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PUERTOS SOBERANÍA

PUERTO QUEQUÉN.  Las concesiones que nos salen caro y la desidia de los adjudicatarios

Por Feliciano Ramos (*)

Pasaron 36 años de la década de los 90, donde el gobierno entregador y antipatria de Menem privatizó y cerró, achicando el Estado de una manera brutal.

Hoy, con dolor y  por experiencia,  sabemos los argentinos que esa fórmula de privatización y/o extranjerización solo trajo una pobreza estructural al pueblo y un Estado que, con los pocos recursos que le quedan, debe asistir a las empresas adjudicatarias de la concesión permanentemente con obras y estas, a la vez, ni se toman la molestia de mantener lo adjudicado por la concesión.

Tal es el caso que estalló literalmente en el puerto de Quequén, al explotar uno o más silos. Recordemos que el Estado, por décadas y con la nuestra,  tuvo que costear permanentemente el dragado del río Quequén y la prolongación de la escollera para proteccion del puerto porque los adjudicatarios de la concesión del puerto de Quequén, que ganan millones, no quieren poner una moneda para estas obras que en realidad son para ellos, para aumentar las ganancias de quienes explotan comercialmente el puerto de Quequén. Podrían haber tenido la viveza, por lo menos, de mantener el puerto y los silos y además  un cuidado en la operatoria para evitar el deterioro con el uso, pero esto cuesta plata y la consigna de todos los que explotan la concesiones en Argentina es “las ganancias para nosotros, los gastos corresponden al  Estado”, o sea, a todos los argentinos.

Con esa consigna y otras mentiras pretenden instalar que el puerto y las instalaciones son viejas, que tienen 80 años. Recordemos que hace 36 años aproximadamente, casi la mitad la usufructuaron ellos. Pretenden responsabilizar a la antigüedad de los silos o cualquier otra excusa que reduzca la responsabilidad que tienen, porque toda la responsabilidad es de ellos, los que lucran y tienen a su cargo la concesión. Son tan sinvergüenzas que son capaces de culpar al Estado porque no hizo obras de mantenimiento.

Como debería saber la población, estos puertos y sus instalaciones  (muelles, silos, galpones oficinas y otras), fueron construidos por el Estado argentino con la plata de los impuestos de nuestros padres y abuelos. Quienes lo explotan no pusieron un peso; no son los dueños ellos sino los argentinos, es por eso que nadie cuida lo que no es suyo.

¿Esto es solo una casualidad aislada o solo el inicio de una cadena de “accidentes”? Porque debemos suponer que el deterioro de todos los puertos concesionados en la década de los 90 debe estar igual o peor.

Las concesiones de puertos,  dragado y balizamiento, antes de beneficiar al Estado y a los argentinos, los compromete permanentemente en costear las obras para que estas funcionen. Esto le saca recursos al Estado, empobreciendo por lo tanto al pueblo argentino que con sus impuestos debe asistirlos.

La concesión de Puerto Quequén venció hace 4 años. Desde entonces la  Asamblea Popular por la Soberanía de Puerto Quequén luchó y lucha denodadamente para que la provincia se haga cargo, ya que la concesión está vencida. La lucha de estos patriotas fue sin descanso, pero desde la gobernación de Buenos Aires lamentablemente solo patearon la pelota para adelante. Se podría legalmente haber recuperado el puerto de Quequén y, en vez de producir gastos desmesurados en dragados y otras cosas al Estado, estaría produciendo muchas ganancias en divisas y por lo menos se hubiera evitado tanto deterioro con mantenimiento, pero no.  Ante la lucha soberana el gobierno bonaerense cedió a la presiones de las empresas privadas y no tuvo la “valentía” de reclamar lo suyo, lo que es de todos. Es así que con políticas de “siga siga” se convalidó, desde la década de los 90 hasta hoy, la entrega cipaya de Menem.  Se vencieron las concesiones de los puertos, se vencieron las concesiones de dragado y balizamientos, pero siguieron lucrando las mismas empresas adjudicatarias de la concesión y el Estado pagando con los impuestos, los que deberían volver en obras para el pueblo y no para favorecer a los privados.

Me van a disculpar los lectores, pero no hubo “pelotas” para recuperar lo nuestro que por derecho y ley nos corresponde, ya que vencieron las concesiones del puerto Quequén y del dragado y balizamiento del río Paraná. Tal vez, donde no hay “pelotas” deba haber ovarios, que seguro tienen más coraje. Aunque no debemos olvidar que en 2010 se renovó la concesión de dragado del río Paraná con sospechas de cohecho. Entonces, ¿quién podrá salvarnos? Solo la lucha del pueblo produce cambios en los gobiernos.

Las preguntas que me hago: ¿Le sacaran por fin la concesión vencida el adjudicatario negligente del puerto Quequén? ¿Se hará cargo el Estado provincial o seguirá tirando la pelota para adelante? Porque detrás está el sádico gobierno nacional que no perderá oportunidad para seguir destruyendo todo lo que pueda de la Argentina.

¡Que el Puerto de Quequén regrese a sus dueños, la provincia de Buenos Aires!

En contra de la licitación de dragado del río Paraná.

28-1-2026

(*) Feliciano Ramos – Capitán Fluvial (Dragador) – Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná

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HUMEDALES RIO PARANÁ SOBERANÍA

Convocan a la Travesía naútica “Salvemos el Paraná y sus humedales”

Este martes 28/2 se realizará una conferencia de prensa y reunión organizativa para dar detalles de lo que será la travesía náutica “Salvemos el Paraná y sus humedales”, que en esta oportunidad unirá las ciudades de Rosario y Victoria.

La actividad se realizará el 31 de enero y 1º de Febrero, en vísperas al Día Mundial de los Humedales (2 de febrero)
El encuentro tendrá cita en Catamarca 2330 (sede Amsafe Rosario), a partir de las 19hs.
La iniciativa es impulsada por un amplio abanico de organizaciones ambientales, sociales, gremiales, culturales, comunitarias, políticas y religiosas, muchas de las cuales ya habían sido parte de la acción colectiva denominada “Remar Contracorriente: por el agua, la vida y la soberanía”, que unió las provincias del litoral en una histórica remada de más de 1200km realizada a comienzos de este año.
El comunicado difundido advierte sobre la gravedad de avanzar con la reprivatización del río Paraná y profundización del calado del mismo a 44 pies sin que se haya presentado ningún estudio de impacto ambiental serio; constituye un crimen ambiental que califican como “ecocidio”, cuyas consecuencias ya se advierten con el dragado actual (en 36 pies) que ha agudizado la crisis hídrica que viene afectando a toda nuestra zona (taponamientos de bocas, reducción de las lagunas y riachos que funcionan como cortafuegos naturales y áreas de reproducción de peces), poniendo en serio riesgo el acceso del agua como recurso vital en casos como el de la vecina ciudad de Victoria (Entre Ríos) y todo el ecosistema vinculado a los humedales.
Además en la convocatoria se señala que la iniciativa que pretende llevar adelante el gobierno nacional constituye una verdadera entrega de soberanía, al advertir que se pretende volver a dejar en manos extranjeras el control, la administración y la gestión de una de las vías fluviales más importantes del mundo. Tema que toma mayor relevancia aún en el contexto mundial actual, en donde se aceleran los factores de guerra, y el control de los recursos está en la agenda de las principales potencias del mundo.
Frente al avance de un modelo productivo que concibe al Paraná como “autopista fluvial” para las grandes multinacionales que hoy tienen el control del comercio exterior, las organizaciones afirman con claridad: “el río no se vende”.
La actividad partirá a las 8:00 hs del día sábado 31/01 desde la Rambla Cataluña de la ciudad de Rosario con destino en la ciudad de Victoria, a la que está previsto llegar el día siguiente el 01/02.
Se efectuará el primer día a la noche un campamento con todos los participantes. En la ciudad de Victoria está previsto realizar una radio abierta de cierre y muestra soberana para todos los asistentes.
Luciano Orellano, uno de los impulsores de la iniciativa y miembro del Foro por la Recuperación del Paraná, afirmó: “La consigna es clara: visibilizar el reclamo y vivenciar el río como patrimonio de todos.”

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DRAGADO RÍO PARANÁ SOBERANÍA

Las penas son de nosotros, las ganancias son ajenas

Por Feliciano Ramos (*)

En realidad, el tema musical dice “las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”, pero el mensaje es el mismo.  Simplemente nos quedan a nosotros, la gran mayoría del pueblo argentino, las penas de sufrir ajuste tras ajuste una pobreza que no se detiene; es más, se multiplica.  Mientras las empresas,  extranjeras en su mayoría, se quedan con las vaquitas de las ganancias. Las ganancias del comercio exterior totalmente extranjerizado donde el Estado no participa, o mejor dicho participa en pagar los costos de obras viales para que fluyan hacia los puertos las exportaciones y además los costos altísimos de un dragado de profundización, mantenimiento y  balizamiento, solo para que los puertos de multinacionales extranjeras ganen más y en cada licitación de dragado además le cobren más al productor agropecuario, como si ellos hubiesen puesto los millones de dólares.

Ya lo comunicó la Cámara de Diputados de la Nación en su informe: Exp. 5275-D-2010:

“Desde su origen hasta la actualidad la concesión de la hidrovía Paraná Paraguay ha estado plagada de irregularidades. Su concesión no fue diferente a las que se realizaron en otras áreas durante la misma década, donde primó el criterio de favorecer a grupos económicos probados en desmedro de la sociedad en su conjunto, que debió hacerse cargo de los costos que aquellos no querían absorber: se privatizaron las ganancias y se estatizaron los costos”.  

¿Qué más se puede agregar? Solo lo que vengo diciendo desde hace años incansablemente: que por más de 30 años los argentinos, con la nuestra, venimos pagando el costo de mantener y mejorar un comercio exterior que nos fue robado, que nada aporta al fisco, que solo deja pobreza y contaminación en esa explotación descontrolada, donde las ganancias son ajenas y solo les queda al pueblo y al Estado pagar los costos de ese saqueo.

La plata que debería usarse en tu barrio, en tu ciudad, para cloacas, gas natural, agua potable, seguridad, iluminación, pavimento, salud, educación, etc., se usó por más de 30 años para pagar las obras de dragado y balizamiento, como así también obras viales para puertos extranjeros.  Todo eso crea pobreza estructural, cada vez vivimos peor porque la plata de los impuestos no vuelve en obras, se va para asistir a multinacionales extranjeras y a sus socios de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Otro capítulo más del costo del saqueo es el de la minería, sin embargo ni al Congreso ni a la Justicia parecen molestarles. Solo el pueblo lo está resistiendo, como hoy el pueblo de Mendoza y de otras provincias.

Las penas son de nosotros, del pueblo argentino, de bolsillos cada vez más flacos, que con sus impuestos mantiene el costo de los puertos extranjeros y con su salud paga el costo de la sobre explotación agrícola basada en agroquímicos como el glifosato, entre otros, que termina en el río, en el agua que el pueblo consume.

Desde la primera concesión de dragado y balizamiento del río Paraná en la década del 90 hasta el día de hoy, todas las concesiones estuvieron plagadas de irregularidades y sospechas de cohecho (coimas), lo dice el mismo Congreso.  Si en todas las concesiones de dragado y balizamiento del río Paraná curiosamente los adjudicatarios de la licitación son los mismos, pese a las probadas irregularidades que se detallan en el Exp. 5275-D-2010 de la Cámara de Diputados de la Nación, ¿cómo es posible que se llame nuevamente a una licitación de dragado sin resolver las anteriores, plagadas de irregularidades? ¿Es posible que no se excluya a los adjudicatarios anteriores? ¿Quién garantiza que la nueva licitación no será una continuidad de irregularidades y de los mismos concesionarios? ¿Las licitaciones están por encima de la ley? ¿Tiene el Estado argentino vocación de error? 

Una nueva licitación de Dragado a 44 pies o a la profundidad que fuera es inaceptable ante tantas irregularidades anteriores.

Se deben resolver las licitaciones anteriores plagadas de irregularidades y sospechas de coimas, no hubo ni investigación judicial ni penas ni castigo, siguen los mismos actores desde los 90 como si ellos estuvieran por encima de la ley. Con este antecedente sin resolver, cualquier licitación posterior que se llame debe considerarse nula de nulidad absoluta, y mucho más aún si en ninguna licitación se contempló un estudio previo y amplio de impacto ambiental. Estos motivos son inexcusables, insoslayables y determinantes.  Cualquier empresa pyme que inicia una producción, no puede hacerlo sin un estudio de impacto ambiental La ley debe aplicarse a propios y a extranjeros con más razón. Nadie puede estar por encima de la ley, ni siquiera el mismo Estado Argentino.

Es inválida cualquier licitación de dragado y balizamiento que no cumpla la ley del previo estudio de impacto ambiental.

Para que las penas no sean siempre de nosotros y las ganancias siempre ajenas.

 

21-01-2026

(*) Feliciano Ramos – Capitán Fluvial – Miembro de “Foro por la recuperación del Paraná”

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HISTORIA SOBERANÍA

El otro combate de San Lorenzo

Por Germán Mangione (*)

Si hablamos del Combate de San Lorenzo, seguramente, se nos aparecerá la imagen del glorioso ejercito de los Granaderos a Caballo comandados  por el General José de San Martín venciendo en febrero de 1813 al ejército invasor realista en nuestras tierras. Sin embargo no fue el único combate de los ejércitos patrios en nuestras tierras. El 16 de enero de 1846, hace 180 años, el general Lucio Mansilla comando en estas mismas tierras sanlorencinas las tropas que, como parte de la gesta de la Guerra del Paraná, expulso a los imperios invasores de Francia e Inglaterra que pretendían apoderarse de nuestro Río Paraná. La defensa del rio y nuestra soberanía, una pelea que lejos de ser historia tiene plena actualidad.

Controlar el Paraná para controlar Sudamérica

El combate de San Lorenzo como mencionamos fue parte de un conflicto mucho mayor, poco difundido como tal en la historia oficial nacional. Estamos hablando de La Guerra del Paraná, un conflicto bélico que se extendió desde 1845 a 1850 y que tuvo entre sus capítulos más conocidos y gloriosos la Batalla de la Vuelta de Obligado y la Batalla de Punta Quebracho.

Pero fue más que un par de batallas, fue sin dudas una gesta liderada por el entonces líder de la Confederación Argentina, Juan Manuel de Rosas, contra la intención de los imperios más poderosos del momento, Inglaterra y Francia, por la soberanía sobre nuestros ríos y la posibilidad soberana de autodeterminación de nuestra naciente nación sobre su comercio y sus vías navegables.

Esta guerra tuvo como centro la intención de los imperios de navegar, comerciar, y a fin de cuentas controlar la Cuenca del Plata y su principal afluente, el Rio Paraná, puerta de entrada y de salida del comercio no solo de nuestro país sino de todo nuestro subcontinente.

Los franceses asentados en Montevideo habían iniciado en 1938 el bloqueo a los puertos de la Confederación para forzar que se privilegien sus intereses comerciales. En 1846, aliados a los ingleses, también con gran influencia en Uruguay, iniciaron una campaña bélica y comercial para burlar el decreto del 22 de enero de 1841 que había declarado cerrados los ríos Paraná y Uruguay a la navegación de todo buque que no fuese patentado por el gobierno argentino bajo el pabellón nacional, considerando a los invasores verdaderos piratas.

Previamente bloquearon todos los puertos de la Confederación, robaron parte de la escuadra del almirante Brown y tomaron la isla Martín García.

Obligado y después.

El 20 de noviembre de 1845, en la Vuelta de Obligado, se libró el combate más conocido de esta guerra, y por el cual cada año conmemoramos el día de la Soberanía. En aquel enfrentamiento recordado por la estrategia patriota de cruzar cadenas a través del río, a pesar de la férrea defensa argentina y de asestar grandes pérdidas al convoy pirata, la avanzada imperial logro seguir viaje con destino a su objetivo que no era otro que comerciar con las provincias rebeldes de la Confederación como Corrientes, y con el Paraguay y por sobre todo dejar sentado el precedente de que podrían navegar nuestros ríos, sin ningún permiso del país.

El 9 de enero Mansilla, a cargo de las operaciones de la Guerra del Paraná escribe a su par, el General Manuel Corbalan, una carta describiendo el combate:

“Navegaban (los enemigos) nuestro majestuoso Paraná convoyando cincuenta transportes de infames piratas especuladores bajo diferentes pabellones de naciones amigas, indebidamente enarboladas en un río interior de nuestra República”.

La batalla de San Lorenzo.

Luego de la experiencia de Obligado, donde las fuerzas patrias recibieron de lleno el fuego enemigo que inutilizo gran parte de las baterías fijas de cañones de la Confederación para luego desembarcar, Mansilla ideo otra táctica para seguir hostigando al enemigo a lo largo de toda la costa del Paraná.

Implemento el uso de baterías móviles (cañones atados a caballos que iban transportándola de un lugar a otro después de cada ataque) y el aprovechamiento de las altas barrancas de nuestra zona para impedir el fuego enemigo.

Estrategia que fue acompañada por el protagonismo popular de los habitantes de toda la rivera, que no solo hostigaban con fusiles a los barcos que surcaban el rio sino que impidieron en todo momento el aprovisionamiento de carne y comida fresca del enemigo lo que a lo largo de la guerra provoco graves problemas de salud en la tripulación pirata.

Luego de combatir con la Escuadra Anglo-francesa en el Paso del Tonelero, el General Lucio Mansilla colocó ocho cañones ocultos bajo montones de maleza, 250 carabineros y 100 infantes en los barrancos de la costa comprendida entre el Convento de San Lorenzo y la punta del Quebracho.

Tendidos en el suelo, y con orden a los oficiales de no aparecer a la vista del enemigo ni hacer la más leve demostración, fuesen cuales fuesen las hostilidades de éste, hasta que él no diese la señal general de ataque.

Así espero hasta las 11 de la mañana en que aparecieron el vapor Gorgon, la corbeta Expeditive, los bergantines Dolphin, King y dos goletas armadas en la Colonia, lo que significaban 6 buques de guerra con 37 cañones de grueso calibre, custodiando a 52 buques mercantes.

Cuando llegan a San Lorenzo la flota imperial disparo a la costa intentando descubrir las posiciones de la fuerzas de la Confederación, pero estos se mantuvieron ocultos como había ordenado Mansilla. Cuando todo el convoy se encontraba a la altura del convento de San Lorenzo se elevó de pronto la bandera argentina y los cañones criollos rompieron fuego. 

El ataque fue certero; los buques mercantes rumbeaban desmantelados hacia dos arroyos próximos, aumentando con el choque de los unos con los otros las averías que les hacían los cañones de tierra.

Como en toda la guerra del Paraná, la superioridad militar de Francia e Inglaterra sobre las fuerzas criollas era notable, sin embargo con tácticas militares brillantes,  y con la soberanía nacional como bandera, las fuerzas de Mansilla hicieron grandes daños al convoy pirata. Las acciones se extendieron por casi cuatro horas y se reanudaron al caer la tarde cerca de Punta Quebracho

La pérdida de los argentinos, a diferencia de en Obligado, fue mínima. Entre tres buques admitieron haber disparado más de 50 proyectiles sin causar ningún daño a las tropas de tierra.

Mansilla diría después sobre esta batalla que “habíale tocado el honor de defender el pabellón de su patria en el mismo paraje de San Lorenzo que regó con su sangre San Martín al conducir la primera carga de sus después famosos Granaderos a Caballo”.

El Contralmirante Inglefield, en su parte oficial al Almirantazgo Británico, dijo que “los vapores ingleses y franceses sostuvieron el fuego por más de tres horas y media; y apenas un solo buque del convoy salió sin recibir un balazo”.

El comandante británico del HMS Philomel describió así el ataque argentino en San Lorenzo: “Mansilla había preparado todas sus fuerzas para atacar al convoy y sabiendo ahora que las baterías fijas no servirían, dado que las localizaríamos, adoptó un plan más astuto: utilizar artillería móvil.

La victoria de Punta Quebracho

Así fue toda la travesía de esta aventura imperial que encontró a la vuelta de su viaje el capítulo más negro el 4 de junio de 1846 en la angostura de Punta Quebracho, en los territorios de la actual Puerto San Martín, donde las tropas de Mansilla volvieron a utilizar la estrategia usada en San Lorenzo y en otros puntos luego de Obligado, dando un golpe final a la flota anglofrancesa que terminó, en un proceso de unos años, reconociendo la soberanía sobre nuestros ríos interiores, y devolviendo por ejemplo la Isla Martin García.

La actualidad de la batalla por el Paraná

Recordar esta batalla y toda la gesta soberana de la Guerra del Paraná no es solo una cuestión histórica, sino que es de vital importancia en la actualidad.  

El control del Paraná, lejos de ser un debate histórico, es una cuestión de urgencia actual. En marzo de este 2026 el gobierno de Javier Milei, en acuerdo con los principales grupos económicos extranjeros que hoy controlan nuestro comercio exterior, intentará avanzar en una nueva entrega de la administración y control de nuestra principal via navegable a capitales extranjeros con la re licitación de la mal llamada hidrovia.

En momentos en el que el mundo está en vilo ante la avanzada imperialista de Estados Unidos por el control de las riquezas y los recursos de toda America, en disputa con otras potencias imperiales como China y Rusia, el control de la vía por donde sale el 80% de nuestras exportaciones, y una gran parte de las exportaciones de todo el cono sur no es solo una cuestión comercial sino defensa y de soberanía nacional.

Tampoco es una hipótesis del futuro o una teoría conspirativa,  sumado a que en la actualidad casi el 90% del comercio exterior del país esta manejado por empresas procedentes de potencias extranjeras, el cuerpo de ingenieros del ejército de Estados Unidos tiene hoy, a partir de un acuerdo firmado durante el gobierno de Alberto Fernandez y refrendado por la administración de Milei, injerencia directa en el control de lo que entra y sale de nuestro país por el Paraná.

Recuperar una tradición política que entiende a la soberanía como un hecho concreto, ligado al control del territorio, de los recursos y de las decisiones estratégicas, no solo es una urgencia del presente sino una condición indispensable para desarrollar cualquier proyecto de futuro que tenga como guía la felicidad y el desarrollo de nuestro pueblo.

En tiempos donde el Paraná vuelve a estar en debate, San Lorenzo nos recuerda que la historia también es un campo de disputa presente.

*Coordinador del sitio educativo www.puntaquebrachohistoria.com.ar y Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná

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ENERGÍA SOBERANÍA ENERGÉTICA

¿Exportar uranio en el marco de la Pax Silica?

Por: Rodolfo Kempf (*)

Cuando el gobierno anuncia que seremos una Arabia Saudita del Uranio lo primero que hay que afirmar es que Argentina tiene yacimientos de Uranio pero no es un país Uranifero. El Uranio es un elemento relativamente abundante en la corteza terrestre, pero está excesivamente distribuido en depósitos minerales de baja ley. Por esta razón los yacimientos de importancia económica no son muy abundantes. La mayor concentración se encuentra en Kazajastan, siendo el principal productor mundial seguido por Namibia, Niger y Australia.

En marzo del 2025 la provincia de Chubut intimó a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) a que ceda las minas de uranio que el organismo tiene en la provincia de Chubut. Por debajo del paralelo 40 la tasa de concentración de Uranio es importante. Allí se encuentra Cerro Solo, el mayor yacimiento de uranio en el país. La extracción de Uranio en Argentina se desarrolló fundamentalmente en la provincia de Mendoza donde reside el Complejo Minero Fabril San Rafael de la CNEA en Sierra Pintada. En Chubut el Uranio viene asociado con Molibdeno. En Rio Negro, donde Eurnekian adquirió junto a la canadiense Sky Blue un yacimiento de Uranio que viene asociado con Vanadio. En ambos casos implican mayor complejidad por los procesos de separación química pero aportan en su conjunto los llamados minerales críticos. Mucho más para el gobierno y su anhelo de subordinarnos en la “Pax Silica” lanzada por EEUU.

El deseo de rapiña de los minerales críticos

El anuncio del Departamento de Estado sobre “Pax Silica” se inscribe en la nueva doctrina Monroe. La nueva iniciativa insignia para la inteligencia artificial (IA) y la seguridad de la cadena de suministro. Implica una alianza de estados que tiene como objetivo dominar la economía de la IA mediante un control estricto de las cadenas de suministro que la sustentan, desde las materias primas, las fuentes de energía y las rutas marítimas hasta los flujos de datos y la fabricación de chips. “Pax Silica” es la arquitectura económica de una nueva Guerra Fría. La declaración se firmó en la Cumbre “Pax Silica” celebrada en Washington el 12 de diciembre, y la selección de los Estados miembros —Japón, Corea del Sur, Singapur, Países Bajos, Reino Unido, Israel, Emiratos Árabes Unidos y Australia— refleja las coaliciones de contención de épocas anteriores.

Desde el punto de vista de la expansión energética el uranio, al igual que el conjunto de los minerales críticos, es muy requerido mundialmente. Por ejemplo, debido a la expansión de la cantidad de centrales nucleares en el mundo, se espera que a fin de la década la demanda anual de uranio para centrales nucleares sea de 60.000 toneladas y hoy se producen solo 48.000.

La Ley Nuclear 24804 exige que los minerales de Uranio garanticen el abastecimiento del combustible nuclear para nuestras centrales nucleares. La iniciativa del gobierno podría romper este mínimo acuerdo de autonomía tecnológica en nuestro ciclo de combustible nuclear.

Pero el objetivo de la reciente secretaria de energía nuclear es exportar Uranio en forma de hexafloururo de uranio (UF6) a pedido de la empresa estadounidense Nano Nuclear Energy (NANO). Para este tipo de proceso se pretende usar la Nueva Planta de Uranio en Formosa (NPU) y la regalada IMPSA, ahora Arc Energy ligada al Trumpismo, para la construcción de los contenedores especiales que ellos mismos certifican. La NPU de Formosa tenía como objetivo producir UO2 para nuestras centrales nucleares y en IMPSA se encontraba finalizando procesos de conformado del Recipiente de presión del Reactor CAREM. Es decir se plantea disolver un proyecto soberano como el CAREM para establecer una asociación con la estadounidense NANO que ya fracaso en Namibia para expoliar Uranio del Sahel.

El hexafloruro de Uranio UF6 es el material de partida en el proceso de separación isotópica llamado enriqueciendo de uranio. Señalando que nuestras 3 centrales nucleares manejan el ciclo de combustible con uranio natural. Por lo tanto la asociación planteada será exclusivamente para la exportación asociada a los SMR (pequeños reactores modulares) que pueden utilizarse en centros de datos ligados a la IA, para usos específicos con alta demanda energética, minerales, petróleo y también territorios ocupados en situación de guerra. Señalando que los únicos países que tienen reactores SMR en operación son China y la Federación Rusa, el resto son múltiples y rimbombantes anuncios de financiamiento y actividades de propaganda.

Pero acá es donde entra otra característica con la cual el gobierno quiere entregar a los EEUU y su “Pax Silica”; cuadros y experiencia técnica. Desde su fundación, la CNEA y el área nuclear argentina han logrado resolver los cuatro desafíos del átomo: logró dominar el ciclo de combustibles, el reprocesamiento de combustible quemado, la fabricación de agua pesada y el enriquecimiento de uranio. Justamente, en el Complejo Tecnológico Pilcaniyeu reside la planta piloto de enriquecimiento de Uranio. Planta piloto y proceso que fue recuperado durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner. En estas plantas pilotos del ciclo combustible nuclear de CNEA se sabe manejar el UF6 y se construyo una planta de aceites fluorados imprescindible para este proceso.

Argentina como proveedora vasalla de minerales críticos para la “novedad” de la doctrina Monroe.

En la perspectiva colonial del gobierno de Milei, permite el juego en las bolsas de valores de la timba en los negocios minerales y habilita las soluciones del régimen de Trump a su cuello de botella de los minerales críticos: adquirir derechos mineros en Estados vasallos como Australia (miembro del Commonwealth) o mediante la apropiación directa de tierras, idea que subyace a la invasión de Groenlandia. Una perspectiva decadente y declinante para la Argentina.

(* ) Fisico. Investigador CNEA. Coordinador de Transición Energética en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria CNTI y Secretario de Relaciones Institucionales de la CTA Autónoma.

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PUBLICACIONES SOBERANÍA

Lanzamiento del primer número de Historietas Soberanas

Presentamos Historietas Soberanas, una serie de publicaciones digitales que propone abordar, desde el lenguaje de la historieta y la ilustración narrativa, las luchas históricas y actuales por la recuperación de la soberanía en la Argentina.

La colección nace con un objetivo claro: poner en imágenes procesos complejos de saqueo, dependencia y resistencia, acercándolos a un público amplio a través de relatos visuales potentes, accesibles y profundamente arraigados en nuestra historia nacional y latinoamericana.

Los primeros números recorren ejes estratégicos como el comercio exterior, el control de los ríos y puertos, la tierra, la industria, la energía y las finanzas, el sistema ferroviario,  combinando datos históricos, memoria popular y una mirada crítica sobre el presente. No se trata solo de denunciar lo perdido, sino también de recuperar experiencias, luchas y proyectos que señalan caminos posibles para una Argentina soberana.

Historietas Soberanas apuesta a la historieta como herramienta política y pedagógica: un formato capaz de emocionar, informar y despertar conciencia, retomando una tradición cultural profundamente arraigada en nuestro país.

El primer número ya está disponible en formato digital e inaugura una serie que continuará ampliándose, sumando nuevas temáticas y relatos, con la convicción de que defender la soberanía también implica narrarla, comprenderla y compartirla.

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LIBROS SOBERANÍA

Ya está disponible para descargar online: libro “Nacionalizar el Comercio Exterior”, de Luciano Orellano.

Ya se encuentra disponible para descarga gratuita en formato PDF el libro Nacionalizar el Comercio Exterior. Propuestas necesarias para una Argentina soberana, de Luciano Orellano, recientemente publicado por Editorial Ágora en octubre de 2025.

La obra constituye un aporte fundamental al debate político, económico y estratégico argentino, abordando con profundidad el entramado histórico y actual de la dependencia, la extranjerización y el saqueo de los recursos nacionales. A partir de un riguroso análisis del comercio exterior, el sistema portuario, la vía navegable del río Paraná, la banca y la concentración económica, el libro pone en evidencia quiénes controlan las principales palancas de la economía y qué consecuencias tiene esto para el desarrollo nacional y la vida del pueblo. 

El texto recupera experiencias históricas clave —como el IAPI y la planificación económica— y las proyecta al siglo XXI, combinando investigación, datos concretos, infografías explicativas y propuestas políticas orientadas a la recuperación de la soberanía económica, comercial y productiva. Al mismo tiempo, dialoga con el presente, cuestionando el modelo de entrega, endeudamiento y primarización que profundiza la desigualdad y consolida la dependencia.

Nacionalizar el Comercio Exterior no es solo un diagnóstico, sino una invitación a pensar colectivamente un programa de salida, desde una perspectiva antiimperialista y popular.

👉 El libro puede descargarse libremente en formato digital, con el objetivo de ampliar su difusión, promover el debate y aportar herramientas para la construcción de una Argentina justa, libre y soberana.

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