Intervención de Luciano Orellano en el panel “Geopolítica y situación internacional” del IV Encuentro Federal por la Soberanía
Agradecemos la presencia de cada uno de los hermanos de los países de América Latina aquí presentes.
Tener acá a los hermanos de Paraguay, un país que fue libre política, económicamente, y que además desarrolló una obra que eliminó a uno de los enemigos que todavía están pendientes, como es el tema de la tierra. Un país que eliminó a la clase terrateniente, un país que no tenía deuda externa, que había desarrollado la industria pesada, que tenía su defensa, que botó el primer barco a vapor al río… Tuvieron que hacer la “guerra de la triple infamia”, la más injusta y genocida, para aplastar ese proceso paraguayo. ¡Me conmueve siempre el Paraguay! ¡Qué alegría tener acá a los hermanos paraguayos! ¡Y además con este tema que es la tierra! Porque en este tema de la ley de extranjerización de la tierra, no hay que confundirse, acá está el problema: tierra, territorios y soberanía, integridad territorial, fluvial y marítima.
Detrás de este tema de la tierra, por ejemplo en la Argentina, además vienen por las tierras comunes de los pueblos originarios, donde las comunidades tienen siete millones de hectáreas; en el Chaco se calcula que tienen 1.200.000 hectáreas. Además, respecto del río Paraná, no nos olvidemos del Delta, que son tierras fiscales, y van por los territorios. ¡No se engañen quienes hablan del río Paraná y hablan solo del río! ¡Porque vienen por un territorio!
Y me conmueven los hermanos brasileros, que contaban cómo ocuparon Cargill defendiendo a los ríos Tapajós, Madeira y Trocantins – Araguala en la Amazonia, y demuestran que se puede enfrentarlos, que se les puede doblar el brazo, y que obligó además al gobierno a revocar el decreto de privatización de los ríos. Es importante lo de Lula, porque está claro que eso tuvo mucho que ver también en el triunfo, pero sobre la base de plantarse a uno de los monopolios que está en el fascismo, porque eso es Estados Unidos, es la Cargill, y triunfaron y ganaron en la cuestión de la defensa del río.
Para mí es un privilegio, como decía recién, por todas las batallas que viene dando el pueblo paraguayo. Y el pueblo uruguayo, esta lucha de Paysandú, que siempre es una referencia en ese tema.
Particularmente quiero decir algo sobre Bolivia, porque lo que sucedió en Bolivia, como bien lo explica mi gran amigo Evo Morales, fue el proceso más avanzado que tuvimos en los últimos años. Lo que hay con Bolivia es un revanchismo histórico de las clases dominantes, porque Bolivia en primer lugar hizo una revolución cultural, donde un originario, los pueblos originarios, tomaron el gobierno y fueron mayoría en el parlamento. Eso es un hecho desde Túpac Amaru hasta acá, eso no es un tema menor, es un tema estructural, temas que tienen que ver con que los pueblos originarios en su lucha de más de 500 años metieron un presidente y ellos venían de un Estado colonial que después, como dijo Evo, fue el Estado de la República. Pero posteriormente nació un Estado que alumbró cómo tratar este tema: el Estado Plurinacional de Bolivia. Y cómo recuperaron esa revolución en el sentido de cómo invirtieron la renta petrolera, porque recuperaron soberanía. Al 82% del petróleo se lo llevaban las multinacionales, y el amigo Evo Morales y el pueblo boliviano dieron vuelta eso, además del tema de “la ley de tierras” que limitó el latifundio, y de la justicia social. Bolivia alumbra el camino, y como alumbra el camino: ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano! Porque no hay ninguna posibilidad de que los pueblos se puedan emancipar si no es a partir de las calles, del protagonismo, de defender los derechos milenarios, defender sus recursos, y creo que ese es el camino. En este momento de tanta confusión, de tanta fragmentación… ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano!
Quería arrancar con esto de la solidaridad y del papel y la importancia de esta mesa.
En Venezuela los yanquis ocuparon, se apropiaron en los hechos de la principal reserva petrolera del mundo: ¡solidaridad activa con el pueblo venezolano!
Y lo de Cuba… ¡Van por Cuba! ¡Vienen por todo! Entonces ¡la solidaridad activa!
Nunca estuvo tan vigente lo que decía Ernesto Guevara Lynch: “toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo”. La bandera que une a los pueblos es la bandera de la patria, la bandera de la soberanía, y la bandera de la patria grande. Es la bandera que frente a la recolonización necesita una Segunda Emancipación, sus caminos y formas, pero la contradicción que tiene que resolver América Latina es liberarse del imperialismo.
Como decía el Papa Francisco, no hay que ser “huérfanos de patria”
Me quiero referir a un tema, que es cómo entiendo yo el momento actual.
Voy a decir algo que vengo diciendo en casi todos los Encuentros, aunque algunos me dicen “¡pará Luciano!, siempre repetís lo mismo, ¿hasta cuándo vas a repetir lo mismo?, ¡innovate!, ¡decí algo nuevo!”. Pero una vez más, me voy a detener justamente en este punto y lo voy a repetir: “el mundo que estaba antes no está más”.
La hegemonía que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, no está más. Se ha abierto un “nuevo reparto del mundo”, de un mundo repartido que se vuelve a repartir…
EE.UU, la superpotencia económica, política y militar que dominaba un mundo multipolar con una supremacía brutal, ese mundo no está más. Hoy, el mundo es multipolar, pero está claro que hoy tenemos dos superpotencias hegemónicas que se están disputando el mundo, no estoy descubriendo nada, que son China y los Estados Unidos. Y lo que está en cuestión es la implosión de los Estados Unidos.
Lo que estamos viviendo es consecuencia de que se cerró una etapa después de setenta años de lucha relativamente pacífica. Vuelvo a reiterar, se cerraron setenta años de lucha relativamente pacífica, y se va a un nuevo reparto. Estas guerras que están en curso son diferentes. Desde que el mundo es mundo hay guerra, pero las guerras no son todas iguales. Estas guerras vislumbran otras guerras, y las mercancías dejan de ser mercancías y pasan a ser un arma, y los territorios tienen un doble carácter. La soja, el alimento, el petróleo, dejan de ser solo una mercancía, porque al mismo tiempo son un arma. Esto está íntimamente ligado a otra cuestión, que son los trazos de carácter estratégico y matriz logística. No basta solo el recurso, sino además la logística y el trazo para que cumplan su fin de abastecimientos. En definitiva, tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial se definieron por este tema: provisión y suministro en los frentes de batalla, temas que están en primer orden de la seguridad nacional que proclaman los imperios. El petróleo también tiene ese carácter, los territorios también pasan a tener ese doble carácter: son territorios pero son posicionamientos. Por ejemplo, los cien puertos más importantes del mundo… China controla cincuenta y tres puertos, tiene lo suyo con “el camino de la seda”, agua, puertos, territorios, las tres armas de las conquistas que nos enseña la historia universal. Al mismo tiempo en el Pacífico son hegemónicos los puertos de los Estados Unidos. De ahí este concepto de que se ha cerrado una etapa de ese mundo y se está disputando una nueva hegemonía, y ese cambio de hegemonía del orden mundial no se puede dar por la vía pacífica; por lo menos hasta ahora, en la época del imperialismo, no sucedió. Y lo que ha pasado es que ha implosionado en los Estados Unidos y eso lo hace mil veces más agresivo y eso hace que no puede sostenerse Estados Unidos si no recupera su “patio trasero”, si no tiene los recursos. Y América tiene particularidades.
América no es cualquier continente, es la primera reserva de petróleo (Venezuela, Guyana, Argentina en Vaca Muerta, Brasil, entre otras), la principal reserva de agua, y este es un mundo en guerra por petróleo, refinerías y pasos, y energía. El Orinoco, el Amazonas, la cuenca de Plata… Además, como Argentina es un país bicontinental: ¡tenés el agua!, y sin agua no hay vida. ¿Vieron que está de moda entender los fenómenos de la tecnología?, pero no hay que equivocarse en ubicar qué es lo principal y cuál es el orden de las cosas. Hay que entender lo nuevo, pero una cosa es ver los fenómenos y otra cosa es cambiar la contradicción. El recurso más estratégico es el agua, el agua dulce. Y eso va desde Buenos Aires hasta Caracas, y jamás olvidarnos de la Antártida. Lo segundo es el alimento. Sin agua y sin comida te morís, y esto es un eslabón débil de la dominación mundial, porque al saldo exportable para cubrir la seguridad alimentaria lo tiene la cuenca del Plata, que incluso ha reemplazado a los Estados Unidos. Y eso es un eslabón débil en la lucha por una nueva hegemonía, y el puerto de Rosario es el estrecho de Ormuz. Ellos dicen, en la Bolsa de Comercio de Rosario, que son el primer puerto del mundo. Efectivamente, hay tres puertos críticos, en materia de alimentos críticos, esto es 100% geopolítica. El segundo puerto era Rosario, que pasó a ser el primero. El segundo es el puerto de Nueva Orleans, de los Estados Unidos. El tercer puerto es el de Santos, de Brasil. El onceavo puerto es el puerto de Bahía Blanca, que es un puerto además importantísimo porque tiene la parte energética.
Cuando hablamos de Evo… ¿de qué hablamos? ¡Hablamos del litio! ¿Cómo podemos separar el golpe de Estado, como bien dijeron los compañeros, por fuera del triángulo del litio?
Lo dicen en la cara, te lo dice Laura Richardson: es el pulmón del mundo, es el agua del mundo, es la energía del mundo, es el litio. Pero ante esta nueva situación internacional, vos me tenés que explicar el por qué del por qué… Me tenés que explicar qué es lo que va al antagonismo, me tenés que explicar el por qué ha surgido una tendencia, una corriente fascista en el mundo, que al mismo tiempo va creando otra corriente antifascista, de rebeldía, que la vemos por millones en las calles. Y la base científica de lo que está ocurriendo es que ha caído la tasa tendencial de beneficio en un mundo de desarrollo desigual, países que crecen exponencialmente y otros que retroceden. Esto hace que el eje de la acumulación capitalista esté en China, que tiene quinientos millones de obreros industriales; el eje de acumulación del mundo cambió, el mundo tiende de occidente a oriente. Y en este mundo multipolar han emergido también elementos de una tercera posición, y ahí vemos otros comportamientos como Brasil, Irán, de otros países que, en esa disputa, buscan abrir un camino independiente.
Entiendo que tenemos que pensar en otro mundo, adecuado al siglo XXI. No lo digo como algo cerrado, pero en la búsqueda de esa tercera posición frente a la disputa mundial, de cómo los pueblos oprimidos del mundo abren un camino de liberación nacional. Estamos hablando de la Argentina, estamos hablando desde Nuestra América, y nosotros tenemos el concepto del arco y la flecha: no se pueden tener varios blancos. En nuestra humilde opinión, hay que ubicar el blanco principal en cada momento.
Nosotros tenemos que ser claros, por eso pusimos como consignas de este Encuentro: “¡fuera yanquis de América Latina!”, “¡seamos libres de toda dominación extranjera!”. Es el principio del arco y la flecha, no podemos tener varios blancos, pero al mismo tiempo tenemos que abrir un camino independiente, porque como se dijo acá “no hay imperialismo bueno”.
¿Vieron que acá en la Argentina se privatizó el río? Hoy no dije nada, no hablé ni de la travesía, ni hablé… Pero voy terminando la idea, entregar el Paraná es como entregar tu bandera, eso me hubiese gustado decir: “entregar el Paraná es como entregar tu bandera.”
Privatizaron el río Paraná y a la supervisión a Jan de Nul se las hace la embajada de Estados Unidos, con Peter Lamelas, su embajador en Argentina. O sea, el presidente de Jan de Nul va a rendir cuentas a la embajada de Estados Unidos. Y tenemos el hecho, por ejemplo, de que han convertido al Mar Argentino en este nuevo concepto del imperialismo que se llama “bienes comunes globales”. Y entonces tenemos a la Cuarta Flota de la Armada de los EE.UU que está ocupando el Mar Argentino bajo este concepto, que implica que el mar es un mar “internacional”. Esta es la cruzada. La otra, es que al río Paraná hace rato que lo perdimos. Con la dictadura y con el menemismo convirtieron al río Paraná en un río internacional, a esto nadie lo puede rebatir porque esta es la verdad. No hay gobierno de la cuenca. Hay que contestar una pregunta: ¿la cuenca tiene un gobierno? Vuelvo a preguntar: ¿el río Paraná o la cuenca del Plata tienen un gobierno? No tienen, hoy el gobierno es la “agencia Caputo – Sturzenegger”. Disolvieron la Administración General de Puertos, y bajo el paraguas de un supuesto “acuerdo de cooperación técnica e intercambio de información para optimizar la gestión y el mantenimiento de la vía navegable”, tienen al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos haciendo la “seguridad”. Entonces, no hay un puerto, no hay un barco tuyo, no ejercen la soberanía los estados ribereños. Los estados ribereños, países y provincias, no tienen el gobierno efectivo en la cuenca ni un día de los 365 días del año. Los gobernadores ni cortan ni pinchan, y yo que conozco las estancias digo, para que los chicos lo sepan, que los que tenemos acá en la provincia de Santa Fe son lo más parecido a un “mayordomo de estancia”. Tenemos gobernadores mayordomos que administran la dependencia, son gestores de la dependencia. De lo que se trata es de abrir un camino de liberación nacional, por eso es tan importante este Encuentro.
Sé que me voy a olvidar de muchas cosas, pero no me quiero olvidar de lo más importante que creo que voy a decir: que hay que unir y hay que cuidar la unidad del campo nacional y popular como la pupila de nuestros ojos.
No me quiero olvidar de Cristina Fernández de Kirchner, porque es totalmente “presa política”. No me quiero olvidar, porque es muy importante lo que se dijo acá, y además “¡vienen por todos!”
Lo que ordena a una fuerza de emancipación es el blanco, es el enemigo. No te ordena cuántos amigos tenés, lo que te ordena es el enemigo. Vuelvo a reiterar, lo que ordena a una fuerza política es el enemigo, y tenés que construir un trazo de orientación y armar una estructura organizativa, y a eso te lo da el enemigo principal, y eso te da lo que es la táctica o la estrategia. Y el enemigo del mundo y de los pueblos del mundo es el fascismo, es el imperialismo, pero es el fascismo, cuyas máximas expresiones en este momento del mundo son Donald Trump y Benjamín Netanyahu, idolatrados por Javier Milei en sus permanentes genuflexiones.
Hay que cerrarle el paso al fascismo. Y ya están los ensayos como el holocausto palestino, que es el holocausto del siglo XXI, son los ensayos para otra cosa. Y esta demonización de los indios, los negros, las mujeres, las minorías homosexuales, que “sobra gente en el mundo”, la demonización sobre los pobres, la persecución a los migrantes… Eso prepara la superestructura de una sociedad para el exterminio, aprendamos de la experiencia internacional.
Quiero volver a contar lo que vi hace muchos años, siempre lo cuento, cuando fui a Alemania y visité los campos de Buchenwald. Se cumplían sesenta años de la Segunda Guerra Mundial. En ese campo fueron presos de veintisiete países de toda Europa: comunistas, judíos, socialistas… Fueron presos de veintisiete países a los campos de Buchenwald, que era un campo de concentración de exterminio por el trabajo forzado y el agotamiento, fue la cárcel política de Europa, yo quedé tremendamente impactado. Vimos las fotos del espanto, las montañas de cadáveres, entramos a las cámaras. Cuando salimos de ahí con Otto Vargas, yo era un chico nuevo que recién estaba haciendo mis armas, le pregunté “¿qué pasó acá, Otto?”. Y como era Otto, que no te enseñaba a decir qué tenés que decir vos, sino que te enseñaba a pensar, me dijo una frase que me hizo meditar muchos años: “así se pagan los errores”. Me quedé pensando “¿qué quiso decir este tipo con que ‘así se pagan los errores’ cuando salíamos de los campos de Buchenwald?”. Un día no aguanté más y le pregunté: “¿Otto, qué quisiste decir con que ‘así se pagan los errores’?” Y me lo explicó: el fascismo nació en el año 1922 con el ascenso de Benito Mussolini, pero recién el campo nacional y popular lo puso en el blanco en el año 1935; habían pasado trece años y ya Hitler estaba en el poder, y a los tres años vino la Segunda Guerra Mundial.
Cuidar la unidad como la pupila de nuestros ojos. Cerrarle el paso a estas corrientes fascistas, cerrarle el paso a la Tercera Guerra Mundial, buscar ensayos como en un momento fue la “tercera posición”, adecuada al siglo XXI. Porque el mundo es otro, pero tenemos que abrir un camino independiente.
Citando a nuestro “padre de la Patria” y Libertador de América, el General José de San Martín: “Seamos libres y lo demás no importa nada”
¡Muchísimas gracias!
