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ENTREVISTAS LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

Luciano Orellano: “Ellos están decididos a ir a fondo: no hay lugar para proyectos intermedios”

El referente del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía lee el giro del gobierno sobre Malvinas como una pieza del papel que Estados Unidos le asigna a la Argentina en su disputa con China. Habla de la deuda, de los puertos santafesinos y de por qué, dice, ningún proyecto que no ponga la soberanía en el centro es viable. “Lo que venimos recorriendo en Santa Fe con Carlos del Frade y el Frente Amplio por la Soberanía necesita ampliarse a escala nacional”.

Dirigente político y autor entre otros trabajos de Argentina sangra por las barrancas del río Paraná y Nacionalizar el comercio exterior, Luciano Orellano viene recorriendo el país, las universidades, y los territorios hace más de una década una discusión incómoda: la soberanía entendida no como consigna de acto sino como control concreto del comercio exterior, los puertos, la flota, los satélites. Las declaraciones de Javier Milei sobre Malvinas volvieron a poner el tema en el centro. Para él no fue un traspié diplomático: fue un dispositivo.

“Nos quieren meter en una guerra que no es nuestra”

—¿Cómo lee el momento mundial y el lugar que ocupa la Argentina?

—Sin eufemismos: estamos en una etapa de guerra. Hay una disputa abierta de Estados Unidos y la OTAN con Oriente, y en particular con China, y todo el mundo parte de la hipótesis de que se va a dar en el Pacífico. Ahí la Argentina deja de ser un país lejano y pasa a ser una pieza, porque el paso bioceánico del sur es fundamental, y arriba de eso están los recursos: el mar, el litio, el agua, la Antártida. A Estados Unidos se le hace urgente un dispositivo militar, un lugar de carácter estratégico global. El alineamiento político del gobierno obedece exactamente a eso. Nos quieren meter en un dispositivo más de Estados Unidos en la perspectiva de una guerra global, y esa guerra la va a pagar nuestro pueblo.

—Las declaraciones sobre Malvinas fueron leídas como un gesto electoral de cara al 2027. Usted dice que son otra cosa.

—Son el ejemplo más claro. Fijate el viraje: 180 grados. Este es un gobierno que sobre la explotación petrolera en el área de Malvinas nunca dijo nada; sobre el saqueo del mar argentino, nunca dijo nada; está vaciando Tierra del Fuego, que es nuestra plataforma hacia el Atlántico Sur y la Antártida, con quince mil despidos. ¿Y de golpe aparece hablando de Malvinas? Cuando alguien calla donde hay que decir todo y habla donde conviene, hay que preguntarse a quién le está hablando. Malvinas es la base militar más grande del hemisferio sur, es un paso estratégico y son recursos. Acomodar el discurso al humor de Washington y de Londres no es resignar un reclamo simbólico: es aceptar el papel que nos asignan.

“Con exportar más no alcanza”

—En lo económico también está en discusión la soberanía argentina.  Desde el gobierno responden con los récords de exportación.

—Y ahí está el verso del derrame. Festejan 57 mil millones de dólares de agroindustria, 14 mil de energía, 9 mil de minería, y proyectan llevar las exportaciones de 87 mil a 155 mil millones al 2035. Suena espectacular hasta que hacés la pregunta que nadie hace: ¿quién exporta? El 70 por ciento de la estructura productiva argentina está dentro de cadenas globales y es extranjera. Tenemos 105 puertos y en su mayoría operan empresas de afuera. Esa renta no se queda: termina en remisión de utilidades. Se llena el balde y el balde está rajado. Les hacemos el RIGI 1, el RIGI 2, el súper RIGI, no tributan casi nada, y a nosotros nos queda la deuda: aumentó 113 mil millones de dólares con este gobierno y hoy la neta es de 483 mil millones, 58 mil del Fondo.

—Récord de exportaciones y récord de deuda a la vez.

—No es una contradicción, es el mecanismo. Un modelo exportador excluyente tiene como principio bajar salarios, porque el salario es un costo y no un mercado. Por eso cayó a la mitad el poder adquisitivo, por eso cerraron 30 mil pymes y se destruyeron 300 mil puestos, por eso 18 millones de asalariados pasaron de consumir a sobrevivir. Es un modelo que lejos de igualar te desiguala. Brasil muestra que no es una fatalidad: su agroindustria emplea a 28 millones de personas y el petróleo con la industria naval le dejaron 250 mil empleos industriales, más una flota propia y capacidad de defensa. Hace poco llegaron a Rosario las barcazas de los astilleros brasileños. Nosotros ponemos el grano; ellos ponen el barco, el astillero y el soldador.

—¿Y Santa Fe?

—Santa Fe es el corazón del negocio y por eso del conflicto. Del cordón que va de Villa Constitución a Timbúes sale la mayor parte de las divisas del país. Ahora, en esos puertos, ¿exportan los santafesinos? No: exportan Cargill, ADM y Bunge, y con eso solo tenés cerca de la mitad. Está Dreyfus, está Cofco, está Glencore, que fue socia en Renova durante la estafa de Vicentin y hoy se llama Viterra, porque los piratas se cambian el nombre cada tanto. La provincia produce la riqueza y no la controla ni la ve.

“Esto no se improvisa”

—Le propongo una afirmación para que la discuta: cualquier proyecto político que no comprenda estos problemas —la guerra, el lugar que nos asignan, la soberanía concreta sobre el comercio exterior, la flota, los satélites, la inteligencia artificial— es inviable.

—Coincido plenamente, y sin ninguna soberbia. No hay manera de escapar a la guerra y a esta disputa sin soberanía concreta, y concreta quiere decir quién controla el comercio exterior y la vía navegable, si tenemos flota mercante y astilleros, si tenemos satélites propios, si tenemos desarrollo autónomo en inteligencia artificial y en energía nuclear, si formamos a nuestros científicos. Eso no es un capítulo del programa: es el programa. Un proyecto que no lo ubique se choca contra la realidad a los seis meses de gobernar, porque le van a poner la restricción externa arriba de la mesa y va a terminar administrando lo mismo con mejores modales. Y esto no se improvisa. Enfrente hay decisión: ellos están decididos a ir a fondo, no están negociando, están ejecutando. Frente a eso, un proyecto intermedio no sólo no frena nada: desmoraliza. Hay que hacer dos cosas al mismo tiempo: unir todo lo que se pueda unir para frenarlos y, a la vez, demostrar que es posible otra cosa, con un plan y con números. Si sólo resistimos, ganamos tiempo y perdemos el país igual.

“Aportar al armado de un gran frente”

—¿Qué rol le cabe ahí al movimiento por la soberanía que usted encabeza?

—Durante muchos años construimos dos cosas: un programa y un movimiento que sostiene ese programa. Un movimiento muy heterogéneo, con trabajadores, pymes, científicos, militantes ambientales, vecinos, dando la lucha en todos los terrenos. En un momento como este no podemos ocupar otro lugar que no sea aportar al armado de un gran frente que tenga como norte estas cuestiones. Abajo eso ya está: lo viste en la movilización por el Paraná, en cada pueblo que se planta contra la extranjerización de la tierra, en los Encuentros Federales por la Soberanía. Lo que todavía no encuentra demasiado reflejo es en las dirigencias, donde se discute mucho reparto de cargos y poco cómo salimos. A mí no me expliquen la interna: explíquenme cómo creamos cuatro o cinco millones de puestos de trabajo con la mitad del país en la pobreza.

—En la provincia hay una experiencia concreta de ese camino.

—Sí, y la reivindicamos. Ese camino en Santa Fe lo venimos recorriendo con compañeros como Carlos del Frade y con el Frente Amplio por la Soberanía, que puso estos temas en la agenda cuando casi nadie los quería tocar: el río, los puertos, las cerealeras, el poder económico, el trabajo nacional. Hoy esa experiencia encuentra la necesidad de ampliarse a escala nacional, de aportar ese recorrido y ese programa a algo más grande. Lo decimos con humildad y con convicción: sin eso es casi imposible pensar una alternativa real. Lo demás son espejitos de colores.

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LUCIANO ORELLANO SOBERANÍA

“Cerrarles el paso a las corrientes fascistas y abrir camino a la Segunda Emancipación Americana”

Intervención de Luciano Orellano en el panel “Geopolítica y situación internacional” del IV Encuentro Federal por la Soberanía 

Agradecemos la presencia de cada uno de los hermanos de los países de América Latina aquí presentes.

Tener acá a los hermanos de Paraguay, un país que fue libre política, económicamente, y que además desarrolló una obra que eliminó a uno de los enemigos que todavía están pendientes, como es el tema de la tierra. Un país que eliminó a la clase terrateniente, un país que no tenía deuda externa, que había desarrollado la industria pesada, que tenía su defensa, que botó el primer barco a vapor al río… Tuvieron que hacer la “guerra de la triple infamia”, la más injusta y genocida, para aplastar ese proceso paraguayo. ¡Me conmueve siempre el Paraguay! ¡Qué alegría tener acá a los hermanos paraguayos! ¡Y además con este tema que es la tierra! Porque en este tema de la ley de extranjerización de la tierra, no hay que confundirse, acá está el problema: tierra, territorios y soberanía, integridad territorial, fluvial y marítima.

Detrás de este tema de la tierra, por ejemplo en la Argentina, además vienen por  las tierras comunes de los pueblos originarios, donde las comunidades tienen siete millones de hectáreas; en el Chaco se calcula que tienen 1.200.000 hectáreas. Además, respecto del río Paraná, no nos olvidemos del Delta, que son tierras fiscales, y van por los territorios. ¡No se engañen quienes hablan del río Paraná y hablan solo del río! ¡Porque vienen por un territorio!

Y me conmueven los hermanos brasileros, que contaban  cómo ocuparon Cargill defendiendo a los ríos Tapajós, Madeira y Trocantins – Araguala en la Amazonia, y demuestran que se puede enfrentarlos, que se les puede doblar el brazo, y que obligó además al gobierno a revocar el decreto de privatización de los ríos. Es importante lo de Lula, porque está claro que eso tuvo mucho que ver también en el triunfo, pero sobre la base de plantarse a uno de los monopolios que está en el fascismo, porque eso es Estados Unidos, es la Cargill, y triunfaron y ganaron en la cuestión de la defensa del río.

Para mí es un privilegio, como decía recién, por todas las batallas que viene dando el pueblo  paraguayo. Y el pueblo uruguayo, esta lucha de Paysandú, que siempre es una referencia en ese tema.

Particularmente quiero decir algo sobre Bolivia, porque lo que sucedió en Bolivia, como bien lo explica mi gran amigo Evo Morales, fue el proceso más avanzado que tuvimos en los últimos años. Lo que hay con Bolivia es un revanchismo histórico de las clases dominantes, porque Bolivia en primer lugar hizo una revolución cultural, donde un originario, los pueblos originarios,  tomaron el gobierno y fueron mayoría en el parlamento. Eso es un hecho desde Túpac Amaru hasta acá, eso no es un tema menor, es un tema estructural, temas que tienen que ver con que los pueblos originarios en su lucha de más de 500 años metieron un presidente y ellos venían de un Estado colonial que después, como dijo Evo, fue el Estado de la República. Pero posteriormente  nació un Estado que alumbró cómo tratar este tema: el Estado Plurinacional de Bolivia. Y cómo recuperaron esa revolución en el sentido de cómo invirtieron la renta petrolera, porque recuperaron soberanía. Al 82% del petróleo se lo llevaban las multinacionales, y el amigo Evo Morales y el pueblo boliviano dieron vuelta eso, además del tema de “la ley de tierras” que limitó el latifundio,  y de la justicia social. Bolivia alumbra el camino, y como alumbra el camino: ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano! Porque no hay ninguna posibilidad de que los pueblos se puedan emancipar si no es a partir de las calles, del protagonismo, de defender los derechos milenarios, defender sus recursos, y creo que ese es el camino. En este momento de tanta confusión, de tanta fragmentación… ¡solidaridad activa con el pueblo boliviano!

Quería arrancar con esto de la solidaridad y del papel y la importancia de esta mesa.

En Venezuela los yanquis ocuparon, se apropiaron en los hechos de la principal reserva petrolera del mundo: ¡solidaridad activa con el pueblo venezolano! 

Y lo de Cuba… ¡Van por Cuba! ¡Vienen por todo! Entonces ¡la solidaridad activa!

Nunca estuvo tan vigente lo que decía Ernesto Guevara Lynch: “toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo”. La bandera que une a los pueblos es la bandera de la patria, la bandera de la soberanía, y la bandera de la patria grande. Es la bandera que frente a la recolonización necesita una Segunda Emancipación, sus caminos y formas, pero la contradicción que tiene que resolver América Latina es liberarse del imperialismo.

Como decía el Papa Francisco, no hay que ser “huérfanos de patria”

Me quiero referir a un tema, que es cómo entiendo yo el momento actual.

Voy a decir algo que vengo diciendo en casi todos los Encuentros, aunque algunos me dicen “¡pará Luciano!, siempre repetís  lo mismo, ¿hasta cuándo vas a repetir lo mismo?, ¡innovate!, ¡decí algo nuevo!”. Pero una vez más, me voy a detener justamente en este punto y lo voy a repetir: “el mundo que estaba antes no está más”.

La hegemonía que surgió después de la Segunda Guerra Mundial, no está más. Se ha abierto un “nuevo reparto del mundo”, de un mundo repartido que se vuelve a repartir…

EE.UU, la superpotencia económica, política y militar que dominaba un mundo multipolar con una supremacía brutal, ese mundo no está más. Hoy, el mundo es multipolar, pero está claro que hoy tenemos dos superpotencias hegemónicas que se están disputando el mundo, no estoy descubriendo nada, que son China y los Estados Unidos. Y lo que está en cuestión es la implosión de los Estados Unidos.

Lo que estamos viviendo es consecuencia de que se cerró una etapa después de setenta años de lucha relativamente pacífica. Vuelvo a reiterar, se cerraron setenta años de lucha relativamente pacífica, y se va a un nuevo reparto. Estas guerras que están en curso son diferentes. Desde que el mundo es mundo hay guerra, pero las guerras no son todas iguales. Estas guerras vislumbran otras guerras, y las mercancías dejan de ser mercancías y pasan a ser un arma, y los territorios tienen un doble carácter. La soja, el alimento, el petróleo, dejan de ser solo una mercancía, porque al mismo tiempo son un arma. Esto está íntimamente ligado a otra cuestión, que son los trazos de carácter estratégico y matriz logística. No basta solo el recurso, sino además la logística y el trazo para que cumplan su fin de abastecimientos. En definitiva, tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial se definieron por este tema: provisión y suministro en los frentes de batalla, temas que están en primer orden de la seguridad nacional que proclaman los imperios. El petróleo también tiene ese carácter, los territorios también pasan a tener ese doble carácter: son territorios pero son posicionamientos. Por ejemplo, los cien puertos más importantes del mundo… China controla cincuenta y tres puertos, tiene lo suyo con “el camino de la seda”, agua, puertos, territorios, las tres armas de las conquistas que nos enseña la historia universal. Al mismo tiempo en el Pacífico son hegemónicos los puertos de los Estados Unidos. De ahí este concepto de que se ha cerrado una etapa de ese mundo y se está disputando una nueva hegemonía, y ese cambio de hegemonía del orden mundial no se puede dar por la vía pacífica;  por lo menos hasta ahora, en la época del imperialismo, no sucedió. Y lo que ha pasado es que ha implosionado en los Estados Unidos y eso lo hace mil veces más agresivo y eso hace que  no puede sostenerse Estados Unidos si no recupera su “patio trasero”, si no tiene los recursos. Y América tiene particularidades.

América no es cualquier continente, es la primera reserva de petróleo (Venezuela, Guyana, Argentina en Vaca Muerta, Brasil, entre otras), la principal reserva de agua, y este es un mundo en guerra por petróleo, refinerías y pasos, y energía. El Orinoco, el Amazonas, la cuenca de Plata… Además, como Argentina es un país bicontinental: ¡tenés el agua!, y sin agua no hay vida. ¿Vieron que está de moda entender los fenómenos de la tecnología?, pero no hay que equivocarse en ubicar qué es lo principal y cuál es el orden de las cosas. Hay que entender lo nuevo, pero una cosa es ver los fenómenos y otra cosa es cambiar la contradicción. El recurso más estratégico es el agua, el agua dulce. Y eso va desde Buenos Aires hasta Caracas, y jamás olvidarnos de la Antártida. Lo segundo es el alimento. Sin agua y sin comida te morís, y esto es un eslabón débil de la dominación mundial, porque al saldo exportable para cubrir la seguridad alimentaria lo tiene la cuenca del Plata, que incluso ha reemplazado a los Estados Unidos. Y eso es un eslabón débil en la lucha por una nueva hegemonía, y el puerto de Rosario es el estrecho de Ormuz. Ellos dicen, en la Bolsa de Comercio de Rosario, que son el primer puerto del mundo. Efectivamente, hay tres puertos críticos, en materia de alimentos críticos, esto es 100% geopolítica. El segundo puerto era Rosario, que pasó a ser el primero. El segundo es el puerto de Nueva Orleans, de los Estados Unidos. El tercer puerto es el de Santos, de Brasil. El onceavo  puerto es el puerto de Bahía Blanca, que es un puerto además importantísimo porque tiene la parte energética.

Cuando hablamos de Evo… ¿de qué hablamos? ¡Hablamos del litio! ¿Cómo podemos separar el golpe de Estado, como bien dijeron los compañeros, por fuera del triángulo del litio?

Lo dicen en la cara, te lo dice Laura Richardson: es el pulmón del mundo, es el agua del mundo, es la energía del mundo, es el litio. Pero ante esta nueva situación internacional, vos me tenés que explicar el por qué del por qué… Me tenés que explicar qué es lo que va al antagonismo, me tenés que explicar el por qué ha surgido una tendencia, una corriente fascista en el mundo, que al mismo tiempo va creando otra corriente antifascista, de rebeldía, que la vemos por millones en las calles. Y la base científica de lo que está ocurriendo es que ha caído la tasa tendencial de beneficio en un mundo de desarrollo desigual, países que crecen exponencialmente y otros que retroceden. Esto hace que el eje de la acumulación capitalista esté en China, que tiene quinientos millones de obreros industriales; el eje de acumulación del mundo cambió, el mundo tiende de occidente a oriente. Y en este mundo multipolar han emergido también elementos de una tercera posición, y ahí vemos otros comportamientos como Brasil, Irán, de otros países que, en esa disputa, buscan abrir un camino independiente.

Entiendo que tenemos que pensar en otro mundo, adecuado al siglo XXI. No lo digo como algo cerrado, pero en la búsqueda de esa tercera posición frente a la disputa mundial, de cómo los pueblos oprimidos del mundo abren un camino de liberación nacional. Estamos hablando de la Argentina, estamos hablando desde Nuestra América, y nosotros tenemos el concepto del arco y la flecha: no se pueden tener varios blancos. En nuestra humilde opinión, hay que ubicar el blanco principal en cada momento.  

Nosotros tenemos que ser claros, por eso pusimos como consignas de este Encuentro: “¡fuera yanquis de América Latina!”, “¡seamos libres de toda dominación extranjera!”. Es el principio del arco y la flecha, no podemos tener varios blancos, pero al mismo tiempo tenemos que abrir un camino independiente, porque como se dijo acá “no hay imperialismo bueno”.

¿Vieron que acá en la Argentina se privatizó el río? Hoy no dije nada, no hablé ni de la travesía, ni hablé… Pero voy terminando la idea, entregar el Paraná es como entregar tu bandera, eso me hubiese gustado decir: “entregar el Paraná es como entregar tu bandera.”

Privatizaron el río Paraná y a la supervisión a Jan de Nul se las hace la embajada de Estados Unidos, con Peter Lamelas, su embajador en Argentina. O sea, el presidente de Jan de Nul va a rendir cuentas a la embajada de Estados Unidos. Y tenemos el hecho, por ejemplo, de que han convertido al Mar Argentino en este nuevo concepto del imperialismo que se llama “bienes comunes globales”. Y entonces tenemos a la Cuarta Flota de la Armada de los EE.UU que está ocupando el Mar Argentino bajo este concepto, que implica que el mar es un mar “internacional”. Esta es la cruzada. La otra, es que al río Paraná hace rato que lo perdimos. Con la dictadura y con el menemismo convirtieron al río Paraná en un río internacional, a esto nadie lo puede rebatir porque esta es la verdad. No hay gobierno de la cuenca. Hay que contestar una pregunta: ¿la cuenca tiene un gobierno? Vuelvo a preguntar: ¿el río Paraná o la cuenca del Plata tienen un gobierno? No tienen, hoy el gobierno es la “agencia Caputo – Sturzenegger”. Disolvieron la Administración General de Puertos, y bajo el paraguas de un supuesto “acuerdo de cooperación técnica e intercambio de información para optimizar la gestión y el mantenimiento de la vía navegable”, tienen al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos haciendo la “seguridad”. Entonces, no hay un puerto, no hay un barco tuyo, no ejercen la soberanía los estados ribereños. Los estados ribereños, países y provincias, no tienen el gobierno efectivo en la cuenca ni un día de los 365 días del año. Los gobernadores ni cortan ni pinchan, y yo que conozco las estancias digo, para que los chicos lo sepan, que los que tenemos acá en la provincia de Santa Fe son lo más parecido a un “mayordomo de estancia”. Tenemos gobernadores mayordomos que administran la dependencia, son gestores de la dependencia. De lo que se trata es de abrir un camino de liberación nacional, por eso es tan importante este Encuentro.

Sé que me voy a olvidar de muchas cosas, pero no me quiero olvidar de lo más importante que creo que voy a decir: que hay que unir y hay que cuidar la unidad del campo nacional y popular como la pupila de nuestros ojos.

No me quiero olvidar de Cristina Fernández de Kirchner, porque es totalmente “presa política”. No me quiero olvidar, porque es muy importante lo que se dijo acá, y además “¡vienen por todos!”

Lo que ordena a una fuerza de emancipación es el blanco, es el  enemigo. No te ordena cuántos amigos tenés, lo que te ordena es el enemigo. Vuelvo a reiterar, lo que ordena a una fuerza política es el enemigo, y tenés que construir un trazo de orientación y armar una estructura organizativa, y a eso te lo da el enemigo principal, y eso te da lo que es la táctica o la estrategia. Y el enemigo del mundo y de los pueblos del mundo es el fascismo, es el imperialismo, pero es el fascismo, cuyas máximas expresiones en este momento del mundo son Donald Trump y Benjamín Netanyahu, idolatrados por Javier Milei en sus permanentes genuflexiones.

Hay que cerrarle el paso al fascismo. Y ya están los ensayos como el holocausto palestino, que es el holocausto del siglo XXI, son los ensayos para otra cosa. Y esta demonización de los indios, los negros, las mujeres, las minorías homosexuales, que “sobra gente en el mundo”, la demonización sobre los pobres, la persecución a los migrantes… Eso prepara la superestructura de una sociedad para el exterminio, aprendamos de la experiencia internacional.

Quiero volver a contar lo que vi hace muchos años, siempre lo cuento, cuando fui a Alemania y visité los campos de Buchenwald. Se cumplían sesenta años de la Segunda Guerra Mundial. En ese campo fueron presos de veintisiete países de toda Europa: comunistas, judíos, socialistas… Fueron presos de veintisiete países a los campos de Buchenwald, que era un campo de concentración de exterminio por el trabajo forzado y el agotamiento, fue la cárcel política de Europa, yo quedé tremendamente impactado. Vimos las fotos del espanto, las montañas de cadáveres, entramos a las cámaras. Cuando salimos de ahí con Otto Vargas, yo era un chico nuevo que recién estaba haciendo mis armas, le pregunté “¿qué pasó acá, Otto?”. Y como era Otto, que no te enseñaba a decir qué tenés que decir vos, sino que te enseñaba a pensar, me dijo una frase que me hizo meditar muchos años: “así se pagan los errores”. Me quedé pensando “¿qué quiso decir este tipo con que ‘así se pagan los errores’ cuando salíamos de los campos de Buchenwald?”. Un día no aguanté más y le pregunté: “¿Otto, qué quisiste decir con que ‘así se pagan los errores’?”  Y me lo explicó: el fascismo nació en el año 1922 con el ascenso de Benito Mussolini, pero recién el campo nacional y popular lo puso en el blanco en el año 1935; habían pasado trece años y ya Hitler estaba en el poder, y a los tres años vino la Segunda Guerra Mundial.

Cuidar la unidad como la pupila de nuestros ojos. Cerrarle el paso a estas corrientes fascistas, cerrarle el paso a la Tercera Guerra Mundial, buscar ensayos como en un momento fue la “tercera posición”, adecuada al siglo XXI. Porque el mundo es otro, pero tenemos que abrir un camino independiente.

Citando a nuestro “padre de la Patria” y Libertador de América, el General José de San Martín: “Seamos libres y lo demás no importa nada”

¡Muchísimas gracias!

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HISTORIA INDEPENDENCIA

Hasta romper todas las cadenas

Por Facundo Guerra (*)

1816

La revolución atravesaba una situación crítica. Tras la derrota de Napoleón en la batalla de Waterloo, retornaban los reyes absolutistas, entre ellos Fernando VII en España, decidido a restaurar su dominio sobre las colonias americanas. En el continente, habían sido aplastadas las revoluciones en México, Caracas, Quito, Nueva Granada y Chile, y el Ejército del Norte, al mando de Rondeau, había sufrido su peor derrota en Sipe-Sipe. Es interesante pensar en los contextos difíciles para la lucha revolucionaria que nada es imposible cuando el pueblo ubica que hay un verdadero proyecto emancipador. “Al pueblo que quiere ser libre, no hay poder humano que lo sujete” (Güemes).

Sean eternos los laureles

Manteniendo encendido el fuego del sur, Artigas había recuperado la Banda Oriental y, en 1815, declaraba la independencia en el Congreso de los Pueblos Libres. Mientras tanto, Gaspar Rodríguez de Francia sostenía la resistencia en Paraguay. La revolución se mantenía viva gracias a la heroica resistencia de Güemes y los pueblos del Alto Perú, que llevaron adelante la famosa guerra de guerrillas. Los gauchos e indígenas “infernales” detuvieron siete invasiones realistas. De los cien caudillos que lideraron la “Guerra de las Republiquetas” (Azurduy, Padilla, Arenales, Warnes, Cumbay, Camargo, entre otros) sobrevivió menos de una docena. De los dos mil afrodescendientes que integraron el Ejército de los Andes, regresó menos del 10 %. “Un día se sabrá que nuestra patria fue liberada por los pobres, y los hijos de los pobres, nuestros indios y los negros, que ya no volverán a ser esclavos de nadie” (San Martín).

Traidores a la Patria I

Ante la ofensiva realista, la élite criolla (que solo aspiraba a romper los lazos con España pero mantener intactas las estructuras de explotación feudal y esclavista) buscó múltiples formas de entregar la revolución al mejor postor. Alvear, siendo Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, llegó a ofrecer estos territorios como colonia al Imperio británico. No fue el único intermediario: también hubo negociaciones con portugueses, franceses y otros poderes imperiales. Esta tradición cipaya y vendepatria, lamentablemente, conserva una profunda y persistente continuidad histórica.

Congreso de Tucumán

La corriente combativa presionaba para declarar la independencia. San Martín escribía al diputado por Mendoza: “¿Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? ¿No es cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?”. En el Congreso, Belgrano propuso establecer una monarquía dirigida por los descendientes de los incas, consideraba a parientes de Túpac Amaru, el líder de la gran revuelta contra el imperio español. El 9 de julio se firmó la declaración de independencia de España, y el día 19, en sesión secreta y ante la presión de San Martín y Güemes, se agregó la fórmula “y de toda otra dominación extranjera”, cerrando el paso a los invertebrados de la dependencia. El Congreso no fue solo una declaración política: terminó de otorgar el respaldo central (en soldados y recursos) al plan continental de San Martín, con la creación del Ejército de los Andes, un ejército interterritorial e intersectorial, compuesto por argentinos, chilenos, originarios y afrodescendientes. También esbozó la posibilidad de un gobierno de los Estados Unidos de América del Sur, anticipando, años más tarde, la propuesta de Patria Grande impulsada por Bolívar.

Revolución inconclusa

La izquierda de Mayo tenía un proyecto de Nación verdaderamente independiente. “Seamos libres, que lo demás no importa nada”, pensaba San Martín, soñando una independencia de toda dominación extranjera. Una independencia que pusiera fin al régimen autoritario de unos pocos, tal como advertía Moreno: “No se trata de mudar de tiranos, sino de destruir la tiranía.” Una Nación que fomentara la industria y distribuyera la tierra, como proponía Belgrano: “No exportemos cuero, sino zapatos.” Una Nación federal, sin esclavitud y con igualdad, donde “los más infelices sean los más privilegiados”, como sostenía Artigas. Sin embargo, ese proyecto integral fue derrotado por la élite criolla terrateniente y feudal, que bloqueó el desarrollo de una Nación verdaderamente soberana y moldeó el país sobre las bases del latifundio y la dependencia.

Traidores a la Patria II

Existe una línea histórica de traición que va desde Rivadavia y Alvear hasta Milei. El actual presidente aglutina la peor tradición cipaya. El año pasado, habría declarado: “El mejor recurso para defender nuestra soberanía es reforzar nuestra alianza estratégica con Estados Unidos.” Lo dijo en presencia de la generala norteamericana Richardson, quien afirmó que nuestra región es importante por el litio, el agua y las tierras raras, como quien se relamía ante el bocado. Con el fascismo dependiente de Milei vuelven a emerger los planes de colonia que intentaron llevar adelante sus antecesores vendepatrias. Las muestras son múltiples: I) Enviar la recaudación de oro a los bancos de Inglaterra, ¡del país ocupante e invasor de parte de nuestro territorio! II) Nueva escalada y entrega del patrimonio nacional a través de privatizaciones y del RIGI, que le otorga beneficios sin precedentes a los capitales extranjeros para el saqueo de nuestro territorio y riquezas, lo que hace crecer la disputa entre las potencias imperialistas. III) Reducción de aranceles a las importaciones, que quiebra la industria nacional y las economías regionales, dejando a Tierra del Fuego como una zona inviable para la producción, pareciendo cumplir una promesa secreta con la generala Richardson. IV) Reforzar el endeudamiento externo con las estafas del FMI; Argentina debe pagar más de 10 mil millones de dólares anuales, equivalente a la construcción de 200 mil casas por año. V) Y, sobre todo, como quedó demostrado el último 2 de abril, legalizar la ocupación en Malvinas al reconocer el derecho de autodeterminación de los kelpers. Finalmente, es sumamente preocupante que el presidente ate a nuestra Nación a los planes e intervenciones genocidas que están llevando adelante Estados Unidos e Israel.

Concluir lo inconcluso

En 1947, Perón realizaba un acto en la Casa de Tucumán para declarar la independencia económica, con el objetivo de “romper los vínculos dominadores del capitalismo foráneo enclavado en el país”, porque, como decía el líder justicialista, “sin independencia económica no hay posibilidad de justicia social.” Sin embargo, casi ochenta años después, la declinación de la soberanía avanza. La dependencia penetra cada poro de nuestra sociedad: deforma la economía, saquea nuestras riquezas y busca colonizar nuestras mentes. La consecuencia es clara: desigualdad, hambre y pobreza. Esta dependencia se estructura en base a un sistema oligárquico e imperialista, sostenido por instituciones podridas, como ha quedado en evidencia con la proscripción de la presidenta del PJ. En el marco de la crisis del sistema global, es una forma de dependencia atravesada por diversas expresiones de fascismo y guerras. Clara Zetkin, la gran dirigente comunista, presagió: “El fascismo no es más que la expresión de la desintegración y decadencia de la economía capitalista”. Milei es producto de esa decadencia, pero en su versión de barbarie fascista dependiente. La reacción del capital solo podrá ser frenada por la reacción popular. Como sostuvo Mao: “la revolución impide la guerra, o la guerra trae la revolución”. Parafraseando a Gramsci, hay que hacer nacer lo nuevo para terminar con los monstruos de la dependencia. No hay posibilidad de independencia económica sin soberanía política, y no hay soberanía política sin una segunda y definitiva independencia integral. Como en 1810, la salida no germinará en los palacios, sino en las calles. Hagamos realidad los sueños de los patriotas de Mayo.

(*) Licenciado en sociología. Secretario del PCR de Mendoza

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BANDERA BELGRANO HISTORIA

Jirones de Belgrano

Por Carlos del Frade (*)

(Nota publicada en pelotadetrapo.org.ar)

A la vera del Paraná, Belgrano desafía el universo, el poder de la soberbia Buenos Aires y en la batería de nombre prohibido, “Independencia”, iza el pabellón. Doscientos doce años han pasado. ¿Qué queda de aquella guerra por la independencia y la felicidad? ¿Qué queda de Belgrano en la vida cotidiana del pueblo argentino? Jirones…

El 27 de febrero de 1812, una de las cabezas más lúcidas de habla hispana, segundo promedio en la historia de la Universidad de Valladolid, cabalga al frente de mil quinientos muchachos que no saben leer y escribir.

Manuel José Joaquín del Corazón Belgrano sabe que tiene que contagiar algo parecido a lo que entiende como significado de la palabra esperanza.

Esos pibes no saben nada de revolución, independencia ni tampoco perciben la idea de un futuro mejor.

Él, sin embargo, está enamorado de tres palabras que le van a consumir la existencia en poco tiempo: revolución, independencia e igualdad.

Pero ellos, esos chicos que jugarán y perderán la vida por esas palabras que no saben qué quieren decir, necesitan algo que los motive.

Y una vez más, como ya lo había hecho en Curuzú Cuatiá, enarbola otra bandera.

A la vera del Paraná, desafía el universo, el poder de la soberbia Buenos Aires y en la batería de nombre prohibido, “Independencia”, iza el pabellón.

Doscientos doce años han pasado de aquel hecho. ¿Qué queda de aquella guerra por la independencia y la felicidad? ¿Qué queda de Belgrano en la vida cotidiana del pueblo argentino?.

Jirones…

Jirones…

“A consecuencia de la proclama que expedí para hacer saber a los naturales de los pueblos de Misiones, que venía a restituirlos a sus derechos de libertad, propiedad y seguridad de que por tantas generaciones han estado privados, sirviendo únicamente para las rapiñas de los que han gobernado, como está de manifiesto hasta la evidencia, no hallándose una sola familia que pueda decir: ‘estos son los bienes que he heredado de mis mayores’, y cumpliendo con las intenciones de la Excelentísima Junta de las Provincias Unidas del Río de la Plata y a virtud de las altas facultades que como a su vocal representante me ha conferido, he venido a determinar los siguientes artículos con que acredito que mis palabras, que no son otras que la de su Excelencia, no son las del engaño, ni alucinamiento, con que hasta ahora se ha tenido a los desgraciados naturales bajo el yugo del fierro, tratándolos peor que a las bestias de carga, hasta llevarlos al sepulcro palpando con ver su desnudez, sus lívidos aspectos y los ningunos recursos que les han dejado para subsistir.

Primero:

Todos los naturales de Misiones son libres, gozarán de sus propiedades y podrán disponer de ellas como mejor les acomode, como no sea atentando contra sus semejantes.

Segundo:

Desde hoy los liberto del tributo, y a todos los treinta pueblos, y sus respectivas jurisdicciones los exceptúo de todo impuesto por el espacio de diez años.

Tercero:

Concedo un comercio franco y libre de todas sus producciones, incluso la del tabaco con el resto de las Provincias del Río de la Plata.

Cuarto:

Respecto de haberse declarado en todo iguales a los españoles que hemos tenido la gloria de nacer en el suelo de América, les habilito para todos los empleos civiles, militares, y eclesiásticos, debiendo recaer en ellos, como en nosotros los empleados del gobierno, milicia y administración de sus pueblos.

(…) Séptimo:

A los naturales se les darán gratuitamente las propiedades de las suertes de tierra, que se les señalen que en el pueblo será de un tercio de cuadra, y en la campaña según las leguas y calidad de tierra que tuviere cada pueblo su suerte, que no haya de pasar de legua y media de frente y dos de fondo.

(…) Décimo séptimo:

Respecto a que las tierras de los pueblos están intercaladas, se hará una masa común de ellas, y se repartirán a prorrata entre todos los pueblos, para que unos a los otros puedan darse la mano y formar una provincia respetable de las del Río de la Plata.

Décimo octavo:

En atención a que nada se haría con repartir tierra a los naturales, si no se les hacían anticipaciones así de instrumentos para la agricultura como de ganados para el fomento de las crías ocurriré a la excelentísima junta, para que se abra una suscripción para el primer objeto, y conceda los diezmos de la quatropea de los partidos de Entre Ríos para el segundo; quedando en aplicar algunos fondos de los insurgentes, que permanecieron renitentes en contra de la causa de la Patria a objetos de tanta importancia, y que tal vez son habidos del sudor y sangre de los mismos naturales..

(…) Vigésimo Séptimo:

Hallándome cerciorado de los excesos horrorosos que se cometen por los beneficiarios de la hierba no solo talando los árboles que la traen sino también con los naturales de cuyo trabajo se aprovechan sin pagárselos y además hacen padecer con castigos escandalosos, constituyéndose jueces en causa propia, prohíbo que se pueda cortar árbol alguno de la hierba so la pena de diez pesos por cada uno que se cortare, a beneficio la mitad del denunciante y para el fondo de la escuela la otra…”, hecho en el campamento de Tacuarí, el 30 de diciembre de 1811.

Uno de los textos más hermosos, profundos y actuales de la historia argentina. Una especie de mapa que debe contrastarse con la realidad social y política de cada provincia del país. Uno de los documentos menos difundidos de Belgrano.

No es por casualidad. Todo lo contrario.

Dos clases

“Se han elevado entre los hombres dos clases muy distintas; la una dispone de los frutos de la tierra, la otra es llamada solamente a ayudar por su trabajo la reproducción anual de estos frutos y riquezas o a desplegar su industria para ofrecer a los propietarios comodidades y objetos de lujo en cambio de lo que les sobra. El imperio de la propiedad es el que reduce a la mayor parte de los hombres a lo más estrechamente necesario”, escribió Manuel Belgrano, en “La Gaceta”, del primero de setiembre de 1813.

“…el vestido de los héroes de la Patria, siempre tirados y siempre en trabajos  y poco menos que desnudos”, escribió Don Manuel en una de sus 370 cartas reunidas en el llamado “Epistolario Belgraniano”, recientemente editado.

El párrafo hace mención a sus compañeros de armas. Los describe como héroes de la Patria. Son anónimos. Pero ellos son los héroes. Los protagonistas de la historia.

Para Belgrano, entonces, el sujeto social son las masas anónimas, las que combaten en el interior en pos de una nación americana.

“Llora la guerra civil y destruidora en que infelizmente está envuelta la América”, se lamentaba el dirigente que había sido educado en España en medio de las privaciones económicas propias y las de toda su familia. Se recibió de abogado, volvió y a los 24 años ya era secretario del consulado en Buenos Aires.

Ya estaba “hecho”, según el malversado sentido común de estos tiempos.

Sin embargo repetirá una y otra vez un concepto político existencial desmesurado. Una infranqueable intransigencia contra toda forma de corrupción.

“Ofrezco a VE la mitad del sueldo que me corresponde, siéndome sensible no poder hacer demostración mayor, pues mis facultades son ningunas y mi subsistencia pende de aquel, pero en todo evento sabré también reducirme a la ración del soldado, si es necesario, para salvar la justa causa que con tanto honor sostiene VE”, dijo e hizo el abogado economista  transformado en militar.

“No quiero pícaros a mi lado…Lo mismo es morir a los cuarenta que a los sesenta, no me importa y voy adelante, quiero volar, pero mis alas son chicas para tanto peso”.

¿Cuál era el vuelo que quería remontar Belgrano?.

¿Qué cielo imaginaba para esas masas miserables que lo seguían?.

¿Por qué le achicaron las alas al general?.

Dice y repite que en las revoluciones “los que las intentan y ejecutan, trabajan las más de las veces para que se aprovechen los intrigantes… es la época de aprovecharse”. Pero él no se aprovechó. Estuvo siempre a la orden de los distintos gobiernos que se hicieron cargo de un país todavía enemigo de sí mismo. De una colonia que quería cambiar de dueño y formar parte, relaciones carnales mediante, con la potencia hegemónica de entonces, Gran Bretaña.

“Entré a esta empresa con los ojos cerrados y pereceré en ella antes que volver la espalda…”, confesó y fue fiel a esas palabras.

Palabras refrendadas con hechos. Palabras de un político refrendadas con hechos.

Un compromiso hasta la locura

Compromiso. Como así se le llamaba a la coherencia en los años setenta del siglo XX también en estas tierras de América latina.

Un compromiso que lo llevaba a la locura.

En Vilcapugio, Belgrano estaba “parado como un poste en la cima del morro, con la bandera en la mano, parecía una estatua”, narran los historiadores. Allí estaba, en medio del desbande, sosteniendo la bandera por la que había sido juzgado.

¿Por qué ese hombre que había logrado un difícil, pesado y fatigoso ascenso social se exponía a la muerte en un sucio campo de batalla?.

También sostienen los cronistas oficiales que Belgrano, en  la retirada de Vilcapugio, se ubicó en la retaguardia y cargó un fusil y cartuchera de un herido.

Estaba cargado de ideas y proyectos. Enamorado de un país inventado en las mesas de cafés clandestinos antes de que estallara el 25 de mayo.

“Crea V que es una desgracia llegar a un país en clase de descubridor”, dijo en una clara demostración de inteligencia y modestia.

Allí se juega el destino de sus sueños. Las ideas de un grupo de una incipiente clase media que tomó el cielo por asalto y que no entendía que allá lejos, a través de ríos y pampas, allá en el interior, se pensaba y se creía en otras cosas. Será un choque para Belgrano, Castelli y los otros revolucionarios. Eso es lo que connota esta primera impresión de Don Manuel cuando se entrevista con la gente de carne y hueso del país que tendrá que descubrir. “Esta gente son la misma apatía; estoy convencido de que han nacido para esclavos”, dijo.

Repitió en abril de 1818: “todo es país enemigo para nosotros, mientras no se logre infundir el espíritu de provincia, y sacar a los hombres del estado de ignorancia en que están, de las miras de los que se dicen sus libertadores, y de los que los mueven para satisfacer sus pasiones”.

Fuente: “Los caminos de Belgrano”, del autor de esta nota.

 

(*) Carlos del Frade. Periodista. Diputado Provincial Frente Amplio por la Soberanía.

Ilustraciones: Pablo Lobato

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LUCIANO ORELLANO

Palabras de Luciano Orellano en el Banderazo del 3 y 4 de marzo

“En el momento particular que está viviendo la ciudad de Rosario, nuestra querida Argentina, un momento muy muy difícil. Pero yo quiero decirles simplemente que no hay nada más oportuno que este tipo de reivindicaciones, porque no hay posibilidad de felicidad del pueblo argentino si nosotros no recuperamos lo nuestro.

Se hablaba del río y los puertos, de los que matan a nuestros pibes, de no darles laburo porque los barcos no se fabrican… todo lo que podríamos hablar de eso.

Poner en valor. Está claro que estamos a miles de kilómetros, no hay duda, pero decirles que este tema hace tres años… cuatro años, no se hablaba. Y este tema se empezó a hablar.

Todos nosotros hemos sido protagonistas de instalar los grandes temas en la Argentina. Y hoy existe un “Consejo Federal de la Hidrovía”, está claro que no es la “emancipación americana” lo que logramos, pero las exportadoras antes hacían lo que se les cantaba. Y ahora tienen que discutir con siete gobernadores, tienen que discutir con ministros, y además por el protagonismo nuestro.

Lo otro, hace 26 años que a esto lo controlaba la Jan De Nul. Hay que poner en valor algunos pasitos que hemos dado, y los hemos dado entre todos. Entonces, el Estado argentino, a través de la Administración General de Puertos pudimos sacarles… ¡y están que chillan!

¿Saben qué dicen las agroexportadoras? ¿Saben qué dice la Bolsa de Comercio? “Tres años perdidos”, ese es el balance que hacen. Antes se movían con toda impunidad. Y ahora, cada pasito que quieren dar, se creó y va naciendo una conciencia.

Y creo que lo más importante de todo es no perder la iniciativa, que la juventud va a abrazar nuestra bandera, y que hay trescientos foros que se van creando en la Argentina, y que vino para quedarse.

Hoy es un día de enorme significación.

¿Saben qué día es hoy?

Hoy es el 4 de marzo. Hoy cumple años Lucio Norberto Mansilla. Sí, los que derramaron su sangre junto a nuestros gauchos, nuestros paisanos, los indios, en la Guerra del Paraná para que nosotros recuperemos “soberanía”.

Hoy es el día que asesinaron a la “pluma de la revolución” que fue Mariano Moreno. A ese gran revolucionario Mariano Moreno. Como dijo Castelli: “hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego”.

Con el espíritu de Lucio Norberto Mansilla estamos acá. Con el espíritu de Mariano Moreno estamos acá. Con ese fuego de la revolución, de la emancipación, y dar cada pasito que queremos todo lo que nos falta, recuperar el futuro de los pibes. Para recuperar el futuro de los pibes tenemos que recuperar la Argentina. Tenemos que recuperar el comercio, tenemos que recuperar la banca, tenemos que recuperar la industria naval, tenemos que poner en marcha nuestra flota, tenemos que dragar el canal Magdalena, todas estas cuestiones.

Voy a hacer dos menciones y la termino acá, muy particulares. Todo el arco político tendría que estar acá, porque en esta situación no hay nada más oportuno que esta causa que nos une. Y yo quiero felicitar a los que vienen a poner la cara acá. A Carlos del Frade y a Matilde Bruera, que están acá dando la cara, así que para ellos, para todos… Eduardo… los que estamos hermanados todos los días en el combate, a todos, gracias por estar acá, esta es la pelea.

Y bueno, vamos sorteando y dando un saludo…

Les dejo una frase: ¿qué es el Foro?, el Foro somos nosotros, eso es el Foro, no tiene dueño. Nuestro sueño, que cada organización crezca y abrace la bandera de la patria, ese es nuestro sueño.”  

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