La reciente Audiencia Pública sobre el futuro del río Paraná y la Vía Navegable Troncal (VNT) se convirtió en un escenario de contundente oposición al intento de legitimar la relicitación del servicio y las obras de profundización del dragado. El grito unificado fue claro: “El río no se toca”
La maratónica Audiencia Pública sobre el futuro de la Vía Navegable Troncal del río Paraná, se convirtió en un acto de impugnación masiva y contundente, con cerca de 250 participantes de todo el país que, con argumentos científicos, técnicos, legales, ambientales y políticos, cuestionaron la decisión del gobierno de avanzar con la licitación. Desde la falta de sustento ambiental hasta la entrega de la soberanía nacional, las críticas expusieron un proceso viciado que busca legitimar obras ya decididas, como la profundización del dragado a 44 pies.
Representantes de organizaciones sociales, productivas, ambientalistas, técnicos y de la Iglesia Católica impugnaron el proceso de convocatoria, principalmente por la ausencia de un estudio de impacto ambiental serio y profundo. Casi el 90% de las exposiciones se enmarcaron en rechazo a los planes de relicitación que impulsa el gobierno de Milei.
La audiencia se desarrollo en medio de un silencio mediático y político que a contrapelo de la importancias estratégica que el tema tiene para el futuro de la Argentina dio cuenta del intento de utilizarla como legitimación de los planes de saqueo del gobierno y las grandes exportadoras extranjeras.
Soberanía en Riesgo y Vaciamiento Estatal
Las voces críticas, como la de Luciano Orellano (Foro por la Recuperación del Paraná), señalaron que la iniciativa se enmarca en la idea planteada por la dictadura y los gobiernos liberales de que “achicar el Estado es agrandar la Nación”, lo que se evidencia en la disolución de la Administración General de Puerto y el vaciamiento de la Subsecretaría de Vías Navegables.
Orellano interpeló a la necesidad de recuperar la soberanía fluvial y marítima, señalando la inaudita situación de la Argentina: “han producido un milagro, un estado con el 63% de su territorio en el agua que no tiene flota”. La falta de control es alarmante: “la Argentina, de sus 100 puertos, no controla, no gestiona, no administra ninguno de sus puertos“. Para el Foro, la solución es política: “La primera soberanía es la política… pregunto: ¿quién gobierna la cuenca? No hay medio ambiente, no hay comercio, no hay un desarrollo que integra a la mayoría, sino discutimos primero esto.”.
El mensaje final fue un llamado a la épica de la gesta nacional: “Los paisanos, los gauchos, los indios, los que derramaron la sangre en la vuelta de los obligados de nuestra emancipación americana, lo hicieron para que el río sea nuestro”. Concluyó con una dramática advertencia: “Lo hemos perdido al río y no hay ninguna posibilidad de felicidad del pueblo argentino si nosotros no lo recuperamos”.
Facundo Retamoza, también del Foro, fue enfático al describir la actual gestión como peligrosa: “resulta muy peligroso y perjudicial abandonar la posibilidad de ejercer soberanamente la planificación, administración y control de nuestro río Paraná, objetivo que sólo el estado debe y puede cumplir y que hace a nuestra seguridad nacional”.
El núcleo de la resistencia ambiental se centró en la exigencia de las multinacionales, que “evaden, subfacturan, contaminan y trafican ilegalmente o casualidad, las mismas que hoy exigen regar a 44 pies sin estudio de impacto ambiental”. El Estado, al vaciar sus organismos, corre el riesgo de dejar de ser actor: “es insostenible que frente a la propuesta de semejante obra, el llamado a Audiencia Pública se realice sin presentar un estudio de impacto ambiental serio y profundo”.
A pesar del abandono, Retamoza destacó que en las delegaciones de vías navegables “permanecen recursos vitales que debemos proteger y volver a poner en valor” , como las dragas Capitán Núñez, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes
El Clamor por el Ambiente y el Agua como Derecho
Uno de los ejes centrales del rechazo fue el intento de avanzar con las obras, como el dragado a 44 pies, “sin estudio de impacto ambiental”. Los Abogados/as Ambientalistas denunciaron que las obras de dragado ya están en curso sin línea de base ni evaluación de impactos acumulativos, lo que vulnera el Acuerdo de Escazú.
Martha Arriola, en representación de Cuidadores de la Casa Común, leyó un documento de la Comisión Episcopal de Pastoral y Obispos de la Iglesia Católica, invocando la encíclica Laudato Si. El texto puso en el centro la preocupación por la “profunda crisis civilizatoria” y la tendencia a “privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía”.
“El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas.”, afirmo Arriola.
Se insistió en que los barcos deben adaptarse a los ríos y no al revés. Las organizaciones exigen la anulación del proceso y la suspensión inmediata de la licitación proyectada, demandando que se conceda el tiempo necesario para la escucha efectiva de todas las comunidades que habitan la cuenca.
Si es cierto que hay una dictadura del capital financiero extranjero: ¿Qué significa ésto? ¿En qué nos afecta?
Los bancos y billeteras virtuales que tienen nuestra plata, que deciden si accedés o no a un crédito y que están detrás de cada pago digital -ya sea una transferencia, un código QR o cualquier otro medio de pago- : ¿Quiénes son? ¿A quién pertenecen?
Vamos a comenzar exponiendo algunos datos que nos ayudarán a conocer las respuestas.
Según el BCRA en 1991 había 32 bancos públicos, hoy solo quedan 14. Es decir, hemos perdido más de la mitad de las entidades que eran propiedad de todos los argentinos. La mayoría eran bancos de las provincias que los utilizaban para vivienda, salud, educación, obra pública, crédito a la industria local, hoy huérfanos de créditos accesibles.
Por otro lado, de 220 entidades financieras en 1991, hoy quedan 73. En otras palabras, el sistema se ha concentrado brutalmente en un pequeño grupo, tanto los bancos privados como aquellos que antes eran públicos. Esto le da a ese pequeño número de bancos un poder sobre nuestra economía que crea condiciones desiguales en la posibilidad de desarrollo.
Además, si miramos el último ranking del BCRA de los 10 bancos privados más grandes, 6 son extranjeros y 4 nacionales:
Banco Galicia y Bs.As. S.A. (Arg)
ICBC (China)
Citibank N.A. ( EEUU)
BBVA Argentina S.A. (España)
Supervielle S.A.(Francia)
Patagonia S.A. (Brasil)
Santander Arg. S.A. (España)
Credicoop Cooperativo limitada (Arg)
Macro S.A. (Arg)
Industrial S.A. ( Arg)
Pero si tomamos los 7 primeros, solo queda uno argentino: el Banco Galicia. Sin embargo, incluso en este caso, el 45.5 % de sus acciones clase B y del capital social (o sea, la base monetaria del banco, que otorgan un 19.1 % de los votos) están en manos de The Bank of New York Mellon (BNY Mellon, controlado por fondos de inversión, siendo sus principales Vanguard Group y Black Rock) que lo convierte en accionista con poder de voto y utilidades.
No solo se privatizó y concentró el sistema bancario, sino que también se extranjerizó al punto de que el control real está fuera del país.
A esto hay que sumarle la situación de la red Banelco, encargada de los cajeros automáticos, entre otros servicios de los bancos privados*. Banelco, que antes era de los principales bancos privados argentinos, hoy está controlada por Advent Internacional a través de Prisma Medios S.A., una empresa estadounidense .
En otras palabras, una parte importante del manejo del efectivo en Argentina también está en manos de EEUU, al igual que la mayoría de los pagos digitales.
En este contexto, hay que mencionar a Mercado Pago. Aunque no es un banco, es el actor que más ha crecido, con decenas de millones de usuarios, muchos de ellos nuevos dentro del sistema financiero. Es de hecho el principal procesador de pagos del país.
Mercado pago pertenece a Mercado Libre Inc., una empresa que nació en Argentina pero hoy tiene sede en Delaware (EEUU) y se rige por las leyes de ese Estado, con más del 80% de las acciones adquiridas por fondos internacionales, principalmente estadounidenses. Y aunque Marcos Galperín siga siendo el CEO y conserve el 8-9 % de las acciones, es una empresa norteamericana.
Sobre estos fondos de inversión en los cuales ubicamos a Black Rock como principal exponente, hay que agregar que, además de estar en Mercado Libre Inc, tiene acciones al menos en cinco de los diez primeros bancos del ranking y es el principal acreedor privado con títulos de deuda argentina por más de 2.000 millones de dólares, en su mayoría con cláusulas de jurisdicción extranjera, hablando solo del sector financiero y haciendo una abstracción del sector productivo con el cual se encuentra ligado orgánicamente.
En relación a la deuda externa, que es justamente la deuda con acreedores extranjeros, hoy es de 305.043 millones de dólares, subiendo 23.783 en el último trimestre.
Sobre la deuda vamos a resaltar un aspecto que nos parece de suma importancia: ¿Por qué el J.P. MORGAN y Black Rock ocupan lugares de dirección en la economía Argentina?, como por ejemplo Pablo Quirno que de ya estar de Secretario de Finanzas pasó ahora a reemplazar a Guillermo Werthein (tras su renuncia) como Canciller.
Cuando el gobierno emite bonos de deuda, el Estado paga a través de un trustee o agente de pago (en muchos de estos casos es BNY Mellon – principal banco de servicios de custodia y seguridad del mundo junto al J.P. MORGAN- en donde tiene acciones J.P. MORGAN, aunque sus principales accionistas son Vanguard Group y Black Rock) del que habíamos hablado previamente como tenedor de acciones del Galicia. Este agente de pago paga a los inversores finales ya sean fondos, bancos o particulares a través de un banco custodia, ya sea el mismo u otro. O sea, el banco custodia es el que asegura cobrar a los inversores y este, justamente, es el J.P. Morgan, que al igual que BNY Mellon tiene el peso internacional para asegurar el cobro, como también lo tiene en el gobierno. Esto explica que Luis Caputo, hombre que responde a los grandes fondos de inversión internacional, está a cargo de economía y que el gobierno acabe de poner a un hombre de J.P. MORGAN como Pablo Quirno para calmar a los inversores de bonos de deuda al darles un puesto clave en el gobierno. También explica la pleitesía asquerosamente vende patria rendida al CEO global de J.P. Morgan, Jamie Dimon, en el teatro Colón. Se confirma y acentúa el control extranjero sobre el sistema financiero.
Antes de continuar, nos parece necesario introducir otros elementos como son el capital financiero y la oligarquía financiera.
El capital dinero utilizado por el sector industrial es, mayormente, no de este sector sino de los bancos. A su vez, el dinero de los bancos es puesto en la industria, transformando al capitalista bancario en capitalista industrial. Este hecho crea el capital financiero por la magnitud y porcentaje de esta maniobra, que es el dinero a disposición de los bancos y utilizado por la industria.
La oligarquía financiera es el grupo de capitalistas que disponen y controlan esta fusión, de la cual es el capital bancario el que domina sobre el capital industrial. Porque de la ganancia que proviene de la “plusvalía” (única creación de ganancias en el capitalismo), ganancia que le queda al dueño de los medios de producción luego de pagar el salario al trabajador, primero y en mayor porcentaje va a parar a manos de quien puso el dinero a disposición de la producción, en forma de devolución del dinero invertido y de interés.
Cuando decimos que travesamos una dictadura del capital financiero internacional como principal forma de dominación y opresión por parte de las grandes potencias imperialistas que dominan toda esfera productiva, financiera y doméstica, convirtiéndonos en un país dependiente, LO QUE ESTAMOS DICIENDO es que TODA la plata de los argentinos (industriales, comerciantes, hasta la de los desocupados, jubilados) que se encuentra bancarizada, está a disposición y controlada por la oligarquía financiera extranjera, principalmente estadounidense. Y es utilizada no por empresas o personas argentinas, sino por los grandes monopolios extranjeros.
Es imposible, sin acceso al crédito dirigido principalmente a la producción nacional y pagando una deuda que es un robo a cara descubierta de toda posibilidad de desarrollo nacional, conquistar la felicidad del pueblo argentino.
Esta entrega total de “soberanía financiera” comenzó con la Reforma de Entidades Financieras impulsada por la dictadura del 76.
Es necesario un cambio de 180 grados, con una nueva Ley que recupere los principios de la normativa previa a aquella reforma para avanzar hacia una banca nacional al servicio de los argentinos.
*Los públicos operan con Red link, aunque ambos sistemas son interoperables.
(*) Severo Van Kruijssen. Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná
El Estado Nacional Argentino admitió ante un requerimiento judicial que desde los años 90 hasta hoy, no se realizó ningún estudio de impacto ambiental previo al dragado del río Paraná por la empresa belga Jan de Nul. El daño ambiental ocasionado en el río Paraná fue cuantioso y espantoso en más de 30 años de dragado del río Paraná, donde solo se tuvo en cuenta la profundidad y las ganancias, y se hizo oídos sordos a los reclamos ambientales y protestas de la población. Nunca se habla del daño producido por un mal dragado, un mal tratamiento del mismo material dragado. Se ignora y/o minimiza el perjuicio que causa tirar al río todo el material dragado que aumenta sensiblemente la sedimentación natural del río, tomando en cuenta que un estudio de la Universidad Nacional de Rosario concluyó que en el lecho del río Paraná hay más glifosato que en un campo de soja. Tampoco se tienen en cuenta estudios recientes hechos por biólogos, que demostraron que el río Paraná tiene el nivel más alto de glifosato de Sudamérica. El río Paraná ha alcanzado un récord histórico de contaminación por glifosato, que lo convierte en el río con mayor contaminación de Sudamérica. Los biólogos autores de este informe explican cómo los residuos se acumulan en el barro del río liberando sustancias que afectan los organismos acuáticos y quienes viven en la cuenca; esto se refiere a animales y también a nosotros, las personas que tomamos agua del río Paraná, cocinamos con esta agua, nos duchamos con esta agua y hasta nos tomamos unos matecitos con esta agua del río Paraná, que está muy contaminada, que daña nuestra vida y nos enferma sin que nosotros reaccionemos.
Combos de venenos que consumimos con el agua del río Paraná:
Además, se detectaron restos de glifosato con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos que llegan desde los campos de soja. Los estudios además revelaron una alta tasa de mortalidad y malformaciones en anfibios. El sábalo es el pez con mayor contaminación por glifosato y otros pesticidas en el mundo.
No existe el Estado argentino protegiendo el río y su gente, porque no gobiernan para la gente que los vota, sino para el poder económico multinacional.
En esta explotación irracional del río Paraná se está destruyendo el río, no solo con un mal dragado de refulado que aumenta significativamente los sedimentos, sino también indirectamente con el cultivo intensivo de soja y el uso indiscriminado de los pesticidas como glifosato, que está enfermando y matando al río y su población. Todo es un combo: el dragado de refulado aumentando de manera exponencial los sedimentos, y estos sedimentos contaminados con glifosato y con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos. Cae de maduro que el dragado va a favorecer la contaminación por hacer circular el material dragado del fondo contaminado con la corriente del agua.
Los argentinos pagamos con nuestros impuestos un dragado que nos destruye, nos enferma y nos empobrece.
Sí, los argentinos desde principios de la década del 90 hasta hoy venimos pagando con nuestros impuestos un dragado que nos enferma, nos destruye el río que consumimos. Y además, esta extranjerización del dragado y del comercio exterior está probado que sirve para fugar divisas, promover el contrabando de las exportaciones y alienta el comercio ilegal de drogas dentro y fuera del país. Y para rematar, está probado por más de 30 años que este sistema extranjero del comercio exterior enriquece a unos pocos y empobrece a la población argentina y al propio Estado, que no gana nada por mantener estos zánganos (con perdón de las abejas). La falta de divisas en un país netamente exportador es la prueba fehaciente de que este sistema extranjerizador del comercio exterior no funciona para los argentinos.
Con la nuestra se dragó por más de 30 años
El dragado del río Paraná cuesta a los argentinos aproximadamente 200 millones de dólares anuales, que podrían utilizarse para obras que beneficien a la población en general y no a ricos gringos exportadores. ¿Se imaginan cuánto nos costó este dragado en más de 30 años? Hagan la cuenta: 200 millones de dólares anuales por 35 años, y ese es un cálculo mínimo. Hagan la cuenta. Con la nuestra se dragó por más de 30 años.
Imagínense la cantidad de material a dragar en la licitación de 44 pies.
Dragar a un calado de 42 pies, eso quiere decir que se deberá dragar a una profundidad de 44 pies (siempre se toman 2 pies de seguridad). Hoy el dragado del río Paraná está a 36 pies de profundidad. La diferencia es de 8 pies que, pasados a metros, dan 2,44 metros. O sea, por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 2,44 metros cúbicos de material del lecho, sea este barro, limo o arena. Si consideramos un ancho de canal de 100 metros, para dragar un metro de ancho de canal deberá extraerse 244 m³. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 244.000 m³ por kilómetro dragado. Imagínense un m³. ¿Se imaginan 244.000 m³ para dragar un solo km de largo? Ahora bien, desde el km 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación (que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas) hay 236 km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 km, el río Paraná Guazú 69 km y el brazo del Paraná Bravo 27 km. En total, 462 km. Si multiplicamos el total 462 km por la cantidad de 244.000 m³ por km dragado, nos daría como resultado la atrocidad de 112.728.000 metros cúbicos, y esto sin tener en cuenta el material de solera ni las zonas de dragado de fondeo o espera, que le agregarían más del 50 % de material dragado. ¿Dónde van a poner tanto material dragado y contaminado? Es un suicidio colectivo, un ecocidio, la licitación de dragado que este gobierno quiere imponer a los argentinos.
Los beneficios del río Paraná a la región y a la población
Provee agua dulce de calidad a los habitantes de las provincias ribereñas.
Regula la temperatura (especialmente las altas temperaturas).
Provee de humedad a la zona del litoral (vital para la vida, la siembra y la ganadería).
Junto a sus riachos, donde se reproducen las especies ictícolas, alimenta a la zona con una abundante pesca.
El río Paraná, con sus riachos y todo el humedal, funciona como un factor de atenuación del calentamiento global.
El complejo río Paraná e islas, con la humedad ambiente que provoca, es causante principal de la rica zona productiva agrícola-ganadera del litoral.
El río Paraná, con sus riachos, es un complejo con una biodiversidad abundante que proporciona a la zona del litoral un círculo virtuoso donde la abundancia es posible.
Los beneficios de este río a la población y a los que usufructúan el comercio exterior pueden dañarse o deteriorarse con una licitación de dragado que solo tiene en cuenta las ganancias monetarias, descuidando así las ganancias productivas que el río posibilita. La Bolsa de Comercio de Rosario, los productores agrícola-ganaderos y las terminales portuarias multinacionales son las grandes beneficiarias de este río y no lo cuidan: quieren dragar más profundo y más ancho. Deben cuidar de no matar a la gallina de los huevos de oro con su ambición. ¿Hasta cuándo el río aguantará?
¿Hasta cuándo el río aguantará?
El efecto “canaleta” del canal troncal en una licitación de dragado multiplicará la sedimentación, tapándolo todo. En la licitación para llevar el río Paraná a 44 pies sacarán como mínimo 112.728.000 metros cúbicos. Por esto se multiplicarán los pasos críticos del río. Imagínense que antes del dragado extranjero de Jan de Nul, desde Pto. San Martín hasta la salida al Río de la Plata, a principios de los 90 había solo 8 pasos críticos (pasos que se vuelven a tapar); hoy, después del dragado extranjero, se multiplicaron los pasos críticos a 49. Esto muestra a las claras que, con cada dragado de profundización, se multiplican exponencialmente los pasos críticos y el mismo río cada vez está más en estado crítico. Ahora piense… reflexione… si con un dragado a 34/36 pies pasamos de 8 a 49 pasos críticos… ¿cuántos pasos críticos aumentaremos con un dragado a 44 pies si le vamos a tirar al río un mínimo de 112.728.000 m³ (ciento doce millones setecientos veintiocho mil metros cúbicos) de arena, limo y barro?
Pretenden convalidar una licitación de dragado llamando a una audiencia ambiental que, según dicen, es pública, veremos. Pero eso no cambia nada: con o sin audiencia, corresponde —hay una obligación— hacer un amplio estudio ambiental previo a cualquier licitación de dragado. Este estudio ambiental debe abarcar toda la zona del río que comprende la licitación y tiene que ser realizado por la universidad pública y nunca por empresas particulares. Porque, si no, el pueblo pagará, como siempre, el costo en dinero y el costo ambiental, que es en definitiva el costo en salud.
30-10-2025
Feliciano Ramos Capitán Fluvial Dragador
Miembro del Foro por la Recuperación del Río Paraná
La tan mentada globalización de los 90 terminó siendo un nuevo orden y gobierno económico y político mundial, donde las multinacionales de los imperios deciden sin importar nada más que sus propios intereses, sumiendo a los países, especialmente los latinoamericanos, en proveedores de materia prima para que, del otro lado del globo terráqueo, se manufacture y vuelva a los mismos países proveedores de materia prima en mercadería con valor agregado que debemos comprar. Claro que los países donde producen esas mercaderías son países donde el derecho laboral no existe, ni hay sindicatos que defiendan sus derechos, ni conquistas laborales a defender, lo que convierte en elementos fabricados por trabajo esclavo (o cuasi esclavo).
En este orden mundial hay un solo poder: el de las corporaciones multinacionales imperiales; una sola moneda: el dólar estadounidense; un solo idioma: el inglés; una sola bandera: las megaganancias; un solo pueblo: el pueblo consumidor. El resto no existe.
Los gobiernos, en especial los latinoamericanos, parecen ciegos a esta realidad que hunde a sus poblaciones en la pobreza y, en vano, pretenden gobernando de la misma manera obtener un resultado distinto, amortiguar la pobreza y solo consiguen multiplicarla. Ninguno parece ver el perjuicio que este capital mundial ocasiona a sus enclenques economías.
Pasan los gobiernos y casi ninguno protege su economía ante el avasallamiento a sus industrias nacionales y el devastamiento de su naturaleza. En la cordillera de los Andes destrozan montañas enteras en busca de una treintena de tesoros sin que les importe contaminar el agua con cianuro (como ha ocurrido y volverá a ocurrir), además del daño ecológico de convertir una imponente montaña en desechos contaminados. Queda para los países solo ¡contaminación y destrucción! Megaminería igual a megadestrucción.
Y no solo la megaminería. Por ejemplo, a nuestro país, Argentina, la sojización está convirtiendo el territorio en una sabana verde. El desmonte de bosques nativos, sin ningún tipo de control del Estado nacional y muchas veces con la complicidad de los poderes provinciales y municipales de turno, está dando paso a la desaparición de la flora y fauna autóctona. Y, tal vez, no les importe a los poderes, pero este (el desmonte) es el paso inicial para la desertificación. Así solo se construye un futuro desierto, y si le sumamos las quemas, estamos construyendo el desierto futuro. Pero eso no le importa al orden económico mundial, solo las megaganancias.
Las importantes y cíclicas quemas de los humedales del río Paraná son una muestra que sufrimos todos los años. Están terminando con la flora y la fauna de los humedales. Hace 40 años atrás, si querías entrar en la isla, tenías que abrirte camino con machete, hacer lo que se llamaba una “picada”. Hoy vemos solo desolación y negocios donde antes había vida.
Soy de la época en que la isla era un territorio por explorar. Parecía un verde infinito, un entramado de árboles, arbustos, enredaderas, etc. Era un territorio lleno de rincones inexplorados donde solo los isleños convivían con la abundancia de esa agreste naturaleza, sin atreverse a causarle daño alguno. Donde la vida resistía nuestra crueldad y atropellos. La explotación agrícola-ganadera era impensada en aquella época. Los terraplenes no existían ni tampoco las quemas.
Hoy la isla necesita que la cuidemos, o por lo menos que no la dañemos; que respetemos su fauna y su flora, en fin, la vida que en ella vive y se multiplica. Que frenemos las máquinas, sus desmontes y terraplenes; que impidamos el fuego; que no se permitan las armas y la caza por comercio y diversión; y que la pesca sea de manera que ahí las especies crezcan y se desarrollen. En las bajantes todo se complica: los riachos se secan porque el lecho de ellos está más alto que la altura del río por la sedimentación acumulada. Esto hace que especies de peces que desovan en la tranquilidad de los riachos no puedan hacerlo, interrumpiéndose el ciclo de la vida.
Todo lo que se saquea en la megaminería, todo lo que se desmonta para sembrar soja, toda la ganadería desplazada a las islas por la sojización —todo, todo, todo— sale por medio de las terminales portuarias extranjeras y por el río Paraná, que también es agredido constantemente por sobredragados y mal manejo del material dragado, que lo han convertido en una “zanja o canaleta”, donde fuera del canal se hace difícil encontrar las profundidades naturales que tenía este gran río.
Otro capítulo aparte es la contaminación por glifosato y otros agrotóxicos, convirtiendo al río Paraná en el más contaminado de América. Y al sábalo en el pez más contaminado con glifosato del mundo: tiene los niveles de herbicida más altos del planeta. En Lobos (Pcia. de Buenos Aires) hallaron pesticidas en pozos de agua y en escuelas. Leche, agua potable, frutas y verduras, además del agua de lluvia, contienen niveles de glifosato. La misma sangre de la población contiene glifosato. Los tanques de agua de tu casa contienen glifosato. En los juegos de una plaza en Lobos hallaron glifosato. En la harina hay glifosato. Todo esto fue observado según un estudio del propio Estado, el “Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación”, según una denuncia del programa Telenueve Denuncia. La incidencia del cáncer en la población por contaminación de agrotóxicos como glifosato y la presencia del mismo en la sangre de la población no ha sido estudiada, justo en la nación que permite contaminarte, enfermarte y matarte. Hay un solo laboratorio a nivel nacional en la ciudad de Mar del Plata. Es sospechoso que justo en plena zona de explotación sojera no haya laboratorios que detecten estos pesticidas. ¿Por qué no hay más laboratorios en las ciudades de provincias como Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos (que, entre paréntesis, es la provincia con más casos de enfermos por glifosato) y otras provincias también productivas como Corrientes, etc.? El Estado debe proveer en cada ciudad donde se siembre un laboratorio completo, a fin de medir niveles de glifosato en sangre de la población, en alimentos y todo lo que consumimos. Alguien debe cuidar a la población.
Todos: abuelos, padres, hijos y nietos con glifosato en sangre que te termina enfermando y matando, trabajes donde trabajes: jueces, policías, militares, políticos, productores agrarios y hasta los CEOs y trabajadores de las mismas multinacionales, contaminados con glifosato. ¿Y ni una sola medida para medir esa contaminación? ¿Nos están suicidando? ¿O nos estamos suicidando en masa? ¿Qué esperamos para protegernos?
El mundo cambió y sigue cambiando. La globalización de los años 90 ha mutado en un proteccionismo de Estado, y Argentina se quedó hundida en esa globalización. Debemos cambiar el rumbo rápido y poner todo el timón hacia el proteccionismo y la nacionalización de riquezas naturales y del comercio exterior. Debemos poner en marcha un país detenido y sometido por el poder económico y político. Debemos comenzar a navegar nuestros ríos y mares con nuestros buques; nuestra bandera debe navegar en todos los mares como ya lo hizo antes de los 90. Tenemos que bastarnos a nosotros mismos, con lo nuestro, con lo que tenemos. Volver a empezar, con lo nuestro, volver a nuestras raíces.
(*) Feliciano Ramos Capitán Fluvial Miembro del Foro por la Recuperación del Río Paraná
Un nuevo libro de Luciano Orellano, publicado por Editorial Ágora, surge en el actual contexto como un llamado urgente a recuperar la soberanía. La obra plantea con valentía y coraje, la “imperiosa necesidad denacionalizar y tomar el control de nuestro comercio exterior”.
Además de la “Presentación” de la actual publicación y la inclusión de imágenes e infografías que acompañan el abordaje temático, el libro incorpora valiosos aportes de personalidades que han compartido caminos, luchas y reflexiones con el autor, ofreciendo miradas y propuestas en la misma dirección.
El texto es una interpelación a la sociedad argentina frente al agravamiento feroz de la dependencia, el deterioro de las condiciones de vida de las grandes mayorías y una crisis política, económica y social en curso de consecuencias impredecibles. “¿Cómo salimos del infierno?”, se pregunta Orellano, situando el debate en el centro de la agenda nacional.
La obra rescata la experiencia histórica del Instituto Argentino para la Promoción y el Intercambio (IAPI), que durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón permitió la nacionalización del comercio exterior. A ello se suma necesarios análisis para la comprensión de los entramados que garantizan la dominación a la que nos someten, en el camino de la búsqueda desvelada por encontrar otro rumbo para “hacer posible lo necesario” y una salida colectiva a favor del pueblo y de la Patria.
Con plena vigencia, trae al presente tres capítulos de su anterior publicación “Argentina sangra por las barrancas del río Paraná”,
los capítulos reproducidos textualmente del mencionado libro bajo sus títulos originales: “Por la plena soberanía comercial”, “Planificación tributaria nociva del saqueo” y “La Bolsa de Comercio de Rosario” constituyen un estudio pormenorizado imprescindible para poder comprender las causas de este presente que autor señala “profundamente injusto”.
Un grupo de 10 empresas agroexportadoras, en su mayoría extranjeras, se quedo con 1500 millones de dólares del Estado a partir de la baja de retenciones
Lejos de ser un beneficio para los productores, como anunció el gobierno con bombos y platillos, la medida desesperada de Milei/Caputo para conseguir dólares se transformó en un mega negocio para las multinacionales del agro.
La historia de la (nueva) estafa
¿Cómo sucedió? Estas empresas son las que le compran los granos a los productores para venderlos al exterior en forma de granos o de subproductos como harina, aceite o biodiesel. Cuando los compran les descuentan a los productores las retenciones, por lo que son estos los que la pagan y no las exportadoras.
La historia de esta estafa al Estado y los productores arrancó esta semana con el decreto decreto 682/2025.
En medio de la desesperación del gobierno por conseguir dólares, se sancionó esta medida inédita que implicaba la eliminación temporaria de retenciones a las exportaciones de cereales y derivados. Retenciones cero, que en un principio entusiasmaron a los productores, aunque muchos advirtieron que era una medida oportunista que solo apuntaba a tratar de conseguir algo de los casi 9 mil millones de dólares remanentes de productos agroindustriales de la campaña 2024/25 .
Por si eso no alcanzaba el decreto del gobierno habilitó incluso a anotar ventas de la campaña del año que viene 2025/2026, que se estima en 47 millones de toneladas.
La cuestión era conseguir dólares a cualquier costo. Y la razón es que el gobierno ya se quemó casi 100 mil millones de dólares que ingresaron por distintos mecanismos:
Blanqueo: USD 20.631 M Dólar Blend (CCL): USD 15.124 M BOPREALES (1, 2 y 3): USD 10.000 M Repo con bancos privados: USD 3.000 M Préstamo FMI: USD 12.396 M Bonte: USD 1.500 M Retenciones bajas temporarias: USD 21.687 M (récord ene–jul) Desembolso extra FMI: USD 2.069 M Préstamos OOII: USD 6.263 M
Pero la oferta duró poco. En 48 horas el gobierno nacional informó que se logró alcanzar el cupo de 7.000 millones de dólares previsto por el decreto, “por lo que se ha dado de baja la opción de registración de las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE) que se encuentren amparadas por el beneficio del citado decreto”. Inicialmente iba a durar hasta el 31 de octubre, pero cerró el 24 de septiembre
Y a partir de este jueves comenzaron a regir nuevamente las alícuotas de derechos de exportación vigentes hasta el viernes pasado. El esquema al que volvió el país tras el cierre del beneficio es de: 26% de retenciones para soja, 24,5% para harina y aceite, y 9,5% para maíz y trigo
¿Quién ganó?
Lo cierto es que solo las grandes exportadoras aprovecharon esta baja de retenciones, cubriendo todo el cupo de unas 15 millones de toneladas en su mayoría de soja, lo que totaliza unos 7.000 millones de dólares. Y lo que implica que el Estado dejó de percibir unos 1.500 millones.
Como explica el gráfico elaborado por Agrofy en base a las declaraciones juradas presentadas los días de retenciones cero las principales empresas agroexportadoras como Bunge (EEUU), Dreyfus (Francia), Cofco (China), Viterra (Inglesa-EEUU) y Cargill (EEUU) se quedaron con el beneficio.
LDC: 3,546 millones de toneladas
Cargill: 3,500 millones de toneladas
Bunge: 2,675 millones de toneladas
AGD: 2,506 millones de toneladas
Cofco: 1,868 millones de toneladas
Molinos Agro: 1,459 millones de toneladas
Viterra: 1,439 millones de toneladas
ADM: 678.000 toneladas
CHS: 479.000 toneladas
ACA: 373.000 toneladas
Amaggi: 364.000 toneladas
Otros: 700.000 toneladas
Y esto se produce porque esencialmente venden productos que todavía no tienen. Hasta antes de la medida compraron a los productores descontándoles las retenciones, y hoy luego del cierre de la medida, volverán a comprar lo que les falta nuevamente comprando con descuento de retenciones.
¿Y los productores? La vieron pasar con la ñata contra el vidrio
Incluso en el caso que se produzca alguna “sequía comercial” o que los productores no quieran vender (los que puedan elegir) ese faltante seguramente lo cubrirán como en otros casos con soja provenientes de Paraguay y Brasil. Todo perdida para los productores.
Como lo exigen leyes vigentes como la conocida ley Martinez Raymonda, el gobierno podría haber exigido que las empresas acrediten la tenencia de los productos antes de anotar las ventas, pero eso no sucedió ni da la sensación que vaya a suceder en un gobierno que está al servicio de las multinacionales.
Como bien explica el periodista Matias Longoni en su cuenta de Twitter no es la primera vez que las agroexportadoras aprovechan estas ventanas para quedarse con las ganancias de la producción argentina.
“En octubre de 2007 Cristina ganó la presidencia y todos sabían que Néstor iba a subir las retenciones a la soja, en ese momento del 27.5%, para dejarle una buena caja. Pero el gobierno demoró un mes en concretar la suba al 35% y las exportadoras anotaron DJVE por casi la mitad de la cosecha de ese año. Con esa estrategia le cagaron a Cristina unos 2000 millones de dólares. Y como la jefa se quedó con la espina, en marzo de 2008 irrumpió con aquello de la resolución 125”. Ya es historia conocida.
La ley Martinez Raymonda, promocionada por Alfonsín, justamente habilitaba al Estado a revisar esas DJVE, considerando válidos sólo aquellos permisos de embarque declarados por el exportador cuando tuviera la soja para exportar ya comprada. Es decir que la cerealera no podía anotar una venta de soja si no tenía la soja en su poder. Es decir, que no se podía congelar las retenciones si no estaban los granos en su poder
Esta ley Martinez Raymonda incluso fue utilizada mucho tiempo después, en 2018, por el gobierno de Mauricio Macri, cuando debió volver a imponer retenciones (los famosos 4 pesos de Dujovne) y los exportadores volvieron a aprovechar unas pocas horas para anotar gran cantidad de exportaciones de mercadería que todavía no habían comprado. Así que el invento de Alfonsín sirvió para todos los signos ideológicos, aunque la verdad es que todos son juicios interminables, donde ganan los abogados y la cerealeras no devuelven ni un cobre”
EEUU de todos los lados del mostrador
Mientras este fabuloso negociado se concretaba desde las barrancas del Paraná por donde se desangra más que nunca la argentina, Milei y Caputo viajaban a EEUU a pedir ayuda para conseguir más dólares. Algo que parecen haber logrado con los anuncio del secretario del Tesoro de Estados Unidos , Scott Bessent, de un posible swap de 20 mil millones de dólares.
Pero lo que llamó la atención en el comunicado de la ayuda financiera fue el pedido de Bessent de que Argentina vuelva a restaurar las retenciones.
¿Lo hacen para que argentina siga recaudando y pueda pagar la deuda o la ola de ventas de cereales argentinos golpea a los productores yanquis? Seguramente por ambas razones combinadas.
La situación interna de EEUU quedó clara tras el reclamo público de la American Soynean Asociatión (ASA), la entidad que representa a los “farmers” estadounidenses.
El presidente de la ASA, Caleb Ragland, emitió la siguiente declaración:
“Los productores de soja de Estados Unidos han sido claros durante meses: la administración necesita asegurar un acuerdo comercial con China. China es el mayor cliente de soja del mundo y, por lo general, nuestro principal mercado de exportación. Estados Unidos no ha realizado ventas a China en este nuevo año comercial debido a los aranceles de represalia del 20% impuestos por China en respuesta a los aranceles estadounidenses. Esto ha permitido a otros exportadores, Brasil y ahora Argentina, capturar nuestro mercado a expensas directas de los agricultores estadounidenses. La frustración es abrumadora. Los precios de la soja en Estados Unidos están cayendo, la cosecha está en marcha y los agricultores leen los titulares no sobre asegurar un acuerdo comercial con China, sino que el gobierno de Estados Unidos está extendiendo $ 20 mil millones en apoyo económico a Argentina mientras ese país reduce sus impuestos a la exportación de soja para vender 20 cargamentos de soja argentina a China en solo dos días.
Los agricultores estadounidenses no pueden esperar y esperar más. ASA está pidiendo al presidente Trump y a su equipo negociador que prioricen asegurar un acuerdo inmediato sobre la soja con China. La economía agrícola está sufriendo mientras nuestros competidores suplantan a Estados Unidos en el mayor mercado de importación de soja del mundo”.
Los gobernadores ¿Productivistas?
Mencion aparte merecen quienes ahora se presentan como “opción moderada” de la derecha argentina oponiéndose a algunas medidas de Milei, pero que acompañaron y compartieron gran parte del trabajo sucio de ajuste y desregulación de los libertarios: los gobernadores de Provincias Unidas.
Esta es una buena oportunidad para saber a quiénes representan. Según sus propios discursos reclaman por los derechos de “los productores” y “la argentina productiva”.
Sin embargo, ante el choreo totalmente especulativo y que nada tiene que ver con la produccion que les acaban de hacer las exportadoras a los miles de productores que van a seguir pagando las retenciones mientras la diferencia la embolsan las multinacionales no se atrevieron a decir una palabra.
Gisela Scaglia, vicegobernadora de Maximiliano Pullaro y candidata a diputada nacional hablo del tema pero no cuestionó el provecho que puedan haber sacado las exportadoras, ya que “estaban en su derecho”.
Sin despeinaese dijo que “lo que es triste es que las medidas no estén pensadas desde el corazón productivo y desde quien produce todos los días. Porque creo que tenían que llegar al chacarero, al que en este momento está arreglando el tractor, poniendo en condiciones la cosechadora para cuando venga la cosecha del trigo o tratando de preparar la sembradora para la nueva siembra. O muchos de ellos endeudados, tratando de comprar semillas, y que no pudieron llegar al menos este mes a poder hacer una compra sin retenciones”.
Además del gobierno de Milei, ¿quien le robó a esos “sufridos chacareros”, sino la expotadoras? Sería relamente extraño que un gobierno que endeudó a la provincia para realizar la obra publica que pidieron estas empresas desde La Bolsa de Comercio, hoy reconociera que son esas mismas las que hacen negocios a costa de la verddera producción. Se caen las carteas.
Se robaron un Vicentin
¿Cómo es posible esto en argentina? ¿Cómo es posible que en 48 horas, 10 empresas multinacionales se lleven un monto mayor a todas las deudas por las que quebró Vicentin (u$s 1200 millones), sin hacer mas que un trámite contable?
Esta estafa es posible por como esta organizado el comercio exterior en nuestro país que lejos de ser argentino hoy esta dominado por un grupo recudido de multinacionales principalmente estadounidenses pero también europeas y chinas.
Más alla de la complicidad del gobierno (que de probarse dejaría como migajas insignificantes a las coimas de Karin), esto sucede centralmente porque argentina ha perdido el control total de sus principales palancas de la economía como el comercio exterior y el control de sus puertos, lo que lo lleva a no tener control sobre su moneda por no poder regular el ingreso de divisivas.
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Eso sumado a una política de entrega total como la de Milei, con fuga de divisas, endeudamiento y desregulación de lo que entra y lo que sale del país, han generado un combo explosivo aprovechado por las multinacionales del agro y las grandes potencias a las que pertenecen.
La oportunidad perdida con Vicentin, como posible empresa testigo del comercio exterior que nos permitiese tener una pequeña porción de ese mecanismo fundamental de la economía, profundizó este proceso que hoy da cuenta de la imposibilidad de pensar cualquier proyecto soberano independiente de desarrollo sin discutir la recuperacón nacional del comercio exterior, el transito fluvial, la administración portuaria y la industria naval propia.
Este martes 23 de septiembre, el Espacio Cultural Universitario (ECU) de la Universidad Nacional de Rosario fue escenario de la presentación del libro ¿Por qué volver a Monteagudo?, del periodista e investigador Germán Mangione. El autor estuvo acompañado por el periodista Carlos del Frade, diputado provincial, candidato a diputado nacional y prologuista de la obra. La actividad, organizada por la agrupación universitaria ALDE, fue presentada por la dirigente Mercedes Meier.
Mangione agradeció a los estudiantes y a las autoridades del ECU“por la posibilidad de compartir este diálogo colectivo, tan urgente y necesario, en un espacio como el de la Universidad que es al fin y al cabo donde apunta a llegar este trabajo sobre el rol de los intelectuales en la liberación nacional”.
Un debate en clave histórica y actual
En su intervención, Carlos del Frade sostuvo que “en momentos en que la Argentina vuelve a tener virreyes de los grandes imperios”, en referencia a la relación del presidente Javier Milei con Estados Unidos, “y que se vive un saqueo que ataca nuestra soberanía, es fundamental recuperar la obra y la acción de los patriotas de las guerras de la independencia”. Además, destacó el rol de Mangione como “periodista e investigador comprometido con la defensa de los intereses de la patria”.
Mangione, por su parte, agradeció a los prologuistas del libro, Carlos del Frade y Luciano Orellano, por lo que definió como su “docencia patriótica”, y los identificó con el tipo de intelectual que representó Bernardo de Monteagudo: comprometido con los intereses de la nación y dispuesto a poner “el cuerpo y la vida en la defensa de esas ideas”.
Monteagudo y la vigencia de la revolución de las ideas
El libro recorre la vida y obra de Bernardo de Monteagudo, a quien Mangione coloca en el corazón de lo que Mariano Moreno definió como “la feliz revolución de las ideas” en 1810. Para el autor, su pensamiento mantiene plena vigencia en la tarea de “descolonizar nuestras cabezas” y acompañar los procesos de liberación de la patria.
La obra aborda la vasta producción literaria, política y periodística del patriota tucumano, así como su relación con figuras centrales de la independencia americana como José de San Martín, Bernardo O’Higgins y Simón Bolívar. En esa línea, Mangione propone un ensayo que problematiza el rol de los intelectuales en las luchas emancipadoras, no sólo en la historia, sino también en la actualidad.
Comunicado de la Red por la Recuperación y desarrollo del ferrocarril argentino y la Coordinadora en defensa de los ferrocarriles y la soberanía.
El Gobierno de Milei avanza con su proyecto de privatización de los trenes. Mediante la Resolución 1049/2025 del Ministerio de Economía impulsan la privatización del Belgrano Cargas, única línea de transporte en manos del Estado. Junto con esto anuncian la venta de terrenos ferroviarios como grandes negociados inmobiliarios, y preparan el terreno para privatizar las líneas de pasajeros que existen, en especial en el AMBA.
Las agrupaciones que defendemos el Ferrocarril en distintas regiones de nuestro país nos movilizamos en contra de este nuevo ataque a la Soberanía, la industria nacional, las economías regionales y el derecho al transporte más económico, seguro y sustentable para nuestro pueblo, que es el tren.
Este proyecto de ajuste y crueldad contra el pueblo, para el saqueo de nuestros recursos naturales en beneficio de un grupo de grandes monopolios, bancos y terratenientes y potencias imperialistas, es una vuelta salvaje a los ‘90. Ya conocemos las consecuencias de estas políticas neoliberales y de privatización del ferrocarril: perdimos mas de 20 mil Km de vías, 90 mil trabajadores despedidos, mil pueblos abandonados sin conexión, cierre de industrias nacionales, desocupación, entrega del transporte de cargas a los monopolios, corrupción y tragedias como la de Once.
El gobierno corrupto de Milei nos inunda desde los medios de comunicación y las redes sociales que controlan, con las mentiras de siempre: “el tren da pérdidas”, “hay que achicar el Estado”, “el privado es mas eficiente”, para hacer pasar su plan de entrega de este medio de transporte clave.
Al mismo tiempo empeoran la situación de los trabajadores ferroviarios, con el deterioro del poder adquisitivo del salario, el recorte de francos, la falta de repuestos. Así empujan los retiros voluntarios y la jubilación anticipada, perdiendo puestos de trabajo calificados, reduciendo horarios, cancelando servicios y agravando las condiciones en que viaja la gente. Todo esto es para instalar el clima que “hay que privatizar los trenes”.
En reuniones públicas el gobierno anuncia que están negociando la concesión del Belgrano Cargas a la mega minera Rincón, parte del grupo Río Tinto (donde predominan capitales de Estados Unidos), y a los monopolios que ya operan las otras líneas: Aceitera General Deheza (Nuevo Central Argentino), Techint (Ferroexpreso Pampeano) y Loma Negra (Ferrosur Roca). Es decir, los monopolios que ya controlan y se llevan nuestros minerales y cereales, avanzan en asegurarse su transporte por tren, manejando las vías, el material rodante y los talleres, en desmedro de los pequeños y medianos productores de las economías regionales, la industria nacional, el trabajo y el derecho al transporte de la gente. En definitiva, una entrega total de la Soberanía de nuestro país, a favor de intereses concentrados y extranjeros, que traerán mas sufrimientos a nuestro pueblo.
Por todo esto nos oponemos firmemente al plan de privatización de los Ferrocarriles que impulsa el gobierno de Milei e impulsamos un proyecto de recuperación de este sector clave para un modelo de país independiente.
Proponemos recuperar el sistema ferroviario nacional, con una empresa pública nacional que integre el transporte de carga y el de pasajeros, que conecte el país en forma federal, desarrollando la industria nacional ferroviaria con la creación de miles de puestos de trabajo, que facilite la conexión de los pueblos y un entramado productivo federal apoyando a las economías regionales. Un modelo de transporte multimodal, que combine eficientemente el transporte fluvial, ferroviario y vial para abaratar el flete a los pequeños y medianos productores.
Los argentinos ya lo hicimos, cuando nacionalizamos los trenes en 1948 y llegamos a tener la red más grande de América Latina, con miles de trabajadores, técnicos e ingenieros que desarrollaron una tecnología de avanzada, y con el impulso de una gran industria nacional, con Talleres emblemáticos como el de Tafí Viejo y cientos de Pymes vinculadas al Ferrocarril con miles de puestos de trabajo.
Por eso hoy tenemos que sumar fuerzas para ponerle un freno a este plan privatizador del gobierno de Milei, y avanzar en la lucha por otra política, con un proyecto de independencia nacional, con los ferrocarriles como un sector clave para nuestra Soberanía.
Con este objetivo hoy realizamos la jornada federal en defensa de nuestros trenes, y convocamos a unir a todas las expresiones y agrupamientos que defendemos el Ferrocarril en una amplia Red Federal que, como parte de las peleas de nuestro pueblo contra el ajuste y el saqueo, contribuya a visibilizar esta lucha para derrotar la privatización y recuperar un sistema ferroviario para el desarrollo independiente de nuestro país.
Por eso este 20 realizaremos actividades en estaciones de tren y plazas en todo el país
Nunca se hicieron los estudios ambientales antes del dragado extranjero del río Paraná
Ante el requerimiento de la abogada Dra. Susana Beatriz Pérez Vexina, la Secretaria de Ambiente de la Nación (ex Ministerio de Ambiente), contesta en una providencia que el propio Estado reconoce la ausencia total de un estudio de impacto ambiental previo al dragado del río Paraná. Esto es no solo en el paso Las Hermanas frente a la localidad de Ramallo, donde se genera el amparo en cuestión, sino previo a todo el dragado de red troncal del río Paraná iniciado por la empresa Hidrovia SA a mediados de la década infame de los 90.
Por supuesto que eso venimos diciendo, desde hace 30 años que no hicieron ningún estudio ambiental, porque el Estado entregador de los 90 hasta la fecha, no protegió sus ríos ni a su pueblo. Porque para la coalición extranjera que ocupó nuestros puertos y nuestros ríos, con la ayuda inestimable de los traidores locales, somos una zona de sacrificio en aras del bien supremo de saquear todo lo que se pueda, generando para ellos enormes ganancias, sin tributar nada por supuesto.
El tema importante es que el Estado argentino reconoció ante la Justicia que jamás hizo ningún estudio de impacto ambiental en el río Paraná previo a la extranjerización del dragado. Desde la década de los 90 hasta hoy, esto constituye un claro abandono del río Paraná y del Río de la Plata como de su población que bebe esa agua, abandono que solo favorece a las multinacionales extranjeras que nos saquean y poco y nada tributan por esto.
Revelan que el río Paraná tiene el nivel más alto de glifosato de Sudamérica
Una publicación revela que estudios presentados recientemente en el congreso de @saludsocioambiental de Rosario demostraron que el río Paraná ha alcanzado un record histórico de contaminación por glifosato, que lo convierten en el río con mayor contaminación de Sudamérica. Los biólogos autores de este informe, explican cómo los residuos se acumulan en el barro del río liberando sustancias que afectan a los organismos acuáticos y a quienes viven en la cuenca. Esto, traducido al lenguaje cotidiano, dice que afecta a los peces y demás especies acuáticas; y a quienes viven en la cuenca se refiere a animales y también a nosotros, las personas, que tomamos agua del río Paraná, cocinamos con esta agua, nos duchamos con esta agua y hasta nos tomamos unos matecitos con esta agua del Paraná muy contaminada que, así como a los demás animales, daña nuestra vida y nos enferma sin que nosotros reaccionemos.
Combos de venenos que consumimos con el agua del río Paraná. Además se detectaron restos de glifosato con atrazina, metolacloro, cipermetrina y otros agroquímicos que llegan desde los campos de soja.
Los estudios revelaron además una alta tasa de mortalidad y malformaciones en anfibios.
No existe el Estado argentino protegiendo al río y su gente, porque no gobiernan para la gente que los vota sino para el poder económico multinacional.
En esta explotación irracional se está destruyendo al río Paraná, no solo con un mal dragado de refulado que aumenta significativamente los sedimentos, sino también indirectamente con el cultivo intensivo de soja y el uso indiscriminado de los pesticidas, como el glifosato, que están enfermando y matando al río y a su población.
El efecto “canaleta” del río Paraná y los riachos del humedal tapados
El desastre ambiental que provocaron y provocarán con este tipo de dragado no tiene memoria, solo el crítico estado actual del río Paraná lo anuncia. Pero no se crea el lector que las mejoras que se prometen son para la población argentina, no, a la población argentina le queda un territorio desmontado y un río arruinado por el sobre dragado, donde predomina el efecto “canaleta”. Una profundidad que acelerará aún más el “desagote” del río, acentuando las bajantes.
Desmontes y sobredragado, una sobre explotación colonial que nos llevará a la desertificación de estas tierras bendecidas con una abundante naturaleza.
Al dragar y tirar el material dragado en el mismo canal, por el dragado de refulado, como lo viene haciendo la dragadora extranjera desde los años 90 hasta hoy, se multiplica exponencialmente la sedimentación natural que el mismo río tiene, al sumarse a esta los sedimentos del mismo dragado. Esto produce por un lado la multiplicación de los pasos críticos (o zonas críticas donde se vuelve a tapar el canal), y hay que volver a dragar, produciendo nuevamente más sedimentación y esta más pasos o zonas críticas a la vez; y por otro lado la multiplicación de bancos de arena, y además los sedimentos exponencialmente multiplicados, se depositan en el lecho de los riachos que nutren el humedal tapando algunos en cada bajante del río. En las dos últimas bajantes la ciudad de Victoria (Entre Ríos) se quedó sin los riachos que la alimentan de agua dulce.
Por todo esto, si vemos los pasos críticos que tenía en el canal antes de los 90 eran de 5 o 6 desde Borghi hasta la salida. Luego, si tomamos una muestra en el año 2022 en ese mismo tramo, hay más de 18 pasos o zonas críticas.
Esto nos habla claramente de que si los lugares o zonas en el canal que son críticos (o se tapan) se multiplican, es que el mismo río está cada vez más en estado crítico.
El río tiende a taparse más y más, es como si reaccionara a la agresión de la profundización y quisiera volver al estado anterior.
¿Se imaginan cómo se multiplicarían las zonas críticas en el río Paraná si se llegara a licitar, como se pretende, un dragado de 36 a 44 pies? Se estaría cometiendo un nuevo crimen ambiental. Las zonas críticas pasarían a ser incontrolables, deberían ser dragadas permanentemente.
Por otro lado, si se llegara a profundizar de 36 a 44 pies el efecto “canaleta” se acentuaría, produciendo un aumento de la velocidad del río y un fenómeno de “desagote” por lo que se acentuarían las bajantes y ese trabajo de dragado se neutralizaría en parte.
Todo esto podría llegar a pasar, deberíamos saberlo con anticipación, si el Estado se ocupara de proteger a los argentinos y previo a cada dragado hiciera una exhaustiva y completa investigación ambiental. En el río hay corrientes al pelo del agua y también corrientes sumergidas que se ignoran si no hay estudios del río.
El Estado, como custodio del río y garante de la salud de la población, es en este país algo inexistente. Solo hay Estado para los negocios de multinacionales o millonarios locales.
“Se estatizaron los costos y se privatizaron las ganancias”
O mejor dicho se subsidiaron a las multinacionales extranjeras
“Desde su origen hasta la actualidad la concesión de la hidrovía Paraná Paraguay ha estado plagada de irregularidades. Su concesión no fue diferente a las que se realizaron en otras áreas durante la misma década, donde primó el criterio de favorecer a grupos económicos probados en desmedro de la sociedad en su conjunto, que debió hacerse cargo de los costos que aquellos no querían absorber: se privatizaron las ganancias y se estatizaron los costos”.
En este expediente, el 5275-D-2010, la Cámara de Diputados de la Nación Argentina es categórica en denunciar las irregularidades que desde el inicio tuvo la concesión de dragados del río Paraná a la empresa belga Jan de Nul y su socia local Emepa. Es importante que leamos todo atentamente en ese expediente, así podemos tener una idea de las barbaridades que se cometieron.
Vemos mal el subsidio a los pobres (planes sociales) pero ignoramos el subsidio a las ricas empresas extranjeras
“La concesión contempló, en un principio, aportes financieros del Estado Nacional por un valor de U$S 271.200.000. Posteriormente, por resolución del Ministerio (1993) de Economía, se adicionó a dicho aporte la suma de U$S 133.800.00, elevando el total de subsidio a U$S 405.000.000.
b) Modificaciones del pliego a los dos años de iniciada la concesión (1997)
A los dos años de iniciada la concesión se introdujeron importantes modificaciones en el marco contractual, todas ellas beneficiosas para el concesionario.
– Extensión del plazo de la concesión de 10 a 18 años (otorgada siete años antes de la finalización del período de concesión original, contradiciendo lo establecido en el pliego que indicaba renovaciones una vez finalizada la concesión en curso).
– Continuación del monto del subsidio de 40.000.000 de pesos anuales. Sin que la empresa se haya comprometido a realizar inversiones de envergadura.
c) Modificación del pliego siete años después de iniciada la concesión (2002)
– Dolarización de los subsidios. Se infringió la Ley de Emergencia Económica 25.561, cuyo artículo 8 establece la pesificación de todos los contratos de obras y servicios públicos. Según AGN la decisión de transformar el monto de los subsidios de 40 millones de pesos anuales a 40 millones de dólares, junto con la dolarización de las tarifas, implicó que en términos del contrato original se lleguen a triplicar en pesos los ingresos que recibe el concesionario.
– Excepción del pago del IVA sobre el monto del subsidio que recibe la empresa HIDROVIA de parte del Estado.” (Expediente el 5275-D-2010)
Además, como siempre denuncié, se le prestaron gratuitamente a Jan de Nul y Emepa muelles, galpones, oficinas y buques draga, balizadores y demás embarcaciones auxiliares que cuentan como subsidio.
No solo el dragado y balizamiento fue subsidiado sino que también a las terminales portuarias se les pagó por 30 años el dragado y balizamiento solo para que ellos puedan ganar más y más: “Se estatizaron los costos y se privatizaron las ganancias”.
¿Por qué el pueblo argentino a través de sus impuestos debe pagar el dragado y las obras para que las terminales portuarias extranjeras puedan ganar más sin tributar nada?
El Estado pagó con nuestros impuestos el dragado y el balizamiento por más de 30 años a este comercio exterior argentino en manos de extranjeros, esa plata debería ir a obra para el pueblo argentino y no para empresas extranjeras.
No solo el dragado, las obras de vialidad también se hicieron para favorecer a las terminales portuarias extranjeras y no al pueblo argentino, por ejemplo: cuando en la ciudad de Villa Gobernador Gálvez se instaló la terminal portuaria extranjera de Cargill, el Estado argentino con los impuestos del pueblo le hizo la conexión vial desde la autopista Rosario-Buenos Aires hasta dicha terminal. Puentes, accesos y rutas hechas para bien de la multinacional extranjera, pagados con los impuestos de la gente, constituyen el peor de los subsidios, teniendo en cuenta que poco y nada aportan estos gringos por su actividad comercial al fisco. En más de 30 años estos gringos ganaron cientos de miles de millones de dólares mientras el Estado argentino y su pueblo se hundían en la pobreza cada vez más dolorosa e injusta, en un país tan rico.
En un país netamente exportador el Estado no tendría que tener carencia de divisas, es verdad, pero lamentablemente el comercio exterior ha sido robado, o mejor dicho regalado a los extranjeros y a sus socios locales.
La mayoría de las obras viales son servicios a las multinacionales y no a la población argentina. Eso constituye el peor de los subsidios, ya que la plata de los impuestos que el Estado gasta para las multinacionales falta para la población en servicios viales, escuelas, hospitales, cloacas, gas natural, agua potable, etc.
“Las principales irregularidades:
– La empresa no contaba con el patrimonio neto mínimo exigido en el pliego. Incumplimiento del Consorcio: EMEPA, la socia argentina, no contaba con el patrimonio neto mínimo exigido por el pliego,
– Falta de relevamiento de la vía navegable. En el pliego se establecía que el criterio para la aprobación de la propuesta técnica estaría basado en la calificación de dos rubros principales: un estudio hidrográfico con antigüedad menor a dos años a la fecha de licitación, y mediciones y datos propios para la verificación y/o hidrosedimentológicos. A pesar de que la empresa no realizó el relevamiento se le otorgó un puntaje superior al que le correspondía.” (Expediente el 5275-D-2010 de la Cámara de Diputados)
La coima verde
La desregulaciones, privatizaciones, o más bien dicho “extranjerizaciones” de todo lo que antes hacía el Estado de la década del 90, desataron un verdadero festival nunca visto de coimas en dólares, cuyos beneficiarios fueron y siguen siendo políticos y funcionarios del poder. Solo así se explica cómo hasta hoy no se cambió la matriz menemista que empobrece al país y enriquece a políticos y funcionarios coimeros y, sobre todo, a las empresas corruptoras concesionarias del Estado que muchas se enriquecieron gracias al propio Estado.
Los ríos Paraná, Uruguay, Paraguay y Río de la Plata: sujetos de derecho
¿Los ríos pueden considerarse sujetos de derecho? Sí, en el mundo son varios los ríos que fueron considerados sujetos de derecho.
El río más largo de Francia, el río Loira, fue declarado sujeto de derecho. Y no solo en Francia la protección de la naturaleza se expande. Estos son los ríos con protección legal especial: en Bangladesh el río Turag, en Nueva Zelanda el río Whanganui, en India los ríos Ganges y Yamuna, en Canadá el ríoMagpie, en Ecuador el ríoVilcabamba, en Colombia el ríoAtrato.
En la República Argentina, el juez federal de Bell Ville, Sergio A. Pinto, condenó a los dueños de una curtiembre por contaminar el Arroyo Las Mojarras y el río Carcarañá. El Foro Ecologista de Paraná y la Asociación Civil por la Justicia Ambiental prepararon un amparo ambiental colectivo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina para que el delta del Paraná sea declarado sujeto de derecho.
El río Paraná debe comprenderse como un complejo sistema ambiental formado por el río Paraná propiamente dicho, los ríos donde se alimenta, los ríos, riachos, bañados y lagunas que nutren las islas y el humedal del mismo, las especies vegetales y animales que en este sorprendente sistema viven, se alimentan y se reproducen.
Debemos iniciar acciones conjuntamente todos para solicitar se declare el complejo río Paraná, sus ríos, riachos, lagunas, bañados, más las islas y el humedal que lo componen, junto con las especies vegetales y animales que en él habitan como “Sujetos de derecho”, porque proteger el río Paraná es proteger a los habitantes que en su zona viven. Hago extensivo esto también a los ríos Uruguay, Río de la Plata y Paraguay.
Desde la década del 90 hasta hoy nos han robado nuestro río, lo han extranjerizado y lo están destruyendo.
Debemos proteger nuestros ríos ante tanta agresión, que el río Paraná sea el río con más contaminación de Sudamérica es un triste récord, producto del abandono del Estado y la indiferencia de la población.
Sin estudios ambientales, con un río contaminado y en estado critico, con multinacionales extrayendo riquezas y dejando solo destrucción y pobreza, con un Estado que los banca y los subsidia con la plata del pueblo, no hay futuro posible como nación. Debemos desandar el camino y volver a ser la gran nación que alguna vez fuimos
(*) Capitán Fluvial – Miembro del Foro por la recuperación del Paraná
Una vez más la embajada del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte ha lanzado el concurso dirigido a estudiantes universitarios de Argentina, Paraguay y Uruguay denominado “Conociendo a mis vecinos de las Islas Falkland” con el propósito de socavar y debilitar el reclamo soberano argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos circundantes.
Una vez más, desde una perspectiva soberana y autónoma es imprescindible aclarar las imprecisiones sobre las cuales se presenta dicho concurso y clarificar los intereses que subyacen en sus bases.
En primer lugar, debemos atender al vocablo “vecinos”. Los habitantes de las islas son ciudadanos/as de la República Argentina. Las islas Malvinas son parte del territorio nacional argentino. El Reino Unido invadió nuestras Islas Malvinas en 1833 y expulsó a los ciudadanos y autoridades argentinas y desde ese momento implantó población. Su ocupación es ilegal, violenta y contraria al derecho internacional. Nuestro país reclama la soberanía que no puede ejercer plenamente y no reconoce al gobierno colonial ilegal e ilegítimo emplazado sobre las colonias de los archipiélagos de Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Esto lleva a la segunda consideración a tener en cuenta para comprender la falacia de las bases del mencionado concurso. Quienes actualmente habitan en Malvinas (dado que en Georgias del Sur y Sandwich del Sur no hay población estable) es una población implantada, no originaria, que no puede ser etiquetada como un “pueblo autóctono” en tanto no estaba en el lugar al momento de la colonización británica. Sus raíces e historia están vinculadas intrínsecamente a la metrópolis y viven en lo que el gobierno británico denomina un Territorio Británico de Ultramar, motivo por el cual cuentan con pasaporte británico y sus autoridades dependen de la Corona inglesa.
De manera flagrante este concurso desconoce el caso de colonización reconocido por Naciones Unidas en base al principio de integridad territorial que asiste a la República Argentina desde 1965 tanto como el llamado al diálogo bilateral entre los gobiernos para resolver la disputa. En este sentido, es importante señalar que la administración de las islas no es reconocida como una parte en la negociación y tampoco, tal como se señaló previamente, es un gobierno reconocido por la comunidad internacional, sino que es parte e instrumento de la ocupación y del desmembramiento de nuestro territorio.
En tercer lugar, es relevante prestar atención al uso de la toponimia. Nuestras islas se llaman Malvinas y Soledad y el sólo hecho de avalar una iniciativa británica que aplica la denominación colonial debería ser motivo de repudio.
La convocatoria a la participación de jóvenes estudiantes de nuestro país y de nuestra comunidad latinoamericana es ni más ni menos que una más de las herramientas de poder blando británico enfocadas en debilitar el reclamo argentino soberano e imprescriptible con el
propósito de naturalizar la ocupación colonial en nuestros territorios marítimos en el Atlántico Sur.
Como bien señala la Confederación de Combatientes de Malvinas de la República Argentina en su repudio al concurso “la Causa de recuperación de esos territorios ha dejado de ser sólo una aspiración argentina, para convertirse en una Causa de la Patria Grande”.
Los estudiantes universitarios argentinos y de la región, no deberían ser instrumentados por la potencia ocupante para mejorar su posición autodenominándose vecinos. Por el contrario, deben respetar las resoluciones internacionales que lo compelen a resolver pacíficamente el conflicto sobre la soberanía en las Islas.
En este sentido es importante retomar la Declaración del Consejo de Decanas y Decanos de Ciencias Sociales (CODESOC) que se opone al concurso británico y llama a “evitar promover la postulación de estudiantes”.
Las ciencias y disciplinas que se enseñan en las instituciones universitarias argentinas están orientadas a la contribución del desarrollo del conjunto social, a la defensa de los Derechos Humanos, a las instituciones democráticas y a la cumplimiento de la Constitución Nacional que en su cláusula transitoria primera indica: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.”
El colonialismo es un crimen condenado por el derecho internacional. Las islas se llaman Malvinas y son argentinas.
*Docentes de la Facultad de Derecho y de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales, respectivamente, de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).