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ACERO SOBERANÍA

La situación del acero hoy y su integración a las “necesidades soberanas”

Por Severo Van Kruijssen (*)

Para hablar de la situación del acero hoy, primero es necesario ubicar el momento.

Se ha abierto un nuevo reparto del mundo con guerras comerciales y militares en curso por territorios, por mercados y materias primas, con dos reagrupamientos que se vienen consolidando: por un lado la OTAN (EE.UU, Inglaterra, Japón, Francia, entre otros), y China y Rusia encabezando otro reagrupamiento.

Se ha abierto, además, una crisis de sobreproducción relativa en el acero. Ha caído la compra de productos fabricados con acero no por falta de necesidad sino por la escasez del bolsillo de los trabajadores, que son los principales consumidores.

Por falta de trabajo o por bajos salarios, los trabajadores bajan su nivel de compra. Para ponerlo en números podemos decir que en el año 2021, de más de 1.950 millones de toneladas de acero producido, hubo fábricas que no produjeron o bajaron su producción por 480 millones de toneladas¹, que corresponden 26 % a China, 8% América Latina y 66% al resto del mundo. Esta situación fue agravada en 2023, llegando a 650 millones de toneladas de acero no producido². En este panorama, más de la mitad de la producción mundial corresponde a China y viene ganando mercados, entre ellos el de América Latina.

Producimos en América Latina anualmente unos 60 millones de toneladas de acero, pero en lo principal no lo hacemos con empresas nacionales sino extranjeras que están bajo la esfera de la OTAN.

Un segundo elemento para el análisis, es que el lugar de esta región en la industria del acero en el mercado mundial no es en lo principal la producción con industrialización, valor agregado y exportación, sino que tenemos una balanza comercial negativa en productos siderúrgicos por más de 12 millones de toneladas³ (de los cuales más de 2/3 corresponden a China), sino que nuestro lugar como región es el de proveedor de materias primas a la gran industria del acero. Perú y Chile exportan gran cantidad de mineral de hierro principalmente a China; Brasil (si bien produce más de la mitad del acero de América Latina y es el único que tiene una balanza comercial positiva en productos siderúrgicos) es el segundo  exportador de mineral de hierro del mundo, con más de 350 millones de toneladas anuales exportadas, en gran medida a China.

En Argentina, al panorama mundial se le suman las políticas del gobierno de Javier Milei, que con la paralización de la obra pública (que afecta directamente la demanda de acero en el mercado interno)  viene agravando la situación de crisis que atraviesan algunas acerías radicadas en nuestro país (como el caso de Acindar). A lo que se suma la apertura indiscriminada de las importaciones lo que preanuncia la destrucción de ramas enteras de nuestra industria nacional.

Debemos ser claros en que una salida a favor del pueblo argentino y América Latina no es ni comprar acero chino más barato (destruyendo nuestra industria siderúrgica), ni seguir  produciendo bajo el dominio de la OTAN y sus necesidades, sino que esa salida es posible siguiendo el camino de los patriotas de Mayo, luchando por la independencia de la “patria grande” de América Latina. Es el  camino de Irigoyen en la alianza con Chile, acordando una frontera de alianza y no de disputa que solo sirve históricamente a las grandes potencias en el reparto de  nuestras riquezas. Es el de Juan D. Perón con la “tercera posición” en la Segunda Guerra Mundial,  teniendo como aliados a los pueblos hermanos de América Latina, y no ir a la cola de uno u otro reagrupamiento porque solo nos ofrecen “más dependencia, sufrimientos y servidumbre”.

Para la salida “soberana” que necesitamos, es imprescindible y urgente una propuesta “soberana” junto a la pelea por salario, por la defensa del empleo y el fortalecimiento del sindicato como herramienta de los trabajadores. Una propuesta integral, como lo fue el plan siderúrgico nacional de Savio, que junto al Plan Quinquenal de Perón tuvo el éxito de lograr el pleno empleo, donde el Estado tomó las riendas de la producción siderúrgica con plantas de fabricación de acero y laminados como Altos Hornos Zapla y SOMISA, una estatal y la otra mixta, que abastecían la industria nacional y la construcción a buen precio.

En el caso de SOMISA podríamos resaltar la producción de rieles para el ferrocarril que mucho tuvo que ver con el desarrollo y mantenimiento de la infraestructura ferroviaria de nuestro país. Imaginamos que si hoy existiera una experiencia similar a la de SOMISA, podría proveerse también de materia prima a empresas productoras de chapa naval (actualmente en Argentina solo lo hace la empresa Laminados Industriales S.A)  con un abastecimiento constante y a bajo precio que permitiera apalancar el necesario desarrollo de la industria naval, que también supo tener en Argentina un desarrollo muy importante, con miles de puestos de trabajo industrial de alta calificación.

Una salida soberana con incentivos y leyes que favorezcan a la industria nacional, como créditos blandos y aranceles a la importación de productos que perjudiquen la producción local; con la nacionalización de la minería (la mina Sierra Grande, 9 de Octubre y Puesto Viejo son minas que abastecieron a SOMISA y a Altos Hornos Zapla ); con capacitación técnica, con escuelas técnicas y universidad pública al servicio de la industria, además de instituciones como la escuela superior técnica creada por Savio; con integración al mercado interno, privilegiando principalmente nuestros astilleros (industria solventada con el flete que generaría decenas de miles de puestos de trabajo directos y cuatro  indirectos por cada puesto directo)⁴; con nuestra industria ferroviaria, que permitiría gran cantidad de puestos de trabajo y una red de integración de la industria nacional de la Argentina junto a una reducción del costo económico y ambiental del transporte de flete y pasajeros⁵; con nuestra defensa nacional (además de lo nombrado anteriormente, empresas de armas y municiones entre otros productos necesarios para la defensa de la nación ).

Hay una salida posible que emprenda un rumbo para conquistar la felicidad del pueblo, pero el único camino para lograrlo es privilegiando el mercado interno y la unidad con los pueblos hermanos de Latinoamérica.

 

(*) miembro del Foro por la Recuperación del Paraná y Encuentro Federal por la Soberanía

(1)  https://cms.alacero.org/uploads/Alacero_America_latina_en_cifras_Espanhol_47683530c0.pdf

 (2) https://www.ambito.com/energia/produccion-acero-es-ho

(3) idem (1)

(4) Del  libro de Luciano Orellano “Argentina Sangra por las barrancas del río Paraná”

(5) Del libro de Luciano Orellano “Crónicas Soberanas de la Patria herida”

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ACERO ENTREVISTAS SOBERANÍA

 Acindar, del grupo ArcelorMittal, paraliza su producción por un mes

Por Severo Van Kruijssen (*)

A poco más de dos meses de la asunción del gobierno de Javier Milei, se han agravado vertiginosamente los sufrimientos del pueblo y de los trabajadores argentinos como consecuencia de sus políticas de brutal ajuste, entrega y saqueo. En este contexto, entre los tremendos efectos de estas políticas han avanzado los despidos, suspensiones, paralizaciones, cierres de plantas productivas…    

Entrevistamos a Silvio Acosta, de la Comisión Interna de Acindar Villa Constitución sobre la situación actual ante la parálisis de la producción, quien nos comenta que “la empresa decidió suspender la producción por un mes, desde el 18 de marzo hasta el 14 de abril, debido a una caída en la proyección anual cercana al 50% (720.000 toneladas para este año, de 1.300.000 aproximado en años anteriores).”

El motivo sería, principalmente, el freno en la obra pública.

Esto afecta a unos 3.000 empleados de Acindar Villa Constitución, entre efectivos y contratados, y suma a 52 talleres en la ciudad dependientes de esta fábrica y a las seccionales de Acindar Matanza, Tablada, Rosario y San Luis, además de camioneros, comercios y otros en forma más indirecta. Al día de hoy, unos 100 contratados se han quedado sin trabajo.

Señala además: “esta situación de parar los hornos fundidores y los hornos de trenes laminadores por un mes, no  ocurrió nunca en la planta, y traerá muchas dificultades volver a ponerlos en marcha.”

El cese se da en el marco de una paritaria siderúrgica nacional (con sueldos en general estancados desde noviembre) muy trabada principalmente por el grupo Techint dirigido por Paolo Rocca, que juega de ambos lados del mostrador: por un lado  el empresarial, y por el otro siendo o dirigiendo parte importante de lo que hoy cumple el papel de “Ministerio de Trabajo”.

Destaca Acosta que “otra cuestión importante de señalar  y que atraviesa a todo el arco industrial, sindical, popular, se haya votado en contra o a favor del gobierno de Milei, es que este gobierno no pretende sólo destruir los salarios y toda conquista de los trabajadores, sino que además pretende ‘apagar las chimeneas’ como lo hizo la última dictadura militar, como lo hizo el menemismo, y pretende enterrar todo desarrollo industrial.”

 Al consultarle sobre los caminos a seguir, asegura que “además de la lucha contra suspensiones, despidos, salarios y condiciones laborales, es una responsabilidad y, más aún, una necesidad del momento y en contraposición al rumbo de este gobierno, oponerle ‘en la más amplía unidad’, un proyecto ‘soberano’, un proyecto que tenga como centro el desarrollo industrial con vistas principalmente al mercado interno. Un proyecto que levante lo mejor de nuestra historia, como lo fue YPF en tiempos de Irigoyen; como lo fue el Plan Quinquenal de Perón; como lo fue el plan siderúrgico nacional del General Savio donde Altos Hornos Zapla, con provisión de mineral nacional, proveía de arrabio y acero al desarrollo industrial nacional y que continuó con  la planta siderúrgica de SOMISA, que en su proyecto inicial y durante más de una década se proveía de mineral nacional y parte de mineral de carbón.”

Es posible y necesario un proyecto que, continuando con el espíritu de unidad y lucha del paro del 24F, con banderas de soberanía, se afirme y avance con el grito que acompañó esa jornada: “La Patria no se vende, se defiende”.

(*) Miembro del Foro por la recuperación del Paraná – Encuentro Federal por la Soberanía

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ACERO INDUSTRIA SOBERANÍA

El acero y la soberanía

Por Severo Van Kruijssen

La industria siderúrgica, desde la minería de hierro y carbón y la recuperación de chatarra, hasta llegar a las chapas navales, rieles ferroviarios, o cualquier otro producto destinado a la industria nacional, ocupa un lugar estratégico tanto para el desarrollo integral de absolutamente toda industria en general, como para la defensa y la seguridad nacional en particular. Por lo tanto, a todas las experiencias que ha protagonizado nuestro país en el desarrollo de esta industria, hay que entenderlas como una historia de lucha por la soberanía.

Sin observar desde este lugar, no hay comprensión ni conocimiento posible que tenga como objetivo un país con un desarrollo integral de la industria argentina, con pleno empleo y felicidad para sus habitantes. Si no nos paramos desde un profundo deseo de libertad, difícilmente podamos despejar las cortinas de humo que nos han impuesto. En relación a esto vamos a partir de algunos datos históricos hasta llegar al presente.

Es indispensable entender que para el puñado de países que dominan y oprimen al mundo con el robo y el saqueo, además del de sus propios pueblos, el de los pueblos y naciones oprimidas por ellos (principalmente EE.UU en nuestra región), es su tarea trabar los intentos de soberanía de los países oprimidos en minería: de hierro, de carbón, de oro, lo correspondiente a energía, etc.; en siderurgia: reducción, aceración, laminación, y su vinculación con la metalurgia de terminación, principalmente lo referido a lo ferroviario, y muy particularmente a la flota naval de guerra y comercial.

Es nuestra tarea avanzar sobre estos ejes, continuando con las mejores experiencias de nuestra historia: caso Fray Luis Beltrán como fabricante y organizador de artillería en la guerra emancipadora al mando de San Martín, entre otros, o luego el del General Manuel Savio (escuela superior técnica, dirección de fabricaciones militares –DGFM-, plan siderúrgico argentino) analizando principalmente las experiencias de Altos Hornos Zapla – Somisa – Hipasam (mineral de hierro) – Río Turbio (carbón).

En lo referido a la línea divisoria entre lo “estatal” y lo “privado”, entendemos que no es en realidad así: es entre quienes defienden fundamentalmente lo nuestro y quienes defienden intereses principalmente extranjeros. Por seguridad nacional, el Estado no puede ni debe dejar las palancas claves del país en la decisión de uno o varios monopolios extranjeros. Las mejores experiencias de este tipo de empresas, son estatales o mixtas “con control del Estado”.

Por lo dicho, queremos introducirnos a sobrevolar, muy por arriba y con solo algunas palabras, las experiencias.

Altos Hornos Zapla

Altos Hornos Zapla fue y es un complejo siderúrgico integrado, ubicado en el departamento de Palpalá, a 13 km de San Salvador de Jujuy. Contaba con dos minas de mineral de hierro “9 de octubre” y “Puesto viejo”, a no más de 27 km del alto horno; una zona forestal de 18.000 ha de bosques con 30 millones de árboles eucaliptos para carbón de leña para reducción del mineral, y otras 60.000 ha de forestación en Formosa. Cerca de allí se halla el dique La Ciénaga, obra hidráulica que embalsa 28 millones de m3 de agua.

Los planes de Savio y el encuentro de mineral de hierro son el punto de partida para que el 11 de octubre de 1945, a las 8.45 hs de la mañana, se realizara la primera colada de arrabio en Argentina, con la mano de obra de dos ingenieros suecos (que fueron parte central de esta experiencia con base en un proyecto sueco), el Gral. Savio, el Mayor Luteral y trabajadores del Noroeste argentino y de Bolivia. Esta experiencia utilizó materiales y máquinas que se encontraban en Argentina.

En 1964 se completó el ciclo siderúrgico con la construcción de cuatro altos hornos, dos hornos eléctricos y una planta de laminación. Hasta aquí 100 % estatal.

En 1992 fue privatizada, estando hoy en manos del empresario ítalo – argentino Sergio Taselli [1], pasando a ser “Aceros Zapla SA”. Es importante saber que esta experiencia, en principio sueco-argentina, termina siendo solo argentina por trabas de las que se sospecha como responsable a EE.UU, interceptando planos, entre otras cosas. Esta experiencia nos enseña, por un lado, que somos capaces de realizarlo nosotros y, por otro lado (el norteamericano) demuestra que no alcanzó con trabar la continuación del proyecto desde el lado de los suecos para detenerlo. Una vez logrado el proyecto “soberano” solo una feroz dictadura y gobiernos entreguistas (principalmente el menemista) lograron derribarlo.

Yacimientos y producción de carbón

Río Turbio

Existen yacimientos de carbón en ocho provincias, pero en Río Turbio (Santa Cruz), se encontrarían más del 90% de las reservas del país.

Desde 1943 hasta 1958 funcionó bajo la órbita de YPF, y a partir de ahí por YCF.

Produce coque para la siderúrgica y combustible (vapor) para la industria energética. Hoy está en funciones en manos del Estado, aunque no es jurídicamente una sociedad del Estado.

Mineral de hierro

El yacimiento de hierro de Sierra Grande, en Río Negro, es el mayor yacimiento de mineral de hierro en Argentina.

Se estima que las reservas de mineral de hierro sobrepasan los 140 millones de toneladas.

En 1969 se funda Hierro Patagónico de Sierra Grande (HIPASAM), que inició su primera producción en 1978. El mineral fue explotado hasta 1991 con ritmos de extracción anual del orden de un millón de toneladas de mineral y de producción de pellet para SOMISA, con un ferroducto que trasladaba el material hacia el puerto.

Se reactiva nuevamente en 2006, por medio de un acuerdo con la empresa china Leng Cheng Mining, clausurada en 2014 luego de una inspección de la Secretaría de Trabajo de la provincia.

No queríamos dejar de mostrar la importancia del mineral de hierro y visibilizar que hay hierro para abastecer el mercado interno o, al menos, una parte importante de éste.

SOMISA

El proyecto convertido en ley en 1947, conocida como “Ley Savio”, planteaba la creación de sociedades mixtas de Estado y empresas o capitales privados, con control estatal representado por la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM)

La “Ley Savio” tenía el objetivo de producir acero en el país, utilizando materias primas y combustibles argentinos y extranjeros en la proporción que resultara más ventajosa económica y técnicamente, conservando activas las fuentes nacionales de minerales y de combustibles; suministrar a las industrias nacionales de transformación y terminado acero en calidad y costos adecuados; fomentar la instalación de plantas de transformación y terminación; y afianzar el desarrollo de la industria siderúrgica argentina. Por esta ley se creó “Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina” (SOMISA).

En la presidencia del directorio quedó el Gral. Manuel Nicolás Savio. Junto al presidente, un tercio del directorio sería nombrado por el Estado, debiendo ser de nacionalidad argentina, no así el resto del directorio, que serían miembros de entidades privadas.

A principios de 1948 se definieron los productos que fabricaría la planta:

“…en un comienzo de las operaciones se proyectará para una producción de sólo 500.000 tons. de productos terminados si bien se toman recaudos para que al final se llegue a producir 1.000.000 de tons. de dichos productos. De un modo indicativo, los productos a fabricar son los siguientes: ⅓ rieles y perfiles pesados; ⅓ chapas, planchas y hojalatas; ⅓ perfiles medianos, chicos y redondos”.

Ese mismo año, SOMISA firmó un acuerdo con la empresa norteamericana “The Armco International Corp.”, controlada financieramente por el grupo Mellon. Mediante este convenio la dirección, el asesoramiento técnico, las obras de construcción y montaje de la planta siderúrgica, pasaron a ser responsabilidad de esta empresa.

Para 1951 las obras aún se limitaban al movimiento de tierras en el lugar.

Luego de esto, a sabiendas de la decisión del gobierno de terminar este proyecto y para asegurarse tener el control de avanzar la obra, los capitales norteamericanos otorgarían en 1955 un préstamo de hasta 60 millones de dólares del Eximbank que favorecía a The Armco International Corp., dándole la dirección técnica, el asesoramiento legal y funcionamiento de la planta de chapas, planchas y hojalata.

Acá hay que detenerse a observar dos cuestiones. Una es que al entregarle el sector de chapas, planchas y hojalata, controlan entre otras cosas la chapa naval. Otra es que el crédito, que se fue pateando, tenía como fecha de firma el 17 de septiembre de 1955, pero el golpe de Estado cívico-militar al gobierno de Perón del 16 de septiembre (que dejó un saldo de más de 150 muertos) no lo permitió. Esta dictadura firma en el 56, otro totalmente entreguista con cláusulas de injerencia interna.

El 20 de junio de 1960 se enciende el primer “alto horno”. Pero luego, el 17 de enero de 1961 mediante la Ley 15.081, se modifica la Ley 12.987 que creaba SOMISA. La modificación permitía principalmente aumentar la participación del capital privado (nacional o extranjero) al punto de que estos pudieran tener el control absoluto de la empresa. También desaparece la obligación de utilizar mineral nacional y mantener activo a este sector.

Recién el 5 de mayo de 1961 comienza la producción de acero a través de los hornos Siemens-Martin.

Es por todo esto que afirmamos a la empresa SOMISA y a todo el proyecto siderúrgico nacional del general Savio, como ejemplo que demostró su superioridad en beneficio del mercado interno en todo aspecto, e incluso el externo, por precios y calidad, exponiéndola como experiencia de lucha por la soberanía. Fueron necesarias tanto las dictaduras cívico-militares, como también los gobiernos que le siguieron (principalmente el menemista) que privatizaron y destruyeron esta gran experiencia de soberanía del pueblo y la nación Argentina.

En 1992 Carlos Menem la privatizó, vendiendo al grupo Techint una empresa de 5.000 millones de dólares en activos y 2.000 millones de dólares de pasivos a un monto de 140 millones de dólares[2].

Acero argentino

Si se analiza la industria del acero en la Argentina hoy, debemos afirmar que tiene una estructura concentrada y extranjerizada.

La producción se concentra en seis grandes empresas productoras: 1) la ítalo-argentina Ternium Siderar (del conglomerado Techint, con sede en Luxemburgo[3], y cotizante en el mercado local, con una participación estatal del 26% aproximadamente, a través de la ANSES) que da cuenta del 43,5% de la capacidad instalada; 2) Acindar controlada por ArcelorMittal, empresa con origen en la India y fuertes vínculos con los ingleses, que representa el 23,12% de la capacidad instalada (con sede en Luxemburgo, cotiza en mercados extranjeros); 3) la también ítalo-argentina Tenaris Siderca con un 17,68% (del conglomerado Techint, con sede en Luxemburgo, cotiza en mercados extranjeros); 4) Sipar Gerdau 8,84% (brasileña, cotiza en mercados extranjeros); 5) Acerbrag un 4,76% (brasileña, cotiza en mercados extranjeros); y 6) Aceros Zapla 2,04% (del empresario ítalo-argentino Sergio Taselli).

La concentración del sector también se observa en las etapas productivas.

Según un informe del Ministerio de Economía del año 2021, Techint controla el 100% de la capacidad instalada en aceros planos (Ternium Siderar) y tubos sin costura (Tenaris Siderca), mientras que Acindar representa el 60% en laminados no planos. En este sentido, los niveles de concentración y extranjerización del mercado del acero en la Argentina es monstruoso. Esto implica que las empresas imponen -a través de su posición dominante en el mercado- los precios y las condiciones de compra-venta (formas de pago, plazos de entrega, etc.) tanto a sus clientes como a sus proveedores, además del problema de “dónde está la plata” que generó y genera esta industria.

La Cámara Argentina del Acero expone en su página que la capacidad de producción anual en su conjunto es de cerca de 7 millones de toneladas de acero crudo (poco más de 5 millones producidos en 2022)[4] y su facturación consolidada es superior a 4.500 millones de dólares. Además, el sector exporta por más de 1.500 millones de dólares anuales, y se estima que genera aproximadamente 15.000 empleos de manera directa y alrededor de 100.000 de forma indirecta.

Los principales sectores que demandan productos de acero son la construcción (50%), el sector agroindustrial (35%) y otros sectores como el petróleo, gas y energía, y electrodomésticos (15%).

En nuestro país, son cinco las empresas productoras de acero común, las cuales se encuentran asociadas a la Cámara Argentina del Acero y forman parte de grupos empresariales muy importantes, tanto a nivel nacional como internacional: Acindar [5] (Grupo Arcelor Mittal); Tenaris-Siderca y Ternium-Siderar (Organización Techint); Acerbrag (Grupo Votorantim); y, por último, Sipar-Gerdau (Grupo Gerdau).

Para entender la situación actual del acero en Argentina, es importante observar que la Cámara “Argentina” del Acero está integrada por estos cuatro grupos. Solo de la parte que corresponde a Siderar (ex Somisa), los argentinos poseemos el 26%, y esta empresa está atada a los designios del grupo Techint (Techint Holding SARL, radicado en Luxemburgo), que a su vez está controlada por San Faustin SA (también radicada en Luxemburgo) y esta a su vez está controlada por R&P STAK .

En relación a lo ecológico, esta industria tiene hoy un alto porcentaje de emisión de dióxido de carbono por el lado negativo, y tiene la característica de ser reciclable y reutilizable indefinidamente por el lado positivo. El lado negativo solo se resuelve si entendemos a esta industria como una necesidad del pueblo argentino y sus industrias y no desde una visión de mercado con súper ganancias.

Planteamos iniciativas de propuestas a debatir:

Minería
  • Nacionalización de la minería con control de un ente regulador con poder de definición que contenga representantes nacionales y de cada provincia que realice minería, tomando como ejemplo la Comisión Administradora del río Paraná-HCDN, declarando a la minería de interés nacional con el objetivo de: explotación y exploración para el mercado interno -exportación a revisar de haber sobrante-; reducción al mínimo de los impactos ambientales negativos generados por la producción.

Chapa naval

  • Ley que difunda y promueva que empresas laminadoras realicen chapa naval para el mercado interno en coordinación con astilleros, comenzando en lo inmediato por una compra por parte del Estado nacional de las distintas chapas, abasteciendo a los astilleros en el momento necesario con este stock.

Rieles ferroviarios

  • Ley que difunda y promueva que empresas laminadoras realicen rieles y otros elementos para la industria ferroviaria en coordinación con estos sectores, que contenga plan de trazos que garanticen un desarrollo integral de la industria argentina.
Control de precios y abastecimiento de acero para industria nacional.
  • Ley que controle precios para el mercado industrial interno, siendo el Estado intermediario entre empresas siderúrgicas privadas existentes y productores nacionales, realizando un estudio previo de cálculos por la universidad pública que garantice a estas empresas siderúrgicas obtener tasas medias de ganancias, pero no más, y haciendo un estudio de los sectores y empresas que necesita desarrollar el país. Por ejemplo, compre en cantidad y variedad de chapa naval, que luego vaya revendiendo a astilleros cuando sea preciso.
  • Y de ser necesario, ser también intermediario entre el sector de semi terminado y el de terminado. (por ejemplo: ser intermediario entre la empresa que realiza un producto parecido a un colchón de acero y la empresa que utiliza este colchón de acero para hacer la chapa naval ya lista para utilizar el astillero).

Capital inicial

  • Compra nacional del 50% de la producción minera y de toda producción a exportar que no contenga un alto valor agregado de la materia prima. Con el control de las divisas obtenidas desarrollar -además de los ítems anteriores-, una industria siderúrgica con control estatal con materias primas nacionales (de no ser suficientes o no ser conveniente, obtenerlas del comercio con países hermanos latinoamericanos, como por ejemplo mineral de hierro de la mina Mutún de Bolivia, sin dejar de desarrollar la minería nacional); compra de maquinaria necesaria para desarrollar esta industria pero teniendo muy en cuenta que nos sirva principalmente para el desarrollo tecnológico de esta industria y no dependencia tecnológica.

Desarrollo científico tecnológico

  • Ley de promoción del acero en la educación pública secundaria, terciaria, universitaria y sindicatos de estas industrias, que incluya cátedras y cursos que aborden la instrucción y prácticas que sirvan al desarrollo de los ítems anteriores.
 
 

[1] Sergio Taselli: se puede decir que de chatarrero para Techint SA pasó a ser, de manos del menemismo, dueño de la concesión minera de Carbón Río Turbio desde 1994 al 2002, donde fue acusado de la muerte de 14 mineros por causas de vaciamiento. Debió rendir cuentas por 163.125.000 dólares en 7 años (según datos que surgen de un minucioso informe de la Auditoría General de la Nación al que tuvo acceso Página/12). En ferrocarriles, a través de Metropolitano SA, con la concesión del Roca, San Martín y Belgrano Sur, fue acusado de desguace, desviación de fondos, entre otras anomalías. Un fiel ejemplo de cómo fue el proceso de privatizaciones del menemismo (el camino a seguir según Milei): comprar una empresa en “quiebra”, disminuir costos echando trabajadores, bajando los salarios, incumpliendo normas de seguridad, y reclamando subsidios al Estado. En el sector privado, tuvo causas por contaminación (con la petroquímica de Capitán Bermúdez) y otras canalladas en Materfer, Parmalat, el Frigorífico Santa Elena. Su paso constante por tribunales, da cuenta tanto de causas de fraude y arbitrariedades contra trabajadores, normas de seguridad y contratos no respetados, como impunidad para ser juzgado.

[2] Fueron necesarios tres nefastos interventores para liquidar este emblema del Acero y la soberanía nacional. Primero Juan Carlos Cattáneo, uno de los más oscuros personajes del escándalo IBM-Banco Nación, entre 1990 y 1991, quien fue parte de reducir el plantel: 11.600 empleados en diciembre del 1990 a 5.285 en diciembre de 1991, además de lograr que una de las empresas que más facturaba y pagaba impuestos tuviera pérdidas de hasta un millón de dólares mensuales. Luego, Jorge Alberto Triaca -padre- (quien en el inicio de la dictadura del 76 comienza del lado opuesto y termina, luego de su libertad, retomando su actividad sindical en 1978 con la anuencia de la dictadura de entonces) fue designado delegado de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y continuó en ese rol hasta el año 1987. Fue uno de los líderes sindicales que defendieron las políticas de la Junta Militar, llegando incluso a dividir al movimiento obrero al dar nacimiento en 1982 a la CGT Azopardo, para enfrentarse a la CGT Brasil encabezada por Saul Ubaldini, que tenía un posicionamiento más duro frente a la dictadura. Terminó de concretar los despidos y de seguir logrando que la empresa sea deficitaria y comenzando con la venta. Luego, a la venta o estafa al pueblo y a la nación Argentina, la concretó María Julia Alsogaray al frente de las privatizaciones tanto de la acería estatal Somisa, como de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel). Posteriormente, fue designada en la Secretaría de Medio Ambiente. María Julia era hija de Álvaro Alsogaray, fundador de la Unión del Centro Democrática (Ucedé), ex ministro de Industria y de Economía y máximo defensor del liberalismo ortodoxo en el país durante buena parte del siglo XX. María Julia Alsogaray enfrentó siete juicios por su desempeño en la función pública, que ejerció durante las presidencias de Carlos Menem (1989-1999), y se encontraba en medio del octavo proceso a su muerte, en 2017. Alsogaray enfrentaba ese proceso en libertad condicional, condición que obtuvo a finales de 2016 al cumplir los dos tercios de la condena unificada por las causas en las que fue hallada culpable (fue condenada dos veces por corrupción).

[3] Luxemburgo es un paraíso fiscal (ver “Argentina sangra por las barrancas del río Paraná”, de Luciano Orellano, Editorial Ágora, Pág. 224, Segunda Edición).

[4] Lo escrito entre paréntesis es agregado nuestro.

[5] Acindar es productora de aceros largos. Pertenece al grupo ArcelorMittal desde 2006 y abastece a los sectores de la construcción civil, petróleo, energía, automoción, agro e industria en general. Con una producción anual de 1,75 millones de toneladas.

Tenaris-Siderca forma parte del grupo Techint. Tuvo un importante protagonismo en el desarrollo del mercado del petróleo y gas a partir del establecimiento de la planta de tubos sin costuras, del que es el principal productor, con una capacidad de producción anual de más de 900.000 toneladas y, además, produce productos para el mercado energético, la automoción y la agroindustria. Ternium-Siderar también pertenece al grupo Techint y es una empresa que elabora y procesa un amplio rango de productos de acero, con altas capacidades tecnológicas. La capacidad de producción total es de 12,4 millones de toneladas de acero terminado por año.

Acerbrag, ubicada en Bragado (Provincia de Buenos Aire) pertenece a Votorantim SA. Produce principalmente aceros largos que se destinan a los mercados de la construcción, el agro y la industria.

Gerdau, asociada a Sipar (en la ciudad de Pérez, provincia de Santa Fe), tiene una capacidad de producción de 650.000 toneladas de acero.

En 1992, Somisa pasó a manos de un consorcio liderado por el grupo ítalo-argentino Techint, acompañado por las empresas brasileñas Usiminas y Campanhia Vale do Río Doce y la chilena CAP. Desde entonces la compañía pasó a llamarse Aceros Paraná. Unos años después fue rebautizada como Siderar y hoy en día se llama Ternium Siderar, dado que forma parte de un grupo formado por otras dos plantas internacionales ubicadas en México y Brasil (antes Sidor, Venezuela).

Con la enajenación de Somisa se consolidó un oligopolio siderúrgico local: el grupo Techint y Acindar pasaron a ejercer una posición dominante en ese mercado. Empresas de Techint monopolizaron la producción local de productos planos y de tubos sin costura, mientras que Acindar desplegó su hegemonía en el mercado de los no planos, excluidos los tubos sin costura.

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INDUSTRIA SOBERANÍA

ArcelorMittal: Si es “inglesa”… ¡que no se note!

Por Severo Van Kruijssen (*)

¿Qué es y quién controla al grupo ArcelorMittal?

A propósito de la presencia de los ingleses y la OTAN en “Lago Escondido”, intentaremos con el presente escrito “desocultar” con algunos datos lo que en la ciudad de Villa Constitución de nuestra provincia de Santa Fe se encuentra “escondido” bajo la alfombra.

La siderúrgica Acindar ha sido atrapada en los tentáculos de la OTAN al ser adquirida por ArcelorMittal.

Esto se enmarca en un contexto en el cual se ha abierto un nuevo reparto del mundo, ya atravesado por la guerra Rusia-Ucrania (en territorio ucraniano), contexto en el cual los monopolios o grupos de monopolios, y los países imperialistas o grupos de países imperialistas, se disputan los territorios, las zonas de influencia y sus materias primas.

Desde fines del siglo XIX, comienzos del siglo XX, cuando culminaba el dominio de la libre competencia, transformándose  en dominio del monopolio (con un avance arrollador de las fuerzas productivas), se agudiza la lucha por las materias primas y por el dominio de territorios que permitan mejores condiciones en favor de quienes los controlan, disputa en la que han sido de gran importancia tanto el mineral de hierro como la siderurgia y el acero.

Primero lo primero…

La siderurgia es el proceso por el cual el mineral de hierro a través de su fundición con otros minerales, permite la obtención de diferentes tipos de aceros.

Para una mejor comprensión, en este gráfico pueden esquemáticamente observarse las principales etapas del complejo proceso de producción que se desarrollan en las plantas industriales (acerías) en donde el producto elaborado es posteriormente comercializado en variados formatos ( lingotes, barras, perfiles, chapas, etc).

Proceso de producción del acero

Retomando la pregunta del comienzo: ¿Qué es ArcelorMittal?

Es hoy la dueña en Argentina de Acindar, empresa que ha aumentado sus ventas de casi 37.000 millones de pesos en 2018 a casi 151.000 en 2021, superando por amplio margen a la inflación y subiendo del ranking 56 al 33 de las empresas que más venden en la Argentina (Revista Mercado).

Podríamos decir que es el principal grupo siderúrgico y a escala mundial bajo la órbita de la OTAN. Y con gran peso en la extracción de mineral de hierro.

“Con presencia en 60 países e instalaciones de producción primaria en 18 países.

En 2021 tuvo una facturación de 76.000 millones de dólares y una producción de acero crudo de 69.1 mill tn (toneladas), mientras que la producción de mineral de hierro alcanzó los 50 mill tn.

Con alrededor de 168.000 empleados, es el mayor productor de acero de Europa y América, segundo en África. Alrededor del 38% se produce en América, el 47 % en Europa y el 15 % en otras regiones”.

(Spainarcelormittal.com)

Es tal el peso en nuestra zona que:

“En 2021 de la producción Brasilera, que es igual a la de todo América del Sur y el Caribe, produjo casi el 40% (siendo la de mayor producción en este país). En México del 22 al 25%  (también primera en producción en este país) que es segundo en la zona. Y el 23% de Argentina (segundo después de Grupo Techint con 60%) que es tercero en la zona (estos 3 lejos en número de producción al resto de la zona).”

(oxipex.com)

“Los productos del grupo están básicamente destinados a los sectores del automotor, de los electrodomésticos, del embalaje, de la construcción y de la industria en general.

La distribución geográfica de la cifra del negocio es la siguiente: Alemania 8.5%, Polonia 6.9,  Francia 6.4, España 5.5, Europa 27.8, EE.UU 9.5, América 23.7, Asia y África 11.7.”

(MarketsCreener)

Sumando un dato que afecta directamente la actual guerra, donde Rusia invade a Ucrania, ArcelorMittal Kryvyi Rih es la empresa siderúrgica integrada más grande de Ucrania ubicada en la ciudad de Kryvyi Rih.

La planta de acero produce más de 6 TM (millones de toneladas) de acero bruto, 5 TM de productos laminados y 5,5 TM de metal caliente. Esta empresa, si bien no define el panorama mundial en el acero, es en producción tres veces más grande que Acindar.

Si nos introducimos en la disputa por el acero en el mundo y el rol de esta empresa,  debemos señalar que: el gigante chino es hoy el monstruo del acero, donde ArcelorMittal es la segunda empresa más grande del mundo.

Para reflejar esto en números compartimos la siguiente información:

“la producción de acero crudo, en 2021 fue de 1.951 mill de tn de los cuales 1.032 (52.9%) se produjo en la China. A nivel empresa la primera es Baowu Steel Group Corp Ltd. con 119.95 mill tn (China) que es más de lo que se extrae de India, la segunda ArcelorMittal con 79.26 mill tn que es más de lo que se extrae de toda la federación Rusa, y la tercera es Amsteel Group (China) con 55.65 mill tn que es más de lo que se extrae en Brasil y México.”

(ocipex.com)

Un dato a tener en cuenta en lo que respecta a la producción de acero, es que si lo llevamos a la mesa de un sábado en la noche a un “juego de truco”, es la OTAN quien tiene “El As”, controlando la producción de mineral de hierro.

De unos 2.400 mill tn en 2020, los principales países productores son: Australia 900 mill tn, Brasil 380 mill tn, China 360 mill tn. Con empresas: inglesas, estadounidenses, canadienses y brasileras como principales.

Para contar un poco su historia, pero sin aturdir con nombres de empresas, solo señalaremos que ArcelorMittal es un emblema de la concentración monopólica, las asociaciones internacionales y paraísos fiscales.

En poco más de treinta años, se han concentrado docenas de empresas de acero y mineras de muchos países en este grupo, con  grandes fusiones. Como principales podemos mencionar que:

Mittal Steel Company  contrata como auditor principal a Deloitte, en 2005 (empresa inglesa-yanki muy relevante). Luego, adquirió International Steel Group (empresa norteamericana que contenía a varios gigantes del acero estadounidense, siendo su hombre “número uno” Wilbur Ross, republicano que fue ministro de Comercio con Trump. Formando Mittal Steel Group, luego esta adquirió  “Arcelor” (fusión de Arbed -española-, Aceralia -luxemburguesa- y Usinor -francesa-), formando ArcelorMittal, y para hablar de esta empresa es fundamental hacer especial mención sobre la “familia Mittal”.

Familia Mittal: ¿Dueños y controladores?

En lo que respecta a la familia Mittal,  especialmente Lakshimi Mittal, la “cara visible” de la empresa (la del “rey y magnate” del acero), tiene una historia de vida “hollywoodense”.

Lakshmi Mittal

De nacer en India en la miseria, hoy reside en Londres en una de las mansiones más costosas del mundo. Con mármol del taj mahal, piscina revestida de diamantes y ubicada en una de las zonas más caras, dicha mansión fue comprada por entonces a su amigo Bernie Ecclestone (el emblema del “Fórmula 1”, que nunca la usó), por unos 130 millones de dólares. Como otro “dato de color” de su modo de vida, tal magnate pagó el casamiento de su hija (que ocupa un alto cargo en la empresa) unos 60 millones de dólares, con un show exclusivo de Kylie Mimogue (300.000 dólares). La revista “Forbes” lo llegó a ubicar  “sexto” en la lista de los más ricos del mundo. El “sueño dorado” de su “calaña”.

Esto como “contracara” del “avance chino”, ese monstruo que amenaza con devorarse todo.

Intentaremos no pecar de ingenuos de creer que porque “la cara visible” de todas las fotos sea la de un indio, al grupo lo controla el Estado indio; mucho menos una persona o grupo de personas sin uno o varios Estados detrás.

La historia de esta empresa, hasta inclusive la fusión en el año 2004 de Ispat International NV y LNM Holdings NV, o sea la familia Mittal, ambos con sede en Países Bajos, que en dicha fusión cambian su sede a Luxemburgo, está ligada íntimamente al imperialismo inglés. Ya por su vida misma en Londres, desde donde dirigen, como por sus amistades inglesas. Son públicas las imágenes de los encuentros de Mittal con David Cameron (cuando era primer ministro), con Boris Johnson (primer ministro) o sus reuniones con la la reina Isabel.

Los vínculos del grupo AcerlorMittal y el gobierno británico

Lo más significativo fue el escándalo Mittalgate en el año 2002,  debido a que Mittal dona 3.4 millones de dólares al Partido Laborista de Tony Blair y luego se destapa que este, el principal representante de Inglaterra (en ese momento “primer ministro”) a través de una carta al gobierno rumano, le dice que lo va a apoyar para que entre en la Unión Europea “si da la compra a Mittal”, al que describe como “un amigo”.

Protagonistas del “Mittalgate”

A esto lo denuncia Adam Pice, del partido de Gales. Tony Blair responde diciendo que solo había apoyado a una empresa británica; del otro lado argumentan que no tributa en Inglaterra ya que está radicada en las Antillas Holandesas y solo 100 de sus 146.000 empleados residen en Gran Bretaña. En otras palabras, el Estado imperialista inglés negocia por la empresa chantajeando al gobierno rumano y expone la empresa como suya, o al menos muy cercana.

No resulta un dato menor, que la India ha sido “colonia inglesa”  entre 1858 y 1947 y que los vínculos continúan hasta el presente; Gran Bretaña sigue siendo uno de los mayores inversores en la India, con empresas británicas que emplean a cerca de 800.000 personas en el país.

Para conocer un poco más y haciendo una radiografía, sin excedernos en datos que hagan tedioso este escrito, podemos señalar que al analizar los accionistas actuales del grupo al 31 diciembre del 2022:

  • Accionista significativo (fideicomiso HCBC de familia Mittal) posee 37.61% de acciones emitidas y 40.99 % derechos de voto.
  • Acciones propias (de la empresa no en circulación o recomprada) 8.26% acciones emitidas y 0 % derecho de voto.
  • Accionistas públicos poseen 54.14 % acciones emitidas y 59.01% derechos de voto (estas acciones que pertenecen a más de 220 accionistas de los cuales Black Rock – Socièté Generale – Síndico de HSBC (c.i) Limited, son los que superan el 5% de derecho a voto).

Lo que queda claro es que por más que no conozcamos el contrato de fideicomisos y por tanto el nivel de autonomía y dueño real de estas acciones de ArcelorMittal (accionista significativo), es el HSBC, uno de los bancos más poderosos a nivel mundial, con sede en Londres y reconocidos lazos con el Reino Unido, junto a BlackRock (el poderoso fondo de inversión norteamericano) y Socièté Generale (uno de las principales empresas francesas de servicios financieros) los que definen los destinos de la empresa y son sus verdaderos dueños, junto a un pequeño grupo más de instituciones financieras.

Es decir, que los intereses del imperialismo inglés, junto al yanki y la Unión Europea (todos bajo la órbito de la OTAN), a través de poderosas y mundialmente conocidas instituciones financieras, tiene verdadero control sobre el gigante de la producción de acero.

 

 

(1) Datos de www.yoibextigo.lamarea.com (datos de Nasdaq) y,  principalmente, del mismo ArcelorMittal/ shareholding structure (estructura accionarial o accionariado)

(*) Severo Van Kruikssen es miembro del Foro por la Recuperación del Paraná.

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