preventivo de Crisis. Tras el reclamo presentado ante el Ministerio de Trabajo de la provincia, el personal fue reincorporado bajo el régimen de Garantía Horaria, es decir, sin sumarse plenamente a la producción.

Cabe destacar que al 31 de diciembre de 2024, la planta contaba con 450 operarios en activo. A partir de los despidos de enero, la firma lanzó un plan de «Retiros Voluntarios» que, en la mayoría de los casos, tuvieron muy poco de voluntarios. Encargados y gerentes recurrieron a intimidaciones continuas con frases como: «Aprovechen ahora que hay plata, porque después la planta va a cerrar». Como consecuencia, al 31 de enero de 2025 la dotación se redujo a 306 trabajadores. A esto se sumaron telegramas por causas inventadas; aunque algunos compañeros fueron reincorporados, otros terminaron arreglando su salida. Más adelante, en septiembre de 2025, se realizaron nuevos retiros voluntarios pactados en 9 o 12 cuotas, de las cuales se abonó únicamente la primera.

El 31 de octubre de 2025, la empresa envió de vacaciones a todo el personal. Al ser testigos de que comenzaban a vaciar la planta —llevándose mercaderías y maquinarias—, el 10 de noviembre los trabajadores decidieron en asamblea tomar la fábrica para resguardar las instalaciones, insumos y herramientas de trabajo.

Historia y vaciamiento de fondo

Todos los operarios que sostuvieron la lucha tienen entre 15 y 20 años de antigüedad. La planta de Euro Plus fue construida en 2003. Años antes, en 1999, la firma Lequio e Hijos había quebrado en su planta de Alvear. En 2003, uno de los hijos de la familia Lequio se quedó con Shorton y el otro con Euro Plus. En 2019, Lequio se asoció con Salimei en Euro Plus y, para 2022, a raíz de una deuda no saldada por Lequio, Salimei pasó a controlar la empresa.

Los compañeros con más experiencia presenciaron a diario decisiones desacertadas por parte de los gerentes, lo que dejó al descubierto que no pertenecían al rubro y que la fábrica operaba como una simple pantalla. Con el tiempo, trascendió información de que contaban con antecedentes de lavado de dinero y de haber actuado como testaferros en inversiones en el exterior.

Un Estado ausente y el respaldo de la comunidad

Desde el inicio del reclamo, el Gobierno Nacional de Milei no solo no dio señales de vida ante el conflicto,  sino que es responsable de tanta destrucción industrial e instalación de las condiciones nesesarias, a través de la reforma laboral , de este maltrato y despojo a la familia trabajadora. El Gobierno Provincial y el Ministerio de Trabajo tampoco aportaron soluciones reales ni intimaron a los empresarios a cumplir sus compromisos, a pesar de los reiterados incumplimientos de haberes y de los cheques rechazados en General Pico (La Pampa) aducidos por la empresa.

Por un lado, Lequio expresaba su intención de poner en marcha la fábrica sin abonar dinero, mientras que Salimei no la entregaba si no se saldaba la deuda.

Frente a la inacción estatal, los trabajadores acudieron a la Municipalidad de Villa Gobernador Gálvez para solicitar gestiones que evitaran el corte de servicios esenciales (agua, luz, gas). El municipio brindó su apoyo con mercadería, asistencia logística y la cesión del anfiteatro para llevar a cabo un festival solidario masivo.

La solidaridad de la comunidad de V. G. Gálvez resultó fundamental: la “mesa contra el Hambre”, la CCC, organizaciones sociales y políticas, vecinos, y gremios como AMSAFE y ATE, aportaron alimentos y espacios de difusión en escuelas y centros de salud. El Sindicato de la Carne – Rosario, estuvo presente en el Ministerio, con los abogados, colaboró con alimentos, y carne.

El desenlace positivo

Al 1° de enero quedaron 120 operarios sosteniendo la lucha con firmeza.

Al dia de hoy, las y los protagonista afirman:

“Después de 259 días de una lucha incansable, defendiendo nuestros puestos de trabajo, la historia tuvo el final que esperamos tanto.

Fueron meses de resistencia, durmiendo en la fábrica junto a nuestras familias, lavando autos, organizando festivales y ventas de tortas asadas para generar ingresos, además de soportar robos, enfrentamientos y momentos muy difíciles.

Hoy se firmó un acuerdo con un grupo inversor de Buenos Aires, dedicado a la producción de chacinados y embutidos, que alquilará las instalaciones de San Diego y Buenos Aires por cinco años, con opción de compra.

Los trabajadores de Euro agradecemos a nuestras familias por siempre estar apoyándonos y nunca bajar los brazos, a la comunidad de Villa Gobernador Gálvez, a nuestro Sindicato de la Carne por bancarnos estos nueve meses, a los sindicatos amigos, gremios, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles que estuvieron juntos a nosotros.”

Este ejemplo de valentía y claridad en la lucha demuestra cómo los trabajadores cargaron sobre sus espaldas no solo las necesidades de sus familias, sino también la tarea de sostener la dignidad, la cultura del trabajo y el futuro de la industria nacional como motor económico y social.

¡Felicitaciones por este gran triunfo!

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