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DRAGADO RÍO PARANÁ

Hay graves “irregularidades”: se debe anular la Licitación de Dragado del río Paraná ¿Por qué no lo hacen? ¿Qué esperamos?

Por Feliciano Ramos (*)

El gobierno bonaerense, a través de su ministro de Gobierno, criticó duramente la nueva concesión de dragado y balizamiento de la red troncal del río Paraná, nada menos que por un cuarto de siglo, 25 años,  asegurando que exhibe “muchísimas irregularidades” y mencionó que un futuro gobierno peronista debe revisar la licitación.

Yo personalmente creo y solicito que ya mismo todala oposición en bloque debe investigar e impugnar junto a la justicia no comprometida esta licitación, ya que no solo presenta muchísimas irregularidades, sino que hay serios hechos de direccionamiento, cartelización y favorecimiento por ejemplo al grupo Neuss, relacionado como sub contratista de Jan de Nul y Servimagnus. Y el grupo Neuss está directamente relacionado con Santiago Caputo,  esto  solo bastaría para anular la licitación.

Otra casusa insoslayable para anular la licitación es la falta de estudio previo ambiental, con el agravante de que jamás lo hicieron. Parece irreal que desde la 1ra licitación en la década del 90, hasta hoy, no hubo ningún estudio previo ambiental.

Una causa más por la cual se debe anular la licitación es la cartelización, ya que se excluyó de exprofeso a la empresa china de dragado porque era una empresa estatal, mientras otro Estado por medio del cuerpo de marines de EE.UU está patrullando el río Paraná. O sea, excluimos un Estado para un trabajo de dragado, pero soportamos que otro Estado nos patrulle nuestro río como si este fuera propiedad de ese Estado en cuestión.

Otro hecho más de anulación de la licitación es el direccionamiento de la misma hacia el grupo Jan de Nul – Servimagnus – (Neuss) ya que hubo un piso para cotizar la licitación, como lo hizo público la empresa competidora Deme. Esta empresa estaba en condiciones de cotizar mucho menos en la licitación, pero estaba impedida por el piso, o cotización mínima de partida. Y con  esa cotización mínima de partida, Jan de Nul ganaría seguro la parte técnica ya que está instalada en el país desde la década del 90 en la isla Demarchi (propiedad de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables), o sea del Estado argentino, donde tiene las oficinas, talleres, muelles y galpones,  todo de uso gratuito. Al impedir cotizar más bajo se cotiza el mínimo y se direcciona por la carpeta o ficha técnica, que todo el mundo sabe que la ventaja la tiene quien está desde los 90 establecido en el país.

Se debe anular la ventaja de la carpeta técnica porque constituye en un claro direccionamiento. También, por el mismo motivo, se debe anular la cotización mínima.

¿Qué sentido tiene poner un piso o una cotización mínima? A no ser que fuera el mínimo que la empresa Jan de Nul podría cotizar, solo así se entiende poner un piso a la cotización en una licitación pública. Sería menos disimulada la contratación directa. 

 Otro acontecimiento por el que se debe anular la licitación es la corrupción en la misma, ya que no puede haber empresa contratada o sub contratista que sea allegada a personas que están en el círculo íntimo del gobierno, y el grupo Neuss está directamente relacionado con Santiago Caputo.

Otro tipo de corrupción fue la protagonizada por la empresa Hidrovía en la licitación hecha en 2010 donde hubo sobradas sospechas de cohecho. Estas y otras irregularidades fueron investigadas y detalladas exhaustivamente en  el expediente de la Cámara de Diputados de la Nación, Exp. 5275-D-2010, alentando al lector a que lo busque y  lea atentamente. No comprendo por qué la justicia, teniendo este expediente público y notorio no actuó, miró para otro lado y  cómo los integrantes de la Empresa Hidrovía (Jan de Nul y Emepa) siguieron participando de todas las licitaciones. Recordemos que también hubo sospechas de corrupción en el dragado del canal  Martín García protagonizada por una empresa holandesa y los Estados de Uruguay y Argentina, y dicha empresa jamás pudo volver a presentarse a una licitación, pero con la empresa Hidrovía no pasó lo mismo.     

Según Carlos Bianco, el ministro de Gobierno bonaerense, uno de los principales cuestionamientos apunta al valor del peaje. El Gobierno nacional anunció una baja, según Bianco, del 13,5 %, pero la realidad es que la tarifa pasaría a ser de 3,85 dólares la tonelada, bastante por encima al valor anterior de 3,06 dólares la tonelada. O sea, inflaron la tarifa para decir luego que la bajaron, según sostuvo Bianco esto implica un aumento real del 25,8 % y un costo adicional de aproximadamente 200 millones de dólarespara las exportaciones argentinas.

Según el portal Confirmado Necochea, el ministro bonaerense cuestionó, además de la falta de estudios ambientales, la ausencia de participación pública y el direccionamiento de los pliegos a favor de Jan de Nul. Tal vez el ministro no sepa que hubo una primera audiencia pública, mal llamada ambiental, en la que por medio de la enorme participación popular se rechazó ampliamente en un porcentaje del 99 % de los expositores la Licitación de Dragado. Fueron doce  horas de rechazo público popular totalmente ignorado y ocultado  por los funcionarios de la Agencia Nacional de puertos y Navegación.  Luego se hizo otro llamado a audiencia pública, y al estallar con más de 600.000 participantes decidieron hacerla por escrito, lo que de hecho constituyó una anulación de la audiencia misma. ¿Dónde se vio una audiencia pública por escrito? Eso no es audiencia, porque esta implica oír la voz, por eso es audiencia. La audiencia siempre es por audio, nunca por escrito.

Otro punto fue la exclusión del dragado y balizamiento del canal de Magdalena donde están todos los estudios hechos desde el gobierno anterior. Subrayo esto y de paso hago la salvedad de preguntar: ¿por qué se excluye el canal de Magdalena y se incluye el canal de Punta Indio? Un canal que está atravesado a las corrientes de marea, que sedimenta bastante, un canal de una sola mano, un canal que es binacional y debemos pagar siempre los argentinos el dragado y balizamiento. Solo la firme intención de los puertos extranjeros y sus socios cipayos argentinos omite, excluye y ningunea la salida al mar argentina, lo que constituye en una clara traición a la patria que se prolonga a través de los años.

En el portal Comodoro Noticias 2.0 se manifiesta que el gobierno puso fin a la licitación de dragado y Jan de Nul continuará al frente del dragado de la red troncal del río Paraná.  Y continúa… “En otro capítulo de corrupción, la compañía, que realiza las tareas de dragado y mantenimiento en la vía navegable troncal desde hace tres décadas, se impuso en el proceso licitatorio asociada a la firma Servimagnus. El vínculo de Neuss Capital con Jan de Nul. “El grupo Neuss figura como muy probable subcontratista del trabajo de dragado que va a hacer Jan de Nul. Ahí están los hermanos Neuss, muy influyentes por su amistad con Santiago Caputo. Ya ven los lectores que todos los portales de noticias cuestionan y tildan de corrupción y de graves y “muchísimas irregularidades” y mucho más la licitación de dragado de la red troncal del río Paraná. Por eso insisto, debe investigar el Senado y la Justicia principalmente quién tiene las denuncias recibidas al respecto al llamar a licitación y, antes de realizarse la concesión, esta justicia sorda, insensible al reclamo y clamor popular y también al cuidado ambiental, debe investigar y dar respuesta no a los grupos del poder económico, sino a sus ciudadanos que no tienen dónde recurrir, que luchan sin respuesta.    

Por todas estas “irregularidades”, que en realidad constituyen hechos de corrupción, direccionamiento, cartelización, falta de estudio previo ambiental, y menoscabo,  ocultamiento de la audiencia pública convocada por la ANPyN y rechazada casi unánimemente por el 99 % de los exponentes, es que públicamente solicito a todo el bloque opositor de senadores y diputados se comience ya mismo una urgente, exhaustiva y amplia investigación de toda la licitación de dragado y balizamiento de la red troncal del río Paraná. Es curioso cómo no se realizó nada, ninguna investigación de hecho hasta ahora. Esta es una más de las falencias del bloque opositor que no pone el dedo en la llaga y se dispersa en zonceras.

Por todo esto, es importante y urgente que Justicia y el Congreso investiguen esta licitación sin perder el tiempo. Hay denuncias hechas respecto a la licitación misma, no perdamos el tiempo, vayamos a lo importante. No solo yo, la población misma se los está pidiendo, examinen lo que pasó en la audiencia pública de la ANPyN, busquen las denuncias hechas al respecto. En fin, trabajen para el país, para el pueblo. Y es hoy, no mañana. 

Si los resortes del Estado no funcionan para prevenir o investigar hechos como estos, no hay división de poderes. Todos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, son funcionales al poder económico, no a la población que los eligió.          

Se debe investigar y anular esta licitación espuria, si no los argentinos nunca lograremos como nación ser independientes.

(*) Capitán Fluvial – miembro del Foro por la Recuperación del Paraná

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Nuestro río, nuestra historia, nuestra lucha

Por: Blanca Osuna (*)

En la sesión del 25 de junio pasado de la Cámara de Diputados de la Nación, me referí, haciendo uso de una cuestión de privilegio, a la decisión del Gobierno nacional de privatizar el río Paraná por 25 años. Sin dudas, eso implica la entrega de un recurso estratégico a intereses no sólo privados, sino fundamentalmente extranjeros, con una incidencia muy particular de Estados Unidos en la trayectoria que ha tenido todo el proceso privatizador.

Especialistas en hidrología, organizaciones vinculadas a la producción y al ambiente, autoridades de localidades de la costa del río y pescadores baqueanos denuncian que llevar la profundización por dragado de 34 a 44 pies va a alterar drásticamente la dinámica del curso, acelerar la erosión de las costas, afectará la biodiversidad y el acceso al agua para consumo y servicios, tal como ya había sucedido en la ciudad de Victoria (E.R.). La desregulación y privatización del sistema fluvial litoral golpeará al cabotaje nacional y pondrá en riesgo empleos del sector. Tener el registro de que las grandes potencias del mundo administran sus ríos, tal es el caso de EE. UU. y China, que cuentan con control y regulación estatal, revela la importancia que le otorgan a la intervención del Estado en el comercio, la logística y la seguridad.

La reciente decisión de Milei y el proceso que culminó en la adjudicación están plagados de irregularidades y de intereses económicos que nada tienen que ver con el desarrollo de la región en el plano nacional e internacional, sino con nichos corporativos cuyo propósito principal es incrementar su tasa de ganancia.

La primera convocatoria de la llamada Vía Navegable Troncal del Río Paraná de diciembre de 2024 quedó sin efecto en medio de sospechas, denuncias y tironeos espurios.

A eso se sumó la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de eliminar, mediante el Decreto 699/24, el Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable – ECOVINA, único espacio de participación de las provincias del litoral fluvial: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Santa Fe y Buenos Aires quedaron afuera. Las declaraciones de ocasión hechas por Frigerio, además de inconsistentes, solo expusieron la ausencia de compromiso en la defensa real de los intereses locales.

El 3 de noviembre de 2025 se llevó a cabo por plataforma la Audiencia Pública, convocada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, en la que estuve presente. Los funcionarios del Gobierno de Entre Ríos inscriptos no participaron. En la misma, el 90 % de las exposiciones fueron de rechazo a las condiciones establecidas en los pliegos en base a documentación precisa: denuncias respecto a la profundidad del dragado, se exigieron estudios de impacto ambiental y el incumplimiento del Acuerdo de Escazú suscripto por nuestro país, entre muchas otras observaciones críticas.

Con posterioridad, y desatendiendo lo expresado en la audiencia de noviembre, el Gobierno convocó a nueva licitación el 18 de diciembre del mismo año.

Previa a la adjudicación, que ya se evidenciaba con marcada preferencia a favor de la empresa Jan De Nul, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió, en

mayo del presente año, un dictamen1 advirtiendo graves irregularidades, con antecedentes que ya había señalado anteriormente. En él sostuvo que el procedimiento licitatorio en curso era objeto de reproches administrativos que darán lugar a consecuencias penales.

Entre las numerosas distorsiones, la PIA destacó: la ausencia de la Evaluación de Impacto Ambiental Integral, requisito exigido por la Constitución Nacional, la Ley General del Ambiente 25.675 y el Acuerdo de Escazú (Ley Nac. 27.566). Además, la vulneración del principio de igualdad entre oferentes, las restricciones al derecho de impugnación y la ausencia de criterios objetivos para la evaluación de las ofertas.

Observó, además, la insuficiencia del control jurídico del organismo licitante. Justamente eso es lo que, entre otras cosas, apañó la intervención cruzada de un personaje, Francisco Mansanta, designado por Milei en la Comisión Administradora del Río Uruguay – CARU, desde donde se adjudicó sin licitación alguna el dragado del río Uruguay a Jan De Nul, mientras al mismo tiempo integraba la Comisión de Evaluación de la Licitación por el río Paraná. Si a esto se agregan los diversos conflictos de intereses cruzados que han quedado en evidencia, concluimos que no hay casualidades.

Sobre todo ello están pendientes aún los avances en el plano administrativo y judicial de lo planteado por la PIA.

El Día de la Bandera, el 20 de junio, fue publicada en el BO la adjudicación de este negociado al consorcio Jan De Nul – ServiMagnus, difícil imaginar un gesto más oprobioso ante la entrega de la cuenca hídrica más grande de Sudamérica.

Nunca estuvo tan explícito el sentido de Gobierno vende Patria.

En mi intervención en el recinto cité antecedentes jurisprudenciales que vienen al caso para fundamentar el valor del federalismo en defensa de un bien estratégico como es el Paraná, y que es oportuno hacer presente:

Túnel Subfluvial: el 15 de junio de 1960 se suscribió un acuerdo entre las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, que firmaron sus gobernadores, Raúl Uranga y Carlos Sylvestre Begnis. Ambas provincias coincidieron en que la negativa de recursos del Gobierno nacional atentaba contra el desarrollo logístico, económico y social de la Mesopotamia. El Tratado fundacional resolvió, en contra del Gobierno nacional que negaba el financiamiento para la construcción de una vía de comunicación sobre el río. La idea primigenia de puente sobre el río se concretó como túnel en su lecho y fue inaugurada en 1969. El dominio originario del río y el derecho constitucional que las provincias tienen sobre sus recursos fundaron y dieron lugar e impulso a la constitución del Ente Interprovincial Autárquico administrado equitativamente, que ya cumplió 66 años.

Ley de Libertad de los Ríos, expresada en la Ley Provincial 9092, aprobada por unanimidad en 1997, nacida de la movilización popular, cuyos principios fueron incorporados a la Constitución de Entre Ríos. Fue esa lucha la que impidió la construcción de la represa de Paraná Medio. Sus razones y las sentencias de la Justicia Federal en contra del Decreto

1https://www.mpf.gob.ar/pia/files/2026/05/Expte-113-26-y-119-25-dictamen-15-5-26.pdf?utm_source=

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Presidencial del inicio de la obra pusieron fin definitivo a lo que se consideró un avasallamiento a los intereses de los entrerrianos.

Incendios en las Islas en 2008. Después de variados reclamos y denuncias, la Justicia Federal dispuso que las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y los respectivos municipios ribereños deben coordinar para evitar afectaciones socioambientales. El PIECAS-DP (Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná) surgió como acuerdo interjurisdiccional obligatorio, aunque su continuidad no ha sido sostenida ni por Milei, ni Frigerio, ni Pullaro.

¿Qué dejan en claro estos antecedentes?

El valor del sentido federal, el desafío democrático que implican algunas decisiones, el poder de convocatoria que sostienen la defensa de los bienes naturales cuando están en riesgo.

Y frente al afán oficial de dilapidar soberanía a intereses corporativos, esa convocatoria se justifica.

Estas razones fundan nuestro rechazo a la pretensión de instituir un Consejo de Control integrado por “usuarios”, donde prevalezcan la Bolsa de Rosario y las cámaras portuarias, priorizando sus finanzas y de espaldas al bien común.

La envergadura y el impacto de esta privatización exigen que el Congreso de la Nación y las provincias participen formalmente.

Tienen actualmente vigencia parlamentaria el proyecto que presenté de creación de la Comisión Administradora del Río Paraná (4053-D-2025)2, como ente público interjurisdiccional con representación de las provincias ribereñas e instituciones.

Y asimismo el proyecto de Comisión de Seguimiento y Control de la Licitación VNT (105-D-2026), de la diputada Propato3.

Una premisa irrefutable: el río Paraná no es mercancía.

Y no lo será, a pesar de que el agua dulce comenzó a cotizarse desde 2020, vía contratos de futuro, en la Bolsa de Wall Street de Nueva York como bien transable.

El Paraná es eje vertebrador de una región de riqueza social, ambiental, económica y de gran dimensión geopolítica.

El dragado a 44 pies y la navegación de embarcaciones de gran porte y desmesura va a afectar el acuífero Guaraní, los humedales y cursos de agua, comprometerá la biodiversidad y va a poner en riesgo el acceso al agua potable. También impactará en las economías regionales, en el trabajo vinculado al río, en la pesca artesanal y en las actividades deportivas y turísticas.

2https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2025/PDF2025/TP2025/4053-D-2025.pd

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3 https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/detalle_tp_adjunto/index.html?id=289598

Lo que está en juego es, nada menos, que la soberanía de la Argentina.

Delegar el control estatal es resignar capacidad de decisión sobre nuestros recursos y nuestro desarrollo.

Sostener la defensa de los ríos Paraná, Uruguay y Gualeguay y los cursos de agua que atraviesan nuestra provincia es parte de la identidad entrerriana, y es una materia que está en juego todos los días. Por eso no resignaremos postura y exigiremos el cumplimiento de normas vigentes y la participación de los sectores implicados.

El control y la preservación de la principal vía fluvial del país es un desafío cuya resolución política es el gran interrogante que requiere respuestas para el tiempo que viene.

Defender el Paraná frente a esta brutal entrega es defender la soberanía, el trabajo, la producción y la vida.

(*) Diputada Nacional

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

La Argentina acaba de entregar su propio Estrecho de Ormuz

La primera disputa en torno al Paraná es una disputa de sentido. Por eso insisto en hablar del río Paraná y no de la Hidrovía. No se trata de una cuestión semántica menor. “Hidrovía Sociedad Anónima” fue el nombre de la empresa creada en 1995 por la belga Jan de Nul y la argentina Emepa para administrar el dragado y balizamiento del principal corredor fluvial del país. Desde entonces, ese nombre fue desplazando al del río y, con él, una determinada concepción sobre su función, su administración y su propiedad.

Lo que está en discusión no es simplemente una vía de navegación. Está en juego el control de una infraestructura estratégica por donde circula cerca del 80% del comercio exterior argentino.

La reciente adjudicación de la denominada Vía Navegable Troncal constituye un nuevo capítulo de un proceso que comenzó durante el gobierno de Carlos Menem, continuó con sucesivas renovaciones de la concesión y perdió una oportunidad histórica en 2021, cuando el Estado nacional tenía la posibilidad concreta de recuperar el control sobre el Paraná y optó por no hacerlo.

Aquel año se anunciaron la creación de una empresa estatal de dragado y la conformación de un Consejo Federal con participación de las provincias ribereñas para administrar el sistema. Sin embargo, aquellas iniciativas quedaron en el camino y el país volvió a delegar una función estratégica en manos privadas.

Pero si bien la historia de la concesión tiene más de tres décadas, el contexto actual introduce un elemento nuevo y determinante: vivimos en un mundo atravesado por crecientes disputas geopolíticas. Las tensiones entre las grandes potencias ya no son una hipótesis académica sino una realidad visible en múltiples escenarios del planeta.

En ese marco, resulta imprescindible comprender que ningún país desarrollado deja en manos extranjeras el control de sus principales vías navegables. Estados Unidos administra el Mississippi a través del Cuerpo de Ingenieros del Ejército. China hace lo propio con el Yangtsé mediante organismos estatales. La razón es sencilla: quien controla la navegación controla información estratégica, comercio, logística y seguridad.

Por eso sostengo que la Argentina acaba de entregar su propio Estrecho de Ormuz.

La comparación puede parecer exagerada, pero sirve para dimensionar la magnitud de lo que está ocurriendo. El Paraná constituye una arteria vital para la economía nacional y para la inserción internacional del país. Sin embargo, su administración vuelve a quedar subordinada a intereses ajenos a los argentinos.

Durante el proceso licitatorio quedó además en evidencia la dimensión geopolítica de la disputa. Empresas extranjeras compitieron no sólo por un negocio millonario, sino también por demostrar quién representaba mejor los intereses de Estados Unidos estratégicos en la región. Lo hicieron incluso con cartas publicas y visitas a la embajada yanqui. La discusión nunca estuvo centrada en qué modelo de desarrollo necesitaba la Argentina ni en cómo fortalecer la soberanía sobre sus recursos.

A esta situación se suma una preocupación ambiental de enorme gravedad.

La profundización del canal navegable de 34 a 44 pies permitirá el ingreso de embarcaciones oceánicas de mayor porte hasta los puertos del Gran Rosario. Sin embargo, esta decisión se adoptó sin que exista un estudio integral de impacto ambiental que permita anticipar sus consecuencias.

Los problemas derivados del dragado actual ya son visibles. La modificación de los flujos sedimentarios afecta cursos secundarios de agua, altera ecosistemas y genera dificultades en zonas de humedales y lagunas donde se reproduce gran parte de la fauna ictícola del río. Si estos efectos se registran con la profundidad vigente, resulta legítimo preguntarse qué ocurrirá cuando el canal alcance niveles nunca antes explorados.

Lo más llamativo es que en ningún otro lugar del mundo los ríos se adaptan indefinidamente a las necesidades de los barcos. La lógica habitual es exactamente la inversa: son las embarcaciones las que se diseñan en función de las características naturales de cada sistema fluvial.

En Argentina, en cambio, se pretende transformar profundamente el Paraná para reducir costos logísticos a un reducido grupo de grandes compañías exportadoras. Los beneficios económicos de esta decisión no llegarán a los productores ni a la sociedad en su conjunto. Quedarán concentrados en un pequeño núcleo de empresas que dominan el comercio exterior.

Lo verdaderamente preocupante es el silencio político que rodea esta discusión.

La soberanía sobre el Paraná debería ocupar un lugar central en cualquier proyecto nacional de desarrollo. Por allí salen las exportaciones, ingresan divisas fundamentales para la economía y circulan mercancías cuyo control resulta clave para combatir delitos complejos como el narcotráfico y el contrabando.

Sin embargo, el tema permanece ausente de gran parte del debate público.

Cualquier fuerza política que aspire a construir una estrategia de desarrollo para la Argentina deberá responder una pregunta elemental: ¿cómo piensa hacerlo sin controlar la principal vía de comunicación y comercio del país?

La reciente entrega de la administración del Paraná no es un asunto técnico ni una cuestión sectorial. Es una definición estratégica sobre el futuro argentino. Y como toda definición estratégica, sus consecuencias se medirán durante décadas.

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DRAGADO RÍO PARANÁ VIAS NAVEGABLES

El lobby de Bunge, Cargill, Dreyfus, AGD, Techint y Acindar en un negocio multimillonario en el río Paraná

Por: Sebastián Premici

Fuente: www.economiasustentable.com

Con la licitación para el dragado, balizamiento y cobro de peaje de la Vía Navegable Troncal, arteria por la que sale el 80% de las exportaciones del país, se prevé una ampliación del calado del río en algunas zonas del Paraná para adaptar la cuenca a los grandes grupos navieros y los intereses de los grupos exportadores que actúan como los dueños del río Paraná. Entre estos grupos se encuentran las cerealeras nucleadas en la Bolsa de Comercio de Rosario –Cargill, Bunge, Dreyfus, Molino Agro, Cofco- y las empresas de la Cámara Argentina del Acero, como Acindar o el grupo Techint.

Llevar el dragado de los actuales 34 pies a los 44 pies implicaría la remoción de 150 millones de metros cúbicos de sedimentos. “Los barcos se deben adaptar a los ríos, y no al revés. En ningún lugar del mundo se hace lo que se pretende hacer acá: que un buque oceánico pueda ingresar 500km dentro de un continente. En la licitación no se ha presentado ningún estudio de impacto ambiental que avale y sustente semejante decisión; se ha hecho lugar al pedido de las agroexportadoras (las empresas extranjeras que son las principales beneficiarias en todo este proceso), que buscan reducir costos logísticos y aumentar sus ganancias sin medir las consecuencias”, sostuvo el arquitecto Pablo Payró, miembro del Foro por la Recuperación del Paraná, en diálogo con Economía Sustentable.

El Gobierno nacional avanza con la licitación para el dragado, balizamiento y cobro del peaje de la VNT, dos empresas belgas compiten económicamente por un negocio de 15.000 millones de dólares a 25 años (Jan De Nul y DEME), sin haberse realizado ningún estudio de impacto ambiental tal como lo habían denunciado la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) en su dictamen de febrero de 2025 y la Sala B de la Cámara Federal de Rosario con una medida cautelar de julio del año pasado que ordenaba el freno todo tipo de obra de ampliación del calado en la zona de Ramallo hasta que se contara con los estudios correspondientes.

El Gobierno impulsa una licitación millonaria para profundizar el dragado del río Paraná de 34 a 44 pies, una obra cuestionada por organizaciones ambientales y especialistas por la falta de estudios de impacto ambiental previos

Pero el lobby empresarial puede más. Para “demostrar” que la ampliación del calado del río no generaría ningún tipo de impacto, las empresas nucleadas en la Bolsa de Comercio de Rosario, junto a la Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, la Cámara Argentina del Acero y la Unión Industrial Argentina, contrataron a la consultora Latinoconsult para decir que cualquier tipo de consecuencia ambiental tendría “un impacto bajo”.

Una consultoría hecha a medida

En su informe Hidrovía Paraguay – Paraná. Intereses económicos en juego. Un análisis de los actores privados, la Fundación Cultura Ambiental – Causa Eco­logista (CAUCE) describió el lobby realizado por Cargill, Bunge, Dreyfus, AGD, Techint, Acindar, entre otras corporaciones, para avanzar en la profundización del calado del Río Paraná hasta los 44 pies con la contratación de la consultora Latinoconsult. El “Estudio de factibilidad técnico-económica del próximo período de concesión del sistema de navegación troncal” tenía final cantado, hecho a medida de sus sponsors:

* “No se han identificado impactos incrementales negativos de significancia que pudieran desaconsejar las obras propuestas o constituirse en obstáculos insalvables para la realización del Proyecto”.

* “Los impactos negativos identificados resultaron todos de nivel bajo, salvo uno calificado como moderado y pueden minimizarse aplicando las Medidas de Protección Ambiental y los Programas de Gestión incluidos en el Plan de Gestión Ambiental del Proyecto”.

* “Los beneficios que produciría la realización del Proyecto superarían con creces los posibles efectos no deseados y estos efectos podrían reducirse a niveles compatibles con los estándares ambientales actuales”.

* “Debido a los plazos del contrato, a la profusa información disponible de la Vía Navegable Troncal SFO y a la participación de especialistas que trabajan desde hace años en el Río Paraná y en el Río de la Plata, no fue necesario realizar estudios de campo para la realización del Estudio de Impacto Ambiental”.

Con esta suerte de estudio hecho a medida, las empresas dueñas de la VNT ganaron el beneficio de contar con un proceso licitatorio con exclusión del capítulo ambiental, situación denunciada por la Fundación CAUCE.

“La experiencia de más de tres décadas de operación de la Hidrovía, bajo esquemas contractuales sin un control ambiental efectivo, demuestra que el dragado intensivo y el aumento del tráfico de grandes buques generan impactos ambientales acumulativos y sinérgicos ampliamente documentados. El río Paraná no puede ser tratado como una simple ´autopista fluvial´, sino como un ecosistema complejo, interconectado y vital para millones de personas y para la biodiversidad de la región”, puede leerse en el informe Hidrovía Paraguay – Paraná. Intereses económicos en juego. Un análisis de los actores privados (2023).

Entre los impactos ambientales, la Fundación CAUCE resaltó los siguientes:

* La remoción de sedimentos contaminados con agrotóxicos, como glifosato y AMPA,

* La erosión de barrancas y la alteración de la dinámica natural del río

* La destrucción de hábitats bentónicos (bancos de arena, playas fluviales, dunas),

* La afectación directa de humedales, incluidos Sitios Ramsar y áreas protegidas,

* La introducción y expansión de especies invasoras, como el mejillón dorado.

“Si se avanza en la profundización a 44 pies se va a cometer un verdadero ecocidio. Se acelerarán todos los fenómenos que actualmente ya vienen poniendo en crisis todo el ecosistema del humedal, no sólo por la remoción de sedimentos contaminantes del fondo del río, sino por los taponamientos de los riachos que alimentan el humedal que ya se vienen produciendo, los desmoronamientos de las costas y albardones producto del oleaje del paso de las embarcaciones y una mayor velocidad de escurrimiento que generará la mayor profundidad del canal”, agregó Payró.

Uno de los aspectos menos mencionados (y por ende encubiertos) tiene que ver con la contaminación de agrotóxicos. Agua contaminada. Esto no es un mito como pretenden señalar desde las exportadoras agropecuarias o los grandes productores sojeros del país. El laboratorio de Ecotoxicología de Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral llevó adelante el estudio Impacto ecotoxicológico de la agroindustria en los arroyos de una cuenca sudamericana: renacuajos anfibios como indicadores de salud ambiental (2025):

“Se detectaron pesticidas en el agua de las muestras de los cuatro sitios analizados. En los arroyos Espinillo, Crespo y Las Tunas los niveles del herbicida glifosato superaron el estándar de calidad establecido por la Unión Europea para la vida acuática”, puede leerse en el informe.

Uno de los autores del trabajo de investigación fue Rafael Lajmanovich, doctor de Ciencias Naturales, profesor de ecotoxicología en la UNL.

Expertos advierten que la remoción de 150 millones de metros cúbicos de sedimentos podría agravar la contaminación con agrotóxicos, destruir humedales y acelerar un “verdadero ecocidio” en el ecosistema del Paraná

“La discusión sobre la vía navegable troncal suele quedar atrapada entre cálculos de dragado, tarifas portuarias y disputas de soberanía, pero rara vez se ilumina su costado más oscuro, el ambiental. Los puertos y las cerealeras que concentran la exportación sojera no solo mueven divisas, también concentran pasivos ecológicos en forma de contaminación de ríos y arroyos. Hemos documentado niveles alarmantes de plaguicidas -como glifosato y sus metabolitos- en aguas, sedimentos y en organismos bioindicadores como los anfibios y peces, lo que revela que la ruta de las exportaciones está sostenida sobre un modelo extractivo que degrada la salud de los ecosistemas y de las comunidades ribereñas”, aseveró en diálogo con Economía Sustentable.

Oídos sordos de un dictamen judicial

La lógica, a veces, choca con la pretensión de negocios de sectores concentrados como el de las grandes cerealeras exportadoras, también dueñas de los principales puertos sobre el gran Rosario, tal como lo describiera Luciano Orellano en su libro Argentina sangra por las barrancas del Río Paraná (Editorial Agora – 2020). En el país no sólo manejan el comercio internacional de granos y sus derivados sino que poseen una presencia territorial abrumadora. Esa lógica indicaría que los estudios de impacto ambiental deberían hacerse antes de lanzar una licitación que plantee la ampliación de un dragado y así determinar la factibilidad del proyecto. Nada de esto ocurrió.

En su dictamen de febrero de 2025, la Procuración de Investigaciones Administrativas (PIA) –organismo que depende del Ministerio Público fiscal-  había señalado que el estudio de impacto ambiental debía ser realizado por el Estado nacional como condición previa al llamado a licitación.

“No debe perderse de vista que, decisiones adoptadas sobre el proyecto, tales como la profundidad de dragado, requieren evaluaciones de impacto ambiental que determinen sus efectos. El objeto de la contratación debe determinarse en función de ésta y no con posterioridad. Ello, por cuanto no deviene razonable que, una vez efectuada la licitación y adjudicado el contrato, estudios de impacto ambiental posteriores obliguen a efectuar modificaciones al proyecto”, argumentó la procuraduría especializada en febrero de 2025.

“Deviene irrazonable que se efectúen los pertinentes estudios de impacto ambiental con posterioridad a la confección del pliego de bases y condiciones particulares, por cuanto éste incluye las especificaciones técnicas del proyecto que requieren necesariamente de los antedichos estudios para determinar su viabilidad. Postergar los estudios de impacto ambiental que pudieran, incluso, modificar el objeto de la contratación, no solo resulta irrazonable, sino antieconómico e ineficiente”, concluyó la PIA.

Ahora, la misma PIA debe dictaminar sobre otra denuncia formulada por José María Lojo, ex presidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata y ex titular del Consejo Portuario Argentino, con el patrocinio de Eduardo Barcesat, vinculada al direccionamiento de los pliegos de la licitación de la VNT y la falta de estudios de impacto ambiental correspondientes.

 

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HUMEDALES RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Un solo grito unió al litoral: ¡Salvemos el Paraná y sus humedales!

Lanzamiento en Rosario del “IV Encuentro Federal por la Soberanía”

Una nueva jornada en defensa del río Paraná y sus humedales se concretó este sábado de modo simultáneo en numerosas localidades de las provincias ribereñas. En la provincia de Chaco, fue en Las Palmas, Isla del Cerrito, Colonia Benítez, Barranqueras y Resistencia; en Corrientes, en Corrientes Capital, Empedrado, Bella Vista, Goya y Esquina; en Entre Ríos, en La Paz y Paraná; en Santa Fe, en Santa Fe Capital, Reconquista, San Lorenzo y Rosario; en la provincia de Bs. As., en Ramallo; entre otras.

Fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná”, un amplio arco de organizaciones y demás protagonistas de la reciente travesía épica “Salvemos el Paraná y sus humedales” que unió territorios y comunidades litoraleñas a lo largo de más de 800 km durante 15 días y fue continuidad de la realizada durante 22 días en marzo de 2025 como de las demás acciones que se vienen concretando por la visibilización y difusión de las denuncias, argumentos y objetivos en defensa del río Paraná.
Desde la organización afirman: “Venimos en una lucha ininterrumpida desde el año 2021, que hizo posible detener hasta el presente la reprivatización del Paraná. No vamos a parar hasta la total recuperación de nuestro río en manos argentinas. Entregar el Paraná es como entregar Malvinas”.
Con gran despliegue, por agua y por tierra, y en una diversidad de actividades costeras, la iniciativa continúa uniendo a una amplia corriente de las comunidades litoraleñas que, con creciente protagonismo, planta bandera “en firme oposición a una nueva privatización y extranjerización del río Paraná, como a la profundización de su dragado a 44 pies, lo que constituiría además un verdadero crimen ambiental”, denunciando al actual proceso licitatorio en curso para una nueva entrega del río Paraná.
En nuestra región, un desfile de embarcaciones y kayaks portando banderas argentinas con sus consignas se concentró pasado el mediodía en la Isla de Los Mástiles, para cruzar “por agua” el río y dirigirse a la Rambla Catalunya de la ciudad de Rosario, empalmando con el recorrido “por tierra” de una gran caravana de vehículos, también embanderados, en el cruce del puente Rosario -Victoria, que desplegó desde su altura y a su paso una inmensa bandera argentina, unidos en sus cánticos por un estridente y patriótico reclamo: “¡No se vende! ¡El río no se vende! ¡El río se defiende!”
Luego del entusiasta arribo “por agua y por tierra” sobre la Rambla Catalunya, reafirmando desde la organización que “seguiremos poniendo el cuerpo a las ideas”, y sumando la presencia de vecinos y público en general apoyando la “patriada”, tuvo lugar un encuentro asambleario donde se intercambiaron y escucharon diversas voces de los protagonistas en la defensa de sus causas, como Javier “Tula” Nuñez, “Guía de Pesca y Asesor de Islas de la Municipalidad de Victoria”; Evangelina Codoni y Luciano Orellano, integrantes del “Foro por la recuperación del Paraná” y del “Encuentro Federal por la Soberanía”; y Sebastián Ledesma, del “Foro por la recuperación del Paraná” y de la “Multisectorial por los Humedales”.
Luciano Orellano manifestó “somos testigos de la tremenda claudicación nacional a favor de la extranjerización para convertirnos en una factoría, en un protectorado, hundiendo, abandonando y oxidando el patrimonio nacional y desgarrando al pueblo y a nuestro río Paraná para abrir paso a las empresas y a la soberanía extranjera”. Agregó: “Hay que ponerle el cuerpo a las ideas para parar este ecocidio y esta entrega total de la soberanía, y como dijo el General San Martín ‘cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla’. Esta jornada es expresión de una realidad que nos llena de orgullo, porque este es un movimiento que se consolida en todo nuestro litoral.”
En ese marco, Orellano afirma: “Ante la feroz entrega de la soberanía y el obsceno saqueo de nuestra Patria, no debemos confundirnos. El gobierno de Milei es un gobierno de ocupación que viene a desmembrar la Argentina, pero también tenemos que saber que el enemigo más peligroso es el que no se ve, y sumado a eso debemos desconfiar de los falsos progresismos, los falsos federalismos, que por un lado pregonan de palabra por estas causas y después desfilan por las embajadas, se sacan fotos con los que saquean nuestra nación. Nosotros queremos ser claros, el río Paraná es nuestro: Ni yanquis, ni belgas, ni chinos, ni franceses, ni ingleses… ¡Argentino! Nosotros juramos los principios de Belgrano: ‘ni amo viejo, ni amo nuevo, ¡ningún amo!’”.
En referencia al actual proceso licitatorio, que cerró su Primera Etapa y entra en una Segunda Etapa “técnica”, y culminaría finalmente en el mes de junio, Luciano Orellano anuncia: “Compañeros, no habrá un solo día de descanso. A esta lucha, que será larga, la vamos a librar de todas las formas posibles, todos los días, a cada momento, para volver a encontrarnos nuevamente el 25 de Mayo en todo el litoral”… “Los ríos son ‘soberanía’ de los estados nacionales ribereños, no es un río ‘internacional’. El diseño, el modelo que se pretende consolidar, nos impone una matriz logística totalmente dependiente y colonizante a favor de las potencias extranjeras.”
Para finalizar, realizó en su intervención el lanzamiento oficial del “IV Encuentro Federal de la Soberanía”, al que calificó como “más urgente y necesario que nunca para avanzar en un camino por la defensa y recuperación integral de nuestra soberanía y nuestra independencia nacional, delineando un rumbo que haga posible un futuro de felicidad para el pueblo argentino, forjando para esto un programa a corto, mediano y largo plazo, de carácter estratégico”. La cita anunciada está prevista para el 20 de junio del presente año, coincidentemente con una nueva conmemoración del “Día de la Bandera”.
La jornada sobre la Rambla, cerró a pleno ritmo de candombe y música del litoral.

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LUCHA AMBIENTAL RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Caravana y banderazo en Rosario para defender el Paraná y sus humedales

Desde el “Foro por la recuperación del Paraná”, un amplio arco de  organizaciones y demás protagonistas de la reciente travesía náutica “Salvemos el Paraná y sus humedales” que unió territorios y comunidades litoraleñas a lo largo de más de 800 km durante 15 días, llaman a “redoblar la apuesta” en una próxima cita.

En una amplia invitación para el sábado 11 de abril, impulsan una nueva iniciativa en todo el litoral “en defensa del Paraná y sus humedales”, convocando a las comunidades ribereñas a sumarse, en una actividad simultánea en todas ellas, organizando caravanas, banderazos, actos, y actividades  culturales, con el estandarte de las consignas que dan origen a esta causa: “¡Salvemos el Paraná y sus humedales!”. “¡No a los 44 pies!”. “¡El Paraná en manos argentinas!”. “¡Las Malvinas son argentinas! ¡El río Paraná también!”

En la zona de Rosario la actividad consistirá en una caravana “por agua y por tierra”. Para quienes se sumen embarcaciones y kayaks, la convocatoria está prevista a partir de las 13 hs del sábado 11 en la Isla de Los Mástiles para realizar en caravana el cruce del puente Rosario – Victoria, previendo arribar a la Rambla Catalunya a las 17:00 hs. Paralelamente, los que participen en vehículos portando “banderas argentinas”, se concentrarán a las 16 hs en el peaje del puente, del lado de la hermana ciudad de Victoria, para cruzarlo y desplegar una enorme bandera argentina. Luego se dirigirán hacia la Rambla Catalunya, donde sobre la costa confluirán “por agua y por tierra” reafirmando sus consignas.

Los organizadores expresan: “Nos disponemos a seguir poniéndole el cuerpo a las ideas y no vamos a parar hasta que caiga la licitación para la nueva privatización y extranjerización de nuestro río, como la pretensión de llevar su calado a 44 pies, lo cual sabemos que constituiría un verdadero ‘ecocidio’. Hay un creciente protagonismo y conciencia de los pueblos del litoral que abrazan la causa de la defensa de nuestro río y por recuperar nuestra soberanía, porque al calor de estas acciones se va gestando un movimiento infinitamente amplio.” “¡El Paraná no se vende! ¡Se defiende!”

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MALVINAS RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Las Malvinas son argentinas, el río Paraná también

Por Irene Orellano (*)

Vigilia En Rosario A 44 Años De La Guerra De Malvinas

En la tarde del miércoles 1 de abril comenzó a llegar la gente al Parque Nacional a la Bandera para conmemorar, como lo hacemos año tras año, los 44 años de la Guerra de Malvinas, acompañando a nuestros “héroes”: los Ex Soldados Combatientes.

La presencia de stands patrióticos integrados a la defensa de la Causa Malvinas fue central en la jornada, como también la destacada participación de distintas generaciones en el evento.

En un contexto marcado por el odio, el negacionismo, y la cruel entrega de nuestra soberanía en que pretende sumergirnos el gobierno nacional, la asistencia de cientos de jóvenes abrazando estas causas nos trajo una esperanzadora bocanada de aire fresco.

Las ansias para tatuarse a las islas Malvinas superaron todas las expectativas, con una fila interminable de gente que comenzó a primeras horas de la tarde.

En un parque repleto de stands, se exponían y ofrecían todo tipo de producciones culturales en una especie de feria.

Entre ellos, como todos los años, el stand del Foro Patriótico y Popular, además de sus materiales, bibliografía, y llamativas escarapelas, esta vez ofrecía tatuajes temporales para niñeces de las Islas Malvinas.

Se encontraba presente un stand del Correo Argentino, en el que las niñeces podían escribir cartas a los ex combatientes, que ellos mismos se encargarían de enviarles.

También estaban presentes los compañeros de Generación Malvinas con sus remeras y buzos característicos. Y un stand de escuelas rosarinas desplegó una muestra con increíbles trabajos de los alumnos.

Además, estuvo presente un stand del Foro por la Recuperación del Paraná con remeras, folletería y bibliografía referida a la temática en Defensa del Paraná.

Una multitud participó de la vigilia por Malvinas en Parque Nacional a la Bandera.Un festival de bandas acompañaba la jornada, y a la par una edición especial del programa “Frecuencia Soberana” compartía en vivo las voces de protagonistas de la convocatoria.

Llegada la medianoche y luego del festival de bandas, tomaron la palabra los Ex Soldados Combatientes, compartiendo escenario con la colectividad peruana que nos apoyó y apoya en esta causa, y se procedió a entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino.

Luego se marchó al Cenotafio, en el que se realizó un acto homenaje a los Caídos en Combate y tras multitudinarios aplausos y reconocimientos se dio por finalizada la jornada.

Malvinas: causa nacional siempre vigente

Si bien la Causa Malvinas es una causa que a lo largo de los años ha tomado cada vez más relevancia y que une a todo el pueblo argentino, actualmente y a consecuencia de la entrega de soberanía y las políticas y alineamientos internacionales del actual gobierno nacional, la situación de Argentina respecto a su reclamo se ha agravado: “Argentina está teniendo un comportamiento diplomático que no nos favorece en nada, ya que estamos votando en todos lados en contra de los que nos apoyan, y estamos votando solo junto a dos países (Estados Unidos e Israel) que además nunca apoyaron nuestra causa de Malvinas”.

Al decir de los organizadores, ante esta situación “Malvinas representa hoy un ‘buque insignia’, del cual podríamos tirar todos los argentinos para poder recuperarlas”.

La Importancia De Malvinas En Un Mundo En Guerra

Extractando palabras de Cecilia Miguel, del “Foro Patriótico y Popular”: “Los ingleses ocuparon Malvinas, sin embargo las intenciones de los distintos imperialismos son muy anteriores. En Malvinas en 1764 estuvieron los franceses, después los españoles, los ingleses, luego fueron bombardeadas por los Estados Unidos, pero fueron los ingleses los que logran mantener la ocupación. Es un paso interoceánico y estratégicamente sigue siendo muy importante, ya que desde ese lugar controlás todo el cono sur y el sur de África. Es eso lo que no ha cambiado”… “Lo que sí ha ido cambiando es el avance tecnológico y las distintas alianzas que se van dando, junto con la extracción de petróleo que viene desde los años 60 y 70. Si bien en su momento no podían hacerlo, hoy por hoy comienzan a extraer petróleo de la plataforma de Malvinas, por lo tanto lo que cambia es cuánto ahora depredan. Si bien en su momento para ellos era solo un costo que traía una inversión por su posición estratégica, ahora no solo es una inversión sino que recaudan, depredan y es el paso a la Antártida, que es la reserva de agua más importante del mundo”.

El río Paraná y Malvinas “en manos argentinas”: una causa común de nuestra patria

Nuestras Malvinas… Nuestro río Paraná… Se integran profundamente en la causa de la defensa soberana de la Patria.

¡En ningún lugar del mundo los Estados renuncian a ejercer la soberanía sobre sus ríos!

Ante un nuevo llamado a licitación, enfrentamos y nos oponemos a una nueva privatización y extranjerización de nuestro río Paraná: “entregar el Paraná es como entregar Malvinas”.

Argentina efectuó, durante más de un siglo y en ejercicio de su soberanía, el dragado de sus ríos a través de la Dirección Nacional de Vías Navegables con una flota de dragas que aún existe y que ha sido sistemáticamente abandonada y que podríamos recuperar para ponerla en funcionamiento, creando además puestos de trabajo argentino y para los argentinos.

Con el lobby permanente de las empresas agro exportadoras, en su gran mayoría extranjeras, y la presión de la Bolsa de Comercio de Rosario, buscan consumar esta entrega nuevamente, pretendiendo además profundizar su calado a 44 pies, lo que conllevaría un verdadero “ecocidio” adaptando “el río a los buques” para garantizar la entrada de buques de ultramar a la mitad del continente, lo que no ocurre en ningún lugar del mundo.

Recuperemos lo nuestro: ¡Las Malvinas son argentinas! ¡El río Paraná también!

(*) Irene Orellano. Periodista. Miembro del Instituto Soberanía y del Foro por la Recuperación del Paraná.

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Bajo bandera belga: la batalla silenciosa entre EE.UU. y China por el futuro del río Paraná

Por  arq. Pablo Payró (*)

El intento de reprivatización del río Paraná impulsado por el gobierno de Javier Milei —que busca volver a colocar en manos extranjeras el control, la administración y la planificación de una de las principales vías fluviales del mundo — ha dejado al descubierto, en las últimas semanas, los verdaderos intereses en juego y la feroz disputa que se esconde detrás de una aparente competencia entre empresas “belgas”.

Lo que comienza a emerger, a través de las grietas de esta confrontación, es quiénes operan realmente detrás de lo que gran parte de los medios presenta como una simple puja comercial. Lejos de tratarse de un conflicto acotado al ámbito empresarial, el futuro del río Paraná se revela como un escenario donde se proyectan tensiones de alcance global.

En un contexto internacional marcado por el recrudecimiento de conflictos bélicos y la creciente posibilidad de una nueva guerra mundial, el mundo atraviesa un cambio de era. La reconfiguración de bloques y el enfrentamiento cada vez más abierto entre las principales potencias imperialistas delinean un nuevo “reparto del mundo”.

En ese marco, resulta difícil sostener que una vía fluvial estratégica —por la que circula cerca del 40% de la seguridad alimentaria del planeta y que constituye un objetivo clave en cualquier hipótesis de conflicto— pueda permanecer al margen de las disputas que hoy ordenan la dinámica internacional.

El río Paraná en la mira: geopolítica del agua

Esta extensa vía navegable, por la que se exporta cerca del 80% de la producción cerealera y oleaginosa de Argentina, se extiende desde el kilómetro 1238 del río Paraná —a la altura de la Confluencia— hasta su desembocadura en las aguas profundas naturales del Río de la Plata exterior.

Recientemente han salido a la luz [1] una serie de informaciones y trascendidos que dan cuenta de la aguda confrontación que se ha desatado tras conocerse los grupos que han decidido participar de la licitación.  Turbulencias que han vuelto a poner en riesgo la continuidad del proceso, haciendo reaparecer el fantasma de la nulidad, como ya ocurriera en febrero de 2025. Un escenario que todos prometieron no repetir, pero en el que, sin dudas, se subestimaron los intereses en juego.

De las tres empresas que se habrían presentado a la compulsa — las belgas Jan de Nul y DEME, y la brasileña DTA Engenharia—  , ya se sabe que esta última habría quedado fuera de competencia al no presentar las garantías requeridas. En el proceso se evalúan tres sobres: aspectos técnico de la oferta, el plan de obras y, por último, la propuesta económica.

El tenor de las acusaciones cruzadas entre las empresas belgas ha escalado de forma exponencial, con denuncias de todo tipo y presentaciones formales ante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, que será la encargada de adjudicar la concesión. Ha quedado en evidencia que en esta licitación se juega mucho más que la realización de las tareas de dragado y balizamiento de nuestro río Paraná. Lo que está en juego, en definitiva, es de que modo Estado Unidos o China —de forma indirecta en lo formal, pero de manera directa en lo concreto— tendrán injerencia sobre esta ruta fluvial de carácter estratégico.

La disputa, incluso, habría abierto fisuras en el propio gobierno, que parece haberse dividido a partir de esto según lo afirma el portal web La Politica Online. [2]

Para quienes, de una u otra forma, han intentado reducir la discusión a un problema de “costos logísticos”, la realidad vuelve a imponerse. En este contexto global, y a contramano de lo que sucede en el resto del mundo, Argentina debe ser el único país que pretende renunciar a ejercer soberanía sobre una vía fluvial que todos quieren, menos el actual gobierno, que busca entregarla lo antes posible y dar por cerrado un proceso que se inició en el 2021, tras el fin de la anterior concesión.

Jan de Nul y su nuevo “socio”

Como pudo conocerse a través de una nota del periodista Mariano Galíndez, del portal Rosario3 [3], el documento de impugnación presentado por la empresa dragadora belga Jan de Nul contra su competidora Deme dejó al descubierto que la primera cuenta como “socia local” a la empresa Servimagnus SA, cuyo titular es Leonardo Román (hijo de Ricardo Román con una extensa trayectoria en el rubro).

Servimagnus ha realizado tareas de dragado principalmente en el territorio bonaerense, pero lo relevante en este caso es que, desde hace más de dos décadas, lleva adelante estas tareas junto a un socio de peso: la empresa estatal CCCC (China Communications Construction Company) a través de su filial Shanghai Dredging Company.

De hecho, entre 2006 y 2020, logró contratos con la autoridad portuaria provincial y llevó a cabo, junto a la empresa china, el dragado de los canales de acceso y del interior de puertos como Dock Sud, Buenos Aires, Campana, La Plata, Puerto Madryn, Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, entre otros.

También asociada a capitales chinos, efectuó el dragado del puerto de Mar del Plata en 2014/2015. Y en 2019, como lo informó el portal La Nueva Provincia[4]  exploró la posibilidad de brindar asistencia técnica y financiera en proyectos de infraestructura del puerto de Bahía Blanca.

Hacia fines del año pasado (diciembre de 2025) se supo,[5] además, que Servimagnus inició las tareas de retiro de lo que fuera una de las dragas más importantes de la flota nacional: la draga 259-C Mendoza, que durante más de una década permaneció abandonada en el puerto de Mar del Plata, sin que ningún gobierno hiciera nada para intentar recuperarla. Toda una síntesis de las políticas que han intentado borrar casi 100 años de experiencia de lo que fuera la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables. Una verdadera burla para quienes, desde hace años, venimos planteando la necesidad de recuperar la flota nacional de dragado, dado que Argentina tuvo y tiene todas las condiciones para poder efectuar de manera autónoma el dragado de sus ríos interiores y accesos portuarios.

Todo esto que señalamos se encuentra documentado en imágenes en el video “Recuperemos el Paraná. Recuperemos nuestra flota”[6] que realizáramos desde el Foro por la Recuperación del Paraná en 2022.

Este vínculo con el gigante asiático que acabamos de describir, adquiere relevancia porque las empresas chinas fueron expresamente excluidas de la compulsa mediante una cláusula del pliego que impedía la participación de firmas directamente vinculadas a estados soberanos. Una clara señal del gobierno de Milei en su política de alineamiento con Estados Unidos, que siguió de cerca todo el proceso para asegurar que su principal competidor no fuera de la partida. Sin embargo, como puede inferirse, la exclusión formal  no impide que pueda utilizar empresas “nacionales” como verdaderos “intermediarios” para canalizar esos intereses.

DEME buscando espalda para la pelea

Como tituló el diario La Nación: “Empresas de Estados Unidos buscan entrar en la Hidrovía y crece la disputa entre dos gigantes”[7].

A diferencia de Jan de Nul, DEME no se presentó formalmente asociada a otra empresa. Sin embargo, se supo que mantiene contactos fluidos con firmas norteamericanas, en particular con Great Lakes Dredge & Dock (GLDD), la mayor proveedora de servicios de dragado en Estados Unidos.

A diferencia de la lógica que aplica el gobierno nacional, en el país del norte se mantiene bajo un estricto control del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los EE.UU, todas las tareas de mantenimiento y canalización, en particular del río Missisipi, su principal arteria fluvial. Como es lógico, Estados Unidos considera como infraestructura estratégica todo lo vinculado al sistema portuario y el transporte interno que dicho sea de paso se realiza casi en su totalidad utilizando el sistema de barcazas, y no como acá que se pretende profundizar el dragado a 44 pies para permitir que buques de ultramar de 80.000 tn puedan ingresar 500km dentro del continente.

Por ello es que aplica desde 1920 la ley Jones que establece que el transporte marítimo entre puertos estadounidenses solo puede ser realizado por buques construidos en el país, de propiedad nacional, bajo bandera estadounidense y con tripulación local. Esto incluye, naturalmente, las tareas de dragado. Por ello, cuando se tercerizan estos servicios, solo pueden intervenir empresas locales.

Como lo hemos señalado reiteradamente: “¿Alguien imagina una draga china operando en el Missisipi?” Lo que para Estados Unidos sería una violación flagrante de su soberanía, en Argentina parece presentarse como el único horizonte posible.

En este contexto, y al tanto del alineamiento de la gestión actual con Estados Unidos, DEME comunicó formalmente a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y al embajador estadounidense en la Argentina, Peter Lamelas, su intención de sumar capital norteamericano, así como los dificultades administrativas para concretarlo en la etapa inicial. Una señal clara para fortalecer su posición e intentar doblegar a su competidora, contando con la anuencia libertaria.

La hora de los pueblos

Hasta aquí, intentamos describir como se desarrolla “por arriba” la disputa por el futuro de un río que es mucho más que una simple autopista fluvial. Pero, también “por abajo” se viene ejerciendo una presión creciente por frenar los planes del gobierno en esta materia.

De hecho, en los últimos años ha emergido un amplísimo movimiento en defensa del Paraná, que plantea con claridad la necesidad de recuperar el control y la administración de sus ríos en manos argentinas, y que denuncia como “ecocidio” la intención de profundizar a 44 pies el canal de navegación, en el tramo comprendido entre Timbúes y la desembocadura del Río de la Plata.

Movimiento que también denuncia el lobby de las agroexportadoras — en su mayoría extranjeras—  y de su vocera, la Bolsa de Comercio de Rosario, que impulsan esta profundización en busca de reducir costos y aumentar ganancias, aun a costa de mayores cargas para los productores agropecuarios, como se desprende de las tarifas proyectadas, superiores a las actuales.

Las travesías acuáticas por todo el litoral, los banderazos, las remadas “por el agua, la vida y la soberanía”, han sido algunas de las formas mediante las cuales innumerables organizaciones socio-ambientales, políticas, religiosas y gremiales, han visibilizado este reclamo soberano.

La Travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales”, que concluyó el 21 de marzo en Rosario tras partir desde la Isla del Cerrito (a la altura de Confluencia), en la víspera del Día Mundial del Agua mostró la potencia y la simpatía que despierta a su paso. También abre esperanzas de que, más temprano que tarde, pueda revertirse este proceso contrario a los intereses nacionales y a la continuidad de la vida y las actividades productivas que se desarrollan en el ecosistema del río y sus humedales.

Todo ello se ha realizado pese al silencio de los grandes medios de Buenos Aires y de una parte significativa —con honrosas excepciones— de la dirigencia política “opositora”. ¿Tendrá esto que ver con los intereses en juego y con alineamientos inconfesables con uno u otro imperialismo, en tensión con algún “nostálgico” planteo soberano…?

Para el 11 de abril se han anunciado nuevas actividades a lo largo de todo el litoral, con el objetivo de continuar la lucha y con la expectativa de que se decrete nuevamente la nulidad de lo actuado, generando condiciones para poder avanzar, con otra política y otro gobierno, en un camino verdaderamente emancipador. 

Ni belga, ni yanqui, ni chino, el Paraná argentino!

(*) Pablo Payró es miembro del Foro por la Recuperación del Paraná. Editor en el portal web infosoberana.

Referencias

[1]https://www.lanacion.com.ar/economia/hidrovia-recrudece-la-pelea-entre-las-dos-empresas-belgas-que-luchan-por-quedarse-con-el-negocio-nid26032026/

[2]https://www.lapoliticaonline.com/economia/hidrovia-se-bajo-la-brasilena-y-la-licitacion-quedo-atrapada-en-la-pelea-entre-santi-caputo-y-karina/

[3]https://www.lapoliticaonline.com/economia/hidrovia-se-bajo-la-brasilena-y-la-licitacion-quedo-atrapada-en-la-pelea-entre-santi-caputo-y-karina/

[4]https://www.lanueva.com/nota/2019-3-23-6-30-16-el-gigante-chino-cccc-y-la-empresa-servimagnus-se-interesan-en-el-presente-y-futuro-del-puerto-bahiense

[5]https://comexonline.com.ar/noticias/val/62955/servimagnus-inicio-en-mar-del-plata-una-compleja-operacion-para-retirar-una-draga-inactiva-desde-hace-mas-de-una-decada.html

[6]https://www.youtube.com/watch?v=rs1K6NiGc88&t=3s)

[7]https://www.lanacion.com.ar/economia/empresas-de-estados-unidos-buscan-entrar-en-la-hidrovia-y-crece-la-disputa-entre-dos-gigantes-nid25032026/

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RÍO PARANÁ

Masiva bienvenida en Rosario a la épica travesía náutica “Salvemos el Paraná y sus humedales”

En horas de la tarde de este sábado 21, una fervorosa concurrencia se convocó en la Rambla Catalunya para dar inicio a un evento que evidenció con gran compromiso la defensa de nuestro río Paraná. 

La travesía, que viene de recorrer 800 km por nuestro litoral  uniendo comunidades y territorios, se realizó en la víspera del 22 de marzo: “día mundial del agua”.

Los protagonistas de la “patriada” que en firme defensa del Paraná “ponen el cuerpo”, arribaron en caravana en sus respectivas embarcaciones junto a un desfile de remeros y kayakistas que se fueron sumando a cada paso a lo largo y ancho del extenso recorrido. Al decir de Luciano Orellano, uno de sus organizadores: “hay un creciente protagonismo y conciencia de los pueblos del litoral que abrazan la causa de la defensa de nuestro río y por recuperar nuestra soberanía, porque al calor de estas acciones se va gestando un movimiento infinitamente amplio.”

La presente travesía, continuidad de la realizada durante 22 días en marzo de 2025, como de las demás acciones que vienen concretando “es en firme oposición a la reprivatización y extranjerización del río Paraná como a la pretensión de su dragado a 44 pies”. 

Partiendo puntualmente con las embarcaciones el día 7 de marzo desde la Isla del Cerrito (Chaco), considerada de enorme significación histórica y de carácter estratégico por ser punto de confluencia entre los ríos Paraná y Paraguay, finalmente arribó a Rosario tras su recorrido haciendo postas en las localidades ribereñas: “nos abrazaron las comunidades por nuestro litoral, tuvimos conmovedores recibimientos, nos integramos profundamente en una misma causa”. 

La jornada inició con una “Radio abierta”, conducida por Ariel Bulsicco, Sergio Rinaldi y Eugenia Vega que en la voz de sus entrevistados  compartieron con los presentes innumerables argumentos “en defensa de causas profundas y urgentes”  que hacen a la convocatoria, donde no faltaron denuncias y repudios “frente a la gravedad de la escalada de ajuste, saqueo, entrega y represión a la que se viene sometiendo a la Argentina y a nuestro pueblo”.

Con grandes banderas argentinas flameando sobre la costa, acompañadas por el canto “no se vende, el río no se vende, el río se defiende” la llegada fue ovacionada, entrelazada con los abrazos, y expresiones como: “es en encendido reconocimiento a los protagonistas de esta verdadera gesta que vienen ‘poniendo el cuerpo a las ideas’ durante 15 días por el río Paraná y haciendo ‘docencia patriótica’ en cada posta litoraleña, denunciando y argumentando a lo largo de 800 km por la defensa de una causa que es de todos: ¡la defensa del Paraná en manos argentinas!”.

Una enorme “bandera nacional”,  que acompañó toda la travesía y fue agitada  en cada posta litoraleña, se desplegó sobre la playa, uniéndose con el canto a viva voz de las estrofas del “himno nacional argentino”.

Luego, se realizó un “acto” y  los protagonistas de la travesía compartieron la intensidad de lo vivido en el recorrido y el enorme agradecimiento al cariño y generosidad recibidos por los pueblos del litoral, como los argumentos que hacen a la causa que defienden.

Luis “Cosita” Romero, de “Remar contracorriente”, protagonista en el año 1996  de aquella histórica lucha y travesía contra la construcción de la represa del “Paraná Medio”, considerada el antecedente de la travesía actual, realizó una reseña de aquella pelea desigual y invitó a los presentes a continuar la lucha.

Javier “Tula” Nuñez, “Guía de pesca y Asesor de Islas de la Municipalidad de Victoria insisitó en la necesidad de detener este proyecto de profundización del dragado que ya con 36 pies está secando los humedales y taponando los riachos que lo alimentan”

Luciano Orellano, miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”, destacó  “tuvimos el recibimiento extraordinario de las comunidades que nos emocionaron profundamente, y también  pudimos ser testigos directos a lo largo del recorrido y conocer también gracias a los aportes que nos fue haciendo la gente, la tremenda claudicación nacional a favor de la extranjerización para convertirnos en una factoría, en un protectorado, hundiendo, abandonando y oxidando el patrimonio nacional y desgarrando al pueblo y a nuestro río Paraná para abrir paso a las empresas y a la soberanía extranjera”. Agregó: “hay que ponerle el cuerpo a las ideas para  parar este ecocidio y esta entrega total de la soberanía, y como dijo el General San Martín ‘cuando la Patria está en peligro  todo está permitido, excepto no defenderla’”.

Evangelina Codoni del “Foro por la recuperación del Paraná” resaltó el rol de las mujeres en esta travesía, que fueron protagonistas a lo largo de todo el recorrido y sin las cuales no hubiese sido posible esta iniciativa.

Una “muestra soberana” con infografías en grandes paneles, que también acompañó toda la travesía, se levantó en el predio, con la intención de “alumbrar con imágenes la entrega, el saqueo, la dependencia y extranjerización a la que sumergen y someten a nuestra patria, lo que se profundiza gravemente de modo acelerado en la Argentina actual en manos del gobierno de Milei y sus secuaces, como también infografías para visibilizar nuestras  riquezas, recursos naturales y bienes comunes, nuestro patrimonio nacional, y las propuestas que harían posible otro rumbo para nuestro país y para la felicidad del pueblo”.

La jornada culminó en “festival” con la participación de artistas y grupos, la participación especial de “Farolitos bajo consumo”, que en palabras de los convocantes “coronó la jornada en una verdadera fiesta con el canto, la música y el baile, compartiendo con alegría el orgullo de estar a la altura de las causas que defendemos. ¡Las Malvinas son argentinas!, ¡el río Paraná también!”. 

Redoblando la apuesta, se convocó a una jornada el 11 de abril, con banderazos y actividades culturales a realizarse simultáneamente en cada uno de los lugares ribereños que han protagonizado durante estos quince días de navegación, volviendo a “unir la cuenca” para gritar bien fuerte:

“¡Salvemos el Paraná y sus humedales!”

“¡No a los 44 pies!”

PH: Agradecemos las fotos realizadas por Eduardo Bodiño



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HUMEDALES RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Navegando “río abajo” llegó a Paraná la travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales”

Recorriendo el litoral y uniendo territorios, en horas de la tarde de este sábado 14 arribó a la ciudad de Paraná (Entre Ríos) la travesía náutica “Salvemos el Paraná y sus humedales”.

La iniciativa actual, que comenzó el 7 de marzo y se realiza en tres tramos durante 14 días a lo largo de aproximadamente 800 km por el Paraná, fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná” y por un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, estudiantiles, culturales, políticas y religiosas, muchas de las cuales fueron parte de la acción colectiva “remar contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que el año pasado unió las provincias del litoral en una histórica y épica remada a lo largo de más de 1.200 km.

Portando enormes y llamativas banderas argentinas estampadas con consignas como “el Paraná en manos argentinas”, “no a los 44 pies”, “salvemos el Paraná y sus humedales”, y “Argentina sangra por el Paraná”, sus protagonistas se manifiestan “en firme oposición a una nueva privatización, extranjerización, y a la destrucción del río ‘al que mal llaman hidrovía’, como a las pretensiones de profundizar su dragado a 44 pies, lo que constituiría  ‘un verdadero ecocidio’ y sin ningún estudio de impacto ambiental.” Advierten que “quienes se adjudican ser  ‘dueños del río’, lo hacen encubiertos en el nombre de un supuesto ‘desarrollo’; cabe aclarar que ya con el dragado actual en 36 pies se ha agudizado la crisis hídrica (taponamiento de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso al agua como recurso vital y todo el ecosistema vinculado a los humedales, y concibiendo al Paraná como una ‘autopista fluvial’ para el ingreso de buques de ultramar en medio de un continente (lo que no existe en ningún lugar del mundo), en beneficio fundamentalmente de las agroexportadoras, en su mayoría extranjeras, que tienen el control de nuestro comercio exterior.” 

Río abajo, por las entrañas del Paraná, vienen sumando protagonismo desde cada rincón litoraleño a esta “patriada” que ya hace  historia: Isla del Cerrito, Antequera, Corrientes, Barranqueras, Bella Vista, Goya, Esquina, La Paz, Hernandarias, Villa Urquiza, en las que se realizaron actividades de difusión de la problemática. La Virgen de Itatí los acompaña desde Corrientes.  

La travesía arribó al Balneario Municipal de la ciudad, donde hubo un emotivo y cálido recibimiento a la llegada de los protagonistas en sus embarcaciones, entre ellos Luis “Cosita” Romero, de “Remar Contracorriente”; Luciano Orellano, del “Foro por la Recuperación del Paraná”, Arturo Sedano y Evangelina Codoni, y Javier “Tula” Nuñez, “Guía de pesca” y “Asesor de Islas de la Municipalidad de Victoria”.

El momento más emotivo de la jornada, fue el despliegue de una enorme bandera argentina al momento de la llegada de la travesía, y momento en que a viva voz los presentes reafirmaron “El río no se vende”

La jornada fue protagonizada con los vecinos y las familias que se acercaron con sus reposeras a lo que fue además un verdadero “encuentro cultural” que se extendió hasta horas de la noche, intercambiando la palabra, la música, el canto, la danza, las producciones regionales, que son expresión de una cultura y una identidad “fundidas con el río”. Fue acompañada por una “muestra soberana” con infografías en grandes paneles, donde se visualizaban las denuncias del feroz agravamiento  de la declinación de la soberanía nacional, como propuestas necesarias para recuperarla. 

A tempranas horas del día domingo 15, los protagonistas se dispondrán a abordar sus embarcaciones para continuar su recorrido hacia la ciudad de Santa Fe, emprendiendo el último tramo de esta travesía que tendrá su punto de cierre el sábado 21 en la ciudad de Rosario.  

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