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RIO PARANÁ SOBERANÍA

Se juega el futuro del río Paraná

Compartimos comunicado del Foro por la Recuperación del Paraná y Encuentro Federal por la Soberanía.

La imagen que ilustra esta nota ha sido realizada con ayuda de inteligencia artificial. Sin embargo, lamentablemente la realidad puede resultar aún peor de lo que puede imaginarse digitalmente.

El gobierno de Javier Milei ha redoblado la apuesta en su objetivo de entregar el Paraná a empresas extranjeras. Lo hace con el visto bueno de las cámaras que agrupan a las agroexportadoras (en su mayoría extranjeras) que se aseguran de este modo un esquema en donde el Estado prácticamente no ejerce control alguno, y nuestro río queda delineado en función de los intereses de estas multinacionales.

No sorprende que personajes como Luis Zubizarreta (presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales y CEO de la francesa Dreyfus) o Gustavo Idígoras (Cámara de la Industria Aceitera y ex-gerente de la norteamericana Monsanto), “sugieran” todo el tiempo modificaciones en su beneficio. Tienen un gobierno que claramente actúa en función de sus intereses.

No creemos en un Estado burocrático, corrupto ni parasitario. Pero eso no justifica renunciar a ejercer la soberanía sobre la principal vía fluvial por donde circulan las riquezas que se producen en toda la Cuenca del Plata, y de ahí su carácter estratégico.

Un crimen ambiental

El lobby agroexportador ha logrado incorporar el dragado a 44 pies, sin contemplar ningún estudio de impacto ambiental que justifique semejante decisión. Es más, en el Pliego se delega en las empresas dragadoras, dichos estudios. Una verdadera farsa para quienes entendemos que la defensa de nuestros bienes comunes no puede quedar en manos de intereses privados y extranjeros.

Desde su creación en 1898 hasta 1995, la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables realizó un estudio permanente sobre nuestro río y construyó un patrimonio científico invalorable que permitió mantener la navegabilidad de nuestro río de un modo respetuoso con el medio ambiente.

Es la mejor demostración de que es posible transformar el medio, y que puede hacerse en función de lograr un crecimiento y un desarrollo que beneficie al conjunto del pueblo argentino. Por eso, hablar de medio ambiente sin defender un papel protagónico del Estado ejerciendo soberanía, es también una falacia.

El hombre a lo largo de su historia ha transformado el medio para poder lograr satisfacer sus necesidades. Pero está claro, que en manos de los enemigos de la flora, la fauna, de aquellos que impulsan un modelo productivo que ha arrasado 70 millones de hectáreas para garantizar la provisión de soja y otros cereales que demandan las grandes potencias, no habrá más que un ecocidio asegurado.

Mejor malo conocido que bueno por conocer

Si hay algo que parece quedar claro en el texto del pliego, es que las condiciones planteadas son un “traje a medida” en beneficio de la actual empresa prestadora del servicio: la belga Jan De Nul. Se ve que no les alcanzó con mantener este negocio por 30 años, y quieren lograr otra hazaña: el dominio colonial de nuestro río Paraná, por un plazo que podría alcanzar los 90 años…

Es decir, los 30 que ya tiene, sumados a los 60 que habilita el Pliego. Una entrega de soberanía que no tiene antecedentes en ningún lugar del mundo.

Quizás tenga que ver con esto, que durante todos estos años han sido posibles, múltiples mecanismos de triangulación, subfacturación y evasión, en la que son fundamentales que todos los eslabones del comercio exterior estén en “manos amigas”…

Seguiremos dando la pelea, porque como siempre decimos:

ENTREGAR EL PARANÁ ES COMO ENTREGAR NUESTRA BANDERA

Imagen de difusión – Foro por la Recuperación del Paraná – Encuentro federal por la Soberanía

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CULTURA SOBERANÍA

“Punta Quebracho o la angostura de la patria”

Teatro histórico que desoculta y pone en valor la lucha de un pueblo por su soberanía

Todo está montado para que nos traslademos a 1845. La cita es en la Vuelta de Obligado. La escenografía, las imágenes, videos, las poesías y las hermosas canciones que acompañan toda la obra, llevan al espectador a ser parte de ese pueblo que se organiza bajo las órdenes de Juan Manuel de Rosas y comandadas por Lucio Norberto Mansilla, también con la colaboración de Pascual Echagüe, para enfrentar nada menos que a las dos potencias más importantes y agresivas de la época: las del Reino Unido y Francia, estimulados además por los portugueses afincados en Brasil.

Paralelamente, un diálogo entre San Martín y Artigas irá recorriendo diferentes momentos de la historia con sus contradicciones y complejidades, rescatando a sus protagonistas con sus idas y vueltas, con sus héroes y sus traiciones, siempre interpelando al espectador no solo para pensar el pasado; sin duda alguna las reflexiones invitan al cuestionamiento del momento actual y a repensar la Argentina y la Patria Grande que queremos y necesitamos. La fragmentación territorial por injerencia de potencias foráneas, la separación de Paraguay y Uruguay, la ocupación de Malvinas y los intentos de separación de la Mesopotamia, son algunas de las cuestiones principales que nos hacen cuestionar también nuestro presente.

Tanto ellos como nosotros sabemos que la poderosa flota Anglo-Francesa va a pasar por Obligado, pero hay una convicción muy firme: “Los Argentinos no son empanadas que se comen sin más que abrir la boca”.

La obra nos llevará en un recorrido por los pueblos ribereños del río Paraná, donde sus pobladores al mando de Mansilla, no le darán paz al enemigo. Sus más de ochenta buques mercantes y sus veinte buques de guerra se encontrarán con mujeres y hombres, paisanos que con la Patria en el corazón, los huesos y las tripas, los boicotearán económicamente y combatirán militarmente río arriba y río abajo, hasta su derrota final el 4 de junio de 1846 en Punta Quebracho.

Se presentó en la Sala Lavardén de la ciudad de Rosario, a pocos días del pasado 20 de noviembre, el mismo día en que el gobierno de Javier Milei hizo público un nuevo llamado a licitación de nuestro río Paraná. En una clara provocación elige el día que recuperamos la soberanía sobre nuestros ríos para entregarlo por treinta años a la medida de todos los pedidos de las cámaras que agrupan a las principales agro exportadoras, casi en su totalidad extranjeras. Luis Zubizarreta, CEO de la francesa “Dreyfus”, es quien preside la Cámara de Puertos Privados que pone condiciones a favor de los de afuera en esta nueva entrega del Paraná.

La pregunta es perturbadora e indignante: ¡¿Qué diría Mansilla?! ¡¿Que diría el General San Martín, que caracterizó la Guerra del Paraná como continuación de la gesta de la independencia americana y que entregó su sable corvo a Juan Manuel de Rosas por sostener “el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que tratan de humillarlo”?! ¡¿Qué diría el General Manuel Belgrano, que pregonaba entre sus soldados “Juremos vencer a nuestros enemigos interiores y exteriores y la América del Sur será el templo de la independencia, de la unión y de la libertad”?!

Dirían sin dudas que no somos empanadas, que no somos un pueblo para comer de un bocado. Que entregar el Paraná es como entregar nuestra Bandera, nos invitarían firmemente a redoblar nuestros esfuerzos y multiplicar nuestra organización en defensa de nuestra Patria que está presa, ultrajada y en peligro, y tenemos que liberarla.

En este marco de entrega y de constante “batalla cultural” en donde se pretenden borrar las gestas emancipadoras de nuestro pueblo Punta Quebracho o la Angostura de la Patria” es una obra totalmente NECESARIA, aporte fundamental en defensa de nuestra soberanía.

FICHA TÉCNICA:

Actúan: Gabriel Romanelli, Marcelo Díaz, Quico Saggini, Agustina Felizia (de Entre Ríos), Pablo Tolosa (de Córdoba), y Nacho Bellini (de Santa Fe ciudad). Músicos en escena: Lucía Zelko y Franco Moscatti. Escenografía, objetos escénicos y ambientación: Lucía Palma. Vestuarios y máscaras: Cristián Ayala. Ilustración: Javier Armentano. Dirección General y Puesta en escena: Miguel Ángel Palma.

Reconocimiento

En el marco de la presentación, Evangelina Codoni (miembro del “Foro por la Recuperación del Paraná” y del “Encuentro Federal por la Soberanía”) hizo entrega al director de la obra, Miguel Ángel Palma, de un ejemplar del “Atlas visual por la soberanía” de Luciano Orellano y del mapa bicontinental de Argentina, como reconocimiento a la labor y aporte a la cultura nacional.

Asimismo, se acercó la “Declaración de interés” otorgada por la Cámara de Diputadas y Diputados de la Provincia de Santa Fe, oportunamente solicitada por el diputado Carlos del Frade (Frente Amplio por la Soberanía).

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RIO PARANÁ SOBERANÍA

Dragado para unos pocos y daños para todos

Por Feliciano Ramos (*)

Todavía no arrancó el dragado del río Paraná a 42 pies de profundidad y ya quieren llevar la licitación a 44 pies que solicitaron los privados (léase terminales portuarias extranjeras y sus socios de la Bolsa de Comercio), lo que multiplicará de forma exponencial la cantidad de material que moverán del lecho del Paraná y arrojarán a la corriente.

También parece que a pedido del gobernador de Entre Ríos dragarán el Paraná Guazú, y lo que no estaba contemplado, dragar el Pasaje Talavera  de 28 a 36 pies.

En el Río de la Plata se dragará el canal Mitre, el canal de acceso al puerto de Bs. As. y canales a Martín García. Podrían tranquilamente agregar el canal Magdalena pero no lo harán, no vaya a ser que el país se independice con la salida al mar.

Además, como no llegan con todas estas modificaciones lo extienden hasta el 12 de febrero.  

Todo bien, o mejor dicho todo mal, se multiplicarán los sedimentos y los pasos críticos, más todavía, más que los pasos críticos que nos dejó la empresa belga desde los 90 hasta hoy.

Con todo ese material llevado por la corriente se multiplicarán los bancos y se prolongará el delta con sus islas acercándose cada vez más a C.A.B.A., pero las terminales portuarias multinacionales y sus socios locales ganarán más y más dejando el río Paraná y de la Plata más y más crítico, más y más detonado.

El desastre ambiental que provocarán con este dragado no tiene memoria, solo el crítico estado actual del río Paraná lo presagia. Pero no se crea el lector que las mejoras que se prometen son para la población argentina no, a la población argentina le queda un territorio desmontado y un río arruinado por el sobre dragado,  donde predomina el efecto “canaleta”. Una profundidad que acelerará aún más el “desagote” del río,  acentuando las bajantes.

Desmontes y sobredragado, una sobre explotación colonial que nos llevará a la desertificación de estas tierras bendecidas con una abundante naturaleza.

Con esta licitación, lo que se va a profundizar es lo que vinimos sufriendo los argentinos desde los 90, que son las cosechas récord y récord de pobreza.

(*) Capitán Fluvial – miembro del Foro por la recuperación del río Paraná

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RIO PARANÁ SOBERANÍA

El dragado y el balizamiento del río Paraná en manos argentinas, más que una necesidad, una urgencia

Por Facundo Retamoza (*)

Una decisión soberana, más económica, ambientalmente sustentable y técnicamente posible

Atravesamos horas determinantes para el futuro de nuestro país y el desafío es estar a la altura de los debates que instala un gobierno que no titubea en involucrarnos en un nuevo escenario de guerra mundial, aliado a potencias como Estados Unidos, Inglaterra o Israel. Hay que estar claros: quien controle el río Paraná controla la salida al océano del 40% de la proteína que consume el mundo. Por eso nuestra histórica posición neutral frente a las guerras imperialistas es clave, pero debe ser abordada de manera integral. Ejercer soberanía sobre el dragado y balizamiento es FUNDAMENTAL para mantener nuestra autonomía frente a cualquier conflicto internacional.

Entonces ¿por qué entregar el control de nuestro Paraná a la empresa belga Jan De Nul, ubicada exactamente a 11.242 km del principal complejo agro exportador de nuestro país, cuando tenemos todo el equipamiento y la infraestructura para hacerlo nosotros mismos a 168 km? ¿Por qué ocultar la existencia y capacidad de la Dirección de Vías Navegables Paraná Medio (Paraná, Entre Ríos) y Paraná Superior (Corrientes capital)? ¿Por qué entregarle la administración de nuestra principal vía comercial a una empresa denunciada por coimas, fraudes, que además apunta a profundizar el calado a pedido de las cerealeras exportadoras, con importantes consecuencias ambientales?

Ratificar a Jan De Nul es sin lugar a dudas una condición impuesta por la OTAN y aceptada gratuitamente por el gobierno nacional que reafirma su carácter cipayo y colonial, pero que traerá grandes costos para el pueblo argentino (1).   

No se puede ocultar lo que está a la vista de todos

En el año 2018 visité la Delegación Paraná Medio de la Dirección de Vías Navegables,  organismo que durante décadas se encargó del dragado, balizamiento y estudio de la cuenca del río más importante de nuestro país. Sus inmensas instalaciones ubicadas en calle Liniers 395 de la capital entrerriana son,  a simple vista, el reflejo de la grandeza que tuvo nuestra nación al hacerse cargo del control, administración y planificación de la principal vía comercial de la Argentina, así como de los ecosistemas y poblaciones ribereñas que la habitan.

Bibliotecas, galpón de reparaciones, astillero, muelles, draga, remolcadores, grúas, mulas, hasta una escuela secundaria técnica con orientación en construcción  naval. Todo eso existe y se puede ver en el puerto de la ciudad de Paraná. Si no les importa a quienes pretenden entregar el río Paraná a empresas extranjeras, nos tiene que importar a nosotros.

Dos años atrás mi visita tenía que ver con la resistencia al cierre de la delegación bajo la excusa de vender los terrenos en “desuso” para emprendimientos inmobiliarios. Anhelo de quienes por acción u omisión aportan al objetivo de enterrar cualquier posibilidad de control soberano sobre nuestro río y sus estratégicas vías navegables.  Hoy la situación es peor porque la voracidad con la que apuntan a reprivatizar el dragado y el balizamiento del río Paraná por treinta años (con opción a treinta años más, que sumarían sesenta años), es directamente proporcional al desguace y venta de todos los bienes del Estado.

Conocer para defender

Afirma Feliciano Ramos, Capitán Fluvial, trabajador de la Dirección de Vías Navegables:

“Así como nos ocultaron por 3 décadas que nos robaron el comercio exterior las terminales portuarias extranjeras y que hoy siguen en manos extranjeras, también el Estado argentino nos oculta la flota de dragas, remolcadores, balizadores, lanchas hidrográficas y demás buques y artefactos navales auxiliares que tiene la Dirección Nacional de Vías Navegables. Podrán decir que son dragas antiguas pero le sirvieron a la empresa belga Jan de Nul por más de 30 años, por lo tanto si les sirven a ellos mucho más nos serán útiles a nosotros que son nuestras, son argentinas”. (2) 

Nos sobra capacidad científica, técnica, recursos humanos, infraestructura y embarcaciones para ejercer soberanamente el control, la administración y la planificación sobre nuestro río Paraná.

Como dice Mario Agrafolio, capitán fluvial, miembro de la Dirección de Vías Navegables entrerriana: “Contamos con embarcaciones que están para volver a operar. Los remolcadores 283 y 286 y las mulas (remolcadores más pequeños) 278 y 290 que son muy buenos, también, para hacer balizamiento. Todas son embarcaciones que sirven y con pequeñas reparaciones podrían estar haciendo el trabajo que por ejemplo acá en Bajada Grande le entregaron a la Jan De Nul”.  

A lo que hay que agregar la draga 402 C Entre Ríos que flota en el muelle esperando hace siete  años que el Estado le asigne operaciones.

Pero  no se puede defender lo que no se conoce y menos hacerle frente a semejante entrega si no sabemos con qué armas contamos. Por eso este pequeño repaso busca que abracemos nuestra flota, a nuestros profesionales y nuestras instalaciones. Que todos los que estamos cerca de la Dirección de Vías Navegables de Paraná o de Corrientes vayamos a visitarlas y las llenemos de banderas argentinas para visibilizarlas. Que hagamos el ejercicio de enfrentar la desidia con solidaridad, que al fin de cuentas es defender la patria que habitamos.

Como un 20 de noviembre de 1845 frente al embate extranjero por apropiarse de nuestras aguas, tal vez no ganemos esta batalla, pero estemos dando los primeros pasos para ganar la guerra. Necesitamos volver a enamorar a nuestro pueblo de lo que alguna vez fuimos para construir un futuro con dignidad. Abrazar lo que aún queda en pie de nuestra gloriosa historia es el primer paso.

(*) Integrante del Foro por la Recuperación del Paraná

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SOBERANÍA VIAS NAVEGABLES

Debe declararse nula la licitación de dragado a 30 años

Por Feliciano Ramos (*)

Debe declararse nulo cualquier contrato de dragado por 30 años (con opción a 30 años más), porque producirá un desastre ambiental que se sumará al estado crítico en que está  el río Paraná. Y especialmente si el contrato de dragado es con una empresa extranjera, y principalmente si le dan la opción de decidir la profundidad de dragado y ancho de canal a la empresa de dragado y a las terminales portuarias.

La profundidad de dragado debe decidirla el Estado Nacional previo estudio integral hecho por las universidades de cada provincia que baña el río Paraná. Porque al límite de cada provincia por lo general lo define el método de talveg o vaguada que es el eje del canal, entonces podemos deducir que el dragado lo hacen en el territorio de una u otra provincia limítrofe, bañado por el río Paraná (según draguen de uno u otro lado del canal).  Chaco o Corrientes, Santa Fe o Entre Ríos, Buenos Aires o Entre Ríos son el territorio de las provincias que se profundizarán, por lo tanto no puede el Estado Nacional impedir que las provincias tengan la decisión sobre el dragado, la profundidad y ancho de canal. Cosa que el cancelado Ente de control y gestión contemplaba.  

Además como se menciono si un mandato dura apenas 4 años no tiene autoridad por los  demás años, es condicionar al país a un contrato inválido por más de 4 años. Tal cual como la tramposa deuda externa. 

No se prevé ningún estudio ambiental serio, pregunto yo: ¿Cómo van a licitar la obra sin hacer un amplio estudio de impacto ambiental? ¿Cómo se puede considerar válida una licitación hecha con un nivel tan grave de improvisación?  

Un estudio de hace algunos años llegó a la conclusión que el lecho del río Paraná tiene más glifosato de un campo se soja, pensemos que vamos a remover y sacar todo ese lecho y dejar que la corriente lo lleve donde quiera, y que en las ciudades ribereñas tomarán esas aguas para consumo humano. Al daño ambiental se suma el daño a la población, que si lo pensamos es lo mismo.

Una razón más para invalidar esta licitación de dragado es la acentuada y prolongada bajante del río Paraná. Hoy el río Paraná está afectado por una crisis hídrica producto de un dragado sin el más mínimo cuidado por el tema ambiental y por el mismo río, sumado a la prolongada bajante hace que sea un crimen ambiental su profundización.

La Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables de la Nación habilita en el pliego de licitación dragar a un calado de 42 pies, eso quiere decir que se deberá dragar a una  profundidad de 44 pies (siempre se toma 2 pies de seguridad), hoy el dragado del río Paraná está a 34 pies de profundidad. La diferencia es de 10 pies, que pasado a metros da 3,048 metros. O sea, por cada metro cuadrado de dragado en el lecho de las provincias bañadas por el río Paraná se deben sacar 3 metros cúbicos de material del lecho sea este barro, limo o arena. Si consideramos un ancho de canal de 100 metros para dragar un metro de ancho de canal, deberá extraerse 300 m3. Si un kilómetro son mil metros, para dragar un kilómetro a esa profundidad se sacarán 300.000 m3 por kilómetro dragado.

Ahora bien, desde el Km. 470 del río Paraná hasta la boya de bifurcación (que separa el río Paraná en Paraná Guazú y Paraná de las Palmas) hay 236 Km. El río Paraná de las Palmas tiene aproximadamente 130 Km. El río Paraná Guazú 69 Km. y el brazo del Paraná Bravo 27 Km. En total 462 Km. 

Si por Km. se removerá 300.000 m3 solo en los 462 Km. del río Paraná se removerá la monstruosidad de un mínimo de 138.600.000 m3. Sí, ciento treinta y ocho millones seiscientos mil metros cúbicos, que la corriente del río Paraná acomodará donde pueda tapando riachos y dejándolo más crítico todavía, más de la mitad irá a parar al Río de la Plata tapándolo aún más. El río sedimentara aún más, se volverán a multiplicar los pasos críticos de manera exponencial y cada vez más costará mantener esa profundidad.   

La ampliación del canal, la red troncal, radas y zona de maniobras no están contempladas en este cálculo, como tampoco lo accesos a puerto, etc. por lo que se considera un cálculo mínimo, tampoco se calculan los entrepasos con más de 40 pies de profundidad natural por ser pocos.

Tomando en base este cálculo a 42 pies de profundidad se podrá aproximar a un volumen extraído de 150.000.000 m3 desde el Km. 470  hasta Montevideo por el Paraná Guazú, falta considerar el canal Emilio Mitre y canal de acceso al puerto de Buenos Aires, entre otros.

Como en los nuevos buques de diseño va aumentar la manga (ancho del buque)  es muy posible que se aumente el ancho del canal en cuyo caso el resultado de volúmenes extraídos  en el cálculo antedicho se multiplicará tanto que seria imposible calcular. Porque en este país se adecuan los ríos a los buques y no los buques a los ríos.

Por todo lo dicho resulta imprescindible que no sea validada la imprudente  e improvisada licitación y declararla nula y causante de desastre ambiental.    

(* ) Capitán Fluvial Dragador – Integrante del “Foro por la recuperación del río Paraná”

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SOBERANÍA TRANSPORTE FLUVIAL Y MARÍTIMO

No ocultemos más nuestra flota (Nosotros podemos hacerlo)

Por Feliciano Ramos (*)

Así como nos ocultaron por 3 décadas que nos robaron el comercio exterior las terminales portuarias extranjeras y que hoy siguen en manos extranjeras, también el Estado argentino nos oculta la flota de dragas, remolcadores, balizadores, lanchas hidrográficas y demás buques y artefactos navales auxiliares que tiene la Dirección Nacional de Vías Navegables. La misma cuenta con una amplia flota de la cual solo desocultaremos unas pocas dragas por ahora.

Podrán decir que son dragas antiguas pero le sirvieron a la empresa belga Jan de Nul por mas de 30 años, por lo tanto si les sirven a ellos mucho más nos serán útiles a nosotros que son nuestras, son argentinas.

Draga 256-C “Capitán Núñez” 

Esta Draga fue devuelta a la Dirección Nacional de Vías Navegables hace unos pocos meses y estuvo a préstamo gratuito a Jan de Nul por más de 30 años. ¡Qué generoso el Estado argentino con los extranjeros! Hace poco estaba dragando en la red troncal del río Paraná, por lo tanto no está en malas condiciones, si para Jan de Nul le sirvió para el Estado también. Está amarrada en CABA Isla Demarchi (DNVN).

Draga 261-C “Córdoba”

Gemela a la Draga 258-C Santa Fe se le efectuó reparación general y con solo terminar la reparación tendríamos una gran draga operando. Amarrada en CABA Isla Demarchi (DNVN).

Draga 402-C

Draga Dustpan trabaja con cañerías flotante.

Amarrada en la ciudad de Paraná   Predio de la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN) hasta hace poco estaba en servicio, con algunas reparaciones podría estar operativa.

Draga 403-C 

Draga Dustpan trabaja con cañerías flotante. 

Amarrada en la ciudad de Corrientes Predio de la Dirección Nacional de Vías Navegables (DNVN) necesita reparaciones pero de efectuarse las mismas tendríamos un equipo de dragado muy bueno.

Hay más dragas que solo voy a mencionar, Dragas como la 258-C Santa Fe (gemela de la 261-C Córdoba). Además están las dragas cortadoras como la 332-C Misiones, la 331-C, la 326-C y la 311-C. También tenemos las dragas a Balde o cangilones 32-C, 35-C, 36-C y 37 C.

Como ven, solamente en dragas hay una flota interesante, siempre ocultada de la opinión pública por el mismo Estado argentino, que se empeña obstinadamente recurrir a contratos con empresas de dragado extranjero, a quien le paga cientos de millones de dólares anuales y simultáneamente ningunea y abandona la flota del Estado argentino.

Utilizar estas dragas del Estado para el dragado de nuestros ríos, bajo la forma de empresa del Estado, sería un gran ahorro de divisas ya que históricamente siempre, el dragado del Estado ha sido bastante más barato. La propuesta es, destinar el monto del peaje a reparar y poner en servicio la flota de la DNVN para dragar la red troncal del río Paraná, Río de la Plata y río Uruguay. Convertir la flota de DNVN en una empresa estatal mixta como YPF y nos aseguraremos de multiplicar los puestos de trabajo y poner en valor esta última flota argentina.

Nunca podemos renunciar a lo nuestro y elegir lo extranjero.

(* ) Capitán Fluvial – Miembro del Foro por la Recuperación de río Paraná

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RIO PARANÁ SOBERANÍA

Geopolítica y Soberanía en la Vía fluvial Paraná-Paraguay.

Por Luciano Orellano (*)

El 20 de noviembre, el gobierno nacional hizo público el llamado a licitación para la concesión de las tareas de dragado y balizamiento de la Vía Navegable Troncal (VTN), el tramo del río Paraná comprendido desde el km 1.238 (Confluencia de los ríos Paraná y Paraguay) al km 239 del Canal Punta Indio, tal lo establecido por el pliego que elaboró la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables dependiente de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía.

La fecha elegida, en la que en todo el país se conmemoró el día de la soberanía nacional, no es un hecho fortuito, y tiene que ver con las innumerables provocaciones a las que intenta   acostumbrarnos el gobierno de Javier Milei en su cruzada contra todas las causas nacionales y populares, la “batalla cultural” con la que pretende enterrar definitivamente los sueños de igualdad y emancipación que dieron origen a nuestra patria.

El anuncio fue realizado por el Jefe de Gabinete Guillermo Francos, quien como si se tratara de una presentación a examen, brindó detalles de los “beneficios” que se obtendrán con la obra ante la presencia de Luis Zubizarreta, CEO de la francesa Dreyfus y presidente de la Cámara de Puertos Privados Comerciales, representante de los intereses de las multinacionales que hoy tienen el control prácticamente total de nuestro comercio exterior.

La presentación de las ofertas está pautada para el 29/01/2025, y como se infiere del rápido tratamiento que se le ha dado a todo el proceso, el gobierno se apura a hacer efectiva una nueva entrega del Paraná, un eslabón clave en la cadena de dominación de nuestro comercio exterior por parte de las potencias extranjeras.

Los tiempos se aceleran y nada de lo que viene ocurriendo puede analizarse por fuera del complejo contexto internacional que hoy está teñido por las perspectivas cada vez más ciertas de conflictos bélicos globales y una permanente escalada de las guerras en curso.

El Pliego es un escrito interminable, con 1.919 páginas de extensión, que sin embargo no establece ni siquiera las tareas que se pretenden encomendar, dejando librado al criterio del concesionario la elaboración de la propuesta. Es decir, el Estado ha renunciado a planificar, a delinear el trazo más importante que recorre el corazón de nuestra Argentina. Esta renuncia del Estado a este rol indelegable, no es sino una acción deliberada para dejar su diseño en manos de un puñado de multinacionales, que lo harán a la medida de sus necesidades y de los intereses a los que responden en el plano internacional.

Tan desprolija ha sido la elaboración del Pliego, que el mismo presidente del CIARA – CEC, Gustavo Idígoras, sostuvo que existen “muchos puntos de mejora”, y sostuvo “Es mejor tomarnos 30 días más para no hipotecar 30 años de futuro”, reconociendo además explícitamente que han formado parte de la redacción del mismo.

Como si la experiencia menemista de privatización de nuestro río, iniciada en 1995, con sucesivas prórrogas de la concesión que alcanzaron más de 25 años ininterrumpidos de negociados en beneficio de la belga Jan de Nul asociada a EMEPA (la empresa argentina con múltiples denuncias por corrupción), el gobierno va por más. Plantea un plazo de concesión de 30 años, con posibilidad de renovación por otros 30, lo cual implicaría asegurar un negocio millonario por un plazo de más de medio siglo, un hecho sin precedentes en la historia argentina.

A la vez, en el mismo Pliego se establecen una estimación de ingresos por 410 millones de dólares, casi un 40% por encima de los ingresos actuales. Esto tiene que ver en parte con el esquema tarifario planteado, que lejos de reducirse respecto de las tarifas de los últimos años (en 2014 se fijó en 3,06 USD/TRN), se estima un valor de referencia inicial de 4,30 USD/TRN, que se eleva a 5,20 USD/TRN y 6,05 USD/TRN en las etapas sucesivas.  Es evidente, que se anticipan a “mayores gastos”, que no son otra cosa que prever los costos de una mayor profundización del calado, un anhelado objetivo que desde hace tiempo han planteado las grandes agroexportadoras y su vocera oficial de mayor peso, la Bolsa de Comercio de Rosario.

La disputa por el control de la Cuenca del Plata y la perspectiva de una guerra global

La vía fluvial Paraná -Paraguay cuyos 3.442 km llegan al corazón de América del Sur, forma parte de una unidad económica, productiva y demográfica denominada Cuenca del Plata cuyos territorios comparten Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Posee inmensos recursos: mineral de hierro, soja, subproductos, energía, madera, etc.

En las últimas décadas el río Paraná se ha convertido en un verdadero “doble embudo”. Es la arteria principal por la cual salen el 80% de las exportaciones de granos, subproductos y aceites de Argentina (unas 120 millones de toneladas) y por otro lado, es la puerta de entrada para el ingreso de infinidad de productos importados, que no son otra cosa que miles y miles de horas de trabajo que tanta falta hacen en esta Argentina cada vez más desigual (mucho más en la coyuntura actual en donde han anunciado la eliminación de gran parte de los aranceles a la importación, lo que hace prever un verdadero “remake” de destrucción de ramas enteras de la industria nacional como ya ocurrió con Martínez de Hoz).

De allí que el control, la administración y el dragado de su tramo principal (el que posibilita esta conexión comercial con el resto del mundo) se convierta en un objetivo de primer orden para las principales potencias del mundo.

El complejo agroexportador con epicentro en la zona del gran Rosario, está en la cima del ranking mundial de los puertos de este tipo de cargas[1], y como ya hemos señalado en el libro “Argentina sangra por las barrancas del río Paraná” en él reina soberano el capital extranjero.

La trascendencia de esta obra de infraestructura, de cuyo funcionamiento depende la salida de la producción de materias primas cuyo saldo exportable de una parte importante de la cuenca del Plata (de Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina) representa hoy el 40% de la seguridad alimentaria del mundo, es lo que permite entender la verdadera trascendencia de lo que hoy está en juego.

Lo que es más grave aún, es que todo esto se da en un contexto en el cual la Argentina ha abandonado su histórica política de neutralidad frente a los conflictos bélicos, y avanza sin pausa en un alineamiento total a los intereses de los EE.UU, el Reino Unido e Israel, por lo cual cada una de las decisiones que se vienen tomando, no pueden entenderse por fuera de esta definición geopolítica que expone a nuestro país a conflictos de consecuencias impredecibles.

Mas allá de la diferencia de los contextos históricos, los objetivos por los que aquella flota anglo-francesa en 1845 intentó imponer a sangre y fuego la libre navegación de nuestros ríos interiores, parecen hoy más vigentes que nunca, en un mundo que vuelve a poner en discusión el proteccionismo y el “librecambio”, y en el que las grandes potencias buscan asegurarse las cadenas de suministro y remachar la división entre países productores de materias primas y países productores de manufacturas.

Con esta licitación, Argentina se encamina a profundizar un modelo de extranjerización y entrega que ha consolidado el dominio del capital extranjero en todos los eslabones de nuestro comercio exterior y su logística. De este modo, el sistema portuario, el dragado del río, los buques y barcazas que transportan las cargas y hasta el control del acceso al Río de la Plata, seguirán en manos extranjeras.

La historia de las grandes guerras mundiales nos puede ayudar a entender el altísimo nivel de vulnerabilidad que tiene la economía argentina frente a los escenarios actuales. ¿Alguien se imagina, en un enfrentamiento EE.UU- China, qué pasaría con nuestras exportaciones? ¿Sería tan difícil de imaginar que en un escenario así las empresas que gravitan en la esfera de la OTAN, que hoy son hegemónicas en todo este entramado que describimos, dejen a la Argentina presa en sus propias aguas?  ¿O ya nadie recuerda que el origen de nuestra marina mercante en el año 1940, se debió a la falta de bodega que generó el uso de la flota comercial en las guerras? Hoy, prácticamente ninguno de los barcos que hoy navega por el Paraná tiene pabellón argentino, así estamos…

¿O ya nadie recuerda que el primer enfrentamiento naval de la Segunda Guerra Mundial no se  dio en el corazón de Europa, sino que tuvo epicentro en nuestro Río de la Plata, con el hundimiento del acorazado Graf Spee, en medio de la disputa por la provisión de carnes que dependía en gran medida de la producción de los frigoríficos de Argentina y Uruguay?

Si no se comprende esta dimensión geopolítica que está detrás de todo este tema, podemos creer que la discusión en torno a la licitación de la VTN es solo un tema de costos y de mayor eficiencia logística.

Un traje a la medida de la OTAN

Si hay un aspecto que queda claro en el Pliego, es la intención del gobierno de mantener el control del Paraná en la órbita de empresas cuyas casas matrices gravitan en la esfera de la OTAN.

Si bien la formulación establece que el llamado a licitación es de carácter nacional e internacional, ninguna empresa argentina cumple con los requisitos de facturación y patrimonio que se exigen. Todo se encamina a entregar el control y administración de nuestro río a los grandes jugadores que a nivel internacional tienen peso en este tipo de actividades.

En este sentido, como se indica en el Pliego, en el Art. 16 se establece que “Toda persona jurídica que sea controlada, directa o indirectamente por Estados soberanos o agencias estatales, en el capital, en la toma de decisiones o de cualquier otra forma.”. Es decir, si alguna duda quedaba de que al actual gobierno no le interesa que ninguna empresa china participe de la licitación, con esta cláusula se disipan las dudas de forma explícita. De este modo, empresas como Shanghai Dredging  Co., filial de la China Communications Construction Company  (CCCC), quedan afuera de la compulsa.

Pero si a pesar de esto, la injerencia de los EE.UU en la definición fuera puesta en duda, en otra de las cláusulas de este artículo se establece que no serán admitidos “quienes se encuentren incluidos en las listas elaboradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos”. Esta Oficina, bajo la fachada de la lucha contra la corrupción y lavado de activos, es un instrumento de presión en función de los intereses norteamericanos desde hace décadas. Solo con ver la nómina de los países con sanciones[2] generales y específicas, permite entender el rol que juega esta oficina en la disputa mundial y la guerra comercial en curso.

Recuperar nuestra flota. ¡Si se pudo, se puede!

Una idea subyace en todo este proceso. Y es que Argentina no puede hacerse cargo y que el Estado debe estar lo más lejos posible de su definición.  Nos preguntamos: ¿los argentinos no lo podemos hacer?, ¿no tenemos condiciones?

Tal como hemos afirmado en el documental “Recuperemos el Paraná. Recuperemos nuestra flota”, la Dirección Nacional de Vías Navegables desde 1898 efectuó eficientemente el dragado de nuestros ríos, consolidando un patrimonio científico y técnico de enorme valor y que es fundacional del Estado argentino.

El abandono de los 90 con la privatización, y la desidia posterior, nos llevaron a la situación actual, en la que a pesar de tanto esfuerzo por enterrar nuestro patrimonio, aún sobrevive a duras penas parte de aquello que supimos tener. Está claro que nadie quiere un Estado burocrático ni parasitario, pero eso no implica renunciar a la posibilidad de hacer efectivo el ejercicio de nuestra soberanía. La reactivación de nuestra flota es una asignatura pendiente para todos los que pensamos que el Estado no puede ser un espectador en una obra de semejante trascendencia geopolítica.

Por eso no se entiende que se hable de “chatarra acumulada” al referirse a nuestras dragas.  A solo título de ejemplo, decimos que siguen esperando terminar con décadas de abandono, las dragas Dustpan 402-C (amarrada en la ciudad de Paraná) y Dustpan 403-C (amarrada en la ciudad de Corrientes), o lo que es peor aún, el caso de la draga 256-C Capitán Nuñez, que hasta la actualidad ha sido utilizada por la empresa belga Jan de Nul, sin costo alguno, y que le fuera cedida tras el inicio de la concesión, junto a todo el patrimonio de instalaciones, boyas y equipamiento de la otrora DNVN.

Por eso no sorprende, como afirmáramos en dicho documental, que dentro de las condiciones que se establecen para poder ofertar, la empresa debe certificar la propiedad de 6 dragas, que son las que serían necesarias para poder efectuar dicho dragado. Como allí afirmáramos, en tan solo 1 año de cobro de peaje (estimado en 300 MM USS) se podría financiar la adquisición y/o construcción en astilleros argentinos de dicho equipamiento. Es claro, que se trata de una decisión política, y que lo que realmente está en juego, es mucho más que un simple negocio del dragado del río Paraná.

Federalismo ¡Afuera!

Es preciso recordar, que a lo largo del río Paraná se ubican 79 puertos (entre públicos y privados) y que en su extensión, se atraviesan 7 provincias: Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires.

Un logro importante de las luchas que se realizaron en el último período había sido la conformación del Consejo Federal de la Hidrovía, y el Ente Nacional de Control y Gestión, un órgano federal que avanzaba en la democratización de la gestión y en el control y administración del río Paraná y que reconocía el papel de las provincias en la definición del tema, así como lo establece el Art. 124 de nuestra Constitución Nacional en el que se afirma que: “corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en sus territorios.” 

Lejos de esta voluntad de revertir décadas en donde las provincias fueron convidadas de piedra en la definición del futuro de la mal llamada “Hidrovía”, todo parece indicar que la historia volverá a repetirse, y lo que es peor aún, con el silencio de la gran mayoría de los gobernadores, que prefieren mantener una buena sintonía con el ejecutivo para evitar mayores recortes en el marco del plan motosierra que venimos padeciendo. Por eso es muy importante el papel que ha desempeñado el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en la denuncia de toda esta situación y en la necesidad de insistir en otro reclamo soberano, la ejecución del canal Magdalena.

Aturde el silencio del gobernador Maximiliano Pullaro, sobre todo entendiendo que es la provincia con más kilómetros de costas frente al Paraná (720km) y en donde mayor presión ejerce el lobby agroexportador. ¿Será esa la causa a tanto silencio?

Un crimen ambiental

No por ser el último punto de este escrito, es el de menor importancia. Mucho se viene discutiendo en relación a la necesidad de contemplar los aspectos ambientales en obras de infraestructura de esta envergadura, en donde los impactos son cada vez más notorios.

Salvo el actual presidente que lo niega cada vez que puede, el denominado “cambio climático” es un hecho incuestionable y afecta cada vez con mayor fuerza a todo el mundo. La urgencia de la situación requiere de medidas concretas para revertir un deterioro que cada vez se expresa de mayor fuerza con sequías prolongadas y desastres climáticos cada vez más recurrentes.

Por eso, es inconcebible que se deje en manos del concesionario la realización de los estudios de impacto ambiental. Es sabido que si no tienen marcos objetivos e independientes para su realización, en general terminan en dibujos a la medida de los intereses de los que pagan los estudios.

Y lo peor de todo, es que en el Pliego ni siquiera se establecen parámetros de profundidad del dragado. Es decir que el objetivo, tantas veces reiterado por la Bolsa de Comercio de Rosario, de llevar a 42 pies el canal de navegación, podría hacerse realidad, efectuando al hacerlo un daño de magnitudes y consecuencias incalculables.

¿Dónde imaginan que se podrán acumular los 125 millones de m3 que implicaría este sinsentido?

Es una locura que se pretenda llevar todo el tramo del río Paraná hasta Timbúes a una profundidad de un puerto director de aguas profundas de ultramar. ¿Quién se va a hacer responsable de este crimen?

En este sentido, se sabe, las tareas de dragado no pueden realizarse sin atender a una precisa planificación en la movilización de sedimentos y los reservorios de refulado. El hacerlo sin control ya ha venido generando modificaciones en el curso del río, en muchos casos, acelerando los procesos de sedimentación de forma descontrolada.

Muy lejos parecen quedar con estos lineamientos las metas sobre sostenibilidad económica, ambiental y social del sistema fluvial más importante del país.

Es imperioso denunciar esta entrega de soberanía, y avanzar en acciones que permitan un futuro distinto para nuestro río y nuestra patria, porque como siempre decimos, “ENTREGAR EL PARANÁ, ES COMO ENTREGAR NUESTRA BANDERA”

(*) Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná y del Encuentro Federal por la Soberanía

[1] Después del puerto de New Orleans, por el cual salen las exportaciones de EEUU, a través del río Misisipi que recorre el país de norte a sur, el complejo agroexportador del Gran Rosario, ocupa en la actualidad el 2do puesto del ranking mundial por el volumen de cargas transportadas.

[2]https://cnnespanol.cnn.com/2024/04/25/paises-sanciones-departamento-tesoro-eeuu-orix

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SOBERANÍA

Los bienes del Estado (Nuestros bienes)

Por Feliciano Ramos (*)

De acuerdo con la Constitución Nacional Argentina, el uso y la enajenación de las tierras de propiedad nacional están regulados en el artículo 75, inciso 5. Para ello, se requiere la autorización del Congreso Nacional. 

En cuanto a los bienes del Estado, el patrimonio del Estado es el conjunto de bienes y derechos que pertenecen a la Administración General del Estado o a sus organismos públicos. 

Los bienes del dominio público son aquellos que se destinan al uso de todos los habitantes o a un fin de utilidad común. Son inajenables, inembargables e imprescriptibles. 

El Código Civil y Comercial de la Nación regula los bienes de dominio público en su artículo 235, y los de dominio privado en el artículo 236. 

Pero tanto bienes de dominio público como bienes del Estado que no son de dominio público son bienes de propiedad de cada uno de los argentinos que el Estado debe salvaguardar.

Porque si son del Estado, son de cada uno de los argentinos. Porque los bienes del Estado pertenecen en forma mancomunada a cada uno de los argentinos. Y el presidente es quien debe administrarlos, no venderlos, no enajenarlos. Esto es como los lugares comunes en un edificio, pertenecen a cada propietario y el administrador del consorcio debe “administrarlos”, no venderlos. ¿Te imaginás que te vendieran un ascensor? ¿O vendieran el hall de entrada al edificio? Bueno, es lo mismo.

Hay una función social en los bienes del Estado, sean  de dominio público o no.

Es más fácil entender la función social en un bien de dominio público como un parque, una vereda, una calle, una plaza, etc., pero en definitiva los bienes del Estado que no son de dominio público, como el predio de un batallón, de una base naval, los puertos, etc., cumplen una función social porque están al servicio de un país, y a este lo forman el territorio y sus habitantes además de su bandera, su constitución y tradición.

El gran Pino Solanas lo decía claramente.  Cada bien, cada empresa del Estado, cada repartición estatal, es propiedad de cada uno de los argentinos.

Y cuanto más son las riquezas naturales que tienen los argentinos pésimamente administradas por el Estado o mejor dicho entregados a los depredadores extranjeros que la saquean las 24 horas del día.

Ningún presidente tiene derecho de venderlos o entregarlos para el robo extranjero, porque ningún presidente tiene el título de propiedad de esos bienes. Y ya vemos que sin título de propiedad se creen con derecho a disponer y mal vender lo que es de todos  los argentinos.  Con sus propios bienes ningún presidente hace lo mismo, sino que los protege y bien que los cuidan.

Los argentinos debemos darnos cuenta qué poseemos y defender nuestros bienes, predios, empresas,  riquezas naturales, buques, puertos y toda clase de propiedad del Estado porque sino un día nos quedaremos sin nada. Incluso sin país, sin patria. Es responsabilidad de los presidentes y el congreso defenderlos pero también nuestra.

La Patria NO SE VENDE!!!

(*) Capitán Fluvial – Foro por la recuperación de río Paraná

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ACERO SOBERANÍA

Acero: “Base de la Independencia y pilar para un desarrollo soberano”

Por Severo Van Kruijssen (*)

Es intención de este artículo rescatar y difundir aquellos capítulos de nuestra historia que nos alumbran en la búsqueda desvelada y actual de los caminos por la verdadera independencia y soberanía para nuestra Patria y el pueblo argentino.

Con ese espíritu, este escrito es una aproximación para recuperar a dos figuras de trascendencia central que, por su obra, ponen en valor la relevancia del acero en Argentina, considerada “la madre de todas las industrias”.

Se trata de Fray Luis Beltrán y del General Manuel Savio, quienes desarrollaron sus obras en distintos períodos históricos, siendo aportes invalorables como “base de la Independencia y pilar para un desarrollo soberano”.

Fray Luis Beltrán, el acero y la Independencia

Fray José Luis Marcelo Beltrán fue fraile franciscano. Nació en 1784 en San Juan, un 7 de septiembre. Hijo de padre francés y madre sanjuanina, sus estudios comenzaron a los 16 años en el convento de San Francisco en Mendoza, donde estudió matemática, física, mecánica, entre otras ciencias en forma teórica y práctica.

Este “vulcano con sotana”, entre otros apodos que llegó a tener, ha ganado en honor a su obra que en la fecha de su nacimiento, el 7 de septiembre, se conmemore en Argentina el “día del metalúrgico”.

Pero no se hace referencia en grado suficiente, al menos en general, cuando hablamos de los “revolucionarios de mayo”, al rol protagónico que debe ocupar su labor revolucionaria, de la cual trata este escrito.

La historia del acero comienza siempre ligada a procesos de colonización por parte de las grandes potencias, o a procesos de liberación nacional por parte de los países colonizados.

En este artículo, donde tomamos la figura de Fray Luis Beltrán, solo expondremos sobre los países colonizados para no extendernos tanto, tomando a Argentina dentro de la región sudamericana.

Es fundamental, para despejar los nubarrones que nos impiden ver el camino a la independencia y la felicidad del pueblo argentino, conocer nuestra historia. Y nuestra historia nos enseña que la independencia sudamericana y la lucha por la soberanía siempre caminaron de la mano de un proceso industrializador. Sea cuando estuvo oprimida bajo la forma de colonia (¹), como bajo la forma de dependencia (²); donde fue imperativo, urgente, y punto de partida, desarrollar la siderurgia y la metalurgia ligadas a la industria de defensa nacional.

Para dar sustento a esta afirmación podemos comenzar por las invasiones inglesas de 1806 y 1807, porque fue en 1808 cuando Santiago de Liniers decide crear la primera fundición de carácter militar para contar con suministros locales en previsión de otra invasión. Y luego de la “revolución de mayo”, la Primera Junta de Gobierno crea en 1811 la armería real, la primera fábrica de pólvora en Córdoba. Tras la derrota de Huaqui (³) se crea en 1812 la Fundición Militar de Bs. As.

Pero fue la gran epopeya del “Cruce de los Andes” liderada por el General José de San Martín, una de las mayores proezas que conozca la historia de la humanidad, la que nos permitirá ver con mayor claridad, y nos permitirá conocer al padre Beltrán.

 El Cruce transcurre entre 1814 y 1818 pero, claro está, únicamente tomaremos algunos hechos y aspectos que nos sirven al tema que tratamos aquí.

Volviendo a la trayectoria de Beltrán, luego de algunos años de haber sido trasladado a Santiago de Chile, en 1812 ingresa como capellán del ejército independentista chileno al mando de Miguel Carrera, donde llegó a ser “teniente de artillería” tras recomponerse el parque de artillería gracias a sus habilidades metalúrgicas y productivas, además de protagonizar con gallardía en el campo de batalla. Luego de varias derrotas de los patriotas chilenos, tras la de Rancagua el 2 de octubre de 1814 regresó a este lado de la cordillera junto a un millar de soldados chilenos.

A su regreso, sirvió en Mendoza en el ejército patrio al mando del General José de San Martín, por ese entonces gobernador de Cuyo. Beltrán había sido recomendado por Bernardo O’Higgins, general que le había otorgado el grado de “teniente” en el ejército chileno, y quien lideró una de las dos columnas principales del Cruce de los Andes, muy cercano a las ideas y métodos de San Martín.

La tarea del “fraile” en el Cruce lo ocupó unos tres años, incluyendo la preparación del cruce, el cruce y las tres batallas que le siguieron.

El 1° de mayo de 1815, San Martín lo designó al frente del parque y la maestranza del Ejército de los Andes, y el 26 de febrero de 1816 ya es premiado con grado de “teniente primero” con grado de capitán. En el campamento de El Plumerillo fue donde instaló el taller, o más bien, la “fábrica”.

Allí se fabricaron o repararon : cartuchos, mochilas, cureñas, caramañolas, estribos, herraduras, municiones, balas de cañón, fusiles, sables, granadas, botas, zapatos, tiendas de campaña, uniformes, monturas, bayonetas, obuses, cañones morteros… Inventó y fabricó unas zorras (carro estrecho y liviano de cuatro ruedas con la extensión de los cañones, a los cuales portaba). En la fábrica llegaron a trabajar hasta 700 personas en turnos rotativos.

Hay que tener en cuenta que si bien una parte de algunos elementos como armas, tiendas de campaña, etc., se consiguieron en Bs. As. y en otros lugares, esto era poco para resolver semejante odisea teniendo en cuenta que el cruce contó con 5.400 personas (4.000 soldados), que soportaron variaciones de temperatura de 40° C (entre 30° C y -10° C). El cruce duró al menos dos semanas, recorriendo unos 500 km, sin poblados intermedios para reaprovisionarse o descansar, por lo que había muchos elementos por fabricar y en gran cantidad.

Los uniformes no solo se cosieron, sino que además se construyó un batán, que era una máquina para lograr la tela deseada y esta se tiñó de azul.

En la fábrica de pólvora, donde Fray Luis Beltrán comenzó ayudando y terminó dirigiendo, se elaboró en gran cantidad y calidad.

La Cordillera de los Andes es la segunda más alta del mundo (con alturas promedio de 3.000 o 4.000 metros sobre el nivel del mar), con partes empinadas, otras muy angostas, con ríos y arroyos. Para cruzarla, se construyeron puentes colgantes desplegables, arneses, portones, anclas, aparejos, y otras herramientas que el fraile utilizó junto a más de un centenar de hombres para el cruce y traslado de personas, animales, enseres, alimentos; ya sea acondicionado el camino, desplegando el puente sobre ríos y acantilados, utilizando aparejos para levantar y bajar cañones o carga de mulas, entre otros. Un verdadero sinfín de trabajos.

Para salvar la duda de si era posible cruzar la cordillera con semejante equipaje, Fray Luis Beltrán le dijo a San Martín: “Si los cañones deben tener alas, las tendrán”.

Una vez realizado el cruce y del triunfo en la batalla de Chacabuco, donde recibió la “medalla de plata”, deviene la batalla de Cancha Rayada, donde no solo el ejército patrio es derrotado, sino que además queda diezmado en armas y municiones. Y es aquí donde vuelve a aparecer el gran genio industrial y metalúrgico Fray Luis Beltrán, “proveyendo en 16 días: 22 cañones, cientos de fusiles y miles de municiones”.(⁴)

Luego, “el padre” continuó cumpliendo este rol en la lucha por la Independencia en Perú y terminó en lo que hoy es Uruguay.

Hasta aquí bajo la forma de colonia.

Vale aclarar que la derrota del sector que pretendía la independencia argentina “de toda dominación extranjera “ y que pretendía democratizar la tierra e industrializar el país, traba y detiene este proceso en sus albores, no permitiendo desarrollarnos según las necesidades de un país libre y soberano. Muy por el contrario, su desarrollo continuó según las necesidades de intereses extranjeros junto a sus servidores y socios internos (principalmente terratenientes) que nos impulsaban como un país productor de materias primas sin mayor industria que la vinculada a esta producción, y esto solo cuando no podía traerse desde fuera.

Es necesario hacer una observación de suma importancia, y es que este proceso industrializador no se detuvo por detenerse la guerra. En la conquista de la independencia y la soberanía, la guerra fue solo el comienzo. Luego vino la disputa en la lucha por un desarrollo continuo de las fuerzas productivas, que permitan sostener y avanzar en la independencia. Su desarrollo se detuvo porque en esa disputa perdió el sector revolucionario de los “patriotas de mayo”.

Es posible, y más aún necesario, el desarrollo de una industria siderúrgica en conjunto con la industria de defensa, la industria naviera y la ferroviaria. Esto de la mano de un programa de unidad nacional con eje en la soberanía que permita el desarrollo independiente de las fuerzas productivas para un país de pleno empleo y que vislumbre el sueño colectivo de nuestros “patriotas de mayo”.

Manuel Savio, el acero y la soberanía

Ya en la etapa de nuestro país dependiente de distintos imperialismos, traeremos el gran ejemplo del General Manuel Savio.

Si bien es difícil poner fecha exacta al comienzo de un proceso debido a los múltiples aspectos que actúan en él, podríamos decir que el año 1936, al asumir el General Savio como director de Fabricaciones Militares, señala el comienzo de un nuevo momento.

Fabricaciones Militares contenía la fábrica militar de aviones, la fábrica de armas portátiles, la fábrica de material de comunicaciones, la fábrica de pólvoras y explosivos, la fábrica de municiones y artillería, y la fábrica de aceros (que sirvió de escuela para el desarrollo de esta industria). Previamente, Savio ya había creado la “escuela superior técnica”.

En 1941 se funda la Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), de la cual él fue el principal impulsor y director, y desde allí se abordó un proyecto que fue un motor de la industrialización nacional

Vale aclarar que todo el proyecto dirigido principalmente desde DGFM, tenía en su objetivo industrializar y romper las cadenas de la dependencia y descentralizar la industria de Bs. As. para poder integrar y desarrollar todo el territorio nacional. Planteo opuesto a las posturas sionistas y entreguistas de entonces y de ahora con Javier Milei, como cara visible de quienes pretenden rematar por partes a la Nación Argentina.

Es imposible recuperar y lograr nuestra independencia y nuestra soberanía sin este desarrollo en toda la amplitud del territorio, incluido el acuático que representa el 63 % de nuestro territorio.

El General Manuel Savio, considerado también “padre de la siderurgia”, creó en Jujuy Altos Hornos Zapla, que fue la primera siderúrgica argentina en transformar mineral de hierro en arrabio, abasteciendo a siderúrgicas que no contaban con Altos Hornos, a empresas privadas y estatales, además de fabricar su propio acero, su laminado, proveerse de materia prima 100 % nacional y crear un polo industrial en el norte argentino.

Creó el plan siderúrgico nacional que contemplaba a SOMISA, empresa siderúrgica mixta que durante su existencia como tal fue la más importante de Argentina por cantidad y calidad de producción, por tener todas las etapas de producción y por hacer casi el 100 % de los laminados planos, abastecida con materia prima en gran medida nacional. Este proyecto trazó el camino para Hierro Patagónico Sociedad Anónima Minera, en Sierra Grande, HIPASAM, que abasteció de mineral de hierro a SOMISA durante 12 años.

Todo este proceso de “ganar soberanía”, tanto industrial como ideológica, asienta sus bases más sólidas en un periodo internacional de liberación nacional de una gran cantidad de países y, en Argentina, durante los dos gobiernos peronistas, cuando el Estado toma en sus manos palancas claves de la economía, entre estas la industria siderúrgica, continuando su desarrollo hasta que la dictadura del 76 revierte la línea de ascenso a descenso. Luego, el menemismo logró profundizar la dependencia a tal punto que hubo un programa televisivo de más del 40% de rating, conducido entonces por Tato Bores, que hablaba en un sketch de la “desaparición” de la Argentina, situación a la que en los tiempos actuales Milei pretende llevarnos con agresiva y violenta rapidez y toda profundidad.

Es imprescindible oponerle a este gobierno “regalapatria” el conocimiento de nuestra historia pasada como reciente y sus mejores experiencias, la denuncia permanente de la gravedad de la situación, y las propuestas necesarias para un “proyecto de unidad nacional que enarbole la bandera argentina soberana”. Una bandera que además del celeste y blanco de nuestra patria, contenga los colores de los estandartes de nuestros países y pueblos hermanos de Latinoamérica.

1)  El rasgo distintivos de las colonias es la imposición de una minoría extranjera sobre una población nativa a partir de una relación de fuerza y violencia directa con ocupación militar, de funcionarios, comerciantes e industriales, asentada en el poder militar, con el objetivo del robo y saqueo de materias primas y ganancias obtenidas por el pueblo nativo trabajador

2) Los países dependientes gozan formalmente de independencia política pero, en realidad, están envueltos en las redes de la dependencia financiera y diplomática.

3) Batalla perdida contra los realistas que logra en ese momento la escisión del Perú de la Argentina, debilitando la “patria grande” soñada y deseada por los “patriotas de mayo”.

4) Felipe Pigna “El enloquecido por la revolución”

(*) Severo Van Kruijssen es miembro del Encuentro Federal por la Soberanía y del Foro por la Recuperación del Paraná.

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SOBERANÍA

Rosario Soberana

Se conmemoró el “Dia de la soberanía nacional” 

En una jornada impulsada desde el Foro por la Recuperación del Paraná y el Encuentro Federal por la Soberanía, que sumó una vasta lista de adhesiones, y con la presencia de un gran número de personalidades y organizaciones, y público en general, la cita tuvo su punto de partida a las 17hs de este miércoles 20 de Noviembre en la plaza 25 de Mayo de la ciudad de Rosario.

Desplegando y portando una gigantesca “bandera argentina”, los concurrentes marcharon hacia el Parque Nacional a la Bandera en lo que fue un impactante y emotivo “banderazo”, exigiendo además que “¡enciendan ya la llama votiva! que en nuestro emblemático Monumento Histórico nunca debió apagarse, y lo exigimos como desagravio y en la memoria de nuestros héroes de la independencia”. Al llegar al lugar, y con la enorme bandera desplegada, se entonaron las estrofas del himno nacional.

En palabras de sus organizadores: “La jornada fue convocada a 179 años de aquella gesta histórica en la ‘batalla de la Vuelta de Obligado’, un hito de la ocultada Guerra del Paraná, que fue una gloriosa guerra popular  permanentemente ocultada por la historia oficial argentina. Una batalla que tuvo su continuidad hasta vencer a las tropas invasoras seis meses después en La Angostura del Quebracho. Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas y al mando las tropas patriotas del General de Lucio N. Mansilla, nuestros compatriotas, nuestros paisanos, las mujeres, enfrentaron a la flota anglo-francesa: la más poderosa del mundo por aquel entonces, que exigía la libre navegación de nuestros ríos interiores para inundarnos de productos manufacturados y disputarnos el poder político y militar a favor de estas potencias extranjeras”.

Aunados por las consignas “Todos por la soberanía. La Patria no se vende, se defiende”. “Unidad nacional por la soberanía y la justicia social”. “Las Malvinas son nuestras, el Paraná también”, enmarcaron el contenido como una verdadera  “jornada educativa, parte fundamental en la pelea por la recuperación ideológica y de nuestra cultura” y, expresan que “se trata de una guerra ocultada bajo la alfombra, que es necesario conocer para defender y recuperar lo nuestro, porque como dijo el General San Martín en aquellos sucesos ‘los argentinos no somos empanadas para que nos coman de un bocado’, tal como pretenden, por lo que se trata también de desocultar nuestras glorias, de hacer docencia patriótica sembrando soberanía.”

Luego del arribo al “Parque a la Bandera”, junto a las barrancas del río Paraná por el que afirman “sangra la Argentina”, se realizó una “radio abierta”, donde resonaron las voces de protagonistas de la lucha por la soberanía en los tiempos actuales y de la defensa de los derechos conquistados y por conquistar de los trabajadores y trabajadoras como del pueblo argentino en su conjunto, y fue acompañada de la proyección de una diversidad de “videos ilustrativos” de las diversas temáticas vinculadas a la fecha y al objetivo educativo de la convocatoria.

Hicieron uso de la palabra Germán Mangione (periodista y autor de la web www.puntaquebrachohistoria.com.ar, Pedro Peretti (productor chacarero), Marcos Marini y Lautaro Gentili (Sindicato de Emp. de Correos y Telégrafos), Sheila Escalada (ALDE – Sec Gral de la FUR), Cecilia Miguel (Abogada. Integrante del Foro Patriótico y Popular), Jorge Murabito (Pte Concejo Municipal VGG), Mercedes Meier (Secretaria del Bloque legislativo del FAS), Gaby Sosa (Mumala-Libre del Sur), Eduardo del Monte (CCC) y el cierre estuvo a cargo de Luciano Orellano (Foro por la Recuperación del Paraná) y Claudino Chamorro (Pte del Centro de Exsoldados Combarientes en Malvinas Rosario).

Entre las cuestiones centrales que en las intervenciones le dieron actualidad y vigencia a esta conmemoración histórica, un lugar destacado tuvo la denuncia y oposición a la marcha del gobierno a “una nueva reprivatización de nuestro río Paraná”, afirmando que “entregar el Paraná es como entregar nuestra bandera”.

Luciano Orellano expresó: “Frente a la entrega y el saqueo que de la mano del gobierno profundiza la declinación y pérdida de la soberanía nacional a favor de los imperialismos y sus socios nativos, frente al individualismo que se promociona desde estos sectores, estamos acá para desocultar nuestras glorias colectivas por el amor a la Patria y recuperar también nuestra identidad. Frente al naufragio, salvemos a los niños y a la Patria, y siguiendo al general San Martín ‘cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla’ afirmamos que este es el camino, no hay otro. ¡Estamos orgullosos de estar de este lado! Estamos del lado que hay que estar”. 

La actividad fue acompañada por una pedagógica “muestra soberana”, donde en grandes paneles se visualizaban las cuestiones centrales y estratégicas que hacen a visibilizar los resortes claves que concentra la defensa de nuestra soberanía nacional, incluyendo las denuncias y las propuestas para “defender y recuperar lo nuestro”.

En el cierre de la actividad tomó la palabra Claudino Chamorro en representación de los “Ex Soldados Combatientes de Malvinas”, a quienes los organizadores consideran “la reserva moral de nuestra Nación”, quien afirmó: “Es una fecha muy importante este 20 de noviembre. El saqueo que enfrentaron esos compatriotas continúa hoy, y se sigue entregando la soberanía. Estamos muy enojados porque la entrega continúa. Los argentinos podemos librar muchas batallas sin disparar un solo tiro, afectando los intereses de todas las potencias mundiales que hoy se llevan nuestros recursos naturales por nuestro río. Nuestros funcionarios siempre terminan negociando, y así estamos. Nosotros venimos dando una lucha cultural buscando llegar a quienes son el futuro, nuestros chicos en las escuelas, en las universidades, porque tienen que conocer nuestra historia para poder defenderla. Nuestro mensaje es siempre el mismo: Malvinas no se negocia, no se entrega, se dialoga pero siempre de pie, nunca de rodillas. Es hora que los argentinos y los funcionarios empiecen a cambiar el rumbo de nuestro país, para que podamos tener una patria grande, en paz y con respeto.”

Fotos de Nahuel Militano

Video Completo de la transmisión en vivo realizada durante la Radio Abierta realizada el 20 de noviembre.

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