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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Nuestro río, nuestra historia, nuestra lucha

Por: Blanca Osuna (*)

En la sesión del 25 de junio pasado de la Cámara de Diputados de la Nación, me referí, haciendo uso de una cuestión de privilegio, a la decisión del Gobierno nacional de privatizar el río Paraná por 25 años. Sin dudas, eso implica la entrega de un recurso estratégico a intereses no sólo privados, sino fundamentalmente extranjeros, con una incidencia muy particular de Estados Unidos en la trayectoria que ha tenido todo el proceso privatizador.

Especialistas en hidrología, organizaciones vinculadas a la producción y al ambiente, autoridades de localidades de la costa del río y pescadores baqueanos denuncian que llevar la profundización por dragado de 34 a 44 pies va a alterar drásticamente la dinámica del curso, acelerar la erosión de las costas, afectará la biodiversidad y el acceso al agua para consumo y servicios, tal como ya había sucedido en la ciudad de Victoria (E.R.). La desregulación y privatización del sistema fluvial litoral golpeará al cabotaje nacional y pondrá en riesgo empleos del sector. Tener el registro de que las grandes potencias del mundo administran sus ríos, tal es el caso de EE. UU. y China, que cuentan con control y regulación estatal, revela la importancia que le otorgan a la intervención del Estado en el comercio, la logística y la seguridad.

La reciente decisión de Milei y el proceso que culminó en la adjudicación están plagados de irregularidades y de intereses económicos que nada tienen que ver con el desarrollo de la región en el plano nacional e internacional, sino con nichos corporativos cuyo propósito principal es incrementar su tasa de ganancia.

La primera convocatoria de la llamada Vía Navegable Troncal del Río Paraná de diciembre de 2024 quedó sin efecto en medio de sospechas, denuncias y tironeos espurios.

A eso se sumó la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de eliminar, mediante el Decreto 699/24, el Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable – ECOVINA, único espacio de participación de las provincias del litoral fluvial: Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Chaco, Santa Fe y Buenos Aires quedaron afuera. Las declaraciones de ocasión hechas por Frigerio, además de inconsistentes, solo expusieron la ausencia de compromiso en la defensa real de los intereses locales.

El 3 de noviembre de 2025 se llevó a cabo por plataforma la Audiencia Pública, convocada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, en la que estuve presente. Los funcionarios del Gobierno de Entre Ríos inscriptos no participaron. En la misma, el 90 % de las exposiciones fueron de rechazo a las condiciones establecidas en los pliegos en base a documentación precisa: denuncias respecto a la profundidad del dragado, se exigieron estudios de impacto ambiental y el incumplimiento del Acuerdo de Escazú suscripto por nuestro país, entre muchas otras observaciones críticas.

Con posterioridad, y desatendiendo lo expresado en la audiencia de noviembre, el Gobierno convocó a nueva licitación el 18 de diciembre del mismo año.

Previa a la adjudicación, que ya se evidenciaba con marcada preferencia a favor de la empresa Jan De Nul, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió, en

mayo del presente año, un dictamen1 advirtiendo graves irregularidades, con antecedentes que ya había señalado anteriormente. En él sostuvo que el procedimiento licitatorio en curso era objeto de reproches administrativos que darán lugar a consecuencias penales.

Entre las numerosas distorsiones, la PIA destacó: la ausencia de la Evaluación de Impacto Ambiental Integral, requisito exigido por la Constitución Nacional, la Ley General del Ambiente 25.675 y el Acuerdo de Escazú (Ley Nac. 27.566). Además, la vulneración del principio de igualdad entre oferentes, las restricciones al derecho de impugnación y la ausencia de criterios objetivos para la evaluación de las ofertas.

Observó, además, la insuficiencia del control jurídico del organismo licitante. Justamente eso es lo que, entre otras cosas, apañó la intervención cruzada de un personaje, Francisco Mansanta, designado por Milei en la Comisión Administradora del Río Uruguay – CARU, desde donde se adjudicó sin licitación alguna el dragado del río Uruguay a Jan De Nul, mientras al mismo tiempo integraba la Comisión de Evaluación de la Licitación por el río Paraná. Si a esto se agregan los diversos conflictos de intereses cruzados que han quedado en evidencia, concluimos que no hay casualidades.

Sobre todo ello están pendientes aún los avances en el plano administrativo y judicial de lo planteado por la PIA.

El Día de la Bandera, el 20 de junio, fue publicada en el BO la adjudicación de este negociado al consorcio Jan De Nul – ServiMagnus, difícil imaginar un gesto más oprobioso ante la entrega de la cuenca hídrica más grande de Sudamérica.

Nunca estuvo tan explícito el sentido de Gobierno vende Patria.

En mi intervención en el recinto cité antecedentes jurisprudenciales que vienen al caso para fundamentar el valor del federalismo en defensa de un bien estratégico como es el Paraná, y que es oportuno hacer presente:

Túnel Subfluvial: el 15 de junio de 1960 se suscribió un acuerdo entre las provincias de Entre Ríos y Santa Fe, que firmaron sus gobernadores, Raúl Uranga y Carlos Sylvestre Begnis. Ambas provincias coincidieron en que la negativa de recursos del Gobierno nacional atentaba contra el desarrollo logístico, económico y social de la Mesopotamia. El Tratado fundacional resolvió, en contra del Gobierno nacional que negaba el financiamiento para la construcción de una vía de comunicación sobre el río. La idea primigenia de puente sobre el río se concretó como túnel en su lecho y fue inaugurada en 1969. El dominio originario del río y el derecho constitucional que las provincias tienen sobre sus recursos fundaron y dieron lugar e impulso a la constitución del Ente Interprovincial Autárquico administrado equitativamente, que ya cumplió 66 años.

Ley de Libertad de los Ríos, expresada en la Ley Provincial 9092, aprobada por unanimidad en 1997, nacida de la movilización popular, cuyos principios fueron incorporados a la Constitución de Entre Ríos. Fue esa lucha la que impidió la construcción de la represa de Paraná Medio. Sus razones y las sentencias de la Justicia Federal en contra del Decreto

1https://www.mpf.gob.ar/pia/files/2026/05/Expte-113-26-y-119-25-dictamen-15-5-26.pdf?utm_source=

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Presidencial del inicio de la obra pusieron fin definitivo a lo que se consideró un avasallamiento a los intereses de los entrerrianos.

Incendios en las Islas en 2008. Después de variados reclamos y denuncias, la Justicia Federal dispuso que las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y los respectivos municipios ribereños deben coordinar para evitar afectaciones socioambientales. El PIECAS-DP (Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible del Delta del Paraná) surgió como acuerdo interjurisdiccional obligatorio, aunque su continuidad no ha sido sostenida ni por Milei, ni Frigerio, ni Pullaro.

¿Qué dejan en claro estos antecedentes?

El valor del sentido federal, el desafío democrático que implican algunas decisiones, el poder de convocatoria que sostienen la defensa de los bienes naturales cuando están en riesgo.

Y frente al afán oficial de dilapidar soberanía a intereses corporativos, esa convocatoria se justifica.

Estas razones fundan nuestro rechazo a la pretensión de instituir un Consejo de Control integrado por “usuarios”, donde prevalezcan la Bolsa de Rosario y las cámaras portuarias, priorizando sus finanzas y de espaldas al bien común.

La envergadura y el impacto de esta privatización exigen que el Congreso de la Nación y las provincias participen formalmente.

Tienen actualmente vigencia parlamentaria el proyecto que presenté de creación de la Comisión Administradora del Río Paraná (4053-D-2025)2, como ente público interjurisdiccional con representación de las provincias ribereñas e instituciones.

Y asimismo el proyecto de Comisión de Seguimiento y Control de la Licitación VNT (105-D-2026), de la diputada Propato3.

Una premisa irrefutable: el río Paraná no es mercancía.

Y no lo será, a pesar de que el agua dulce comenzó a cotizarse desde 2020, vía contratos de futuro, en la Bolsa de Wall Street de Nueva York como bien transable.

El Paraná es eje vertebrador de una región de riqueza social, ambiental, económica y de gran dimensión geopolítica.

El dragado a 44 pies y la navegación de embarcaciones de gran porte y desmesura va a afectar el acuífero Guaraní, los humedales y cursos de agua, comprometerá la biodiversidad y va a poner en riesgo el acceso al agua potable. También impactará en las economías regionales, en el trabajo vinculado al río, en la pesca artesanal y en las actividades deportivas y turísticas.

2https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2025/PDF2025/TP2025/4053-D-2025.pd

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3 https://www.hcdn.gob.ar/proyectos/detalle_tp_adjunto/index.html?id=289598

Lo que está en juego es, nada menos, que la soberanía de la Argentina.

Delegar el control estatal es resignar capacidad de decisión sobre nuestros recursos y nuestro desarrollo.

Sostener la defensa de los ríos Paraná, Uruguay y Gualeguay y los cursos de agua que atraviesan nuestra provincia es parte de la identidad entrerriana, y es una materia que está en juego todos los días. Por eso no resignaremos postura y exigiremos el cumplimiento de normas vigentes y la participación de los sectores implicados.

El control y la preservación de la principal vía fluvial del país es un desafío cuya resolución política es el gran interrogante que requiere respuestas para el tiempo que viene.

Defender el Paraná frente a esta brutal entrega es defender la soberanía, el trabajo, la producción y la vida.

(*) Diputada Nacional

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LUCHA AMBIENTAL SOBERANÍA

La extracción terrestre de arena en Ibicuy abre un debate que ya no puede ser ignorado

Por: Fernando Ramirez (*)

Comunicado de SICONARA (Rosario)

Desde el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina – Seccional Rosario observamos con profunda preocupación la información pública conocida en los últimos días respecto de las investigaciones judiciales vinculadas a la explotación de arena silícea en la zona de Ibicuy, provincia de Entre Ríos.

Las actuaciones judiciales en curso, iniciadas hace varios años, exponen denuncias sobre presuntos impactos ambientales derivados de la extracción intensiva de arena en los humedales del Delta del Paraná, incluyendo el uso de grandes volúmenes de agua subterránea, la modificación del relieve natural y la posible afectación de un ecosistema de enorme valor ambiental.

Será la Justicia quien determine las responsabilidades que pudieran existir y si las explotaciones cumplen con toda la normativa vigente.

Sin embargo, desde SICONARA Rosario queremos señalar que este conflicto también evidencia un problema productivo y laboral que venimos denunciando desde hace tiempo.

Mientras miles de toneladas de arena destinadas a Vaca Muerta son transportadas diariamente por vía terrestre desde canteras ubicadas en Ibicuy, la flota argentina de buques areneros permanece con actividad reducida, afectando directamente el trabajo de marinos profesionales, conductores navales y tripulaciones altamente capacitadas para realizar esa misma tarea mediante el transporte fluvial.

La navegación comercial forma parte del desarrollo sostenible del país.

El sistema fluvial argentino dispone de trabajadores capacitados, embarcaciones especializadas y puertos preparados para integrar una logística más eficiente, con menor impacto sobre la infraestructura vial y con mayor generación de empleo nacional.

Por ello entendemos que resulta imprescindible abrir un debate serio acerca del modelo de abastecimiento de arena para Vaca Muerta.

Ese debate debe contemplar simultáneamente: la protección efectiva de los humedales; el estricto cumplimiento de la legislación ambiental; la preservación del empleo argentino; el fortalecimiento de la Marina Mercante Nacional; y el desarrollo de una logística fluvial integrada que aproveche las capacidades existentes en nuestro país.

SICONARA Rosario continuará impulsando propuestas que permitan compatibilizar el desarrollo energético nacional con el trabajo argentino, la protección ambiental y una política logística basada en la utilización de nuestros ríos, nuestros puertos y nuestros trabajadores.

No existe contradicción entre producir y proteger.

La Argentina puede abastecer a Vaca Muerta respetando el ambiente y generando trabajo para los trabajadores marítimos argentinos.

(*) Secr. Gral. Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Seccional Rosario)

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RÍO PARANÁ SOBERANÍA

La Argentina acaba de entregar su propio Estrecho de Ormuz

La primera disputa en torno al Paraná es una disputa de sentido. Por eso insisto en hablar del río Paraná y no de la Hidrovía. No se trata de una cuestión semántica menor. “Hidrovía Sociedad Anónima” fue el nombre de la empresa creada en 1995 por la belga Jan de Nul y la argentina Emepa para administrar el dragado y balizamiento del principal corredor fluvial del país. Desde entonces, ese nombre fue desplazando al del río y, con él, una determinada concepción sobre su función, su administración y su propiedad.

Lo que está en discusión no es simplemente una vía de navegación. Está en juego el control de una infraestructura estratégica por donde circula cerca del 80% del comercio exterior argentino.

La reciente adjudicación de la denominada Vía Navegable Troncal constituye un nuevo capítulo de un proceso que comenzó durante el gobierno de Carlos Menem, continuó con sucesivas renovaciones de la concesión y perdió una oportunidad histórica en 2021, cuando el Estado nacional tenía la posibilidad concreta de recuperar el control sobre el Paraná y optó por no hacerlo.

Aquel año se anunciaron la creación de una empresa estatal de dragado y la conformación de un Consejo Federal con participación de las provincias ribereñas para administrar el sistema. Sin embargo, aquellas iniciativas quedaron en el camino y el país volvió a delegar una función estratégica en manos privadas.

Pero si bien la historia de la concesión tiene más de tres décadas, el contexto actual introduce un elemento nuevo y determinante: vivimos en un mundo atravesado por crecientes disputas geopolíticas. Las tensiones entre las grandes potencias ya no son una hipótesis académica sino una realidad visible en múltiples escenarios del planeta.

En ese marco, resulta imprescindible comprender que ningún país desarrollado deja en manos extranjeras el control de sus principales vías navegables. Estados Unidos administra el Mississippi a través del Cuerpo de Ingenieros del Ejército. China hace lo propio con el Yangtsé mediante organismos estatales. La razón es sencilla: quien controla la navegación controla información estratégica, comercio, logística y seguridad.

Por eso sostengo que la Argentina acaba de entregar su propio Estrecho de Ormuz.

La comparación puede parecer exagerada, pero sirve para dimensionar la magnitud de lo que está ocurriendo. El Paraná constituye una arteria vital para la economía nacional y para la inserción internacional del país. Sin embargo, su administración vuelve a quedar subordinada a intereses ajenos a los argentinos.

Durante el proceso licitatorio quedó además en evidencia la dimensión geopolítica de la disputa. Empresas extranjeras compitieron no sólo por un negocio millonario, sino también por demostrar quién representaba mejor los intereses de Estados Unidos estratégicos en la región. Lo hicieron incluso con cartas publicas y visitas a la embajada yanqui. La discusión nunca estuvo centrada en qué modelo de desarrollo necesitaba la Argentina ni en cómo fortalecer la soberanía sobre sus recursos.

A esta situación se suma una preocupación ambiental de enorme gravedad.

La profundización del canal navegable de 34 a 44 pies permitirá el ingreso de embarcaciones oceánicas de mayor porte hasta los puertos del Gran Rosario. Sin embargo, esta decisión se adoptó sin que exista un estudio integral de impacto ambiental que permita anticipar sus consecuencias.

Los problemas derivados del dragado actual ya son visibles. La modificación de los flujos sedimentarios afecta cursos secundarios de agua, altera ecosistemas y genera dificultades en zonas de humedales y lagunas donde se reproduce gran parte de la fauna ictícola del río. Si estos efectos se registran con la profundidad vigente, resulta legítimo preguntarse qué ocurrirá cuando el canal alcance niveles nunca antes explorados.

Lo más llamativo es que en ningún otro lugar del mundo los ríos se adaptan indefinidamente a las necesidades de los barcos. La lógica habitual es exactamente la inversa: son las embarcaciones las que se diseñan en función de las características naturales de cada sistema fluvial.

En Argentina, en cambio, se pretende transformar profundamente el Paraná para reducir costos logísticos a un reducido grupo de grandes compañías exportadoras. Los beneficios económicos de esta decisión no llegarán a los productores ni a la sociedad en su conjunto. Quedarán concentrados en un pequeño núcleo de empresas que dominan el comercio exterior.

Lo verdaderamente preocupante es el silencio político que rodea esta discusión.

La soberanía sobre el Paraná debería ocupar un lugar central en cualquier proyecto nacional de desarrollo. Por allí salen las exportaciones, ingresan divisas fundamentales para la economía y circulan mercancías cuyo control resulta clave para combatir delitos complejos como el narcotráfico y el contrabando.

Sin embargo, el tema permanece ausente de gran parte del debate público.

Cualquier fuerza política que aspire a construir una estrategia de desarrollo para la Argentina deberá responder una pregunta elemental: ¿cómo piensa hacerlo sin controlar la principal vía de comunicación y comercio del país?

La reciente entrega de la administración del Paraná no es un asunto técnico ni una cuestión sectorial. Es una definición estratégica sobre el futuro argentino. Y como toda definición estratégica, sus consecuencias se medirán durante décadas.

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SOBERANÍA

20 de Junio en Rosario: Sede del “repudio a Milei” y del “IV Encuentro Federal por la Soberanía”

Desde tempranas horas de la jornada del sábado, sectores sindicales, sociales, y políticos, como público en general, se movilizaron hacia la Plaza Pringles, donde tuvo lugar un acto para manifestar un fuerte y claro repudio a la presencia de Javier Milei en los actos oficiales por el 20 de junio en el Monumento a la Bandera, compartido conjuntamente desde la proximidad del inicio del IV Encuentro Federal por la Soberanía.

La ciudad reflejó así su contracara programática a esta presencia en un notable y significativo contraste, con la confluencia de amplios sectores en el Encuentro, donde entre un sinnúmero de tareas, preparativos previos, un impactante despliegue y patriótico entusiasmo, sus organizadores esperaban y acompañaban la llegada de numerosas delegaciones de la región y de los distintos puntos de Argentina.               

Con sede en la Facultad de Ciencias Médicas (UNR), el IV Encuentro contó con la adhesión de más de doscientas organizaciones de todo el país, con la presencia de referentes académicos, sindicales, políticos, sociales, del empleo y la producción, de los pueblos originarios, estudiantiles, luchadoras y luchadores de todos los ámbitos, de la región y de una diversidad de provincias argentinas. Protagonizando el Encuentro, se destacó la presencia de integrantes de delegaciones de países hermanos de la “Patria Grande”: Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.

En un contexto plenamente rodeado y embanderado con la “celeste y blanca” que lo enmarcaba todo, el Encuentro se inició con un acto de apertura, con la conducción  de Evangelina Codoni y Germán Mangione, donde se compartieron a viva voz las consignas y objetivos de la convocatoria, y un manifiesto repudio a la presencia de Javier Milei en la ciudad, coherente con su contenido real y programático sintetizado en las expresiones “¡la Patria no se vende, se defiende!”; “¡seamos libres de toda dominación extranjera!”; “¡fuera yanquis de América Latina!”.   

A la par que las banderas argentinas flameaban en manos de los presentes, se entonaron apasionadamente las estrofas de nuestro Himno Nacional.  

Luciano Orellano, del Foro por la Recuperación del Paraná y el Encuentro Federal por la soberanía, se dirigió al público presente, realizando en primer lugar lo que expresó como un “desagravio a Manuel Belgrano”, acompañado por una contundente semblanza de ese “gran revolucionario”: su obra, sus ideas, desvelos, propuestas, e ideales “¡más vigentes que nunca!”. Envió un especial reconocimiento a la lucha sostenida por el hermano pueblo de Bolivia. Caracterizando la actual situación de un mundo en disputa, con guerras en curso, donde “vienen por todo”, y particularmente en América Latina ante la feroz voracidad del imperialismo yanqui, apuntó: “… Si hay algo que sintetiza la declinación de nuestra soberanía es la falta de un ‘proyecto soberano’. El espíritu de este encuentro es la búsqueda de una Argentina de cara al futuro, de una segunda emancipación. La Argentina carece de un proyecto para su pueblo. Buscamos construir un consejo nacional, federal, de planificación estratégica integral, con soberanía y emancipador, un verdadero proyecto colectivo que parta del principio de defender y recuperar lo nuestro, de poner en valor nuestro potencial material y sobre todo el tesoro de los ‘recursos humanos’ que sí tiene la Argentina. Un proyecto industrial que ponga en valor al mercado interno, a las economías regionales, al trabajo argentino y al empleo. Necesitamos crear ocho millones de puestos de trabajo industriales…”

Sobre el cierre del acto de apertura, tuvo lugar un momento colmado de emoción, cuando los Ex Soldados Combatientes de Malvinas, referidos por los organizadores como la “reserva moral de la Patria”, tomaron a los presentes simbólico juramento a la bandera, como reafirmación del compromiso por la defensa de la Patria, que culminó con aquella frase de Belgrano: “juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores y la América del Sur será el templo de la unión, la libertad y la independencia” y el grito al unísono de los presentes “sí, juro, ¡viva la Patria!”.

Previo al paso a los paneles-talleres, un emotivo y multitudinario “banderazo” coronó la apertura.

Refieren sus organizadores que “la jornada fue enmarcada en el día de nuestra Bandera Nacional, que Manuel Belgrano enarboló por primera vez ‘en desobediencia’ sobre las orillas del río Paraná, que la vieron nacer aquel 27 de febrero de 1812”, afirmando que en el actual contexto nacional e internacional “la Patria está en peligro” y citando a José de San Martín, expresan: “cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla.”

Este IV Encuentro Federal por la Soberanía  integró en su funcionamiento alrededor de veinticinco paneles-talleres, aproximadamente ciento cincuenta panelistas, que entre más de un millar de participantes denunciaron, abordaron, pusieron en valor  sus conocimientos y sus prácticas, debatieron, y delinearon colectivamente propuestas para la integralidad de los  problemas que hacen a nuestra soberanía nacional, con el fin de “consolidar la ambicionada plataforma de construcción de un programa soberano, popular, nacional y democrático para el futuro de la Argentina”, planteada como uno de sus principales objetivos.

Afirman desde la organización: “en medio de las políticas de entrega, saqueo, dependencia extrema, sumisión nacional, con riesgo de desmembrar Argentina al servicio de los grandes intereses extranjeros, el Encuentro es un lugar de intercambio de experiencias, de diagnóstico, pero sobre todo de una perspectiva liberadora, de futuro para el país, con una mirada de justicia social y soberanía nacional”.

Una “muestra soberana” con infografías en grandes paneles se visualizaba en el predio, con la intención de sus organizadores de “alumbrar en imágenes la entrega, el saqueo, la dependencia y extranjerización a la que sumergen y someten a nuestra patria, lo que se profundiza gravemente de modo acelerado en la Argentina actual en manos del gobierno de Javier Milei y todos sus funcionarios afines, como también infografías para visibilizar nuestras  riquezas, recursos y bienes comunes, nuestro patrimonio nacional, y las propuestas que harían posible otro rumbo para nuestro país y para la felicidad del pueblo”. Un stand con numerosa literatura complementaba este objetivo.

Luego de una exitosa y entusiasta jornada, desde este IV Encuentro Federal por la Soberanía reafirman la necesidad de la continuidad de este espacio que “ya hace historia y se viene fortaleciendo”, como la urgencia de multiplicar los esfuerzos por “profundizar y consolidar el rumbo de la más amplia unidad iniciado en las ediciones anteriores y reafirmado en esta edición 2026, como el único camino posible: ‘colectivamente’, con la necesaria e imprescindible unidad que nos exigen los tiempos que transitamos, en el sentido de un rumbo emancipador, que nos permita avanzar hacia la Argentina justa, libre y soberana que soñamos, donde en el trono de la vida cotidiana reine, definitivamente, la noble igualdad.”

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Camino al 4to Encuentro Federal por la Soberanía: “lanzamiento y conferencia de prensa”

Con centro en la consigna “seamos libres de toda dominación extranjera”, una amplia convocatoria se dio cita este miércoles para el lanzamiento hacia el IV Encuentro Federal por la Soberanía, en una conferencia de prensa realizada en la Facultad de Ciencias Médicas (UNR) de la ciudad de Rosario.

Rodeados por una extensa y destacada “bandera nacional”, que ganaba la centralidad del evento, y junto a una bandera de Bolivia, la conferencia de lanzamiento contó con la importante  presencia de una gran diversidad de organizaciones, referentes, y personalidades convocantes y adherentes al Encuentro Federal, que ya hace historia.

Rumbo a su cuarta edición, la convocatoria llama una vez más a una urgente invitación nacional a renovar “la más amplia unidad de los argentinos y argentinas para defender y recuperar lo nuestro”.

Este IV Encuentro Federal por la Soberanía, tendrá lugar el próximo 20 de junio en la Facultad de Ciencias Médicas de la ciudad de Rosario. Refieren sus organizadores: “está enmarcado en el día de nuestra Bandera Nacional, que Manuel Belgrano enarboló por primera vez ‘en desobediencia’ sobre las orillas del río Paraná, que la vieron nacer aquel 27 de febrero de 1812.” 

Los impulsores del Encuentro, afirman fuertemente que en el actual contexto nacional e internacional “la Patria está en peligro” y, citando a José de San Martín,  expresan: “cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla”.

En sus ediciones anteriores, el Encuentro Federal por la Soberanía contó con la presencia y adhesión de un sinnúmero de referentes de las distintas  provincias argentinas, que abordaron en paneles-talleres más de 20 temáticas. Sus organizadores refieren que “allí se evidenció el interés, la avidez, la participación y un gran protagonismo, sellando un compromiso de continuidad en su objetivo central”. Hoy, los convocantes reafirman sus objetivos y redoblan la apuesta en un nuevo llamado: “al profundizarse tremendamente la gravedad de la situación por las devastadoras políticas de ajuste brutal, entrega de nuestro patrimonio, nuestros bienes comunes, nuestros recursos, y la declinación feroz de nuestra soberanía en esta verdadera claudicación nacional que nos impone el gobierno de Javier Milei y todos sus funcionarios afines, está en grave riesgo nuestra existencia como Nación”.  

Desde la convocatoria al Encuentro, expresan con fuerza y patriótico entusiasmo: “vamos a continuar y profundizar el camino para defender y recuperar lo nuestro desde una mirada estratégica, no solo para formular denuncias sobre las causas profundas de la dramática situación de dependencia que vive la Argentina, sino para la imprescindible formulación de un programa soberano para una salida a favor del pueblo y de la patria, para la igualdad y la felicidad de las grandes mayorías”.

Tomando como punto de partida aquella primera experiencia que consideran fundacional, Luciano Orellano, del Foro por la Recuperación del Paraná, sostuvo: “lo hacemos con la misma aspiración: volver a reunir y poner en valor el vasto recorrido y las propuestas del amplio arco que a lo largo y lo ancho de Argentina porta nuestras causas imprescindibles, aunados en el sentimiento  ‘la Patria no se vende, ¡se defiende!’ que recorre toda nuestra geografía. Es una invitación a sumarse que incluye tanto a  personalidades del mundo académico, económico y científico, como de la industria, de la producción y  de nuestra defensa nacional, de las Pymes, de las organizaciones y referentes políticos, sociales, sindicales, culturales, de los pueblos originarios, de los derechos humanos, a trabajadoras y trabajadores tanto ocupados como desocupados y jubilados, a los jóvenes, de la ciudad y del campo, a nuestros ex Soldados Combatientes de Malvinas, a los estudiantes, al movimiento de mujeres, a investigadores y comunicadores, que son la profunda expresión de la búsqueda de caminos de encuentro y esperanza que permitan desplegar colectivamente propuestas para la defensa y recuperación de la plena soberanía nacional en el más abarcativo de los sentidos”.

La modalidad de  funcionamiento será la misma que en las ediciones anteriores: decenas de paneles y  talleres coordinados por referentes en cada temática, en donde se debatirá y abordará la integralidad del problema de la soberanía desde sus diversas dimensiones (política, científica, económica, social, laboral,  cultural, ambiental, entre otras).

Aspiran hacerlo “colectivamente, con la necesaria e imprescindible unidad que nos exigen los tiempos que transitamos, en el sentido de un rumbo emancipador, que nos permita avanzar hacia la Argentina justa, libre y soberana que soñamos, donde en el trono de la vida cotidiana reine, definitivamente, la noble igualdad”. 

Los organizadores comparten, una vez más, aquella frase del creador de nuestra Bandera Nacional: “Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores y la América del Sud será el templo de la Unión, de la Independencia y de la Libertad”.

Luciano Orellano destacó, como un punto central: “la más profunda solidaridad internacional con los pueblos y naciones del mundo, y en particular de América Latina, que están siendo saqueados y ocupados como producto de la voracidad del imperialismo yanqui”.

El lanzamiento contó con representativas y destacadas presencias de referentes y organizaciones: Evangelina Codoni; Mercedes Meier; Luciano Orellano; Javier “Tula” Núñez; Feliciano Ramos; Eduardo Toniolli; Jorge Molinas (decano de la Facultad de Ciencias Médicas); Luis “Cosita” Romero; Arturo Sedano; Axel Migueles; Facundo Retamoza; Guillermo Grigioni; Andrés Cedrón; Pablo Landó; Germán Mangione; Bruno Wienzbicki; Pablo Payró; Gustavo Teres (CTA); Manuel Leiva FASTIC (Cooperativa de Software); Nire Roldán; Sergio Arelovich; Mariano Romero; Julián Ferrero; Pablo Basso; Sec. Gral. FUR; Sindicato de Correos; MUS; Centro de estudiantes del Industrial de Santa Fe (UNL); AMSAFE; JCR; UOM Villa Constitución; Comisión Interna de Acindar; Sindicato de Televisión; CCC; UP; Pueblos Originarios en Lucha; Corriente Estatal René Salamanca; ATE; PC; Bases Federadas; Peronismo para la Soberanía; ALDE; Sindicato de Canillitas; CGT Moreno; Foro por la Recuperación del Paraná (Victoria, Entre Ríos); Asociación Mujeres Conductoras (AMC); Catiltar (Cámara choferes de taxi); Redjar; Agrupación Docente “La Mariano Moreno” de Rosario; entre otros y otras

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SOBERANÍA

Soberanía en venta y nuevo modelo país: el nuevo super RIGI y la ley de inviolabilidad de la propiedad privada

Por Clara Suarez

La tarde apacible y rutinaria de la ciudad de San Lorenzo se ve interrumpida por un acontecimiento cada vez más familiar en los medios de comunicación: largas filas de gente se amontonan para dejar su curriculum frente a la convocatoria de una consultora de la región, con la esperanza de conseguir trabajo. La misma escena se repite unos kilómetros más allá, en Buenos Aires, frente a la búsqueda de empleada de un local de ropa. En paralelo, en distintos lugares de nuestro país, como es el caso de Mendoza, el pueblo continúa poniendo el cuerpo en defensa de nuestros recursos, el agua y los glaciares mientras comunidades rurales y de pueblos originarios sostienen en alto la defensa de sus tierras.

Del otro lado del ring, el gobierno afianza un modelo de país para pocos, con eje en la entrega absoluta de nuestro territorio y nuestra industria.

Dos nuevos proyectos debatidos en los últimos días constituyen el elemento más exponente de dicho modelo.

La bomba que cayó del avión presidencial: el Super RIGI

Hace apenas unos días, nos enteramos por una publicación del presidente Javier Milei en su cuenta de la red social “X” sobre el proyecto de ley del Súper RIGI, un nuevo régimen de incentivo de grandes inversiones con amplios beneficios tributarios para los grandes capitales, más amplios de lo que el esquema vigente establece.

El presidente agregó además que “aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina”, lo cual más adelante, en un comunicado de Luis Caputo, se esclareció que se trataba de sectores industriales sin desarrollo local como baterías de litio, paneles solares y demás. Entre otros criticados puntos, el proyecto busca bajar el Impuesto a las Ganancias de un 25% a un 15% para empresas adheridas, beneficios en importaciones y límites a las tasas municipales.

La ecuación es bastante simple si se la mira de cerca: los grandes ganadores de este régimen son los sectores del petróleo, la energía y la minería, mientras que las medianas y pequeñas PYMES y empresas de otros sectores industriales continúan con una alta carga impositiva, viéndose en desventaja competitiva. A su vez, este ataque directo a la industria nacional conlleva desempleo, teniendo en cuenta además el difícil contexto económico que se cierne sobre nuestro país en la actualidad y sin olvidar que los sectores apuntados son extensivos en capital, mas no en mano de obra. Menos empleo en las industrias, además, implica menos circulación de dinero en el mercado interno, por lo tanto, la situación también afecta al sector del comercio.

En conclusión, según apuntan especialistas en economía, el proyecto del Súper RIGI busca captar y proteger capitales extranjeros mientras que la creación de empleo y el alivio para los trabajadores continúan ausentes de la receta.

La otra arista del modelo entreguista: ley de inviolabilidad de la propiedad privada

El proyecto de ley presentado durante el mes pasado se debate ahora en comisiones del Senado y buscar reformar la Ley de Tierras que, desde el año 2011, ponía un límite del 15% en la compra de tierras rurales por parte de potencias extranjeras.

La pretendida modificación no solo quita este tope, permitiendo que un mismo país concentre grandes extensiones de nuestro territorio, sino que también borra los límites sobre tierras con acceso a ríos y lagos, busca modificar la Ley de Manejo del Fuego, limita las causas de utilidad pública que habilitan al Estado a expropiar y elimina procesos de titularización de tierras que se daban en el marco del Registro de Barrios Populares.

Este proyecto se complementa perfectamente no solo con el Súper RIGI sino también con la ya aprobada nueva Ley de Glaciares, permitiendo que capitales extranjeros usen y exploten nuestros recursos naturales para obtener más ganancias, generando daños irreversibles en el medio ambiente. Pero además representa un grave problema de seguridad nacional ya que la concentración de tierras por parte de potencias extranjeras y el acceso incluso a nuestras aguas supone una pérdida de la capacidad soberana de nuestro país, otorgando a los capitales extranjeros no solo poder de presión mayor que el propio Estado sino también posibilidades de llevar a nuestro territorio a conflictos bélicos.

Asimismo, otro retroceso que avanza con este proyecto de ley es la limitación del acceso a la vivienda y a la tierra, ya que limita la intervención estatal sobre el suelo urbano, impulsa a las grandes inmobiliarias y produce más desalojos al mismo tiempo que excluye a las comunidades vulneradas, generando mayor desigualdad social y agudizando la concentración de la riqueza en pocas manos. En otras palabras, la tierra, vista desde esta ley, pasa de ser un recurso común para satisfacer las necesidades del pueblo a ser un activo financiero.

Esa vieja palabra olvidada llamada “soberanía”…

Sostener la defensa de la industria nacional y de nuestra soberanía se vuelve fundamental para pensar cualquier noción de futuro. La entrega, el ajuste y la concentración de riquezas como políticas públicas no sólo tiene consecuencias en la inmediatez, como podemos obervar en las largas filas en busca de trabajo o en el aumento de chóferes de Uber, sino que también conllevan graves consecuencias a largo plazo.

Resulta imprescindible seguir abogando, como lo hicieron nuestros próceres, por una Argentina soberana y libre de toda dominación extranjera.

Solo así podrá asegurarse cualquier lucha por la defensa de los derechos de las y los trabajadores.

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SOBERANÍA TRANSPORTE FLUVIAL Y MARÍTIMO

El gremio de conductores navales rechazó el proyecto para que embarcaciones de bandera extranjera operen en la hidrovía

Compartimos comunicado de SICONARA (Rosario)

El diputado nacional por Corrientes, Diógenes González, presentó un proyecto de ley para transformar el régimen de navegación y comercio de cabotaje en la Argentina. La propuesta, que cuenta con el respaldo de sus pares Dario Schneider (Entre Ríos) y Guillermo Agüero (Chaco). Desde el gremio de Conductores Navales (Siconara)– seccional Rosario -salieron al cruce a rechazar la iniciativa

Cabe indicar que el proyecto del diputado nacional por la provincia de Corrientes se centra en la Hidrovía Paraguay–Paraná, vía estratégica para el comercio exterior.

Ahora bien, uno de los puntos del proyecto es la introducción de flexibilidad operativa para la participación de embarcaciones de bandera extranjera. En concreto habilita autorizaciones en casos específicos de interés público o ante la falta de oferta nacional.

Fernando Ramiez, Secretario General del Siconara Rosario señaló argumentó el rechazo que, “estos diputados alejados de la realidad de nuestra navegación interior, muestran una peligrosa ignorancia y una preocupante falta de patriotismo”.

Entre las facilidades que plantea el proyecto para buques extranjeros se destacan:

Escalas múltiples: autorización para operar en diversos puertos argentinos dentro de un mismo circuito.

Integración regional: fomento del transporte entre puertos locales dentro de rutas internacionales.

Agilidad administrativa: implementación de autorizaciones generales o por tiempo determinado, eliminando el trámite burocrático de aprobación “caso por caso”.

“No conocen nuestros ríos, tampoco nuestros puertos, ni a los trabajadores y jamás consultaron a los gremios ni a nadie que realmente sostenga la actividad día a día”, arremetió Ramirez

Según el legislador correntino el proyecto busca la modernización del régimen de cabotaje. La respuesta del Siconara fue contundente: “Esto no es modernización, es entrega, dependencia y traición a la patria”.

Para el gremio de Conductores Navales, “detrás de este proyecto están las grandes agroexportadoras y la Bolsa de Comercio de Rosario.

“Solo les importa bajar costos logísticos para aumentar sus ganancias, aunque eso signifique destruir trabajo argentino, entregar nuestra soberanía y vaciar a nuestra Marina Mercante”, completó Ramirez

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SOBERANÍA TRANSPORTE FLUVIAL Y MARÍTIMO VIAS NAVEGABLES

Cortar con la dependencia

Por Feliciano Ramos (*)

Desde los inicios de la patria, por negligencia, o por mezquindades y por falta de interés y amor a la patria naciente, se perdieron las provincias de Tarija en el norte (hoy pertenece a Bolivia) y la provincia de la Banda Oriental, hoy República Oriental del Uruguay.

Esto, si bien estableció una pérdida para la Argentina Naciente hoy comprende una ganancia para estos territorios perdidos.

Porque no están como Argentina, de rodillas y aún más, postrados como nación, en un coma inducido por este gobierno cipayo y por los gobiernos que a través de los años nos fueron destruyendo por solicitud del país del norte, bajo una política liberal que consistió en renegar de lo nuestro, achicar y desaparecer el Estado, achicar y destruir la industria nacional, endeudarse sin ningún motivo y sobre todo entregar la soberanía y los negocios a los extranjeros.

En muchos gobiernos argentinos, de facto o no, se instaló esta política de ajuste al pueblo y destrucción de todo lo que pueda hacer grande a una nación, con el verso de “suframos hoy para mañana poder estar bien”, slogan más cerca de “el síndrome de Estocolmo” que de una gestión de gobierno.

Es así que se destruyó todo, como un país ocupado militarmente por el peor enemigo, y ese enemigo fueron y son nuestros gobernantes, que engañaron una y mil veces a un pueblo desinteresado en la política. A esta lógica autodestructiva escaparon esas otrora  provincias que se pudieron separar de este vasto territorio que es nuestra amada y destruida Argentina.

La República Oriental del Uruguay es hoy un país creíble y mas allá de los errores de dejar instalar las pasteras contaminantes y permitir que se instale la engañosa planta de hidrógeno verde, que no es ni hidrógeno y mucho menos verde, es una planta altamente contaminante que va a usar y contaminar las hermosas aguas del río Uruguay, que comparte con Argentina. Por supuesto, la Argentina y los mismos pobladores de Argentina y Uruguay deben impedir su instalación y/o funcionamiento. 

Más allá de sus errores, la República Oriental del Uruguay protege sus empresas estatales y las moderniza y renueva. Así es el título de la redacción del PortalPortuario donde desarrolla que la Administración Nacional de Puertos (ANP) completó un estudio integral de flota  y dragado y se propuso modernizar la flota de dragado y balizamiento de esa repartición estatal. Concientes de la importancia suprema de contar con un plantel y una flota propia de dragado y balizamiento moderna y en acción para mantener sus ríos, concluyeron en “fortalecer el dragado aumentando el rendimiento de los recursos públicos que se destinan a esta actividad”.  Esto no quiere decir de ninguna manera que la  República Oriental del Uruguay no haya previamente mantenido su plantel flotante de dragas, todo lo contrario, siempre estaban bien mantenidas y aún más, en mayo de 2018 terminaron de ensamblar y  construir la poderosa draga D11 – 21 de Julio, de más de 6000 m3 de cántara.

Mientras desde la década del 90 hasta hoy mismo la Argentina se ocupó por un lado de vaciar, abandonar, destruir la flota de la Dirección Nacional de Vías Navegables, sus talleres, sus galpones de repuestos, sus oficinas y hasta finalmente en este gobierno despedir a su personal de la forma más cruel posible, sin que nadie lo defienda, Uruguay en cambio protegió, cuidó, mantuvo su flota de dragado y más aún la agrandó y hoy la va a renovar. Dos caminos opuestos que conducen, uno a su postración y otro (Uruguay) a su desarrollo.

Nosotros los argentinos, por acción directa de los mismos gobiernos y funcionarios argentinos, durante décadas nos ocupamos de destruir nuestra flota de dragado y balizamiento, por un lado, y por otro desviamos los impuestos de la ciudadanía, desde los 90 hasta hoy, pagándole a la empresa belga Jan de Nul y otras empresas extranjeras chinas y holandesas para que draguen nuestros ríos, mientras destruíamos nuestra repartición estatal, la D.N.V.N., y su flota de dragado y balizamiento. Por este hecho, en muchos países los implicados estarían acusados de traición a la patria.

Vamos en el sentido opuesto a los países del mundo, opuesto a la razón, al sentido común, opuesto a los intereses mismos de la nación y lo llamamos plan de gobierno, doctrina, neoliberalismo, libertad, etc.

¡Jamás en el mundo se vio tanta imbecilidad junta y por tanto tiempo!

La draga 256-C Capitán Núñez, que hace poco devolvió Jan de Nul luego de usarla gratuitamente por más de 30 años, ha sido abandonada por el actual gobierno, este, el mismo que suprimió A.G.P. y la D.N.V.N. y despidieron a todo el personal. Hoy, en esta valiosa draga, hay ocupas ilegalmente viviendo y que están destruyendo el patrimonio de todos los argentinos, esto a nadie le importa en este país de ciegos. La draga que está amarrada al lado, la draga 261-C Córdoba de la cual fui Capitán, fue reparada a nuevo;   sus 3 enormes motores Sulzer, su casco, sus bombas, etc. Hoy está siendo saqueada continuamente, le roban los cables haciendo un enorme daño, solo para quemarlos y vender el cobre. Están en C.A.B.A. en la Boca, en la isla Demarchi, predio de la ex D.N.V.N. Cuando estaba yo de Capitán, Prefectura patrullaba continuamente por los muelles y por agua por si había algún derrame. ¿Dónde está P.N.A hoy? ¿Sigue patrullando o solo reprime a los jubilados? ¿Por qué el Estado deja sin personal estas enormes embarcaciones, estas dragas y demás embarcaciones? Hoy hay peligro de derrame con más razón, de hundimiento, de incendio y hasta de explosión. ¿Quién se hará responsable? ¿Será como la draga 259-C Mendoza, donde ningún funcionario se hizo responsable por el deterioro de la misma, pagando luego sobreprecios para desguazarla?

Parece que en Argentina hay un gran grupo de personas que trabajan intensamente para destruirla, de otra manera no se explicaría tanta desidia, tanto abandono. Solo si concluimos que no es casual el vaciamiento, la desidia, la indolencia, el abandono, que es parte de un plan que se ejecuta rigurosamente año tras año, década tras década, entonces sí todo cobra sentido.

Nos están bombardeando desde adentro, son los nuestros, argentinos, a quienes no llamaría compatriotas sino traidores, cipayos, los que atentan contra el país todos los días y lo camuflan de plan de gobierno de privatización, etc. Hace mucho más de 30 años que nos vienen empobreciendo con el mismo cuento.

La Argentina está en sobradas condiciones de reparar y reconstruir la flota de dragado y balizamiento que aún flota, que tiene profesionales que fueron echados como perros en este gobierno y hoy buscan embarque. La Argentina puede, con lo que recauda por el peaje, comprar anualmente 3 o 4 dragas nuevas, porque en el mercado internacional una draga nueva  vale aproximadamente 50 millones de dólares. Y cuando le pagamos 300 millones de dólares anuales a los extranjeros para que nos draguen el río Paraná,  les pagamos 6 dragas nuevas por año.  Miren si no podríamos hacer como la República Oriental del Uruguay y aún mucho más, con los lugares que tiene Argentina para dragar.

Eso sí, con un estudio previo ambiental, como siempre lo hizo la ex D.N.V.N. Siempre cuidando el río, el medio ambiente, porque los extranjeros no lo cuidan.

Por lo antedicho proponemos, hoy y como siempre lo hemos propuesto, la creación de una Empresa Nacional Estatal de Puertos y Vías Navegables que se ocupe del trabajo que hacían las ex reparticiones A.G.P. y  D.N.V.N., que gestione y desarrolle nuestros puertos, esos que le pertenecían a la Junta Nacional de Granos, porque fueron hechos con la plata de los impuestos de la población argentina. Que se ocupe de desarrollar los puertos provinciales, hoy tristes entes autárquicos que no funcionan. Que comencemos de una vez por todas la emancipación nacional, dragando y balizando el canal de Magdalena para así recuperar la salida al mar y controlar el comercio exterior.

Nación y provincia juntos, cuidando, estudiando y desarrollando puertos, dragado y balizamiento, nos levantará de la postración como nación, recuperando el comercio exterior argentino en manos extranjeras, revalorizando el trabajo de los productores e industrias argentinas.

Volver a empezar con lo nuestro, con lo que tenemos: reparar, mantener, cuidar, construir en nuestros astilleros, dragar y balizar el canal de Magdalena y cortar la dependencia de una bendita vez.

(*) Capitán Fluvial (Dragador) y miembro del “Foro por la recuperación del Paraná”

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ENERGÍA SOBERANÍA

Soberanía, recursos y el debate sobre la dependencia económica

Fuente: www.infoydata.com
El pasado 21 de marzo el presidente de Brasil, Lula da Silva en la cumbre de la CELAC declaró: «Nos quitaron el oro, la plata, los diamantes y minerales; ahora nos quieren colonizar de nuevo». Una frase que aplica perfectamente a la realidad argentina de estos días. No nos preocupa que los capitales extranjeros contribuyan a explotar e industrializar nuestros recursos, sino que la clase política, empresaria, gremial e intelectual de la Argentina no tenga un plan para que ello se realice asegurando nuestra soberanía política y económica y el bienestar del pueblo.  

El 9 de julio de 1816, las Provincias Unidas del Río de la Plata, declaraban la independencia de España y diez días después “de toda otra dominación extranjera”. El 21 de septiembre de 1863 en el Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad celebrado entre España y la Confederación Argentina. El alineamiento incondicional del Poder Ejecutivo con Estados Unidos e Israel borra en forma inconsulta esta vocación soberana popular.

Etapas del desarrollo económico y la independencia

Primera etapa: modelo agroexportador (1860-1939)

La Argentina carecía entonces de los recursos necesarios para transformar las producciones primarias en industrializadas y, debido a ello, se incrementó la influencia británica y se tardó cien años en conseguir una trabajosa soberanía  política e independencia económica y, podemos dividir groseramente ello, en tres etapas:

La primera etapa, entre 1860 y 1939, donde se expandió la red ferroviaria a 34.000 km conectando las capitales de provincia con el puerto de Buenos Aires respondiendo al eje agro-exportador británico. Se consolidaron los Puertos de Rosario (1860); Madero (1889); Bahía Blanca (1890); La Plata (1890) y Mar del Plata (1913).

Se creó Obras Sanitarias (1912) y se suministró agua potable y cloacas a Buenos Aires y otras principales ciudades. Se construyeron grandes edificios públicos y obras urbanas. Entre otras, la ciudad de La Plata (1882) y la ciudad balnearia de Mar del Plata (1874).

Se creó la Junta Nacional de Carnes y de Granos (1933); el Registro Civil 1884) y una moneda única nacional (1881). Se construyeron escuelas primarias laicas y gratuitas bajo la Ley 1420 (1884). El Estado actuó como gran planificador, inversor y administrador.

Segunda etapa: industrialización y Estado fuerte (1940-1955)

La segunda etapa entre 1940 y 1955 donde se nacionalizó el Banco Central y los depósitos bancarios (1946); de igual modo, los ferrocarriles británicos y franceses, estimulándose a los proveedores industriales locales; se nacionalizó la ITT creando Teléfonos del Estado (1946), luego ENTel; se creó y/o fortaleció la Siderúrgica SOMISA (1947); Gas del Estado (1945/6); YPF (1940/50); Aerolíneas Argentinas (1950); se expandió la Flota Mercante del Estado (1946/50); la Dirección Nacional de Industrias del Estado (DINIE, 1947); las Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME, 1952) de fabricación de aviones, autos y motos.

Se creó el Instituto Argentino de Promoción de Intercambio (IAPI, 1946); la Industria y Sustitución de las importaciones (ISI, 1947). Se modificó la Carta Orgánica del Banco de Crédito Industrial (1946/52) para promover créditos industriales y expandió el mercado interno, consolidándose la industria liviana metalúrgica y textil (1947/51); la industria pesada de siderurgia, petroquímica y energética (1952/56); se creó el Instituto Tecnológico (1940) luego INIT y el Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias (1948) luego INTA; además de innumerables obras con fines sociales y de reafirmación nacional como la construcción de Hospitales; Viviendas; Escuelas Técnicas; Hogares Materno-Infantiles; Establecimientos para Turismo Social (Chapadmalal, etc.), la UTN, etc. que fortalecieron la pertenencia nacional.

Tercera etapa: retroceso del Estado y pérdida de soberanía

La tercera etapa se inaugura con las declaraciones del Presidente Milei que “venía a destruir al Estado desde adentro” (6/6/2024).

Todo ese proceso de industrialización-nacionalización se frenó llevándonos a una pérdida de soberanía que, se profundiza en estos días y nos retrotrae al siglo XVIII principios del XIX.

Tratados, leyes y decisiones que impactan en la soberanía

Acuerdos internacionales y conflictos históricos

Respecto a los Tratados, la legislación argentina y los hechos de facto de la colonización argentina, la Argentina firmó Tratados con capacidades asimétricas entre los Estados y cuyos gobiernos dieron muestras sobradas de no respetar los acuerdos. Vimos el comportamiento del Reino Unido que, a pesar del Tratado de “Amistad, Comercio y Navegación” del 2/2/1825, invadió Malvinas el 3/1/1833 o a España, donde a pesar del Tratado de “Reconocimiento, Paz y Amistad” del 21/9/1863, reconociendo la independencia argentina, sus buques gallegos pescan ilegalmente en Malvinas desde hace más de 50 años.

Legislación económica y financiera

Por otra parte, es muy importante el número y contenido de las leyes argentinas que debilitan la soberanía y producción nacional. Sin detallar exhaustivamente sus efectos negativos, podemos mencionar las Leyes 21.364 (1976); 21.495; 21.526; 21.547; 21.572 (1977) y 21.771 (1978) redujeron el control del Banco Central; encarecieron el crédito y, dieron inicio a un sistema financiero concentrado extranjerizado y especulativo.

La llamada “tablita cambiaria” (1978) de José Martínez de Hoz produjo un atraso cambiario y la quiebra de empresas exportadoras; fenómeno que se profundizó con la congelación del Ministro Sourrouille.

Privatizaciones y reformas del Estado

La “Reforma del Estado” promovida por Roberto Dromi y Rodolfo Barra y, luego por Domingo Cavallo, se conocieron popularmente como “la venta de las joyas de la abuela”. Especialmente, las Leyes 23.696 y 23.697 (1989) destinadas a privatizar/concesionar Aerolíneas Argentinas (1990/2), ENTel (1990); Obras Sanitarias (1993); Gas del Estado (1992/3); SEGBA (1992/3); Ferrocarriles (1995/5); YPF (1990/3); Seguros del Estado (1992); Correo Argentino (1997); SOMISA (1992); Tandanor (1991), etc. todas empresas estratégicas que tendrían que haberse transformado en eficientes y no transferirlas.

Extranjerización de recursos estratégicos

Energía, minería y producción

Se dio comienzo al desmembramiento del Estado; a la descentralización y el debilitamiento de las  políticas públicas de sanidad y educación y la desinversión en rutas y redes ferroviarias, cuya destrucción final se está dando con la sanción de la Ley 27.742 (2024) de Bases y Puntos de Partida para la colonización total y la desestructuración del Estado Nacional y leyes complementarias de desinversión de las Universidades Públicas; los Hospitales y el desfinanciamiento de las obras públicas esenciales.  

Con los llamados Acuerdos de Madrid (1989/90) que pese a generar obligaciones no fueron ratificadas por el Congreso de la Nación se crearon obligaciones en perjuicio de Argentina que superaron el ámbito en disputa. Refiere a las inversiones británicas (Art. 12°) que se privilegiaron por la Ley 24.184; se condicionó la  política exterior argentina en la América Latina y en la CEE (Art. 16°); se estableció un control británico de las Fuerzas Armadas Argentinas (Art. 5°, 52º); se dispuso la “Bilateralidad Económica” respecto a la actividad pesquera (Art. 7°) y, se acordó la figura inglesa de la “Fórmula del Paraguas”, que congeló la soberanía de las Islas, sin fecha de vencimiento. Acuerdos ratificados por los pactos de Foradori-Duncan (2016) y Mondino-Lammy (2024) violando la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional.

Pesca, comercio y control marítimo

La Ley 23.968 (1991) que estableció una limitación marítima que Argentina no había ratificado y derogó la Ley 17.094 (1966) que establecía el Mar Territorial Argentino de 200 millas, reduciéndolo a 12 millas.

La Ley 24.093 (1992) que facilitó la privatización de los puertos sin reservar al Estado la administración, la defensa y la seguridad en los puertos estratégicos; debilitando la soberanía marítima y antártica.

La Ley 24.184 (1992) de Protección y Promoción de las inversiones británicas en Argentina que les otorgó un régimen de excepción al Reino Unido a pesar de tener invadido millones de km2 del territorio nacional.

La Ley 24.543 (1995) de ratificación de la Convención del Derecho del Mar donde Argentina pese a la falta de reconocimiento de la titularidad de los recursos migratorios de los Estados ribereños.

La Ley 24.922 (1997) que mediante las transferencias de cuotas y autorizaciones le quitó la administración plena al Estado y concentró y extranjerizó la actividad; facilitado al Estado chino la pesca ilegal en alta mar y al español igualmente en Malvinas y su comercio en la Unión Europea.

La Ley 25.290 (2000) aprobó el “Acuerdo de Nueva York”; violando -de ratificarse- la Constitución Nacional al darle -entre otras cosas- estatus de Estado ribereño al Reino Unido en Malvinas.

Las Leyes 26.386 (2008) y 26.659 (2011) destinadas a limitar las actividades pesqueras ye petroleras en las Malvinas, sin que los gobiernos hayan iniciado las acciones adecuadas a quienes pescan en Malvinas.   

La Ley 26.639 (2011) de glaciares que protegía las reservas estratégicas de agua y que el actual gobierno ya obtuvo la aprobación en el Congreso para modificarla poniendo en riesgo a este elemento esencial.

La Ley 26.737 (2011) de protección del dominio nacional sobre las tierras que prohibía la extranjerización de tierras (%) y la posesión de hasta 150 km de las fronteras. Se encuentra suspendida cautelarmente.

Las Leyes 26.875 (2013) y 27.490 (2018) que bajo pretexto de establecer áreas marinas protegidas facilitan la pesca en Malvinas y el otorgamiento de permisos ilegales.

El veto de los artículos centrales de las leyes 27.418 (2017) y 27.419 (2017) que impidió la financiación de la construcción naval argentina y el crecimiento de la flota mercante, fluvial y pesquera y reducción de fletes.

La Ley 27.123 (2015) que aprobó el Acuerdo de Cooperación entre Argentina y China sobre emplazar una estación de espacio lejano autónomo de China en Neuquén, además de sus potenciales capacidades.

La Ley 27.558 (2020) que creó el Consejo Nacional de Malvinas sin facultarlo ni integrarlo adecuadamente para establecer una  Política de Estado de recuperación de los archipiélagos y el mar invadido.

La Ley 27.742 (2024) de Bases y Puntos de Partida para la colonización total y la desestructuración del Estado Nacional, que habilitó al gobierno a ejecutar las acciones para facilitar la colonización.

Infraestructura, transporte y vías navegables

La política de pérdida de autonomía en el manejo de las  políticas estratégicas nacionales.

El gobierno argentino no se integró a los BRICS, lo cual significa la pérdida extraordinaria del destino de sus exportaciones y el fortalecimiento de su soberanía económica y territorial. El PBI nominal total de los países del BRICS es de alrededor de 30 billones de U$S, demostrando el absurdo de no integrarlo. Por el contrario, el gobierno ha preferido alinearse -casi incondicionalmente- a las políticas de Estados Unidos e Israel. Incluso en la guerra con Irán. Cuestión, que al margen de la connotación económica y  política que ello significa, debilita la posición argentina en los apoyos respecto a su posición de Malvinas.

La destrucción de la industria nacional. A lo ya ocurrido entre los años 1976-1982 y en la década del 90 se agregan las políticas del presente gobierno de apertura indiscriminada de las importaciones (no solo de insumos para la producción), lo que junto a los bajos salarios y un dólar subvaluado a pesar del incremento de los costos internos le quita rentabilidad a las exportaciones. Produjo una baja muy importante en el comercio minorista y la consecuente quiebra del sector industrial argentino y pérdida de empleos. Sin crédito y ni obra pública, la Argentina es un país sin las obras esenciales para la vivienda, el transporte y la integración.

La mayoría de los recursos naturales argentinos son explotados por empresas extranjeras, con el agravante y gran parte de los contratos se aprueban con prórroga de jurisdicción internacional o acuerdo/elección de foro extranjero y, eventualmente, con arbitrajes internacionales.

La explotación del petróleo y del gas

La realizan en gran parte empresas de capitales estadounidenses; árabes; chinos; británicos; holandeses, italianos; suizos; colombianos; canadienses; noruegos, etc. y argentinas.

En el área de Malvinas invadida por el Reino Unido, las empresas Navitas Petroleum (Israel) y Rockhopper Exploration (R. Unido). Por su parte el servicio de distribución de gas natural por redes está concesionado a ocho empresas, varias de las cuales tienen capital español, italiano, suizo y otras nacional.

La minería de oro, plata, cobre, litio y otros minerales estratégicos

Está dominada por empresas australianas; británicas; chinas, estadounidenses; canadienses; coreanas; francesas; suizas, etc. y la Argentina ha abandonado la explotación de uranio e importa el concentrado de uranio para sus centrales nucleares.

La exportación de granos y aceites

Está concentrada en unas pocas multinacionales extranjeras, que manejan la mayoría del volumen a través de terminales portuarias propias en el Gran Rosario y otros nodos. Para 2025 el top 10 concentró el ~90,5% del total, con las extranjeras dominando ~70-80% del negocio. Todas las multinacionales con sede fuera de Argentina con capital estadounidense; suizo; chino; francés, holandeses y algunas argentinas. El mercado es oligopólico y concentrado en el Up River (Rosario-San Lorenzo), donde estas empresas controlan terminales clave.

Por su parte, las exportaciones de carne están concentradas en multinacionales brasileñas que dominan buena parte del negocio, aunque hay fuerte presencia argentina local.

La explotación de la pesca en la década del 70 estaba en manos de empresas nacionales. En la actualidad siete de las diez empresas exportadoras son de capital extranjero. Además de ello el Reino Unido otorga unas 120 licencias ilegales a buques españoles-británicos; españoles; coreanos y taiwaneses que capturan en las aguas de Malvinas. En alta mar, unos 450 buques chinos; españoles; taiwaneses y coreanos pescan los recursos migratorios originarios de la ZEE Argentina.

Respecto a la captura del calamar el 68% de empresas que integran la Cámara de Poteros son empresas de capital asiático, especialmente chino. El 18% son empresas de capital español y solo el 14% empresas argentinas. Unos 70 buques de empresas de capital chino se dedican a la pesca del calamar e insólitamente la mayoría de las empresas chinas son del Estado chino, del mismo modo que las empresas chinas que pescan ilegalmente en alta mar este recurso migratorio.

Por otra parte, autorizadas por Argentina operarían unos 80 buques de empresas de capital español que capturan merluza y langostino. Alguna de ellas asociadas a empresas de Malvinas. Es igualmente insostenible, que mientras Argentina otorga permisos y/o admite transferencias a empresas de capital español, buques de esta nacionalidad pescan ilegalmente en Malvinas.

El 50% de las exportaciones son de empresas chinas y españolas. Las investigaciones conjuntas de los recursos con el Reino Unido transfieren conocimiento a los británicos que usan para sostener la pesca en Malvinas.

El sector de generación de electricidad

Está dominado por un mix de empresas privadas nacionales y extranjeras. Las mayores generadoras privadas son argentinas y las empresas de capital estadounidenses, europeas y chinas representan una porción significativa, especialmente en térmica y renovables.

El manejo del agua de la Argentina podría privatizarse y en forma paralela el gobierno modifica la Ley de Glaciares transfiriendo a las Provincias la decisión de explotar los periglaciares. El agua y las cloacas las manejan las Provincias a través de empresas o entes públicos, mixtos o concesionarios.

En el área Metropolitana de Buenos Aires el responsable es AYSA; aunque, la Ley de Bases dejó el porcentual del Estado sujeto a privatización y se menciona a la empresa estatal israelí Mekorot como una de las interesadas.

Por su parte el Congreso aprobó un proyecto de modificación de la Ley (26.639) que beneficiaría a las empresas mineras; pese a que ya hay muchas empresas extranjeras que generan estrés hídrico.

Las hay que explotan el litio, oro, etc. australiano-británicas; estadounidenses; canadienses, chinas, coreanas y, francesas y, dentro de las que no explotan en forma directa; pero planifican el uso de los recursos hídricos; está Mekorot (Israel) que tiene convenios con 12 provincias.

También empresas de capitales suizos; estadounidenses y vía franquicias mexicanas, etc. usan agua para la elaboración de bebidas embotelladas.

Las tierras de la Argentina y en especial las fronterizas se estranjerizan

La propiedad extranjera de tierras representa un 5% del total (aprox. 13 millones de hectáreas). La Ley de Tierras 26.737 (2011) establece límites del 15% por provincia/municipio y prohíbe adquisiciones en zonas fronterizas dentro de los 50/150 km de límites internacionales; cuerpos de agua estratégicos o recursos claves; pero, hay incumplimientos históricos, triangulaciones y presiones. En las áreas fronterizas hay tierras de capitales de estadounidenses, italianos; británicos, españoles; chilenos; sudafricanos, chinos, brasileños, uruguayos, árabes y, otros. El DNU 70/2023 que se encuentra judicializado.

La debilidad de la defensa marítima de la Argentina dentro de las 200 millas. Es muy lábil el control o no hay ninguno del transporte de productos ilegales en la ZEE e, incapacidad de control real y disuasión en el Atlántico Suroccidental meridional -especialmente más allá de la ZEE y sector Malvinas- debido a la falta de planes estratégicos; escasez de medios navales; limitaciones presupuestarias operativas; restricciones legales y falta de decisión  política. Bases Navales y Puertos. 

La Prefectura Naval Argentina utiliza el Sistema Guardacostas con aporte de satélites y, radares; sin embargo, hay dificultades crónicas por la cantidad de naves, mantenimiento y operatividad y, los buques no alcanzan a cubrir la amplia ZEE Argentina y la parte meridional del Atlántico Suroccidental es casi inexistente. Pueden detectarse los buques mediante los satélites; pero no realizarse control de las mercaderías transportadas; los descartes a bordo, etc. y, el control y la eliminación de la pesca ilegal de los recursos migratorios originarios de la ZEE no existe.

En Monte Agradable de Malvinas está la Base Aeronaval y misilística británica, etc. mientras que el gobierno mantiene a Tierra del Fuego inerme en relación a la capacidad militar del Reino Unido y, pese a no existir una base naval de Estados Unidos en Ushuaia, en abril de 2024, el presidente Milei anunció la colaboración con ese país y versiones refieren al uso logístico del puerto para buques o aviones de norteamericanos, lo que en la práctica resultaría lo mismo.

Con la sanción de la Ley 24.093 los Puertos son privados o administrados por Consorcios Público-Privados y el capital extranjero es muy significativo en las operaciones.

La reciente intervención nacional del Puerto de Ushuaia, más allá de las deficiencias, podría estar motivado por las tensiones entre Estados Unidos y China.

La incapacidad de la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo del Tratado del Río de la Plata y el Estado Rector del Puerto.

Esta Comisión binacional no ha hecho para combatir la pesca ilegal que afecta los recursos migratorios originarios de las ZEE de ambos países y ha admitido que el Puerto de Montevideo cobije y de logística a cientos de buques mercantes y pesqueros ilegales. Una muestra acabada del absurdo de aprobar el “Estado Rector del Puerto” -política de internacionalización de la FAO- que Uruguay aprobó en 2012 y no le ha servido para modificar el pésimo concepto que tienen sus puertos. No obstante, el Senado argentino, lo aprobó en marzo pasado, enajenando la soberanía en las aguas territoriales y provocará que los buques que pescan ilegalmente blanqueen sus capturas en estos puertos, donde los controles son lábiles. 

La tercerización de la administración del Río Paraná y Paraguay

Resigna la soberanía nacional, donde la mayoría de las empresas mercantes y fluviales son extranjeras. El tráfico fluvial de granos, minerales, contenedores, etc. en el Río Paraná-Paraguay; Río de la Plata y el Atlántico Sur se realiza mediante empresas de bandera extranjera.

Por estos ríos se transporta el 80% de exportaciones argentinas y las principales empresas extranjeras de flete fluvial/mercantil se presentaron para realizar el dragado y mantenimiento, lo cual, pareciera incompatible. Estarían operando con bandera paraguaya muchas de las 147 empresas extranjeras que incluyen capitales chinos, europeos y estadounidenses.

En la salida oceánica desde Río de la Plata, el flete marítimo lo dominan armadores globales, con buques mercantes extranjeros. ¿Qué diría Juan Manuel de Rosas y Lucio Mansilla al respecto? Ya habían entendido los portugueses en el siglo XV, luego los ingleses, los brasileños y rioplatenses que la Banda Oriental y la Cuenca del Plata eran estratégicas por su proyección al Atlántico Sur y acceso al Paraná ¿Dónde está la geopolítica del siglo XVIII? Veamos: desde la década del 80 a hoy el transporte en el Paraguay-Paraná pasó de 70 a 10% con buques de bandera argentina.

El gobierno nacional ha anunciado el llamado a la licitación 1/24 para otorgar por treinta años, con una prórroga de otros treinta, la explotación de la más importante red fluvial Paraguay-Paraná y el Río de la Plata.

¿Y las provincias del litoral, cuyos ríos son de su jurisdicción? ¿Y la integración territorial? 

Por su parte, la congelación de la construcción del Canal Magdalena, atenta con reducción de tiempos, costos de fletes, el desarrollo regional, además de impedir la conectividad directa entre los puertos fluviales y marítimos sin el paso obligado por el Puerto de Montevideo, recuperando con ello la integralidad y la soberanía de nuestras aguas, archipiélagos y la estratégica área bioceánica y antártica. La Soberanía Hídrica.

La desmalvinización de la Cuestión Malvinas

Se planificó mediante una serie de decisiones  políticas y estratégicas que se ejecutaron con Tratados, Acuerdos y Leyes; la invisibilización y desatención del tema.

Ya hemos escrito sobre la desmalvinización (cesarlerena.com.ar “La desmalvinización de argentina” Perfil, 31/3/2026) pero, ésta llevada adelante a partir de 1982 para resolver cuestiones militares internas ha terminado debilitando la posición de fortaleza y unidad que debiera exhibir la Argentina frente al concierto internacional.

La falta de una estrategia para llevar adelante acciones que den cumplimiento a la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional implica una claudicación inaceptable y los gobiernos no cumplen con la Acta definitiva de la Declaración de nuestra Independencia que reza “libres de toda dominación extranjera”.

La falta de políticas de integración con Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay y los Estados de África occidental resulta claramente una acción que atenta contra los intereses nacionales en el Atlántico Sur.

La eliminación del Misión Condor II

La cancelación del programa espacial argentino y, desactivación de la Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM). Presencia de radares y satélites extranjeros. La eliminación del misil Cóndor II significó el desmantelamiento de este programa (1990-1993) se debió a fuertes presiones de Estados Unidos y, la Argentina adhirió al Régimen de Control de Tecnología Misilística en 1993, comprometiéndose a no desarrollar misiles de cierto alcance y carga útil. Ello dispersó a científicos e ingenieros; subutilizó la infraestructura; eliminó la capacidad argentina de desarrollar vectores balísticos propios y se perdió la soberanía tecnológica y para la defensa nacional.

Ahora el gobierno congeló la Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM); un reactor modular desarrollado íntegramente por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) en colaboración con empresas locales; bajo el inconsistente argumento de inviabilidad comercial y económica, provocando la parálisis de las obras y nuevamente, despidos de trabajadores, ingenieros y científicos formados. Junto a ello se aplicó un fuerte ajuste presupuestario en ciencia, tecnología y organismos estatales, incluyendo la CNEA y se proyecta asociarse a programas internacionales con empresas de Estados Unidos, lo que llevaría a una pérdida de soberanía tecnológica y, la exportación de tecnología nuclear argentina.

Hay varios satélites, radares y estaciones de seguimiento espacial o sensores de vigilancia que involucran operaciones por parte de empresas o entidades de capital extranjero.Estos proyectos se presentan como colaborativos, pero implican concesiones territoriales o acceso limitado.

El control extranjero se concentra en estaciones terrestres para seguimiento satelital, radares de vigilancia espacial y equipos de teledetección. Se ha admitido en Neuquén la Estación Espacial China; en Mendoza la Estación Agencia Espacial Europeay en Tierra del Fuego el Radar Espacial de LeoLabs (de Estados Unidos). Este último podría ser funcional al control del Reino Unido en área Austral, según los dichos del entonces Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Tte. Gral. (RE) Juan Martín Paleo.

En la Argentina hay pistas de aterrizaje privadas en manos de capital extranjero, especialmente en Patagonia

Entre ellas la de Bahía Dorada (Río Negro), de un jeque de Emiratos Árabes Unidos, apta para los Boeing 737 y, ubicada cerca del mar y Malvinas; La pista de Joe Lewis (Reino Unido) en Lago Escondido (Río Negro) y pistas privadas en Patagonia de mineras extranjeras (canadienses/británicas).

Deuda externa y dependencia económica

Según los datos oficiales más recientes la deuda pública de la administración central se sitúa en los USD 460.934 millones. Unacifra en aumento desde fin de 2025 que deja a la Argentina expuesta a las presiones externas y dificulta la cohesión social y el desarrollo nacional. La deuda bruta en dólares ha aumentado desde fines de 2023 (~USD 35-40 mil millones acumulados). No hay país que pueda ser autónomo con la deuda pública argentina.

Frente a la extranjerización de los recursos, capacidades e insumos estratégicos se requiere un Plan de Independencia Nacional; de otro modo, resulta imposible que la Argentina esté “libre de toda otra dominación extranjera”.

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HUMEDALES RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Un solo grito unió al litoral: ¡Salvemos el Paraná y sus humedales!

Lanzamiento en Rosario del “IV Encuentro Federal por la Soberanía”

Una nueva jornada en defensa del río Paraná y sus humedales se concretó este sábado de modo simultáneo en numerosas localidades de las provincias ribereñas. En la provincia de Chaco, fue en Las Palmas, Isla del Cerrito, Colonia Benítez, Barranqueras y Resistencia; en Corrientes, en Corrientes Capital, Empedrado, Bella Vista, Goya y Esquina; en Entre Ríos, en La Paz y Paraná; en Santa Fe, en Santa Fe Capital, Reconquista, San Lorenzo y Rosario; en la provincia de Bs. As., en Ramallo; entre otras.

Fue impulsada por el “Foro por la recuperación del Paraná”, un amplio arco de organizaciones y demás protagonistas de la reciente travesía épica “Salvemos el Paraná y sus humedales” que unió territorios y comunidades litoraleñas a lo largo de más de 800 km durante 15 días y fue continuidad de la realizada durante 22 días en marzo de 2025 como de las demás acciones que se vienen concretando por la visibilización y difusión de las denuncias, argumentos y objetivos en defensa del río Paraná.
Desde la organización afirman: “Venimos en una lucha ininterrumpida desde el año 2021, que hizo posible detener hasta el presente la reprivatización del Paraná. No vamos a parar hasta la total recuperación de nuestro río en manos argentinas. Entregar el Paraná es como entregar Malvinas”.
Con gran despliegue, por agua y por tierra, y en una diversidad de actividades costeras, la iniciativa continúa uniendo a una amplia corriente de las comunidades litoraleñas que, con creciente protagonismo, planta bandera “en firme oposición a una nueva privatización y extranjerización del río Paraná, como a la profundización de su dragado a 44 pies, lo que constituiría además un verdadero crimen ambiental”, denunciando al actual proceso licitatorio en curso para una nueva entrega del río Paraná.
En nuestra región, un desfile de embarcaciones y kayaks portando banderas argentinas con sus consignas se concentró pasado el mediodía en la Isla de Los Mástiles, para cruzar “por agua” el río y dirigirse a la Rambla Catalunya de la ciudad de Rosario, empalmando con el recorrido “por tierra” de una gran caravana de vehículos, también embanderados, en el cruce del puente Rosario -Victoria, que desplegó desde su altura y a su paso una inmensa bandera argentina, unidos en sus cánticos por un estridente y patriótico reclamo: “¡No se vende! ¡El río no se vende! ¡El río se defiende!”
Luego del entusiasta arribo “por agua y por tierra” sobre la Rambla Catalunya, reafirmando desde la organización que “seguiremos poniendo el cuerpo a las ideas”, y sumando la presencia de vecinos y público en general apoyando la “patriada”, tuvo lugar un encuentro asambleario donde se intercambiaron y escucharon diversas voces de los protagonistas en la defensa de sus causas, como Javier “Tula” Nuñez, “Guía de Pesca y Asesor de Islas de la Municipalidad de Victoria”; Evangelina Codoni y Luciano Orellano, integrantes del “Foro por la recuperación del Paraná” y del “Encuentro Federal por la Soberanía”; y Sebastián Ledesma, del “Foro por la recuperación del Paraná” y de la “Multisectorial por los Humedales”.
Luciano Orellano manifestó “somos testigos de la tremenda claudicación nacional a favor de la extranjerización para convertirnos en una factoría, en un protectorado, hundiendo, abandonando y oxidando el patrimonio nacional y desgarrando al pueblo y a nuestro río Paraná para abrir paso a las empresas y a la soberanía extranjera”. Agregó: “Hay que ponerle el cuerpo a las ideas para parar este ecocidio y esta entrega total de la soberanía, y como dijo el General San Martín ‘cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla’. Esta jornada es expresión de una realidad que nos llena de orgullo, porque este es un movimiento que se consolida en todo nuestro litoral.”
En ese marco, Orellano afirma: “Ante la feroz entrega de la soberanía y el obsceno saqueo de nuestra Patria, no debemos confundirnos. El gobierno de Milei es un gobierno de ocupación que viene a desmembrar la Argentina, pero también tenemos que saber que el enemigo más peligroso es el que no se ve, y sumado a eso debemos desconfiar de los falsos progresismos, los falsos federalismos, que por un lado pregonan de palabra por estas causas y después desfilan por las embajadas, se sacan fotos con los que saquean nuestra nación. Nosotros queremos ser claros, el río Paraná es nuestro: Ni yanquis, ni belgas, ni chinos, ni franceses, ni ingleses… ¡Argentino! Nosotros juramos los principios de Belgrano: ‘ni amo viejo, ni amo nuevo, ¡ningún amo!’”.
En referencia al actual proceso licitatorio, que cerró su Primera Etapa y entra en una Segunda Etapa “técnica”, y culminaría finalmente en el mes de junio, Luciano Orellano anuncia: “Compañeros, no habrá un solo día de descanso. A esta lucha, que será larga, la vamos a librar de todas las formas posibles, todos los días, a cada momento, para volver a encontrarnos nuevamente el 25 de Mayo en todo el litoral”… “Los ríos son ‘soberanía’ de los estados nacionales ribereños, no es un río ‘internacional’. El diseño, el modelo que se pretende consolidar, nos impone una matriz logística totalmente dependiente y colonizante a favor de las potencias extranjeras.”
Para finalizar, realizó en su intervención el lanzamiento oficial del “IV Encuentro Federal de la Soberanía”, al que calificó como “más urgente y necesario que nunca para avanzar en un camino por la defensa y recuperación integral de nuestra soberanía y nuestra independencia nacional, delineando un rumbo que haga posible un futuro de felicidad para el pueblo argentino, forjando para esto un programa a corto, mediano y largo plazo, de carácter estratégico”. La cita anunciada está prevista para el 20 de junio del presente año, coincidentemente con una nueva conmemoración del “Día de la Bandera”.
La jornada sobre la Rambla, cerró a pleno ritmo de candombe y música del litoral.

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