Categorías
BANDERA RÍO PARANÁ SOBERANÍA

27F : Se lanzó en Rosario la convocatoria a la travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales” a realizarse del 7 al 21 de marzo.

En el marco de las actividades por el Día de la Bandera, organizaciones sociales, ambientales, sindicales y de pescadores realizaron el 27 de febrero un acto en el Parque Nacional a la Bandera de Rosario, donde se lanzó oficialmente la convocatoria a la Travesía “Salvemos el Paraná y sus humedales”, a realizarse entre el 7 y el 21 de marzo.

Los asistentes rindieron homenaje a Manuel Belgrano y renovaron el tradicional juramento a la enseña patria frente al Monumento Nacional a la Bandera. La actividad reunió a distintos sectores que impulsan la defensa del río Paraná y sus humedales.

Durante el encuentro se plantearon tres ejes centrales. El primero fue la denuncia de lo que los convocantes definieron como un proceso de “extranjerización y entrega” del río Paraná, en referencia a la licitación de la vía navegable. El segundo fue la renovación del juramento a la bandera nacional junto a ex combatientes de Malvinas, en un gesto que vinculó la conmemoración patria con la reivindicación de la soberanía. El tercero fue el lanzamiento oficial de la travesía fluvial “Salvemos el Paraná y sus humedales”, acompañado por una conferencia de prensa.

La travesía prevé recorrer más de ochocientos kilómetros por el río, desde Puerto Las Palmas (Chaco), a la vera del río Paraguay, saliendo el 7 de marzo, hasta la ciudad de Rosario, cuya llegada está prevista para el 21 de marzo, en la víspera del Día Mundial del Agua.

A lo largo de ese recorrido, se han planificado actos, festivales, actividades culturales y de difusión en localidades como Isla del Cerrito, Corrientes (capital), Barranqueras, La Paz, Villa Urquiza, Paraná, Santa Fe (capital), Punta Quebracho, San Lorenzo, Isla de los Mástiles, entre otras.

Los organizadores también señalaron que la jornada coincidió con la fecha que el gobierno de Milei definió para efectuar la apertura de sobres de la licitación del dragado del río Paraná, hecho que reforzó el carácter político de la convocatoria en la ciudad y el rechazo a las política de entrega de soberanía que este viene llevando adelante.

Estuvieron presente entre otros:
Luciano Orellano (Foro por la recuperación del Paraná), Luis “Cosita” Romero (Remar Contracorriente – Cuidadores de la Casa Común), Claudino Chamorro – Ex Soldados Combatientes de Malvinas, Javier Núñez – Guía de Pesca y asesor en Isla de la Municipalidad de Victoria (Victoria), Horacio “Indio” Enríquez – Eco Urbano (Paraná), Sebastián Martinez Ledesma – Foro por la Recuperación del Paraná / Multisectorial de los Humedales, Evangelina Codoni – Foro por la Recuperación del Paraná, Carlos del Frade – Diputado provincial (FAS), Mercedes Meier – PTP, Eduardo Bulsico – Concejal VGG, Ariel Bulsico – periodista, Mariano Martínez – Añangarencó Ñderjhé (Paraná), Carlos Vacarezza – periodista Programa “A toda costa”, Walter Palombi – Sindicato de Correo; Secretario de Relaciones Institucionales CGT Rosario, Norma López – Concejala Rosario (Comunidad), Julián Ferrero – Concejal Rosario (Ciudad Futura), Pablo Basso – Concejal Rosario (Movimiento Evita), Majo Poncino – Concejala Rosario (Movimiento Evita), Nico Ramírez – Asociación de Pescadores de La Ribera (VGG), Ariel Charras – SIPRUS (VGG), Ezequiel Nant – Director de “Fábrica de Futuro” de VGG, Silvio Aguirre – Coordinador de la “Escuelita de la Patria” (Pueblo Esther), Ing Arturo Sedano – Foro por la Recuperación del Paraná (Entre Ríos), Carina Capelletti – Concejala de Pueblo Esther (Juntos Pueblo Esther), Sofía Lo Tufo – Senderos del Humedal, Germán Mangione – Periodista y miembro del Foro por la Recuperación del Paraná (San Lorenzo), Yamila Aranda – ALDE, Irene Orellano – Instituto Soberanía, Nahir Fabba – Macachas Rosario, Paola Vera (JCR), Noel Gassmann – Fábrica de Futuro (Rosario), Marco De María – Juventud Foro por la Recuperación del Paraná, Martín Gazzotti – Ni un Pibe Menos por la Droga, Mateo Mona – MUS (Movimiento de Unidad Secundaria),  Juan José Silva, Propuesta Sur, Ariel Monje – Docente, entre otros.

Categorías
RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Una licitación sin estudio ambiental y sin consenso político y popular es nula

Por Feliciano Ramos (*)

Son tantas las razones para declarar nula de  nulidad absoluta la licitación por 3 décadas de un dragado de profundización del río Paraná, Río de la Plata y canal Punta Indio a 44 pies, que si lo detallamos no alcanzaría un libro para describirlas. Aun así, intentaré resumir lo más importante.

Comencemos por el tiempo de la licitación: 30 años. Un gobierno al que le queda de mandato un poco más de un año y medio NO puede licitar por 30 años porque compromete a otros gobiernos que aún no asumieron y, tal vez, que es lo mas probable, no estén de acuerdo con la licitación. Debe haber consenso entre los distintos partidos políticos, provincias y población ribereña, consenso que jamás el gobierno de LLA buscó, ni tiene. El año pasado, el Estado, a través de  la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ex AGP y ex DNVN), convocó a una “Audiencia Ambiental” para posteriormente llamar a licitación por el dragado de profundización del río Paraná. Intentaron instalar unos viejos estudios que ni siquiera eran ambientales como válidos, pero tanto la audiencia, como los estudios, como el próximo llamado a licitación, fue ampliamente rechazada e impugnada por más del 96 % de los exponentes, movidos solamente por el patriotismo y la lucha por la salud ambiental del río y sus habitantes. No hay consenso ni político ni en la población para la licitación de dragado, como tampoco hay resto de mandato que lo legitime.  En poco más de un año estaremos votando, eligiendo nuevo presidente.

¿Dónde colocarán las enormes cantidades de metros cúbicos dragados?

La profundidad del canal del río Paraná está a 34/36 pies. Con un dragado a 42/44 pies la diferencia es de 8 pies; como en la licitación no solo se ensancha el canal a 130 metros, sino que se tienen que dragar zonas de fondeo y alije, etc., consideremos un mínimo de  3 metros cúbicos de profundización por metro cuadrado de canal para tener un mínino de material extraído. Por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 3 metros cúbicos de material del lecho, sea este barro, limo o arena. Si consideramos que el ancho de canal a dragar sea de 130 metros, para dragar un metro de ancho de canal deberán extraerse 390 m3. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 390.000 m3 por kilómetro dragado.

Ahora bien, desde el Km. 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas, hay 236 Km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 Km., el río Paraná Guazú 69 Km., y el brazo del Paraná Bravo 27 Km.; en total 462 Km. Si sumamos riacho Talavera, más canal Punta Indio, etc., calculemos  mínimamente 550 Km. de profundización, lo que da la barbaridad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima que se dragarán y se volverán a tirar al río en un dragado de refulado y todo este material se sumará a la sedimentación que de ordinario tiene el río Paraná (sedimentación que se desconoce ya que jamás se hizo un estudio completo de todo el río). Pido disculpa por la simpleza del cálculo, es con la intención de que todos entiendan.

Con más de 30 años de dragado extranjero (desde los 90 a hoy), ya tenemos los riachos del humedal que llevan a las lagunas tapados, donde se depositó el material dragado llevado por la corriente; con un dragado a 44 pies el resultado será catastrófico. Los peces, como el sábalo, no se han podido reproducir en bajante por estar las lagunas “desconectadas”  al taparse los riachos que le proveen agua desde el río Paraná.

En el portal Rosario3 se habla dela veda de exportación de pescado, y prosigue: de cada 100 sábalos solo 6 están aptos para reproducirse. Habla de lagunas “desconectadas”  y continúa: los peces que pueden reproducirse se redujeron de un 85 % en 2022 a apenas 5,8 % en Julio de 2025.  

La contaminación del río Paraná

Un estudio del Conicet demuestra la presencia de residuos de agroquímicos y metales pesados en el Paraná, detectó que el fondo de un río que desemboca en la cuenca tiene más glifosato que un campo de soja. “La publicación científica validada a nivel mundial dice que todas las muestras de agua superaron para, al menos alguno de los plaguicidas, el nivel guía recomendado para toda la biota acuática y recomienda articular políticas inmediatas” explicó Marino. El monitoreo sobre la cuenca del Paraná se realizó en tres etapas: la primera fue en 2013, la segunda en 2016 y la más reciente en Enero de 2017, con las que se ratificó la presencia de agroquímicos tanto en el agua como en los sedimentos.

Los niveles de glifosato más AMPA, el metabolito en la degradación del glifosato, hallados en la cuenca del río “son unas cuatro veces las concentraciones que pueden encontrarse en un campo sembrado con soja”, concluyendo que “El fondo de un río que desemboca en el Paraná tiene más glifosato que un campo de soja”.

“La Argentina es uno de los sitios con mayor hidroarsenicismo del planeta y uno de los países con mayor uso de glifosato, lo que la vuelve un escenario de riesgo ecotoxicológico bastante importante, pero muchas veces hay que demostrar ese riesgo de manera experimental”, agregó el especialista, que investiga sobre el efecto ambiental y biológico de los plaguicidas desde hace más de 20 años.

Se han detectado niveles de glifosato superiores a los de los cultivos, aún debajo del agua, en el lecho del río Paraná y también, por ejemplo, en aljibes del impenetrable chaqueño.

El combo de arsénico y glifosato es muy dañino.

¿Se imaginan dragar = remover del lecho, y volver a tirar al río la enorme cantidad de 214.500.000 metros cúbicos de mínima de lecho contaminado?

Un ecocidio ambiental. ¿Para qué? ¿Para quiénes? Para que los buques salgan más cargados y para que quienes ganan sumas varias veces millonarias en dólares, como la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros,  ganen muchísimo más.

El costo de las licitaciones de dragado siempre lo pagó y lo seguirá pagando el pueblo argentino a través de sus impuestos. ¡¡SÍ!! Nosotros les pagamos el dragado y balizamiento a la Bolsa de Comercio y puertos extranjeros para que ganen más y más. Y también sabemos que en cada licitación de profundización de dragado que paga el pueblo, los puertos privados (extranjeros o no) les cobran cada vez más a los productores como si el dragado lo pagaran ellos.

La extranjerización del comercio exterior le cuesta cada vez más a los argentinos en impuestos que van a asistir a puertos privados en vez de volver en obras para la población. 

Se hicieron muchos estudios de contaminación del río Paraná, pero jamás se hizo un estudio previo de impacto ambiental antes de una licitación de dragado. Raro, porque si querés poner una pyme e iniciar la fabricación u otra actividad, más que seguro que si no hay un buen estudio de impacto ambiental no te den la autorización para comenzar.

¿Y por qué a la empresa Hidrovia jamás se lo exigieron? ¿Por ser extranjeros la empresa de dragado tiene inmunidad? ¿Son intocables?,  porque tampoco pagan impuesto alguno, como lo haría el más humilde de los comerciantes minoristas.

Sin previo estudio de impacto ambiental no hay licitación que sea válida.

En ninguna parte del mundo los ríos semejantes al río Paraná son dragados a tanta profundad. ¿Por qué en Argentina sí? Los extranjeros cuidan sus ríos y vienen a este país a dragarlo sin control.

Hay que ajustar los buques al río y no el río a los buques.

Los ríos tienen derechos, es hora de hacerlos respetar.

(*) Capitán Fluvial (Dragador) – Miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”

Categorías
BANDERA RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Defender el río alzando la bandera Argentina

Compartimos gacetilla de prensa emitida por el Foro por la Recuperación del Paraná / Remar Contracorriente:

En el marco de los actos por el Día de la Bandera, organizaciones sociales, ambientales, sindicales y de pescadores realizaron este lunes a las 19 una reunión organizativa en el Centro Cultural La Toma, con el objetivo de coordinar las actividades previstas para el próximo 27 de febrero en el Parque Nacional a la Bandera.

La convocatoria plantea rendir homenaje a Manuel Belgrano, en el monumento que se sitúa en el Parque Nacional a la Bandera y renovar el tradicional juramento a la enseña patria, en coincidencia con el aniversario de su creación. A las 11 hs está previsto el inicio de la actividad.

Según se informó durante el encuentro, el acto del viernes se estructurará en torno a tres ejes centrales. El primero será la denuncia de lo que los convocantes definen como un proceso de “extranjerización y entrega” del río Paraná, en referencia a la licitación de la vía navegable. El segundo consistirá en la renovación del juramento a la bandera nacional junto a ex combatientes de Malvinas, en un gesto que busca vincular la fecha patria con la reivindicación de la soberanía. El tercero será el lanzamiento oficial de la travesía fluvial “Salvemos el Paraná y sus humedales”, acompañado por una conferencia de prensa.

La travesía prevé recorrer más de ochocientos kilómetros por el río, desde Puerto Las Palmas a la vera del río Paraguay, en la provincia del Chaco, hasta Rosario. La salida está programada para el 7 de marzo y la llegada para el 21, en la víspera del Día Mundial del Agua.

Los impulsores de la iniciativa señalaron que el mismo 27 de febrero está prevista la apertura de sobres de la licitación vinculada a la administración del Paraná, hecho que —según sostienen— refuerza el carácter político de la convocatoria en la ciudad.

La actividad se inscribe en un contexto de debate nacional sobre la gestión del río Paraná y el rol del Estado en la administración de recursos estratégicos, un tema que vuelve a situar al Paraná —y a Rosario— en el centro de la discusión pública.

Contacto de prensa:
Luciano Orellano 3415 02-9151
(Foro por la Recuperación del Paraná)

Video de difusión:

Categorías
RÍO PARANÁ SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Un corsé por 30 años

Por Ing. Hernán Orduna (*)

Fuente: www.elcohetealaluna.com

Neocolonialismo en los ríos Paraná y de la Plata

Está en marcha nuevamente el proceso licitatorio de la concesión de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata (VNT), que fue aprobado por Resolución 67/2025 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).

Se trata de una infraestructura estratégica crítica para el desarrollo de la República Argentina, en tanto concentra el flujo principal del comercio exterior, incide de manera directa sobre la competitividad de las economías regionales y condiciona las posibilidades de crecimiento productivo, portuario e industrial de las provincias ribereñas.

Aquí no se pretende obstaculizar la inversión privada ni cuestionar el régimen concesional en abstracto, sino que es menester asegurar que una decisión de semejante relevancia histórica se adopte con pleno respeto por la Constitución Nacional, el federalismo, la soberanía logística, la sustentabilidad ambiental y el interés público de largo plazo.

Teniendo en cuenta la afectación por la traza, el uso, la explotación económica y los impactos ambientales de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata, debo advertir que el diseño contractual actualmente propuesto presenta riesgos estructurales para la capacidad decisoria y regulatoria del Estado: es un corsé para cualquier gobierno, al menos por 30 años o más, ya que el plazo puede renegociarse. También se observan condicionamientos a la competencia económica, no hay defensa del interés nacional y provincial.

I. Consideraciones institucionales y federales.

La Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata constituye el principal corredor logístico del comercio exterior argentino y atraviesa múltiples jurisdicciones provinciales, impactando de manera directa sobre las economías regionales, los puertos públicos y privados, y el desarrollo productivo de las provincias y comunidades ribereñas. Su administración no es una cuestión meramente técnica u operativa, sino un ejercicio concreto de soberanía económica, territorial y logística del Estado argentino.

El diseño institucional y contractual actualmente propuesto no es neutro desde el punto de vista soberano: debilita la capacidad decisional del Estado y excluye a las provincias de los mecanismos efectivos de control, produciendo una cesión indirecta pero estructural de soberanía, trasladando al concesionario privado –por varias décadas– decisiones estratégicas que condicionan el comercio exterior, la planificación portuaria, los costos logísticos y el desarrollo regional. Esta afectación soberana se proyecta directamente sobre la seguridad económica nacional, en tanto compromete la capacidad del Estado para garantizar previsibilidad, controlar costos sistémicos, asegurar la continuidad operativa del comercio exterior y resguardar la estabilidad macroeconómica frente a shocks logísticos y contractuales de largo plazo.

En esta misma lógica de soberanía y seguridad económica nacional, resulta imprescindible señalar el perjuicio estructural que implica para la República Argentina la decisión de no avanzar en la construcción del Canal Magdalena. La ausencia de una vía de navegación soberana, directa y bajo administración nacional hacia el Atlántico Sur y de una profundidad asegurada mínima de 14,3 metros al cero desde el Km. 40 del Río de la Plata hacia el Océano, consolida un esquema de dependencia logística externa, en el cual los puertos argentinos no tendrán otro destino que operar como puertos alimentadores (feeder) de terminales ubicadas fuera de la jurisdicción nacional, particularmente en Montevideo o en puertos del sur de Brasil. Este escenario no sólo incrementa costos, tiempos y vulnerabilidades operativas, sino que implica una pérdida efectiva de independencia económica como Nación, al subordinar el comercio exterior argentino a infraestructuras, decisiones regulatorias y prioridades estratégicas definidas por otros Estados.

El 5 de agosto de 2024 el Presidente Milei dictó el DNU-2024-699-APN-PTE que, en su artículo 1º, declaró “servicio público a las actividades de dragado, redragado, mantenimiento, señalización, balizamiento y control hidrológico de las vías navegables de jurisdicción nacional”.

Y en virtud de lo dispuesto por el artículo 42 de la Constitución Nacional, los servicios públicos de competencia nacional deben contar con marcos regulatorios adecuados y con la necesaria participación de las provincias interesadas en los organismos de control.

Asimismo, corresponde destacar lo establecido en el artículo 124 de la Constitución Nacional, que reconoce a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, incluyendo los ríos, cursos de agua y sus lechos, de jurisdicción compartida. Esta cláusula constitucional no sólo consagra derechos patrimoniales, sino que impone un deber de participación provincial efectiva en las decisiones que inciden sobre el uso, la explotación, la preservación ambiental y la administración económica de dichos recursos.

En este marco, las provincias poseen un interés directo, actual y constitucionalmente protegido en el diseño institucional, económico y ambiental del régimen concesional proyectado, que no puede ser válidamente desplazado ni sustituido por esquemas de decisión centralizados.

II. Diagnóstico sintético de algunas de las numerosas falencias detectadas.

En el enlace disponible aquí se puede acceder al “Análisis revisado de los pliegos de la licitación de la concesión del dragado y señalización de la Vía Navegable Troncal de los Ríos Paraná y de la Plata”. De ese análisis técnico-jurídico de los pliegos aprobados surgen, de manera objetiva, entre otros, los siguientes aspectos que ameritan revisión previa a la apertura de ofertas, por afectar la legalidad, la competencia, la seguridad jurídica, la navegabilidad sostenible y el interés público nacional y provincial:

1. Contradicciones normativas y déficit de marco regulatorio efectivo.

Se advierte una grosera contradicción normativa entre la calificación de las actividades (dragado, señalización y control hidrológico) como servicio público y su encuadre práctico como concesión de obra pública, sin un marco regulatorio integral previo, ni un organismo de control creado por ley, con independencia funcional y participación provincial efectiva.

2. Perjuicios del diseño económico y restricción de la competencia.

El establecimiento de bandas tarifarias mínimas y máximas como requisito de admisibilidad limita la competencia real, impide ofertas más eficientes y transforma el procedimiento en la validación de rangos tarifarios predeterminados. Asimismo, el esquema desnaturaliza el riesgo empresario, trasladando costos estructurales al sistema productivo y a los usuarios. Y mantiene la reciente incorporación del llamado puerto de La Plata (en realidad Ensenada) en la Subsección que lo hace también subsidiador de empresas localizadas a más de 240 km aguas arriba.

3. Omisiones técnicas críticas que afectan la navegabilidad, costos y control público.

Los pliegos pretenden la extensión del Canal Punta Indio –como única vía navegable–, desde el kilómetro 239,1, por su profundización, pero no aportan los correspondientes relevamientos batimétricos de la zona, ni las zonas de descarga de material a dragar, ni el estudio de las interferencias a la navegación de la República Argentina por esa proyectada extensión a ciegas del Canal Punta Indio hacia profundidades naturales mayores, cuando correspondería un Estudio comparativo obligatorio de trazas de la Extensión del Canal Punta Indio vs. Canal Magdalena, cuantificando perjuicios fiscales, económicos y logísticos para el Estado argentino y las empresas nacionales.

Tampoco consideran la avanzada progradación del frente deltario central, agravado por la metodología de dragado utilizada en el Canal Ing. Emilio Mitre con la pérdida continua de profundidad en esa zona –que ya está afectando a la navegación deportiva–, donde también correspondería un Estudio comparativo obligatorio de trazas del Río Paraná de las Palmas y el canal Ing. Emilio Mitre vs. el río Paraná Guazú y el canal Buenos Aires.

Las omisiones técnicas tienen un fuerte impacto económico ya que no establecen criterios precisos de tolerancias, ni parámetros de control sobre sobredragado, ejecución y validación técnica.

Asimismo, existe indefinición en la ingeniería de disposición del material a dragar, con capacidad insuficiente de zonas de descarga y falta de previsión del incremento de volúmenes de más material a dragar por profundización.

Los pliegos mantienen la disminución de 3,05 metros de profundidad en el tramo entre el sur de Diamante y Santa Fe, lo que impacta en la navegabilidad, la eficiencia logística y la competitividad portuaria de Entre Ríos y Santa Fe.

Y por supuesto ignora el Riacho Barranqueras, y a la provincia del Chaco.

4. Déficit ambiental estructural.

La licitación se impulsa sin contar con Estudio Hidrosedimentológico, Línea de Base Ambiental, ni Estudio de Impacto Ambiental, ni Evaluación Ambiental Estratégica, que considere las obras proyectadas. Y se habilitan decisiones técnicas con impactos ambientales y jurídicos relevantes para las provincias ribereñas.

5. Riesgos jurídicos e internacionales en el Río de la Plata.

Se detectan omisiones en materia de comunicación y coordinación con la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP) y la República Oriental del Uruguay, lo que puede derivar en conflictos diplomáticos, reprogramaciones operativas y nulidades parciales de ejecución.

6. Federalismo ambiental e institucional debilitado.

Se omite la constitución de un Comité de Cuenca interjurisdiccional para una vía navegable de carácter federal e interprovincial, que es una obligación legal (ley 25.688) debilitando la gobernabilidad, el monitoreo ambiental y la participación efectiva de las provincias en la toma de decisiones estratégicas.

En conjunto, estos factores comprometen la seguridad jurídica del proceso licitatorio, restringen la competencia, trasladan riesgos indebidos a los usuarios y provincias, y habilitan que el concesionario asuma definiciones estratégicas que corresponden al Estado.

III. Neocolonialismo: para muestra basta un botón

En el artículo 16 del Pliego de Bases y Condiciones, sobre “Personas no habilitadas para contratar”, se establece que “no serán aceptados como Oferentes o como integrantes de una Asociación

  • “Toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma (…)”
  • “Quienes se encuentren incluidos en las listas elaboradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos”.

La negrita y el subrayado me pertenecen.

Y no consulta a las PROVINCIAS ARGENTINAS, que son las titulares del lecho y del subsuelo de los Ríos Paraná y de la Plata.

(*) ex Presidente de la Delegación de la Argentina ante la Comisión Administradora del Río de la Plata.

Categorías
RÍO PARANÁ

Medida cautelar para suspender la licitación de la “Hidrovía Paraná–Paraguay”

Organizaciones socioambientales solicitan una medida cautelar para suspender la licitación de la Hidrovía Paraná–Paraguay

El día 9 de febrero se presentó ante la Justicia una medida cautelar de no innovar con el fin de frenar el proceso de concesión de la Hidrovía Paraguay–Paraná. El pedido apunta a suspender los efectos de la Resolución 67/2025 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación hasta que se resuelva el fondo del amparo ambiental en trámite.

La cautelar se inscribe en una acción de amparo ambiental colectivo promovida en marzo de 2025 por Capibara, Ambiente, Derecho y Sociedad ONG; Centro de Protección a la Naturaleza ONG; Movimiento por el Agua (MOPEA); Foro Santafesino por la Salud y el Ambiente; Tramas Derecho en Movimiento; Foro por la Recuperación del Paraná entre otros.

El planteo judicial exige que el Estado nacional cumpla con su deber legal de realizar una Evaluación de Impacto Ambiental Estratégica y Acumulativa sobre el conjunto de la cuenca del río Paraná, garantizando instancias reales de participación ciudadana.

Un proceso licitatorio cuestionado

En noviembre de 2024, el Estado aprobó la documentación técnica y jurídica correspondiente a la Licitación Pública Nacional e Internacional N.º 1/2024, destinada a la modernización, ampliación y mantenimiento del sistema de dragado y señalización de la Vía Navegable Troncal del río Paraná y el Río de la Plata.

Luego de la apertura de sobres y la recepción de una única oferta, el procedimiento fue dejado sin efecto en febrero de 2025. No obstante, el Decreto 709/24 permaneció vigente y, amparándose en esas facultades, el Ejecutivo retomó el proceso durante 2025. Según las organizaciones demandantes, esta reactivación se realizó desconociendo normas ambientales y principios básicos de la democracia ambiental.

El amparo solicita la suspensión preventiva del Decreto 709/24 hasta tanto se efectúe una evaluación ambiental estratégica e integral de toda la cuenca, con mecanismos de participación efectivos.

Informes parciales y participación objetada

En el marco del expediente judicial, el Estado presentó informes sectoriales y desactualizados para justificar la ausencia de una evaluación estratégica integral. Las organizaciones sostienen que dichos documentos no cumplen con los estándares técnicos ni legales exigidos para una evaluación ambiental de carácter acumulativo.

Asimismo, el Gobierno afirmó haber garantizado la participación ciudadana. Sin embargo, cerca del 90 % de quienes intervinieron en la audiencia pública realizada el 3 de noviembre de 2025 cuestionaron su validez por irregularidades en la convocatoria y manifestaron su rechazo a la profundización del dragado.

Nueva resolución y profundización del dragado

Mientras el proceso judicial continúa y aún no se produjo la totalidad de la prueba, el Estado dictó la Resolución 67/2025, que aprueba los pliegos técnicos de una nueva concesión por un plazo mínimo de 25 años. La norma contempla, además, una mayor profundización del lecho del río respecto del esquema anterior, llevando su profundidad a 44 pies (actualmente en 36 pies).

Las organizaciones advierten que esta decisión se adoptó sin analizar los impactos acumulativos sobre el ecosistema del Paraná y del Río de la Plata, priorizando objetivos económicos por sobre las consecuencias sociales, ambientales y culturales de largo plazo.

Fundamentos ambientales y necesidad de la cautelar

La solicitud cautelar se apoya en los principios de prevención y precaución, así como en los criterios in dubio pro natura e in dubio pro agua, reconocidos por la legislación ambiental nacional e internacional y por la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Estos principios obligan a anticipar y evitar daños ambientales que, una vez producidos, pueden resultar irreversibles.

Las organizaciones señalan que, si el proceso licitatorio avanza y se adjudica la concesión, quedará consolidado por décadas un modelo de intervención sobre el río, tornando abstracta la acción judicial y consolidando impactos de difícil o imposible reversión.

El río como bien común

Las entidades firmantes sostienen que no puede definirse el futuro del río Paraná sin información pública suficiente, instancias genuinas de participación social y evaluaciones ambientales integrales.

El Paraná y sus humedales constituyen un bien común estratégico para la vida, la biodiversidad y las comunidades de la región. La gestión de la cuenca —afirman— debe efectuarse de manera soberana por el estado argentino, contemplando criterios ambientales rigurosos, y no como ahora que se pretende resolver a partir de decisiones administrativas orientadas en beneficio de intereses extranjeros y grupos concentrados ligados al complejo agroexportador que indican serán los principales beneficiados con esta política de entrega que implementa el gobierno de Milei. 

 
Categorías
RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Se realizó la Travesía náutica “Salvemos el Paraná y sus humedales”: ¡Conocer y defender!

Haciendo historia: “una nueva movilización en el agua”

Uniendo las ciudades de Rosario y Victoria por las aguas de nuestro Paraná, una nueva travesía náutica se desplegó “remando contracorriente” entre las primeras horas del pasado sábado 31 y la jornada del domingo 1 de febrero.

Aunados en la consigna “el río no se vende” y con el claro objetivo de visibilizar el reclamo en defensa del río Paraná y sus humedales, vivenciando al río como “patrimonio de todos”, la convocatoria fue expresión de un amplio movimiento que crece, que ya hace historia, y que “vino para quedarse”.

La iniciativa fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná” y por un amplio arco de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, culturales, comunitarias, políticas y religiosas, muchas de las cuales habían sido parte de la acción colectiva “remar contracorriente por el agua, la vida y la soberanía”, que unió las provincias del litoral en una histórica y épica remada a lo largo de más de 1.200 km en marzo del 2025, como de sucesivas actividades que le dieron continuidad, con estos mismos objetivos: “recuperar el Paraná en manos argentinas”.

Largada desde Rosario: “Cuna de la Bandera”

Portando enormes y llamativas banderas argentinas, estampadas con consignas como “el Paraná en manos argentinas” y “no a los 44 pies” los protagonistas de la actual travesía abordaron entusiastamente sus embarcaciones en la Rambla Catalunya de la ciudad de Rosario para iniciar su caravana, y fueron sumando en el recorrido a kayakistas y embarcaciones, siendo alentados por el acompañamiento del público en general, en manifiesto apoyo a las causas que le dieron origen.

Las causas…

Los “remadores” se manifestaron en “firme oposición a una nueva reprivatización, extranjerización, y a la destrucción de los humedales y de la biodiversidad que aloja nuestro río ‘al que mal llaman hidrovía’, como a las pretensiones de profundizar su dragado a 44 pies”. En palabras de los organizadores “como si esto fuera poco, pretenden hacerlo además sin ningún estudio serio de impacto ambiental, para el exclusivo beneficio de los grandes negocios de cuatro o cinco vivos que estafan, porque lo hacen encubiertos en el nombre del ‘desarrollo’, empujando lo que representaría un verdadero crimen ambiental, un ecocidio”.

Javier Nuñez, uno de los organizadores de la travesía, advirtió que “con el dragado actual, en 36 pies, se ha agudizado la crisis hídrica que viene afectando a nuestra zona (taponamiento de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso del agua como recurso vital en casos como nuestra vecina ciudad de Victoria (Entre Ríos) y todo el ecosistema vinculado a los humedales, y concibiendo al Paraná como una ‘autopista fluvial’ para el ingreso de buques de ultramar en el medio de un continente (lo que no existe en ningún lugar del mundo) en absoluto beneficio de las grandes multinacionales que hoy tienen el control del comercio exterior”.

Desplegando “campamento” para “plantar bandera”

En el trayecto, los protagonistas de la “patriada” hicieron posta en el kilómetro 44, en la confluencia con el riacho el Paranasito donde en un clima de fraternidad, camaradería y entusiasmo “desplegaron campamento” y se dispusieron a pasar la noche.

A lo largo del recorrido, los protagonistas expresaron: “pudimos ver de cerca el inmenso ecosistema que da vida a nuestro humedal, y también pudimos constatar con nuestros propios ojos los daños que se vienen sufriendo desde hace tiempo con los ‘terraplenamientos’, que buscan ‘pampeanizarlo’ para convertirlo en campos de soja, como las numerosas bajadas clandestinas que dan cuenta de las actividades ganaderas en tierras fiscales o en las que el Estado no ejerce control alguno”.

Con la convicción de que “el río no se vende, se defiende”, en horas de la mañana del domingo levantaron campamento y emprendieron el camino hacia Victoria (Entre Ríos).

Arribando a destino: la “hermana” ciudad de Victoria

Una vez arribados en sus embarcaciones, tuvo lugar una “radio abierta” con voces de los protagonistas conjuntamente con actividades culturales y una “muestra soberana”, contribuyendo a la premisa “conocer para defender”. La intendenta de la ciudad de Victoria Isa Castagnino acompañó la llegada de los kayakistas.

Luciano Orellano, referente del “Foro por la Recuperación del Paraná” y del “Encuentro Federal por la Soberanía”, argumentó : “la iniciativa que pretende llevar adelante el gobierno nacional constituye una verdadera entrega de soberanía, pretendiendo volver a dejar en manos extranjeras el control, la administración y la gestión de una de las vías fluviales más importantes del mundo, lo que toma mayor relevancia en un contexto mundial en el cual se aceleran los factores de guerra, y el control de los bienes y recursos naturales es objetivo primordial en la disputa para las principales potencias del mundo”. “El río, como la Patria, no se vende. ¡Se defiende! ¡Entregar el Paraná es como entregar Malvinas!”

Categorías
DRAGADO RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Las penas son de nosotros, las ganancias son ajenas

Por Feliciano Ramos (*)

En realidad, el tema musical dice “las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”, pero el mensaje es el mismo.  Simplemente nos quedan a nosotros, la gran mayoría del pueblo argentino, las penas de sufrir ajuste tras ajuste una pobreza que no se detiene; es más, se multiplica.  Mientras las empresas,  extranjeras en su mayoría, se quedan con las vaquitas de las ganancias. Las ganancias del comercio exterior totalmente extranjerizado donde el Estado no participa, o mejor dicho participa en pagar los costos de obras viales para que fluyan hacia los puertos las exportaciones y además los costos altísimos de un dragado de profundización, mantenimiento y  balizamiento, solo para que los puertos de multinacionales extranjeras ganen más y en cada licitación de dragado además le cobren más al productor agropecuario, como si ellos hubiesen puesto los millones de dólares.

Ya lo comunicó la Cámara de Diputados de la Nación en su informe: Exp. 5275-D-2010:

“Desde su origen hasta la actualidad la concesión de la hidrovía Paraná Paraguay ha estado plagada de irregularidades. Su concesión no fue diferente a las que se realizaron en otras áreas durante la misma década, donde primó el criterio de favorecer a grupos económicos probados en desmedro de la sociedad en su conjunto, que debió hacerse cargo de los costos que aquellos no querían absorber: se privatizaron las ganancias y se estatizaron los costos”.  

¿Qué más se puede agregar? Solo lo que vengo diciendo desde hace años incansablemente: que por más de 30 años los argentinos, con la nuestra, venimos pagando el costo de mantener y mejorar un comercio exterior que nos fue robado, que nada aporta al fisco, que solo deja pobreza y contaminación en esa explotación descontrolada, donde las ganancias son ajenas y solo les queda al pueblo y al Estado pagar los costos de ese saqueo.

La plata que debería usarse en tu barrio, en tu ciudad, para cloacas, gas natural, agua potable, seguridad, iluminación, pavimento, salud, educación, etc., se usó por más de 30 años para pagar las obras de dragado y balizamiento, como así también obras viales para puertos extranjeros.  Todo eso crea pobreza estructural, cada vez vivimos peor porque la plata de los impuestos no vuelve en obras, se va para asistir a multinacionales extranjeras y a sus socios de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Otro capítulo más del costo del saqueo es el de la minería, sin embargo ni al Congreso ni a la Justicia parecen molestarles. Solo el pueblo lo está resistiendo, como hoy el pueblo de Mendoza y de otras provincias.

Las penas son de nosotros, del pueblo argentino, de bolsillos cada vez más flacos, que con sus impuestos mantiene el costo de los puertos extranjeros y con su salud paga el costo de la sobre explotación agrícola basada en agroquímicos como el glifosato, entre otros, que termina en el río, en el agua que el pueblo consume.

Desde la primera concesión de dragado y balizamiento del río Paraná en la década del 90 hasta el día de hoy, todas las concesiones estuvieron plagadas de irregularidades y sospechas de cohecho (coimas), lo dice el mismo Congreso.  Si en todas las concesiones de dragado y balizamiento del río Paraná curiosamente los adjudicatarios de la licitación son los mismos, pese a las probadas irregularidades que se detallan en el Exp. 5275-D-2010 de la Cámara de Diputados de la Nación, ¿cómo es posible que se llame nuevamente a una licitación de dragado sin resolver las anteriores, plagadas de irregularidades? ¿Es posible que no se excluya a los adjudicatarios anteriores? ¿Quién garantiza que la nueva licitación no será una continuidad de irregularidades y de los mismos concesionarios? ¿Las licitaciones están por encima de la ley? ¿Tiene el Estado argentino vocación de error? 

Una nueva licitación de Dragado a 44 pies o a la profundidad que fuera es inaceptable ante tantas irregularidades anteriores.

Se deben resolver las licitaciones anteriores plagadas de irregularidades y sospechas de coimas, no hubo ni investigación judicial ni penas ni castigo, siguen los mismos actores desde los 90 como si ellos estuvieran por encima de la ley. Con este antecedente sin resolver, cualquier licitación posterior que se llame debe considerarse nula de nulidad absoluta, y mucho más aún si en ninguna licitación se contempló un estudio previo y amplio de impacto ambiental. Estos motivos son inexcusables, insoslayables y determinantes.  Cualquier empresa pyme que inicia una producción, no puede hacerlo sin un estudio de impacto ambiental La ley debe aplicarse a propios y a extranjeros con más razón. Nadie puede estar por encima de la ley, ni siquiera el mismo Estado Argentino.

Es inválida cualquier licitación de dragado y balizamiento que no cumpla la ley del previo estudio de impacto ambiental.

Para que las penas no sean siempre de nosotros y las ganancias siempre ajenas.

 

21-01-2026

(*) Feliciano Ramos – Capitán Fluvial – Miembro de “Foro por la recuperación del Paraná”

Categorías
RÍO PARANÁ SOBERANÍA

El Paraná en manos extranjeras: geopolítica de una licitación clave que vulnera el ambiente y la soberanía

Por Pablo Payró (*)

Este 19 de diciembre, el gobierno nacional de Milei, a través de la Agencia Nacional de Puertos Y Navegación, publicó finalmente el llamado a Licitación para la concesión de la Vía Navegable Troncal.

El objetivo que busca es el de garantizar las “tareas de modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización, tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal según PET” del tramo que va desde la confluencia de los ríos Paraná y Paraguay, ubicado en el km 1.238 del río Paraná hasta la zona de aguas profundas naturales del Río de la Plata Exterior.

Lo hizo luego de haber hecho circular varios borradores en los días previos con el objetivo de dar señales claras y garantías de que se iba a avanzar y que la finalidad era hacerlo priorizando las observaciones que hicieran los principales interesados de este fenomenal negocio y trama de intereses detrás de la vía fluvial, por la que salen el 80% de las exportaciones argentinas.

Recordemos que, en tal sentido, se realizaron a lo largo del año varias actividades en contra de esta iniciativa que tuvieron gran repercusión en el litoral de Argentina y dieron voz a cientos de organizaciones socioambientales, políticas, religiosas y del campo académico y científico, que vienen denunciando las consecuencias que tendría la profundización del dragado y la entrega a manos extranjeras de su administración, control y gestión (a modo de ejemplo podemos mencionar la “remada contracorriente” realizada en marzo y la “travesía “Salvemos el Paraná” realizada recientemente).

Por eso, no sorprende que a minutos de publicado el pliego se conociera un comunicado conjunto de la Bolsa de Comercio de Rosario, CIARA–CEC, la Cámara de Puertos Privados, la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas, y la UIA, en el cual se valoran los cambios incorporados en el Pliego y se vuelve, además, a reclamar avanzar rápido hacia la concesión definitiva.

Primero lo primero

Más allá del interés planteado de “reducir los costos logísticos” para “ganar competitividad”, repetido una y otra vez por los principales voceros de estos grupos de poder, lo que hay que decir es que este llamado a Licitación vuelve a dejar en claro el posicionamiento geopolítico del gobierno y la impronta que quiere lograr con la misma.

Como ya lo hiciera en la frustrada Licitación anterior (efectuada en febrero de este año), vuelve a quedar en claro que se pretende que la gestión del río Paraná sea efectuada por empresas extranjeras que gravitan en la esfera de la OTAN, excluyendo explícitamente a las empresas chinas que, como se sabe, estaban interesadas en participar de la compulsa.[1]

Algunos siguen negando esta dimensión geopolítica y circunscriben la discusión a un tema meramente económico o incluso de índole técnica. En un mundo que avanza sin pausa hacia escenarios bélicos cada vez más agudos, y en donde la posibilidad de un conflicto de escala global está cada vez más cerca, está claro que el lugar por donde circulan alimentos que garantizan la seguridad alimentaria del 40% del planeta es una prioridad estratégica para las principales potencias imperialistas que avanzan en una nueva reconfiguración del mundo.

Y Argentina ocupa un lugar particularmente importante, no solo porque es atravesada por la principal vía fluvial que llega al corazón de América Latina, sino porque tiene una parte de su territorio ocupado por una potencia extranjera (la presencia inglesa en nuestras islas Malvinas, Georgias e islas del Atlántico Sur), porque posee el paso biocéanico y el interés por el establecimiento de bases militares en esa región, y porque es parte de una América Latina que ha pasado a ser un punto particular de interés de los EE.UU. Lo  que viene sucediendo en Venezuela y la descarada intentona yanqui por el control de su petróleo, es toda una señal al respecto.

Por eso además, sin necesidad de que tuviera que ser aclarado, en el Pliego se indica: “Se deja constancia que existe un proyecto de apertura y mantenimiento del Canal Magdalena, que une el Canal Punta Indio, desde el denominado “Codillo” hasta la Zona Beta del Mar Argentino. Al respecto, el Concesionario se deberá limitar a mantener la traza descripta en las presentes Especificaciones…”. Es obvio que recuperar la vinculación entre nuestro litoral fluvial y marítimo, una medida soberana impostergable, no figura entre las prioridades de este gobierno que no se cansa de efectuar gestos condescendientes con los intereses extranjeros.

Un traje a medida

Está claro quiénes  son los principales beneficiarios de todo este proceso: las agroexportadoras (en su gran mayoría en manos extranjeras y  son las que hoy controlan lo principal de nuestro comercio exterior) que podrán obtener una reducción de los costos logísticos si logran completar los buques sin necesidad de hacer escala en Bahía Blanca, y los grandes terratenientes, que han sido un sector particularmente beneficiado por un modelo económico centrado en la producción de materias primas y la exportación de commodities,  que les ha permitido obtener ganancias extraordinarias en los últimos años y que con la espalda que les da la escala de producción, les permite absorber algún sobrecosto que pudiera implicar un mayor dragado que sería compensado con un mayor volumen de exportación.

Sin embargo, ya se sabe que la suba de los costos del dragado viene haciendo ruido particularmente en muchos pequeños y medianos productores que,  producto de esta nueva Licitación, verán encarecer aún más los costos del flete y  son quienes, en definitiva, terminarán pagando en forma indirecta la “mejora” en las condiciones de comercialización que obtendrán las agroexportadoras.

¿Por qué decimos esto? Porque a contramano de lo que se suele afirmar una y otra vez, respecto de que al ser realizado por empresas extranjeras el costo será más “competitivo”, la realidad de las últimas décadas demuestra todo lo contrario. A la Argentina cada vez le ha resultado más caro en dólares el mantenimiento de la traza de su canal de navegación troncal.

En la tabla que se adjunta se puede observar cómo ha ido aumentando en cada renegociación o extensión de las concesiones.

Pero si el lector supone que con la gestión libertaria, que hace del “libre mercado” y la “eficiencia” un puntal de su relato, se avecina un panorama diferente, lamentamos anticiparle que la realidad será aún peor.

ETAPA 0: El valor mínimo límite es de US$ 3,80; siendo su máximo valor límite US$4,20.

ETAPA 1: El valor mínimo límite es de US$ 4,65; siendo su máximo valor límite US$5,05.

ETAPA 2: El valor mínimo límite es de US$ 5,78; siendo su máximo valor límite US$ 6,18.

Pasando el limpio, en dólares, se va a prácticamente a duplicar la tarifa respecto de los costos que tuvo hasta el año 2020 aproximadamente. Una verdadera estafa a miles de productores que serán los que afrontarán este sobrecosto.

El río en la mira

Los efectos sobre el ambiente que ya viene generando el actual dragado (en 34/36 pies) son la principal señal de alerta que desde diferentes ámbitos se vienen señalando como argumento para oponerse a la profundización del mismo.

Por eso se ha hecho consigna de la gran mayoría de los colectivos socioambientales la frase “hay que adaptar los barcos a los ríos y no al revés”, en alusión al criterio que universalmente se ha adoptado en las principales vías fluviales del planeta.

Por eso también fue tan contundente el  masivo rechazo expresado en la Audiencia Pública realizada el 3 de noviembre de este año, en la que la enorme mayoría exigió la presentación de un estudio de impacto ambiental serio que sustentara semejante alteración del cauce del río.

Sin embargo, el gobierno insiste con su objetivo de alcanzar los 44 pies de profundidad para que los buques de ultramar que se adentran casi 500km al interior del continente (cosa que no sucede en ningún otro país del mundo) puedan completar el total de la carga sin necesidad de completar la misma en los puertos de Quequén o Bahía Blanca.

Para ello estableció en cada etapa los siguientes objetivos:

ETAPA 0. Hasta 1 año desde la toma de la posesión. Las tareas incluidas son: mantenimiento de toda la Vía Navegable Troncal;  esta Etapa 0 incluirá la preparación de documentación técnica, legal y ambiental para ejecutar las obras de dragado. Profundización y adecuación de la traza del canal navegable de los ríos Paraná Bravo desde el km 165 al km 138 y Paraná Guazú desde el km 232 al km 165, ambos a 10,36 metros (34 pies).

ETAPA 1: Profundización del Tramo Timbúes – Paraná de Las Palmas a 12,19 metros (40 pies) y profundización y adecuación de la traza del canal navegable del Canal Emilio Mitre desde los km 49,8 hasta el Océano a 11,89 metros (39 pies).

ETAPA 2: Dragado de profundización a 12,81 metros (42 pies) y 13,41 metros (44 pies) en la VNT desde Timbúes (km 470) al Océano vía Canal Emilio Mitre.

Tengamos en cuenta que se propone, en el tramo principal (el de Timbúes al Río de la Plata) profundizar en 3 metros más el canal de navegación actual, lo que implica una enorme remoción de sedimentos (en muchos casos contaminados) que se calcula en alrededor de 150 millones de m3. Lo que algunos denominan una “muralla al revés” de 100 metros de ancho, 3 metros de altura y 500 km de longitud.

Como el gobierno sabe que este es un tema sensible, ha incorporado algunas formulaciones en el pliego que buscan “tranquilizar”, planteando que los trabajos deberán contar con procedimientos de evaluación ambiental en cumplimiento de lo establecido en la Ley General del Ambiente. Los mismos argumentos que usó en la Audiencia Pública para avalar todo lo actuado hasta el momento… 

Provincias: convidadas de piedra

Este es otro aspecto importante del esquema planteado por esta Licitación. Las provincias litoraleñas, que por rango constitucional son preexistentes al Estado Nacional y deberían tener participación efectiva en el diseño del río cuyos territorios atraviesa, han quedado nuevamente al margen. Los “gestos” de apoyo a la licitación por parte de gobernadores como Pullaro o Frigerio, no redundaron en un esquema más democrático y federal, como en algún momento se había logrado avanzar a través del mentado “Consejo Federal de la Hidrovía” que el actual gobierno desarticulara rápidamente al inicio de su gestión.

Será que para estos gobernadores es suficiente el aval de los intereses de las agroexportadoras y de la Bolsa de Comercio de Rosario para mantenerse en silencio sobre este aspecto tan relevante y que, además, se remonta en la historia de nuestro país y tiene tanta vigencia hoy en la discusión sobre en manos de quién está el destino de nuestro río Paraná.

La agenda del campo popular

Resulta imprescindible que el futuro de nuestro río constituya un punto ineludible del programa que es necesario construir para confrontar con el proyecto de ajuste y entrega que encarna el gobierno de Milei.

De espaldas a nuestro río y a nuestros bienes comunes, no será posible la Argentina justa, libre y soberana que necesitamos.

Repetiremos una y otra vez, en las calles y en el río: ¡Entregar el Paraná es entregar la bandera! ¡Las Malvinas son nuestras y el Paraná también! ¡La patria no se vende, se defiende!

(*) Pablo Payró. Arquitecto. Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná y Encuentro Federal por la Soberanía. Editor en Infosoberana.com.ar

[1] Toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma. No serán aceptados como Oferentes o como integrantes de una Asociación quienes se encuentren incluidos en las listas elaboradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Categorías
DRAGADO RÍO PARANÁ

Un doble gasto en dólares: desguazar las dragas del Estado y licitar un dragado extranjero

Una nota del portal PESCARE titula: “Etapa final de la burocracia administrativa:  Finalmente comenzó el desguace de la draga Mendoza 259-C”. Y agrega: “… la draga 259-C abandonada entre el herrumbre y su flora natural en cubierta. Postal de una película de terror…”.

Nada dice esta nota playita del daño producido a la draga por la falta de envío de protección (tipo Yokohama) entre el muelle y la draga. Sin esa protección, la arremetida del mar contra la draga fue letal para la misma; tampoco habla de  los años que lucharon los tripulantes, sindicatos y demás trabajadores  para salvar a la draga de la pasividad del propio Estado y del consorcio de gestión del puerto de Mar del Plata. No hubo en años un solo peso para su cuidado, su protección, pero hoy se dispone de U$S 8.200.000, más impuestos, para su desguace. Se ve que la burocracia administrativa estaba muy trabada para pagar protección de goma adecuada para colocar entre la draga y el muelle a fin de protegerla y mágicamente se destraba y aceita para desguazarla. Somos inútiles para proteger los bienes de todos los argentinos pero muy veloces para cortarlos en pedazos y convertirlos en chatarra de acero naval. La diferencia de plata a gastar es abismal, protegerla con dos protecciones neumáticas entre draga y muelle cuesta  hoy entre 200.000 y 500.000 pesos C/U; o sea, máximo hoy un millón de pesos. No gastamos un solo peso en conservar, mantener, proteger, y millones de dólares en desguazar y muchos más millones de dólares en contratar una draga que haga el trabajo que bien podría  hacer (antes de su deterioro) la draga 259-C Mendoza. ¿Será que con el desguace al igual que con la contratación o licitación de dragado hay algún “porcentaje de retorno” (por así decirlo) y con el trabajo de dragado nacional y estatal no?

En el siguiente video realizado por el Foro por la Recuperación del Paraná podemos ver claramente de lo que estamos hablando…

El tema es que, tanto con el gobierno de Macri como en este, se da la contradicción de que no hay plata para proteger, mantener, conservar la flota de dragas del Estado pero sí hay millones de dólares para destruirlas, desguazarlas. Igual pasa con el personal, trabajadores de la ex Dirección Nacional de Vías Navegables que con el actual gobierno fueron cruelmente despedidos.

Pero si bien entre ambos gobiernos no hay mucha diferencia en el resultado, el desguace, sí lo hay en el costo del mismo. Fíjense cuánto salía en 2018 (gobierno de Macri) desguazar una embarcación gemela, la draga 260-C “Santa Cruz”, hundida, sumergida y apoyada en el fondo o lecho del Río de la Plata, en los muelles de la Isla Demarchi.

El desguace en Octubre de 2018 costaba $ 67.727.014,25 + IVA = $ 81.949.687,24. El dólar en esa fecha estaba a $ 26,90; o sea, en dólares nos costó a los argentinos U$S 3.046.456,77 y la draga (gemela a la 259-C), como se aprecia en las fotos,  estaba hundida. Se tuvo que recurrir al trabajo de buzos tácticos y como tenía buques apoyados era más arduo y más riesgoso el trabajo. Fíjense las imágenes de la draga 260-C al momento del desguace.

Si bien la draga 259-C Mendoza está en el mar, está en el reparo del puerto,  no en mar abierto. Nada justifica que, siendo la misma empresa que las desguaza a ambas, la draga 260-C Santa Cruz nos haya costado a los argentinos U$S 3.046.456,77 y el desguace de la draga 259-C Mendoza gemelas entre ambas y a flote, nos salga hoy U$S 8.200.000 más impuestos. ¿Qué pasó en el medio?  

¡¡Hay una diferencia  de más de 5 millones de dólares!!

La misma empresa, dragas gemelas.

Debe haber una investigación de dónde sale tanta diferencia en dólares

Pero lo más terrible, lo que más duele, es que los impuestos del pueblo (porque solo los de abajo parece que debemos pagar) sirvan solo para destruir los pocos buques (o dragas) que tenemos como flota los argentinos. Con nuestros impuestos pagamos durante más de 30 años una licitación de dragado que beneficia a las terminales multinacionales cerealeras del río Paraná y también el desguace de nuestras dragas, las del Estado, o mejor dicho, de todo el pueblo argentino.

Un doble gasto en dólares: desguazar las dragas del Estado y licitar un dragado extranjero

La doble dependencia. No mantenemos lo que tenemos, lo vaciamos, saqueamos y desguazamos  la última flota del Estado y por otro lado contratamos, licitamos el dragado extranjero.

Argentina, a través de gobiernos entregadores de la patria, sufre la doble vara de la dependencia. Esta, y no otra, es la razón fundamental que postra al país en la pobreza. Nos desindustrializan, inutilizan, mientras los extranjeros saquean las riquezas naturales sin dejar nada. Nos ponen de rodillas, se roban todo, hasta el comercio exterior nos robaron. Nos quedamos casi sin Marina Mercante  con este sistema de no proteger lo propio y preferir contratar lo extranjero, que nos sale muy caro, carísimo.

Más de 5 millones de dólares, una diferencia que no encaja, no cierra, que llama la atención en un país distraído. Por la prensa que no investiga, por una población sumida en sus propios problemas de la plata que no alcanza, por la pobreza y desocupación, mientras se malgastan  millones de dólares en desguazar, destruir y en licitaciones de dragado que bien podrían hacerlo las embarcaciones que destruyen, que no mantienen, que descuidan, porque según dicen “no hay plata”; depende para qué no hay.

Por eso, hoy más que nunca debemos impugnar una licitación de dragado del río Paraná por ir en contra de la salud ambiental de la población argentina, que ya varias veces rechazó. Una licitación que se pretende imponer por la fuerza al no tener consenso en la población.

Una licitación sin ningún estudio previo ambiental que proteja a la población. 

Una y mil veces debemos impugnar, rechazar, declarar nula de nulidad absoluta una licitación de dragado del río Paraná y Río de la Plata que solo sirve a puertos extranjeros, mientras se destruyen las dragas del Estado, de los argentinos.

13-12-2025

Feliciano Ramos

Capitán Fluvial (Dragador) 

Miembro del “Foro por la Recuperación del Paraná”

Categorías
RÍO PARANÁ

Una licitación de dragado con el rechazo del pueblo y el respaldo de extranjeros

Hace muy poco, el pasado 3 de noviembre, la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, como si fuera una autoridad en materia ambiental (que no lo es), llamó a una audiencia pública sobre el informe de gestión y evaluación ambiental de la VTN (Vía Navegable Troncal del río Paraná). Sobre la hora, y sin ningún criterio, pretendió informar en más de 9.000 páginas de una recopilación de recortes inconexos, intentando convalidarlos como si fueran estudios serios y ambientales, que no lo son. No son estudios ni serios, ni ambientales. Esta audiencia fue ampliamente rechazada e impugnada por más del 96 % de los exponentes.

Hoy, desoyendo el clamor y rechazo de la población por el daño de su río y con el “respaldo” de los de afuera (respaldo cuestionable si los hay el de la “Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo”), esta agencia pretende avanzar en la licitación ampliada de dragado del río Paraná, que en los artículos 1º y 2º dice:

Es evidente que todos quieren dragar a contrapelo de la opinión de la población y de las organizaciones socio-ambientales. El canal Talavera, que es una canal secundario y bastante angosto como para la navegación de buques de ultramar; el Paraná Bravo, muy poco navegado y que solo lleva al cuestionado puerto uruguayo de Nueva Palmira; y el canal Punta Indio, el canal de la dependencia. El canal Magdalena no, porque si no el comercio exterior argentino ya no sería extranjero sino un poco más argentino; el país tendría el control de la salida del río Paraná, no Uruguay.

Más dependencia, contrabando de exportaciones y narcotráfico provocará esta licitación. Además, con los nuevos tramos de dragado incluidos, se tendrá que dragar mucho más del promedio de 200 millones de metros cúbicos de lecho de río altamente contaminado con glifosato, con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos que llegan desde los campos de soja.

Habrá que calcular nuevamente cuántos millones de m3 se removerán y se arrojarán nuevamente al río.
¿A cuánto tendrán que llevar el peaje para que este dragado cierre los números? Se sabe que un dragado así superará ampliamente los 400 millones de dólares anuales, cuando hoy se recauda de peaje menos que la mitad. ¿Volverán a cobrarle a los productores, a hacerlos socios en una obra que solo beneficia a las terminales portuarias mayormente extranjeras?

Los argentinos contamos con una flota propia y capacidad profesional para mantener el dragado de nuestros ríos
Dicen que tenemos buques antiguos, obsoletos, pero debo decir en defensa de los bienes de todos los argentinos, que por ejemplo la Draga más antigua, la Draga 256-C Capitán Núñez del Estado Argentino, le sirvió a la belga Jan de Nul por más de 30 años. Fue prestada gratuitamente hasta el año pasado al igual que el balizador más viejo, el 562-B, prestado gratuitamente a su socia Emepa por más de 30 años. ¿A los extranjeros les sirve y a nosotros no? ¡¡Nunca podemos renunciar a lo nuestro!!

Dicen que los buques del Estado son viejos y obsoletos, que no sirven, pero el Estado compró viejos aviones usados F 16, modelos del año 1978, el mismo año de construcción de las dragas del Estado que, dicen, que no sirven. Volar es mucho más riesgoso que navegar o dragar nuestros ríos.

Es que para el gobierno y sus funcionarios solo sirve lo extranjero, y no solo para este gobierno. Recordemos que gobiernos anteriores desecharon también lo nuestro, se encandilaron con lo extranjero, como el ejemplo del traidor Decreto 949/2020, cobardemente sancionado tras la conmoción pública por la muerte de Diego Armando Maradona.

Las “Dragas Nuestras 1978” no sirven, son viejas, obsoletas, pero los F 16 que se compraron usados a EEUU sí sirven, y hasta lo quieren instalar como un logro. La doble vara, la ambivalencia traidora, la desvalorización de lo nuestro y el encanto por lo extranjero, llevó a despreciarnos como nación y perder el rumbo.

Sin un amplio y serio estudio de impacto ambiental de todo el río Paraná y del Río de la Plata, el llamado a licitación por el dragado de estos ríos es inválido y debe impugnarse por ser un ecocidio ambiental
Se pretende avanzar con el pliego a licitación para el dragado de los ríos Paraná y Río de la Plata sin ningún estudio ambiental hecho por universidades nacionales, estudio que si es bien hecho tardará años en realizarse, por lo que ignoran el ecocidio que producirán y solo miran los negocios (ajenos). No solo estudio de impacto ambiental debe hacerse, sino también de impacto de contaminación.

Dragar ese lecho contaminado es un ecocidio, y mucho más sin un estudio previo y serio de impacto ambiental completo hecho por las universidades públicas nacionales, sin un estudio de contaminación hecho por el CONICET y universidades.

Nunca se hicieron los estudios ambientales serios previos a las licitaciones de dragados.
A continuación, se detallan los años en los que se hicieron estudios de contaminación, que también ignoraron, hechos por biólogos del CONICET y universidades públicas: 2011 – 2013 – 2016 – 2017 – 2019 y “Contaminación: récord histórico de agrotóxicos en el Río Paraná 19/06/2025”

Por todo lo dicho, este nuevo llamado a licitación es tan inválido como el anterior, y debe impugnarse. Ninguna institución extranjera puede avalar y respaldar una licitación de un país que debe volver a ser soberano.

¡¡NO AL LLAMADO DE LICITACIÓN DE DRAGADO!! ¡¡EL RIESGO NO ES EMPRESARIO SINO DE LA POBLACION!!


Feliciano Ramos
Capitán Fluvial (dragador)

Miembro de “Foro por la recuperación del Paraná”

 

Verified by MonsterInsights