Unidos contra los humedales, por la ampliación de la frontera agropecuaria y la profundización de este modelo productivo que saquea, contamina y empobrece.
Bajo la consigna “El norte es una oportunidad para Santa Fe” se reunió la plana mayor del Frente de Frentes de nuestra provincia en la ciudad de Vera, el pasado sábado 1ro de abril. El objetivo fue dar a conocer a los principales candidatos del espacio la importancia que tiene el proyecto que hace años exigen los terratenientes de la zona y que hace algunos meses comenzó a ejecutar el gobernador Perotti. Canalizar el humedal más grande del país: Los bajos submeridionales.
Afirma el senador, defensor de la corrupta Vicentin, Dionisio Scarpin: “La política que conducirá los destinos de la provincia a partir de diciembre estuvo acá para escuchar que el norte no es solo queja. Los expositores aportaron experiencia y conocimiento para que se comprenda que el norte puede generar un millón de cabezas de ganado, puede dar muchísima agricultura y valor agregado”
Como no podía ser de otra forma los voceros de las agroexportadoras multinacionales, de los terratenientes y de los latifundios imperialistas que abundan en nuestra provincia alzan la voz demostrando ser quienes representen sus demandas y exigencias. No basta con los índices de pobreza que han marcado un nuevo récord en nuestra provincia o la infinidad de investigaciones que afirman los desastres ambientales que suceden a diario, la propuesta sigue siendo profundizar el actual modelo productivo.
Lo que nunca van a decir de ese “desarrollo”, del que ya conocemos las consecuencias, es a quienes beneficia en verdad y a que intereses foráneo responde. Si supuestamente producir mas es la forma de bajar los precios. ¿Por qué con más de 6 millones de cabezas de ganado en nuestra provincia el 50 % de nuestros niños no acceden a la carne y a la leche? ¿Para quienes quieren producir más?
Aguara Guazú, Águila Coronada y Venado de las Pampas: especies en peligro de extinción que habitan en el ecosistema de los Bajos Submeridionales.
Un nuevo reparto del mundo: vienen por más recursos naturales
El mundo ha entrado en guerra y eso agudiza la disputa de las distintas potencias por nuestros ricos territorios: la tierra, los alimentos, la energía, el agua dulce, los ríos, los puertos, etc. se convierten en armas para esa batalla por un nuevo reparto del planeta. Nuestro país está siendo despedazado por proyectos extranjeros que nos cortan en fetas, nos saquean y contaminan: en el norte vienen por el litio, en la cordillera por el oro, la plata y el cobre, en el sur por el petróleo y nuestros peces y en el centro por nuestras tierras, los cereales, las legumbres, la carne, la leche y sus derivados.
La cuenca del plata es el escenario donde abiertamente se da esta diputa, la Argentina y nuestra provincia en particular ocupan un lugar estratégico.
Los yanquis, Ingleses, Franceses, Chinos, Canadienses, Holandeses, Belgas, Alemanes, etc. encabezan estos proyectos de saqueo a través de sus empresas multinacionales y grupos de inversión que los financian. Es desembozado como operan en nuestro país frente a una clase dirigente que salvo honrosas excepciones hace de embajadora de sus intereses.
Discurso de Perotti en la SR de Reconquista anunciando las obras para canalizar los bajos submeridionales: “Teníamos que resolver un problema de todos los argentinos como es tener 5 millones y medio de hectáreas no aprovechadas en su potencialidad… Esto les permite hoy a las instituciones sentir que muchos de sus planteos son escuchados y se van materializando”
De los dirigentes como Perotti y los de Juntos por el Cambio conocemos el legajo. Lo más penoso es ver las caras de algunos diputados socialistas que denunciaban estos proyectos unos meses atrás y ahora se desesperan por no quedar afuera de la foto de los que impulsan la canalización del humedal.
Hace apenas algunas semanas:
Los anuncios realizados y las presentaciones en los medios dejan entender que el gobierno considera a los BB.SS. (Bajos Submeridionales) como una vasta región vacante e improductiva que hay que recuperar. Esta narrativa no es exacta, ya que de hecho existen actividades productivas en los bajos, donde se producen un 60% de las cabezas de ganado de nuestra provincia.
Sin duda se puede mejorar la producción y productividad en la zona, de la mano de una correcta planificación que se adapte al ecosistema, pero que no busque transformarlo. Asimismo, además de carne santafesina, los bajos otorgan incontables servicios ecosistémicos a toda la Argentina, y buscar modificar, por ejemplo, el uso del suelo y transformarlo en suelo agrario, sería de un enorme impacto ambiental no sólo para la región.
Hoy los pastizales se valoran globalmente tanto como los bosques, y la expansión de la frontera agrícola en esa zona no es un escenario adecuado a la crisis global climática que estamos viviendo. Las grandes obras en los BB.SS. que ya se han llevado a cabo en décadas anteriores han demostrado lo complejo que resulta intervenir el equilibrio del humedal. Los canales (líneas Paraná y Golondrinas) existentes en la región han tenido el doble efecto negativo de no impedir los anegamientos prolongados y, por el contrario, continuar extrayendo el agua del humedal en períodos de sequías.
Proyecto de comunicación nº 47.253. Cámara de diputados de Santa Fe. Firmado por lxs diputadxs provinciales socialistas: Clara García, Erica Hynes, Gisel Mahmud, Lionella Cattalini, Claudia Balagué, Lorena Ulieldin, Joaquín Blanco.
De estas afirmaciones parece que se olvidaron rápido, aclarando que la única de las firmantes que no se sumo al Frente de Frentes es Claudia Balagué.
Imagen satelital de las consecuencias de la concentración de la tierra y el corrimiento de la frontera agropecuaria sobre los ecosistemas de nuestro norte santafesino.
Unidad para construir un proyecto soberano en Santa Fe
Desde Soberanía Popular y los espacios que lo integramos como Fuerza Común venimos recorriendo un camino de unidad con compañeros y compañeras de distintas corrientes y espacios de militancia. Con ellos compartimos la necesidad de consolidar una propuesta política que enfrente a los representantes de este modelo y construya una alternativa que parta de recuperar la soberanía sobre nuestros recursos naturales y nuestras riquezas, en su mayoría, en manos extranjeras.
Esa unidad se viene dando en los hechos en decenas de foros y espacios que hemos construido para recuperar el río Paraná, frente a las quemas de nuestros humedales, por recuperar el puerto de Santa Fe, para avanzar en una justa distribución y uso de la tierra, entre tantas otras. Entusiasmados en que esa unidad programática pueda convertirse en una propuesta política empezamos a bocetar las referencias y espacios, que sin medias tintas, pongan el eje en la soberanía para transformar de fondo nuestra provincia.
Junto a Carlos Del Frade y decenas de dirigentes políticos que no están dispuestos a arriar las banderas históricas del peronismo, del socialismo, del radicalismo y de la izquierda estamos transitado ese camino.
Aquellos que se ofrecen como alternativa por derecha prometen desembozadamente profundizar el modelo. Nosotros estamos convencidos que es posible oponer una amplia unidad que vaya a fondo y cambie definitivamente el rumbo de de esta política de sometimiento.
Como diría el general San Martin: “Cuando la patria está en peligro, todo está permitido, excepto, no defenderla”
(*) Facundo Retamoza – Comunicador Social. Miembro del Foro por la Recuperación del Paraná.
Así se denominó la campaña que durante este domingo 2 de abril desde las 15 hs se llevó a cabo en el marco del acto en conmemoración del 41° Aniversario de la recuperación de nuestras Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur, el día del Veterano y los caídos en la guerra de Malvinas en San Lorenzo.
El acto, realizado en el Centro de Veteranos de Guerra Combate de San Lorenzo contó con la presencia de autoridades, de la banda municipal Orlando Scalona y delegaciones de escuelas de la región.
En paralelo la agrupación política de Carlos del Frade, Soberanía Popular, junto al Centro de Veteranos instalaron una carpa para tatuar gratis las islas Malvinas a quienes se animaran.
“Ayer acompañamos a nuestros héroes de Malvinas con la campaña “Malvinas en la piel”, una hermosa y emocionante jornada para seguir haciendo lo más importante que tenemos que hacer que es seguir malvinizando”, afirmó Germán Mangione referente local de Soberanía Popular, “desde hace años siempre que podemos colaboramos con nuestros veteranos y con la causa”
Consultado sobre la idea Germán cuenta que la tomaron de la vigilia que se realiza cada año en Rosario donde ya se venía haciendo.
“Nos pareció un homenaje hermoso para nuestros héroes y sobre todo para acercar la causa Malvinas a las nuevas generaciones. Agradecemos a todos y todas las que se acercaron a la carpa a buscar su tatuaje y pedimos disculpas a los que no se pudieron tatuar porque la concurrencia sobrepaso todas las expectativas”, aseguró Mangione.
En un predio frente al centro de veteranos se instaló la cocina del ejército, junto a varios móviles militares, una carpa con exposiciones de artículos de guerra y una carpa donde la gente se acercaba a tatuarse de la mano del tatuador local Emanuel “Chuky” Colucci.
“Apenas anunciamos la actividad nos empezaron a llegar mensajes de cantidad de gente que quería tatuarse y ahí nos dimos cuenta que iba a ser masivo. Por cuestiones de tiempo, de higiene y de buena realización del trabajo, tuvimos que entregar turnos y quedo muchísima gente con ganas de tatuarse”, cuenta el referente de Del Frade en San Lorenzo.
También comenta que las edades de quienes venían a tatuarse eran de las más variadas, desde adolecentes acompañados por sus madres, hasta una abuela que quiso tener para siempre a Malvinas en su piel.
“A pesar de la desmalvinización, a pesar de los que quieren que las nuevas generaciones no se conecten con la causa patriótica, Malvinas está más viva que nunca en nuestro pueblo.Y esa es la garantía no solo de la memoria, sino de un futuro donde sigamos defendiendo y peleando por recuperar lo nuestro para felicidad de las mayorías”, concluyó Mangione.
Los ingleses son viejos enemigos que se presentan como grandes amigos. Raros amigos que nos han invadido varias veces, desde 1806 y 1807, hasta la nueva usurpación de Malvinas en 1982.
Pese a las derrotas que han sufrido, proclaman orgullosos: “Inglaterra vence siempre la última batalla”.
En este período histórico, se están cumpliendo centenarios: los quintos centenarios de la invasión europea a América y la llegada de las primeras expediciones de la corona hispana a estas tierras. Primero Solís, que ayunó y los indios comieron, según poetizaba Borges. Más tarde Sebastián Gaboto, fundador de la primera población europea en estas tierras, Sancti Spiritus y de los primeros abusos que sufrirían los pueblos de la zona. Sin olvidar a Magallanes, descubridor del estrecho de su nombre, ya conocido por los americanos desde milenios. Y también es tiempo de bicentenarios de hechos de la independencia, desde el levantamiento de Túpac Amaru hasta los próximos, los de las batallas de Ayacucho y Tumusla, que cerraron triunfalmente este período.
Los conquistadores llegaron a esta tierra con un lema tácito: “enriquézcase quien pueda”.
Venían a América para ser hidalgos o aumentar nobleza. Por esos blasones de nobleza lucharon entre sí: Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de Córdoba, con Juan de Garay, fundador de Santa Fe. Abreu, gobernador de Tucumán, con Hernando de Lerma, fundador de Salta. Pizarro y Almagro, se enfrentaron en el Perú y corrió sangre, incluso la de ellos.
Pero, más que blasones, vinieron a buscar oro y plata. Colón en su diario, nombra muchas veces “el oro” y muy poco recuerda nombrar a dios. Y en esa ambición, Argentina tiene este nombre derivado de “argentum”, plata; y el Río de la Plata se llama así por creer que esta era la tierra de la plata, cuando el metal estaba en las montañas y valles andinos y subandinos. Pero fue el río y la región, por donde salía riqueza hacia los puertos españoles.
“Poderoso caballero es Don Dinero, nace en las indias honrado, viene a morir en España y es en Génova enterrado”, cantaba el poeta español Francisco de Quevedo.
El puerto de Buenos Aires creció porque permitía la protección de los metales preciosos contra los piratas ingleses. Desde los puertos de Perú, debía recorrerse un largo camino por el océano Pacífico, cruzar el estrecho de Magallanes y hacer otro largo trayecto hacia España por el Atlántico. ¡Gran oportunidad para los ingleses, en su afán orgullosamente piratesco de apropiarse del oro y la plata de América!
Por tierra venían los cargamentos de mulas hacia el puerto de Buenos Aires y de allí partían hacia España en un viaje marítimo más corto.
Los ingleses acompañaron, amablemente, toda nuestra historia y, como decía Moreno, había que desconfiar de ellos porque se fingían amigos para ser señores y entraban vendiendo para salir mandando.
Ese acompañamiento, es origen de la macrocefalia que tiene nuestro país, de esta Buenos Aires enorme. Buenos Aires era una ciudad pobre, en un territorio donde las ciudades del llamado interior eran mucho más importantes y más ricas: en Córdoba, Salta, Jujuy, lo que generaba el transporte de oro y plata hacia el puerto, enriquecía a sus sectores aristocráticos dentro de la estructura económica colonial.
La ruptura de lazos con la corona de España, dio oportunidad a los propietarios bonaerenses de tierras y vacas para establecer nuevos lazos y hacer añicos la declaración de 1816, que expresa ser independientes “de toda dominación extranjera”.
El “enriquézcase quien pueda”, fue heredado por nuestras clases dominantes nativas en general y más aún por las bonaerenses, cuyas riquezas eran tierras y vacas, y esas vacas nos ligaron a los Ingleses que “entraron comprando y vendiendo para salir mandando”.
Moreno falleció, más que sospechosamente, en viaje a Europa en un barco inglés; Belgrano fue obligado a participar en los primeros enfrentamientos entre porteños y caudillos del litoral y, abandonado, falleció en la pobreza. Güemes fue asesinado ante el abandono de Buenos Aires y la traición de las oligarquías de Salta y Tucumán. San Martín, abandonado por Buenos Aires y Rivadavia, debió partir a Europa. El Alto Perú fue desechado por Rivadavia, a quien no le molestaba que el Perú estuviera en manos de la corona. Así, de esta forma, dio inicio la fragmentación americana.
En todo estuvieron y en todo cosecharon los ingleses, interviniendo una y otra vez. No solo con las invasiones de 1806 y 1807, donde robaron el tesoro depositado en Buenos Aires y lo pasearon en triunfo por las calles de Londres, ocasión en que Belgrano proclamó el “amo viejo o ninguno”, definiéndose por “ningún amo”, ante los cantos de sirena de los invasores.
Su diplomacia, intrigas y perfidia marcó cada paso de nuestra historia, pero no fue suficiente: ocuparon nuestras islas Malvinas; iniciaron el bloqueo y la guerra del Paraná, con la Vuelta de Obligado y la Angostura del Quebracho, para forzar a su favor la libre navegación de los ríos; después amenazaron bombardear Rosario porque a Nicasio Oroño, gobernador de la provincia de Santa Fe, se le ocurrió que el banco de Londres no podía emitir moneda y lo podía hacer el banco de Santa Fe; luego, los empréstitos y los Remington que favorecieron a Roca en su campaña al “supuesto” desierto y el enriquecimiento de una oligarquía que lo hacía con solo mirar parir las vacas. Y los propios ingleses, incorporándose a esa oligarquía, porque a cambio de los empréstitos y Remington, se hicieron de muchas leguas de tierra.
Cuando los ingleses necesitaron carnes y cueros, moldearon una oligarquía que proveyera carnes para alimentar esclavos en las plantaciones algodoneras y azucareras, y cueros para correas de sus telares. Cuando necesitaron lanas para esos telares, moldearon un sector de oligarquía para proveerlos. Y cuando quisieron hacer convenios y tratados para su conveniencia y en desmedro de nuestra soberanía, siempre encontraron un Rivadavia que les garantizara libre navegación de nuestros ríos, un Miranda que aconsejara bombardear Rosario en beneficio de los bancos ingleses, un Roca para un tratado infame en una década infame, tratado que lleva su nombre nefasto junto al del pirata Runciman y un Foradori borracho, vicecanciller de Macri, que firme un tratado lesivo para nuestra soberanía en Malvinas.
En estos años, los americanos hemos aprendido que cuando nos unimos podemos ser vencedores, pero desunidos como pueblos o como naciones perdemos ante enemigos poderosos. No nos salvamos solos, eso del “sálvese quien pueda”, no vale para los pueblos y naciones americanas.
Con unidad popular, unidad nacional y unidad de la “patria grande”; con solidaridad y cooperación, grandes riquezas de nuestros pueblos americanos, se lograron grandes empresas. Y con esa unidad, solidaridad y cooperación, se va a derrotar a quienes se oponen a la “segunda independencia” de nuestros pueblos. La guerra de Malvinas, la guerra del Atlántico sur, demostró que esa unidad es necesaria y posible.
Inglaterra dice que siempre gana la última batalla. Y esto no es cierto, Inglaterra fue derrotada en las invasiones Inglesas y en la guerra del Paraná, en la Angostura del Quebracho; ocupó Malvinas hasta hoy, con los intervalos de la heroica lucha de los gauchos de Malvinas, con Rivero a la cabeza y el período de la guerra de 1982, con el heroísmo de nuestros soldados y suboficiales y oficiales patriotas. Las dos veces logró volver a usurparlas. Pero no ha ganado la última batalla, porque la última batalla aún no se disputó y la última batalla será de los pueblos y naciones oprimidas.
Para el 2 de abril del año pasado, escribí:
Mares inmensos del sur,
acunen los sueños criollos.
Lancen a los cuatro vientos,
valor patrio en un cogollo.
Incendien aguas y vientos,
nublen los ojos piratas,
arrasen todo su orgullo,
suban la bandera patria.
Volveremos, Malvinas, volveremos.
León Felipe cantó en “Vieja raposa”:
Abajo quedas tú, Inglaterra,
vieja raposa avarienta,
que tiene parada la Historia de Occidente hace
más de tres siglos,
y encadenado a Don Quijote.
Cuando acabe tu vida
y vengas ante la Historia grande
donde te aguardo yo, ¿qué vas a decir?
¿Qué astucia nueva vas a inventar entonces para engañar a Dios?
¡Raposa! ¡Hija de raposos!
Cuando abran sus puertas a los vientos del mundo,
cuando las abran de par en par
y pase por ellas la justicia
y la democracia heroica del hombre,
yo pactaré con las dos para echar sobre tu cara
de vieja raposa sin dignidad y sin amor,
toda la saliva y todo el excremento del mundo.
¡Vieja raposa avarienta, has escondido,
soterrada en el corral,
la llave milagrosa que abre la puerta diamantina de la Historia….
¡No sabes nada!
¡No entiendes nada y te metes en todas las casas
a cerrar las ventanas y a cegar la luz de las estrellas!
¡Y los hombres te ven y te dejan!
Te dejan porque creen que se le han acabado los rayos a Júpiter.
Pero las estrellas no duermen.
Tu imperio es solo una torre artificiosa de
ambiciones encadenadas
que se las llevará el viento como las cuentas
vencidas de un avaro monstruoso.
A la larga, la Historia es mía, porque yo soy el hombre
y tú eres sólo un trust de mercaderes.
Vieja raposa avarienta,
has amontonado tu rapiña detrás de la puerta,
y tus hijos ahora no pueden abrirla para que entren
los primeros rayos de la aurora del mundo…
Leon Felipe, “Raposa”
(*) Sergio Coppoli. Psicólogo. Miembro de Foro por la recuperación del Paraná.
Este lunes se realizó en la ciudad de San Lorenzo el “1er Foro Nacional e Internacional del Hub San Lorenzo con el título “¿Qué Hidrovía queremos?” organizado por la Unión de Comerciantes e Industriales de San Lorenzo (UCI).
Y no es casualidad que sea esta ciudad y esta región la que intenta tallar en uno de los debates centrales de la Argentina, porque es aquí donde se concentra el complejo agroexportador más grande del país por donde sale el 80% de la agroexportación y por donde entran uno de cada 4 dólares que se exportan.
En este evento se expresaron, salvo honrosas excepciones, las voces del lobby agroexportador con sede en la región en torno a cuál debe ser el destino de la administración de nuestro río Paraná hoy momentáneamente en manos del estado después de 25 años de privatización.
Si bien el evento, que duro más de 4 horas, tuvo decenas de expositores del ámbito político y empresarial me quiero concentrar en la exposición de quien en estos últimos años se ha transformado en una de las principales voces del lobby en contra de la recuperación por parte de los argentinos y argentinas de las atribuciones de administración total de nuestro río, y en favor de los intereses del minúsculo grupo de empresas extranjeras que orienta el sector: Luis Zubizarreta (CEO de la agroexportadora Luis Dreyfus y presidente de la Cámara de Puertos Privados de la Argentina).
Este personaje del mundo empresario se ha posicionado, junto a otros como Gustavo Idígoras de CIARA-CEC, en los más férreos defensores del modelo privatizador de los 90 para nuestro río y contra cualquier intento de que la Argentina vuelva a ser protagonista de la planificación de uno de sus recursos más importantes: el río Paraná.
En esta ocasión en el panel “Mirada empresarial internacional y nacional” Zubizarreta volvió a dejar claro que el sector empresario agroexportador no está dispuesto a ceder ni un ápice del control absoluto que durante estos años tuvo de nuestro río y del comercio exterior, con un estado mirando para otro lado y a lo sumo legitimando el saqueo.
Luego de la introducción obligada, que se repitió en casi toda la jornada, con reclamo de obras por parte del estado (porque para eso si se ve que sirve el estado, para hacer las obras que les mejoren la rentabilidad) el CEO de la multinacional francesa apuntó directo al caracú del asunto: “vemos que lamentablemente ha habido mucha confusión con algunos términos y eso ha generado unas discusiones que no han tenido mucho sentido uno es el tema de la soberanía”
Y antes de seguir algunas aclaraciones. ¡ No hay ninguna confusión en el tema Luis!. Quienes venimos luchando y organizando foros soberanos en todo el país desde hace más de 2 años para que el Paraná y todos nuestros recursos vuelvan a manos argentinas estamos clarísimos en el tema. Estamos claros que tenemos visiones antagónicas a las que vos y el lobby agroexportador expresan y quieren imponer en la política argentina. Estamos claros más que nunca que lo que se está discutiendo en el futuro de la Argentina es la soberanía y la necesidad de recuperar lo nuestro. En todo caso es el sector que representas el que quiere enmascarar esta tan importante discusión en un problema técnico, que de técnico no tiene nada. Prosigamos.
Para argumentar que esto no tienen nada que ver con la soberanía Luis argumento desde el estrado que “nadie discute la necesidad de que el Estado Nacional controle,supervise a través de los órganos que tiene como lo ha venido haciendo en todos estos años, supervise los flujos de carga los barcos a través de la Prefectura Nacional a través de la Aduana a través del Senasa a través de Migraciones.”
Y acá me surge siempre la misma pregunta (y siempre la misma respuesta)
¿Se puede controlar lo que entra y lo que sale por el Paraná y por nuestros puertos sin tener la administración completa del río? NO.
Y la respuesta no es solo por principio político y convencimiento de la necesidad de soberanía sobre el sector, sino que deviene de la experiencia.
Una experiencia que mostro como en 25 años de gestión privada, y con el estado supuestamente controlando como pide Zubizarreta, lo único que creció en nuestros puertos fue la evasión impositiva de empresas como la que él representa, robándole al estado y a todos los argentinos y argentinas y llegando según los cálculos más optimistas a 1/3 de la cosecha.
Lo que creció fue el narcotráfico por el Paraná y nuestros puertos como plataforma de exportación mundial de estupefacientes como vemos en los pocos cargamentos que se interceptan.
Y esto no se soluciona con el mismo sistema pero con más gente, sino tomando el control y la administración total de la vía navegable.
Como respuesta e intentando mimetizar sus intereses con los de los productores Don Luis vuelve a plantear que el río en manos privadas haría también ganar a TODOS LOS PRODUCTORES.
“Es que necesitamos una mejor infraestructura que nos permita cargar barcos más grandes generando una economía logística que va a redundar en el bolsillo del productor, porque cada dólar menos que logremos que tengan nuestro fletes hacia nuestros destinos somos un país que está alejado de los principales compradores. Va a ser un dólar más que va a recibir el bolsillo del productor con lo cual, nosotros lo que estamos planteando para ser muy claros, es que haya una obra de dragado y balizamiento controlada por el Estado Nacional y por las provincias pero replicar como dice el gobernador Omar Perotti las cosas que se hicieron bien y mantenerlas y no tratar de repartir de nuevo hay cosas que se hicieron bien desde los 90 y creo que estamos todos de acuerdo”, afirma.
Yo no sé si durante los 90 y las décadas siguientes el CEO de los franceses vivió en el mismo país que nosotros. Y si no fue así se ve que le contaron alguna historia medio cambiada.
Habría que contarle que con el modelo agroexportador y de control privado de los puertos y el Paraná de los 90, más precisamente a partir del 95 con la entrega del río, los que hicieron realmente grandes ganancias fue el puñado de agroexportadoras extranjeras que se fueron asentando a la vera del Paraná, y en todo caso el selecto grupo de grandes productores terratenientes asociados a ellos. Sino es inentendible la desaparición de más de 80 mil pequeños y medianos productores desde 2002 como arrojan los datos definitivos del Censo Agropecuario 2018, publicados recientemente. Desaparición que tuvo como contrapartida el aumento de escalas productivas y concentración de la producción y la tierra.
Y por supuesto para afirmar las barbaridades que dice tiene que apoyarse en la idea con la que machacan una y otra vez desde las usinas del poder como la UCI, el Concejo Agroindustrial ¿Argentino? o La Bolsa de Comercio de Rosario: tienen que ser privado porque Argentina no puede.
“Antes era el Estado quien hacía las obras y no las podía hacer porque no tenía recursos las dragas no funcionaban no tenían todo lo que ya sabemos entonces lo que nosotros desde nuestra cámara junto con otras instituciones venimos pidiendo es que haya un llamado a una licitación privada. Entonces esto no tiene nada que ver con la soberanía”, insiste el CEO de los franceses.
¿Qué no podía hacer la Argentina? ¿Dragar sus ríos?
Como tantas veces explicaron valiosísimos compañeros como Luciano Orellano y el capitán Feliciano Ramos se creó esa idea de que no tenemos cómo mantener el río para justificar este negocio privado, un negocio montado sobre el patrimonio intelectual público de 123 años de conocimiento del río. Un negocio que como hizo la belga Jan De Nul cuando se le adjudico la administración del Paraná se realizó con gran parte de las dragas nacionales. Tenemos las dragas, tenemos la flota, tenemos el conocimiento, tenemos la experiencia para recuperar el Paraná, no recibimos más espejitos de colores de un supuesto progreso que luego nunca derrama a cambio de entregar nuestro patrimonio.
Finalmente el señor de las exportadoras arremetió contra uno de los pocos buenos anuncios oficiales que vimos en los últimos tiempos en el tema: la realización del canal Magdalena.
Durante el comienzo del foro con las palabras de Alejandro Echevarne, director Nacional de Control de Puertos y Vías Navegables(en representación del Ministro de Transporte de Nación Diego Giuliano) llegaron los murmullos.
Y fue sobre un breve planteo final que realizo sobre que “se estarían anunciando en poco tiempo el inicio de las obras para el Canal Magdalena”.
Varios de los oradores recogieron ese guante, pero Zubizarreta fue el más directo y el más tajante al respecto.
“Nadie está en contra que haya un segundo canal por supuesto que está buenísimo que haya dos o tres canales, lo que nosotros planteamos es que justamente en un país con recursos muy limitados hay que definir muy claramente las prioridades y nosotros creemos que el país no está hoy en condiciones y lo decimos así de hacer una inversión de 300 millones de dólares en un nuevo canal paralelo a uno existente cuando hay seguramente otras acciones para realizar y para gastar ese dinero y que tengan un retorno mucho más claro”, dijo sin tapujo el jefe de los puertos privados.
Así nomás, dejo expuesto el lugar que piensan que tienen (o que algunos sectores políticos les dan), el de decidir directamente las políticas públicas, los planes de inversión y la orientación al fin y al cabo de la política Argentina.
Y por si alguien del público seguía dudando finalizo su alocución explicando que “nuestro mensaje es claro, trabajemos en una licitación a riesgo empresario que nos traiga competencia que nos permita acceder al peaje más bajo posible”
O la política se orienta a los intereses nacionales y de las mayorías, o la seguirán orientando las oligarquías locales, los terratenientes y los monopolios extranjeros.
¿De verdad a esta altura alguien piensa la discusión de la administración del Paraná, nuestros puertos y recursos no tiene que ver con la soberanía?
(*) Germán Mangione. Periodista. Miembro del Foro por la recuperación del Paraná y Soberanía Popular San Lorenzo.
ROSARIO – Es imposible resolver el problema del narcotráfico sin recuperar soberanía
🎙 Ciclo de entrevistas. Con la conducción de Marina Cerquetti.
🗣 Conversamos con Carlos del Frade diputado provincial de Santa Fe y que hace décadas investiga la cuestión del narcotráfico, desnudando las complicidades del poder político, económico y judicial que están detrás este negocio.
➡ Reflexionamos juntos acerca de las razones que hacen que Rosario se haya convertido en el epicentro de una escalada de violencia vinculada al negocio narco y las posibles salidas a esta situación.
Un 7 de marzo de 1906 nacía en Santiago del Estero Ramón Carrillo, médico sanitarista que da nombre a nuestra posta de Salud.
Fue el primer ministro de Salud de nuestro país, entre 1946 y 1952.
Sus políticas sanitarias estuvieron fuertemente vinculadas a una política social general que había elevado los índices de nutrición, y mejorado las condiciones de vida en la población.
Un paradigma donde no solo se propuso curar enfermos sino que el pueblo viva mejor.
Sus políticas más significativas fueron:
Creación de la primer fábrica nacional de medicamentos (EMESTA), en contra a las múltiples presiones de las multinacionales.
Junto a la fundación Eva Perón se construyeron 35 policlínicos en todo el país, se duplicaron el número de camas públicas, llegando a un total 130mil, al calor del primer plan quinquenal.
Erradicación de enfermedades endémicas.
Protección médica integral de la madre y el niño.
Aspectos higiénicos sanitarios del suministro del agua potable y redes cloacales.
Atención gratuita a la población en a través de políticas públicas como el TREN SANITARIO llegando a los lugares mas recónditos de nuestra patria.
Les compartimos un pequeño fragmento de Ramón Carrillo, que es guía cotidiana de nuestro trabajo en el barrio:
“El Estado no puede quedar indiferente ante el proceso económico, porque entonces no habrá posibilidad de justicia social y tampoco puede quedar indiferente ante los problemas de salud de un pueblo, porque un pueblo enfermo, no es ni puede ser un pueblo digno”
(*) Yamila David, coordinadora de la Posta de Salud “Ramón Carrillo” del barrio La Ribera (VGG), miembro del movimiento Ni un pibe menos por la droga, estudiante de medicina.
La felicidad, para esta mujer argentina, doblemente oprimida en un país dependiente, se parece mucho a un acampe celeste y blanco a la orilla del río Paraná… La felicidad, en épocas de virtualidad, ajuste y violencia feroz, seguramente se encuentra en esos momentos en que un paso nos acerca a recuperar lo nuestro, y me atraviesa el cuerpo…
Esta nota está basada en la intervención hecha en una charla sobre “Mujeres y Soberanía”, en un campamento que realizaron las compañeras de la Campaña por la Emergencia de Villa Gobernador Gálvez. Hoy, elijo escribir con la misma simplicidad y cercanía de esa ronda de jóvenes mujeres. Así construimos nosotras, en ronda, con mate y alegría, para llegar desde la primera hasta la última, porque a esta lucha no le sobra ninguna.
Estas líneas no pretenden dar respuestas, ni certezas. La intención es abrir debates, plantear preguntas que puedan ayudarnos a pensar colectivamente posibles caminos para seguir avanzando.
El movimiento de mujeres y feminismos en Argentina
Largo y empinado es el camino que estamos recorriendo. Un camino transgeneracional, en el que nos vamos pasando las banderas, los pañuelos, los debates y la posta. Pequeños y grandes avances nos trajeron hasta aquí, un momento en que nos sentimos orgullosas de lo conquistado y en el cual nos preguntamos hacia qué dirección seguir caminando para avanzar, porque sabemos que aún nos queda mucho por conquistar.
En Argentina tenemos un movimiento de mujeres y un feminismo que es faro para el mundo, principalmente para Latinoamérica, que en los últimos siete años dio pasos agigantados. Es posible que una parte de quienes leen no recuerden ese primer #NiUnaMenos, que se dio en Argentina. Tal vez eran muy jóvenes para recordar cómo era nuestro país y el feminismo antes de este gran estallido. Me parece importante comenzar por recordar cuál era la situación antes de ese 3 de Junio del 2015.
Por aquellas épocas, en los medios de comunicación se hablaba con total naturalidad de por qué “a veces era necesario pegarle a una mujer”, a los femicidios se les llamaba crímenes pasionales, se justificaban las violaciones y los femicidios con las actitudes y los gustos de las víctimas. Sabemos que todo esto sigue ocurriendo , pero en ese momento era lo común y no llamaba la atención, aparentaba ser lo “normal”, pasaba tal vez desapercibido para la mayoría . Las movilizaciones en las fechas importantes del calendario feminista, como el 8M y el 25N, en ciudades como Rosario, eran grandes cuando movilizaban 1.000 o 2.000 personas. Se hacía muy difícil decir públicamente que adheriamos a la legalizacion del aborto, y mas impensado aun llevar el pañuelo verde a todas partes, poder hablar de lo que nos pasa a las mujeres y en muchas ocasiones nos trataban de “locas”.
Pero esas locas, que durante décadas se juntaron en los entonces llamados Encuentros Nacionales de Mujeres, insistieron, y en un proceso fueron creciendo cualitativa y cuantitativamente. Se fueron enriqueciendo y teniendo grandes avances para la época que hoy damos por sentado, y fueron siendo miles que lograron ganarse a millones. Millones, principalmente jóvenes, que protagonizan con muchísima garra, con muchísimo entusiasmo y con las fuerzas necesarias ¡para cambiarlo todo!
¿Por qué empezar aquí?
Porque considero importante poder pensar que, a veces, esos cambios que necesitamos dar llevan tiempo, son “procesos”. Digo esto en una época en que todo parece que “tiene que ser ya”, en que todo parece que debe darse de inmediato. Es importante que podamos pensar que cuando algo es justo, es justo insistir, es justo perseverar. Lo cuento, por haber sido testigo de ese cambio, por haber visto cómo ese grupo de locas, que insistió e insistió, logró crecer y ser miles, que convencieron a millones, transformando ideas muy arraigadas en nuestra sociedad.
Por supuesto que no todo está resuelto, por supuesto que nos falta mucho, por supuesto que no somos todas feministas y por supuesto que no es igual en cada barrio, en cada ciudad y en cada provincia. Por supuesto que lo ganado tiene más que ver con una condena social que con el hecho de que el machismo, la desigualdad, los femicidios y la violencia contra las mujeres hayan terminado, ¡pero el cambio fue grande! Alcanza con ver un archivo televisivo para sentir que están hablando de otro siglo, no de otra década, antes del 2015.
Repasar nuestra historia, nos permite no solo revalorar nuestras conquistas, sino también debilitar el escepticismo que todos los días nos pretenden instalar, porque demostramos que es necesario y se puede transformar la realidad y porque quienes fuimos parte de ese proceso sabemos que las mujeres con unidad, con una línea justa y un objetivo claro, podemos transformar lo que deba ser transformado.
Sobre la palabra negada: “Soberanía”
Hace un tiempo, poco más de dos años, se abrió en la sociedad argentina un debate y se recuperó una palabra.
El debate comenzó con cuál sería el destino de nuestro río Paraná, qué se iba a hacer con nuestro río cuando, en 2021, se venció la concesión menemista, que las mayorías desconocían.
Ese mismo río al que íbamos todos los días, en el que veíamos pasar los barcos, hacía décadas que estaba en manos extranjeras y privadas. Ese contrato entreguista se terminó, y se puso en debate si volver a concesionar o si debía volver a manos argentinas y del Estado, como lo era antes de que Menem entregara nuestros recursos por casi treinta años. Se abrió entonces la posibilidad de visualizar lo mucho que desconocemos las mayorías sobre cuestiones fundamentales para nuestra independencia, y se volvió a poner en la agenda la palabra ”soberanía”. La misma palabra por la que nuestras patriotas y nuestros patriotas dieron su vida en la lucha por la primera independencia, y que desde aquellos años hasta aquí existen sectores que trabajan para borrarla de la memoria colectiva, encontrando la resistencia histórica popular, que tuvo momentos de mayor efervescencia y desarrollo en proyectos de recuperación soberana de nuestra Patria, particularmente durante el primer peronismo, con la recuperación del comercio exterior, con la creación del IAPI y la Junta Nacional de Granos, con los principios y el espíritu de la Constitución de 1949, entre otros.
Trabajan para que olvidemos las heroicas gestas patrióticas que hemos hecho para lograr esa independencia, como la batalla de Punta Quebracho o la de la Vuelta Obligado. Trabajan para que se olviden los nombres de esas mujeres que protagonizaron esas batallas por la liberación, como fueron Petrona Simonino, Encarnación Escurra, Juana Azurduy, Macacha Güemes y María Remedios del Valle… Trabajan para el olvido y el desconocimiento, desde el día de la primera independencia, para evitar que las mayorías tomemos en nuestras manos la pelea por una segunda y definitiva Independencia.
Desde que comencé a ser parte de este debate, me encontré con que muchas de las, les y los jóvenes no conocen el significado de la palabra soberanía, y muchos lo admiten con vergüenza, pero de ningún modo se trata de un desinterés o desamor por la patria, sino de lo profundos que fueron ese olvido y ese desconocimiento “planificados” desde las usinas ideológicas de los intereses de los imperialismos y sus socios nativos, dueños de todo.
¡Les preocupa la memoria, y el conocimiento! Si no conocemos aquello que nos quitaron, no podemos pensar en recuperarlo. Si no conocemos el inmenso valor de lo que tenemos, no podemos ocuparnos de que nos lo estén saqueando, aunque esa falta condicione día a día la vida de las argentinas y los argentinos, y sean la causa de enormes sufrimientos.
Invierten muchísimo dinero, muchísimo tiempo y muchísima gente en trabajar como sus personeros para generar “ideas” que nos hagan creer que las y los argentinos “no sabemos”, que “el problema de Argentina son los argentinos y necesitamos que venga gente de afuera a invertir, porque acá no podemos”.
Les preocupa la “memoria” porque conocer la “historia” nos permite saber que esto no siempre fue así, que no tiene por qué ser así, que sí podemos, que hicimos hazañas impresionantes ¡y que podemos volver a hacerlas!
Aproximación a algunos conceptos y definiciones necesarias
Soberanía es que un país pueda poseer lo suyo, para decidir por lo propio. Por ejemplo: su recursos naturales, su territorio (Malvinas, Lago escondido, etc), su producción (qué, cómo y para quiénes se produce), su política, su moneda y su economía, etc.
Imperialismos son aquellos países que mediante todo tipo de formas de dominación, sea la guerra, la economía, oprimen a otros países, subordinándolos para saquear sus recursos y sus trabajos.
Un país dependiente es un país como el nuestro, que está bajo la dominación de esos imperialismos, perdiendo su soberanía, sin poder de decisión para planificar y decidir qué hacer, cómo y para quiénes.
A los países dependientes, desde el orden dominante mundial, se les asigna un “rol” a cumplir, en función de los intereses y las necesidades de los imperialismos. En nuestro caso, el rol asignado es el de “proveedor” de materias primas. En Argentina se producen alimentos para 400 millones de personas, es decir que cada argentina y argentino podría comer casi diez años con lo que se produce en un año. Sin embargo, comemos mal, salteado, tenemos grandes índices de desnutrición y malnutrición, e inclusive hay pibes ¡que se nos mueren de hambre!.
A este gran saqueo planificado de los imperialismos, lo posibilitan sus socios internos, que son aquellos argentinos y argentinas (terratenientes, socios de los monopolios imperialistas y sus expresiones en los sectores políticos) que trabajan constantemente para garantizar y esconder la entrega. Esos socios internos, entre otras cosas, garantizan que existan lo que llamamos usinas formadoras de pensamiento. Usinas que trabajan día y noche, principalmente a través de los medios de comunicación y de los planes educativos, para distorsionar a su favor todo hecho de la historia o de la actualidad, y formar e instalar ideas de que “no se puede” , “no sabemos”, “no podemos”, para instalar la idea de que quienes nos vienen a saquear, son “nuestros salvadores “ y nosotras y nosotros somos en tal caso “responsables del robo” por falta de méritos. De este tipo de ideas las mujeres sabemos muchísimo, porque este mismo tipo de ideas son las que desde siempre justificaron la violencia y la desigualdad contra las mujeres.
¿Cómo y para qué nos someten los imperialismos?
Los imperialismos someten a otras naciones por una necesidad de la lógica del mismo capitalismo, la de acumular riquezas. Cuando se llega a un grado de concentración tal, para seguir creciendo y acumulando, desde esta lógica, se ven obligados, para seguir obteniendo beneficios, a una nueva disputa del mundo. Hay dos grandes formas en que lo hacen: mediante la guerra y el poderío económico.
La guerra, como la que hoy se está dando en Ucrania, con la invasión rusa. Donde Rusia, por un lado, y Estados Unidos y la OTAN, por el otro, se disputan un nuevo reparto del mundo. O como aquella donde impusieron que hoy Argentina tenga parte de su territorio invadido por los ingleses en nuestras Islas Malvinas.
Y el poderío económico, que toma diferentes formas. Una de ellas es el “préstamo”. Grandes préstamos económicos, imposibles de pagar, con intereses usurarios, provocando un estrangulamiento por el cual, y a cambio, imponen las condiciones de lo que puede o no hacer el país endeudado, durante el tiempo en que mantiene la deuda.
En Argentina, el nuevo acuerdo que se hizo con el FMI en el 2022, entre sus cláusulas exige todo tipo de recortes que involucran los presupuestos que deberían beneficiar a las argentinas y los argentinos, como la educación, la salud, las ayudas sociales, jubilaciones y pensiones, etc. Y tiene cláusulas generadoras de inflación. La deuda es una efectiva manera de saquear nuestros recursos y los bolsillos del pueblo. Los presupuestos vigentes, los sueldos siempre a la baja, las ayudas sociales, los presupuestos para la prevención de la violencia contra las mujeres, etc., cada vez valen menos. Se recortan los presupuestos para las argentinas y los argentinos. Toda la economía argentina se condiciona al pago de la deuda.
Otro modo, son las famosas “inversiones extranjeras”, que no vienen a Argentina por mera buena voluntad, a salvarnos de la desocupación como pretenden hacernos creer, y muchas no vienen solo por intereses comerciales. También ponen condiciones para venir y se asientan en puntos estratégicos para nuestra soberanía. Puntos estratégicos con respecto a nuestros recursos naturales, al control del comercio exterior, a la seguridad nacional o en posibles conflictos bélicos. En nuestra región, algunos lugares cumplen con todos esos factores, como el río Paraná y los puertos de la zona de gran Rosario.
Las mujeres y la soberanía
Cuando se abre este debate sobre la soberanía, algunas feministas nos empezamos a preguntar qué tiene que ver esto de la soberanía, o su ausencia, con los problemas que sufrimos las mujeres. Frente a todo el trabajo que realizan desde estas usinas ideológicas para que “desconozcamos”, por supuesto que es muy difícil que se vea la relación con los problemas que tenemos todos los días como pueblo en general y como mujeres en particular. Por el contrario, parece algo muy lejano vincular lo uno con lo otro. Nunca falta quien dice: “Todo bien con la soberanía, ¡pero yo necesito llegar a fin de mes!”. Este recorrido, tuvo la intención de permitirnos visualizar cómo todos los grandes problemas que tenemos en Argentina son causados por la falta de la soberanía o son profundizados por su falta. Y, por supuesto, lo que nos sucede a las mujeres no es la excepción.
En un contexto en el cual después de un avance ininterrumpido del feminismo, parece haberse alcanzado una meseta, y en el que a pesar de haber ganado grandes batallas ideológicas y legislativas, hoy no aparece claro el objetivo común que nos unifique y encauce esa rebelión revolucionaria de millones de jóvenes. Situación que utilizan los sectores de derecha, para intentar arremeter contra los derechos y avances conquistados.
Mercedes Meier dice: “Argentina es mujer, no solamente por su nombre sino por su condición de oprimida…” Porque le dicen que no puede, porque le dicen que no sabe, porque le dicen que no sirve, porque le bajan la autoestima para que soporte lo que no se debe soportar y si no se deja someter “viene el sopapo”. Pero Argentina también es mujer por su capacidad de rebeldía, por esa fuerza inagotable que tiene y que le sale de las tripas, para volver a levantarse de ese golpe y decir NO y decir BASTA y cambiar lo que deba ser cambiado.
Podemos pensar en dos ejemplos de cómo se relacionan y profundizan las problemáticas que tenemos las mujeres en Argentina con la pérdida de soberanía.
El primero, es que en muchas ocasiones, quienes acompañamos a mujeres a salir de situaciones de violencia, nos encontramos con que esa mujer nos dice que no se puede ir porque si no, no tiene para comer. En este país, proveedor mundial de alimentos, el acceso a la comida y al trabajo es casi un privilegio, y las mujeres, por la desigualdad de género y nuestro rol en la crianza de los hijos e hijas, lo sufrimos profundamente. En muchos casos, dependemos económicamente y cuando tenemos trabajo cobramos un 27% menos que los varones. Pero en este país oprimido el 40% de los varones trabaja en negro y de los que trabajan en blanco, el 80% lo hace por un sueldo que está por debajo de la línea de pobreza. ¡Qué jodido ser mujer y sufrir esa desigualdad de ganar un 27% menos que un varón, cuando esos varones ganan un sueldo que tampoco les permite llegar a fin de mes! Además, esa mujer no puede pedir ayuda a políticas públicas del Estado, cuando el Estado está recortando presupuestos para poder garantizar los pagos al FMI.
El segundo ejemplo, aparece sencillamente googleando el mapa del aborto legal, y se visualiza un mapa mundial donde se muestra claramente cómo en los paises dependientes el aborto no es legal, a excepción de Argentina donde lo logramos recientemente, a fuerza de decadas de lucha, y aún cuesta garantizarlo. En este contexto, es importante remarcar que Argentina, aunque podría, no tiene una producción de anticonceptivos inyectables nacional, el anticonceptivo más utilizado por los sectores populares. Dependemos de que nos venda la alemana Bayer (única proveedora), que durante el 2022 decidió, arbitrariamente, vendernos un tercio de lo licitado. Por lo tanto, aproximadamente dos millones de personas gestantes quedaron sin acceso a estos. Porque… ¿les sirve a los imperialismos que las mujeres podamos decidir si queremos ser madres, tengamos acceso a la anticoncepción, al aborto legal y a la educación sexual?, ¿o les sirve mucho más tener control sobre nuestros cuerpos y nuestra población, en función a los intereses del momento?
Otra relación, tiene que ver con las ideas que se instalan para someter a nuestro país, en cómo se parecen muchísimo esas ideas con las que se usan para justificar la violencia y la desigualdad que sufrimos las mujeres. Y así también aparece uno de los grandes aportes que podemos hacer para la liberación de Argentina, que es todo ese conocimiento acumulado y que generamos día a día para “desnaturalizar” la violencia patriarcal en la “desnaturalización” de esas ideas que sirven para oprimir a la Patria, y toda la experiencia de lucha, organización y unidad que supimos construir durante estas décadas. Con la claridad de que ganando soberanía nosotras ganaríamos el doble, por nuestra carácter de doblemente oprimidas.
La “ola” que nos falta
A pesar de lo avanzado del feminismo argentino y los grandes logros y la masividad que ha conquistado en las últimas décadas, y tal vez incluso por nuestro carácter de doblemente oprimidas en un país dependiente, muchas veces miramos lo que hace el feminismo Internacional con admiración. Así, seguimos esos caminos que en general tienden a reducir los objetivos a reivindicaciones pura y exclusivamente legislativas, a generar leyes que igualen derechos de varones a mujeres. El problema es que en un país dependiente la igualdad es con un varón que la mayoria de las veces trabaja en negro, doce horas, para cobrar un sueldo que no le permite llevar un plato de comida a la mesa. ¡Esa igualdad no nos alcanza! Necesitamos una igualdad plena y digna para todas, todes y todos, para que, como decía Atahualpa: “nadie escupa sangre para que otro viva mejor”.
Para que nosotras realmente podamos liberarnos y el techo que podamos alcanzar no esté tan bajo, necesitamos destrabar la cuestión soberana. Porque como dice Luciano Orellano, referente de la causa soberana, “la patria no te puede dar lo que no tiene”. En un país soberano se pueden liberar las mujeres, las diversidades, las disidencias, las marrones, los pueblos originarios, pueden dejar de ser pobres las y los pobres, en un país soberano se puede pensar en resolver el hambre, la inflación, el problema ecológico, el problema del trabajo, el problema de la industria…
Falta mucho por decir, por discutir y por investigar. Esta es una invitación a que recorramos ese camino juntas, que es la mejor manera y la única manera que las mujeres conocemos para avanzar. Y que pongamos toda nuestra capacidad y todo lo aprendido durante las últimas décadas, al servicio de la segunda y definitiva independencia. Para que nuestro país sea libre, porque no nos podemos liberar, realmente, en un país que no lo es.
Como decía antes, muchas veces miramos al feminismo internacional, y seguimos sus pasos, el de los feminismos europeos y de Estados Unidos, pero esos feminismos nunca van a poder plantear esta contradicción, porque su países no tienen el mismo carácter. Necesitamos poder ver las particularidades de nuestro país, de un país dependiente. Y si a los avances del feminismo se los mide en “olas”, al feminismo argentino le está faltando una ola : La ola soberana.
(*) Marina Cerquetti, comunicadora, conductora del ciclo de entrevistas Info>Soberana, referente feminista de la ciudad de Rosario e integrante del Foro por la recuperación del a Paraná – Rosario
La foto de portada de la nota fue realizada por Malvina Nichea.
Por la soberanía sobre el río Paraná y el canal Magdalena
En el marco de una actividad que tuvo sus capítulos simultáneos en todo el litoral marítimo y fluvial argentino, con actos en Chaco, Formosa, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Zárate, Buenos Aires, Quequén y Punta Indio, miles se convocaron en nuestra región en el puente Rosario-Victoria, en horas de la mañana de la jornada de hoy. El objetivo: “plantar bandera y flamear la celeste y blanca para que el río Paraná quede definitivamente en manos argentinas y por la realización del canal Magdalena”.
Esta “amplia convocatoria” lanzada desde el “Foro por la recuperación del Paraná”, la “Federación Interactiva para Promover la Cultura del Agua (FIPCA)” y la “Mesa Coordinadora por la Defensa de la Soberanía Nacional sobre el Río Paraná y el Canal Magdalena”, sumó a una extensa lista de organizaciones y personalidades adherentes que se hicieron presentes en la cita, unificados en las consignas.
Los jóvenes hicieron “la previa” en un campamento en defensa de la soberanía que se inició en la tarde del viernes en la “Isla de los Mástiles”, ubicada frente a la localidad de Granadero Baigorria, para sumarse, en palabras de sus organizadores “a la lucha por nuestro río, nuestros humedales y todos nuestros recursos naturales”. Cruzando el Paraná en diversas embarcaciones y portando banderas argentinas, incluyeron remadas, charlas-debate y guitarreadas.
Este sábado por la mañana, los jóvenes acampantes se hicieron presentes en la jornada “soberana” sobre el puente, en la que una multitud flameando cientos de banderas argentinas, marcharon entusiastas y encolumnadas.
Referentes organizadores de la jornada, expresaron: “Con nuestra lucha hemos avanzado. Recuperamos el control y administración del río Paraná en manos de la Administración General de Puertos. Por eso el lobby agroexportador, las cámaras empresarias del sector, los monopolios exportadores extranjeros y la Bolsa de Comercio de Rosario, presionan aceleradamente para reprivatizar la administración del Paraná en su propio y exclusivo beneficio. Necesitamos seguir avanzando en la recuperación de nuestros derechos soberanos y venimos a hacerles frente ¡plantando bandera!, ¡flameando la celeste y blanca!”, y reafirmaron tener “esperanza y confianza infinitas en las reservas del pueblo desde siempre, desde su profunda y permanente historia de lucha”.
El puente Rosario-Victoria fue colmado por la multitud y se vivió un momento de gran emoción al desplegarse una enorme bandera celeste y blanca de tal longitud que, pendiendo del mismo, en la imagen semejaba “unirse al río”.
Con las “banderas argentinas en alza” el cierre del acto fue un verdadero estallido de la multitud presente entonando a viva voz las estrofas del Himno Nacional Argentino.
🔴 Con inmensa alegría lanzamos la PREVENTA del segundo libro de Luciano Orellano: “Crónicas soberanas de la Patria herida” 🇦🇷, una publicación de Editorial Ágora.
Siguiendo el espíritu de “Argentina sangra por las barrancas del río Paraná”, es la expresión de un “intelectual colectivo”.
📘 En su más de medio millar de páginas, reúne y comparte una serie de nuevos artículos, exposiciones en charlas y foros, posicionamientos públicos, pronunciamientos colectivos, declaraciones, trabajos de elaboración y de protagonismo en hechos que “soberanamente” fueron gestados en este último y fructífero período.
☑️ Constituye un nuevo punto de llegada y un renovado punto de partida. Con las causas emancipatorias por la soberana independencia de nuestra patria herida, los sueños de Manuel Belgrano, los ideales de nuestras gestas fundacionales como guía, y con la firme intención de aportar al surco de huella larga y páginas gloriosas de nuestra historia, aspiramos a forjar esa Argentina justa, libre y soberana para la felicidad del pueblo. 🇦🇷